martes, 15 de junio de 2021

¿ES JUSTA LA JUSTICIA?

 

JUSTICIA JUSTA. El timo de lo complejo 

Artículo de opinión de Rafael Fenoy


   

   Lo sencillo acaba haciéndose complejo y esto en temas legales es una constante. La complejidad está presente en cualquier contrato, por muy simple que parezca, de cualquier convenio que obliga a las partes. Estos se amparan en la ley y toda ley, “dicen” los políticos que la promulgan, pretende salvaguardar los intereses de quienes actúan de buena fe. ¿Seguro? Si eso fuera así ¿a qué viene el estipular condiciones y más condiciones que retuercen los contenidos legales hasta hacerlos ininteligibles para mentes normales? Y claro, ante esta tesitura “compleja” surge la figura del “experto”. Y los expertos, si bien detentan cierto poder por manejar los conceptos, son igualmente víctimas de las telarañas normativas que constantemente tejen sus señorías en el congreso.

   ¡Ay!, de quien tenga que necesitar a alguno de ellos. Porque cuando la vida transcurre con “normalidad”, no se suele requerir el concurso de estas personas. Basta un tropiezo, con alguna falta de pago de facturas o salarios, con alguna cláusula de algún contrato o convenio, para que las partes, que suelen ser empresas y particulares, o grandes empresas y pequeñas, acaben recurriendo a tribunales. Tribunal, palabra grave, densa, monolítica. Es en ese momento cuando nada de aquello que una persona sepa sirve para el litigio que se avecina. Ya que el objeto del desencuentro está “iluminado”, más bien ensombrecido, por múltiples perspectivas legales o normativas. En definitiva, que, si se invoca A, no es eso lo que se enuncia, ya que B tiene mucho que decir sobre C y este C afecta directamente a A, de una u otra forma. 

   Hay que añadir, para rematar el cuadro, la tardanza propia de los Juzgados que, colapsados por la propia complejidad de las normas procedimentales y los textos legales enrevesados donde los haya, no cuentan con los recursos humanos y técnicos precisos para impartir justicia. Que de eso debería tratarse. –Pero oiga, “largo me lo fiais”. Con lo cual quienes burlan la justicia, no tienen más que invitar a la parte ofendida, a las víctimas, a ir al juzgado. Proceso que más de un político sigue para ningunear derechos ciudadanos, instando a quienes llevando en mano el Boletín del Estado donde se reflejan sus derechos, a que recurran su práctica prevaricadora. Esto sin duda ayuda y mucho al colapso de los juzgados, con lo cual mejor para esos burladores, prevaricadores y delincuentes. 

   Dicho por Vicente Gimeno Sendra, en su ponencia titulada Pasado, presente y futuro de la Justicia Civil, ofrecida en las Jornadas sobre la Reforma del Proceso Civil promovidas por el Ministerio de Justicia, en Madrid en 1990: “determinadas máximas populares, tales como la de "pleitos tengas y los ganes", "más vale un mal arreglo que un buen pleito", responde desgraciadamente a nuestra práctica forense, porque no resulta exagerado afirmar que “nuestra justicia civil es una justicia lenta, muy cara y, en ocasiones, ineficaz en la práctica” Le faltó decir que Injusta. Y casi todo ello por el timo de lo complejo que acaba dejando en manos de políticos inexpertos la solución de casi todo lo que debe ser regulado legalmente. Una legislación más sencilla daría mayor seguridad jurídica a todas las personas y sobre todo una legislación quieta, inmutable durante un tiempo largo, también. Porque las leyes deben devenir en costumbres, si no es que las costumbres se convierten en leyes. Ya que, si el origen de las leyes fuese la costumbre, al derecho consuetudinario, bastaría escribirlas para que de esta forma quedaran fijadas. Y como todas las personas las conocen por costumbre, fácil, muy fácil sería impartir la justicia rápida que falta.

   Al instalarse el timo de lo complejo en las leyes se acumula poder en quienes “expertos” en ellas, pueden utilizarlas o incluso aplicarlas. Una sociedad democrática que pretende en acceso de toda la ciudadanía al ejercicio real de sus derechos, ve así bastardeado ese noble objetivo al hacer imposible la comprensión de las leyes por quienes deben acatarlas, para beneficiarse de ellas o sufrirlas y de esta forma evitar ir a los juzgados. Y llegado el caso de precisar tribunales, en días debería estar sentenciado el asunto.

   

¿Cuáles son las diferencias entre ley y norma?

  Ley y norma son dos términos que en el lenguaje coloquial se confunden con frecuencia. Sin embargo, sus diferencias son importantes.

  Las diferencias cobran sentido tras ahondar en las bases que fundamentan el ordenamiento jurídico. De forma habitual, ambos conceptos se utilizan indistintamente. Tanto norma como ley, a nivel coloquial, hacen referencia a lo establecido por las autoridades con el objetivo de regular las relaciones sociales. Sin embargo, la ley, en sentido estricto, es un tipo de norma jurídica. Es decir, la ley es la norma jurídica emanada de la potestad legislativa del Estado. Aquella que es sancionada por los procedimientos establecidos constitucionalmente.

   En primer lugar, es importante hacer mención a la definición y origen del término norma. La palabra proviene del latín, de hecho, traducido significa “escuadra”. Una norma es una regla, una orden que debe ser respetada. Su principal función consiste en ajustar determinadas conductas o actividades sociales. En definitiva, velar por el orden social. Centrándonos en el ámbito del derecho, una norma se define como un precepto jurídico. Entendiendo los preceptos como aquellas reglas que constituyen la base moral o ética de una conducta o acto. De este modo, surge el concepto de ley.

  
Libros de leyes




   Las leyes, como todas las normas, encuentran su sentido en la función de regular conductas. Pero se trata de conductas que serán de cumplimiento obligatorio; de forma que el individuo que no las cumpla, como se ha mencionado anteriormente, será sancionado. Con esto se quiere decir que todas las leyes son normas, también normas jurídicas. Del mismo modo, las normas jurídicas son normas, pero pueden no ser leyes. En cambio, las normas, pueden no ser ni jurídicas ni leyes. Este sería el caso de las normas religiosas o las morales; una persona no irá a la cárcel por incumplir una norma de carácter religioso. En cambio, sí podrá ser juzgado por un delito tipificado en el Código Penal.

   Es importante tener en cuenta que además de las leyes, existen otras normas jurídicas que son sancionadas por otros órganos del Estado. Como, por ejemplo, los reglamentos o los decretos. 

Principales diferencias entre ley y norma 

   A modo de resumen, podría decirse que la norma abarca una noción genérica. De forma que la ley nace como un tipo de norma jurídica, con un carácter más específico. Sus principales diferencias respecto de las normas son las siguientes:

   El carácter heterónomo de la ley, es decir, impuesto por otro. Porque, a diferencia de las normas, la ley es establecida por el Estado. Y en concreto, por el Poder Legislativo.

  En segundo lugar, su bilateralidad. Porque frente al sujeto que está obligado a cumplir la ley, existe otra persona facultada para exigir su cumplimiento. La ley hace surgir derechos y deberes.

   La ley es coercible, es decir, exigible por medio de sanciones. Esto tiene sentido dada la posibilidad legítima de recurrir al uso de la fuerza, en todo caso socialmente organizada, en caso de su incumplimiento. Es importante no olvidar que, si las leyes otorgan derechos, estos pueden ser exigidos también por vía judicial.



Estatua de justicia

En conclusión

   Las leyes son la principal fuente del derecho en la sociedad. Por otro lado, las normas, como por ejemplo las morales, establecidas por la conciencia individual o colectiva, muchas veces coinciden con las leyes. Pero no tienen por qué hacerlo necesariamente. Por ejemplo, no matar es una conducta impuesta tanto por normas morales como por ley. Es decir, una persona con plenas capacidades siente y entiende que matar es una conducta no ética, por lo que tendrá por norma moral no dañar a los demás, independientemente de que esta conducta esté regulada legalmente.

   Sin embargo, en este mismo caso, si una persona llegara a cometer un homicidio, el Juez lo juzgará no de acuerdo a su norma moral, sino según lo que dicta la ley. Habrá que ver la pena que se le debe imponer a esa conducta, que debe coincidir con la figura delictiva, regulada en este caso en el Código Penal.


Top 10 Mejores Películas de ABOGADOS y JUICIOS


‘Algunos hombres buenos’: Una línea roja separa el Deber de lo que se debe hacer

   Se trata de la adaptación de una obra teatral de Aaron Sorkin estrenada en Broadway y eso se nota en la construcción de unos diálogos ágiles e inteligentes. En ella el teniente de Marina Daniel Kaffee (Tom Cruise) es seleccionado para defender a dos marines que supuestamente recibieron la orden de aleccionar a un compañero, pero que acabaron con su vida por circunstancias imprevistas. Ahora se les juzga por asesinato y el letrado tratará de conseguir un acuerdo ventajoso para sus representados. La teniente JoAnn Gallowey (Demi More), encargada del caso, forzará con su entusiasmo a que Kaffee acuda al tribunal para defender su completa inocencia.

  Cruise aparece en una película donde se discute sobre el deber en el ejército y sobre las complejas interpretaciones que algunos militares postulan acerca del honor. Los acusados son unos jóvenes celosos defensores del código del marine que no tenían intención alguna de matar a su compañero. Los personajes de Cruise, su ayudante (Kevin Pollak) y Moore deberán desentrañar los sucesos ocurridos en la base de Gitmo en la Bahía de Guantánamo para probar quién les dio una orden que ahora sus superiores niegan que existiera.

   La construcción de los personajes es vital en esta película. A través de ellos puede conocerse las actitudes más habituales que el público tomará ante los acusados. Kaffee es un letrado que ingresó en la Marina para satisfacer los deseos de su padre. Éste era un gran letrado y su hijo teme no estar a la altura. Ha sido seleccionado por su fama de resolver los casos sin llegar a juicio, de tal manera que el coronel de la base Jessup (Jack Nicholson) no vea perjudicada una carrera en ascenso. Cruise interpreta a un abogado brillante, irónico y sagaz, desinhibido y que no parece tomarse nada en serio. Él se muestra comprensivo con los acusados. Cometieron un error, pero el insospechado desenlace de la muerte de su compañero fue un accidente. Sin embargo, no soporta el fanatismo orgulloso con el que los acusados han amueblado su mente.

   En los extremos, JoAnn Gallowey admira a los dos marines y quiere para ellos el resultado más ventajoso. Cree que son el chivo expiatorio de unos mandos que les han abandonado a su suerte y hará lo posible para que Kaffee sea valiente, decida ir a juicio y poderse ganar así el respeto de sus representados. Ella es una abogada rígida, obsesionada con el procedimiento, burocratizada pero apasionada, insegura pero eficiente, que pretende mostrar su valía a cada persona que admira. Además, entiende que los acusados no estén dispuestos a declararse culpables porque ellos están convencidos de que hacer lo que se les ordenó era su deber. 

  Por contra, el personaje de Sam Weinberg (Kevin Pollak) es el complemento perfecto para los otros dos. Mantiene un intachable equilibrio formal que se permite algún comentario jocoso al tiempo que se descubre en él a un eficiente y sosegado investigador. Él se muestra profundamente crítico con los clientes. No ve en ellos más que dos marines que se aprovecharon de su mayor fuerza para atormentar y castigar al joven que terminó muriendo y eso es algo que no puede perdonarles. Pese a todo, aportará su máximo potencial al equipo.

   Esta es una película de grandes secundarios. Kevin Bacon, como el capitán Jack Ross, se encarga de llevar las labores fiscales sobre sus hombros en uno de los mejores papeles que le recuerdo. Kiefer Shuterland también borda el papel de un fanático y recalcitrante marine ultracatólico dispuesto a defender hasta el final la postura de su coronel y el código de los marines, algo que para él está por encima incluso de Dios y la patria. Finalmente, Jack Nicholson se lleva con su actuación una de las cuatro nominaciones a los Oscar que atesora Algunos hombres buenos con un soberbio papel cuya personalidad, su violencia verbal y su presencia constituyen el punto fuerte de varios cruces dialécticos y de una escena final que se encuentra sin duda entre las más intensas de la historia del cine. La película le debe a Nicholson gran parte de su personalidad.

Algunos Hombres Buenos: Interrogatorio Final

Escena de la película "Algunos Hombres Buenos". Tom Cruise interroga a Jack Nicholson hasta que lo saca de sus casillas. Exquisita maniobra para descubrir el código rojo.

   Algunos hombres buenos es un relato que hay que escuchar a fondo. Los diálogos tienen un ritmo muy rápido y te engatusan con sus palabras escogidas y su fluidez. La temática y la investigación te envuelven en una atmósfera de intriga que la banda sonora hace más densa e intranquilizadora. La película no tiene escenas de acción propiamente dichas. La acción y la violencia está en las palabras y la actitud de personajes que parecen peligrosos por la forma en que encaran las conversaciones. A este brillante film le seguiría en la carrera de Cruise otra gran película en la que encarnaría a otro abogado: La tapadera (The firm). 


LECTURA DE SENTENCIA del juicio de "Algunos hombres buenos". (V.O.S)

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Margin call - Tráiler en español

Título original: Margin Call. Año: 2011. País: Estados Unidos.

Dirección: J.C. Chandor - Guion: J.C. Chandor

Música: Nathan Larson - Fotografía : Frank G. DeMarco

Reparto: Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Zachary Quinto, Penn Badgley, Simon Baker, Mary McDonnell, Demi Moore, Stanley Tucci, Susan Blackwell, Jimmy Palumbo, Grace Gummer, Oberon K.A. Adjepong.

Productora: Washington Square Films, Benaroya Pictures, Untitled Entertainment, Before The Door Pictures. Distribuidora: Lionsgate

GéneroDrama | Crisis económica 2008. Bolsa & Negocios. Cine independiente USA

SinopsisAmbientada en el arriesgado mundo de las finanzas, es un thriller que compromete a las figuras clave de un banco de inversión durante las peligrosas 24 horas previas al inicio de la crisis financiera de 2008. Cuando Peter Sullivan (Zachary Quinto), un analista principiante, revela información que podría probar la caída de la empresa, se desencadena una catarata de decisiones tanto morales como financieras que producen un terremoto en las vidas de los implicados en el inminente desastre. 'Margin Call', que supera los parámetros del género, es un análisis fascinante de los factores humanos en un mundo del que solemos tener una visión frívola y parcial.

Premios
2011: Oscars: Nominada a mejor guion original
2011: Festival de Berlín: Sección oficial largometrajes
2011: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor ópera prima
2011: National Board of Review: Mejor nuevo director
2011: Premios Gotham: Nominada a Mejor reparto
2011: Premios Independent Spirit: Mejor ópera prima y premio Robert Alman. 3 nom.

Críticas:

"El director se sabe la música (la cámara navega con facilidad entre el vértigo, las prisas y los sudores fríos), pero olvida la letra: sus personajes responden a esquemas en exceso manidos cuando no simplemente torpes".
 
Luis Martínez: Diario El Mundo 

"Radiografía sin brío la gran crisis financiera mundial. (...) nunca cae en el didactismo, pero a costa de no ofrecer siquiera explicaciones mínimas más allá de lo vago y lo abstracto".
 
Nando Salvá: Diario El Periódico
 
"Potente retrato de los tiburones financieros. (...) explica con lucidez y profundidad (...) 'Margin call' transmite mucho miedo. Lo logra con el retrato creíble de esos personajes". 

Carlos Boyero: Diario El País 

"El objetivo del film reside en demostrarnos que nuestras vidas dependen de (...) un grupo de hombres que, desde las alturas y en la antesala del desastre, deciden por nosotros". 

Sergi Sánchez: Fotogramas
 
"Capta cómo las instituciones financieras se convirtieron en refugios secretos para un egocentristo tan puro que era sociopático. Este drama sobre el gran capital se ve con un cosquilleo de fascinación tóxica".

Owen Gleiberman: Entertainment Weekly 

"Un drama inteligente y mordaz situado en una empresa ficticia de Wall Street en el momento de detonación poco antes del colapso financiero de 2008".
 
Michael O'Sullivan: The Washington Post 

"'Margin Call' utiliza a un reparto excelente que convierte la charla sobre finanzas en diálogos atractivos. También consiguen reflejar la enormidad de lo que está pasando". 

Roger Ebert: Chicago Sun-Times 

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