lunes, 16 de agosto de 2021

ELOGIO DE LA LOCURA - ERASMO DE ROTTERDAM

 

ELOGIO DE LA LOCURA

Erasmo de Rotterdam



Publicado originalmente en 1511, este texto satírico de corte filosófico escandalizó a una época y contribuyó al surgimiento de la reforma protestante. En la obra, la locura toma la palabra y elogia la ceguera y la imbecilidad de los hombres, quienes se dejan manipular por los poderosos y aceptan como ciertas las supersticiones. Estamos ante una crítica feroz a la Iglesia católica y a los excesos del papado, y un cuestionamiento del poder y el falso conocimiento de los gramáticos, filósofos y teólogos. En tono irónico, estas páginas explican por qué la locura tiene mayores "ventajas" que la racionalidad y afirman que los hombres son más felices cuando se encuentran bajo el dominio de la necedad. Erasmo de Rotterdam nació en Holanda en 1466 y falleció en Suiza en 1536. Clérigo de la orden de San Agustín y humanista que se caracterizó por su rebeldía y su lucha contra la barbarie de su tiempo, fue testigo de las pugnas y cismas religiosos del siglo XVI. Cursó estudios de teología en París y visitó Siena, Padua y Roma, además de Inglaterra, país donde impartió la cátedra de teología y griego en Cambridge e hizo amistad con Tomás Moro, en cuya casa escribió su «Elogio de la locura».



   El Elogio de la locura (Morias Enkomion en griego y Stultitiae Laus en latín: literalmente, Elogio de la estulticia o de la tontería) es un ensayo escrito por Erasmo de Róterdam e impreso por primera vez en 1511; está inspirado en De triumpho stultitiae del italiano Faustino Perisauli. En una traducción aparece como título «Elogio de la necedad» porque moria es necedad, insensatez, locura.

    Según palabras del propio Erasmo, tras redactarlo en una semana revisó y desarrolló el trabajo durante una estancia en la casa que tenía su amigo Tomás Moro en Bucklersbury. El Elogio de la locura es considerado como una de las obras más influyentes de la literatura occidental y uno de los catalizadores de la reforma protestante.

   La obra comienza con una loa satírica (un fragmento de virtuosa locura) a la manera del autor griego Luciano de Samósata, cuya obra había sido traducida hacía poco al latín por el propio Erasmo y por Tomás Moro. Tras esto, el tono se ensombrece con una serie de discursos solemnes, en los que la estulticia hace un elogio de la ceguera y la demencia y en los que se realiza un examen satírico de las supersticiones y de las prácticas piadosas y corruptas de la Iglesia Católica, así como de la locura de los pedantes (entre los que se incluye el propio Erasmo). El autor había regresado recientemente de Roma profundamente decepcionado y donde se había lamentado de la evolución que veía en la Curia Romana; poco a poco la locura toma la voz de Erasmo.

   En la obra se hace una relación puntual de las "ventajas" de la Estulticia sobre la Razón; señala cuán felices son los hombres cuando viven arropados por la necedad, situación de la que no escapan ni siquiera los Gramáticos, los Filósofos, los Teólogos, los Papas, los Obispos Germánicos, los Reyes ni los Príncipes. La estulticia se presenta ante un auditorio donde desarrolla un elogio de sí misma, logrando que su sola presencia desarrugue entrecejos y produzca cálidas sonrisas. Enumera una por una sus cualidades, vanagloriándose de que sus muchos beneficios se reparten entre todo tipo de personas: desde el vulgo que se contenta con pláticas de viejas, hasta los reyes y eclesiásticos que se embriagan con toda clase de diversiones. 

    La ignorancia da razón de sus orígenes (Las Islas Afortunadas), de sus padres (Pluto y Hebe) y del cortejo que la acompaña en su tarea de hacer más agradable la vida del género humano (La Adulación, el Amor Propio, la Demencia, la Pereza, el Olvido, y la Voluptuosidad); se lamenta de quienes reniegan de su nombre, pese a ser grandes beneficiarios de sus dones; efectúa una sátira de los leguleyos y de los médicos; de los estudiosos exhibe su desdén y patanería, dejando en claro que las mujeres prefieren la compañía de los necios; exhibe a los comerciantes, describiendo cómo son sus indulgencias la llave para seguir cometiendo sus fechorías; del clero, desde los mendicantes hasta el Papa, muestra qué tan cerca están de la vanidad como lejos de Jesucristo.

   Erasmo era un gran amigo de Tomás Moro, con el que compartía, además de su fe cristiana, el gusto por el humor frío y el retruécano intelectual. El título mismo, en griego, puede ser entendido como un Elogio de Moro. En el texto abundan dobles e incluso triples significados.

   La locura se presenta como una diosa, hija de Pluto y de la Juventud (Hebe), criada por ebriedad y la ignorancia; entre sus compañeros fieles se encuentran Philautia (el narcisismo), Kolakia (la adulación), Leteo (el olvido), Misoponia (la pereza), Hedone (el placer), Anoia (la demencia), Tryphé (la irreflexión), Komos (la intemperancia) y Eegretos Hypnos (el sueño profundo).

    El Elogio de la locura conoció un enorme éxito popular, para sorpresa de Erasmo y, a veces, para su disgusto. El Papa León X la encontró divertida. Antes de la muerte de Erasmo ya había sido traducida al francés y al alemán, y pronto le seguiría una edición en inglés. Una edición de 1511 fue ilustrada con grabados en madera de Hans Holbein, que se han convertido en las ilustraciones más difundidas de la obra. Influyó en la enseñanza de la retórica durante el siglo XVI, y el arte de la adoxografía (el elogio de cosas sin valor) se convirtió en un ejercicio popular entre los estudiantes isabelinos. ​



Elogio de la locura en 1515.

Género: Sátira. Idioma: Latín 

Título original: Moriae Encomium, sive Stultitiae Laus. Fecha de publicación: 1511 


Elogio de la locura o Encomio de la estulticia. Erasmo de Rotterdam

Editorial: Austral

Temática: Filosofía | Clásicos filosofía

Colección: Clásica | Serie Humanidades

Traductor: Pedro Voltes Bou

Número de páginas: 208

Sinopsis: Una descripción descarnada de la necedad del mundo en un contexto de lucha entre la tradición medieval y el humanismo. Desiderio Erasmo, más conocido como Erasmo de Rotterdam, uno de los personajes más influyentes en la Europa de su época, escribió Elogio de la locura en un contexto social y cultural convulsionado por la lucha entre la tradición medieval y las nuevas premisas que apuntaba el humanismo. A lo largo de esta obra que Erasmo dedica a su amigo Tomás Moro, parece querer convencer al mundo de que la Insensatez, la Estulticia o la Locura son el origen de todas las bondades, diversiones y deleites que el ser humano disfruta. Acompañadas de la ebriedad, la adulación, la pereza o la ignorancia, reclama sus méritos con desfachatez y gracia, en un discurso impregnado de ironía. 

   Pero ¿qué pretende Erasmo con este elogio? ¿Qué esconde? ¿En qué consiste este juego de ingenio? ¿Es todo una burla? En Elogio de la locura Erasmo crea un espejismo seductor y contundente que, impregnado del humanismo cristiano que preconizaba, le sirve de excusa para describir la necedad del mundo y arremeter a dentelladas contra todo lo humano y lo divino.



La necedad y el placer de la vida, Elogio de la locura (Erasmo de Rotterdam)

La función de la necedad en la vida, la juventud y la vejez. Su relación con la sabiduría.



Erasmo de Rotterdam. Elogio de la locura I23 nov 2017

Yo soy La Locura - Anónimo S.XVII.

Sí , supongo que es así como suena la locura , como cantos de sirenas ... y ya no hay tantos Ulises por el mundo...

Yo soy La Locura

la que sola infundo

placer y dulzura

y contento al mundo.

Sirven a mi nombre

todos mucho o poco

y no, no hay hombre

que piense ser loco

Canción: Recitado I (1): "La locura disipa con su sola presencia las Preocupaciones"

Artista: Jordi Savall

Álbum: Erasmus - Elogio de la locura (Versión en Castellano)


Erasmo de Rotterdam. Elogio de la locura II

Todo lo que realizan los hombres está lleno de la locura; hecho por los locos y entre locos, esa clase de locura engendra las ciudades, gracias a ella subsisten los imperios, las autoridades, la religión, los consejos , los tribunales, la guerra y no temo decirlo: la vida humana no es más que una suerte de juego de la necedad.



Erasmo de Rotterdam. Elogio de la locura III

El delirio de los amantes es el más feliz de todos. (Platón)

Adiós, pues, aplaudid, vivid, bebed ilustres iniciados a la locura. Hoy comamos y bebamos y cantemos y holguemos, que mañana ayunaremos, que mañana habrá quebranto.


   Podemos llegar a pensar que es la enfermedad la que devuelve la razón a los enfermos, y que, tras una aparente normalidad, algo escuálida en materia de razonamiento, es la locura la encargada de estimular la reflexión del sujeto. Nietzsche llegó a reconoces sobre sí mismo que "la enfermedad me puso en razón", aludiendo sin duda a este efecto benefactor de la locura. Esta condición tan a favor del pensamiento de los locos, en la línea de la conocida opinión de Chesterton, para quien el loco ha perdido todo menos la razón, nos anima a preguntarnos más en concreto por el pensamiento de los enfermos. 

(Petrus Rypff)

  El mundo psicótico de los enfermos muchas veces se conoce mejor por lo que expresa en sus pinturas que por lo que nos cuenta hablando. La locura conmueve profundamente al psicótico, lo introduce en un mundo privado, que lo angustia, un mundo que el mismo enfermo conoce mal y que, desde luego, le cuesta comunicar o no lo comunica en absoluto. Posiblemente por la profunda transformación del tiempo vivido desaparece la referencia a su propia biografía y el significado de su posición en el mundo histórico que le ha tocado vivir y seguramente esta es una de las razones de por qué prefiere, en general, cuando lo hace, expresarse mediante imágenes plásticas que dan una experiencia “abarcante”, sintetizadora del argumento total del delirio o, por lo menos, de alguno de sus períodos.



GENIALIDAD Y LOCURA

“Esto es una locura o una genialidad. Es sorprendente lo a menudo que coinciden esos dos conceptos”.


“Es bastante que, de vez en cuando, un hombre genial muera loco, para que, por un período, la normalidad no sea considerada gran cosa”. 



“¿Quién es el maestro? ¿El pintor o el falsificador?”
 
CHRISTIAN BALE 
Irving Rosenfeld (de la película la gran estafa americana)



“La genialidad es mágica, no material, y si no tienes la magia, aunque la desees, no la alcanzarás”. 

BRIE LARSON
 Amy Phillips  (de la película The gambler)


“Si no eres un genio, no te molestes. El mundo necesita mogollón de electricistas”. 

MARK WAHLBERG
 Jim Bennett   (de la película The gambler)


“Oppenheimer decía: El genio ve la respuesta antes de la pregunta”.
 
(De la película una mente maravillosa)


“Las letras y sabiduría, tanto cuanto facilitan al hombre ingenioso para discurrir y filosofar, tanto y mucho más entorpecen al necio”. 



“La palabra del sabio, es camino, luz, guía, advertencia. Solo el necio muere sin conocerla”. 



“La genialidad es una coincidencia. Surge como chispa luminosa en el punto donde se encuentran las más excelentes aptitudes de un hombre y la necesidad social de aplicarlas al desempeño de una misión   trascendental”. 



“Todo hombre genial es en cierta medida hombre, mujer y niño al mismo tiempo”. 



“El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo”. 




“Recuerdo haber dicho que se necesitaba mucho talento para hacer soportable un poco de genio”. 



“Hacer con soltura lo que es difícil a los demás, he ahí la señal del talento; hacer lo que es imposible al talento, he ahí el signo del genio”. 




“Hay ciertas cosas que para hacerlas bien no basta con   haberlas aprendido”. 




“Es más fácil ser genial que tener sentido común”.




¿Soy un loco o un genio?  No creo poder ser las dos cosas juntas.

(John Lennon)





















No se puede jugar a medias
Si se juega, se juega a fondo, 
para jugar hay que apasionarse, 
para apasionarse hay que salir del mundo de lo concreto.
Salir del mundo de lo concreto es incursionar en el mundo de la locura.
Del mundo de la locura hay que aprender a entrar y salir, 
sin meterse en la locura no hay creatividad, 
sin creatividad uno se burocratiza, 
se torna hombre concreto, 
repite palabras de otro.

(Eduardo, Tato Pavlovsky)



Vincent van Gogh y Ernest Hemingway son dos ejemplos de genios del arte no exentos de cierto grado de "locura", ambos sufrían de Trastorno Bipolar. ¡Bendita locura!

(Petrus Rypff)




Sin cierto grado de sufrimiento previo es difícil apreciar las cosas buenas que ofrece la vida, los golpes sufridos te hacen más fuerte. Lo meritorio es afrontar el futuro sin afán revanchista, transformar la agresividad sufrida antaño en solidaridad hacia los débiles y aplicación de justicia justa hacia los agresores. 

(Petrus Rypff)




   Cuando el devenir de las emociones te inunde, llénate de ellas; ríe, llora, salta, ama. Sobre todo, ama. Cuando te inunde la tristeza, ¡escudríñala!, pregúntale por qué se instala, si es por amor, ¡ámala! si es por dolor, asúmela y mira en su interior, seguro que te apaciguará; la tristeza no es lo opuesto al amor, es amor en sí mismo; sosiégate, siéntelo!, déjate inundar por el amor.

   ¡Gracias "Dios mio"! Porque ahora puedo ver que las espinas también tienen rosas.

Elbicho - Locura (Video clip) - (Directo 08)

Compositores: Miguel Campello, Victor Iniesta


Locura, la noche loca espera

la luz de la mañana

y enloquecer con ella.


Qué tristes están los que se fueron

qué triste están los que perdieron

seré lo que yo quiera.


Mi compañero, lo que me importa es la locura

y el viento se lleva, el viento y el viento lleva.


Y si mi corazón te dijera a ti

lo que te quiero yo, lo que te quiero yo

 tú me querrías un poco más

porque te tengo que pedir llorando

porque yo pienso que tú estás pensando,

pensando que a veces estoy loco,

y a veces no siento la inmensa locura

y en mis sueños te pierdo.


Y si mi corazón te dijera a ti

Lo que te quiero yo

La loca, la locura.


   Y si mi corazón hablara

el tuyo no tendría duda

y si mi corazón te dijera a ti

Lo que te quiero yo.  

PETRUS RYPFF



Locura Transitoria-Extremoduro


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