lunes, 11 de abril de 2022

EL EXPERIMENTO DE MILGRAM. LA ESCALA DE LA MALDAD

 

EL EXPERIMENTO DE MILGRAM. LA ESCALA DE LA MALDAD



Milgram Experiment ( Subtítulos en español)

   El experimento de Milgram fue una serie de experimentos de psicología social llevada a cabo por Stanley Milgram, psicólogo en la Universidad de Yale, y descrita en un artículo publicado en 1963 en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology bajo el título «Behavioral Study of Obedience» («Estudio del comportamiento de la obediencia») y resumida en 1974 en su libro Obedience to authority. An experimental view (Obediencia a la autoridad. La perspectiva experimental). El fin de la prueba era medir la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando estas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal.

   El investigador (V) persuade al participante (L) para que dé lo que éste cree son descargas eléctricas dolorosas a otro sujeto (S), el cual es un actor que simula recibirlas. Muchos participantes continuaron dando descargas a pesar de las súplicas del actor para que no lo hiciesen.

   Los experimentos comenzaron en julio de 1961, tres meses después de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte en Jerusalén por crímenes contra la humanidad durante el régimen nazi en Alemania. Milgram ideó estos experimentos para responder a la pregunta: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el Holocausto solo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?


Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en sus oídos. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio.

Stanley Milgram. The Perils of Obedience (Los peligros de la obediencia. 1974)

Trata de la influencia que ejercen las autoridades sobre nosotros. Nos muestran que ni siquiera cuestionamos la autoridad, por injusta y cruel que sea. El científico ni siquiera era un científico, sino un actor, pero como tenía aspecto de científico nadie lo cuestionó. Nadie lo puso en duda y estuvieron ''maltratando'' a un hombre que, afortunadamente, era otro actor. Llegó un punto en que el actor fingía haber sufrido daños graves y ni siquiera respondía, y hubo quien lo sometió a descargas de más de 400w. La ignorancia crea monstruos.

(Petrus Rypff)




El Juego de la Muerte Doblado al Español
Documental que explica una revisión del famoso experimento Milgram

LA ESCALA DE LA MALDAD


La escala de la maldad fue presentada por el Dr. Michael Stone
  Esta escala se compone por 22 casillas o categorías, dónde tu y yo (personas normales) entraríamos en el nivel 1, y solamente si se asesina en defensa propia. 
 El narcisismo y psicopatía comienzan en el nivel 7, y se extienden hasta el nivel 22, lugar de asesinos, violadores, mutiladores.

Los 22 niveles de maldad según la escala de Michael Stone



Michael Stone es un  psiquiatría forense de la Universidad de Columbia que ha dedicado la mayor parte de su vida a estudiar y analizar en detalle comportamientos de todo tipo de asesinos. Gracias a toda esa investigación, pudo elaborar la escala de la maldad.

Stone dirigió el programa Most Evil (en España, Perfil de un psicópata) en el canal Discovery Max, donde expone dicha clasificación que él denomina “escala de maldad”. En los distintos capítulos del programa se muestra la vida y crímenes de varios asesinos, sobre los cuales se realiza una investigación y se explica cada caso en detalle, teniendo en cuenta todos los factores que hayan podido influir, predisponer y explicar el porqué de su conducta, para poder clasificarlo posteriormente en dicha escala.


Una herramienta para valorar el grado de psicopatía

   La escala de la maldad fue creada minuciosamente atendiendo a muchos tipos de factores: ambientales, neurológicos y genéticos. El objetivo era desglosar cada caso en unidades pequeñas, como si de moléculas se tratase, para así tener la mayor precisión posible y determinar la razón por la que una persona puede llegar a cometer algo tan atroz como un asesinato.

   En la escala de la maldad se plantean preguntas que ayudan al profesional a conocer las particularidades de cada caso. Por ejemplo, exploran si el sujeto tuvo una infancia traumática, sus motivaciones para cometer asesinatos, por qué tienen preferencias por unas víctimas u otras... Un punto clave en esta escala de maldad es, valga la redundancia, la maldad y el sadismo propiamente dicho plasmado en el crimen, es decir, la meditación de éste, el método de muerte que se utilizó, etc. Por tanto, se utilizan juicios de valor, de moralidad, de ética y otros para clasificar a los sujetos en un punto en concreto dentro de esta escala.

Analizando la mente y el cerebro del asesino

   Stone nos permite adentrarnos profundamente en la mente del asesino, examinando cómo funciona el cerebro de las personas que cometen delitos de sangre, así como sus sentimientos hacia la víctima en función del grado de maldad en el que se encuentren a partir de su escala de maldad.

  En algunas ocasiones se complementa la información con pruebas de escáner cerebral, haciendo visualizar a la persona diferentes fotografías y palabras desagradables emocionalmente, o bien de lo contrario, es decir, imágenes que evocan sentimientos positivos como el amor.

Los 22 niveles de maldad

   La escala en cuestión es una jerarquía que asciende progresivamente desde el nivel 1 hasta el 22, siendo mínima o nula maldad (nivel 1) a máxima (nivel 22). Después de esta introducción, vamos a conocer el modelo de la escala y sus distintos niveles.

Nivel 1: mataron exclusivamente en legítima defensa, no muestran ningún tipo de tendencia psicopática.

Nivel 2: crímenes pasionales cometidos por amantes celosos. Pueden resultar inmaduros y/o egocéntricos pero no son psicópatas.

Nivel 3: compañeros, socios o amantes entusiastas de peligrosos homicidas. Tienen personalidad impulsiva y aberrante con rasgos antisociales.

Nivel 4: matan en autodefensa, pero provocaron en gran medida que sucediera la agresión hacia ellos.

Nivel 5: individuos traumatizados psicológicamente que están desesperados y asesinan a familiares que abusaron sexualmente de ellos. Pueden incluirse drogodependientes que asesinan para conseguir dinero o droga, pero no poseen características psicopáticas significativas. Tienen cierto remordimiento por los actos cometidos.

Nivel 6: actúan impulsivamente, “en caliente”. No tienen características psicopáticas marcadas.

Nivel 7: individuos altamente narcisistas, no distinguibles de personas con algún tipo de trastorno psicótico, matan a gente de su entorno principalmente por celos o pasión.

Nivel 8: personas no psicópatas pero con altos niveles de furia reprimida, llegan a matar cuando algún evento la desencadena o enciende.

Nivel 9: amantes celosos despechados con características psicopáticas.

Nivel 10: asesinos que mataron a gente que se interponía en su camino o testigos que pudieran delatarle. Tienen personalidad egocéntrica pero no psicopática claramente distinguible.

Nivel 11: lo mismo que el nivel diez pero esta vez con personalidad psicopática notable.

Nivel 12: psicópatas ansiosos de poder que asesinaron cuando se sintieron acorralados.

Nivel 13: psicópatas repletos de furia, los cuales perdieron el control de ésta.

Nivel 14: conspiradores psicópatas despiadadamente egocéntricos, desean obtener un beneficio de alguien.

Nivel 15: psicópatas multihomicidas que en un día de estallido de furia (spree killing) matan a tantas personas como se crucen por delante suyo a sangre fría.

Nivel 16: psicópatas que cometen varios o múltiples actos criminales, no se conforman con asesinar una vez y pueden incluir actos viciosos.

Nivel 17: asesinos en serie sexualmente perversos y torturadores-asesinos, aunque su finalidad principal es la violación pues el homicidio posterior es con el propósito de que la víctima no lo denuncie.

Nivel 18: homicidas que suelen torturar previamente a sus víctimas, aunque su principal motivación es el asesinato.

Nivel 19: psicópatas inclinados hacia el terrorismo, la subyugación, violación e intimidación.

Nivel 20: torturadores y asesinos psicóticos en quienes la tortura es la principal motivación.

Nivel 21: psicópatas interesados en extremo en la tortura, pero de quienes no se sabe a ciencia cierta si han cometido homicidios.

Nivel 22: torturadores extremos y asesinos psicopáticos, en los cuales la tortura es la principal motivación. Sus crímenes involucran tortura sexual prolongada, seguida por el asesinato de sus víctimas.

   Estos 22 niveles están muy bien delimitados, y son básicos para cualquier persona que quiera estudiar el perfil de un asesino. Dependiendo de criterios como su motivación o la repetición de la misma conducta, estaremos en un nivel u otro.

   Michael Stone ha logrado con esta lista dar un paso más en el estudio de la mente del psicópata. Aunque sigue habiendo mucho por estudiar en ese ámbito, lo cierto es que este fue un gran paso para avanzar en el camino que lleve hasta poder predecir sus comportamientos.

¿Alguna vez te has preguntado si conoces a algún psicópata? Probablemente que tu respuesta sea: «Sólo por la televisión». Y lo más seguro además es que estés equivocado.

Mitos del psicópata

   El retrato que se hace de un psicópata en los medios es en realidad más una caricatura de lo que en realidad es. Tony Soprano, Hannibal Lecter, Dexter Morgan. Todos parecen disfrutar de violar la ley, y matando gente.

    Pero en realidad, un psicópata no tiene porqué ir matando ni torturando gente, pues a veces no es un tipo tan diferente de lo que ves en tu día a día. Éste podría ser tu vecino, tu amigo, un hombre de negocios o un político cualquiera. En realidad se ven como nosotros, actúan como cualquier persona normal y caminan entre nosotros sin ser detectados.

   La diferencia básica que identifica a un psicópata de todos los demás es que el psicópata no siente culpa por sus actos, aunque éstos afecten gravemente a los demás.

   En 2005, la psicóloga Martha Stout escribió un libro innovador, “el psicópata de la puerta de al lado”, en el que se afirma que 1 de cada 25 estadounidenses comunes, en secreto, no tiene conciencia. Sí, es un pensamiento aterrador, sobre todo porque la conciencia no es visible, y puede ser falsificada. Para hacerlo aún más difícil, los psicópatas son excelentes actores. La investigación sugiere que los psicópatas no tienen las emociones básicas tales como el amor, la calidez, cercanía genuina o incluso la responsabilidad.

   Pero sí saben perfectamente qué es la culpabilidad, el cuidado y la forma en cómo quieren que les vean los demás. Incluso a los profesionales de la salud mental les es a veces difícil identificar a un psicópata. A menudo se confunden con el Trastorno Narcisista de la Personalidad o el Trastorno Límite o Borderline de la Personalidad (TLP). No es de extrañar porque en parte existe un cierto solapamiento entre los tres tipos de personalidad. Aunque las personas con personalidades narcisistas y borderline son capaces de sentirse culpables por sus actos.

Las seis características de un psicópata

  • Frialdad: Se puede comportar de manera dura, agresiva y/o hiriente, pero luego no muestra ninguna reacción, actúa como si nada hubiera pasado.   
  • Manipula a los demás, ya sea directamente o indirectamente a través de otros.  Puede tratarte de manera muy distinta en diferentes momentos o en diferentes días, sin razón aparente.
  • Miente fácilmente cuando le interesa, y lo hace de una forma que nunca creerías que te está mintiendo.
  • Externaliza la culpa. El psicópata no asume la responsabilidad o la culpa de sus errores o faltas, simplemente está convencido que no va con él.
  • Disfruta realmente de la manipulación y el daño que causa a los demás.
  • Ausencia de empatía. No es capaz de sintonizar con los sentimientos del otro (alegría, amor, miedo, dolor, etc), solo vela por sus intereses, a costa de lo que sea.


Seven - Diálogo John Doe

El veterano teniente Somerset (Morgan Freeman), del departamento de homicidios, está a punto de jubilarse y ser reemplazado por el ambicioso e impulsivo detective David Mills (Brad Pitt). Ambos tendrán que colaborar en la resolución de una serie de asesinatos cometidos por un psicópata que toma como base la relación de los siete pecados capitales: gula, pereza, soberbia, avaricia, envidia, lujuria e ira. Los cuerpos de las víctimas, sobre los que el asesino se ensaña de manera impúdica, se convertirán para los policías en un enigma que les obligará a viajar al horror y la barbarie más absoluta.

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