domingo, 28 de noviembre de 2021

CUENTOS, MITOS Y LEYENDAS DE CHINA...Y JAPÓN. EL ARTE Y LA EMOCIÓN

 


CUENTOS, MITOS Y LEYENDAS DE CHINA...Y JAPÓN. EL ARTE Y LA EMOCIÓN

La leyenda de los amantes mariposa


   Algunas de las leyendas existentes en China nos hablan de la búsqueda del amor verdadero por encima de imposiciones familiares, así como de la búsqueda del saber en una población que por aquel entonces no tenía permitida la escuela: la mujer. 

   Dice la leyenda que hubo en la antigüedad una joven de nombre Zhu Yingtai la cual tenía el profundo deseo de aprender, tener una educación y obtener conocimiento. Pero por aquel entonces la mujer no tenía permitido el acceso a la educación más allá de la recibida en el hogar paterno, por lo que la inteligente muchacha decidió disfrazarse como un hombre para poder cumplir su sueño. 

   De este modo y con el consentimiento de su progenitor la joven pudo iniciar sus estudios. Durante su formación conoció a otro joven, Liang Shanbo, con el que compartiría habitación durante años y con el que iniciaría una amistad que poco a poco se haría cada vez más profunda. Tanto, que Zhu Yingtai terminó por enamorarse. 

   Sin embargo, un día Zhu Yingtai recibiría la noticia de que su padre había enfermado y que había de volver a casa. La joven entregó a una de sus formadoras un abanico con el propósito de que llegado el momento se lo entregara a Liang Shanbo y le contara que deseaba casarse con él.  

  Tras ello, la joven se dispuso a volver a casa, y Liang Shanbo la acompañó. Zhu Yingtai intentó por el camino hacerle ver quién era realmente, sin éxito. Sin saber qué hacer, la joven le intentó convencer de casarse con una supuesta hermana gemela. El joven terminó aceptando conocerla tiempo después, y tras haber acompañado un trecho a Zhu Yingtai se separó de ella para volver a sus estudios. 

   Al llegar al hogar la joven vio que su padre estaba recuperado. Pero también halló una mala noticia: su padre había concertado un matrimonio para ella. Tiempo después Liang Shanbo recibió el abanico y adivinó quien era Zhu Yingtai, con lo que acudió raudo a visitar a Zhu Yingtai y su familia. Sin embargo, allí la joven le contó lo sucedido. Ambos lloraron y se juraron amor eterno, ante lo que el padre terminó por echar al joven. Liang Shanbo volvió a su hogar y al cabo de poco tiempo enfermó y murió. 

   Cuando llegó la fecha Zhu Yingtai tuvo que prepararse para su boda concertada, y mientras la llevaban en palanquín al lugar donde se oficiaría la comitiva encontró una tumba. Una tumba con el nombre de Liang Shanbo. La mujer se acercó y lloró por el amor perdido, pero de pronto la tumba se abrió a la par que apareció una gran tormenta. Zhu Yingtai sonrió y se lanzó al interior de la fosa. 

   Cuando lo hubo hecho la repentina tormenta amainó, y los miembros de la comitiva nupcial pudieron ver cómo de la tumba surgían dos hermosas mariposas, en las que habitaban las almas de Zhu Yingtai y Liang Shanbo, que se alejaron y volaron juntas por siempre jamás.


La misteriosa y romántica leyenda japonesa del hilo rojo del destino





   Según la leyenda, las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado al dedo meñique

ANA PÉREZ -  17/09/2019

   No hay asunto más complicado que el amor. Si las cosas salen mal, darás mil y un vueltas a todo lo que ha podido influir en que la situación haya terminado de esa manera. Si todo va bien, puede que llegue un momento en el que te plantees precisamente por qué todo va bien. ¿Por qué las personas terminan siendo pareja? ¿Cómo nos encontramos los unos a los otros? Existen un montón de creencias, mitos y leyendas al respecto; a cada cuál más elaborado. Pero si hay un lugar donde las leyendas y los mitos tradicionales se mezclan armoniosamente con la realidad, ese lugar es Japón.

   La mitología japonesa es un sistema extremadamente complejo de creencias, y tienen leyendas, mitos e historias para todos los gustos. Ahora bien, hay un tema por el cual los japoneses sienten verdadera pasión, es el amor. Leyendas famosas como las de la Princesa Kaguya o Tanabata son sólo algunos ejemplos de las creencias que tienen en el país nipón acerca de los sentimientos más profundos. Pero si hay un mito que prevalece (también en la mitología china), es el del hilo rojo. Según el mito, las relaciones humanas estarían predestinadas por un hilo rojo que los dioses atan al dedo meñique de aquellos que tienen como objeto encontrarse en la vida. La leyenda es firme: si el destino tiene preparado que te encuentres con una persona en concreto, así será.

   La leyenda afirma que aquellos que estén unidos por el hilo rojo están destinados a convertirse en almas gemelas, y vivirán una historia importante, y no importa cuánto tiempo pase o las circunstancias que se encuentren en la vida. El hilo rojo puede enredarse, estirarse, tensarse o desgastarse… pero nunca romperse.

   Una de las leyendas más famosas sobre el hilo rojo cuenta la historia de cómo un emperador conoció a la que sería su esposa, gracias a la intervención de una poderosa hechicera capaz de ver el hilo rojo. El emperador le pidió a la hechicera que siguiese su hilo rojo para conocer a la mujer de su destino, y así lo hicieron. La búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con un bebé en los brazos, ofrecía sus productos. Al llegar allí, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: “Aquí termina tu hilo”. Sin embargo, al emperador no le hizo demasiada gracia que su destino se entrelazara con esa mujer tan pobre, por lo que enfureció, creyendo que era una burla de la hechicera. Así, empujó a la campesina que aún llevaba a su bebé en brazos, haciéndole caer. El bebé, una niña, se hizo una gran herida en la frente que dejó una cicatriz muy particular. A la hechicera, por su parte, ordenó que le cortaran la cabeza. Pero lo que no se esperaba fue lo que pasaría muchos años después, cuando llegó el momento de casarse. Se le recomendó que se casara con la hija de un general muy poderoso, y para su sorpresa, el día de la boda, cuando le vio la cara se dio cuenta de una realidad: la mujer tenía una cicatriz muy particular en la frente, fruto de una caída siendo un bebé. 

   Pero, ¿por qué en el dedo meñique? Todo tiene que ver con la sangre: la arteria cubital (o ulnar) conecta nuestro corazón con el dedo meñique y, según la leyenda, esa vena (hilo rojo) se extendería por el mundo hasta unirse a la arteria y llegar al corazón de otra persona. Ahora bien, los japoneses no limitan estas conexiones al amor de pareja como tal, sino que determina todas las relaciones con significado que podríamos tener en nuestras vidas: mejores amigos, alguien en el que causaremos (o nos causará) un impacto… 

   Otra de las leyendas más famosas sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la Luna saldría cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan. Todo tipo de relaciones importantes estarían predeterminadas, nada es fruto del azar. Ese hilo lleva contigo desde que naciste, y te acompañará a lo largo de tu vida, guiando tu futuro y haciendo que te encuentres con todas esas personas con las que te tienes que encontrar. Y, ¿cómo lo sabrás? Según la leyenda, simplemente, lo sabrás; porque sentirás paz interior, no dudarás y la alegría que te invadirá no tendrá comparación. 

   Ahora piensa en todas esas personas que han significado o significan algo en tu vida: ¿serán las que se corresponden con tu hilo rojo?


El hilo rojo: la película en que Benjamín Vicuña y la China

Suárez hablan de la infidelidad

Silvina Ajmat - 19 de mayo de 2016. LA NACIÓN



Trailer El Hilo Rojo 

   Cuando el escándalo salió a la luz, todos supimos que las cartas estaban echadas. Que no importara cuál fuera el argumento de la película, la bola de nieve era imparable. Nadie quedó ajeno a aquello que excedió a la ficción mucho antes de que terminara el rodaje del film en cuestión: el romance verdadero de la pareja protagonista, el ataque de celos de la mujer de él, las explicaciones de ella, la manta amarilla de Nepal, la palta, la motorhome y el "olor a sexo".


El Hilo Rojo: Un Resumen

Un Resumen de "El Hilo Rojo", donde conocemos a un Vicuña enólogo y una China Suárez azafata que van a tener un romance mientras escuchan mala fama.

   Pasado el maremoto mediático que tuvo a Benjamín Vicuña , Pampita Ardohain y la China Suárez en los roles de marido infiel, mujer despechada y tercera en discordia respectivamente, la calma chicha no termina de llegar. Porque todo eso que podría haber sido una aventura aislada, un romance desenfrenado o las fabulaciones de una mujer celosa, se plasmaron las dos realidades que los tienen como protagonistas: por un lado, está confirmado que sí, que los actores de El hilo rojo están en una relación, y que el amor nació en ese rodaje; por otro, en el plano ficcional, ambos se rinden a la pasión y no pueden evitar traicionar a sus respectivas parejas.

   La frase que hace de eslogan de la película cobra sentido para ambas realidades: "No elegís de quién te enamorás". Y es inevitable leer también el cachetazo al corazón para el que queda afuera, impotente, de aquella fuerza sobrenatural que el mito que da origen y título a la película llama "el hilo rojo". Porque según esta hipótesis, ni siquiera es una elección, es algo que pasa. No. De ninguna manera recomendamos ver este film a los que quedaron afuera del hilo rojo que une a Vicuña y la China.

   Yendo a lo artístico, como película, El hilo rojo no deja más que eso: la curiosidad de estar mirando de cerca cómo nació un romance farandulero. Algo parecido a lo que hicieron muchos cuando se alquilaron Sr. y Sra. Smith por el simple morbo de ver la película en la que Brad Pitt y Angelina Jolie se enamoraron. La historia es un melodrama liviano, lleno de clichés y absolutamente previsible. Repasamos sus fortalezas y debilidades.

1) El guión: una mala copia de buenas películas románticas

El hilo rojo es una especie de reversión paupérrima de Antes del Amanecer y Antes del Atardecer unidos. Chica linda y soltera, azafata, conoce a chico lindo y soltero en un viaje en avión, intercambian miradas y deciden encontrarse al bajar del vuelo en migraciones (¿Es un punto de encuentro lógico? ¿Una azafata no sabe que en migraciones no se puede esperar a otros pasajeros?). Desencuentro. No se ven nunca más. Pasan siete años. Coinciden por casualidad en un hotel en Colombia. Él le dice que la buscó, ella hace como que lo olvidó pronto. Ambos tienen una vida hecha, él un matrimonio y una hija, ella un novio y un hijo, y el amor es supuestamente imposible. Pero están solos en un hotel a kilómetros de distancia de sus parejas...

2) La belleza de la China Suárez

   Si hay algo irrefutable en esta película es el trabajo en los primeros planos. Las miradas resultan mucho más interesantes que los textos de los diálogos -chatos, estereotipados, aburridos-, y la directora sabe aprovechar la expresividad de los ojos de Vicuña y todo eso que comunica la belleza de la China Suárez para contar más allá de las palabras. La película exuda lenguaje corporal.

3) Dos buenos bastoneros

   Hay que destacar los trabajos de Guillermina Valdés y Hugo Silva en los papeles de las parejas "oficiales" de los protagonistas. Construyen sus personajes con mesura al servicio de la historia y son los artífices verdaderos de los momentos más poderosos a nivel dramático de la película.

4) ¿Y el amor?

   En la historia presentada por Daniela Goggi en base a un libro de Erika Halvorsen, se habla mucho de amor. "El hilo rojo" no es más que eso, el amor que une a dos personas y que no va a dejar de existir nunca, pese a los intentos que hagan por alejarse. Sin embargo, a la hora de elegir las escenas a montar para esta película, lo que se retrata es algo un poco más difuso que una historia de amor irrompible: histeria, fuego, sexo, en ese orden. Los personajes de la China y Benjamín se seducen con ardor, explotan su química y el deseo se palpa insostenible. En cada uno de sus encuentros las escenas de sexo lo ocupan todo y hacia el final la duda que queda en el aire es unánime: ¿puede ser perenne el hilo de la pasión?

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Un viaje por el arte y la música a través de las

emociones. Ramón Gener


   La tercera vez que la música llegó a la vida de Ramon Gener fue la definitiva: después de pasar su infancia aprendiendo piano en el conservatorio de Barcelona, y tras varios años trabajando como barítono, finalmente descubrió que el verdadero valor de la música, y de la cultura en general, estaba en compartirla con los demás. 

   Inició entonces su carrera como divulgador musical y artístico. Tras dirigir el programa ‘Ópera en tejanos’ para la televisión pública catalana, en 2015 saltó a las pantallas de 50 países como presentador y director de ‘This is Opera’, un formato producido por Televisión Española para dar a conocer al público, de forma fresca e innovadora, los entresijos de la ópera. Músico, humanista y escritor, para Ramón Gener “todo en la música y en el arte es emoción”. En 2017, su contagiosa pasión por estas dos disciplinas le llevó a poner en marcha la serie documental ‘This is Art’, un viaje por la historia del Arte a través de las emociones. 

   Ramón Gener es colaborador habitual de los programas de radio ‘Las mañanas de Pe a Pa’ de RNE y ‘Versió RAC1’, de la emisora catalana Rac1. También es autor de los libros ‘Si Beethoven pudiera escucharme’ (2013) y ‘El amor te hará inmortal’ (2016). Actualmente, se encuentra volcado en un nuevo proyecto: el lanzamiento de la miniserie ‘200’, un programa de cuatro capítulos cuyo objetivo es celebrar y conmemorar el bicentenario del Museo del Prado.

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Turandot Completo... En La Ciudad Prohibida De Beijing (Sub

 Esp Zubin Mehta Y Zhang Yimou, 1999)

Una de las obras maestras de la ópera, debida al genio de Giacomo Puccini; en esta ocasión, se tuvo el privilegio de poder interpretarla en el emplazamiento real donde se sitúa la obra. Gracias a aquellos que tradujeron tan bien una de las obras cumbres de la ópera, y de lo más grande de la lírica europea.

   Turandot es una ópera en tres actos con música de Giacomo Puccini (Lucca, 1858 – Bruselas, 1924) y libreto en italiano de Giuseppe Adami y Renato Simoni basado en la obra teatral Turandotte de Carlo Gozzi. La ópera, inconclusa por la muerte de Puccini, fue completada por Franco Alfano y estrenada el 25 de abril de 1926 en el Teatro alla Scala de Milán.

   La obra narra la historia de la bella y cruel princesa china Turandot, quien somete a sus pretendientes a una prueba consistente en resolver tres enigmas, esperándoles la muerte si no son capaces de hacerlo.


Poster promocional de la ópera Turandot de Giacomo Puccini, 25 de abril de 1926

    El origen de Turandot se remonta al poema titulado Las siete bellezas escrito por el poeta persa Nezamí Ganyaví en el siglo XII. Este poema relata la historia de un príncipe persa que tenía 7 princesas, cada una de ellas proveniente de un lugar distinto del imperio. Una de estas princesas, de origen ruso, no encontraba ningún hombre que fuera digno de ella, y por eso se encerró en una fortaleza y declaró que se entregaría al hombre que la encontrara y pudiera resolver una serie de enigmas. Pero una vez resueltos los enigmas, debía pasar por su “puerta secreta guardada por misteriosas espadas que amenazan con decapitar al intrépido”.

   La historia fue retomada en 1710 por el escritor francés François de la Croix en su antología de cuentos Los mil y un días donde hace una transposición cultural de la princesa rusa original a una fría y cruel princesa china. En 1762 el dramaturgo italiano Carlo Gozzi convierte la historia en una obra de teatro a la que incorpora elementos de la «comedia del arte», con personajes del teatro de máscaras.

   En el siglo XIX la comedia de Gozzi fue recreada por el poeta y dramaturgo alemán Friedrich Schiller como “Turandot, princesa de China”, en 1802, Goethe y Schiller la pusieron en escena en el teatro de Weimar. El texto de la ópera de Puccini está basado en una traducción italiana de esta obra. 

 

Partitura de Turandot de Ferruccio Busoni, 1906

    En 1904 el compositor y director italiano Ferruccio Busoni compuso una música incidental para una producción de la obra de Gozzi. En 1911 el director teatral austriaco Max Reinhardt montó en Berlín una puesta de la Turandot de Gozzi con música de Busoni, y una segunda vez en Londres, en 1913, con la asistencia del propio Giacomo Puccini. En 1916 Busoni rápidamente escribió un libreto en alemán basándose en el Turandotte original de Gozzi y adaptó su música incidental en una breve ópera de dos actos con algo de diálogo hablado y estrenó su Turandot en el Teatro de ópera de Zúrich en mayo de 1917. Esta ópera rara vez se representa en la actualidad. A comienzos de 1920 el periodista Renato Simone es quien sugiere a Puccini componer una nueva ópera a partir del Turandotte de Carlo Gozzi. Cuando Puccini releyó el texto se interesó rápidamente, convocó a Giuseppe Adami y comenzó a trabajar en el reto de abordar el tema ya tratado en numerosas ocasiones.

   En julio de 1920 el proyecto toma forma y la Turandotte de Gozzi tamizada por la pluma de Adami y Simoni y la música de Puccini muta del cuento de hadas a una atmósfera sombría y cruel. En marzo de 1924, Puccini había completado la ópera hasta el dueto final. Sin embargo, no había quedado satisfecho con el libreto del dúo. El principal problema dramatúrgico que retrasa el trabajo es lograr hacer creíble el cambio en Turandot de princesa de hielo a enamorada. No reanudó el trabajo hasta el 8 de octubre, escogiendo la cuarta versión que hizo Adami del texto. El 10 de octubre diagnostican a Puccini cáncer de garganta, por el tratamiento viaja a Bruselas el 5 de noviembre e interrumpe la composición. Pocas semanas después, el Maestro muere el 29 de noviembre de 1924 debido a un fallo cardiaco, llevándose consigo el verdadero final de Turandot.

    Puccini dejó tan solo treinta y seis páginas con esbozos sobre el final de Turandot y también instrucciones para que Riccardo Zandonai terminara la ópera, sin embargo, su hijo Tonio objetó esta decisión y en julio de 1925 en acuerdo con los encargados de Casa Ricordi y Arturo Toscanini, elegido oportunamente por Puccini para estrenar su ópera, deciden encargar su terminación al compositor Franco Alfano, quien escribe el final a partir de esas páginas manuscritas y unas pocas indicaciones dejadas por Puccini antes de morir.

   Alfano proporcionó una primera versión del final con algunos pasajes propios, e incluso algunas oraciones añadidas al libreto, que ni el mismo Puccini consideraba completo. Después de las severas críticas de Ricordi y Toscanini, se vio obligado a escribir una segunda versión que seguía más de cerca los bocetos de Puccini, hasta el punto de que no puso parte del texto de Adami en música porque Puccini no había indicado cómo él quería que sonara. La verdadera preocupación de Ricordi no era la calidad del trabajo de Alfano, sino que quería que el final sonara como si hubiera sido escrito por Puccini, y la edición de Alfano tenía que ser perfecta. Esta versión de Alfano tenía una duración aproximada de veintidós minutos, que Toscanini redujo a quince, y es esta la versión abreviada que generalmente se realiza.

   En 2002, Luciano Berio compuso un nuevo final para Turandot que fue recibido con críticas mixtas. Así la obra tiene tres finales: los dos de Franco Alfano, el corto habitual y el completo utilizado con muy poca frecuencia, y el reelaborado por Berio que no logró desplazar al más interpretado.

   Turandot fue estrenada el 25 de abril de 1926 en el Teatro alla Scala de Milán bajo la dirección de Arturo Toscanini. Existen varias anécdotas del día del estreno: en primer lugar, que el dictador Mussolini rechazó estar presente en él pues Toscanini se negó a interpretar primero el himno fascista "Giovinezza"; además, cuando la obra llegó a la mitad del acto tercero, dos compases luego de las palabras "Liú, poesía!", la orquesta se detuvo, el director bajó la batuta y volviéndose al público dijo: "Aquí concluye la ópera, porque en este punto murió el maestro" y dio por terminada la representación sin la parte final de Alfano que tuvo que esperar hasta el día siguiente.


   En la Argentina subió a escena en el Teatro Colón dos meses después, el 25 de junio de ese mismo año (1926), por lo que Buenos Aires fue la primera ciudad del mundo donde se estrenó fuera de Italia. 

MARIA GULEGHINA: TURANDOT - BUENOS AIRES

TEATRO COLON BUENOS AIRES - ARGENTINA
30 junio 2019

TURANDOT: María Guleghina 
CALAF: Kristian Benedikt
EMPERADOR ALTOUM: Raúl Giménez 
MAESTRO DIRETTORE: Christian Badea

   La ópera como género musical entró en mi vida hace varias décadas. He tenido la suerte de presenciar distintas representaciones en distintas ciudades de Europa: Roma, Berlín, París...de todas ellas me quedo con Turandot, no sé muy bien por qué. 

 En formato audio he escuchado "infinidad" de piezas operísticas, me han acompañado y mucho a lo largo de casi cuarenta años. La música clásica eleva el alma y la ópera, en particular, resulta sublime por motivos diversos.

Petrus Rypff

Y para terminar, un poco de humor...

    


Cuento chino - José Mota

Samuráis asnalfabetos | El Acabose | José Mota



'Bienvenido Mr. Wan-Da' - Especial Nochevieja 2017 | José Mota


Japonés inventao

Esto se habla de puertas para afuera, llevamos 3 horas y no me he enterado de nada.

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