martes, 25 de enero de 2022

BILLIE EILISH, DIVA DEL POP E ICONO DE LA "GENERACIÓN Z"

 

BILLIE EILISH, DIVA DEL POP E ICONO DE LA "GENERACIÓN Z"


Billie Eilish for British Vogue, May 2021

Información personal

Billie Eilish Pirate Baird O'Connell nació el 18 de diciembre de 2001 en Los Ángeles, Estados Unidos, hija de Maggie Baird

Cantante compositora, activa desde 2015, conocida como Billie Eilish

Género: Pop alternativo e ​indie pop

Instrumento: Voz, ukelele, piano

   Adquirió fama como artista cuando tenía 13 años, a raíz del sencillo «Ocean Eyes» que se publicó en 2015 en Sound Cloud y volvió a lanzarse con un vídeo musical en YouTube en 2016, a la edad de 14 años, lo que la convirtió en un fenómeno viral.



Billie Eilish - Ocean Eyes (Traducida al Español)

 En 2017, publicó su EP Don't Smile at Me, producido por su hermano Finneas O'Connell.


B.I.L.L.I.E.E.I.L.I.S.H - Don't Smile At Me (Full Album)
 


Su primer álbum de estudio, When We All Fall Asleep, ¿Where Do We Go?, se publicó el 29 de marzo de 2019. 

   Según la RIAA, a lo largo de su carrera ha logrado dos canciones con disco de platino: «Ocean Eyes» y «Lovely», esta última con Khalid, y siete sencillos con disco de oro. El álbum se llevó el Grammy al álbum del año y al mejor álbum de pop vocal en los premios de 2020. Asimismo, Eilish ganó el premio a la mejor artista novel. 

Billie Eilish - Ocean Eyes (Official Music Video) - 385.115.949 visualizaciones


Billie Eilish, Khalid - Lovely. 1.451.649.118 visualizaciones


Su éxito «Bad Guy» ganó la canción del año y grabación del año. 1.153.274.356 visualizaciones

   A los 17 años, actuó en Barcelona y Madrid, ya se había convertido en una estrella global por su capacidad para conectar con la angustia adolescente 


La cantante y compositora estadounidense Billie Eilish durante el concierto en el WiZink Center de Madrid en septiembre de 2019


Full Live Concert BILLIE EILISH Madrid - Spain

   Es la antítesis de la estrella clásica del pop y, sin embargo, brilla más que cualquiera de ellas. A sus 17 años, Billie Eilish ya estaba en la cima del pop mundial, codeándose sin problemas con Beyoncé, Rihanna, Taylor Swift, Adele o Katy Perry. Misteriosa y esquiva, esta cantante y compositora adolescente, nacida en Los Ángeles es una referencia para la llamada generación Z (los nacidos entre mediados de los noventa y 2010), que ven en ella a una especie de antiheroína, una chica de barrio descreída e independiente, a la que poco le importan las promesas que se tragaron sus padres.

   Eilish llegó a España como una desconocida para el gran público adulto, pero como una supernova de ojos claros y mirada desafiante para muchos adolescentes y un buen puñado de melómanos. Desde que en 2015 —a la edad de 13 años— se dio a conocer con la canción Ocean Eyes, sus cifras han sido escalofriantes. Antes de que saliese publicado en marzo de 2019 su primer disco, When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, sus canciones ya tenían más de 1.000 millones de reproducciones en Spotify. De esta forma, fue la primera artista nacida en el siglo XXI en llegar al número uno de la lista de éxitos de Billboard.

   Ella, que reconocía que jamás había comprado un disco, se mueve en el hábitat que le pertenece: las plataformas digitales. Es el gran icono pop de la generación Z, posmillennials educados en el actual siglo. Adolescentes que han crecido en plena recesión económica, bajo la amenaza del terrorismo y el cambio climático. Su visión del mundo es muy distinta a la de sus predecesores. Intérprete de voz suave y lúgubre que toca el piano y el ukelele, sabe conectar con la angustia adolescente. Algunos la comparan por su estilo sugerente con Lorde, pero su pop triste ofrece un muestrario de confesiones más profundas de una chica de hoy encerrada en su habitación.

   En una entrevista en EL PAÍS, el gurú del cine indie, Jim Jarmusch, aseguraba: “Billie Eilish es una auténtica estrella del pop. Sus letras son impresionantes, me llegan como no lo hacen artistas de mi generación”. Jarmusch, amigo de Iggy Pop y Tom Waits, fue uno de tantos que en Estados Unidos cayeron fascinado por ella. Nacida solo tres meses después de los atentados del 11-S, Eilish rastrea las averías emocionales de una generación que nació ya con traumas heredados, rodeada de enemigos en una sociedad tan paranoica como aquella de la Guerra Fría, pero donde los móviles inteligentes y las redes sociales alimentan la ansiedad vital de los recién llegados. Así, con su look andrógino, se podía ver paralelismos con Rue Bennett, protagonista interpretada por Zendaya, antigua estrella infantil de Disney, en Euphoria, exitosa serie de HBO sobre las preocupaciones de los adolescentes estadounidenses.

   Su tremenda precocidad trae a la memoria a chicas prodigio como Taylor Swift o Christina Aguilera, pero su presencia es incómoda para el pensamiento monolítico y políticamente correcto. Eilish cambió la cara del pop en menos de un año. Escondida bajo su sudadera con capucha, pantalones cortos de baloncesto, zapatillas deportivas y con el pelo coloreado, la cantante rompía con el estereotipo de diva del pop. De hecho, usaba tallas grandes para no dejar ver su figura exacta, si delgada o gorda, si estilizada o irregular. Con todo y gracias a su descomunal éxito, las marcas se lanzaron a por ella, todavía resuenan sus portazos a Louis Vuitton, Calvin Klein o Stella McCartney.

   A diferencia de las estrellas tradicionales del pop, Eilish, afectada del síndrome de Tourette —trastorno neurológico que se manifiesta con tics motores y del habla (tartamudez y coprolalia)—, se muestra tal y como es, sin maquillaje. Apenas sonríe en las fotografías. Se podría afirmar que hace alarde de sus defectos. El primer sonido en su álbum es una especie de sorbo salivoso en el momento en el que se saca de la boca su aparato dental transparente que sirve para enderezar los dientes. “Quitadme mi Invisalign. Este es el álbum”, dice en la primera frase del disco entre risas, acompañada por su hermano Finneas, productor de la obra y coautor de los temas.



LOS ANGELES, CA, EE.UU. - 14 de marzo: la cantante Billie Eilish llega al iHeartRadio Music Awards 2019 celebrados en Microsoft Teatro en L.A. 



Billie Eilish en el estreno de 'No Time To Die' en Londres Vianney Le Caer
La cantante de 19 años ha revolucionado las redes sociales con un nuevo color y corte de pelo


CRISTINA SIERRA - 09/12/2021 

   Este 2021 ha sido el año del gran cambio de Billie Eilish. En marzo, la cantante de 19 años dejaba sin palabras a sus seguidores con una nueva melena rubio platino con la que ponía fin a su característica melena verde flúor. Una llamativa transformación que en realidad estaba motivada por una triste razón que confesaba meses después. Inicialmente la intérprete de ‘Bad guy’ explicó a Ellen De Generes que había decidido teñirse tras ver un montaje suyo de un fan en el que tenía el cabello rubio. “Pensé: ‘¡Ah!¡Es una locura!¡Lo quiero! Así que pensé en ello como un sueño. No creí que iba a suceder porque mi cabello ha pasado por mucho. Pensé que me lo quemaría si lo intentaba, ¡pero lo hice!”, dijo emocionada.

No obstante, la realidad era muy diferente. Como ella misma desveló a la revista ‘Elle’ la razón principal para cambiar su look era que quería pasar desapercibida. “No podía ir a ninguna parte con ese pelo porque obviamente era yo. Quería anonimato”, aseguró.

Billie Eilish se despide de su melena rubia

   Tras varios meses con su pelo rubio platino y con un corte ‘shaggy bob’ y flequillo inspirado en su madre, la artista ha decidido despedir el año con una nueva imagen. “¿Me habéis echado de menos?”, preguntaba a sus millones de seguidores de Instagram. Billie ha vuelto a sorprender a sus fans con un radical cambio de look. 


La joven ha regresado a un tono oscuro, en esta ocasión, un castaño muy favorecedor que resalta el verde de sus ojos. Además ha cortado unos centímetros su melena para estrenar un corte con capas y con el mismo flequillo desenfadado que luce desde hace meses. Eilish se ha mostrado encantada con este nuevo look. 



   En su Instagram ha publicado hasta tres imágenes diferentes en las que se pueden apreciar su color y corte que sus fans han aplaudido. “Estás guapísima”, “Oh Dios mío”, o “¡Te queda genial!”, son algunos de los centenares de comentarios que pueden leerse en las publicaciones.

No hace mucho tiempo que descubrí a esta cantante norteamericana, fue a través de un artículo publicado en El País Semanal. Fue un hallazgo tan casual como sorprendente, tiene algo que la diferencia del resto de nuevas divas de la canción norteamericana, británicas o de cualquier otra nacionalidad. Su voz, su físico, sus letras, su pose ante las cámaras, sus declaraciones en público...la hacen atractiva y peculiarmente seductora, y no me refiero a aspectos sensuales, más bien quiero aludir a su capacidad de trascender dejando al mismo tiempo mucho para ella, la inmanencia que llaman algunos. En el panorama musical actual no es oro todo lo que reluce, las campañas promocionales en medios de comunicación y especialmente en redes sociales, encumbran a muchos/as artistas sin que tengan una "clase" o valía sobresalientes. Para mí, no es el caso de Eilish, admirable a pesar de su cortísima edad. Espero que sea capaz de seguir creciendo en un mundo tan hostil y cambiante que ha devorado a tantas estrellas a lo largo de décadas.

PETRUS RYPFF

Playlist Full Album

0:00 Happier than ever

4:55 Getting older

9:00 Oxytocin

12:28 Lost cause

15:55 Your power

19:52 Lovely Ft. Khalid

23:08 When the party’s over

26:16 Bad guy

29:30 Therefore I am

32:20 Everything I wanted

36:21 NDA

39:36 Bellyache

42:35 Bury a friend

45:39 Ocean eyes

48:54 All the good girls go to hell

51:30 Idontwannabeyouanymore

54:53 You should see me in a crown

57:55 Hostage

1:01:44 Xanny

1:05:48 I love you

1:10:40 Copycat

1:13:55 My boy

1:16:47 No time to die

1:20:49 Wish you were gay

1:24:31 Bored

1:27:32 Watch

1:30:33 Lo vas a olvidar

1:33:54 Bitches broken hearts

1:36:50 Listen before I go

1:40:52 Ilomilo

-------------------


Billie Eilish: "Exponerme a la pornografía a los 11 años dañó mi vida sexual"

BBC News Mundo. 15 diciembre 2021

   La cantautora y compositora estadounidense Billie Eilish describió cómo sufrió de pesadillas después de estar expuesta a pornografía "abusiva" desde los 11 años. En una conversación con la estación de radio digital SiriusXM, la estrella de 19 años dijo que, tras reflexionar sobre las consecuencias de su contacto con ese contenido, se siente "devastada". Esa experiencia no le permitió "decir no a cosas que no eran buenas" cuando empezó a tener relaciones sexuales.

   "Fue porque yo pensaba que eso era lo que se suponía que me atraía", contó la artista que ha ganado siete premios Grammy. Eilish, que está a punto de cumplir 20 años, ha estado en el ojo público durante gran parte de su adolescencia.

   Eilish tiene una estudiada y poderosa estética que, aderezada de toques como salidos de un filme de terror, deja en una simple broma pasajera el rapado de cabeza de Britney Spears. En sus videoclips, desangra las cuencas de sus ojos con líquido negro, deja que una tarántula se arrastre por su cara o es maltratada y apuñalada con agujas, invocando artistas de fuertes emociones como Nine Inch Nails y Marilyn Manson. El nuevo icono del pop mundial hace apología de lo que canta en una de sus canciones más famosas cuando afirma que “todas las chicas buenas van al infierno”. Ella ya reina en el cielo de las malas.


2021-presente: Happier Than Ever

   El 18 de octubre de 2020, Vanity Fair entrevistó a Eilish y afirmó que estaba trabajando en «dieciséis canciones nuevas y que las amaba todas», revelando algún tipo de proyecto musical próximo, probablemente para su lanzamiento en 2021, que podría servir como su segundo álbum de estudio.

   «Lo vas a olvidar», un sencillo con la cantante española Rosalía como parte de la banda sonora de Euphoria de HBO, fue lanzado en enero de 2021, casi dos años después de que inicialmente se burlara de la canción.



Billie Eilish, ROSALÍA - Lo Vas A Olvidar (Official Music Video)

 El documental Billie Eilish: The World's a Little Blurry dirigido por R. J. Cutler se estrenó en Apple TV+ y en cines selectos. 


Billie Eilish: The World’s A Little Blurry – Tráiler oficial | Apple TV+

   La película fue elogiada por críticos y fanáticos por su profunda mirada a la vida personal de Eilish durante su ascenso a la fama. En los Premios Grammy de 2021, Eilish se llevó a casa dos premios: el Premio Grammy a la mejor canción escrita para medios visuales, por su tema «No Time to Die» y el Premio Grammy a la mejor grabación del año por su sencillo de 2019 «Everything I Wanted». En su discurso de aceptación de Grabación del año, Eilish dijo que la rapera Megan Thee Stallion «merecía ganar», pero aun así agradeció a sus fans y a su hermano Finneas por su premio.



Billie Eilish - No Time To Die


Billie Eilish - Everything i wanted

   El 27 de abril de 2021, Eilish anunció a través de Instagram que lanzaría su segundo álbum, Happier Than Ever, el 30 de julio.


Billie Eilish - Happier Than Ever (Official Music Video)

   La portada del álbum también se reveló en esta publicación, y la lista de canciones, que consta de 16 canciones, ya está disponible. en Apple Music. El álbum se lanzará en varios formatos, incluidos vinilos coleccionables y colores de casete: marrón, azul pálido opaco, amarillo pálido, amarillo dorado, vinilo gris frío, y casete rosa y marrón. El 29 de abril de 2021, Eilish lanzó el tercer sencillo del próximo álbum, titulado «Your Power». El lanzamiento del sencillo fue acompañado por un video musical autodirigido. 


Billie Eilish - Your Power (Official Music Video)

El 2 de junio, Eilish lanzó «Lost Cause» como el cuarto sencillo de Happier Than Ever.

Billie Eilish - Lost Cause (Official Music Video)

 El 9 de julio, Eilish lanzó «NDA» como el quinto sencillo de Happier Than Ever.


Billie Eilish - NDA (Official Music Video)


COSAS QUE NO SABÍAS SOBRE BILLIE EILISH

Desvelamos todos los secretos del ícono pop de la Generación Z



Billie Eilish. / Universal Music / Foto cedida por Universal Music


Noemí Fernández. 05/05/2021

    Con paso firme y segura de sí misma, Billie Eilish se ha convertido en toda una estrella de la música, ya alejada de la coletilla “para adolescentes”. Una artista que ha sabido marcar su propia tendencia en el pop, con una música que mezcla la dulzura con lo siniestro y centrada en temas como la salud mental, ganándose por completo a los más jóvenes a través de sus mensajes.

    Desde Ocean Eyes hasta su famosísimo Bad Guy, canción que se encuentra dentro de su primer álbum When we all fall asleep, where do we go? y que le catapultaría hasta los números uno de todo el mundo, Billie Eilish ya ha dejado claro que no es una estrella de un solo éxito, llegando a poner voz hasta a la mismísima banda sonora de James Bond (No time to die) o de Euphoria, en compañía de Rosalía. Un ascenso que se puede considerar meteórico.

   Más allá de lo musical, Billie Eilish también ha sabido cómo marcar tendencia en lo referente a moda. Con un estilo absolutamente personal, hasta su recién portada de Vogue jamás había lucido nada que sobresaliese de su estética de caracterizada por ropa ancha con el fin de no marcar su silueta.

   Natural de Los Ángeles, California, Billie Eilish tiene el inglés americano como lengua materna. Sin embargo, se ha atrevido con el español en más de una ocasión, una de las más sonadas en la canción Lo vas a olvidar, su colaboración con Rosalía.

¿Cómo se hizo famosa Billie Eilish?

   Billie Eilish comenzó como muchos hoy en día: gracias a Internet como plataforma. Su primer single Ocean Eyes es creación de su hermano, el también músico Finneas O’Connell. La californiana necesitaba una canción original para un proyecto de clase de baile y su hermano “le prestó” esta que había creado para su banda. En 2016 la subieron a Soundcloud y fue viral desde el momento de su lanzamiento, llevando a la joven a firmar su primer contrato discográfico.

¿Cuántas canciones tiene Billie Eilish?

Tracklist de When We All Fall Asleep, Where Do We Go?

1. !!!!!! 2. Bad Guy 3. Xanny 4. You Should See Me in a Crown 5. All the Good Girls 6. Go to Hell 7. Wish You Were Gay 8. 8 9. When the Party's Over 10. My Strange Addiction 11. Bury a Friend 12. Ilomilo 13. Listen Before I Go 14. I love you 15. Goodbye.

Tracklist de Happier than Ever.

1. Getting Older 2. I Didn’t Change My Number 3. Billie Bossa Nova 4. My Future 5. Oxytocin 6. Goldwing 7. Lost Cause 8. Halley’s Comet 9. Not My Responsibility 10. OverHeated 11. Everybody Dies 12. Your Power 13. NDA 14. Therefore I Am 15. Happier Than EverMale 16. Fantasy 


Billie Eilish y el impacto de su portada para Vogue
Portada de Vogue protagonizada por Billie Elish


   A la pregunta de por qué ha generado un tan alto volumen de reacciones internacionales la portada de Billie Eilish para Vogue UK, la respuesta no es fácil, pero se podría simplificar en un “Billie Eilish como nunca antes la habíamos visto”. Sin embargo, es mucho más que eso. Más allá del hecho de que haya posado en lencería y con ropa ajustada, totalmente alejada de la imagen con la que se dio a conocer, el mensaje que ha lanzado la cantante es un grito a la confianza en sí misma. Todo, coincidiendo con el anuncio del lanzamiento de su próximo trabajo, Happier than ever, es decir, Más feliz que nunca.

Foto de Billie Eilish con el tatuaje en su pierna derecha Vogue. Posado en lencería y con ropa ajustada, totalmente alejada de la imagen con la que se dio a conocer


   Una nueva Billie Eilish que, al igual que la de siempre, pretende gustar únicamente a sí misma, ajena a las críticas que pueda generar su forma de vestir. Sin duda, una forma de liberarse del encasillamiento en torno a la imagen a la que estábamos acostumbrados a ver.

¿De qué color es el pelo de Billie Eilish?

   En las fotos de cuando era niña se aprecia que Billie Eilish es rubia, por lo que ahora con su nuevo look se podría decir que ha vuelto a sus orígenes. Sin embargo, la hemos visto con todo tipo de looks, desde pelo teñido de verde, azul o blanco, hasta moreno con la raya de color neón.


Billie Eilish y el Síndrome de Tourette

   El Síndrome de Tourette suele aparecer en niños o adolescentes de corta edad, de hecho, la propia cantante ha confesado haber convivido con esto y la depresión desde que era niña. Sin embargo, en torno a los veinte años, la mayoría de los pacientes mejoran notablemente y, por supuesto, pueden llevar una vida absolutamente normal. Se trata de un trastorno o, mejor dicho, condición que se caracteriza por la aparición de tics involuntarios. Billie Eilish confesó en una entrevista que “había encontrado en la música un lugar en el que sentirse bien”. Esto puede estar relacionado con algunos de los síntomas más comunes en este diagnóstico como problemas de atención o trastorno obsesivo compulsivo. Lejos de intentar disimularlo, ella misma ha comentado algunos vídeos que recopilan varios de esos tics, en su caso la mayoría centrados en las cejas y zona de los ojos.

   La vida sentimental de Billie Eilish es todo un misterio, más allá de la sonada anécdota de que Justin Bieber fue su crush de la adolescencia. Hasta ahora, el único amor que se le conoce es Henry Withord, con quien se dio su primer beso, aunque se le ha relacionado con Lil Xan o Erick Delgado.

   Incluida en la prestigiosa lista 30 under 30 de Forbes de 2019, se calcula que Billie Eilish tendría una fortuna neta de más de 54 millones de dólares. Únicamente cogiendo YouTube como referencia, se calcula que los beneficios fruto de sus videoclip sería de 1.400.000 dólares al año. 

“Tengo una personalidad…”: Billie Eilish dio íntimos detalles sobre su nuevo álbum

La celebridad brindó detalles de su inspiración para “Happier Than Ever”.

Manuela Deff - 18 junio, 2021



ESTADOS UNIDOS.- Ayer por la tarde, Billie Eilish anunció a través de sus redes sociales que es protagonista de la nueva portada de la revista Rolling Stone. Además, adelantó que en esta entrevista exclusiva dio algunos detalles sobre su próximo lanzamiento “Happier Than Ever“. Este álbum se lanzará el próximo 23 de julio, y la celebridad contó algunas primicias a este medio.

   Antes de lanzar su tercer álbum, anticipó de los sencillos que estarán dentro de las 16 canciones, “Lost Cause” y “Your Power”. En su entrevista con Rolling Stone, habló del cambio de su personalidad entre el lanzamiento de su primer producto musical y este nuevo álbum, cuando comenzó su carrera musical la artista solo tenía 16 años. “Estaba muy enfadada y no era agradecida”, explicó al respecto.

   El cambio de Billie Eilish durante este último año se notó hasta en su estética física. La cantante dejó de lado su reconocible pelo negro y verde neón para lucir un rubio claro, con flequillo y una vestimenta menos holgada. Se refirió a su privacidad en relación a su vida personal. “Cada vez que veo un artículo mío en internet, pienso en lo poco que saben de mi”, dijo a la revista.

   “Tengo una personalidad tan ruidosa que hace que la gente sienta que lo sabe todo sobre mí, y literalmente no saben nada”, expresó Billie Eilish. Así es que la cantante reveló que en este nuevo lanzamiento las letras hablarán un poco más sobre ella y sobre sus traumas e intimidades. Incluso, aclaró que tuvo que cambiar algunas de las letras de sus canciones porque el texto era “muy revelador”.

   A su vez, reveló a la reconocida revista que durante su adolescencia e infancia tuvo experiencias consideradas como “locas”. Entonces a partir de estos sucesos dramáticos, se inspiró para componer las canciones que formarán parte del próximo álbum. También confesó que lo que escribió en sus otros álbumes no eran hechos reales, sino que era algo más ficticio. Al parecer, en esta ocasión revelará su lado más íntimo.


BILLIE EILISH CONVIERTE EN MÚSICA LAS OBSESIONES ADOLESCENTES

   

Billie Eilish con su típico look a los 16 años

   ¿Le queda a la música pop alguna opción de resultar transgresora? La respuesta la tienen una serie de jóvenes artistas como Billie Eilish, último fenómeno de una categoría en la que también caben Lorde, Ariana Grande o Rosalía, que precisamente hizo hace 3 años una colaboración con la californiana. Nacida hace 20 años, hija y hermana de actores (su hermano Finneas, que coescribe y produce sus canciones, es habitual en series como Glee y Modern Family), Eilish ha confeccionado su estilo con los temores y obsesiones propias de la adolescencia. Vídeos como pesadillas y canciones vestidas con producciones fuera de lo habitual han hecho de ella un nombre capaz de seducir tanto a sesudos críticos como a millones de críos. Su primer álbum When we all fall sleep, where do we go?, fue un disco, como Eilish dijo, un disco inspirado por ese monstruo que se esconde bajo su cama y que, en ocasiones, se parece mucho a ella.

Petrus Rypff

Billie Eilish ha sido la cantante más joven en reventar los Grammy 

Billie Eilish no se puede atrapar en unas líneas. Jovencísima, valiente y, sobre todo, irreverente, nos cuenta (casi) todo lo que queremos saber sobre qué significa ser un genio de tan corta edad.

Por Jonathan Heaf, 10 de septiembre de 2020




   ¿Es cosa nuestra o las personas brillantes son cada vez más jóvenes? Hace poco más de 2 años, con 17, Billie Eilish vendió más álbumes que ningún otro músico en EE UU y llegó a seis mil millones de reproducciones en Spotify. En 2020 se covirtió en la artista más joven en ganar los cuatro Grammys más importantes a la vez –mientras su tema de Bond alcanzaba la categoría de clásico al instante–. 

   ¿Qué hay detrás de un genio tan increíble y precoz? ¿Cómo se crea? ¿Dónde reside la motivación? ¿Cuánto cuesta? Hemos conocido a la estrella que habla por una generación que llegó a la mayoría de edad encerrada y hemos encontrado una franqueza inteligente y algunas heridas que el tiempo no ha sanado aún. Y hemos hablado sobre el imperativo del trabajo duro y la vergüenza de los aplausos; la imagen corporal y el conflicto del deseo; y el terrible escrutinio de las redes sociales que la llevó al borde del suicidio.

   El día de nuestro primer encuentro, la escuchamos antes de verla. Un estruendo precede la llegada de un Dodge Challenger negro mate, regalo del propietario de la discográfica por su 17º cumpleaños. Parece el coche que Travis Scott conduciría a una partida de Fortnite. El ruido que proviene del capó es una mezcla entre Hulk crujiendo los nudillos y un cohete Falcon 9 que aterriza en una piscina abandonada. Las ventanas vibran en sus marcos.

   En algún lugar, se oye a un pedro ladrar. El color del automóvil, o más bien la falta del mismo, absorbe la luz brumosa y californiana de la tarde. No es tanto un coche como un cubo negro flotante y sin profundidad. Lo customizó una empresa llamada RDB, con sede en Sunset Boulevard, el tipo de tienda de coches de alta gama que crea diseños de automóviles para Instagram, el lugar adonde Drake iría a engalanar su flota de Lamborghini Aventador con engranajes de oro macizo.

   Detrás del parabrisas oscuro, detrás del volante, un fantasma asoma y dirige sus ojos azules del tamaño de un platillo en nuestra dirección. El coche se detiene. Luego, Billie Eilish Pirate Bair O'Connell, recién llegada de ganar cinco premios Grammy el domingo por la noche (hoy es martes), incluido el codiciado Álbum del año, sale, mueve dos grandes contenedores con ruedas que le habían guardado el sitio y da marcha atrás hasta aparcar en la plaza sin ningún problema.

Billie Eilish y su refugio-estudio

   Eilish –que lleva el nombre de Eilish Holton, una gemela siamesa irlandesa separada con éxito que sus padres conocieron en un documental–, describe esta ubicación como "un lugar seguro". Un lugar que no es su hogar, el bungalow artesanal de 365 metros cuadrados de sus padres, la casa donde fue educada sin ir al colegio y en la que finalmente escribió y grabó su álbum debut, When We All Fall Asleep, Where Do We Go?, junto a su hermano mayor y principal colaborador creativo, Finneas O'Connell.

   Esta es en realidad la vieja 'nueva' casa de Finneas, donde residió antes de comprar su nueva 'nueva' casa, a la que se mudó con su novia (la youtuber Claudia Sulewski) el año pasado. (La nueva nueva casa es una casa más grande. Una casa con piscina. Una casa con un frigorífico con una pantalla de ordenador en la puerta). Los hermanos decidieron mantener esta propiedad provisional, un cuadrado de dos camas en el área de Highland Park de Los Ángeles, para reuniones, choques, escribir, producir: un anexo adicional para negocios y cosas personales que no son demasiado comerciales ni demasiado personales.

   Eilish avanza a paso lento hacia la puerta, sonríe, me da la mano y marca un código en la manilla. Una vez dentro, casi corre a un piano vertical Kawai en el extremo más alejado de la habitación principal y comienza a tocar algo que no reconozco y que no es nada que le haya escuchado tocar anteriormente. (Me han dicho que "ha comenzado, tentativamente", a trabajar en un segundo álbum).

   Su ropa combina con el cochazo que ha dejado aparcado fuera. Va vestida toda de negro: sudadera negra oversized, pantalones de chándal negros holgados y zapatillas negras adornadas con lo que parecen llamaradas negras personalizadas que lamen los bordes exteriores. Por el contrario, la piel de Billie Eilish es luminiscente y tan blanca como las sábanas recién lavadas; su cabello es largo hasta los hombros y negro azabache, salvo por un toque de verde mutante en las raíces. Su look es Akira, adaptado por Quentin Tarantino y pasado por Grand Theft Auto.

   Si observas de cerca, el interior un tanto espartano está lleno de 'huevos de Pascua', signos reveladores de la naturaleza de los ocupantes y sus diversas inquietudes creativas: el ordenador y el micrófono protegido por una pantalla Popkiller, junto a un teclado midi, instalados en un escritorio en medio del cuarto; o una edición de Assouline en tapa dura de Roma, de Alfonso Cuarón, sobre la mesa de café, el libro que documentó la película que inspiró a Eilish a escribir When I Was Older, tema lanzado en 2019.

   En el baño, junto a unas pesas de hierro en el suelo, hay dos carteles enmarcados. Cada uno conmemora un hito particular de la industria de la música. Hay uno del gigante del streaming Spotify: a principios de 2019, Eilish, con su primer EP de 2017, Don't Smile at Me, se convirtió en la artista más joven en alcanzar la marca de mil millones de reproducciones (en general, la música de Eilish se reprodujo en Spotify más de seis mil millones de veces ese año). 

   El otro póster conmemora un hecho quizás aún más revelador: su "Álbum número uno mundial". Se lo otorgó una empresa llamada Kobalt, una compañía de música británica que permite a los compositores ver todas las veces que su trabajo se reproduce, se transmite, se vende como un CD, aparece en una película o suena en un bar de buceo en Ohio.

   La pantalla de Kobalt le muestra a un artista, por ejemplo, que una sola canción como Bad Guy –el monstruo nada convencional de Eilish y O'Connell de 2019, que llevó su música e imagen autodidactas y extrañas a una audiencia global, sin edad y sin género– puede tener hasta medio millón de fuentes de ingresos separadas.

   En la pared, justo encima del lugar en el que Eilish todavía está tocando el piano –mientras el resto de sus representantes y la caravana de prensa se acomodan, sacan los portátiles de las mochilas, conectan sus iPhones y hacen café–, hay un letrero de neón rojo, apagado, que dice "10.000 horas", un homenaje al gran pensador Malcolm Gladwell y su libro Outliers, en el que el escritor neoyorquino propone que para dominar cualquier disciplina uno debe dedicar, de media, 20 horas de trabajo a la semana durante diez años.

Finneas O'Connell, el aliado número 1 de Billie Eilish


Finneas O'Connell con su hermana Billie Eilish en la entrega de los premios Grammy

   Antes de ocupar su actual puesto como socio compositor de Billie Eilish y productor autodidacta (co-produjo Lose You To Love Me para Selena Gomez), Finneas O'Connell era actor (Glee; Modern Family), miembro de un grupo (The Slightlys) y crítico de libros muy ocasional. En 2015, no mucho antes de pedirle a su hermana pequeña (que tenía entonces 13 años) que le pusiese voz a una canción que había escrito para su propio grupo, llamada Ocean Eyes –que luego se subió a SoundCloud, despertó el interés de la industria y dio comienzo a todo este viaje cultural–, hizo una crítica del libro de Gladwell, que ahora cita con frecuencia, para un sitio web para padres llamado yourteenmag.com (la crítica aún está publicada). Las últimas líneas todavía resuenan hoy: "La noche que terminé este libro escribí '10.000 horas' en mi puerta con un rotulador. Cada mañana es lo primero que veo y me inspira a levantarme y trabajar duro".

   Aunque O'Connell se haya mudado, ese recordatorio de ambición y ética de trabajo garabateado con rotulador negro todavía está sobre la puerta de su habitación en la casa de sus padres. Es la misma habitación donde él y Eilish escribieron y grabaron mucho de lo que a su vez se convertiría en su álbum de debut, un disco que sólo diez meses después de su lanzamiento, en marzo de 2019, ganaría dos de los siete premios más codiciados de la industria.

   Ahora, sentado en un sofá en la parte delantera de la casa, le recuerdo a Eilish las palabras que dijo su hermano al recoger su primer Grammy de la noche, hace apenas 24 horas, tras derrotar a Lana Del Rey, Lizzo, Lady Gaga, Taylor Swift y el resto de esas figuras icónicas que representan lo mejor de la realeza pop del siglo XXI. 

   El discurso de O'Connell terminó con lo que al principio parecía ser una charla un poco tonta para aspirantes a ídolos pop. Pero, visto con más atención, también fue un momento de realización y autorreflexión para los hermanos, un memorando del futuro a sus vidas pasadas sobre los triunfos inconcebibles que se avecinan: "Ya sabéis, sólo hacemos música juntos en una habitación. Aún lo hacemos. Nos dejaron hacerlo. Esto es para todos los chicos que hacen música hoy en sus habitaciones. Lograréis uno de éstos". 


   ¿Qué cuento de hadas termina con un comienzo así?, le digo a Billie Eilish. Y ella sonríe con esa gran sonrisa conspirativa suya (en realidad, sonríe mucho, a pesar de lo que hayas escuchado sobre su mal humor adolescente).


Billie Eilish, la vergüenza de ganar un Grammy y la identidad del pop

   Sin embargo, no pude evitar notar que, sobre el escenario de los Grammy, parecía casi avergonzada por la victoria. "¡Me daba vergüenza!". Mientras Eilish se ríe, se arruga la cara con las manos de porcelana, que están medio cubiertas por las mangas de su sudadera. Se pasa los dedos por el cabello espeso, que al principio estaba recogido, pero que ahora se está peinando en una especie de moño de anime verde y negro. "Lana [Del Rey] debería haber ganado. Ariana [Grande] debería haber ganado. Todos deberían haber ganado...".

   ¿Le resulta difícil a Eilish darse una palmadita en la espalda? "Estoy orgullosa de mí misma a veces. En realidad, ayer recibí una llamada que me recordó que tenía que hacer exactamente eso. Alicia Keys [que fue maestra de ceremonias en el Staples Center esa noche y ganó su parte justa de Grammys a una edad temprana] me llamó y me dijo: 'Solo quiero decirte que no te avergüences de ser brillante. Yo lo estaba y por eso te digo: disfrútalo'. Lo cual fue precioso. Así que fui a casa de mi hermano y lo celebramos tranquilamente".

   Los Grammys no han estado exentos de polémica este año. Después de la salida en 2019 del entonces jefe Neil Portnow, debido a sus comentarios en 2018 sobre que las mujeres deberían "dar un paso al frente" si quieren una representación equitativa, solo diez días antes de la ceremonia de este año, la nueva presidenta y directora ejecutiva, Deborah Dugan, fue despedida por la Recording Academy después de una denuncia por mala conducta. Ella negó la acusación y respondió presentando una demanda por acoso sexual y corrupción en el proceso de votación.

   Después, durante la noche, poco después de ganar el premio a Mejor álbum de rap, Tyler, The Creator respondió a una pregunta sobre la categorización con una declaración provocativa, lanzada con indiferencia: "Estoy muy agradecido de que se pueda reconocer lo que he hecho en un mundo como éste", dijo a los periodistas detrás del escenario con los brazos cruzados a la espalda. "Pero, además, apesta que siempre que nosotros, y me refiero a chicos como yo, hacemos cualquier cosa que sea de un género flexible, siempre lo pongan en una categoría de 'rap' o 'urbano'. No me gusta la palabra 'urbano', para mí es sólo una forma políticamente correcta de decir la palabra que empieza por 'n'. ¿Por qué no podemos estar en el pop?".

   Eilish coincide con él cuando le pregunto cuál fue su reacción a los comentarios de Tyler. "Siempre he odiado las categorías". Los hombres mayores, predominantemente blancos, que aún dirigen la mayor parte de las salas de juntas en la industria de la música, han tratado continuamente de fijar géneros y tipos tanto en la imagen única de Eilish como en su producción creativa, ya sean las canciones que canta, la ropa que usa o los vídeos que dirige. Streambait o Spotify-core son dos de esos términos que usan los críticos musicales.

   La escritora Liz Pelly acuñó el término streambait en un ensayo de 2018, refiriéndose a la "idea de crear música que la gente reproducirá y continuará reproduciendo, similar al concepto de clickbait". Spotify-core fue escrito por primera vez por el periodista de The New York Times Jon Caramanica, para describir un tipo de música que, con voces silenciosas y un ritmo lento y atontado, es agradable y completamente olvidable, pero no invita a detener la reproducción.

   Cualquiera que haya escuchado algo de Eilish y O'Connell sabe que estos torpes neologismos no les pegan. Son simples etiquetas utilizadas por la vieja guardia para tratar de compartimentar las tendencias emergentes de la industria impulsadas por las nuevas tecnologías y los hábitos de escucha de los jóvenes (además, la primera vez que alguien escucha la música de Eilish, esa voz resonante que suena como un cruce entre ASMR y el sonido que hace un dedo mojado al pasar por el borde de una copa de vino, lo flipa).

   "Odio cuando la gente dice: 'Oh, pareces en blanco". Suenas como 'en blanco'. Fue algo genial lo que dijo Tyler. Estoy de acuerdo con él. No juzgues a un artista por su aspecto o por la manera en que se viste. ¿No estaba Lizzo en la categoría de Mejor R&B esa noche? Quiero decir, ella es más pop que yo".

   "Mira, si yo no fuera blanca probablemente estaría en 'rap'. ¿Por qué? Simplemente juzgan por el aspecto que tienes y lo que conocen. Creo que eso es preocupante. El mundo quiere que encajes; me ha pasado durante toda mi carrera. Simplemente porque soy una mujer adolescente blanca, soy pop. ¿En qué soy pop? ¿Qué parte de mi música suena a pop?".

   Billie Eilish se incorpora y deja escapar un largo suspiro de sus pulmones. La pasión por su oficio es sosegada, pero feroz. Su ceja izquierda parpadea, un tic imperceptible que es el resultado de sus torrentes. Se enciende cada vez que está cansada o se somete a demasiada presión, lo que, en estos momentos, es básicamente todo el tiempo. 

El vivo peligro de las redes sociales en la vida de Eilish

   Otra sonrisa. "Es difícil saber cómo luchar por lo que crees a veces". Pregúntale a cualquier adolescente, padre o profesor que haya crecido en la era de las redes sociales: el acoso en línea es quizás el mayor peligro para la salud mental al que se enfrentan los jóvenes en el salvaje oeste digital, donde las nuevas tecnologías se encuentran con esta conectividad incomparable. 

   Los músicos de perfil alto, ahora más "accesibles" que nunca –al fin y al cabo parte de su atractivo es lo amigables y "alcanzables" que son en muchos sentidos–, no están exentos de sufrir este problema, especialmente cuando quieren mantenerse vinculados a su base de audiencia joven. ¿Eilish ya no presta atención a tales críticas?

   "Oh, dios. Es increíble...". Eilish me mira como te mira alguien que está a punto de darte una noticia desagradable: angustia envuelta en una sonrisa. "Casi me mato a mí misma por culpa de Twitter hace un par de años". La sonrisa cae y sus ojos se vuelven vidriosos. De repente, toda la casa queda en silencio. Desde la cocina, un interruptor hace clic para indicar que el agua está hervida. "Lo digo completamente en serio".

Cómo criar y educar a tus hijos en casa (y que salga muy bien)


   "Todo lo que siempre he querido es estar en un escenario y que la gente me anime". Salvo un breve período de tiempo a los tres o cuatro años, cuando todo lo que quería hacer era hablar de Dios ("Fui muy religiosa durante casi un año"), la música ha estado en el centro de la vida de Billie Eilish. 18 años en el planeta tierra. 

   Esto tiene todo que ver con la forma en que su madre, Maggie Baird, y su padre, Patrick O'Connell, decidieron criar a sus dos hijos, pero nada que ver con que fueran unos padres absusivos, obsesionados con el éxito de sus hijos como tigres hambrientos.

   "Nuestra casita tenía tres pianos y probablemente cuatro guitarras", dice Maggie. "Sacamos el piano de cola de Craigslist, y el otro piano era el piano vertical de mi infancia en Colorado". Maggie, por supuesto, ha estado al lado de su hija durante todo este extraordinario viaje de cuatro años y medio, desde el momento en que Eilish grabó Ocean Eyes –la canción fue adaptada del original de la banda de su hermano como música de coreografía para una de las clases de baile de Billie– hasta el día en que el equipo viajó en secreto a Londres en diciembre del año pasado para grabar la nueva canción de James Bond con el guitarrista Johnny Marr y el compositor Hans Zimmer. Maggie estaba tan unida a Eilish que, cuando ésta comenzó a quedar para jugar con otros niños, sufrió ansiedad por la separación.

   "Le enseñé música durante los primeros seis años de su vida", explica Maggie. Eilish cantó en varios talent shows. Su primera vez en un escenario interpretó Tomorrow, del musical Annie; sin embargo, a la edad de siete años, eligió Happiness Is A Warm Gun, de los Beatles.

   "Le enseñamos a través de un programa de música llamado Music Together", continúa Maggie, "una especie de recurso musical online. Ya sabes, música familiar, cantar junto a tus hijos. Siempre llevábamos música en el coche, ese tipo de cosas. Fue por esa época cuando decidimos estudiar en casa. Mi padre era director de un colegio en Colorado. Recuerdo haber tenido una conversación con él y me comentó: 'Bueno, se pierde mucho tiempo en los colegios. Y él era profesor. Así que simplemente se quedó conmigo".

   "Tuvimos a Billie relativamente tarde en la vida y queríamos pasar el mayor tiempo posible con nuestros hijos. La masacre en la escuela de Columbine acababa de ocurrir y decidimos poco después que debíamos sacarlos de ese sistema con el que todos están de acuerdo, un sistema que realmente se implementó para satisfacer la necesidad de trabajadores durante la Revolución Industrial". Así que la historia sobre su marido, el padre de Billie, leyendo una entrevista sobre la banda Hanson, los niños detrás de MMMBop, y encontrando la inspiración en ello, ¿no es cierta? "Oh, no, eso es todo cierto", dice riendo.

   Le digo a Maggie que tengo dos hijas pequeñas, y que ni en sueños me siento lo suficientemente seguro como para considerar educarlas en casa de forma permanente. ¿Cómo sabía que podía hacerlo? "En realidad se trata de aplicar el aprendizaje a las actividades cotidianas. Si Billie hacía una pregunta sobre la Luna, sacábamos la pelota de voleibol y la de tenis, y las hacíamos girar alrededor en el patio, y así le explicábamos la gravedad y el sistema solar y todo eso".

   "Utilizamos una técnica llamada 'esparcimiento', lo que significa que esparces objetos e ideas, libros y actividades frente a ellos y vas hacia donde se dirige el niño. Para Billie fue la danza y el coro". ¿Y qué pasa con el álgebra? "Las matemáticas básicas, por supuesto, se las enseñamos, pero todo el pensamiento crítico que enseñan las matemáticas superiores se puede aprender de los juegos de mesa. A Billie le encanta Blokus, pero no tanto Bananagrams".

   Ella hace que parezca demasiado fácil. Seguramente, con una adolescente que creció en la megalópolis de Los Ángeles, debe de haber habido momentos difíciles... "Por supuesto. Ella tiene una voluntad de hierro. Nervios de acero. Todavía lo veo cuando toca en los conciertos, como Coachella, de pie frente a esas grandes multitudes, con el pelo al viento, con esa mirada fija. Y sí, esa misma persona, que era tan desafiante cuando era niña, me hizo querer arrancarme el pelo".

   "Billie no te dejaba hacer nada por ella, ni siquiera me dejaba abrocharla en el asiento del coche. Terca como una mula. Tenía que hacerlo todo ella misma, todo. ¿Y con quién lo pagaba? Conmigo. Y cuanto mayor era, más necesitaba estar presente, especialmente en los últimos años. Los adolescentes necesitan más atención que los niños pequeños. Crees que ya son mayores y, como padre, quizás puedas pensar en recuperar algo de tu propia vida. Piénsalo de nuevo. Con Billie ha habido altibajos increíbles, pero también algunos bajos desesperados y terribles. Para un padre, como lo sería para cualquier padre, ha sido devastador".

La depresión de Billie Eilish y su intento de suicidio

   Según su madre, la depresión de Eilish gira en torno a tres episodios concretos. El primero fue un golpe real y profundo en el intestino que dejó su vida dando tumbos, uno que la golpeó por seis y la dejó sin saber lo que ella, su madre, su hermano o cualquier otra persona podría hacer para superarlo. Fue cuando se lesionó en clase de baile a los 13 años. 

   "Comenzó con el coro", me dice Eilish, "el LACC [Coro de niños de Los Ángeles] me encantaba. Quiero decir, nunca pensarías que yo podría disfrutar llevando faldas bonitas y medias, un chaleco tipo jersey, todo muy elegante y pulcro, pero fue genial. Fue mi cosa favorita en la vida durante un tiempo, lo cual es muy extraño, ya que era muy estricto. Ni siquiera podías rascarte la cara si te picaba durante una actuación".

   "Siempre me he movido en el mundo de la canción", agrega Eilish. Suena un poco pretencioso, pero como todo lo que dice, en realidad es honestidad guiada por láser, al menos desde un punto de vista emocional. "Las clases de baile fueron sólo una extensión de eso. Aunque, igual que me pasó con todo lo que siempre quise hacer, como ser una gimnasta profesional o jinete profesional, comencé demasiado tarde. Si empiezas demasiado tarde o no tienes suficiente dinero, se acabó".

   "Di un par de clases de ballet alrededor de los ocho años. Lo odiaba. Pero estaba interesada en el claqué. Me encantaba. Así que di claqué y eso me llevó al hip-hop y después al baile contemporáneo. Entré en una compañía, comencé a mejorar y entonces me lesioné". ¿Una mala caída? "No, sólo un movimiento extraño; ni siquiera aterricé mal. Resulta que me desgarré los ligamentos de mis placas de crecimiento. Me sacó por completo del baile. Nunca más volví a bailar de manera competitiva".

   Aquello que había sido su salida, un lugar para canalizar emociones, un lugar para sentirse dentro de su cuerpo y moverse con fluidez, desapareció en un instante. Pasó de girar a alta velocidad como una peonza a estar totalmente inactiva, un punto muerto. Fue duro, o, como lo describe su madre, "gordo". Hoy, sin embargo, en el resplandor cálido y brillante de su triunfo en los Grammys y su vasto éxito mundial, sin mencionar la libertad de perseguir un sueño, Eilish ha aprendido a ver el lado positivo de este bache particular en el camino: "Oye, tal vez si no me hubiera lesionado, no habría hecho tanta música".

   Es natural pensar que una adolescente como Eilish, abandonada por la estructura de su vida deportiva (un horario, entrenamiento en equipo, clases, competencia, etc.) de una manera tan repentina y violenta, podría haber decidido dejarse llevar por las compañías equivocadas. ¿Emborracharse un poco? ¿Fumar un poco de hierba? ¿La rebelión no tentó a Eilish? ¿No hubo presión de grupo en las cooperativas comunitarias de la educación en casa?

   "La presión de grupo es real; tuve un poco", explica. "Aunque puesto que no estaba en el colegio y no sabía qué era en realidad el colegio, hasta cierto punto, definitivamente me libré de ese bullying loco que tiene lugar en los pasillos y demás después de clase". Le digo que mi hija mayor parece reacia a ser algo fuera de lo común en el colegio. El cliché parece cierto: ella sólo quiere encajar. ¿Eilish alguna vez dijo a sus padres que quería ser "normal" (lo que sea que eso signifique)? ¿Ir al colegio, usar un uniforme, ser castigada, poner pegatinas en la taquilla?

   "Pasé por un período así, sí, de querer ser como todos los demás, de querer una taquilla. Sólo iba a las supuestas tiendas de moda y vestía lo que algunos consideraban que estaba de moda. Fue un año muy incómodo. Además, como yo no era rica y muchos de mis amigos eran ricos, fue muy difícil lidiar con eso. Pero eso se fue bastante rápido; no tengo idea de por qué. Desde entonces, nunca me he sentido cómoda siendo como otras personas".

   ¿Qué pasa con la bebida y las drogas? ¿No hubo deseo de experimentar? "He tomado alcohol, claro, pero no es bueno. Nunca me ha resultado interesante. Cuando era más joven, la gente intentaba presionarme para que hiciera cosas, pero eso me hacía desearlo menos. Vi a gente que se emborrachaba y desaparecía frente a mí, convirtiéndose en otra cosa. Pasé una semana pensando que fumar sería genial, pero luego... no. Además, mis pulmones son preciosos. Jodidamente hermosos, tío".

   Eilish estuvo a punto de suicidarse en una habitación de hotel en Berlín en febrero de 2018 a causa del odio que estaba recibiendo en las redes sociales. Muchos de los artistas de la próxima generación que luchan por alcanzar la cima, incluida Eilish, construyen sus propios ejércitos obsesivos e hiperactivos online; estos 'stans' (un acrónimo de 'stalker' y 'fan') generalmente aparecen mucho antes de que las discográficas o los representantes intervengan para llevar el trabajo de los artistas al siguiente nivel comercial.

   Eilish lo entiende por completo. Después de todo, ella fue una 'stan' durante mucho tiempo, como todo el mundo sabe, de Justin Bieber. En parte, por eso le resulta tan difícil desconectar por completo de las redes sociales; ella sabe, tanto como Taylor Swift, Ariana Grande y Miley Cyrus, que ahí es donde viven millones de sus fans más acérrimos, día tras día. Es su plataforma; es su reino. 

   "Incluso si trato de evitarlo, lo cual hago ahora, termino viéndolo, porque esos fans, que en realidad me están defendiendo, vuelven a publicar y responden a las críticas originales en su feed. No puedo ganar. Intenté desactivar los comentarios en Instagram, pero, ya sabes, me siento igual de mal haciendo eso; no puedo cerrarme por completo. Instagram pone comentarios de los que sigues, mis amigos, en la parte superior de la publicación, pero si voy a un comentario demasiado lejos, todo mi mundo se destruye. Me esfuerzo tanto por no leer el odio...".

   Le pregunto a Eilish si sabe por qué consideró quitarse la vida en Berlín ese día de febrero de hace dos años. Ella me dice que todavía estaba en Twitter en aquel entonces. Bajas, lees, bajas, lees.

   El veneno lo consumía todo, como si se estuviera ahogando en él. "Estaba pensando en la forma en que iba a morir". Estaba llorando. Estaba sola.

   "En realidad, no...". Eilish se corrige a sí misma. "Lo recuerdo ahora. Y recuerdo cómo volví a la realidad. Mi madre y mi hermano estaban conmigo antes de ese momento. Y dijeron: 'Vamos a comprar comida. ¿Vas a estar bien sola?' Y yo dije: 'Sí, estoy bien". Por supuesto, estaba cualquier cosa menos bien y la madre de Eilish, siendo el receptor emocional tan sensible que es, se dio cuenta claramente. 

   ¿Sabían que no estabas bien para dejarte sola? "Completamente. Y sin duda quería estar sola, ya que tenía cosas en mente que estaba, más o menos, planeando. Y creo que ellos se lo olían, así que en lugar de no irse, se fueron, pero en cuanto se fueron, le enviaron un mensaje de texto a mi director de gira, que estaba en el mismo hotel. No sé qué le dijeron exactamente, pero estaba sentada en la ventana junto a la cama y lo vi, ese tipo llamado Brian, he estado trabajando con él desde que tenía 14 años, venía caminando hacia mí desde el otro lado del hotel. Llamaron a la puerta y entró. Me hizo reír y bromeó. Le pregunté: '¿Mi madre te dijo que vinieras?'. Él respondió: 'Quizás".

   En ese momento, gracias a su madre y a un alegre miembro de su equipo de confianza, un oscuro hechizo se rompió momentáneamente. Sin embargo, no es que esos pensamientos se desvaneciesen de manera instantánea. "Eso llevaría años", confiesa Eilish. "Verdaderamente toda esa semana fue muy mala". 

   También recuerda un mensaje de texto que recibió a la mañana siguiente: "No sé cómo esa persona sabía lo que estaba sucediendo, ya que nadie tenía idea, pero me envió un mensaje de texto que decía: 'Lo que sea que estés pasando, mantente fuerte y estarás bien'. Fue un momento loco. No sé cómo lo sabía ese cabrón. Tío, es mágico".

NO IMPORTA LO QUE DIGAS O HAGAS. SERÁS SUPERODIADA. Y SUPERAMADA

   Hoy en día, la relación de Billie Eilish con las redes sociales es más filosófica. "Mira, soy un ciberanzuelo en estos momentos. Cualquier cosa con mi nombre o cualquier cosa que diga o haga puede y será utilizada en mi contra. No veo los stories [de Instagram] de la gente, dejé Twitter hace un par de años, miro el meme del momento y me siento mal por no publicar más, ya que los fans lo quieren, pero no tengo nada que publicar. Sinceramente. Cremallera".

   "Hace poco me di cuenta de esto: cuando llegas a cierto nivel de fama o notoriedad, no importa lo que digas o hagas, has alcanzado cierto nivel de conocimiento. Y serás superodiada. Y superamada. Hay un millón de personas a las que no le gusta Beyoncé, y no sé cómo demonios no puedes amar a Beyoncé. Lo mismo con Rihanna. Lo mismo con Trump: ¡a la gente realmente le gusta ese tonto! ¿Cómo te puede gustar ese hombre? Pero todos son odiados y todos son amados".

   Entonces, ¿puede ella ignorar el odio? ¿Desempolvarlo? "No exactamente. Todavía te hace sentir mal ser odiada, no importa lo que trates de decirte a ti misma".

   Las amistades perdidas en el camino también han impactado enormemente en la estabilidad emocional de Eilish. Es un efecto secundario de lo que ella describe como "The Middle Era", un período de tiempo alrededor de mediados de 2018 y principios de 2019, antes de lanzar su álbum debut, cuando la base de fans era real y su apetito era feroz, pero en realidad nadie más se tomaba en serio la trayectoria de Eilish, desde luego no algunos de sus amigos más cercanos.

   "Febrero y marzo del año pasado fueron peores que las cosas de Berlín, para serte sincera. En ese preciso momento, lamenté cada decisión que había tomado sobre entrar en todo este juego", explica Eilish con honestidad. "Fue la gira. Fue una gira difícil". ¿Qué lo hizo tan duro? "La carga de trabajo. Y, como aún no había explotado comercialmente, la pasión loca de los fans estaba allí, pero la arquitectura en torno a las giras, los controles de mi salud mental y la seguridad no lo estaban".

   "Es algo extraño de decir, o más bien de escuchar, pero cuanto más grande me hago, más segura me siento. También cuanto más espacio tengo para maniobrar y considerar lo que quiero. Todo eran giras, hoteles, vuelos a primera hora de la mañana, prensa, reuniones, bla, bla, bla... Perdí a todos mis amigos por eso". ¿Por los horarios? ¿Por el éxito? "Giras, celos, malentendidos: creo que de todo. Un día tenía como... 50 amigos; al siguiente, dos. Estaba tan jodidamente triste. Me dan ganas de llorar incluso ahora".

   En cierto modo, la prolífica cosecha de Grammys de Eilish no es sólo una victoria por el éxito de su arte o su ética de trabajo, ese álbum debut asesino, sus fieles seguidores, su familia y la forma en que su madre y su padre la criaron. "Es...". Hace una pausa, buscando la palabra correcta. "Es...". ¿Autoridad? "No, no es autoridad, es más bien como...". Se dirige a la habitación para pedir ayuda. "¿Cuál es esa palabra que significa como...". "¿Un mandato?", aventura alguien. "No". Después, coge ritmo para luchar contra su embotamiento. "Mira, muchos de mis amigos se enfadaron un montón conmigo por no estar disponible para pasar el rato con ellos o salir. Recuerdo que sentía que no quería ir a ninguna reunión familiar o a las obras de mis amigos porque tenía esa pequeña fama o ese éxito y todo el mundo se burlaba de ello, pensaban que era muy gracioso. Nadie se lo tomaba en serio"

   Se comportaban como, 'Oh, sí, ésa es la chica que canta Ocean Eyes y... nos da igual'. Pasaba de ir de gira, con cientos de fans gritando, a un 'ah sí, aquí está Billie. La que está tratando de ser una pequeña cantante'. Puede sonar engreído; sólo te cuento cómo fue, sinceramente. Y ahora, de alguna manera, tengo...". ¿Reconocimiento? "¡Reconocimiento! Sí, ésa es la palabra: reconocimiento. Y he ganado cinco Grammys. Así que no preguntes. Esto es todo lo que necesitas saber".

   ¿Algo que le gustaría decir a esa niña de 14 años atrapada entre aquella 'Middle Era' y hoy, en este mismo momento? "Sí: 'Relájate, niña. Eres buena. Y no te suicides".

   "¿Mamá? ¡Mamá! Mamá, ¿puedes cerrar la cortina? Me hace parecer un fantasma, por favor".

   Cuando puedo hablar de nuevo con Billie ya es mediados de marzo y el mundo se ha vuelto del revés. Desde la última vez que la he visto en Los Ángeles, en enero, ha cantado una versión de Yesterday de The Beatles para la sección In Memoriam de los premios de la Academia, con un Gucci a medida; ha viajado a Londres para los Brit Awards, donde ganó el International Female Solo Artist, y ha llevado el tema principal para la próxima película de James Bond, No Time To Die, al número uno en Reino Unido.

  También había empezado su gira mundial Where Do We Go? Digo "había empezado" porque con sólo tres actuaciones, justo después de tocar en Raleigh, Carolina del Norte, la gira se pospuso debido al impacto de la pandemia del coronavirus. 

Cómo vivió Billie Eilish el confinamiento

   En el momento de escribir esto, hace dos días que tendría que haberme subido a un avión rumbo a Manhattan, donde me reuniría con Eilish para hablar un poco más y ver después su espectáculo con las entradas agotadas en el Madison Square Garden. Pero entonces Donald Trump cerró la frontera y aquí estoy, en una llamada por Zoom desde Londres mientras Billie Eilish lucha con la luz del sol en su casa de Los Ángeles en autoaislamiento.

   ¿Cómo va la cuarentena? "Bastante mal, pero es por una buena causa. Deberíamos estar viviendo en un pueblo fantasma. Cogí el coche para ir a recoger algo a casa de mi hermano y todavía hay gente por todas partes. ¡La gente es jodidamente estúpida! Es una locura. Conduces y es como si todo fuera normal en algunos sitios. Me resulta increíble. Es una locura tener tres años de vida hardcore, una agenda totalmente saturada y ahora, de repente, nada en un futuro previsible. Adoptamos un par de cachorros pit bull, Jem y Boo, personajes de Matar a un ruiseñor, así que eso nos mantiene ocupados".

   ¿Qué opinas de esas personas que parecen negar los peligros de este virus? "Me enfado mucho con este tipo de situaciones, especialmente ésta, porque el virus es muy contagioso. La gente está siendo 100% egoísta. Dice: ‘No me importa si lo pillo. Si muero, muero’. ¿Qué? ¿De verdad? ¿Qué pasa con tus padres? Conozco gente que vive con sus abuelos. ¿No te importa si lo coges? Imagínate si eres la razón por la que murió tu abuela, tu hermano. Nunca te lo perdonarás a ti mismo. ¿Y hay chicos ahí fuera yendo a fiestas, compartiendo cigarrillos, pasándose un porro? Me pone furiosa".

   ¿Eilish cree que esto hará que las personas piensen en su estilo de vida? ¿Como sociedad, cambiaremos nuestra sentido del civismo por esto? "La gente piensa que esto ha sucedido porque la naturaleza está luchando o lo que sea, pero la verdadera razón por la que esto está ocurriendo es porque la gente quiere cortar un murciélago y comerse esa mierda. Es una locura. Todos son tan egoístas y tontos. Por supuesto, espero que esto nos haga darnos cuenta de que necesitamos cuidar mejor la Tierra, pero, siendo realistas, la mierda no va a cambiar. A la gente le gusta hacer lo que sabe".

El polémico vídeo de Billie Eilish y la reinvidicación que ostenta

    Parte de la nueva configuración de la gira de Eilish incluye un vídeo como interludio. En la grabación, ella parece estar de pie en una materia líquida negra a medida que se eleva constantemente. Es viscosa, como el petróleo, "pegajosa", como ella la llama. 

   Una banda sonora metronómica marca el tiempo y la voz de Eilish se puede escuchar por encima: 'El cuerpo con el que nací, ¿no es lo que querías?', le pregunta a la audiencia mientras, en el vídeo, comienza a quitarse capas de ropa, primero una sudadera con capucha, luego un chaleco, hasta quedarse en sujetador. 'Si lo que me pongo es cómodo, no soy mujer. Si me quito las capas, soy una puta. Si me pongo más, si me pongo menos, ¿quién decide en qué me convierte eso? ¿Qué significa? ¿Mi valor se basa sólo en tu percepción? ¿O tu opinión sobre mí no es mi responsabilidad?'.

  La imagen corporal, los problemas relacionados con la imagen corporal y la percepción prescrita por los medios de lo que debería ser y cómo debería actuar una estrella del pop femenino, son temas que siempre han girado en torno a Eilish. 

   Siempre ha hecho exactamente lo que quería hacer, ni plantar una bandera por su propia estética por encima de todas las demás ni avergonzar a otros artistas, hombres o mujeres, por ofrecer una forma muy diferente de presentarse. Le digo que el vídeo me parece enriquecedor, que proporciona un fuerte mensaje sobre la aceptación del cuerpo a los innumerables adolescentes, chicos y chicas, que asistieron a esas primeras actuaciones.

   "Me sentí muy motivada para hacerlo. Aunque, por supuesto, los titulares del Daily Mail al día siguiente publicaron 'Billie se queda en sujetador en las nuevas imágenes de la gira'. Pensé: '¿En serio?'. Qué previsible. En primer lugar, no me estoy desnudando. El punto es que no me desnudo hasta quedarme en sujetador porque mi cuerpo ya se ha ido antes de que lo veas, no es tu privilegio verlo. Quiero decir, esa mierda está en todo Pornhub". Eilish ríe, dándose cuenta de la ironía del asunto. "A ver, lo entiendo. Esa mierda es muy caliente...".

   ¿Está aceptando más su propia imagen corporal hoy en día? "No lo sé. Definitivamente no quería que quedara como, 'Oh, ahora tengo 18 años y me gusta mi cuerpo'. Todavía tengo grandes problemas con mi propio cuerpo". ¿Ha pensado mucho sobre por qué ése es el caso? Hace una larga pausa mientras mira hacia el vacío; la mirada de alguien que no está seguro de si debería decir lo que sea que está a punto de salir de su boca. Billie siendo Billie, lo dice de todos modos.

   "Aquí va una bomba: nunca me he sentido deseada. Mis anteriores novios nunca me hicieron sentir deseada. Ninguno de ellos. Y es algo grande en mi vida, sentir que nadie me ha deseado físicamente. Así que me visto como me visto, ya que no me gusta pensar en vosotros chicos, quiero decir cualquiera, todos, juzgando mi cuerpo, o su tamaño. Pero eso no significa que no me despierte un día y decida usar una camiseta sin mangas, ya lo he hecho antes". Y cuando lo hace, ¿cómo le hace sentir? "Bueno, hago eso y de repente mis tetas son tendencia en Twitter. Lo cual está bien, esa mierda parece que está bien".

   "A veces me visto como un chico. A veces me visto como una niña arrogante. Y a veces me siento atrapada por este personaje que he creado, porque a veces creo que la gente no me ve como a una mujer. Ese vídeo de la gira iba sobre todo eso. Estoy diciendo: mira, hay un cuerpo debajo de esta ropa y no puedes verlo. ¿No es una pena? Pero mi cuerpo es mío y el tuyo es tuyo. Nuestros propios cuerpos son las únicas cosas reales que son verdaderamente nuestras. Puedo verlo y mostrarlo cuando quiero".

   La cuestión del deseo es interesante para una artista que está, como Eilish, en el centro de la tormenta. Ella tiene a su familia, por supuesto, y su carrera, pero ¿qué pasa con la compañía? ¿Hay espacio para alguien más? ¿La música, la persecución, la industria, los fans, dejarán en algún momento espacio para una pareja? "Es muy raro, pero no lo veo para mí. Sé que de repente encontraré a alguien, pero por el momento no puedo visualizarlo. Siento que soy una persona totalmente diferente cuando estoy con otra persona. La gente simplemente no lo hace por mí. Es raro".

   "Todo lo que he querido en mi vida es tener un novio. Siempre que el tiempo estaba lluvioso o nublado, todo lo que deseaba era estar con un chico. Era mi punto. Cada vez que estábamos en un lugar agradable, una playa o un balcón con una puesta de sol, nunca podía disfrutar la experiencia porque solía desear estar con un chico. Y no podía estar más lejos de eso. Me han roto el corazón, claro. La gente ha hecho auténticas mierdas conmigo. La locura de mierda por la que he pasado. Nunca me he sentido poderosa en una relación. Lo hice una vez y, adivina qué, me aproveché de la amabilidad de esa persona. No estaba acostumbrada a eso. Han pasado meses y ya no me atraen las personas. No sé qué está pasando... En realidad es una especie de droga".

   Eilish se está riendo ahora. Está en racha. Está relajada, disfrutando de la franqueza, impulsando sus ideas hacia delante, dando aire a algo de esa intimidad y vulnerabilidad, desarmándolas. "Y no me hagas empezar con hijos...". ¿Hijos? "Sí". ¿Qué pasa con los hijos? "Quiero decir, simplemente no quiero que mis hijos sean los hijos de una persona famosa. Odio a los hijos de gente famosa, ¡son tan malcriados!".

   ¿Y si ella pudiera volver atrás? Borrar todo. Girar la tierra en la dirección opuesta como Superman con una capa roja y hacer un borrón. Empezar de nuevo. ¿Podría? "Siempre recordaré ese momento en que podría haberlo hecho. Estaba en la oficina de mi mánager Danny [Rukasin] y acababa de cumplir 14 años. Me miró directamente a los ojos y dijo: '¿De verdad quieres todo esto?'. Y tuve que parar y pensarlo. Después de un rato dije: 'Sí. Realmente lo quiero'. Ése fue el momento en que el camino se dividió en dos. Podría haber dejado de hacer música en ese mismo momento. Podría haber sido otra persona. Ahora no tengo esa opción. No hay vuelta atrás. Esto es para siempre". 

   Jem, uno de sus nuevos pit bulls, del color de una nube de tormenta, ladra para llamar la atención. "Mola, ¿eh?".





Billie Eilish - Las mejores canciones de Billie Eilish 2021 - Álbum recopilatorio 2021


Billie Eilish Full Playlist Best Songs 2022 - Billie Eilish Greatest Hits 2022

No hay comentarios: