jueves, 12 de marzo de 2020

ABRAZOS Y LABIOS COMPARTIDOS, ¡NO, QUÉ MIEDO!





Un sabio se paró delante de un nutrido grupo de personas, contó un chiste y todos se rieron.
Al cabo de un rato contó el mismo chiste y casi nadie se rió, contó el chiste una y otra vez hasta que nadie se reía...Y dijo...si no puedes reírte varias veces de una misma cosa, ¿Por qué lloras por lo mismo una y otra vez?




  Cuando pasamos un mal trago y se lo contamos a alguien de confianza, de alguna manera, esperamos que extienda sus brazos y nos estreche contra su cuerpo en un acto en el que sentimos un profundo alivio, suspiramos y nuestro pecho se hincha de paz; deseamos que ese momento se prolongue en el tiempo lo más posible, creemos que en ese refugio que se nos ha creado no puede pasarnos nada malo.

   En un reciente estudio se ha demostrado, una vez más, que los abrazos pueden tener un impacto medible en el estado de ánimo y el estrés después de un conflicto social; aumentan los sentimientos positivos y reducen los negativos en días en los que experimentamos problemas en nuestras relaciones, ante pérdidas o ante un mal día en el trabajo. Qué pena que actualmente, con la crisis del coronavirus, las recomendaciones sean contrarias al abrazo, y cualquier tipo de contacto físico.



 Cuando escuches chismes  sobre ti vuela alto, cuando te critiquen sin razón porque quieren hacerte daño, vuela más alto aún. Recuerda, los reptiles no alcanzan las alturas...sólo pueden arrastrarse.

                                                                                                                                                                 
                         

                  Con los Judas no se pelea, ellos se ahorcan solos.





De las personas falsas yo sólo quiero una cosa: Distancia


Definitivamente es así.

Una flecha sólo puede ser lanzada desplazándola primero hacia atrás, cuando sientas que la vida te lleva hacia atrás con dificultades, significa que te va a lanzar hacia momentos increíbles, tan sólo enfócate y apunta bien.


Imagenes de Risa -
No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final



   "Un comportamiento muy simple y directo como es abrazar podría ser una forma efectiva de apoyar tanto a hombres como a mujeres que están experimentando conflictos en sus relaciones", explica Michael Murphy, investigador del Laboratorio para el Estudio del Estrés, Inmunidad y Enfermedad de la Universidad Carnegie Mellon.

   Murphy y sus colegas entrevistaron a 404 adultos por teléfono todas las noches durante dos semanas, se les preguntó sobre su estado de ánimo, si habían experimentado un conflicto y si habían recibido un abrazo ese día; previamente, cada persona se sometió a un examen físico y completó un cuestionario sobre su entorno social.

   Se comprobó que los días que habían tenido conflictos y no habían recibido un abrazo aumentaban los sentimientos y los pensamientos negativos, denominador común que aparecía independientemente del género, la edad, la raza o el estado civil de los sujetos.

  Curiosamente, el estudio también plantea una paradoja: por un lado, queda demostrado que las personas que perciben apoyo y afecto administran mejor el estrés, pero, en otros estudios se demuestra que el exceso de apoyo puede ser contraproducente.

   "Ésto pude deberse a que las personas que dan afecto crucen ciertas líneas relacionadas con dar consejos no solicitados o, directamente, intentar resolver los problemas que deben gestionar los afectados; este tipo de comportamientos puede hacer sentir incompetentes, sin intención, a los que reciben apoyo", dice Murphy.

   Es mejor limitarnos a abrazar porque como Murphy declara, "la investigación sugiere que el contacto físico puede provocar cambios fisiológicos beneficiosos, como reducciones en la actividad cerebral y cardíaca relacionada con el estrés y la liberación de la hormona oxitocina, que mejora el estado de ánimo".

   A pesar de que los resultados actuales no son definitivos y que hay que tener en cuenta que hay gente a la que no le gusta que la abracen, Murphy asegura que proporcionar un abrazo es una razón convincente para llegar, literalmente, a los seres queridos que están pasando por un mal momento.

   Ya sabéis, abrazad y dejad que os abracen, creednos, todo parecerá más fácil. ¡Qué pena que en la situación actual, las "autoridades sanitarias, y las otras" desaconsejen esta práctica, por nuestro bien y para evitar la propagación del dichoso "coronavairus". Ojalá que pronto se acabe con este enemigo público número uno y volvamos a los abrazos compartidos y de paso podamos "tender(nos) al sol"

                                     Mana - Labios Compartidos (Video Oficial)

                                                                                                         

1 comentario:

Unknown dijo...

Me llamo mucho la atención tu comentario acerca de las personas que fingen tener problemas solo para manipular a los demás.

Pues te comento que yo estoy pasando por esa posición, hace unos años atrás me diagnosticaron como bipolar,mi pareja y yo no le dijimos a nadie debido a que a mi me avergonzaba de ser en años anteriores una persona fuerte y llena de vida.

Lo peor es lo qie vino a través de la pandemia, mi comportamiento se volvió extraño y mi mente no dejaba de trabajar,muchas horas de desvelo,me contagie de COVID,entre otras cosas....

Al caso es que estoy pasando por fuertes depresiónes, como tengo días buenos también los tengo malos, la familia de mi pareja me hace la vida imposible y se ha unido con mis vecinos a hablar mal de mi.. Me gritan cosas, ponen música en alto dándome a entender que soy una prostituta, cuando en realidad no saben el fin de las cosas.

No quiero defenderme,se que cometí un error y pedí disculpas por lo ocurrido a la persona afectada, pero eso no significa que deba estarle pidiendo perdón hasta los vecinos por algo que no tienen ni vela ni entierro.

En conclusión creo que no se debe juzgar cuando hay vista de un solo ángulo y formar un criterio de lo que se escucha y no saber cuáles fueron los motivos ni las causas. Creo que es suficiente que la gente me grite loca y otras cosas. Es mas que suficiente por lo que estoy pasando con mi enfermedad.