martes, 12 de abril de 2022

LENNY KRAVITZ, MÚSICO PREEMINENTE

LENNY KRAVITZ


Leonard Albert «Lenny» Kravitz (Nueva York, 26 de mayo de 1964) es un cantante, actor, fotógrafo, compositor, multiinstrumentista y productor estadounidense, cuyo estilo incorpora elementos del blues, rock, soul, funk, reggae, folk y balada.

   Lenny ganó el premio Grammy al "Best Male Rock Vocal Performance", cuatro años seguidos, de 1999 a 2002; y está situado en la 93ª posición de los "100 mejores artistas de Hard Rock" de VH1. Lenny Kravitz ha vendido 40 millones de discos en todo el mundo. Pero además tiene en su poder uno de los más amplios conjuntos de hits musicales que lo han alzado al apogeo desde su primera aparición en 1989.



Lenny Kravitz: "El bajo es un instrumento capaz de entrar en tus huesos y hacerte mover"

   Uno de los músicos de rock más preeminentes de nuestro tiempo, Lenny Kravitz es un icono cuyo sonido audaz, fresco y canalizador ha trascendido géneros, estilos, razas y clases. Su música es devastadoramente rica en influencias del soul, rock y funk de los '60 '70, y no obstante, cada uno de sus seis primeros álbumes de estudio ha sabido comunicar la urgencia de los tiempos actuales. La música de Kravitz es contundente y movida por una esencia emocional que se materializa en riffs de guitarra llenos de soul y voces en alza. Desde el comienzo, no ha dejado de redefinir constantemente su sonido - sin pintar nunca el mismo cuadro dos veces, sin utilizar nunca los mismos colores. "No es algo consciente, pero no me va lo de repetirme a mí mismo", explica Kravitz. "Una vez que hago algo, ya lo he hecho y sólo quiero seguir adelante".



   Esa actitud ha gratificado a Kravitz con un incomparable encanto musical. Todos sus álbumes han conseguido la certificación de platino o multi-platino. Desde 1999 a 2002, ganó asombrosamente cuatro veces consecutivas los Grammy Awards, estableciendo un record por el que más veces había ganado en la categoría de "Mejor Actuación de Rock Vocal Masculino" por su single "Dig In" (habiendo Ganado ese premio anteriormente por "Again" "American Woman" y "Fly Away"), y representando uno de los tramos de reconocimiento de más éxito para cualquier músico en la historia de la ceremonia de los premios. En 2003, recibió su quinta nominación a los Grammy en esa categoría por "If I Could Fall In Love" de su último álbum de estudio, Lenny. El encanto de Kravitz también alcanza a sus colegas músicos. Sus trabajos de colaboración son tan variados como sus propias influencias - trabajó con todo el mundo desde Madonna, Slash y Jay-Z, hasta N.E.R.D, P. Diddy y otros.



The Official Music Video for "If I Could Fall in Love" by Lenny Kravitz

   Como ya probó el álbum Greatest hits de Lenny Kravitz publicado en el 2000 y triple-platino, esas canciones han resonado desde entonces en un catálogo intemporal. Canciones de sus anteriores discos Let love rule, Mama said, Are you gonna go my way, Circus, Five.


Lenny Kravitz -  Grandes éxitos (álbum completo)

   Después de su grandes éxitos y su sexto disco de estudio Lenny, 2004 es el momento de volver a sus inicios con Baptism. "Es extraño, tío, pero he hecho mi primer disco todo otra vez", cuenta Lenny. "Así es como lo siento, tan puro como al principio".


Lenny Kravitz, la estrella de rock que se encontró en la escritura

El músico defiende la tolerancia política y confiesa que la redacción de sus memorias, que acaba de publicar en España, le ayudó a cerrar viejas heridas familiares

LAURA FERNÁNDEZ 11 DIC 2020 

Lenny Kravitz, en Los Ángeles (California) en octubre de 2018.


   Lenny Kravitz (Nueva York, 56 años) repite a menudo la palabra “complicado”. Los últimos nueve meses han sido “complicados”, dice. Escribir un libro de memorias fue “complicado”. Lo que ocurre en Estados Unidos hoy es también “complicado”. Tratar de encontrar una voz, siendo como dice “profundamente bipolar” —“A la vez blanco y negro, judío y cristiano, de Manhattan y de Brooklyn”—, fue quizá lo más “complicado” de todo. En parte, porque lo hizo en una época (los noventa) en la que la industria de la música había llegado a ser millonaria: “Metía a los artistas en cajas que luego etiquetaba y yo no parecía encajar en ninguna”, afirma.

   Son las diez de la mañana en las Bahamas, el lugar en el que el músico ha pasado los últimos nueve meses. De estas islas del Caribe era su abuelo materno y las visitaba a menudo de niño. Su madre, Roxie Roker, la famosa actriz de Los Jefferson, sitcom sobre una familia afroamericana que se mudaba a Manhattan, se pudo permitir muy pronto todo tipo de dispendios: incluida una mudanza a Beverly Hills. Algo que no sentó nada bien a su padre, un autoritario periodista que trabajó para el informativo de la NBC en el Rockefeller Center. El matrimonio estalló, pero para entonces Kravitz ya había descubierto a los Jackson Five, a James Brown, a Earth, Wind & Fire, y a Prince y David Bowie. “Me fui de casa pronto, quería encontrar lo que buscaba”, dice.

   Suena relajado al teléfono. ¿Qué buscaba en la música? “Mi propio sonido. Desde los cinco años había querido ser músico. No ser una estrella, sino músico. Y sabía que necesitaba conocer a todo tipo de músicos, visitar estudios de grabación, tocar con cuanta más gente mejor, para encontrar lo que buscaba”, contesta. Poner en orden su vida en sus memorias, tituladas como su primer disco, Que rule el amor (Libros del Kultrum), se ha parecido un poco a eso. “Tardé un tiempo en encontrar mi voz para contar lo que quería contar y en el fondo he acabado escribiendo un libro sobre alguien que intenta descubrir quién es”, admite. Le ha echado una mano David Ritz, autor de numerosas biografías de músicos, entre ellas, la de Marvin Gaye.


Lenny Kravitz: crudivegano, amante del rock and roll y de la marihuana


La fama vista a través de la lente de Lenny Kravitz

   “Nunca había pensado en contar mi vida. Pero David me convenció. Fuimos a cenar en Nueva York y me lanzó la idea. Y la verdad es que me alegro de que lo hiciera. Ha sido terapéutico”, confiesa. “Jamás pensé que la escritura podía llegar a sanar, pero lo ha hecho. Me ha permitido cerrar heridas”. La principal, la de la tormentosa relación con su padre. Pese a quererle con locura —fue él quien le llevó por sorpresa cuando era un niño a un concierto de los Jackson Five, su banda favorita entonces— nunca acabó de entenderle ni aceptarle. “Y yo tampoco a él”, dice. “Ahora, al convertirlo en personaje, he podido verle desde fuera, como un hombre que hizo lo que pudo”.

   Su padre se equivocó, dice, pero “no habría sabido cómo no hacerlo”. Era un hombre “complicado”. Por eso asegura haberle perdonado. “He hecho las paces con él. Y en cierto sentido me siento liberado”, añade. La relación con su progenitor es lo más espinoso de esta primera entrega de sus memorias que acaba justo en el momento en que publica su primer álbum, en 1989. Repasa su infancia de hijo único y afortunado, su adolescencia más o menos rebelde y su fijación por la música; hasta su intento de convertirse en una figura totémica como lo eran Madonna o Prince. Eligió el nombre de Romeo, se compró unas lentillas azules y se añadió el apellido de Blue para ser Romeo Blue. “Por entonces parecía lo más obvio, pero me convertí en alguien que no era yo, no me gustó nada”, admite.

   Hoy, con 11 discos publicados, ya ha superado incluso la breve indefinición del efecto de la década de los noventa. Kravitz brilló en la época de los videoclips y luego cayó en un fructífero olvido mediático que supo explotar como músico profundizando en un sonido que aún bebe por igual del rock, el funk, el soul y el reggae. Con el paso del tiempo se ha vuelto más barroco y complejo, como demuestra en sus dos últimos discos, Strut (2014) y Raise Vibration (2018), en los que prácticamente toca todo lo que se escucha. Demócrata —apoyó la candidatura de Hilary Clinton, y se alegró sobremanera de la victoria de Joe Biden y Kamala Harris—, cree que la América de Trump “siempre ha estado y estará ahí”. “El mundo parecía más bonito cuando era niño, pero tampoco lo era en realidad”.

   “El problema va más allá del Black Lives Matter, la humanidad debe aprender a tolerar incluso al que opina diferente. Tenemos que aceptar nuestras diferencias y tratarnos con respeto, seamos de donde seamos y pensemos lo que pensemos. Y no hay lugar para la brutalidad policial, por supuesto. Es terrorífico, una tragedia”, asegura. No, no habla en el libro de Lisa Bonet —la madre de su hija, la actriz Zoë Kravitz—, pero sí la menciona. Supo que iba a casarse con ella al ver su foto en una revista, cuando era actriz en una sitcom, The Crosby Show, como lo había sido su madre. Tampoco habla de nadie ahora. “Estoy solo aquí en las Bahamas, y estoy bien, rodeado de naturaleza. No puedo quejarme. Aunque son tiempos complicados”.




Lenny Kravitz ambiciona una vida sencilla

El cantante ahonda en su faceta como fotógrafo y diseñador industrial y pasa gran parte del año en su isla de Bahamas donde afirma disfrutar de su huerto, componer y dar paseos en bicicleta.

Tres discos imprescindibles

'Let Love Rule' (1989). Su primer álbum resultó incontestable. La industria buscaba un ídolo rock capaz de llenar pabellones y este era Lenny Kravitz. En el trabajo suenan sus obsesiones: Jimi Hendrix, Prince y James Brown.





   La tinta de su primer contrato con Virgin en 1989 todavía estaba fresca cuando Lenny Kravitz empezó a luchar por su libertad artística. Para sorpresa de la discográfica, el recién llegado -que apenas acababa de dejar atrás la inspiración de Prince en "Romeo Blue"-tenía una audaz visión propia y no estaba dispuesto a comprometerla.

   Cuando Kravitz empezó a grabar en los estudios Waterfront en New Jersey, lo hizo usando únicamente equipo analógico, sin la ayuda de productor alguno, sin una banda y sin instrumentos programables. sorprendió incluso a más gente cuando hizo que su novia, Lisa Bonet de El Show de Bill Cosby, compusiese con él "Fear" y "Rosemary", pues los de Virgin temieron que se convirtiese en la Yoko Ono de Lenny ("en el sentido negativo", añadía con amargura en las entrevistas).

   Pero la cosa salió bien y no tuvieron que preocuparse de nada. Las trece melodías, de un funk y un rock retro pero sentido, son sinceras y poderosas y gustaron a millones, a pesar de que el tema dominante, el amor, no parecía capturar la esencia de finales de los 80.

   Los críticos no tardaron en sugerir que el sonido de Kravitz era poco original: las guitarras sonaban a Hendrix, los sencillos modelos de batería recordaban a Ringo Starr y los arreglos de trompa estaban influenciados por la Motown. Pero nadie podía negar que su debut fue toda una declaración de principios. Las composiciones de Kravitz son estupendas, su forma de cantar, de formación gospel, destila pasión y su capacidad para mezclar sus hooks para todos los públicos con oscuros momentos de psicodelia, así como sus extensas improvisaciones, no tienen parangón. Si Let Love Rule hubiese sido concebido en 1969, nadie dudaría de su estatus como clásico.  

01. Sitting On Top Of The World



02. Let Love Rule



03. Freedom Train



04. My Precious Love


05. I Build This Garden For Us


06. Fear



07. Does Anybody Out There Even Care



08. Mr. Cab Driver



09. Resemary



10. Be


11. Blues For Sister Someone


12. Empty Hands



13. Flower Child

'Mama Said' (1991). Una canción como 'Always On The Run' suena todavía potente. Incluye baladas lennonianas y distintos guiños a Prince. Kravitz se muestra como una estrella imparable.


Lenny Kravitz - Always on the run LYRICS TRADUCIDA ESPAÑOL

'Strut' (2014). A mediados de los años noventa se desvaneció. Parecía, con menos de 40 años, un rockero jubilado. Sus discos pasan de puntillas. Conviene por ello retomar 'Strut', álbum ecléctico y bailable que le hubiese encantado grabar a Mick Jagger.


Lenny Kravitz - Strut (Official Audio)



Official video of Lenny Kravitz performing Thinking Of You from the album 5. 



Lenny Kravitz - I'll Be Waiting

De los mejores temas de los últimos 20 años, en muchos sentidos.



Official video of Lenny Kravitz performing Can't Get You Off My Mind from the album Circus



Lenny Kravitz ha vendido 40 millones de álbumes y ha ganado cuatro Grammys (de nueve nominaciones), pero hay algo que, casi desde el principio de su carrera, le ha costado conseguir: el fervor crítico. ¿Será porque la mayoría de críticos son todavía hombres y Kravitz está considerado uno de los músicos más sexis de la historia? ¿Es pura envidia masculina? Sea por lo que sea, el odio hacia Lenny,  parece algo injusto si repasamos su vida y obra. 

ELISENDA PONS

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