jueves, 1 de julio de 2021

NO SE PUEDE VIVIR CON LA VERDAD EN UN MUNDO DE MENTIROSOS

 

NO SE PUEDE VIVIR CON LA VERDAD EN UN MUNDO DE MENTIROSOS




Es amarga la verdad. LA PALESTRA (Francisco de Quevedo / Paco Ibáñez

La pobreza. El dinero.

Pues amarga la verdad,
Quiero echarla de la boca;
Y si al alma su hiel toca,
Esconderla es necedad.
Sépase, pues libertad
Ha engendrado en mi pereza
La Pobreza.

¿Quién hace al tuerto galán
Y prudente al sin consejo?
¿Quién al avariento viejo
Le sirve de Río Jordán?
¿Quién hace de piedras pan,
Sin ser el Dios verdadero
El Dinero.

¿Quién con su fiereza espanta
El Cetro y Corona al Rey?
¿Quién, careciendo de ley,
Merece nombre de Santa?
¿Quién con la humildad levanta
A los cielos la cabeza?
La Pobreza.

¿Quién los jueces con pasión,
Sin ser ungüento, hace humanos,
Pues untándolos las manos
Los ablanda el corazón?
¿Quién gasta su opilación
Con oro y no con acero?
El Dinero.

¿Quién procura que se aleje
Del suelo la gloria vana?
¿Quién siendo toda Cristiana,
Tiene la cara de hereje?
¿Quién hace que al hombre aqueje
El desprecio y la tristeza?
La Pobreza.

Francisco de Quevedo y Villegas


“A quien dices tu secreto, haces tu dueño”.

“No hay nada que deteste más que el hedor de la mentira”.

“No hay mentira que dure para siempre”.

   Sin embargo, no todo el mundo sabe cuáles son las razones por las que mentir es algo malo que acarrea consecuencias negativas para quienes llevan a cabo estas prácticas.

   Y es que todo tiene un por qué y las razones por las que no mentir, se basan en que las consecuencias de las mismas no son en absoluto agradables, especialmente para quienes las dicen y aplican de manera habitual en discursos y las relaciones interpersonales.


   Las razones por las que las mentiras son algo nada recomendable se basan en las consecuencias negativas que derivan de ellas. Esas consecuencias son las siguientes:

-       La utilización habitual de mentiras en discursos y relaciones interpersonales produce una pérdida masiva de confianza. Los mensajes ya no tienen el mismo efecto una vez se considera al emisor un mentiroso y, por lo tanto, la intensidad de los discursos y relaciones baja de manera considerable.

-            “Mi mentira, tan vergonzosa como inevitable, me llevó a distinguir entre dos tipos de mentira: la mentira del que busca librarse de algo y la mentira del que intenta ser amado”.

-                   Otra de las consecuencias que afectan a las personas que mienten en exceso: Las mentiras rompen amistades y relaciones. Cuando la confianza desaparece y se diluye entre mentiras, no queda nada que haga de nexo entre las personas que se comunican. La confianza se deteriora hasta tal extremo que la relación no vuelve a ser la misma y pueden producirse ausencias y rupturas definitivas que acaben con muchos años de amistad o relación.



“La única cosa peor que un mentiroso es un mentiroso hipócrita”.

“Un buen mentiroso sabe que la mentira más efectiva es siempre una verdad a la que se le ha sustraído una pieza clave”.

“No mientas, dijo el mentiroso”.

“Nunca le mientas a un mentiroso”.

“Los que hablan con fluidez el lenguaje de la falsedad encuentran difíciles de pronunciar términos tales como confesión y arrepentimiento”.

“Ningún mentiroso quiere reconocer que lo es”.

“El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando alguna vez diga la verdad”.

   Las mentiras potencian la soledad. Y es que cuando mentimos nos negamos a compartir lo que realmente sabemos con las personas que nos rodean y con las que nos relacionamos y, por lo tanto, nos aislamos poco a poco hasta ser los únicos que conocemos la verdad. Este aislamiento no sólo se produce por parte de los demás hacia el que miente, sino que quién miente también se aísla a sí mismo distanciándose de todas aquellas personas con las que en algún momento tuvo algún tipo de confianza real.

“Quien controla los medios de comunicación, controla las mentes”.

“La herramienta básica para la manipulación de la realidad es la manipulación de las palabras. Si puedes controlar el significado de las palabras, puedes controlar a la gente que debe usar las palabras”.

“Aislamiento, control, incertidumbre, repetición del mensaje y manipulación emocional son técnicas utilizadas para lavar el cerebro”.

“A veces lo único que se propone un manipulador es simplemente desorganizar la galería por el puro gusto de hacerlo. Existen personas así en nuestra sociedad”.

“Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido; si tú no estás con tus propios pensamientos, cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil”.

“No te fíes de los hombres, aunque los veas llorar, que llorando están pensando cómo te van a engañar”.

Una verdad a medias suele ser la peor de las mentiras.

“La mentira si no es bien compuesta, presto es descubierta”.

“No hay uno solo que, llegando a descubrir la verdad y la falsedad, no prefiera la mentira por él descubierta a la verdad encontrada por otros”.

“El engaño y las mentiras rara vez son justificables”.

“Nadie tiene más posibilidades de caer en el engaño que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos”.

“La sinceridad cuesta mucho. Creemos muchas veces que somos sinceros y no lo somos”.

“No es necio el que hace la necedad, sino el que, hecha, no la sabe encubrir”.

“Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho”.

   Contar mentiras de manera habitual obstaculiza el recuerdo real de los acontecimientos. Es muy común que las personas que mienten acaben creyéndose sus propias mentiras y que vean distorsionados sus recuerdos borrando o editando acontecimientos y perdiendo el recuerdo y percepción de determinados matices.

 Perder recuerdos nunca es algo positivo y a la larga resulta tremendamente nocivo para las personas no recordar o no saber cómo fue una realidad que vivieron en algún momento de sus vidas. Digamos que las mentiras confunden y engañan a la memoria de las personas que mienten erosionando la percepción de sus propias vivencias. 


Pedro Sánchez miente. La ceremonia de la confusión. Una jaula de grillos.






El presidente del Gobierno no ha entendido que por encima de sus intereses están los de la ciudadanía

  Vergüenza. Quizás sea una forma muy radical de empezar, pero es lo que siento, es lo primero que me viene a la cabeza cada vez que pienso en Pedro Sánchez. Lo de este hombre clama al cielo, para él lo de mentir se ha convertido en algo tan habitual, que ahora lo difícil es identificar la verdad. Si es que sólo hay que tirar de hemeroteca: dijo que no pactaría con Bildu, que no iba a permitir que la gobernabilidad de España descansara en partidos independentistas, que no iba a ir con Pablo Iglesias a ningún lado… Ha mentido en los datos económicos, en los datos de desempleo, en los datos de los ERTE, en los datos de afiliación a la seguridad social, ha manipulado el CIS, ha mentido en los motivos por los que la COVID-19 en España se disparó, en las contrataciones irregulares a China, en la falta de material médico a los sanitarios. También mintió al dar los datos sobre la realización de test, mintió sobre el uso de las mascarillas ¡hasta en el número de fallecidos! Mentir, mentir, mentir… sin límites, sin sonrojarse, sin escrúpulos. ¡Pero si el 10 de junio del 2020 llegó a decir que daba por vencido al coronavirus! Es tremendo, no hay palabras… Lo que el Sr. Pedro Sánchez no ha entendido o, mejor dicho, no le conviene entender es que, por encima de sus intereses individuales, está el bien común, está la ciudadanía, está España y los españoles. Y son las personas las que pagan las consecuencias de su falta de integridad.



   ¡Si es que nada de lo que dice es cierto! ¡Si es que nada de lo que hace tiene buena intención! El jefe del Ejecutivo alardea de unidad, mientras su gobierno es una jaula de grillos y, en vez de arrimar el hombro con las comunidades autónomas, les mete la zancadilla, según dicen sus representantes. 

   Bien es verdad que manejar la crisis coronavírica no es nada sencillo, porque no hay antecedentes recientes de una pandemia tan destructiva. Además, hay que añadir que las comunidades lideradas por la oposición no lo están haciendo mejor, justifican los despropósitos propios con argumentos contra el gobierno central, que sí, que miente, que tiene una política errática, que pacta y se apoya en fuerzas políticas con las que dijo, no hace tanto tiempo, que nunca pactaría, fuerzas que sólo miran por sus intereses particulares, como es la independencia de Cataluña y el País Vasco. Y si nos vamos al partido verde, apaga y vámonos, hace propuestas infumables, soflamas radicalmente antidemocráticas, insolidarias, xenófobas y homófobas, en defensa de un patriotismo que sólo entienden ellos. Vivimos en una ceremonia de la confusión permanente. La confrontación en el Congreso de los “disputados” es bochornosa. El “Y tú más” se instaló hace ya dos décadas y amenaza con quedarse, si nadie lo remedia. Qué pena que tengamos que echar de menos a políticos que debatían antaño con educación, aunque tuvieran marcadas diferencias ideológicas, pero eran capaces de llegar a acuerdos convergentes que beneficiaban al conjunto de la ciudadanía; de ahí nació la Constitución, los añorados pactos de la Moncloa y otras tantas medidas que parecen de otro siglo, bueno en realidad son de otro siglo, a veces a uno se le olvida que llevamos 21 años del siglo XXI. Siglo que, al paso que va, no va a ser precisamente el de las luces sino el de la oscuridad, la mentira y el despropósito. Y si faltaba algo llegó la pandemia coronavírica para rematar a los sufridos ciudadanos que impertérritos, asistimos a un teatro del absurdo que sería más propio de Bertolt Brecht. Lo malo es que el teatro actual no es un hecho meramente cultural sino un montaje muy complejo construido por políticos de tres al cuarto, de un bando y de otro… “qué pocos se salvan de la quema”.

   Me consta que en las bases de las distintas formaciones hay gente noble, con buenas ideas y sin ambiciones personales, pero es que parece que, es tocar o alcanzar algún cargo de responsabilidad, y se transforman en otros seres, ambiciosos y cómplices de la casta que tanto criticó el líder de Podemos, cuando desembarcó desde su puesto de profesor universitario (Iglesias es un ejemplo de esa perversa transformación que le convirtió en lo peor de la funesta casta).

  La deriva que lleva todo no es muy halagüeña, no ya por la controvertida unidad de España, sino por la pérdida de valores de gobernantes y miembros de la oposición que tiene consecuencias innegablemente perniciosas sobre los ciudadanos de a pie.



    Es verdad que todos somos corresponsables de lo que está ocurriendo en las “altas esferas”; parece obvio que no podemos hacer mucho más que votar cada cuatro años para que de las urnas salgan nuestros “representantes” en las instituciones “democráticas”, pero si permanecemos en la intimidad de nuestros hogares, limitándonos a quejarnos de lo mal que va todo, nada va a cambiar. Si nos quedamos en nuestra “zona de confort”, por el miedo a salir, no vaya a ser que el bichito se cebe con nosotros, seremos cómplices y haremos de la indefensión aprendida una herramienta nefasta, que sólo aporta conformismo, autocomplacencia, desgana, impotencia, desasosiego, anhedonia y desesperanza. Nos podemos convertir en los “habitantes” de la caverna que describió, con sumo acierto, el sabio Platón hace más de dos mil años. Alguien duda que asistimos de nuevo al mito de la caverna, nos manipulan con los medios de comunicación, nos muestran, por nuestro bien lo que ellos quieren, nos trincan de la cabeza para que no miremos en otras fuentes, lo tienen todo “atado y bien atado” para impedirnos cualquier atisbo de iniciativa “insumisa” o contestataria.





  Sánchez presume de unidad ¡que rostro!, dicen, cuando su segunda herramienta política, después de la mentira es la división. ¿O no es dividir dedicarse a reabrir debates morales, reescribir la historia de España, o también prohibir el uso vehicular del castellano? Esto es cierto, pero, no lo es menos que los azules (PP) y los verdes (VOX) no van a mejorar lo que hay, sus argumentos y métodos no prometen mucho, especialmente si se unen para ser alternativa de gobierno; como decía ayer Casado, el del pinganillo de Aznar, ¿Qué es mejor, una democracia sin ley o una dictadura con ley? Mire usted, si lo que quiere es justificar el golpe de estado de la rata del desierto en julio del 36, váyase a su casa. El gobierno actual es democrático, no ha habido, que yo sepa, un alzamiento nacional sino una moción de censura que desplazó a su inefable antecesor, el Sr. Rajoy, que, con su procastinación no resolvió nada, su táctica era dejar que los problemas se disiparan (o se pudrieran) solos. Las actuaciones del gobierno actual quizás tengan más sombras que luces, pero, en dos años hay elecciones y las urnas hablarán. No vaya usted, señor Casado, a dejarse convencer por los voxeros, de la necesidad de otro golpe militar que, por el bien de España, una, grande y libre, desplace al gobierno “social-comunista” que quiere, según argumentan, romper la piel de toro, con perdón a nuestros vecinos portugueses. Tengamos la “fiesta en paz”.

   Hace poco, un amigo, muy irónico él, me dijo que en un futuro próximo volveríamos al bipartidismo, pero esta vez serían PP vs VOX los partidos antagónicos, y que el resto de formaciones tendrían un papel testimonial y residual. Que Dios nos pille confesados si tal contingencia se llega a dar. La verdad es que no creo que su predicción se produzca nunca, todavía hay muchos españoles con cerebro, creo.

https://www.youtube.com/watch?v=GBOtMMRkpb4

DIRECTO CONGRESO | Pedro Sánchez comparece a petición propia - 30/06/2021


 

 Casado pide a Sánchez en el Congreso su dimisión y que convoque elecciones



Rufián, a Casado: "¿Lo ven? Esto es lo que pasa cuando a uno le regalan un máster"


Mclan. Los periódicos de mañana



SERRAT - CADA LOCO CON SU TEMA

A TODOS LOS "LOCOS" DEL MUNDO, QUE SOMOS MUCHOS, AFORTUNADAMENTE.



Cada Loco Con Su Tema - Kadec Santaanna

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