jueves, 14 de abril de 2022

NIETZSCHE, FILÓSOFO...Y MÚSICO

 

NIETZSCHE


El filósofo alemán Friedrich Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900

 (Friedrich Nietzsche, hacia 1900. Cubierta de «Lo que Nietzsche dijo realmente», de Robert C. Solomon. C.C. Dominio Público).

Friedrich Wilhelm Nietzsche (Röcken, 15 de octubre de 1844-Weimar, 25 de agosto de 1900) fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán del siglo XIX, considerado uno de los filósofos más importantes de la filosofía occidental, cuya obra ha ejercido una profunda influencia tanto en la historia como en la cultura occidental.​

   Nietzsche escribió sobre temas tan diversos como el arte, la filología, la historia, la religión, la ciencia o la tragedia. Hizo una crítica de la cultura, la religión y la filosofía occidental mediante la genealogía de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida.​ Este trabajo afectó profundamente a generaciones posteriores de teólogos, antropólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, politólogos, historiadores, poetas, novelistas y dramaturgos. Es sumamente destacable la influencia que ejerció sobre Nietzsche el filósofo también alemán Arthur Schopenhauer, a quien consideró su maestro, si bien es cierto que no siguió de manera dogmática las ideas de este último, y en muchos aspectos se aleja de su pensamiento llegando incluso a realizar una crítica radical de sus ideas filosóficas.

  Meditó sobre las consecuencias del triunfo del secularismo de la Ilustración, expresada en su observación «Dios ha muerto», de una manera que determinó la agenda de muchos de los intelectuales más célebres después de su muerte.

   Si bien hay quienes sostienen que la característica definitoria de Nietzsche no es tanto la temática que trataba sino el estilo y la sutileza con que lo hacía, fue un autor que introdujo, como ningún otro, una cosmovisión que ha reorganizado el pensamiento del siglo XX, en autores tales como Martin Heidegger, Michel Foucault, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Georges Bataille, Gianni Vattimo o Michel Onfray, entre otros.

   Nietzsche recibió amplio reconocimiento durante la segunda mitad del siglo XX como una figura significativa en la filosofía contemporánea. Su influencia fue particularmente notoria en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos, postestructuralistas y posmodernos, y en la sociología de Max Weber. Es considerado uno de los tres «maestros de la sospecha» (según la conocida expresión de Paul Ricoeur), junto a Karl Marx y Sigmund Freud.


La triste vida de Friedrich Nietzsche

Pero sus ideas se vieron apagadas tempranamente, pues un colapso nervioso abrió camino a la demencia que lo acompañó hasta su muerte. Su legado sigue teniendo una influencia destacable en la actualidad, pero por años fue manchado por ideas nacionalistas y antisemitas sembradas en sus textos después de su muerte.





UN FENÓMENO CULTURAL

   Más popular que ningún otro filósofo de los últimos siglos, Nietzsche es una de las personalidades más influyentes de la historia. Su pensamiento traspasó el ámbito de la filosofía para filtrarse en la música, la literatura, el cine, la política y prácticamente en cualquier otro ámbito. Lo novedoso de su propuesta, unido a su nihilismo y sus frases lapidarias, han llamado la atención de buena parte del mundo desde hace dos siglos y hoy sus ideas siguen de plena actualidad.

  Su pensamiento, que cargó contra la supuesta naturaleza racional del hombre –desafiando dos mil años de filosofía–, y sus obras, con un lenguaje y estilo muy novedosos, le otorgaron un puesto de honor en el mundo de las ideas.

   Uno de los principales fundamentos de la filosofía de Nietzsche es la negación de que el ser humano es un ser racional. Para él, por el contrario, es la irracionalidad su característica principal, de ahí que desprecie a casi todos los filósofos anteriores.

«La cultura occidental está viciada desde su origen. Su error, el más pertinaz y peligroso de todos, consiste en instaurar la racionalidad a toda costa».
(El ocaso de los ídolos)



   Cuando Nietzsche critica el racionalismo, ataca también sus consecuencias, como, en este caso, la ciencia. No la idea del conocimiento en sí, sino aquello que representa: la debilidad. El hombre necesita saber, investigar, conocer, etc. porque es un ser débil. No es capaz de aceptar el caos de la realidad. No es capaz de vivir sin certezas. Primero, usó a los dioses para explicar aquello que no conocía, y después, usó a la ciencia para dar un sentido racional a lo que le rodea. En ambos casos, se equivoca.



«La ciencia ha sido hasta ahora un proceso de eliminar la confusión absoluta de las cosas mediante hipótesis que lo explican todo; un proceso originado en la repugnancia del intelecto por el caos».
(La voluntad de poder)


   Nietzsche era contrario a la mayoría de los filósofos anteriores, pero tenía un punto clave de la historia en el que posar su odio: Sócrates. Desde él en adelante, se había desarrollado esa idea de que el ser humano es un ser racional, manteniéndose la misma durante milenios. Una idea que Nietzsche atacará siempre con saña.

«No puede negarse que el error más grave, que jamás fue cometido, ha sido un error dogmático: la invención del espíritu puro y del bien en sí de Platón».
(Más allá del bien y del mal)


   Probablemente uno de los sectores más criticados por Nietzsche es el de la religión, y fue la cristiana la que más sufrió sus ataques. Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) no son más que elementos falsos y manipuladores, fruto de una filosofía débil que trata, mediante dichos principios, de frenar y debilitar al fuerte, con quien de otro modo no puede competir. Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) son falsos, fruto de una filosofía débil.


"Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres".
- Friedrich Nietzsche -


«Todos los conceptos de la Iglesia se hallan reconocidos como lo que son, como la más maligna superchería que existe, realizada con la finalidad de desvalorizar la naturaleza, los valores naturales; el sacerdote mismo se halla reconocido como lo que es, como la especie más peligrosa de parásito, como la auténtica araña venenosa de la vida…».
(El anticristo)



    Las ideas, supuestamente morales, son vilipendiadas por Nietzsche, que tratará de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación.

«¿Queréis que el hombre bueno, sea modesto, diligente, bienintencionado y moderado? A mí se me antoja el esclavo ideal».
(La voluntad de poder)



   Gran parte del trabajo de Nietzsche se basa en demostrar que la mayoría de los principios que defiende la ética anterior a él son falsos. Nada más que meras palabras que están completamente alejadas de la realidad. Detrás de todo supuesto principio moral existe una idea vil. La moral tradicional ha de ser destruida para poder crear una nueva.
Nietzsche trata de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación.
«El triunfo de un ideal moral se logra por los mismos medios inmorales que cualquier triunfo: la violencia, la mentira, la difamación y la injusticia».
(La voluntad de poder)


«La religión ha degradado el concepto del hombre; su consecuencia es la noción de que todo lo bueno, grande y verdadero es de naturaleza suprahumana y sólo se alcanza por obra de la gracia (…) El cristianismo es una doctrina que predica la obediencia».

(La voluntad de poder)


   Esta cita une ambos conceptos: por un lado, la maldad intrínseca del cristianismo y su ideal moral; por otro, la negación de lo que esa misma entiende que es grande y virtuoso (clemencia, caridad, altruismo, pacifismo). El cristianismo y su código es un freno para el hombre, que le impide llegar a su máximo potencial.

   Egoísmo es una palabra maldita aún hoy. Parece que nada peor puede hacer una persona que ser egoísta. Nietzsche califica de necio tales pensamientos. El hombre es naturalmente egoísta, y está bien que lo sea. Es su vida de la que ha de hacerse responsable, no pedir a los demás que vivan para él. Es él mismo quien ha de solucionar sus problemas y alcanzar sus sueños, sin lloriquear. Todo lo que nace de la naturaleza del hombre es bueno, y nada de lo que defiende el código impuesto podrá cambiar la realidad. Nietzsche odia el altruismo, la obligación moral de que uno sólo es bueno si renuncia a su propia vida para vivir para los demás. Un invento de los débiles para poder vivir a costa de los fuertes y brillantes.
  
 Para Nietzsche, el hombre es naturalmente egoísta y está bien que lo sea. Debe hacerse responsable de su vida, no pedir a los demás que vivan para él.

«¡Cómo pudo enseñarse a despreciar los instintos primordiales de la vida e inventarse un alma, un espíritu, para ultrajar el cuerpo! ¡Cómo puede enseñarse a concebir la premisa de la vida, la sexualidad, como algo impuro! ¡Cómo puede buscarse en la más profunda necesidad vital, en el egoísmo estricto, el principio del mal y, a la inversa, exaltarse el síntoma típico de decadencia, de contradicción de los instintos –el altruismo y el amor al prójimo (alterismo)–, como el valor superior!».
(Ecce homo)




Documental Humano, Demasiado Humano Friedrich Nietzsche

   Según Nietzsche, el hombre actual, con su moral decadente y débil, ha de ser superado. ¿Cuál es la meta? Convertirse en Superhombre. Un ser con una moral nueva, poderosa. El Superhombre determinará sus propios valores y vivirá de acuerdo a la realidad de su naturaleza. El Superhombre tendrá virtudes como la fortaleza, la determinación, la pasión y la crueldad. No dará cuenta de sus actos a nada ni a nadie, porque será un líder que decidirá el qué, cómo y cuándo de todo aquello que ocurra en su vida.

«El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre, una cuerda sobre un abismo».
(Así habló Zaratustra)



   Para el filósofo alemán, la llegada del Superhombre será la muerte de la religión. Una vez que la humanidad comprenda que ellos son los que deciden su código de valores, que no han de responder ante ningún Dios y que no han de respetar el código moral con que los débiles tratan de dominarlos, todo cambiará. Y no habrá piedad para ellos. El Superhombre no muestra clemencia, que no es más que un vicio convertido en virtud por los débiles.

«Os diré lo que es el superhombre. Es el sentido de la tierra. ¡Yo os conjuro, hermanos míos, a que permanezcáis fieles al sentido de la tierra y no prestéis fe a los que os hablan de esperanzas ultraterrenas! Son destiladores de veneno. Son despreciadores de la vida; llevan dentro de sí el germen de la muerte y están envenenados. La Tierra está cansada de ellos; ¡muéranse pues de una vez!».
(Así habló Zaratustra)
                                               
10 citas de filósofos para entender qué es la filosofía
  
   El tercer jueves de noviembre se celebra cada año el Día Mundial de la Filosofía. Al establecer este día, la UNESCO quiso subrayar el valor perdurable de la filosofía para el desarrollo del pensamiento humano, para cada cultura y para cada individuo. Muchos de los que no piensan en ella ningún otro día del año, hoy quizá se paren unos minutos a saber qué les puede ofrecer y para qué sirve la filosofía, si es que tiene que servir para algo. Y los que pensamos en ella y vivimos con ella a diario celebraremos que puede y debe formar de la vida cotidiana de la gente.

1. Victoria Camps, filósofa española, catedrática emérita de Filosofía moral y política de la Universidad Autónoma de Barcelona (1941)

“El papel de la filosofía y de los filósofos en la sociedad de hoy es ayudar a hacer preguntas, plantear correctamente los problemas, dar razones de las decisiones que hay que tomar. En pocas palabras, ayudar a pensar”.

2. Darío Sztajnszrajber, filósofo argentino (1968)

“La filosofía como amor al saber es más amor que saber. O en todo caso es un amor que rompe todo contrato, acuerdo, ley. Todas figuras de un orden que se presenta como natural, normalizando una realidad que por infinita no puede tener centro, ni alambradas conceptuales, ni administración. No se puede administrar el deseo, o deja de ser deseo para ser aquello que creemos que es deseo y por ello suponemos que tiene resolución. Pero la filosofía no resuelve problemas, los crea. No formula preguntas para encontrar sus respuestas, sino que parte de las respuestas instituidas para desmontarlas con su batería de preguntas. En especial con su pregunta predilecta: ¿por qué? La pregunta infantil, la pregunta sin sentido. La pregunta por el porqué del porqué del porqué, y así al infinito para resquebrajar la idea de un orden de lo real, para resquebrajar”.

3. Emilio Lledó, profesor de Filosofía español (1927)

“La filosofía fue fruto de una curiosidad de los seres humanos al tomar conciencia de que podían pensar el mundo y decirlo; al darse cuenta de que las palabras significaban cosas, ideas, sentimientos, deseos; una forma de amor por interpretar lo que vivíamos, por entender la historia, que consistía en ver y dar testimonio de lo visto (…). Y eran las preguntas más que las respuestas las que se deslizaban por el surco del tiempo (…) La filosofía hoy es siempre la misma: la iluminación que la sabiduría, la inteligencia y la ética, o sea, los ideales del hombre decente, del hombre real, sean capaces de llevar a cabo (…). La filosofía fue desde sus comienzos un apego, una tendencia, una amistadpor entender, por sentir. Una apertura hacia el futuro de la vida”.

4. Adela Cortina, filósofa española, catedrática de Ética de la     Universidad de Valencia y directora de la Fundación Étnor (1947)

“La filosofía es una necesidad. Toda sociedad que quiera ser culta y construir su vida de forma razonable debe recurrir a esta rama del conocimiento cuya tarea es saber cuáles son sus fundamentos y hacia dónde se encamina”.

5. Fina Birulés, filósofa española, profesora de Filosofía en la Universidad de Barcelona (1956)

“Hay quien ha dicho que la filosofía es el arte de formar, inventar, de fabricar conceptos; los conceptos son centros de vibraciones de nuestra red discursiva y la tarea de quien se dedica al pensamiento es tratar de despertar un concepto dormido, representarlo de nuevo en un escenario inédito. Pensar es salir del círculo trazado, interesarnos por lo no dicho, atrevernos a ir más allá y, con ello, descubrimos una de las formas de movernos libremente en el mundo. De nuestra capacidad de pensar, de valorar afirmativa o negativamente lo que ocurre, de especular sobre lo desconocido o lo incognoscible, dependen, en última instancia, los principios a partir de los cuales juzgamos o actuamos”.

“A la pregunta ¿para qué sirve el pensamiento filosófico? no cabe ya contestar con aquello de que su grandeza radica en el hecho de que no sirve para nada, porque esto sería una muestra de coquetería o directamente de mala fe. Quizás tratar de responder reflexivamente nos obliga a interrogarnos sobre el concepto de ‘utilidad’, su lugar en nuestras redes conceptuales y su estatuto de criterio único de valoración en nuestro mundo”.

6. Michael J. Sandel, filósofo estadounidense, premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018 (1953)

“Me dejé seducir por la filosofía y todavía no me he recuperado (…). Lo que me atrajo de la filosofía no fue su abstracción, sino su carácter ineludible y la luz que arroja sobre nuestra vida cotidiana. Entendida de esta manera, la filosofía pertenece no solo al aula, sino a la plaza pública, donde los ciudadanos deliberan sobre el bien común. Dondequiera que viajo siento un gran interés por el debate público sobre cuestiones importantes, preguntas sobre la justicia, la igualdad y la desigualdad, sobre la historia y la memoria, sobre lo que significa ser ciudadano”.

7. Marina Garcés, filósofa española, profesora de la Universitat Oberta de Cataluña (1973), en Filosofía inacabada.

“La filosofía es la manía de algunos, que sin embargo necesariamente incumbe a todos (…). No es nada si se la aísla. No está encerrada en sus obras ni encapsulada en la oferta académica ni en el conjunto de profesiones que supuestamente se ocupan de la filosofía. Es una práctica de vida que desplaza los límites de lo que es visible y pensable en cada tiempo y para cada contexto histórico y social, a partir de la pregunta por una verdad que debe ser buscada con el pensamiento. No es una actividad gratuita u ociosa. Es un exceso, sí, y en este sentido un lujo, pero su exceso tiene que ver con un vacío y con un deseo: el de la imposibilidad de colmar de sentido y de orientación la existencia humana. De esa imposibilidad de unidad y de inmediatez emerge el deseo de una verdad que oriente a la vida, de un saber que a la vez sea capaz de proponer un modo de vida”.

“La filosofía incumbe a todos. No es nada si se la aísla. No está encerrada en sus obras ni encapsulada en la oferta académica ni en el conjunto de profesiones que supuestamente se ocupan de la ella. Es una práctica de vida”.

8. Javier Gomá, filósofo español y director de la Fundación Juan March (1965)

“La ‘filosofía mundana’ es la que es capaz de decir algo al corazón de la persona que vive de una manera consciente, alguien con sensibilidad hacia el mundo, hacia el problema de nacer, morir, envejecer… Si no, no es Filosofía, sino Historia de la Filosofía, que es lo que encontramos bajo esa etiqueta en las facultades, en las librerías… y que está muy bien, pero no es Filosofía. Si tú pactas con la Filosofía, pactas con la emoción inherente en un Platón que se deja llevar por el Eros; en Descartes, cuya gran obra es una especie de cuento autobiográfico, o en Nietzsche o Heidegger, cuya emoción en Ser y Tiempo se siente en cada párrafo”.

9. Amelia Valcárcel, filósofa española, catedrática de Filosofía Moral y Política en la UNED, Universidad Nacional de Educación a Distancia (1950)

“La filosofía se produce siempre. Buena o mala. Es urgente ponerse a la altura de los tiempos puesto que ella misma no es otra cosa que el tiempo captado por el pensamiento (…). Aire y espacio para hablar: filosofar no es tarea de todos, pero es sin embargo un producto que se hace en común. Tiene que estar presente. La filosofía es gimnasia. Y danza. Necesita mucha práctica (…). El objetivo de la filosofía es algo más modesto que el objetivo clásico de comprenderlo todo. Podría ser entender la mayor parte de la realidad para hacerla accesible a la mayor cantidad de gente. Sin mentir”.

10. José Luis Pardo, filósofo español, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid (1954)

“La sociedad siempre es vieja, la filosofía siempre es joven, me dijo el profesor Michel Serres hace unos cuantos años. Yo creo que sigue siendo así. Nuestra sociedad está cada vez más cansada, más envejecida ideológicamente, menos esperanzada, pero la filosofía está como nueva. (…) Si, con todo, la filosofía está más tranquila que otros en esta situación es porque nunca sirvió para ganar dinero, que es lo que hoy nos preocupa principalmente. Pero, aunque haya gobiernos miopes, épocas miserables y hasta países entregados a la mezquindad creo que la filosofía saldrá de esta, como ha salido de otras peores”.
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Pensamiento filosófico: es una forma de pensamiento crítico, especulativo, racional, no empírico, que busca respuestas científicas sobre las causas primeras y razones últimas de la existencia, que es objeto de estudio de la filosofía.

   Un servidor no pretende, ni mucho menos, compararse con ninguno de los grandes filósofos de la historia, pensadores ilustres que han iluminado, en el buen sentido, el transcurrir de los acontecimientos desde que el hombre empezó su andadura por este mundo terrenal. Sólo quiero, desde aquí, hacerme eco de algunos pensamientos que he ido escribiendo a lo largo de los últimos años en este blog, no es más que mi kit de supervivencia:

     - "La vida no es una competición, si para avanzar tienes que derribar a otros a base de codazos, a la larga no te va a merecer la pena".

   - "No te quedes anclado en los contratiempos, si caes, levántate rápido y sigue tu camino".

    - "Formar parte de la manada da seguridad, somos seres sociales y eso nos enriquece, pero si la manada nos enmudece y nos impide tener iniciativas "por nuestro bien", es mejor rebelarse y caminar solo".

  - "Intenta aprender de buenos maestros, su sabiduría alumbrará tu mente, pero sigue tu propio método, los patrones de otros te llevarán por el camino equivocado".

    - "A menudo una persona desvalida agradece más un gesto amable y algo de conversación que una limosna".

     - "Muchas veces hay que romper amarras y enfrentarse a la tempestad, el éxito no está garantizado, pero permanecer esclavizado es un castigo demasiado grande".

    - "Cerrar los ojos a una realidad cruel e injusta nos evita dolor, pero no podemos permanecer ajenos eternamente a lo que acontece a nuestro alrededor. Quizás no esté en nuestra mano cambiar el mundo, pero muchas miradas y pequeñas acciones sí pueden contribuir a mejorar el panorama, y si cunde el ejemplo...".

  - "De las malas experiencias pasadas se aprende y ese aprendizaje te curte y te ayuda a enfrentar las dificultades futuras".

    - "Querer es poder, y si no puedes, pide ayuda, con voluntad y un punto de apoyo se puede conseguir casi todo".

 - "La indefensión aprendida nos bloquea, genera desasosiego, duda y conformismo. El paso a la acción se hace necesario, camina, aunque no sepas muy bien hacia dónde".

Petrus Rypff
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NIETZSCHE MÚSICO

01.  Da Geht Ein Bach - Ahí pasa un río


02. Herbstlich Sonnige Tage - Soleados días otoñales


03. Heldenklage - Lamento heroico


04.  Aus der Jugendzeit - De la juventud

05. Monodie a Deux Lob der Barmherzigkeit



Nietzsche: Complete Piano Music


El universo musical de Friedrich Nietzsche | Stefan Mickisch y Pedro Casablanc

FUNDACIÓN JUAN MARCH

La primera gran obra del pensador Friedrich Nietzsche (1844-1900), El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música, ya dejaba patente su genuino interés por la música como materia de reflexión filosófica. Pero no solo: también era para él un arte digno de su aprendizaje y cultivo. Excelente pianista y meritorio compositor, pronto abandonó cualquier intención seria de dedicarse a la música profesionalmente, si bien seguiría siendo central en sus escritos y preocupaciones. 


Richard Strauss - Así habló Zaratustra Orquesta Filarmónica de Berlín - Herbert von Karajan

Ruptura con Wagner

   Con la publicación de Humano, demasiado humano en 1878, un libro de aforismos sobre múltiples temas, desde la metafísica hasta la moralidad y de la religión al sexo, la distancia de Nietzsche respecto a la filosofía de Wagner y Schopenhauer fue evidente. También su amistad con Deussen y Rohde se enfrió. Durante sus primeros años en Basilea se cocinó la ambivalente amistad de Nietzsche con Wagner, y aprovechó toda oportunidad para visitar a Richard y a su esposa Cósima. Nietzsche apreciaba a Wagner como un brillante apóstol catedrático, pero la explotación de motivos artísticos cristianos cada vez más acentuada, junto con su chovinismo y antisemitismo excederían lo que Nietzsche podría soportar.   

Richard Wagner: Parsifal

La composición de Parsifal, que Wagner concebiría más como un auto litúrgico para el Viernes Santo que como una ópera, ofendió profundamente la sensibilidad de Nietzsche. Aunque la gigantesca obra no sería estrenada hasta 1882, ya en 1878 la brecha entre los dos sería ineludible y definitiva.

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