domingo, 10 de abril de 2022

LA MÚSICA EN LA MITOLOGÍA: DEL MITO A LA REALIDAD

 

LA MÚSICA EN LA MITOLOGÍA: DEL MITO A LA REALIDAD


Las nueve musas con Apolo. Estas diosas se presentan como cantantes en las fiestas de los dioses, y forman parte del séquito de Apolo, dios de origen solar que maneja el arco con certera puntería y que sabe extraer de la lira el más dulce de los sonidos. Apolo es el dios inspirador de las artes, el más bello de los inmortales, que representa en sí mismo el ideal clásico de belleza.

  La palabra música procede de la expresión latina "ars musica", que es una copia del griego "mousiké téchne", que quiere decir "arte música" o, lo que es lo mismo, "arte de las musas".

¿Quiénes eran las musas en la mitología griega?

   En un principio había un gran número de musas. Sin embargo, con el paso del tiempo solo quedó una cantidad determinada en toda Grecia: las nueve Musas. Según la mitología, ellas inspiraban las artes. Según los escritores antiguos, todas tuvieron un romance con Apolo, el dios de la música. Hesíodo fue quien empezó a llamarlas con distintos nombres.

   La leyenda cuenta que las nueve nacieron en nueve noches consecutivas de amor entre Zeus y Mnemósine, una de las titánides. Entonces estas musas son las nietas de dioses como Urano y Gea.

Las nueve musas presentes en las artes son:

Calíope: Musa de la elocuencia y de la poesía épica. Sus diferentes representaciones artísticas son una corona de laureles, un libro, una tablilla y una trompeta.

Clío: Es la musa de la historia. Sus diferentes representaciones artísticas son una corona de laureles, un libro o un pergamino, una tablilla y un cisne.

Erato: Es la musa del arte lírico de la elegía. Sus representaciones artísticas son con una lira, una viola y un cisne.

Euterpe: Es la musa de la música. Su representación artística suele ser una flauta.

Melpómene: Es la musa de la tragedia. Se representa con una corona, una espada o una máscara trágica.

Polimnia: Es la musa de la retórica. Se representa con un gesto serio y con un instrumento musical (normalmente un órgano).

Talía: La musa de la comedia. Aparece con un instrumento de música (una viola por lo general), una máscara cómica y un pergamino.

Terpsícore: La musa de la danza. Se la representa con un instrumento musical de cuerda: una viola o una lira.

Urania: La musa de la astronomía y de la astrología. Es representada habitualmente con un compás, con una corona de estrellas y con un globo celeste.

Euterpe la Musa de la Música


    Euterpe significa “la muy agradable”, “la de agradable genio”, “la de buen ánimo” y normalmente se la representa con una flauta. Hija de Zeus y Mnemosyne (la diosa de la memoria), nació con sus hermanas en la Tracia. Es la musa de la música y muy especialmente de los flautistas (protectora del arte de tocar la flauta).

   La música tenía una gran importancia en Grecia, por considerársela de origen divino. Estaba en un principio íntimamente ligada con la mitología y dotada, según la creencia, de cualidades mágicas. Era fundamental en las ceremonias religiosas y en festividades tales como las dedicadas a Dionisio. La música griega era monofónica y consistía en la repetición sistemática de una misma estrofa, en la que el ritmo era más importante que la melodía. Los instrumentos de mayor protagonismo eran la flauta doble, la lira, la siringa y la cítara. Hay una leyenda que explica el surgimiento de cada uno de ellos, si bien muchos tienen influencias de otras culturas, como la egipcia y la mesopotámica. Según el mito, Afrodita descubrió la flauta doble, si bien otras versiones atribuyen su invención a Euterpe; Hermes creó la lira y Orfeo inventó la cítara.

   Durante el Renacimiento y el Barroco se producen numerosos e importantes descubrimientos arqueológicos en Grecia y Roma. Artistas, pensadores y teóricos de entre los siglos XVI y XVIII dirigen su mirada hacia ese pasado en un intento de recrear lo sucedido en la antigua y gloriosa época clásica. La Música y demás artes recogen esta idea y se inspiran en escenas como la que representa el antiguo bajorrelieve romano de arriba. En él, se nos muestra la escena de un interesante diálogo musical entre Apolo y Euterpe. Las demás musas cantan y danzan -una de ellas acompañada de un pandero- y ambas divinidades de la música transmiten sus afectos, pasiones, ideas e inquietudes a través de la lira y la flauta sin necesidad de palabras.


   

Las musas son divinidades femeninas que presiden las artes y las ciencias, e inspiran a los filósofos y a los poetas.



El fauno Marsias enseña a tocar la flauta al joven músico Olimpos

   El poder balsámico de la música es algo muy reconocido en la mitología (Hermes, por ejemplo, lo utiliza para hacer dormir al feroz can Cerbero). Pero también puede ser fuente de conflictos: el sátiro Marsias retó a Apolo a una competición musical y fue despellejado vivo por su atrevimiento. El rey Midas, al juzgar otra liza entre Apolo y Pan (que fabricó la primera flauta con tallos de juncos), imprudentemente premió la composición de este último. Terminó con unas orejas de asno.


El legendario bardo irlandés Oisín evoca los espíritus de la mitología celta con su instrumento

   El inmortal chino Fuxi, que transitó del cielo a la tierra, enseño a los hombres a tocar un instrumento de una sola cuerda. Según los mitos chinos, el laúd fue inventado por el legendario emperador Di Ku, quien, al tocarlo, hacía que los faisanes y el fénix bailaran al son de su música.

   El inventor de la lira en la mitología griega fue Hermes cuando era niño, aunque su intérprete más avezado fue Apolo. El rey David bíblico también fue un experto arpista y compositor de salmos. Las liras aparecen con frecuencia en las mitologías nórdica y celta. El Cantar de los Nibelungos de la épica germana cuenta como el rey Gunter, al ser arrojado maniatado a un nido de serpientes, continuó tocando su instrumento con los pies.


El rey David fue un consumado arpista

   En el culto a la diosa egipcia Hathor se utilizaba una matraca llamada sístrum; a la deidad se le representaba con una. El dios azteca de la música era llamado Xochipilli.


Krishna y Radha bailan al son de intérpretes musicales femeninas


   En la civilización occidental es inconmensurable la herencia de la cultura griega como procedencia de toda arte y ciencia existente; en la música, por tanto, no podía ser la excepción. No obstante, el estudio de la música griega antigua es complicado y no falto de obstáculos. Otras expresiones como la literatura, la pintura o la escultura, han sido fácilmente recuperadas, estudiadas e incluso imitadas, lo cual ocurrió desde el Medievo y sobre todo en el Renacimiento con mucha frecuencia. De la música en cambio, sólo se han recuperado unos pocos fragmentos de piezas griegas en papiros y de periodos tardíos, y en la Edad Media se conocían vagamente contados himnos.

   Una gran fuente de estudio son los textos clásicos, de entre ellos los homéricos, que están colmados de referencias musicales y dan indicios fundamentales. De lo que no queda duda es que en la vida cotidiana la música era una actividad importante y sumamente apreciada en todos los sentidos.

Música y mito: referencias musicales en los clásicos

   La música fue considerada, desde sus iniciales expresiones, un regalo divino. En efecto, no es casualidad que el dios patrono de la música y la poesía es el que encarna más puramente el espíritu helenístico, Apolo. Numerosas referencias se encuentran en los antiguos poetas acerca de éste; el amor de Apolo por la lira, y las competiciones musicales que lo enfrentaron con el dios Pan se describen en el Himno homérico a Apolo y en las Metamorfosis de Ovidio, respectivamente.

   Además del dios iridiscente, las figuras icónicas relacionadas con las artes son las musas. Desde los mitos más primigenios se encuentra la enumeración de las musas y todas están íntimamente relacionadas con la música, gustando del canto y la danza. Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Polimnia, Urania y Calíope son, de acuerdo a la Teogonía de Hesíodo, las divinidades encargadas de inspirar, propiciar y alentar la creación artística en el hombre.



Orfeo hechiza a las bestias con su música

   Además de las divinidades, existen figuras mitológicas centrales por sus hazañas a través de la música. Tal vez el mejor ejemplo es Orfeo, hijo de Calíope, quien ejercía un poder extraordinario sobre la naturaleza con su lira y su canto, tal y como lo cuenta Simónides el primero, y posteriormente Esquilo y Eurípides, entre otros; Apolonio de Rodas en las Argonáuticas y Píndaro en la Pítica IV, ubican al mismo personaje en la tripulación de “superhéroes” que van a la Cólquide para recuperar el vellocino de oro, y protagoniza pasajes como en el que, gracias a su canto, salva a sus camaradas al cruzar por la isla de las fatídicas sirenas, misma que más tarde atravesará Odiseo con el mismo éxito. Otro personaje interesante es Anfión, quien junto con su hermano Zeto, erigió las ciclópeas murallas tebanas tañendo la lira, de modo que las piedras se colocaban en su lugar, según Paléfato, citando a Hesíodo.

   En Homero, basta el inicio de La Iliada para reconocer el papel de la música en su obra: en el canto I, aparece un banquete en el Olimpo, donde Apolo tañe la lira y las musas cantan, en el canto IX, el mismo Aquiles aparece cantando acerca de las antiguas gestas de héroes con una fórminge, un instrumento de cuerdas similar a la lira sin caja de resonancia.

   

Himno Órfico al dios Apolo (subtitulado en español)


 Sacro y profano: la música en ritos y festines

La música jugaba un papel fundamental en los ritos griegos. En el culto a Apolo y a Dionisio, los instrumentos por antonomasia eran la lira y el aulós, respectivamente, siendo probable que fueran originarios ambos de Asia Menor. La lira y la kithara (una lira con una caja de resonancia mayor), podían ser solistas o utilizarse para acompañar la recitación. El aulós era un instrumento de viento similar a una flauta, que podía ser sencilla o doble, y solía tocarse en parejas en los ditirambos.


Sátiro tocando el aulós. Esquifo de procedencia metapontina (Lucania), 400-390 a. C. Colección del Museo de Louvre, París, Francia.

   También se pueden ubicar en Grecia las que son, tal vez, las primeras competencias musicales, por ejemplo, en los juegos píticos del siglo VI a.C. El virtuosismo era altamente apreciado, al punto que Aristóteles en la Política advierte contra el exceso de tales prácticas.

   Por otro lado, en los banquetes o simposium son elementos imprescindibles, como dice Teofrasto, la música y la danza. Después del ritual alimenticio, los comensales iniciaban la orgía con libaciones en honor a los dioses, especialmente a Dionisos y a Apolo, entonando peanes, cantos litúrgicos y jubilosos. De la música se podían ocupar cantantes profesionales o los mismos comensales por turnos, mientras sus compañeros acompañaban con la lira o la flauta. Generalmente, se declamaban versos de los antiguos poetas —aposta, no hay que olvidar que los relatos homéricos también estaban destinados al canto acompañados de instrumentos de cuerdas. Al finalizar el banquete se entonaba un cántico llamado skolion, celebrando al amor y al vino, acompañados por el aulós.

   El siguiente skolion es conocido como Epitafio de Seikilos, y es de los materiales mejor conservados y el más antiguo completo. Aparece grabado en una lápida funeraria en Trales, Asia Menor, y está fechado en el siglo I d.C. Tiene una clara notación rítmica, y está compuesto en modo frigio. El texto dice lo siguiente:

Mientras vivas, alégrate,

que nada te perturbe.

Tu vida es demasiado corta

y el tiempo se cobra su derecho.


Epitafio de Seikilos - Música de la Antigua Grecia


   De este ambivalente carácter de la música, exaltar los sentidos hasta el éxtasis para desarrollar las facultades eróticas, y ensalzar y adorar a las divinidades, el mejor ejemplo es, justamente, el canto I de la Ilíada anteriormente comentado. Por un lado, los dioses en un festín mientras Aquiles se encuentra encolerizado en su tienda, y por otro, un rito de adoración a Apolo para aplacar su ira.

   En el siguiente ejemplo musical, se presenta un fragmento del coro de Orestes (338-344), de Eurípides, fechado entre los siglos III o II a.C. La música es muy plausible que sea del mismo poeta, pues era famoso por sus versiones musicales. De siete versos con notación musical vocal que contiene el papiro, sólo se conserva la parte central de cada uno de ellos. El coro es una súplica de benevolencia a los dioses para con Orestes, al haber asesinado a su madre Clitemnestra, hermana de Helena, por la infidelidad cometida a su padre Agamenón Atrida, rey supremo de los aqueos.


Euripides, Stasimon Chorus from Orestes 

   El material que se ha grabado de la música griega antigua es escaso. De los más importantes es la grabación dirigida por Gregorio Paniagua con la Atrium Musicae de Madrid, en 1978, y de la cual se han obtenido todos los ejemplos musicales de este artículo.

Poesía griega cantada: Himno a las Musas e Himno a Calíope y Apolo Mesomedes



Musique de la Grèce antique

Atrium Musicae de Madrid - Gregorio Paniagua

1. Anakrousis. Orestes Stasimo 3'03

2. Fragmenrs instrumentaux de Conrrapollinopolis 0'59

3. 1re Hymne Delphique à Apollon 4'50

4. Plainte de Tecmessa l'16

5. Papyrus Wien 29825 - G 13763/1494 4'58

6. Hymne au Soleil l'55

7. Hymne à la Muse 0'57

8. Hymne à Némésis 1'34

9. Papyrus Michigan 4'05

10. Aenaoi Nefelai 1'25

11. Epitaphe de Seikilos l'51

12. Pean. Papyrus Berlin 6870 1'46

13. Anonymi Bellermann 4'l1

14. 1re Ode Pyhique 1'32

15. Papyrus Oxyrhynchus 2436 1'09

16. Hymne Chrétienne d'Oxyrhynchus 1'30

17. Homero Hyrnnus 0'27

18. Papyrus Zenon. Cairo fragment 0'48

19. Terencio. Hecyra 861 0'24

20. Poem. Mor l, llf. Migne 37,523 0'37

21. 2e Hymne Delphique à Apollon 7'14

22. Papyrus Oslo A/B. Epilogos-Karasrrophe 5'09


Música Griega Antigua (Music Of The Ancient World)

00:00 - Akousate

03:44 - Melomai

06:08 - Eros

06:53 - Nomos M

08:07 - Daktylos amera

10:46 - Makrotatos

13:42 - Ekleipsis



Así sonaba la música en la Antigua Grecia 



Skáld - Ó Valhalla (Sub. Español) - Mitología nórdica

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