domingo, 15 de agosto de 2021

TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD EN ADULTOS

 

TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD EN ADULTOS

 







Manifestaciones clínicas del TDAH en adultos 

   Desde el DSM-III (1980) se entiende que el trastorno puede afectar a los adultos. A partir del DSM-III-R (1987) se describe formalmente la posibilidad de realizar el diagnóstico de TDAH en los adultos. 

   Para poder realizar un diagnóstico de TDAH en una persona adulta es preciso que los síntomas estén presentes desde la infancia, como mínimo desde los 7 años. El sujeto debe continuar presentando una alteración clínicamente significativa o un deterioro en más de dos áreas importantes de su actividad, como el funcionamiento social, laboral, académico o familiar. Los adultos con TDAH suelen manifestar principalmente síntomas de inatención y de impulsividad, ya que la hiperactividad disminuye con la edad. 

   Asimismo, los síntomas de hiperactividad suelen tener una expresión clínica ligeramente diferente a la encontrada en los niños. Por ejemplo, uno de los síntomas de hiperactividad en los niños puede ser el correr por todas partes, subirse a los muebles de forma constante, mientras que en la edad adulta el mismo síntoma se manifiesta como un sentimiento subjetivo de inquietud. Un motor que le lleva a estar generando actividades continuamente, es una actividad endógena que en al adulto genera ansiedad.     

    

           

Comparativa de SÍNTOMAS entre niños y adultos con TDAH (Moraga, 2008) 

SÍNTOMAS DE INATENCIÓN DSM-IV EN EL NIÑO

  1. Tiene dificultades para sostener la atención.

  2. Es olvidadizo y se distrae con facilidad.

  3. Le cuesta continuar lo que ha empezado.

  4. Es desorganizado.

  5. Pierde cosas.

  6. No escucha.

 

SÍNTOMAS DE INATENCIÓN EN EL ADULTO

  1. Tiene dificultades para sostener la atención.

  2. Es olvidadizo y se distrae con facilidad.

  3. Mala concentración.

  4. Maneja y organiza mal el tiempo.

  5. No sabe dónde ha colocado las cosas.

  6. Tiene dificultades para acabar las tareas.

 

SÍNTOMAS DE HIPERACTIVIDAD DSM-IV EN EL NIÑO

  1. Se revuelve y está inquieto.

  2. Corre o trepa en exceso.

  3. No puede estar quieto al jugar o trabajar.

  4. Habla en exceso.

  5. Parece estar "en marcha", como si le        hubieran dado cuerda.

 

SÍNTOMAS DE HIPERACTIVIDAD EN EL ADULTO

  1. Muestra un sentimiento de inquietud interna.

  2. Sentimiento subjetivo de inquietud mientras   está sentado.

  3. Predilección por los trabajos movidos.

  4. Habla en exceso.

  5. Se siente acelerado y agobiado.

 

SÍNTOMAS DE IMPULSIVIDAD DSM-IV EN EL NIÑO

  1. Precipita las respuestas.

  2. No puede esperar su turno.

  3. Se entromete o interrumpe a los otros.

 

SÍNTOMAS DE IMPULSIVIDAD EN ADULTOS

  1. Conduce demasiado rápido

  2. Cambia de trabajo de manera impulsiva.

  3. Se irrita y encoleriza con facilidad.

 

 

Algunos otros síntomas van asociados a la inatención, hiperactividad e impulsividad.

Estos pueden incluir:

1.    Problemas con el autocontrol y la regulación del comportamiento

2.  Pobre memoria funcional. (La memoria temporal que utilizamos para realizar ciertas tareas y resolver determinados problemas en el momento)

3.    Escasa  persistencia en los esfuerzos hacia las tareas

4.    Dificultades con la regulación de las emociones, la motivación y la excitación (cambio brusco de carácter)

5.    Inconsistencia  mayor que lo normal en la ejecución de las tareas o del trabajo

6.    Tardanza crónica y pobre percepción del tiempo

7.    Se aburren fácilmente

8.    Autoestima empobrecida




 Desarrollo personal del adolescente y el adulto con TDAH

   Una persona afectada de TDAH es mucho más que un TDAH. Hay que enseñarles a no confundirse con su trastorno.

  El Desarrollo personal es el proceso que permite avanzar por el "camino" para llegar a lo que quieres ser. Es un "camino" que puedes ir creando, atendiendo siempre a lo que quieres y al contexto. 

    En ocasiones los individuos NO tienen claro hacia dónde quieren ir.

  Esto se aprecia en los adolescentes, que tienen grandes conflictos y disonancias sobre lo que quieren y deberían, o lo que no deberían hacer, pero no saben evitar, etc. En el caso de los adolescentes y adultos con TDAH, este hecho se incrementa debido precisamente a esas conductas (impulsividad, ausencia de flexibilidad, falta de crítica, dificultad para anticipar consecuencias y elaborar alternativas, etc.)

  De aquí que en el caso de los adolescentes y adultos, en muchas ocasiones, requieran de una intervención terapéutica no sólo para ayudarles a avanzar por el "camino" para llegar a lo que quieren ser, sino que incluso en necesario apoyarles para que descubran cual de todos es SU CAMINO.



Documental TDAH - 30 ene 2018

Documental realizado por Bea Pita en colaboración con Unidad Focus. Somos una unidad especializada en TDAH y adulto y adolescente, desde hace algún tiempo tenemos  servicio de terapia online. Más información en http://unidadfocus.com/focus-online/

El proceso del Desarrollo Personal como estrategia terapéutica implica:

  • Tomar responsabilidad del propio desarrollo.
  • Ponerse en marcha: hacer, cambiar conducta.
  • Observar las dificultades, carencias y puntos fuertes.
  • Definir las metas y objetivos. 

   En el trabajo sobre Desarrollo Personal se elabora un  COMPROMISO de mejora definido a partir del análisis de necesidades.

   Este COMPROMISO significa que cuando (inevitablemente) tropieces o te salgas del camino, te levantarás, te orientarás y seguirás adelante en la dirección que quieres seguir. Es fundamental hacerles ver que nunca pueden saber de antemano si conseguirán o no sus objetivos, lo único que pueden hacer es seguir avanzando en una dirección que valoran y es importante para ellos (y por tanto, dirigen hacia ella su camino e interés), ya que a pesar de que no tienen control sobre el futuro, sí lo tienen sobre sus actos en el presente.

Estrategias para mejorar y trabajar el Desarrollo Personal:

  • Organización y planificación de la conducta.
  • Gestión del tiempo.
  • Solución de problemas.
  • Regulación de emociones e impulsos.
  • Autocuidado.
  • Habilidades Sociales y Comunicación.
  • Manejo de conflictos personales y sociales.
  • Autorregulación de las emociones.
  • Analizar y buscar estrategias efectivas para uno mismo.
  • Aprender a buscar apoyos en los demás (familia, pareja, amigos)
  • Trabajar el autoconcepto y nuestro "YO": la imagen de nosotros,  nuestros "valores", nuestros deseos,  nuestros fallos y defectos, nuestras virtudes,  nuestros objetivos, etc.


Qué pueden hacer las familias para ayudar a los Adolescentes y los Adultos con TDAH

   Muchas familias asumen que el niño, adolescente o adulto con TDAH no tiene horizonte, o es un horizonte irreal.  Y es en este contexto en el que construimos la terapia.

   Cuando intervenimos con estos afectados, debemos atender también a este asunto. No sólo a CÓMO funciona la familia o pareja del sujeto, sino A DÓNDE quieren ir (cuáles son sus objetivos, sus retos, sus horizontes). En ocasiones, debemos trabajar con la familia y la pareja sobre las expectativas ideales y las expectativas reales de su familiar, pareja afectado. 

FUENTE: Santos de la Rosa, A. (2012). Funcionamiento Ejecutivo y Autorregulación de las Emociones en el TDAH. III Jornadas TDAH Asociación ALENHI (León).

 

Descripción clínica del TDAH

   El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es un trastorno del neurodesarrollo de carácter crónico, sintomáticamente evolutivo y de probable transmisión genética que afecta entre un 5% y un 7% de la población infantil, llegando incluso a la edad adulta en un 60% de los casos (DSM-5). 

   Está caracterizado por una dificultad para mantener la atención voluntaria frente a actividades, tanto académicas como cotidianas y unida a la falta de control de impulsos.

   La sintomatología puede manifestarse de forma diferente según la edad del niño y se debe desarrollar como mínimo en dos ó más ambientes (ej. en casa y en el colegio), según los manuales de diagnóstico. 
                    

Las características clínicas centrales del TDAH:

  • Actividad excesiva e inapropiada sin relación a la tarea. Es una actividad molesta, sin objetivo, y fuera de su asiento, que dificulta el trabajo del niño y de otros niños en el colegio e interrumpe al profesor/a. El niño enreda mucho, es ruidoso y habla en exceso, produciendo consecuencias sociales negativas. Con el desarrollo del niño tiende a disminuir, pero queda una intranquilidad interna. Éste síntoma responde bien a medicación estimulante.
  • Poca atención mantenida. Esto produce un trabajo escolar pobre y un mal rendimiento escolar y en los juegos (produciendo impopularidad con otros niños). La atención es variable y depende de la motivación, es peor para tareas aburridas, pero también está por debajo de lo normal en juegos. El niño se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. También responde a medicación estimulante.
  • Dificultad para inhibir impulsos. Dificultad para retrasar la respuesta a una señal. Es el síntoma más duradero, y puede durar hasta la edad adulta, con rendimientos académicos y sociales por debajo de su potencial debido a acciones y decisiones impulsivas. En el niño se traduce en no esperar su turno, interrumpir a otros, responder sin pensar, y tener mayor propensión a accidentes, heridas, etc. Éste síntoma mejora con estimulantes.
  • Dificultad en la interacción social.  Suelen ser impopulares con los padres, hermanos y profesores. Tienen pocas amistades duraderas. Estos niños suelen meterse en líos y meter a otros en líos, y les es difícil ajustar su respuesta a la situación (por ejemplo: pasar de los juegos y bromas del recreo al trabajo de clase). Este síntoma también mejora con la medicación.
  • Bajo rendimiento escolar. Tienen problemas de aprendizaje por mala organización, mala memoria secuencial, déficit en actividades psicomotrices finas y gruesas, y habilidades cognitivas improductivas.
  • Baja autoestima. Debido a su impopularidad, a tener pocos amigos, a meterse siempre en problemas con padres, hermanos, profesores, y al mal rendimiento escolar, estos niños tienen una sensación crónica de fallar en todo y no hacer nada bien, a pesar de intentarlo.
  • Comorbilidad (problemas asociados). Es la norma y no la excepción. Trastornos frecuentemente comórbidos con el TDAH son: trastorno oposicionista-desafiante, trastorno de la conducta, trastornos de aprendizaje (verbal y no verbal), ansiedad y depresión y trastornos por abuso de sustancias.

TDAH en adultos desde los diferentes modelos teóricos

   Estudios anteriores sugieren que el TDAH continúa en la vida adulta en dos tercios de los casos. Actualmente, el diagnóstico del TDAH en adultos sigue presentando dificultades. Los genes más estudiados implicados en este proceso son en el gen receptor de la dopamina D4 (DRD4) y el gen de proteína transportadora de dopamina (DAT1).

   Dentro de los trastornos más comunes en la vida adulta destacan los trastornos del humor (afectivos), de la ansiedad (agorafobia, trastorno obsesivo-compulsivo) y los trastorno de consumo de sustancias tóxicas. Sólo un 8% había completado los estudios universitarios. Además, presentaban más problemas de conducción de vehículos.

Los modelos atencionales en los que se basaron para el estudio fueron:

Modelo de Posner y Peterson (1990)

   Ahondaron en la importancia de tres componentes principales de la atención viso espacial: orientación hacia el estimulo, detección de las señales para el procesamiento consciente y el mantenimiento de un estado de vigilancia/alerta. Es un modelo más teórico.


Modelo de Sohlberg y Mateer (1987 y 1989)

   Modelo que describe un sistema jerárquico de la atención, cuyos componentes aumentan cada vez más en complejidad, es decir que los últimos niveles de atención, requieren un esfuerzo atencional mayor que los precedentes. Este modelo se describió buscando una manera de evaluar la atención.

   Es un modelo más práctico según el cual los componentes que conforman la atención serían: 

  • El arousal: capacidad para estar despierto y mantener la alerta.
  • La atención focalizada: capacidad de responder por separado a los estímulos.
  • La atención sostenida: mantener una respuesta determinada durante un largo periodo de tiempo.
  • La atención selectiva: capacidad para seleccionar de entre varias posibles la información relevante a procesar.
  • La atención alternante: capacidad para cambiar el foco atencional entre tareas que requieren respuestas cognitivas diferentes
  • La atención dividida: capacidad para atender a dos tareas al mismo tiempo.
Modelo de Ríos, Periañez y Muñoz

Este modelo propone la existencia de tres componentes de control atencional.

  • Flexibilidad cognitiva: requiere la habilidad para cambiar el foco de atención de un estimulo a otro distinto.
  • Control de la interferencia: mecanismo cognitivo que permite el control de la tendencia de respuestas automáticas.
  • Memoria operativa: hace referencia al mantenimiento de la información que ha sido procesada anteriormente, o recuperada de la memoria a largo plazo, pero ya no se encuentra disponible en el entorno.

Y un cuarto componente mediador entre los anteriores:

  • Velocidad de procesamiento de la información: es un factor modulador del rendimiento atencional.

   Los diversos estudios sobre el TDAH en la vida adulta, evidenciaron que los adultos con TDAH prefieren una compensación monetaria menor en poco tiempo, a una compensación monetaria mayor en más tiempo. Esto se produce por una baja activación del estriado ventral. Los estudios también señalan que no hay diferencias significativas en el trastorno dependiendo de los rangos de edad. Las alteraciones entre los adultos y los niños son similares.

                                       

ESTUDIO SOBRE TDAH EN ADULTOS REALIZADO EN EL CSM DE NAVARRA

   EL objetivo del estudio fue estimar la frecuencia de TDAH entre adultos entre los 18 y 55 años en el centro de salud mental de Navarra.

   Como criterios de inclusión para el estudio debían tener los siguientes requisitos:

  • Tenían que ser adultos que fuera la primera vez que acudía al centro de salud mental.
  • Los pacientes podían ser de ambos sexos.
  • Debían de realizar un consentimiento firmado. 

   Como criterios de exclusión se establecieron que deberían quedar fuera del estudio aquellos que tuviesen retraso mental, trastorno psicótico o estuviesen en una situación clínica comprometida.

   En la primera fase, se les pasó la escala ASRS (Adult Self-Report Scale), es un screening (prueba utilizada sobre una población para detectar una enfermedad en individuos sin signos o síntomas) de ocho preguntas. Es un instrumento válido y útil para la detección de pacientes adultos con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

En la segunda fase se le suministraron cuestionarios más específicos.

  • MINI: Mini Entrevista Neuropsiquiátrica Internacional. Es una entrevista psiquiátrica sencilla y breve desarrollada para la investigación clínica. Explora los principales trastornos psiquiátricos, son 42 ítems que se realizan en 30 minutos.
  • SAPAS: Standardised Assessment of Personality Abbreviated Scale. La escala incluye ocho preguntas sencillas dicotómicas (sí o no). Permite saber si hay trastornos de personalidad.
  • CAADID: Conners Adult ADHD Diagnostic Interview for DSM-IV. El test permite recabar información sobre las características del trastorno.

   El estudio lo comenzaron  221 pacientes. De ellos, 43 pacientes dieron en el cuestionario ASRS (Screening) positivo. En la segunda fase 29 pacientes fueron diagnosticados de TDAH y 14 de los pacientes fueron excluidos del diagnostico de TDAH y asignados al grupo control (grupo comparativo).

   Como conclusiones, se señalaron que los afectados de TDAH tienen peor rendimiento y aprendizaje, aunque no hay diferencias significativas entre los que padecían TDAH y los que no lo padecían. Sin embargo, si hay diferencias significativas en el hecho de que los afectados de TDAH son más veces expulsados del aula.

   Es importante señalar que el 48, 3% de los pacientes con TDAH tenían FP o bachiller. No había diferencias significativas en el número de empleos y el número de accidentes de tráfico o multas. Aunque se observó que los TDAH tienen más.

Sin embargo, en el consumo de tóxicos si hay diferencias significativas. Los afectados de TDAH tienen un porcentaje de 80%, mientras que los no TDAH un 40 %

Las limitaciones del estudio fueron:

  • El pequeño tamaño de la muestra a analizar.
  • Que sólo se tuvo en cuenta al paciente y no se hicieron entrevistas a su entorno.

 

Entrevista diagnóstica para adultos con TDAH, DIVA 2.0

¿Qué es la DIVA? La DIVA es una entrevista diagnóstica semi-estructurada para adultos con TDAH. La DIVA fue desarrollada por primera vez en holandés por la Dra. J.J. Sandra Kooij, médico psiquiatra, y el psicólogo M.H. Francken en 2007.

La DIVA se desarrolló porque existe la necesidad de un instrumento de diagnóstico estructurado que sea fácilmente disponible a bajo costo, en muchos idiomas diferentes, para fines de investigación y evaluación clínica.                               

DIVA y el DSM

La DIVA investiga los criterios del DSM-IV del TDAH en la infancia y la edad adulta, así como el deterioro en cinco áreas de funcionamiento en ambos períodos de vida:

1.    Área académica / laboral

2.    Relaciones sociales

3.    Tiempo libre

4.    Relaciones de pareja / familia

5.    Autoestima

   Con el fin de facilitar la comprensión de los criterios en la vida cotidiana tanto en la infancia como en la edad adulta, cada criterio del DSM-IV está acompañado de varios ejemplos para que el sujeto pueda identificarse con mayor facilidad. 

 Estructura de la entrevista: Es una entrevista semi-estructurada para el TDAH en adultos que consiste en los tres dominios de los síntomas del TDAH: falta de atención, hiperactividad e impulsividad, y aborda los síntomas asociados, como la búsqueda de sensaciones y los estallidos de la ira y el estado de ánimo, así como la comorbilidad.

   De cada dominio de síntomas de TDAH, se dan varios ejemplos para el niño y el adulto con el fin de aumentar el reconocimiento de los síntomas de los pacientes en la vida diaria.

 

Comparación DIVA 2.0 y CAADID

   DIVA 2.0 y el único otro instrumento de diagnóstico estructurado para TDAH en adultos, CAADID (Entrevista diagnóstica Conners para adultos con TDAH del DSM-V) se basan en los mismos criterios oficiales de DSM-V para TDAH. Por lo tanto, la estructura de ambas entrevistas es similar, es decir, tanto evalúa los síntomas de TDAH en la infancia, así como la edad adulta. Los ejemplos de criterios adaptados a TDAH en la DIVA son originales, y se desarrollaron independientemente del CAADID.

   DIVA difiere de CAADID en la adición de cinco áreas de funcionamiento con el fin de evaluar el deterioro debido a los síntomas de TDAH, con muchos ejemplos dados para ambas fases de la vida. Otra diferencia entre ambos instrumentos es que DIVA 2.0 se puede utilizar de forma gratuita, mientras que para el uso de CAADID uno tiene que pagar por cada copia del instrumento. 

   Según el DSM-V, determinar el diagnóstico de TDAH en adultos implica determinar la presencia de síntomas de TDAH durante la niñez y la edad adulta.

   En la entrevista para adultos se recogen las manifestaciones que se dan en la actualidad en el día a día del adulto y en la segunda parte se utiliza una entrevista retrospectiva para comportamientos infantiles. Siempre que sea posible, la información debe ser recogida del paciente y complementada con información de informantes que conocieron a la persona como un niño (generalmente padres o parientes cercanos). La DIVA suele tardar entre 1 y 1,5 horas en completarse.

¿Cómo reconocer a un adulto con TDAH?

   Durante mucho tiempo se ha pensado que los niños y niñas superaban el trastorno por déficit de atención e hiperactividad al llegar a la adolescencia, las investigaciones actuales muestran que hasta un 70 por ciento de los niños que presentaban TDAH en la infancia continúan teniendo dificultades en la vida adulta.

   En los adultos con TDAH se han descrito alteraciones en el rendimiento académico, la adaptación al medio laboral, las relaciones interpersonales, los problemas en la conducción de vehículos, así como en el estado mental y un elevado riesgo de consumo de sustancias tóxicas

Manifestaciones caraterísticas de los adultos con TDAH

  • Se ha descrito para los adultos con TDAH, consecuentemente, una menor estabilidad laboral
  • Los adultos con TDAH son personas "con mucha energía" y "siempre en marcha".
  • Hablan excesivamente.
  • Interrumpen para responder antes de que hayan terminado de formularles la pregunta. Además, se entrometen frecuentemente en conversaciones ajenas.
  • Son impacientes y presentan dificultades para esperar el turno en situaciones de grupo (se les hace pesado hacer cola en una tienda o en un atasco en la carretera).
  • Las personas adultas con TDAH cometen errores o descuidos en el trabajo, especialmente porque son desorganizados, se distraen fácilmente, o tienen problemas de concentración para aquellas actividades que encuentran aburridas.
  • Son personas soñadoras y parece que no escuchan cuando se les habla.
  • Suelen empezar muchos proyectos al mismo tiempo, aunque tienen problemas para finalizarlos, entre otras razones por una tendencia constante a aplazar las tareas indeseables hasta el último momento.
  • Invierten mucho tiempo al día buscando las llaves, las herramientas, la cartera o la agenda. Además, se les tacha de olvidadizos porque con facilidad olvidan nombres o cosas.
  • Tienen dificultades para estar sentadas sin moverse o sin juguetear con las manos y los pies. Incluso cuando el TDAH parece estar controlado conscientemente, suelen tener todavía dificultades para estar sentados en una silla o estar tumbados en la cama. Además, sus parejas suelen comentarles que se mueven excesivamente mientras duermen.                          

   Los adultos presentan una variedad aún más complicada de trastornos psiquiátricos que los niños, como un mayor riesgo de problemas derivados del consumo de sustancias tóxicas, depresión, ansiedadmayor riesgo de accidentes de tráfico (Barkley y cols., 2002), así como de contraer enfermedades de transmisión sexual (Spencer y cols., 2002). Se debe tomar en cuenta que el adulto desde la niñez ha debido crear mecanismos y recursos para así compensar su déficit de atención y poder ser funcional en su vida académica y laboral, a costa de gran esfuerzo.

   En población adulta se dispone de menos datos epidemiológicos, pero los estudios realizados señalan que el TDAH también se manifiesta en personas adultas y con una frecuencia destacada. Los resultados de estos trabajos han encontrado prevalencias del TDAH entre el 4% y el 5%. Actualmente en España se diagnostica solo un 3% de los adultos con TDAH, en muchas consultas de atención primaria y de psiquiatría, muchos adultos acuden a ellas y son tratados de patologías como ansiedad, depresión, trastorno de abusos de sustancias, cuando realmente en el fondo estas patologías son cuadros comórbidos de un TDAH de adulto no diagnosticado. 

Podemos observar la evolución en el adulto

  • En el rendimiento académico tienden a lograr una menor formación académica.
  • Presentan problemas de adaptación y disciplina en el ámbito escolar. 
  • En cuanto a las dificultades en el aspecto laboral suele tener que ver con el control de impulsos y la inatención. También se han observado alteraciones en la habilidad de conducción, asumiendo más riesgos, más temeraria, más accidentes, etc.
  • Se han descrito también  mayores dificultades en las relaciones personales y en  las relaciones de pareja.
  • Del mismo modo existen en los adultos con TDAH más trastornos psiquiátricos comórbidos y consumo de sustancias.
  • Suelen cambiar más veces de empleo, y se caracterizan por cometer más descuidos y errores en el desarrollo de su trabajo.

 

Los adultos con TDAH tienen menor probabilidad de cometer un delito cuando reciben medicación

    Un estudio efectuado en Suecia por investigadores británicos-suecos y que fue dirigido por Paul Lichtenstein, del Instituto Karolisnka en Estocolmo se publicó en la revista `New England Journal of Medicine`. En él se halló que los adolescentes mayores y los adultos con trastorno de déficit de atención e hiperactividad tienen mucha menor probabilidad de cometer un delito cuando reciben tratamiento farmacológico para el trastorno.

   Investigaciones previas mostraron que los sujetos con TDAH tiene más posibilidades de cometer delitos que la población general teniendo de cuatro a siete veces más probabilidades de violar la ley, además hasta dos terceras partes de los jóvenes delincuentes y la mitad de la población penal adulta han reflejado TDAH en la infancia, y muchos todavía pueden manifiestan síntomas de adultos.

   Los investigadores analizaron una variedad de crímenes y en todos encontraron una reducción cuando la gente tomaba medicamentos. El estudio, realizado sobre una muestra de 25.000 personas, demostró que el número de delitos cometidos era alrededor de un tercio menos en aquellos que tomaron metilfenidato y otros estimulantes.

   Los autores reconocen que cuando se ofrece tratamiento, la persona también recibe más atención de otros servicios de apoyo, y esto podría también contribuir a la reducción de la conducta delictiva. Además, afirman que el TDAH puede existir junto con otros trastornos, como los conductuales, y por eso es necesario llevar a cabo más investigaciones para entender mejor cómo éstos contribuyen a este tipo de conducta. El hallazgo de este estudio puede aplicarse a muchos otros países donde las tasas de TDAH en los niños y de la medicación que se receta son similares a las de Suecia.

   Paul Lichtenstein explicó que los resultados sugieren el que alentar a más enfermos de TDAH a tomar medicamentos podría ayudar a reducir la delincuencia. Se calcula que entre 7 y 40 por ciento de los individuos en el sistema de justicia criminal podrían sufrir TDAH y otros trastornos similares, aunque en muchos casos no se ha reconocido formalmente la enfermedad. Lichtenstein en un comunicado afirma:

"Aproximadamente entre 30% y 40% de los criminales con largas sentencias tienen TDAH. Si las probabilidades de reincidencia se pueden reducir en un 30 por ciento, es evidente que afecta el número total de delitos en muchas sociedades".

    En el mismo sentido, el investigador Henrik Larsson, también del Instituto Karolinska, cree que este estudio ha demostrado que los medicamentos "muy probablemente reducen el riesgo de la delincuencia", sin embargo, recuerda que "la mayoría de los tratamientos médicos pueden tener efectos secundarios adversos, por lo que los riesgos deben sopesarse frente a los beneficios".

   Las conclusiones sugieren que los medicamentos que controlan la hiperactividad y mejoran la atención siguen teniendo importancia más allá de la edad escolar y que el uso más amplio de esos medicamentos en pacientes de mayor edad podría contribuir a reducir el delito.

   Otros investigadores que no participaron en el estudio pero que trabajan en la misma línea afirman:

   William Cooper, profesor de pediatría y medicina preventiva en la Universidad Vanderbilt en Nashville: "Decididamente existe la impresión de que es una enfermedad de la niñez y que después uno supera la necesidad de medicamentos, pero empezamos a comprender que el TDAH es una dolencia que en muchas personas dura toda la vida".

   Philip Asherson, psiquiatra y presidente de la Red de Adultos con TDAH del Reino Unido, señala que "deseamos que la gente pueda tomar decisiones propias y tenga responsabilidad personal, nadie los está forzando a tomar fármacos".

   Seena Fazel, psiquiatra forense de la Universidad de Oxforf, reveló en una conferencia en Londres que se reduciría un 32 por ciento las tasas de criminalidad en los hombres y un 41 por ciento en las tasas de criminalidad en las mujeres. Esta psiquiatra además afirma que los medicamentos pueden reducir las decisiones impulsivas y permitir que la persona organice mejor su vida, lo cual conduce a que permanezca en un empleo y mantenga una relación.

   Andrea Bilbow, fundadora del Servicio Nacional de Información y Apoyo del Trastorno de Déficit de Atención, comenta: "Por supuesto, hay muchas personas con TDAH en la población que no están involucradas en crímenes", "Pero para algunos individuos con el trastorno, si no se les trata ellos mismos se tratarán con drogas en la calle". "Derivar a un adulto a los servicios de especialistas puede costar unos US$2.400. Si comparamos esta suma con la cantidad de dinero que podríamos ahorrar si mantenemos a la gente fuera de una prisión, no tendríamos ni que pensarlo", dice.

   Sue Bailey, presidenta del Colegio Real de Psiquiatría, expresa que "en una era en la que prevalecen las terapias psicológicas, esto nos recuerda que la medicación puede también tener un impacto positivo".

 

TDAH, Justicia y conductas delictivas

   Según un estudio (Psicologia Reflexao, 2015) realizado por un equipo de psicólogos de la Universidad de Oviedo dirigido por Celestino Rodríguez Pérez, la prevalencia de TDAH es hasta cinco veces mayor en la población reclusa que en la general. La prevalencia de este desorden es significativamente mayor entre los reclusos divorciados, los que carecen de empleo y, sobre todo, los que no terminaron los estudios.

Rodríguez Pérez plantea dos hipótesis como causa de esta situación:

1. La primera es que este desorden (impulsividad, disfunción ejecutiva, disregulación emocional...) puede causar directamente los comportamientos infractores.

2.   La segunda apunta al frecuente solapamiento entre el TDAH y los trastornos de conducta.

   Celestino Rodríguez subraya que "parece probado que sufrir este trastorno durante la niñez, y no recibir tratamiento, aumenta la tasa de participación en actividades delictivas y el abuso de sustancias, así como los problemas en las relaciones de pareja y en la búsqueda o mantenimiento del empleo". Por lo tanto, concluye, "se puede esperar que implantar intervenciones eficaces para tratar el TDAH en la infancia contribuya a disminuir el riesgo de sufrir problemas en la edad adulta". La investigación concluye que el diagnóstico y el tratamiento del TDAH en la infancia evitarían en parte conductas delictivas que conllevan el ingreso en la cárcel.

   En la misma línea se encuentra el estudio en España "Estudio Población psiquiátrica penitenciaria" dirigido por el Dr. Oscar Sanz, recoge que el 30% de la población penitenciaria podría padecer este trastorno. La investigación recoge que los afectados con TDAH que en su infancia y adolescencia no fueron diagnosticados de TDAH ni recibieron ningún tipo de tratamiento (médico-psicológico) cometen mayor número de delitos con una media de 7,8 delitos frente a los 3,9 del resto de pacientes (Dr. Oscar Sanz). Además, los pacientes penitenciarios con TDAH delinquen más jóvenes, con una media de comisión del primer delito de 22 años frente a los 29 años de media del resto de reclusos con otras patologías psiquiátricas.

   Estudios en USA, Canadá, Suecia, Alemania, Finlandia y Noruega muestran que hasta 2/3 de los jóvenes delincuentes (66%) y la mitad de la población adulta en prisión obtendrían resultados positivos para TDAH en la infancia. Estos siguen presentando sintomatología en edad adulta (15% hombres y 10% mujeres). Además, los incidentes en los que incurren son 8 veces más agresivos que los de otros presos y 6 veces más agresivos que los presos con un Desorden de Personalidad Antisocial (Young, BMC Psychiatry 2011). 

Mayores tasas de divorcio y de abuso de sustancias en adultos con TDAH

   Un grupo de investigadores norteamericanos ha analizado las situaciones a las que se han tenido que enfrentar los niños con trastornos de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tras convertirse en adulto, de este modo han podido confirmar algunos datos ya revelados en otros estudios, como que en esta población existe una mayor tasa de divorcios, un nivel económico más bajo y un mayor abuso de sustancias adictivas.

   La investigación, que es el mayor estudio de seguimiento en el tiempo realizado hasta el momento, ha sido publicada este lunes en la revista "Archives of General Psychiatry". En ella, aunque se observa que los niños que en la escuela fueron diagnosticados con TDAH tienen un peor comportamiento, también se puede sacar en conclusión que muchos de ellos tienen un comportamiento igual que el de la población no diagnosticada.

   "Muchos de ellos están muy bien, pero hay una pequeña proporción que se encuentra con gran dificultad", dijo Rachel Klein, profesor de psiquiatría infantil y adolescente en New York University Langone Medical Center en Nueva York (EEUU).

   Las personas afectadas por este trastorno son excesivamente inquietas, impulsivas y se distraen fácilmente, y a menudo tienen problemas en la escuela; aunque no hay cura, los síntomas pueden mantenerse bajo control combinando terapia conductual y medicación.

   La investigación tomó una muestra de 135 hombres blancos, de hogares de clase media que habían sido clasificados como hiperactivos por sus profesores en 1970. Con 18 años pasaron a ser controlados por los investigadores que establecieron un grupo de comparación de igual edad, también chicos blancos que habían visitado el centro médico por razones ajenas al TDAH y que no habían tenido problemas en la escuela.

   Cuando ambos grupos cumplieron 41 años, se les hizo una entrevista sobre los avances de su vida, así observaron que los niños diagnosticados con el trastorno dejaron la escuela 2,5 años antes que el grupo de control; además del primer grupo sólo un 4 por ciento, tenía estudios superiores en comparación con el 29 por ciento del segundo grupo. En cuanto al dinero, en el grupo de control la media de salario era de 134.000 euros (175.000 dólares), mientras que los adultos diagnosticados de niños superaban por poco los 73.000 euros (93.000 dólares). Además, alrededor de un tercio de los del primer grupo había estado en la cárcel en algún momento de su vida, lo que supuso cerca de tres veces más que los del grupo de comparación.

   Asimismo, se sometieron a un nuevo examen diagnóstico, y del primer grupo fueron nuevamente diagnosticados con TDAH más de uno de cada cinco niños; un dato superior al grupo de control donde se diagnosticó a uno de cada 20 personas evaluadas.

   También se ha observado que era más probable que se divorciaran, abusaran de las drogas y fueran etiquetados con trastorno de conducta antisocial. Sin embargo, no eran más propensos a tener trastornos del estado de ánimo o de ansiedad.

PEQUEÑA LA MUESTRA

   En EE.UU el centro de Control y Prevención ha registrado que entre el 3 por ciento y el 7 por ciento de niños en edad escolar en los Estados Unidos tienen TDAH. "Menos de la mitad tendrá problemas a largo plazo; para los demás, el pronóstico es mejor", según Klein.

   Los investigadores entienden que no está claro que, por el reducido tamaño de la muestra, éste estudio aclare el riesgo de estos pacientes a abusos adictivos; aunque Klein recuerda que el TDAH está ligado a la impulsividad, que es una característica que puede hacer que los jóvenes sean más propensos a usar drogas o a introducirse en el "espiral descendente de la delincuencia y otros comportamientos antisociales".

   Para este experto cuando se ve signos de comportamiento antisocial es cuando realmente se tiene que intervenir, y, según ha explicado a Reuters Health, "hay que mantener el tratamiento de estos niños, siempre y cuando se enfrentan a los problemas".

   Por su parte, el experto en TDAH de la Universidad de Pennsylvania Perelman School of Medicine, el doctor J. Russell Ramsay, ha señalado que, aunque tanto a los niños como los adultos del estudio les fue peor que al grupo de comparación, los datos muestran que todavía están dentro del rango normal en muchos casos.

   "No estamos hablando de los resultados terribles necesariamente", dijo Ramsay, que no participó en la investigación. Ramsay dijo que las personas con TDAH tienen resultados diferentes en función de la gravedad y la complejidad de su trastorno. A su juicio, el estudio es un "recordatorio" para prestar atención a las "necesidades únicas del niño, el entorno educativo y el entorno familiar".

Tratamiento del TDAH en adultos

   En las últimas dos décadas se han aportado sólidas evidencias que ponen de manifiesto que el TDAH es un trastorno crónico que se expresa a lo largo de la vida, y por tanto, también en la adolescencia y en la edad adulta. Así, los correlatos clínicos, como la historia familiar, la respuesta al tratamiento, los estudios de laboratorio, el curso y la evolución, sustentan su validez más allá de la infancia. 

   El tratamiento farmacológico se presenta, hoy por hoy, como la primera elección en el tratamiento del TDAH. Son numerosas las investigaciones que han puesto en evidencia su superioridad frente a otras intervenciones, aunque esto no supone que no se tengan en cuenta. De hecho, el tratamiento debe ser siempre multimodal.

Tratamiento farmacológico

   Los psicofármacos empleados en el tratamiento del TDAH en adultos son los mismos que los utilizados en el TDAH infantil. Los fármacos mejor estudiados en adultos son el metilfenidato y la atomoxetina

Eficacia de los psicoestimulantes:

   De los distintos psicoestimulantes, disponemos de ensayos clínicos controlados que han estudiado su eficacia en adultos con TDAH en el caso del metilfenidato de liberación inmediata y prolongada. También se puede utilizar el modafinilo.

   En el metaanálisis sobre la eficacia y seguridad de metilfenidato en adultos con TDAH se concluyó que los psicoestimulantes no sólo no aumentan el riesgo de abuso o dependencia a sustancias, sino que lo disminuyen en la edad adulta. 

Eficacia de los fármacos no psicoestimulantes:

   En la actualidad disponemos ya de ensayos clínicos controlados con numerosos fármacos no estimulantes para el tratamiento del TDAH en adultos: atomoxetina, bupropión, antidepresivos tricíclicos, IMAO, agonistas alfa 2 adrenégicos como la guanfacina y fármacos nicotínicos. 

Tratamiento psicológico

Terapia psicoeducativa: Las llamadas intervenciones psicoeducativas pueden ser utilizadas como terapias en sí mismas, o bien como un componente de una terapia más extensa (Murphy, 1998; Brown, 2000; Young, 2002). Estas intervenciones pueden llevarse a cabo bajo un formato individual o grupal. 

Terapia cognitivo-conductual: La aproximación más efectiva para tratar el TDAH en adultos, es la cognitivo-conductual, tanto en una intervención individual como grupal (Brown, 2000; McDermott, 2000; Young, 2002). Los resultados referenciados en este consenso demuestran que el TDAH en los adultos es una entidad clínicamente relevante. Como consecuencia del trastorno, los pacientes sufren importantes alteraciones que afectan a su calidad de vida. La bibliografía actual ha aportado suficientes evidencias de la persistencia del TDAH en la edad adulta. Por todo ello, consideramos que la identificación del trastorno y su correcto tratamiento son de suma importancia. 

Terapia cognitivo-conductual para adultos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Esta sesión clínica está vinculada al Máster en Psicología Clínica y de la Salud, una formación completa e integral la cual permite abordar casos clínicos variados.

Pautas para un TDAH en adultos:

  • Es norma indispensable proteger tus relaciones sociales. Evitarás situaciones desagradables de separaciones que nadie desea.
  • Piensa antes de actuar. Esta es la premisa más difícil de llevar a cabo. Para calmar tu impulsividad, cuenta hasta 3 cada vez que debas decir una opinión o, en general, cualquier cosa que implique poder arrepentirse de un daño emocional.
  • Utiliza agendas o libretas de notas, sin miedo a sentir vergüenza.
  • Establecer rutinas es obligatorio si quieres llevar una vida más organizada y que nada se te olvide.
  • Es necesario disminuir la cantidad de trabajo. Tener menos tareas a la vez, será mejor para mejorar tu rendimiento laboral.
  • Haz pausas para que tu nivel de atención sea el mejor posible a cada momento. Cada dos horas de trabajo tómate la libertad de parar 10 minutos para ir al lavabo, tomar un café o simplemente alejarte del lugar de trabajo dando un paseo por los pasillos.
  • Acude a un profesional si crees que puede ayudarte a mejorar aspectos de tu vida que puedan hacer que te sientas mejor en todos tus ambientes.

 

Esta maestra dice una verdad preocupante sobre el TDAH que todos debemos conocer

   Internet está lleno de ideas que se oponen a la existencia del TDAH.  Incluso psicólogos de renombre han cuestionado la forma en que se diagnostica el TDA/H y la cantidad de medicamentos que se han recetado a los niños que “muestran” signos de TDA/H.


   La verdad es que las compañías farmacéuticas siempre se beneficiarán teniendo más pacientes, y muchos médicos tienden a buscar la solución más fácil disponible cuando tratan de abordar algo tan complejo como el comportamiento de un niño.

   Pero siempre hay dos lados de la verdad, y Suzanne Robertshaw, una maestra y tutora de apoyo al aprendizaje para estudiantes con dificultades de aprendizaje (incluyendo el TDAH), ofrece el otro lado de la verdad sobre esta condición. Robertshaw ha dado charlas en conferencias sobre el apoyo a estudiantes con TDAH y otras dificultades de aprendizaje, y ha pasado años de su vida con su pareja que también había sido diagnosticada con TDAH.

   En una carta que envió, Robertshaw habla de su experiencia personal con el TDAH y de cómo llegó a entender la diferencia entre lo real y los millones de pacientes mal diagnosticados.

Esta es la carta:

Una carta abierta a la revista Curious Mind Magazine:



   Le escribo en respuesta a un artículo que publicaron el 18 de enero de 2017, titulado Renombrado psicólogo de Harvard dice que el TDAH es en gran medida un fraude. El artículo se basó en una entrevista realizada a Jerome Kagan, quien, de hecho, parece ser un psicólogo muy estimado.

   He estado enseñando a estudiantes de todo el mundo durante 17 años, además de proporcionar apoyo de aprendizaje para aquellos con un diagnóstico de TDAH. Además de esto, he estado con mi pareja de 45 años de edad durante 5 años.   Le diagnosticaron TDAH cuando tenía 27 años. Al principio, como algunos otros, ya me había formado una opinión sesgada sobre esta “condición” debido a años de leer opiniones igualmente muy sesgadas en ciertas áreas de la prensa.

   Opiniones que parecían haberse formado en oposición a la ola de exceso de prescripción del medicamento Ritalin o Rubifén (metilfenidato) a cualquier niño que mostraba signos de ser perturbador o hiperactivo. En otras palabras, en el fondo de mi mente, no creía que existiera.

   Sin embargo, a través de los años de vivir con alguien que ha mostrado unos “síntomas” tan evidentes que le han causado diferentes grados de angustia a lo largo del tiempo y sobre los que claramente no tiene control, me he quedado con la impresión de que esta “cosa” -independientemente de la etiqueta- es una “cosa” real que no puede ser simplemente controlada con una buena crianza de los hijos, o con una dieta limpia o con profesores profesionales.

   Es, por su propia naturaleza, parte de la composición del ADN de una persona hasta el punto de que no puede encenderlo o apagarlo cuando la ocasión lo requiere.

   Aunque el profesor Kagan claramente tiene razón en un punto, que en ciertos países (EE.UU. viene a la mente como el ejemplo obvio), Ritalin se da como un caramelo. De hecho, el argumento de que las compañías farmacéuticas suministran este medicamento de una manera muy irresponsable es un argumento que, por todo lo que he leído, no se puede negar.

   Parece que ha habido una tendencia preocupante, en las últimas dos décadas, a convencer de alguna manera a los padres y a las escuelas que no saben cómo manejar a los niños desestabilizadores, de que esta pequeña píldora resolverá todos sus problemas paternos/pedagógicos.   Pero para vender el medicamento es necesario “inventar” una condición para que las compañías farmacéuticas puedan legitimar el suministro de lo que es esencialmente una velocidad diferente para algunos niños… pero… aquí es donde el argumento y la información generalizada se vuelven peligrosos.

   Sí, puede haber millones de personas en todo el mundo que son mal diagnosticadas con TDAH (debido a las razones mencionadas anteriormente), pero… ¡eso no significa que la condición no exista! Afortunadamente, la tecnología ha avanzado hasta el punto de que los escáneres cerebrales son capaces de mostrar cómo es un cerebro con TDAH, en comparación con uno sin TDAH.

 

   Como he dicho, cuando se vive con alguien que tiene TDAH, cuando se ve a jóvenes con esta afección es casi imposible ignorarla. Un niño que es perezoso en el aula o que interrumpe cuando un tema en particular comienza a ser discutido es sólo eso.

   Un niño que nació con un cerebro neurodiverso y que simplemente no puede procesar la información entrante de la misma manera que alguien con un cerebro neurotípico, se comporta así la mayor parte del tiempo. Si tuvieran la opción de cambiar, créanme, lo harían en un abrir y cerrar de ojos.

   Mi pareja sufrió mucho, siendo niño en la Gran Bretaña de los años 70, en un momento en el que ni siquiera existía la dislexia – tan sólo eras algo ‘espeso’. Supo desde hace mucho tiempo que, a pesar de ser enormemente inteligente, no podía funcionar de la misma manera que otros niños. Recuerda haberle dicho a su madre cuando tenía unos 10 años: “Algún día habrá un nombre para esta cosa que tengo”. Lamentablemente, pasaron otros 17 años antes de que recibiera esa identificación. Todavía lucho diariamente para que me responda cuando estoy sentada frente a él y le digo su nombre dos o tres veces.    

   He perdido la cuenta del número de veces que ha inundado nuestro techo al olvidar que el baño estaba abierto o que ha tenido que repetir en voz alta varias veces una pregunta que le he hecho, como “¿Cómo fue tu reunión? ESTO ES REAL.


   La razón por la que mi corazón se hundió cuando leí su artículo es que, según tengo entendido, su revista está dirigida a mentes jóvenes y curiosas. Lo cual es una misión que debe ser aplaudida, ya que he pasado gran parte de mis 17 años en la profesión docente tratando de despertar la curiosidad de los jóvenes.



   Sin embargo, la idea de que el TDA/H es algo que hay que descartar por completo no sólo sirve para solidificar un argumento ya muy sesgado (y ojalá anticuado) en la mente del público, sino que tal vez también dañe irreversiblemente la autoestima de una persona joven que puede tener TDA/H (de verdad) y que puede quedar cuestionando que no esté lo suficientemente controlada, o que sea lo suficientemente fuerte como para superar sus síntomas de angustia.

   Se espera que el mundo haya superado esas actitudes y que nos convirtamos en una sociedad más solidaria y abierta. La prescripción de medicamentos a los jóvenes plantea ciertamente muchas cuestiones éticas y morales, pero ignorar una afección investigada médicamente como una “invención” es igualmente preocupante.

Sinceramente suya, Suzanne Robertshaw.

 

   Es importante concienciar sobre este tema. Si tienes dudas sobre tu diagnóstico o el de tu hijo, buscar una segunda opinión siempre es una buena opción. Sin embargo, no descartes el diagnóstico por completo, ya que el TDA/H es algo real y necesita tratamiento.

 

 

¿Cómo se define el TDAH en el DSM-5?

A- Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo que se caracteriza por (1) y/o (2):

1. Inatención

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas. 

a. Con frecuencia falla en prestar la debida atención a los detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividades (por ejemplo, se pasan por alto o se pierden detalles, el trabajo no se lleva a cabo con precisión).

b. Con frecuencia tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativas (por ejemplo, tiene dificultad para mantener la atención en clases, conversaciones o lectura prolongada).

c. Con frecuencia parece no escuchar cuando se le habla directamente (por ejemplo, parece tener la mente en otras cosas, incluso en ausencia de cualquier distracción aparente).

d. Con frecuencia no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales (por ejemplo, inicia tareas, pero se distrae rápidamente y se evade con facilidad).

e. Con frecuencia tiene dificultad para organizar tareas y actividades (por ejemplo, dificultad para gestionar tareas secuenciales; dificultad para poner los materiales y pertenencias en orden; descuido y desorganización en el trabajo; mala gestión del tiempo; no cumple los plazos).

f.  Con frecuencia evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (por ejemplo tareas escolares o quehaceres domésticos; en adolescentes mayores y adultos, preparación de informes, completar formularios, revisar artículos largos).

g. Con frecuencia pierde cosas necesarias para tareas o actividades (por ejemplo, materiales escolares, lápices, libros, instrumentos, billetero, llaves, papeles de trabajo, gafas, móvil).

h. Con frecuencia se distrae con facilidad por estímulos externos (para adolescentes mayores y adultos, puede incluir pensamientos no relacionados).

i. Con frecuencia olvida las actividades cotidianas (por ejemplo, hacer las tareas, hacer las diligencias; en adolescentes mayores y adultos, devolver las llamadas, pagar las facturas, acudir a las citas). 

2. Hiperactividad e Impulsividad

Seis (o más) de los siguientes síntomas se han mantenido durante al menos 6 meses en un grado que no concuerda con el nivel de desarrollo y que afecta directamente las actividades sociales y académicas/laborales:

NOTA: Los síntomas no son sólo una manifestación del comportamiento de oposición, desafío, hostilidad o fracaso para comprender las tareas o instrucciones. Para adolescentes mayores y adultos (a partir de 17 años de edad), se requiere un mínimo de 5 síntomas. 

a. Con frecuencia juguetea o golpea con las manos o los pies o se retuerce en el asiento.

b. Con frecuencia se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado (por ejemplo, se levanta en clase, en la oficina o en otro lugar de trabajo, en situaciones que requieren mantenerse en su lugar.

c. Con frecuencia corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado. (Nota: En adolescentes o adultos, puede limitarse a estar inquieto.).

d. Con frecuencia es incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.

e. Con frecuencia está “ocupado”, actuando como si “lo impulsara un motor” (por ejemplo, es incapaz de estar o se siente incómodo estando quieto durante un tiempo prolongado, como en restaurantes, reuniones; los otros pueden pensar que está intranquilo o que le resulta difícil seguirlos).

f. Con frecuencia habla excesivamente.

g. Con frecuencia responde inesperadamente o antes de que se haya concluido una pregunta (por ejemplo, termina las frases de otros; no respeta el turno de conversación).

h. Con frecuencia le es difícil esperar su turno (por ejemplo, mientras espera una cola).

i. Con frecuencia interrumpe o se inmiscuye con otros (por ejemplo, se mete en las conversaciones, juegos o actividades; puede empezar a utilizar las cosas de otras personas sin esperar o recibir permiso; en adolescentes y adultos, puede inmiscuirse o adelantarse a lo que hacen los otros)

B- Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

 

C. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).

 

D. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.

 

E. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

En función de los resultados se podrán clasificar las siguientes presentaciones:

Presentación combinada: Si se cumplen el Criterio A1 (inatención) y el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.


Presentación predominante con falta de atención: Si se cumple el Criterio A1 pero no se cumple el criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) durante los últimos 6 meses.

 

Presentación predominante hiperactiva/impulsiva: Si se cumple el Criterio A2 (hiperactividad-impulsividad) y no se cumple el Criterio A1 (inatención) durante los últimos 6 meses.


¿Diferencias entre el DSM-IV y el DSM-5?

Los criterios diagnósticos del DSM-V son muy similares a los del DSM-IV. Se mantienen los 18 síntomas divididos en torno a dos categorías principales: inatención e hiperactividad-impulsividad.

Las principales novedades que se han incorporado son:

    1. Se han incluido ejemplos para facilitar el reconocimiento de los síntomas en diferentes etapas de la vida.

      2. Los criterios deben estar presentes antes de los 12 años en lugar de los 7. 

3. Los subtipos de TDAH  han sido reemplazados por “Presentaciones” que se corresponden con esos subtipos anteriores.

   4. Incluye el diagnóstico de comorbilidad del TDAH con el espectro autista.

      5. Se ha limitado a 5 la presentación de síntomas en la edad adulta, en lugar de los 6 que se exigen para la infancia, tanto en déficit de atención como en hiperactividad-impulsividad.

    6. Se ha incluido el TDAH dentro del capítulo de “Trastornos del neurodesarrollo”.

 

El cerebro con déficit de atención e hiperactividad

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una importante fuente de malestar especialmente en la infancia, que en muchos casos perdura incluso en la edad adulta. El día de hoy vemos como es que el cerebro se concentra y pone atención, así como las alteraciones en el cerebro de estos pacientes que no les permite tener esa respuesta.

 

  


Taller sobre TDAH para Maestros

Dr. Mauricio Leija. Paidopsiquiatra

Incluye un video muy interesante, una animación que ilustra el caso ficticio de un niño japonés con TDAH y sus dificultades.



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