sábado, 31 de julio de 2021

EL PEOR VIAJE DEL MUNDO

 

UN MÉDICO EN EL PEOR VIAJE DEL MUNDO


Cuadro titulado "A very gallant gentleman" de J.Ch.Dollman, que homenajea la valerosa salida final de Oates

   "A Scott no le atraía mucho la idea de plantearse algo por el hecho de que constituyera una hazaña y nada más que una hazaña. Era preciso que, además , tuviera otro fin: el conocimiento. A Wilson, las hazañas le atraían aún menos, y en los fragmentos de su diario llama poderosamente la atención el hecho de que no hiciera ningún comentario al enterarse de que los noruegos habían sido los primeros en llegar al Polo. Es como si pensara que en el fondo carecía de importancia. Y probablemente así fuera".

Apsley Cherry-Garrard


El Terra Nova en la banquisa



Captain Scott. R.N. to the South Polo

Publicidad de la compañía cárnica Oxo sobre su apoyo a la expedición.


A la hora del desayuno, de izquierda a derecha: Evans, Bowers, Wilson y Scott.


Los miembros del equipo de Scott en el Polo Sur, el 18 de enero de 1912. De izquierda a derecha, de pie: Oates, Scott, Wilson; sentados: Bowers, Evans. La fotografía fue preparada por Bowers para que pudieran salir todos los miembros de la expedición.


   

Fotografía en el Polo Sur con todos los miembros de la expedición. Puede observarse a Wilson (el más a la izquierda) sujetando una cuerda para activar el disparador de la cámara y así aparecer todos en la imagen. La fotografía fue encontrada en noviembre de 1912, diez meses después, cuando todos los miembros de la expedición ya habían fallecido



Lawrence Oates cuidando de los caballos de la expedición, a bordo del Terra Nova.



La colina Observation Hill, cerca de Hut Point. Se erigió en la cumbre de esta colina una gran cruz de madera en memoria de los muertos de la expedición.




Mapa de la isla de Ross, punto de partida de Scott hacia el polo sur.



Caballos de Siberia de la expedición. Some of the Terra Nova Expedition's Siberian ponies resting near some supplies.
Herbert Ponting (survived the expedition and died in 1935) - Scanned from the book Les Grands Explorateurs.



Perros de trineo de la expedición.



Mapa antártico del área del mar de Ross, con los recorridos de la expedición Terra Nova (verde) y la expedición de Amundsen (rojo)

   Tres hombres muertos en el interior de una tienda de campaña. Tres cadáveres consumidos por la inanición, el escorbuto, el frío extremo y el agotamiento, con presurosas cartas de despedida destinadas a los vivos como único y postrero nexo con la humanidad y la historia. Y en torno, el rugido de un viento contumaz e inclemente, y el valle de las sombras del continente antártico...

   El párrafo anterior describe el hallazgo por una partida de rescate, el 12 de noviembre de 1912, de los cuerpos del explorador británico Robert Falcon Scott y dos de sus compañeros: el teniente Henry Bowers y el médico Edward Adrian Wilson, un hombre de gran valía y méritos propios cuya vida bien merece unas páginas. Pero antes describamos el escenario del final de estos valerosos exploradores. Murieron cuando regresaban del Polo Sur, que habían alcanzado el 17 de enero de ese mismo año. Cuando pisaron la ansiada meta descubrieron que Roald Amundsen se les había adelantado. Pero la derrota en la carrera por el Polo Sur no fue lo peor. Los verdaderos padecimientos vinieron en el camino de vuelta. Dos hombres se quedaron por el camino; los otros tres quedaron atrapados en la tienda de campaña debido a una tormenta cuando se hallaban a veinte kilómetros de su más nutrido depósito de víveres. Casi tocaron la salvación, pero al final no pudo ser. La maldición del Polo no les dejó escapar y allí fallecieron los tres, acabadas sus fuerzas físicas y morales.    Cuenta la leyenda que el cadáver de Scott era el único que tenía los ojos abiertos, por lo que se supuso que murió el último y cerró los de sus dos compañeros. En su pecho apareció una carta cuyo contenido ya forma parte de la leyenda: "Si hubiéramos vivido habría podido contar una historia acerca de la resolución, la entereza y el coraje de mis compañeros que habría conmovido el corazón de todos y cada uno de los ingleses. Tendrán que ser estas improvisadas notas y nuestros cadáveres los que la cuenten, pero estoy completamente seguro de que un país grande y rico como el nuestro se ocupará de que quienes dependen de nosotros tengan su bienestar debidamente asegurado". 

   Sin embargo, la hazaña sí tuvo su relato: lo escribió el que fuera el benjamín de la expedición y uno de los pocos supervivientes, Aspley Cherry-Garrard, ya que, debido a su corta edad (25 años), no había sido seleccionado entre los que se la jugaron rumpo al Polo. Quedó en retaguardia a la espera de noticias, y años después narró toda la aventura en un libro inigualable que  tituló El peor viaje del mundo. Por supuesto, el tratamiento que la obra da a la figura de Scott es demasiado amable. Soslaya con toda la intención lo desastroso que este fue como planificador y líder; de hecho, no acertó en ninguna de sus decisiones. Intentó utilizar ponis como animales de carga, además de unos tractores oruga de tecnología experimental. Los primeros murieron y los segundos se estropearon. Como le parecía una costumbre bárbara alimentar a los perros con los cadáveres de sus congéneres muertos de agotamiento, Scott obligó a sus hombres a tirar ellos mismos de los trineos a partir del glaciar de Beardmore. Debido a ello y a otros errores como la alimentación y el atuendo elegidos (desechó la vestimenta inuit, mucho más caliente), a la postre murieron todos. 

   Todo lo expuesto no impidió que el dramatismo y la heroicidad de la muerte de Scott le convirtieran en el marino británico más famoso desde Nelson. Y lo mismo sucedió con sus hombres. De entre éstos hubo uno que, en justicia, era mucho más explorador de lo que jamás fue su jefe y amigo Scott: Edward Adrian Wilson, que estudió Medicina en Cambridge y el Hospital Saint George's de Londres. Creció en el seno de una familia de amplias miras, cuyos miembros, con su ejemplo, le inculcaron un espíritu emprendedor y aventurero. Su abuelo fue un magnate del ferrocarril, su madre era artista y escritora y su tío fue el famoso general Wilson que acudió, aunque tarde, en auxilio del mítico Gordon cuando este todavía resistía en Jartum a los derviches sudaneses del Mahdi. 

   La sed de mundo era algo que el joven Wilson guardaba en su seno presta a derramarse como un manantial en primavera. Pero, como sucediera antes a Oudney y a Nachtigal, fue la tuberculosis la que al final le empujó en busca de nuevos horizontes. Cuando le fue diagnosticada, se le prohibió ejercer porque podía contagiar a sus pacientes. Pero Wilson era mucho más que un médico; su tremenda erudición y dotes para el dibujo permitieron que Robert Falcon Scott lo eligiera como médico, zoólogo y dibujante en su primera expedición a la Antártida. Ésta, que partió a bordo del mítico Discovery, se llevó a cabo durante los primeros años del siglo XX (1901-1904). El objetivo de la partida fue el territorio de hielo flotante (barrera de Ross) y su litoral circundante, a la que Scott bautizó como Tierra del Rey Eduardo VII, en honor al soberano inglés. Durante los años que estuvo en la Antártida Wilson se distinguió como el perfecto compañero de expedición. Com trabajador era incansable. Lo mismo inmortalizaba los paisaje (pintó más de 200 acuarelas) que tomaba medidas meteorológicas y geográficas, que ayudaba en las tareas rutinarias del barco. Su carácter sosegado y gentil le llevó a mediar en las numerosas disputas que surgieron entre sus compañeros, tan típicas de los claustrofóbicos periplos polares. El momento culminante de todo el viaje fue cuando el propio Scott eligió dos acompañantes para lanzarse por tierra, por medio de perros y trineos, hacia el sur, tratando de hallar un paso hacia el Polo, o por lo menos conseguir un nuevo récord de acercamiento hacia el sur. Y así fue. Eligió para la empresa a dos hombres que más tarde se convertirían en grandes individualidades por méritos propios: Wilson y el mítico Ernest Shackelton, y juntos avanzaron hasta establecer un nuevo hito en los 82º 12'. 

   Scott admiraba y quería a Edward Wilson. En su diario de 1911 dejó escrito que "las palabras no bastan cuando hablo de Bill Wilson. Creo que es el personaje más magnífico que he conocido jamás", zanjaba. Por su papel de apaciguador y mediador de toda bronca, los hombres le habían dado un afectuoso apodo: "tío Bill". Por eso y por su desmedido talento y capacidad de trabajo, Scott no se lo pensó dos veces a la hora de enrolarle en su segundo y último viaje: la Expedición Terra Nova (1910-1913). 

Última página del diario de Scott. Traducción aproximada: «Nos aferraremos hasta el final, pero nos estamos debilitando, por supuesto, y el final no puede estar lejos.// Es una pena, pero no creo que pueda escribir más. // R. Scott. // Última anotación: Por Dios, cuida de nuestra gente». El texto original dice We shall stick it out to the end, but we are getting weaker, of course, and the end cannot be far. // It seems a pity, but I do not think I can write more. // R. SCOTT. // Last entry // For God's sake look after our people.

Los hombres del hielo Robert Falcon Scott ; Ernest Shackleton

   Esta vez Wilson detentaba el puesto de mayor responsabilidad por detrás de Scott; era el jefe científico de la expedición, algo que se había ganado por toda una carrera de expediciones naturalistas (llevó a cabo varias entre viaje y viaje a la Antártida). 


Antes de la última y fatídica excursión al Polo, Wilson había protagonizado una travesía al límite con el único afán de hacerse de huevos de pingüino emperador.

 Fueron cinco semanas de infierno en pleno invierno antártico. Acompañaban a Wilson, Cherry-Garrard (que se inspiró en la ruta para titular su libro) y el teniente Bowers. Las temperaturas alcanzaron los -60 ºC. Tras llegar hasta una colonia de pingüinos en el cabo Crozier, los ingleses construyeron una cabaña-refugio que casi se convierte en su ataúd cuando una tormenta los dejó atrapados dentro sin comida ni bebida. El viento se llevó la tienda, pero milagrosamente, los exploradores la recuperaron y regresaron vivos de la excursión en posesión de tres valiosos huevos. 

   A los pocos meses de la hazaña del cabo Crozier, Scott desencadenó su intento de conquistar el Polo. Él y sus hombres lo consiguieron el 16 de enero de 1912. Pocas veces en la historia de la humanidad se ha llevado a cabo un avance tan sacrificado y penoso, sólo para descubrir en el Polo Sur una tienda de campaña con un mensaje de Roald Amundsen.


Scott y sus hombres en la base dejada por Roald Amundsen, Polheim, en el Polo Sur. De izquierda a derecha: Scott, Bowers, Wilson y Evans. La foto fue tomada por Oates.

Lo peor ha ocurrido. Una simple ojeada nos revela todo. Los noruegos nos han adelantado... Mañana iremos hasta el polo, y luego volveremos a la base lo más rápidamente posible.

Diario de Scott, 16 de enero de 1912

   Ya hemos resumido lo que aconteció al regreso; Evans fue el primero en morir de agotamiento. Después llegó el suicidio de Oates, que se perdió en medio de la ventisca para no enlentecer -tenía los pies helados- la marcha de sus compañeros. Nada sirvió; ni los sacrificios personales, ni la heroicidad de unos hombres que se diría sobrehumanos.

   Bowers, Wilson y Scott fallecieron juntos a 200 kilómetros del punto de partida y a tiro de piedra de un depósito de provisiones. Lo último que escribió Wilson antes de morir fue una nota tranquilizadora para su mujer Oriana Souper. Se trataba de unas breves líneas de ánimo en las que el médico instaba a su amada a mantener la esperanza y la confianza en Dios. Así era Wilson, conciliador incluso ante la cara de la mismísima muerte.

Tumba de Scott, Wilson y Bowers

Miembros de la expedición

Viaje al Polo Sur - Grupo del Polo Sur.
  • Robert Falcon Scott (1868–1912), británico. Capitán de la Royal Navy. Comandante de la expedición.
  • Edward Adrian Wilson (1872–1912), británico, zoólogo, líder del grupo científico.
  • Henry 'Birdy' Bowers (1883–1912), británico. Teniente de la Royal Navy.
  • Lawrence Oates (1880–1912), británico. Capitán del Ejército británico.
  • Edgar Evans (1876–1912), británico. Oficial de la Royal Navy.

Cronología de los movimientos del barco Terra Nova

  • 1 de junio de 1910. El barco zarpa del muelle West India de Londres.
  • 15 de junio de 1910. El barco zarpa de Cardiff (Gales).
  • 23 de junio de 1910. Llega al puerto de Funchal, Madeira.
  • 26 de junio de 1910. El barco zarpa del puerto de Funchal.
  • 25 de julio de 1910. Llega a Trinity Island, estudios biológicos.
  • 2 de septiembre de 1910. El barco zarpa de Simons Bay, Sudáfrica.
  • 28 de octubre de 1910. Parada exprés en Lyttelton (Nueva Zelanda). Embarcan 34 perros y 19 caballos. Zarpan ese mismo día.
  • 3 de enero de 1911. La nave llega al cabo Crozier, en la isla de Ross, Antártida.
  • 4 de enero de 1911. El barco fondea en el cabo Evans en la isla de Ross y desembarcan los hombres y el material.
  • 1 de febrero de 1911. Una expedición hacia el Oeste avista el Fram en la bahía de las Ballenas.
  • El barco regresa a la península de Hut Point donde embarcan 2 caballos y dan la noticia del avistamiento de Amundsen.
  • El barco llega al cabo Adare y desembarca el grupo de Campbell.
  • 4 de enero de 1912. El barco vuelve al cabo Adare y embarca el grupo de Campbell.
  • 8 de enero de 1912. El barco llega a Evans Cove, 400 km al sur del cabo Adare y 320 al norte del cabo Evans.
  • 4 de febrero de 1912. El barco llega al cabo Evans y descarga 7 caballos del ejército indio. Embarcan 9 hombres y dos de reemplazo.
  • 22 de enero de 1913. El barco zarpa del cabo Evans por última vez.
  • 23 de enero de 1913. Llegan a Granite Harbour. Recogida de muestras geológicas y marinas.
  • 23 de enero de 1913. Llegada a Evans Cove.
  • 29 de enero de 1913. Llegada al cabo Adare y recogida de muestras.
  • 10 de febrero de 1913. Llegada a Oamaru (Nueva Zelanda), desde donde mediante el telégrafo se transmiten las noticias de la expedición a Londres.
  • 14 de junio de 1913. El barco llega a Cardiff, donde termina la misión.
"Tanto penar para morirse uno"

Robert Falcon Scott, el jefe de la expedición.

Nacimiento: 6 de junio de 1868, Plymouth (Reino Unido) 
Fallecimiento: 29 de marzo de 1912 (43 años), Barrera de hielo de Ross (Dependencia Ross, Antártida). Causa de muerte: Hipotermia y caquexia 
Nacionalidad Británica
Cónyuge Kathleen Scott (desde 1908). Hijo: Peter Scott 
Educado en Stubbington House School (desde 1880) 
Explorador, oficial naval y ensayista 
Rama militar Marina Real británica: Capitán 
Distinciones: Comendador de la Real Orden Victoriana, Medalla Polar, Oficial de la Legión de Honor, Medalla de Oro del Patrono (RGS) (1904), Vega Medal (1905), Medalla Cullum (1906) 

   Robert Falcon Scott fue un oficial de la Marina Real Británica y explorador que lideró dos expediciones a la Antártida: la Expedición Discovery (1901-1904) y la malograda Expedición Terra Nova (1910-1913). En la primera expedición estableció un nuevo récord llegando hasta los 82° de latitud sur y descubrió la meseta antártica, en la que se encuentra el polo sur. En la segunda aventura, Scott lideró a una partida de cinco hombres que alcanzó al polo sur el 17 de enero de 1912, algo más de un mes después que la Expedición Amundsen.

   Durante la vuelta desde el polo, un encuentro planificado con equipos de apoyo con perros de trineo procedentes del campamento base no llegó a producirse, a pesar de las instrucciones por escrito de Scott, por lo que a una distancia de 261 km de su base en la península de Hut Point y a solo 20 km del siguiente depósito de suministros, Scott y sus compañeros murieron. Cuando se hallaron sus cuerpos estaban en posesión de los primeros fósiles antárticos que se han descubierto, correspondientes al árbol Glossopteris, lo cual probaba que la Antártida estuvo alguna vez poblada de bosques y unida a otros continentes.​

   Antes de su nombramiento para dirigir la Expedición Discovery, Scott había seguido una carrera como oficial de la Marina Real británica. En 1899 se encontró casualmente con sir Clements Markham, presidente de la Royal Geographical Society, quien le informó de los planes que se estaban haciendo para una expedición a la Antártida. Poco después Scott se presentó voluntario para liderar el buque de la misión, el Discovery.​ Tras dar este paso, su nombre quedó inseparablemente vinculado a la Antártida, el campo de trabajo al que dedicó los últimos doce años de su vida.

   Tras conocerse la noticia de su muerte, Scott se convirtió en un héroe británico, como quedó reflejado por los numerosos memoriales levantados por todo su país. En las últimas décadas del siglo XX, Scott pasó de leyenda a figura controvertida, cuestionado en su competencia y carácter a causa del desastre que terminó con su vida y con la de sus camaradas. En el siglo XXI los historiadores han reconocido más positivamente a Scott, teniendo en cuenta las temperaturas extremadamente bajas de –40° C que se registraron en la Antártida en marzo de 1912 y el hecho de que no se cumplieron sus órdenes para que los asistieran en el regreso.​


Edward Adrian Wilson 


Edward Adrian Wilson - Explorador, médico, ornitólogo, pintor y físico

Nacimiento: 23 de julio de 1872, Cheltenham (Reino Unido) 
Fallecimiento: 29 de marzo de 1912 (39 años), Barrera de hielo de Ross 
Nacionalidad Británica
Cónyuge Oriana Wilson 
Educado en Cheltenham College, Gonville and Caius College 
Explorador, médico, ornitólogo, pintor y físico 
Miembro de Sociedad Zoológica de Londres 
Distinciones: Fellow of the Zoological Society, Medalla Polar, Medalla de Oro del Patrono (RGS) (1913)

   Edward Adrian Wilson, apodado "Uncle Bill" (tío Bill) fue un explorador polar inglés, médico, naturalista y ornitólogo. Nacido y criado en la granja Crippetts cerca de Cheltenham, en Gloucestershire, Wilson estudiaba en el Cheltenham College y de allí pasó al Gonville and Caius College, de la Universidad de Cambridge.

   Wilson participó en dos expediciones británicas a la Antártida. La primera entre 1901 y 1904 bajo la dirección de Robert Falcon Scott en el RRS Discovery, en la que Wilson actuó como ayudante de cirujano y zoólogo. En 1907, Ernest Shackleton le ofreció unirse a su expedición a la Antártida, pero Wilson rechazó la propuesta. En 1910 Wilson se embarcó en el Terra Nova, de nuevo bajo el mando de Scott, esta vez como jefe científico de la expedición. Durante el invierno de 1911 viajó junto a Henry Robinson Bowers y Apsley Cherry-Garrard, a Cabo Crozier para recolectar embriones de Pingüino Emperador. Junto a Robert Falcon Scott, el teniente Henry Robinson Bowers, el contramaestre Edgar Evans y el capitán del ejército Lawrence Oates alcanzaron el Polo Sur el 17 de enero de 1912, falleciendo todos ellos en el viaje de vuelta, lo que motivó un sentimiento de duelo nacional raramente visto desde entonces.


Estatua de Wilson en Cheltenham

   Tiene una estatua dedicada en el paseo de Cheltenham, también se le ha dedicado un pequeño salón de exposiciones en el museo de la ciudad. En el Gonville and Caius College se conserva la bandera del colegio que Wilson llevó consigo al Polo Sur. La escuela primaria Edward Wilson de Londres se llama así en su memoria.


Ernest Shackleton

Ernest Shackleton  before 1909

Nacimiento: 15 de febrero de 1874, Kilkea (Irlanda) 
Fallecimiento: 5 de enero de 1922 (47 años), Puerto Grytvyken, Georgia del sur (Reino Unido) por un infarto agudo de miocardio 
Nacionalidad Británica e irlandesa
Explorador, oficial, viajero y empresario
The Royal Magazine, Real Sociedad Geográfica Escocesa (desde 1904) 
Rama militar Marina Real británica; Rango militar: Teniente de navío 
Conflictos: Primera Guerra Mundial y guerra civil rusa
Miembro de Royal Geographical Society 

  Ernest Henry Shackleton fue un explorador polar anglo-irlandés, una de las principales figuras de la conocida como Edad heroica de la exploración de la Antártida. Su primera experiencia en las regiones polares fue como tercer oficial de la Expedición Discovery (1901-1904) del capitán Robert Falcon Scott, de la cual tuvo que regresar prematuramente por motivos de salud. Determinado a resarcirse de lo que él sintió como un fracaso personal, retornó a la Antártida en 1907 como líder de la Expedición Nimrod. En enero de 1909 él y sus tres compañeros hicieron una marcha que les llevó al punto más meridional jamás hallado por el hombre en la Antártida, en la latitud 88° 23′ S, a unos 190 km del Polo Sur. Por este logro, a su vuelta a casa, Shackleton fue nombrado sir por el rey Eduardo VII.

   Al acabar la carrera por la conquista del Polo Sur con la victoria del noruego Roald Amundsen, Shackleton centró su atención en lo que él consideró el último gran objetivo de los viajes en la Antártida: cruzar el continente helado de punta a punta pasando a través del polo. Para este fin hizo los preparativos de lo que acabaría llamándose Expedición Imperial Transantártica (1914-1917). Sin embargo, la mala suerte se cebó con la empresa cuando su barco, el Endurance, quedó atrapado en una banquisa de hielo que lo fue aplastando lentamente y lo acabó hundiendo. Los exploradores estuvieron aislados más de dos años, pero gracias a la habilidad de su líder consiguieron regresar todos con vida del continente helado, una hazaña que llevó a Shackleton a ser considerado un héroe. En 1921 el explorador organizó un nuevo viaje a la Antártida con fines científicos, la Expedición Shackleton-Rowett, pero antes de que ésta llegara al continente helado, Ernest Shackleton sufrió un ataque al corazón y murió mientras su barco, el Quest, estaba amarrado en las islas Georgias del Sur. Fue enterrado allí por deseo de su esposa.

    Más allá de sus expediciones, Shackleton llevó una vida inquieta e insatisfecha. En su empeño por hacer fortuna, puso en marcha numerosos negocios y proyectos, ninguno de los cuales prosperó. Sus asuntos financieros nunca fueron bien gestionados y murió muy endeudado. Tras su fallecimiento la prensa lo ensalzó, pero pronto su memoria cayó en el olvido mientras la reputación heroica de su rival Robert Scott permanecía en lo más alto durante décadas. Shackleton fue «redescubierto»​ a fines del siglo XX y pronto se convirtió en una figura de culto y un modelo de liderazgo a seguir como alguien que, en circunstancias extremas, mantuvo unido a su equipo en una historia de supervivencia, descrita por la historiadora Stephanie Barczewski como «increíble».​


Los héroes de la Antártida (Conquista del polo sur) - La odisea de Scott.
Consultar el libro "El peor viaje del mundo":  https://www.amazon.es/PEOR-VIAJE-DEL-...

Roald Amundsen


Famoso por liderar la expedición que llegó por primera vez en la historia al polo Sur, Roald Amundsen consiguió otras muchas hazañas aventureras a lo largo de su vida.



Imagen de Amundsen en su trineo, al fondo el barco que le llevó por los mares del sur hasta conquistar el Polo por vez primera para la Humanidad, uno de los más grandes pioneros de la historia



ROALD AMUNDSEN - Pasajes de la historia (La rosa de los vientos)



The race to the South Pole (Antarctica)- 1911 - Roald Amundsen and Robert Falcon Scott
MusicConstancy Part 1 - The Descent; Drums of the Deep; Grim league 




Roald Amundsen estatua en Tromso, Noruega 

Retrato de Roald Amundsen

Roald Amundsen se impuso al capitán Scott en la trepidante carrera por ser el primer ser humano en alcanzar el polo Sur.


Camino al polo Sur

El noruego Roald Amundsen lideró la primera expedición que llegó al Polo Sur. En esta foto se puede ver a parte de sus compañeros de aventuras en el barco Fram, velando el descanso de varios de sus perros. Los perros fueron claves en el éxito de Amundsen.

Los canes que acompañaron la expedición de los noruegos preferían los arneses en abanico utilizados en Groenlandia a los de estilo alaskeño, un sistema que emparejaba a los canes a lo largo de una guía central. Años más tarde se demostró que fueron clave en el éxito de los exploradores.


Amundsen junto con los otros integrantes del equipo que llegó por primera vez al polo Sur

Provisiones para el viaje

Los depósitos de alimentos básicos para la exploración polar fueron de vital importancia para la supervivencia de los dos equipos una vez iniciada la marcha. A 80° de latitud Sur, anotó Amundsen, «nos detuvimos para dejar un depósito de reservas […] de 12 cajas de pemmican para los perros […] unos 30 kilos de filetes de foca y 50 kilos de grasa junto con 20 tabletas de chocolate. Además, 1 caja de margarina y 2 cajas de galletas de trineo».

 La carrera contra Scott

Capitaneados por Roald Amundsen los expedicionarios noruegos llegaron ala bahía de las Ballenas el 14 de enero de 1911. Desde allí se dispusieron a adelantar a la expedición británica liderada por Scott. 

Los hombres de Scott

   El equipo británico (Robert Falcon Scott, en el centro) vestía ropa de lana y cortavientos para arrastrar los trineos. Pero hacía falta algo más para sobrevivir. «Una expedición […] sin pieles está mal aviada»

 (Amundsen)

 

Amundsen junto a sus perros que descansan tras una larga travesía


La cara y la cruz

   Amundsen y sus cuatro compañeros, esquiadores expertos, alcanzaron la meta el 14 de diciembre de 1911. Pasaron tres días "marcando el Polo", esto es, realizando observaciones para determinar su ubicación exacta.  Por su parte el quinteto de Scott llegó 34 días después.

El explorador noruego Roald Amundsen esquiando

   Los inviernos en Noruega son muy fríos. Aún así, él dormía siempre con la ventana abierta de la habitación, mientras que en sueños, alcanzaba los paisajes polares más extraordinarios. A aquel joven llamado Roald Amundsen aún le quedaban algunos años para sorprender al mundo con sus futuras hazañas, pero ya había tomado la decisión de convertirse en explorador.

   El destino quedó marcado pronto, cuando con 18 años escuchó una conferencia del gran héroe nacional Fridtjof Nansen, quien había atravesado por primera vez Groenlandia y se había quedado a sólo 350 kilómetros de alcanzar el polo Norte, más cerca que ningún hombre hasta el momento. Aquella conferencia impactó al joven Roald Amundsen tanto que juró conquistar el polo Norte. Para ello se dedicó en cuerpo y alma durante cada segundo de su vida. Así fue como pasó de las lecturas juveniles y de caminar por los terrenos de la imaginación pasó a enrolarse en barcos para experimentar la navegación polar.


Amundsen Trailer Oficial Español (2019)

Sinopsis: Biopic sobre la vida del legendario explorador noruego Roald Amundsen (1872-1928), un hombre que estuvo obsesionado con alcanzar las cimas polares. La película retrata a Roald Amundsen como un hombre implacable y eficaz, obsesionado por su carrera contra el equipo de Robert Falcon Scott y el Imperio Británico en general, por llegar al Polo Sur. Amundsen es un personaje que va mucho más allá de los hitos sobre el hielo.

Director: Espen Sandberg

Reparto:: Pål Sverre Hagen, Christian Rubeck, Katherine Waterston, Fridtjov Såheim, Mads Sjøgård Pettersen, Ole Christoffer Ertvåg


Acontece, que no es poco (Nieves Concostrina) | El triunfo de Amundsen

El 14 de diciembre de 1911, el noruego Roald Amundsen venció a los británicos en la carrera por llegar al punto más austral del planeta.


Héroes de la Antártida - Mecano

No hubo lápida / si hubo plática / que Dios salve a la reina / gloria eterna a los héroes de la Antártida.


Triana - Una historia

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