miércoles, 25 de agosto de 2021

MUERE CHARLIE WATTS, BATERÍA Y CORAZÓN RÍTMICO DE LOS ROLLING STONES, A LOS 80 AÑOS

 

Muere Charlie Watts, batería y corazón rítmico de los Rolling Stones, a los 80 años

El músico, que anunció a principios de mes que no participaría en la gira de este año, fue fundamental para el sonido del grupo

 

El batería de los Rolling Stones, Charlie Watts, en un concierto en Denver, Colorado, en 2019, entre Ron Wood, a su derecha, y Mick Jagger.

CARLOS MARCOS. Madrid - 24 AGO 2021

   No había nadie que no adorara a Charlie Watts. Era imposible no hacerlo. Siempre elegante, discreto, culto, alérgico a las centellas de la fama que tanto gustan al resto de los Rolling Stones, sobre todo a Mick Jagger. Tan querido y tan respetado que cuando se supo la noticia de su fallecimiento, a los 80 años, las reacciones fueron incontables. Fue su representante, Bernard Doherty, quien comunicó la triste noticia, compartida por la banda británica a todos sus seguidores. 


Charlie Watts, el hombre tranquilo que consagró a The Rolling Stones

Elton John, Paul McCartney, Liam Gallagher y otros músicos se despiden de Charlie Watts

Con inmensa tristeza anunciamos la muerte de nuestro querido Charlie Watts. Ha fallecido en paz en un hospital de Londres hoy mismo rodeado de su familia. Watts era un amado marido, padre y abuelo y también, como miembro de los Rolling Stones, uno de los mejores baterías de su generación. Pedimos que se respete la intimidad de su familia, de los miembros de la banda y de sus amigos más cercanos en este difícil momento”, compartió la banda británica en un comunicado hecho público en las redes sociales.

   Watts se había sometido a una operación en Londres después de que los médicos observasen un “problema” durante una revisión rutinaria. En 2004, Watts ya había sido tratado de un cáncer de garganta en el hospital Royal Marsden de Londres. La cosa pintaba mal después de caerse de la gira que el grupo iniciará en septiembre en Estados Unidos. “Estoy trabajando duro para estar completamente en forma, pero hoy he aceptado, siguiendo el consejo de los expertos, que esto llevará un tiempo. Por una vez, mis tiempos han estado un poco fuera de lugar”, anunció el propio Watts para justificar su ausencia. Las cosas estaban mucho peor de lo que vislumbraba este pequeño texto que publicó en sus redes sociales.



Los Rolling Stones, en el festival de Glastonbury en 2013.



The Rolling Stones - Paint It Black @ Glastonbury [HQ]. 6 ago 2013



The Rolling Stones - It's Only Rock 'N' Roll @ Glastonbury [HQ]. 6 ago 2013



Rolling Stones’, Charlie Watts’ Strange Pre-show Ritual. 24 ago 2021

Charlie Watts discusses his unusual pre-show ritual that includes some non-orthodox dance moves. Keith Richards is a big fan of Charlie’s dance moves and wouldn’t miss them for the world. 
RIP to the quiet, but classy Stone!!



Charlie Watts passes away (1941 - 2021) (UK) - ITV & BBC News - 24th August 2021

   Charlie Watts era el latido del rock and roll: logró con su sencilla batería armar todo el ritmo de esa máquina de fogoso rhythm & blues que son los Rolling Stones. Siempre se mostraba desdeñoso a la hora de salir de gira, sobre todo cuando los tours de los Stones se convirtieron en extenuantes. Pero, al final, accedía, quizá empujado por esa generosidad que gastaba. Y también por la oportunidad que suponía visitar las grandes pinacotecas del mundo. Siempre que el grupo actuaba en Madrid acudía al Museo del Prado. Le gustaba criar sus caballos y tocar en su pequeña banda de jazz, su gran pasión. Alguna vez llegó a afirmar que prefería al titán del jazz Charlie Parker que cualquier banda de rock and roll.

Charlie Watts toca la batería durante un concierto en Barcelona el 24 de noviembre de 2001.



Keith Richards, Bill Wyman, Charlie Watts, Brian Jones, Mick Jagger, en 1966.



Foto de los Rolling Stones en 1965.



Ensayo de los Rolling Stones en 1964.


The Rolling Stones Greatest Hits Full Album - Top 20 Best Songs Rolling Stones

  Aunque entró unos meses después de formado el grupo, a Watts (Londres, 1941) se le considera uno de los fundadores de los Rolling Stones, allá por 1963. Ya estaba para grabar el primer largo, en 1964. Junto a Mick Jagger y Keith Richards forma el trío de miembros originales que todavía seguían en la banda. Hijo de un camionero londinense, tuvo una infancia humilde: incluso la familia llegó a vivir en una casa prefabricada. Antes que el sonido de una batería escuchó los bombardeos sobre Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.

   Se sintió atraído por el jazz y luego por el blues. Comenzó a tocar en bandas locales de estos dos géneros hasta que conoció a Alexis Korner, una institución del blues en el Londres de los sesenta. La banda se llamó Blues Incorporated. Como no le daba suficiente dinero lo compatibilizó con un trabajo de diseñador gráfico. En 1962 conoció a Brian Jones, Keith Richards y Mick Jagger en una de aquellas actuaciones en un humeante tugurio de Londres. A los tres les gustó su especial pegada y le propusieron formar parte de una banda que estaba comenzando a dar sus primeras actuaciones como los Rolling Stones. Desde entonces formó un equipo rítmico insuperable con el bajista Bill Wyman, hasta que este se marchó en 1993. Influido por sus héroes del jazz, Watts impulsaba sus baquetas desde la sutileza de la muñeca, algo poco habitual en los baterías de rock, que prefieren volcar la pegada desde la fuerza de los músculos del brazo.



Mike Jagger, Ron Wood, Keith Richards y Charlie Watts, en una actuación de los Rolling Stones en 2016, en el festival Desert Trip en California (Estados Unidos).

   Su toque rítmico es fundamental en clásicos del grupo como Honky Tonk Woman, Jumpin’ Jack Flash o (I can’t get no) Satisfaction.

The Rolling Stones - (I Can't Get No) Satisfaction @ Glastonbury [HQ]

 Su batería se cuela entre las voces lascivas de Jagger y los riffs de guitarra sucios de Richards para dotar a las canciones de cadencia, de finura. Richards ha contado en más de una ocasión que cuando se pierde en el escenario siempre mira a Watts para que le marque el camino. Aunque siempre se especuló con su salida del grupo por el hartazgo que le provocaba salir de gira, nunca flaqueó. En una entrevista con EL PAÍS declaró: “Los Rolling Stones son mi vida; el resto son pasiones alternativas”.

Los miembros de los Rolling Stones posan para un retrato de grupo en 2005. 

   Watts apenas componía en el grupo. No le interesaba y, además, conocía sus puntos débiles. Dejaba esa tarea para el vocalista y el guitarrista, mucho más dotados. Eso sí, ejercía un papel importante en la gestión emocional de los egos: ejercía de muro de contención y de intermediario de las peleas entre Jagger y Richards, una constante desde los años ochenta.

   De carácter siempre apacible, también tenía su límite. Una noche de borrachera, Jagger se presentó en la habitación del hotel de Watts. “¿Dónde está mi batería?”, dijo el cantante con la lengua de estropajo por la bebida. Watts, que estaba en ropa de descanso, fue al baño, se afeitó, se puso un traje y unos lustrosos zapatos y le pegó un puñetazo al vocalista. “Yo no soy tu batería, tú eres mi cantante”.

   Watts llevó una vida alejada de los tópicos del rock, algo que contrastó con la de sus compañeros de banda. En los años 80, sin embargo, cayó en el pozo silencioso de las drogas duras, como muchos de sus héroes del jazz. Salió de allí con la lección aprendida. Se casó en 1964, antes de ser popular, con Shirley Ann Shepherd. Siempre estuvieron juntos. La pareja gestionaba una granja de caballos. Tenía una hija, Serafina, que les había dado una nieta.



Los cuatro integrantes de los Rolling Stone, en un descapotable por el puente de Brooklyn (Nueva York), de camino a la presentación de su disco 'Puentes a Babilonia' en 1997.

   Watts hablaba poco, pero cuando lo hacía marcaba el camino: “Mucha gente dice que deberíamos acabar batiendo récords, llenando estadios en los cinco continentes. No estoy seguro de eso. La vida se extingue sin fuegos artificiales”. La suya se ha ido apaciblemente, como era él.

 

Charlie Watts, Ronnie Wood, Mick Jagger y Keith Richards a su llegada a la inauguración de la exposición 'Exhibitionism: The Rolling Stones', que recorre la historia de la banda, en la galería Saatchi de Londres en 2016.


Charlie Watts, el hombre tranquilo que consagró a The Rolling Stones

Sin el batería no hubiera habido banda ya no sólo en sus 60 años de vida, sino en sus primeros días de triunfo aplastante

Charlie Watts toca junto a Mick Jagger, durante un concierto en Rose Bowl, Pasadena, en 2019.

FERNANDO NAVARRO. 24 AGO 2021

   Decía Charlie Watts que “siempre hay un momento oportuno para realizar las cosas”. Bien lo sabía desde su entrada en The Rolling Stones. Charlie, el hombre tranquilo, esperó su momento y tuvo la osadía de decirle en más de una ocasión “no” a los Stones. Corría 1962 y aquellos chavales amantes del R’n’B, que estaban empezando a causar sensación en el club Marquee de Londres, buscaban desesperadamente un batería. Tony Chapman no daba la talla. Watts formaba parte de los interesantísimos Blues Incorporated y Brian Jones, entonces líder la banda por encima de Mick Jagger y Keith Richards, se lo pidió un par de veces. No hubo manera. Ese año, el de la eclosión de los Stones en la escena alternativa londinense, fue el año en el que tanto Brian, Mick, Keith y el resto de esos desarrapados que acabarían comiéndose el mundo esperaron a Charlie Watts.


Muere Charlie Watts, batería y corazón rítmico de los Rolling Stones, a los 80 años

   Ahora, con más de medio siglo de historia encima y tras su fallecimiento, conviene remarcarlo: The Rolling Stones nunca fueron The Rolling Stones hasta que Charlie Watts les dio el “sí”. Hasta enero de 1963, el grupo buscó con fervor jesuítico a un batería que estuviese a la altura de lo que ya se antojaba como un sonido fiero, rítmicamente contagioso y novedoso. No lo tenían. Estaban desesperados. Tanto que fue así que todos convinieron en ahorrar dinero suficiente para poder ofrecer a Watts la cantidad que pedía para su incorporación. Aquel tipo delgado y de rostro pétreo reconocía públicamente que no le gustaba la música que hacían los recién creados The Rolling Stones. Aborrecía el blues y el rock’n’roll y estaba mucho más interesado en el jazz, pero no negaba que esos balas perdidas tenían un carisma inigualable, una virtud que le faltaba al resto de bandas de los garitos de la ciudad.


Charlie Watts posa para un retrato en 2016 en New York.


   Con su exquisita elegancia, Watts fue el último en llegar a la formación original, la que grabó las primeras canciones y dio comienzo a la leyenda de The Rolling Stones, pero sin él no se explicaría la grandeza de todo. Bastó su primer concierto con los Stones en el Flamingo de Picadilly en enero de 1963 para que todos alucinasen con sus dotes. Marcó el ritmo y aquello en los primeros compases sonaba a locomotora. Como dijo después de aquella actuación el teclista Ian Stewart, más conocido como Stu, habían contratado al mejor batería de Inglaterra.

   No sólo era el mejor, o de los mejores, sino que supo entender a la perfección lo que necesitaba la banda. Pasó horas y horas con Keith y Brian y, como reconoció más tarde, aprendió a adorar la música de Chuck Berry o Little Walter. Se empapó de aquellos ritmos primitivos y les aportó sofisticación. Desde su visión más jazzística, Watts marcó un toque distintivo a The Rolling Stones, derivando ese blues eléctrico en contrapuntos de shuffle, rebozando pasajes con toques absolutamente personales. Ese fue el gran salto de los Stones, -y dígase claramente – que se puede llamar el salto Charlie Watts, un hito que siempre quedó a la sombra de los invencibles riffs de Keith Richards, la penetrante voz chulesca, acompañada de morritos, de Mick Jagger o la personalidad de Brian Jones. Pero sin Charlie Watts no hubiera habido The Rolling Stones ya no sólo en sus 60 años de vida, sino en sus primeros días de triunfo aplastante.


Concierto de los Rolling Stones en 2014 en París.

   Watts consagró a The Rolling Stones a ser lo que fueron desde sus comienzos. Cogía los ritmos de Bo Diddley y les sacaba un partido nuevo, el partido que nadie podía sacar para que eso no fuera una copia más de otro conjunto. Tanto era así que Brian Jones, que ejerció también de primer manager del grupo, se recorrió Londres entero para decir que The Rolling Stones, su banda, eran imparables. Lo eran porque ya tenían a Charlie Watts, el batería deseado, y sólo con él todos supieron que podían ya competir con The Beatles, la máxima atracción del momento.


Charlie Watts, Mick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood, tras aterrizar en el aeropuerto de La Habana para ofrecer su primer concierto en Cuba, en 2016.

Y no sólo compitieron en aquel año y aquella década, sino que todavía hoy, lo siguen haciendo. Porque, con Watts, The Rolling Stones empezaron a escribir su gloriosa e irrepetible página en la historia cultural de la humanidad. Llegaron al siglo XXI con las botas puestas, subidos a un escenario como si la banda fuera uno de los pocos monumentos originales y aún en pie del patrimonio mundial del rock and roll, esa música que alegró locamente el disparate del siglo XX. En una existencia con tan pocas certezas, la muerte de Charlie Watts es como ver caerse uno de los rostros de granito de ese Monte Rushmore llamado The Rolling Stones. Cuando se derrumben los que quedan, habrá que empezar simplemente a recordarlos. Quizá sea mejor. O quizá, ahora sí, sin Charlie, ya es hora.


Elton John, Paul McCartney and More Mourn Rolling Stones' Charlie Watts. 24 ago 2021

The music world has lost an icon. Rolling Stones drummer Charlie Watts has died at the age of 80. The rock band shared the heartbreaking news on its official social media accounts on Tuesday. After news of his passing made headlines, Elton John, Ringo Star, Paul McCartney and more musicians shared their condolences.


Hot Wax of the Century : 50 Stones Trax (2021)

CD1:

Nobody's Perfect (1985): 0:00

Trouble's a Coming (1979 - aka Break Away): 4:07

Dreams to remember (1982): 8:53

Don't lie to me (1985): 16:38

Fiji Jim (1977): 18:49

Eliza Upchink (1982): 22:33

Deep Love (1985 - MJ on vocals): 27:15

She's doing her thing (1967): 31:02

Putty in your hands (1985): 34:09

Big Truff (aka Dog shit - 1983): 37:18

20 Nil (Early "Low Down "1997): 43:28

Tell her how it is (1970 backing track "Potted Shrimps" - 2009 vocals):  49:15

Stop That (1982): 53:21

Scarlet (1974): 56:11

Walk with me Wendy (1970): 59:51

Never make you cry (1977): 1:03:58

Part of the night (1982 aka "Golden Caddy"): 1:08:30

Low down (1997 - KR on Vocals): 1:14:09

CD2:

It's a Lie (1979): 1:19:23

I can't se no one else beside you (1985): 1:23:44

Not the way to go (1978): 1:28:50

Giving it up (1989): 1:32:32

Hands off (1994): 1:36:52

Built that way (1985): 1:40:30

Keep it cool (1982): 1:45:12

Can't find love (1982): 1:50:40

You win again (1977): 1:58:05

Blood red wine (1968): 2:01:30

Fast talking slow walking (1974): 2:06:49

Cookin'up (1982): 2:12:44

Every time i break her heart (1977): 2:17:00

Dream about (1997): 2:24:08

Flip the switch (1977 - KR on vocals): 2:29:15

CD3:

Sanctuary (1997): 2:33:57

Desperate man (1997): 2:38:53

Prairie Love (1997 could be an early version of "Rain Fall Down"): 2:45:07

Living in the heart of love (1974 with new vocal from 93/94): 2:50:29

Still in love (1982): 2:53:59

I tried to talk her into it (1982): 2:58:25

Might as well get juiced (1997): 3:03:10

Too many cooks (1973): 3:10:29

Curtis meets Smokey (1969): 3:15:26

Covered in bruises (1977 - partial 1234 from Ronnie solo album): 03:19:45

Ivy league (1994): 03:24:38

Too tight (1997 - KR on vocals): 03:29:39

Criss Cross (1973): 03:34:10

Strictly Memphis (1985): 03:37:51

It's only rock'n'roll (but I like it) (1973 - original session): 03:41:23

Extreme western grip (2002 - Four Flicks Jam): 03:46:06

Well well (2002 - Four Flicks Jam): 03:49:11

 

 Charlie Watts 😢. 24 ago 2021


Murió Charlie Watts, el batería de los Rolling Stones

Charlie Watts: el hombre tranquilo que consagró a The Rolling Stones, murió a los 80 años. 25 ago 2021

Charlie Watts fue miembro de los Stones desde enero de 1963, cuando se unió a Mick Jagger, Keith Richards y Brian Jones. Watts ayudó a la banda a convertirse, junto a The Beatles, en uno de los símbolos del rock en los años 60 con clásicos como (I Can't Get No) Satisfaction, Jumpin 'Jack Flash, Get Off My Cloud y Sympathy for the Devil.

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   Yo siempre fui más de The Beatles, quizás porque tuve un más fácil acceso a sus discos de pequeño. Con el tiempo mi fidelidad al grupo de Liverpool ha continuado aunque la disgregación del grupo primero, tras la llegada de Yoko Ono a la vida de mi admirado John Lennon, y la desaparición posterior de la mitad de los componentes de la banda, de forma prematura (Lennon asesinado en 1980 y George Harrison, fallecido en 2001) ha hecho que los Rolling Stones les ganen terreno en mi "almario" musical. Nadie puede discutir su profesionalidad e incombustibilidad, la fuerza de sus conciertos y la garra de la mayoría de sus canciones, muchas de ellas icónicas en el mundo del Rock and Roll. En medios especializados más de una vez se ha hablado de la inmortalidad de los miembros de los Rolling. Con la desaparición ayer a los 80 años de Charlie Watts, queda claro que todos tenemos fecha de caducidad, aunque con Mick Jagger, albergo algunas dudas...

(PETRUS RYPFF) 


Mick Jagger no es inmortal

El líder de los Stones ha pasado por quirófano tras anular la gira por Norteamérica

Ramón de España. El Periódico (07 de abril del 2019)

   El hecho de que haya que operar del corazón a Mick Jagger nos resulta muy molesto a los que confiábamos en su inmortalidad casi tanto como en la de su compadre Keith Richards. La de Eduardo Punset –responsable de la mítica frase "no está escrito en ninguna parte que yo me tenga que morir"– nunca nos la acabamos de tomar del todo en serio. Pero la inmortalidad de los 'Glimmer Twins' –apodo que se pusieron ellos mismos– parecía fuera de toda duda.

   Keith Richards nos dio un susto hace unos años, cuando se cayó de un cocotero, pero desde que sabemos que ya no desayuna Jack Daniel’s con rayas de coca, estamos mucho más tranquilos. Corren dos comentarios por internet, que no me resisto a reproducir, que hacen referencia a la resistencia del guitarrista de los Stones, que supera, incluso, a la de Ozzy Osbourne, que ha sobrevivido a todas las drogas posibles, pero se ha quedado ligeramente pasmado y ausente, hasta el punto de parecer un tonto de baba, el pobre. 

1/ ¿No deberíamos pensar un poquito más en el mundo que le vamos a dejar a Keith Richards? 

Y 2/ Cada vez que enciendes un cigarrillo, Dios te quita una hora de vida y se la da a Keith Richards.

   Michael Philip Jagger (Dartford, condado de Kent, Reino Unido, 1943), fruto del amor de un padre de origen eslavo y una madre australiana, se ha librado de los chistes a su costa porque nunca ha forzado la máquina con la vehemencia de su amigo Keith. Sus principales obsesiones han sido siempre el sexo y el dinero, no necesariamente en ese orden.

   Contable oficioso de la banda, a Mick no se le escapa un euro. Y arrastra una fama de roñoso considerable. Gay Mercader, que siente un gran afecto por Richards, a cuya fiesta de cumpleaños en Londres acude cada curso, me contó que es un tipo más bien frío, de una simpatía profesional, con el que cuesta intimar. Pero también es verdad que en un grupo como los Stones, con destroyers como Keith o el difunto Brian Jones, alguien tenía que mantener un ojo en la taquilla. Y Mick lo ha mantenido desde 1963.

   Aunque los Stones siempre han sido una máquina de ganar dinero, hay que reconocer que, musicalmente hablando, su etapa de mayor interés abarca los años 60 y parte de los 70: comparto la tesis general de que su último gran álbum fue 'Exile on Main Street', pero en los discos posteriores siempre encuentras tres o cuatro canciones que justifican la inversión monetaria, sobre todo esas baladas de Keith Richards que ponen la piel de gallina, como 'Till the next time we say goodbye' o 'Waiting on a friend'. De todos modos, dado que el rock & roll es un arte juvenil, ya sabemos que nunca oiremos piezas nuevas que estén a la altura de 'Paint it black' o 'She's a rainbow', pero los Stones han logrado no convertirse en una parodia de sí mismos, que ya tiene mucho mérito a ciertas edades.

The R̲o̲lling S̲tones - E̲xile on M̲a̲in Street -  Full Album. 1972

   A una edad en que las personas normales se quedan en casa jugando con los nietecitos, Mick Jagger –ocho hijos, cinco nietos y un bisnieto– sigue trotando por el mundo y recorriéndose kilómetros de escenario cada noche, ¡y a la carrera! Richards se queda en un rincón, sin moverse mucho, fumando un pitillito y tocando la guitarra, pero ese amigo que no se ha quitado de encima desde que iban al colegio lleva más de 50 años poseído por el baile de san Vito y siendo el frontman por excelencia de toda la historia del pop. Antes del susto, trabajaba en un disco para los Stones que, seguramente, solo se salvará por las dos baladas de rigor de Richards

   Entre las mujeres que han estado con Jagger, cabe destacar a la nicaragüense Bianca, a la gran Marianne Faithfull –la chica más fascinante del Londres de los 60, junto a su amiga teutona Anita Pallenberg, a la que le echó la zarpa Keith– y a la modelo tejana Jerry Hall, tras levantársela a Bryan Ferry, que la había colocado en la portada del disco de Roxy Music 'Siren'. Pasados los 70, impregnó a una joven brasileña y trajo a otro hijo al mundo, ¡será por dinero! Y hasta lo de la operación de corazón, parecía predestinado a reventar en el escenario a lo Molière.

   Escenario al que volverá en cuanto le den el alta porque es como un vampiro que se alimenta de mujeres jóvenes y públicos masivos. De hecho, estaba trabajando con Richards en un disco de material nuevo para los Stones que, probablemente, no valdrá un pepino y solo se salvará por las dos baladas de rigor del amigo Keith, pero que yo me compraré por militancia. En la triunfal biografía del señor Jagger sólo hay un motivo de queja: el escaso interés despertado por sus discos en solitario, tras los cuales volvía al redil, convencido, como todos nosotros, de que no hay vida para él –ni para Keith– fuera de los Rolling Stones. 

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Gimme Shelter -ROLLING STONES- Película 1970 

El 6 de diciembre de 1969, 300 mil personas se reunieron en Altamont para oír en concierto gratuito a The Rolling Stones, Jefferson Airplane, Tina Turner y The Flying Burrito Brothers, entre otros. Cuatro meses antes había sido Woodstock, el mítico concierto de la generación del amor y la unidad. Sin embargo, este concierto acabó en tragedia: los Stones, preocupados por la seguridad, encargaron del mantenimiento del orden a miembros de los Ángeles del Infierno. Armados de tacos de billar y cuchillos golpearon a los espectadores, uno de los cuales resultó muerto. 


LA HISTORIA MEJOR CONTADA DE THE ROLLING STONES. 29 ene 2020

Los Rolling Stones, uno de los grupos más grandes del mundo y el más grande y emblemático que queda sobre la faz de la tierra, autodenominado como la banda más grande del mundo, los Stones siguen nutriendo hasta nuestros días un legado musical envidiable que difícilmente podrá ser superado, exitosos, consistentes, memorables y longevos, con una capacidad increíble de reinventarse y sobrevivir. Los Rolling Stones cuentan con una de las carreras doradas de la historia de la música, 30 álbumes de estudio, 23 en vivo y numerosas recopilaciones, acompañadas de películas documentales y las giras de conciertos más rentables de la historia, abriendo nuevas barreras a la música popular y capaces de sobrevivir a prácticamente todo.


Tras la muerte ayer de Charlie Watts seguro que tanto Keith como Mick empezarán a aplicarse el cuento por aquello de, "Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar".

Petrus Rypff


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