martes, 22 de junio de 2021

CINE Y SALUD MENTAL. (RETRATO FÍLMICO DE PELÍCULAS SOBRE TRASTORNOS MENTALES A LO LARGO DE LA HISTORIA)

 


CINE Y SALUD MENTAL


Jack Nicholson en Alguien voló sobre el nido del cuco

Retrato de la salud mental en películas a lo largo de la historia. Obras clásicas y contemporáneas que permiten apreciar los equívocos y aciertos a la hora de llevar a la ficción cinematográfica asuntos concernientes a la salud mental ficción.

    Para ahondar en este tema, debemos deconstruir la percepción que se ha ido plasmando en las películas sobre trastornos mentales y todo lo que los rodea, ya que, en la mayor parte de las ocasiones, se ha acabado plasmando una versión estigmatizada y poco realista de ellos, haciendo un flaco favor a las personas que sufren de dichos trastornos. Se pretende dar luz y desmitificar algunos de los elementos que han sido asociados a las enfermedades mentales. Abordaremos varias películas que reflejan enfermedades mentales para saber cómo se ha retratado el tema de la salud mental en cada una de ellas. Así tendremos otro punto de vista de algunos de los títulos que ya conocemos.

Evolución a lo largo de la historia del cine (Retrato fílmico de películas sobre trastornos mentales a lo largo de la historia)

Primeros años:

   El cine ha hecho uso de historias vinculadas a tramas o personajes con algún tipo de trastorno mental desde sus comienzos como enfoque artístico. De hecho, el psicoanálisis como objeto de estudio y el séptimo arte nacieron en la misma época. A principios del siglo XX, el cine empezaba a consolidarse como medio artístico que pudiera conmover y divertir a las masas, a la vez que las ideas y prácticas del psicoanálisis (especialmente las de Freud) empezaban a expandirse por Europa. No sólo son coetáneos el cine y el psicoanálisis, sino que también comparten algunas motivaciones similares. Ambos se enfocan en la percepción e interpretación de la experiencia subjetiva individual y las motivaciones del comportamiento humano. El hecho de saber cómo funciona la mente y sus diversas complejidades de estudio, fueron pronto fuente de inspiración y fascinación de muchos cineastas de la época.

   Esa complejidad y fragilidad que pueden denotarse en un trastorno mental, dieron pie a infinidad de melodramas de la época en los que algún personaje acababa viéndose vencido por su “locura”. Es importante que ahondemos en dicho término, ya que desde aquel entonces hasta la actualidad se ha utilizado de manera errónea y poco fehaciente.

   La “locura” en el cine ha estado directamente vinculada a cierta catarsis de violencia de aquellos personajes que acaban padeciéndola, y muchas de esas veces haciendo un uso indebido de los trastornos mentales a modo de justificación narrativa; especialmente con la esquizofrenia, algo que no concuerda absolutamente con la verdadera realidad.

   Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Mental Norteamericano, llegó a la conclusión de que la mayoría de los delitos violentos no los cometen personas con esquizofrenia, ni la mayoría de las personas con esquizofrenia cometen delitos violentos.

   No obstante, este trastorno mental como otros ha acabado perpetrando en el imaginario colectivo, reflejando una imagen violenta y peligrosa de estas personas. El ejemplo más claro lo tenemos en la icónica película de Alfred Hitchcock, Psicosis (1960); una de las películas de esquizofrenia que más nos viene a la mente en vinculación con la violencia. En el libro titulado “Movies and Mental Illness” el doctor en psiquiatría Danny Wedding habla acerca de la influencia que han tenido películas como Psicosis (1960) a la hora de llevar a equívocos con los trastornos mentales: “Películas como Psicosis, perpetúan la confusión continua sobre la relación entre la esquizofrenia y el trastorno de identidad disociativo (anteriormente trastorno de personalidad múltiple)”. Es cierto que el personaje de Norman Bates interpretado por Anthony Perkins, estaba inspirado en un asesino en serie, Ed Gein, que sufría algún tipo de trastorno mental llamado. Sin embargo, es injusto hacer uso de casos excepcionales como este para retratar una realidad bien distinta; aparte de que tal y como hace referencia Danny Wedding, la película confunde la esquizofrenia con el trastorno de identidad disociativo.

  

Psicosis, tráiler en castellano. Una obra maestra del gran maestro Hitchcock. Imprescindible para los amantes del género.


   Siguiendo con la evolución que se ha ido viendo con respecto a las películas sobre trastornos mentales, también hubo casos de directores que quisieron disponer de la ayuda de profesionales en la materia, para dar una visión más cercana a la realidad a sus personajes. En M, el vampiro de Düsseldorf (1931), Fritz Lang mantuvo larguísimas conversaciones con psicoanalistas y otros profesionales en salud mental, para retratar de manera fehaciente a su protagonista. Tanto es así, que el propio Fritz Lang llegó a decir lo siguiente sobre su labor como director: “Creo que un director de cine tiene que ser en cierta medida una especie de psicoanalista”.


"M" El Vampiro de Düsseldorf (Fritz Lang, 1931) - Escena del ciego y el silbido: El silencio como herramienta de la banda sonora

Acostumbrados como estamos a escuchar la música que realza las escenas de un film, o que acompaña la historia, su ausencia es atronadora cuando, sorpresivamente, nos encontramos con una película que no utiliza ese recurso, y sentimos como un vacío, una sensación de rechazo ante lo inusual. Sin embargo, si nos proponemos sobrellevar el primer impacto sensorial de la falta de musicalización, veremos que, a veces, el silencio, utilizado de manera inteligente por manos artesanas, resulta tan efectivo como interesante.

En los orígenes del cine sonoro, hubo algunas cintas que, intencionadamente o no, carecieron de partituras musicales especialmente compuestas para ellas, y utilizaron algún fragmento de alguna pieza clásica. Es el caso, por ejemplo, del Drácula de Tod Browning, de 1931, protagonizado por el húngaro Bela Lugosi. La película incluyó en sus títulos principales la melodía de “El lago de los cisnes” (Swan Lake, Op.20) (1877) de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, que luego la Universal repetiría en alguna otra cinta de los clásicos monstruos. También se escuchaba el final de la obertura de “Los maestros cantores de Nüremberg” (Die Meistersinger von Nürnberg, WWV 96) (1868)  de Richard Wagner, en la escena que transcurre en un concierto, y un fragmento de la “Sinfonía Inconclusa” (Unfinished Symphony) (1822) de Franz Schubert....

 

Décadas de los 70 y  80

   En las décadas de los setenta y ochenta la estigmatización de los trastornos mentales fue algo muy recurrente en el cine de terror de la época. Probablemente la película más popular en este aspecto, fuera la adaptación al cine de Stanley Kubrick de El resplandor (1980); aunque hay muchos otros casos. Películas como Viernes 13 (1980) o Pesadilla en Elm Street (1984) perpetuaron la idea errónea de que las personas que abandonan los hospitales psiquiátricos son violentas y peligrosas. Por otro lado, tenemos películas como El exorcista (1973), que sugerían directamente al público de la época que la enfermedad mental es el equivalente a la posesión del diablo.



EL RESPLANDOR (La Mejor Escena de...) (The shining)

   Aunque como en todos los aspectos de la vida, hay ciertas excepciones cinematográficas de esta época que sí consiguieron retratar bien la salud mental, como por ejemplo Rain Man (1989). Puede que porque en vez de centrarse en el trastorno en sí, ahondara en la propia condición humana del personaje de Dustin Hoffman. De hecho, Danny Wedding, puso como un buen retrato del autismo a esta película: “Ningún esfuerzo gigantesco de educación pública o relaciones públicas podría haber producido la sensacional conciencia que Rain Man trajo a la pantalla acerca de las personas con autismo”. 

Rain Man - Trailer español


 Del horror al sentimentalismo: Siglo XXI

   A partir de este siglo, parece que el cine se ha ido abriendo gradualmente a representaciones más amplias y sensibles de enfermedades mentales. Muchas veces partiendo del objetivo de «explorar la mente humana», los trastornos mentales han sido la base para crear melodramas. Un caso muy evidente de una película sobre la esquizofrenia es el de Una mente maravillosa (2001) en la que acompañamos al personaje de Russel Crowe en su periplo por la enfermedad. Es a causa de la fuerza del amor y la empatía, que este personaje consigue salir adelante y hacer frente al continuo tormento de su trastorno mental.

Una mente maravillosa - Trailer (Discurso Final)

Emotiva película ganadora de 4 Oscar, interpretada de manera impecable por Russel Crowe, en donde da vida a John Forbes Nash, un brillante científico cuya carrera se vió radicamente truncada por la esquizofrenia y por la que sería internado en un centro psiquiátrico durante varios años. Basada en la Historia real del protagonista, su vida es un verdadero ejemplo de amor y  de superación ante cualquier adversidad. 

   Otros ejemplos de películas de este siglo serían Prozac Nation (2001) o Algo en Común (2004); películas que abordan el tema de la salud mental desde la perspectiva de una generación más joven, donde los medicamentos se han convertido en marcas cotidianas y en donde las instituciones mentales modernas han reemplazado a las cárceles de antaño. 

ALGO EN COMÚN TRAILER

En un momento de la historia Española donde domina el miedo y el enfrentamiento entre gente de una misma nación como fue la guerra civil española, dos amigos de la infancia víctimas del azar se vuelven a encontrar en un campamento militar formando parte de bandos diferentes. Es bajo estas circunstancias que tras resolver viejas rencillas y enfrentarse a la verdad de que ambos tiene más cosas en común que los unen de las que los separan, deberán encontrar la manera de salir con vida de una situación que no se presenta nada optimista.



   Otro ejemplo reciente es el de El lado bueno de las cosas (2012), película protagonizada por Bradley Cooper y Jennifer Lawrence (interpretando a dos personajes que están rehabilitándose del trastorno bipolar y la depresión, respectivamente). Es una película en la que trata a sus personajes como seres humanos y no como meras caricaturas andantes. Una película que mezcla muy bien el drama y la comedia, ofreciendo una visión esperanzadora con su final. 

 

El lado bueno de las cosas - Trailer oficial español 

   Aunque no ha habido ni de lejos, ninguna película o serie que haya retratado los paradigmas de la salud mental como Bojack Horseman (2014); esta serie trata sobre la cultura superflua de Hollywood y el lado oscuro que existe detrás de ella. Muchos de los personajes sufren de depresión severa, ansiedad o de adicción a las drogas.

   La pregunta a la que se enfrenta en muchas ocasiones la serie es la siguiente: ¿Cómo puede uno tenerlo todo y seguir siendo infeliz con lo que es? La respuesta que explora la serie es que la búsqueda de la fama y el dinero no es la cura para tu infelicidad, sino más bien un síntoma de ella.

 

BoJack Horseman (Temporadas 1 - 3 Trailers Doblados) -  serie sobre trastornos mentales

 

Ejemplos de películas que han fomentado el estigma:

-         La chaqueta metálica (1987)

-         El silencio de los corderos (1991)

-         Mejor… imposible (1997)

-         Lars y una chica de verdad (2007)

-         Múltiple (2016)

Ejemplos de películas que han hecho un buen retrato de la salud mental:

-         El club de los cinco (1985)

-         Inocencia interrumpida (1999)

-         Yo soy Sam (2001)

-         Mary and Max (2009)

-         Del revés (2015) 

Películas sobre psiquiátricos en el cine y su evolución

   Otro de los elementos más estigmatizados en cine en torno a los trastornos mentales, ha sido y siguen siendo las películas de psiquiátricos. Estos centros de salud mental siempre han sido retratados como lugares terroríficos, donde los pacientes sufren reprimendas constantes por parte de los empleados. Tenemos un ejemplo muy claro en la icónica película del expresionismo alemán El gabinete del doctor Caligari (1920). Llegando al final de esta película, se hace un retrato horripilante del psiquiátrico en el que parece trabajar el doctor Caligari; una especie de pesadilla enfermiza en la que se ve sumergido el protagonista del film.

   El otro ejemplo de ello es más reciente y en él se hace un retrato similar de las instituciones de salud mental, es la película de Martin Scorsese, Shutter Island (2010). Aunque hay matices distintos, la imagen que plasman en pantalla estas dos películas es bastante similar. En Shutter Island (2010) se menciona prácticas totalmente obsoletas desde hace décadas como la lobotomía, o se dice que los pacientes son meras ratas de ensayo para los responsables del centro. Tampoco nos podemos olvidar de la película Alguien voló sobre el nido del cuco (1975); un cliché de película que argumentaba con su trama, que los hospitales psiquiátricos son simplemente prisiones en las que se respetan poco o nada los derechos o el bienestar de los pacientes.


Alguien voló sobre el nido del cuco (One flew over the cukoo´s nest)


Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) - Sarao en el Manicomio

McMurphy (Jack Nicholson), planea fugarse del psiquiátrico esa misma noche. Pero antes, decide montar una fiesta de despedida con los muchachos. Para ello persuade al celador nocturno, Turkle (Scatman Crothers) con razones muy convincentes. 

Nicholson y Crothers habían trabajado juntos 3 veces antes de esta película, y eran muy amigos. De hecho, fue el propio Nicholson quien convenció a Stanley Kubrick de que contratara a Crothers para el papel de cocinero del Hotel Overlook en El Resplandor (1980).


Jack Nicholson en Alguien voló sobre el nido del cuco
, la cordura vista a través de la locura

   Si hay un actor que representa la locura es Jack Nicholson. La mayoría de sus papeles, tengan o no un componente psicótico, terminan por completarse y engrandecerse gracias al histrionismo que les imprime el actor de Mejor… imposible (1997). Claro que muchos de los papeles clásicos y memorables que ha abordado a lo largo de su exitosa y dilatada carrera son mentalmente inestables. Uno de ellos, sin embargo, combina ambos mundos, el de la locura y el de la cordura, de forma tan magistral que logró numerosos premios en 1975, entre ellos el Oscar a la Mejor Película, al Mejor Actor y a la Mejor Actriz, Mejor Director y Mejor Guión Adaptado de la novela de Ken Kesey. 

   Cervantes, en un momento del Quijote, plantea la eterna pregunta de quién está más loco, si aquel que actúa, habla y piensa de forma poco convencional o los que, riéndose de él, siguen la corriente a sus locuras. En cierto sentido, la película dirigida por Milos Forman, aborda esa idea con una fuerza dramática inusitada, brindando la oportunidad de conocer qué ocurre cuando un hombre cuerdo se ve sometido a la férrea disciplina de un manicomio en el que trata de sembrar el caos y el desorden. Claro que, en este caso, la pregunta que cabe realizarse es ¿quién está más loco? ¿el que entra forzado en un centro especializado o el que lo hace voluntariamente?

   La respuesta, que se revela con el trágico y demoledor final, se entreteje a lo largo de sus algo más de dos horas a través de las conversaciones con los internos, los encontronazos con los representantes de la ley dentro de esos muros, y los diversos intentos del protagonista por romper no sólo con la rutina, sino por trasladar algo del mundo cuerdo al interior del edificio. Y si bien es cierto que todos los personajes del film poseen algún tipo de locura o de obsesión psicótica, la rebelión del personaje de Nicholson contra el orden establecido roza también la psicopatía. Su carácter insurrecto, unido a ese histrionismo del propio actor que mencionábamos al comienzo, le convierten en una persona que, en términos coloquiales, “está loca”, no tanto por una visión de la realidad que no se ajusta a la del resto de individuos como por sus constantes intentos de convertir a los internos en compañeros de juerga.

   Pero este mensaje, a ratos enternecedor, a ratos cómicos, e irremediablemente trágico en su final, no alcanzaría la profundidad narrativa y emotiva que logra si no fuera por diversos elementos puestos la servicio de una historia única. Por supuesto, la puesta en escena de Forman, sobria y clásica, ayuda a la sensación de orden y control que reina en el psiquiátrico, y a la que Nicholson trata de hacer frente sin lograrlo. Igualmente, la fotografía, con predominantes tonos ocres y pálidos, imprimen la idea visual de un lugar ajeno al paso del tiempo, un mundo donde cada día es igual que el anterior, y donde la alegría aportada por los colores vivos, la música o el aire libre ha muerto de inanición.

   A todo esto se suma, empero, la labor de todos los actores sin excepción, un reparto de auténtico lujo que investigó y adquirió las vivencias necesarias para afrontar con solvencia y credibilidad unos personajes cuyas sutilezas físicas y mentales debían estar perfectamente delineadas. Por aquello de que sus rostros son más conocidos, destacan un Danny DeVito casi irreconocible en su locura y un Christopher Lloyd en la que es su segunda película, y de la que sin duda tomo algún que otro elemento para su científico algo alocado en Regreso al futuro. Son sólo algunos de los nombres que conforman un crisol de personalidades, cuál más extravagante, capaces de pasar al segundo de un estado de serenidad a la manifestación más radical de sus patologías. Con todo, no sólo los internos ofrecen una labor excepcional. Louise Fletcher compone una enfermera terrorífica en su rectitud, una recreación del mal más puro que puede haber en una sociedad: la opinión única. Gracias a su labor, el espectador aprecia al resto de personajes como miembros indefensos de este pequeño microcosmos que existe en Alguien voló sobre el nido del cuco, y logra convencer al espectador de que, aunque pueden existir bondad y preocupación en sus decisiones, las oculta tras actos algo crueles o inapropiados.

   En el fondo, el film no deja de ser una representación tan original como demoledora de lo que sería una sociedad que vive bajo el control de una dictadura. Todos sus miembros acatan las normas de un ente único que elimina la pluralidad de opiniones. Cuando una voz se alza en su contra… bueno, simplemente se hace todo lo posible para silenciarla. Un mundo donde la locura se ha extendido de tal forma que el único hombre cuerdo es considerado como el verdadero loco.

 

Tráiler de Shutter Island

Shutter Island explicación del final | Análisis de la trama de la película de Martin Scorsese.

¿Hay más de un final en la película? ¿Quién es Rachel? ¿Y George? ¿Y la guerra? La película usa muchos simbolismos a lo largo de su metraje.  Los elementos juegan un papel importante en Shutter Island, toda la película se mueve en torno al fuego y el agua. Desde una cerilla a un piso incendiado; desde la lluvia que acompaña la película hasta el faro del final. ¿Por qué sale agua del abdomen de la mujer? ¿Por qué se mira las manos cuando se ducha?


 Tiempo de cambiar

   Las imágenes y miradas que plasma el séptimo arte, se abren camino insidiosamente en el inconsciente colectivo de la sociedad e influyen en la forma en que todos consideramos el mundo que nos rodea; aunque necesitamos comprender mejor cómo el cine difunde estos mensajes antes de que podamos rectificarlos. Estas son algunas de las acciones que deberían implementarse en la industria del cine, con el fin de poder acabar con esta estigmatización constante de los trastornos mentales:

-              Analizar los procedimientos de producción de la industria del cine para comprender mejor las prácticas, necesidades, valores y realidades económicas actuales de guionistas, productores y cineastas; por ejemplo, comprender el equilibrio entre ser de interés artístico o emocionalmente excitante y verificable.

-       Incluyendo la supervisión de expertos en la materia durante la producción de los largometrajes.

-          Preferir descripciones no individualizadas de los trastornos mentales y centrarse en su lugar en los aspectos sociales.

-          Presentar los trastornos mentales sólo cuando sea relevante para la historia.

-        Usar la terminología de salud mental con precisión, equidad y experiencia.

 

Shutter Island Soundtrack-On The Nature Of Daylight



Documental de Kurt Cobain de Nirvana. Biografía Historia Español. Vida  de Kurt Cobain Documental

No entiendo por qué la gente dice “no fue para tanto lo que pasó”. Nadie sabe cómo se sentía, nadie afronta los problemas del mismo modo, respetemos las decisiones de Kurt Cobain. Dejemos de hacer teorías, sí el decidió suicidarse es porque tenía muchos problemas y cosas que no podemos entender porque no las vivimos. Dejémosle en paz de una puta vez. ¿Y si él no se suicidó? Yo pienso que lo suicidaron. Quería separarse de su esposa, Courtney Love, ella no lo podía permitir y...(Continuará)

PETRUS RYPFF









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