domingo, 10 de octubre de 2021

TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD. EL IMPERIO DEL MAL. EL EFECTO LUCIFER

 

Trastorno antisocial de la personalidad. El imperio del mal





   El trastorno de personalidad antisocial, a veces llamado psicopatía o sociopatía, es un trastorno mental en el cual una persona no demuestra un claro discernimiento entre bien y mal e ignora los derechos y sentimientos de los demás. Las personas con trastorno de personalidad antisocial tienden a hostigar, manipular o tratar a los demás con crueldad o indiferencia. No muestran culpa ni remordimiento por su conducta.

   Las personas con trastorno de personalidad antisocial suelen violar la ley y convertirse en delincuentes. Pueden mentir, comportarse violenta o impulsivamente y tener problemas con el consumo de drogas y alcohol. Debido a estas características, las personas que tienen este trastorno generalmente no pueden cumplir con responsabilidades familiares, laborales o académicas.

Los signos y síntomas del trastorno de la personalidad antisocial pueden incluir:

  • Desprecio por el bien y el mal
  • Mentiras o engaños persistentes para explotar a otros
  • Ser insensible, cínico e irrespetuoso con los demás
  • Usar el encanto o el ingenio para manipular a otros para beneficio o placer personal
  • Arrogancia, sentido de superioridad y ser extremadamente persuasivos
  • Problemas recurrentes con la ley, incluidas conductas delictivas
  • Violar repetidamente los derechos de los demás a través de la intimidación y la deshonestidad
  • Impulsividad o falta de planificación
  • Hostilidad, irritabilidad importante, agitación, agresión o violencia
  • Falta de empatía por los demás y de remordimiento por dañar a otros
  • Toma de riesgos innecesarios o conducta peligrosa sin tener en cuenta la seguridad propia o de los demás
  • Relaciones pobres o abusivas
  • No pensar en las consecuencias negativas de la conducta ni aprender de ellas
  • Ser generalmente irresponsable y fallar repetidamente en el cumplimiento de tus obligaciones laborales o financieras
   Los adultos con trastorno de la personalidad antisocial típicamente muestran síntomas de trastorno de conducta antes de los 15 años de edad. Los signos y síntomas del trastorno de conducta incluyen problemas de comportamiento graves y persistentes, tales como:

  1. Agresión hacia personas y animales
  2. Destrucción de bienes
  3. Engaño
  4. Robo
  5. Violación grave de las reglas
   Aunque el trastorno de la personalidad antisocial se considera de por vida, en algunas personas, ciertos síntomas (particularmente la conducta destructiva y delictiva) pueden disminuir con el tiempo. Pero no está claro si esta disminución es el resultado del envejecimiento o de una mayor conciencia de las consecuencias de la conducta antisocial.

Es poco probable que las personas con trastorno de personalidad antisocial busquen ayuda por su cuenta. Si sospechas que un amigo o familiar puede tener el trastorno, puedes sugerirle gentilmente que busque ayuda de un profesional de salud mental y ofrécele ayuda para encontrarlo.


Causas

   La personalidad es la combinación de los pensamientos, las emociones y las conductas que hacen a cada persona única. Es el modo en el que las personas ven el mundo exterior, lo entienden y se relacionan con él, así como la manera en que se ven a ellos mismos. La personalidad se forma durante la infancia y se ve moldeada por una interacción de tendencias heredadas con factores del entorno.

   Se desconoce la causa exacta del trastorno de personalidad antisocial; sin embargo, lo que se detalla a continuación podría estar involucrado:

Los genes puede hacerte vulnerable a presentar el trastorno de personalidad antisocial, y las situaciones de vida pueden desencadenar su desarrollo.
Durante el desarrollo del cerebro, se pueden haber presentado cambios en el modo en el que el cerebro funciona

Factores de riesgo

   Ciertos factores parecen aumentar el riesgo de sufrir el trastorno de personalidad antisocial, como por ejemplo:

  • Diagnóstico del trastorno de conducta infantil
  • Antecedentes familiares de trastorno de personalidad antisocial u otros trastornos de la personalidad o trastornos de salud mental
  • Maltrato o descuido durante la infancia
  • Vida familiar inestable, violenta o caótica durante la infancia
  • Los hombres tienen mayor riesgo de tener trastorno de personalidad antisocial que las mujeres.

Complicaciones

   Las complicaciones, las consecuencias y los problemas del trastorno de personalidad antisocial pueden incluir, por ejemplo:

  • Maltrato por parte del cónyuge o maltrato o descuido infantil
  • Problemas con el consumo de alcohol o sustancias
  • Estar en la cárcel o en prisión
  • Conductas homicidas o suicidas
  • Tener otros trastornos de salud mental como depresión o ansiedad
  • Baja condición social y económica y falta de vivienda
  • Muerte prematura, generalmente como resultado de la violencia


Prevención

   No existe una forma segura de prevenir la aparición del trastorno de personalidad antisocial en las personas en riesgo. Debido a que se cree que la conducta antisocial tiene sus raíces en la infancia, los padres, maestros y pediatras pueden ser capaces de detectar señales de advertencia tempranas. Puede ser útil tratar de identificar a los que están en mayor riesgo, como los niños que muestran signos de trastorno de conducta, y así ofrecer una intervención temprana.

Diagnóstico

   Es poco probable que las personas con trastorno de la personalidad antisocial crean que necesitan ayuda. Sin embargo, pueden buscar ayuda de su proveedor de atención primaria debido a otros síntomas como depresión, ansiedad o arrebatos de ira o para el tratamiento del abuso de sustancias. Suelen acudir a Salud Mental cuando buscan algún beneficio, por ejemplo, eludir alguna responsabilidad penal, simulando otro trastorno mental para evitar ir a prisión o tapar algún delito cometido. También cuando desde el ámbito judicial se les remite para una evaluación psicológico-psiquiátrica después de la comisión de un acto punible.

  Es posible que las personas con trastorno de la personalidad antisocial no proporcionen un relato preciso de los signos y síntomas. Un factor clave en el diagnóstico es cómo la persona afectada se relaciona con los demás. Con permiso, la familia y los amigos pueden proporcionar información útil.

Después de una evaluación médica para ayudar a descartar otras afecciones, el proveedor de atención primaria puede hacer una remisión a un profesional de salud mental para una evaluación posterior.

El diagnóstico del trastorno de la personalidad antisocial se basa normalmente en lo siguiente:

  • Una evaluación psicológica que explora los pensamientos, sentimientos, relaciones, patrones de conducta y antecedentes familiares
  • Antecedentes médicos y personales
  • Síntomas enumerados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5, por sus siglas en inglés), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría)

   Aunque el trastorno de la personalidad típicamente antisocial no se diagnostica antes de los 18 años de edad, algunas señales y síntomas pueden ocurrir en la niñez o en los primeros años de la adolescencia. Por lo general, hay evidencia de síntomas de trastorno de conducta antes de los 15 años de edad.

   La identificación temprana del trastorno de la personalidad antisocial puede ayudar a mejorar los resultados a largo plazo.

Tratamiento

   El trastorno de personalidad antisocial es difícil de tratar, pero para algunas personas, el tratamiento y el seguimiento cercano a largo plazo pueden ser beneficiosos. Busca profesionales médicos y de salud mental con experiencia en el tratamiento del trastorno de personalidad antisocial. El tratamiento depende de la situación particular de cada persona, su voluntad de participar en el tratamiento y la gravedad de los síntomas.

Psicoterapia

   La psicoterapia, también llamada terapia de diálogo, a veces se utiliza para tratar el trastorno de la personalidad antisocial. La terapia puede incluir, por ejemplo, manejo de la ira y la violencia, tratamiento para el abuso de alcohol o sustancias, y tratamiento para otras afecciones de salud mental.

   Pero la psicoterapia no siempre es eficaz, especialmente si los síntomas son graves y la persona no puede admitir que contribuye a la aparición de problemas graves.

Medicamentos

  No hay medicamentos aprobados específicamente por la Administración de Alimentos y Medicamentos para tratar el trastorno de la personalidad antisocial. Los médicos pueden recetar medicamentos para afecciones que a veces están asociadas con el trastorno de la personalidad antisocial, como ansiedad o depresión, o para síntomas de agresión. Por lo general, ciertos medicamentos se prescriben con precaución porque tienen el potencial de ser usados indebidamente.


PSICOLOGÍA DEL MAL. EL EFECTO LUCIFER

   La mayoría de los psiquiatras ha visto alguna vez o ha tratado a personas que más que enfermos nos han parecido simple y llanamente “malas personas”, pero eso no lo hemos reflejado en la historia o en los informes.  

   Todos sabemos de asesinos que hacen algo peor que cometer un crimen: ensañamientos, torturas, hasta canibalismo. Ante asesinos así algunos psiquiatras forenses han dado el paso adelante y han diagnosticado a estas personas no solamente como personalidades perturbadas sino como “personas malas” porque su crueldad desafía las explicaciones psicológicas y porque admiten que no pueden encontrar otro término para esas personas que han evaluado.      

   El psiquiatra forense Michael Welner, profesor de psiquiatría de la Universidad de Nueva York ha presentado una escala a la que llama Escala de la Depravación en la que se valoran aspectos tales como “la intención de torturar a la víctima emocionalmente”, “la intención de deformarla de por vida”, la de “prolongarle el sufrimiento”, “la indiferencia o la satisfacción después de infligir sufrimiento a una víctima”. Es una forma de calificar el horror de un acto criminal por la suma de sus detalles macabros. En EEUU detalles agravantes como éstos hacen que alguien pueda ser condenado a pena de muerte en vez de a cadena perpetua. 

   Por otro lado, y simultáneamente el Dr. Michael Stone profesor de psiquiatría clínica de la universidad de Columbia ha publicado una jerarquía de 22 niveles de comportamiento malvado que deriva del análisis de biografías detalladas de más de 500 criminales violentos. “Estamos hablando de personas que cometieron atrocidades repetidamente, que saben lo que están haciendo y que actúan en tiempos de paz”, dice Stone: “Sabemos quienes son esas personas y cómo se comportan y es hora de ponerle nombre a su comportamiento”.

   La controversia está ahí porque muchos otros psiquiatras piensan lo mismo que Robert Simon, profesor de psiquiatría de Georgetown que alega que “el mal es endémico, es constante, es potencial en todos nosotros. Casi todos hemos cometido actos malvados”. Para él la noción de maldad no tiene sentido en la psiquiatría forense, en parte porque la maldad reside en el ojo del observador y está moldeada por valores culturales y religiosos. 

     Es cierto que tanto los líderes religiosos occidentales como los teóricos de la evolución o como los investigadores psicológicos coinciden en que casi todos los seres humanos tienen la capacidad de cometer actos brutales, incluso cuando no están directamente amenazados. Pero eso no quita para que los psiquiatras nos interesemos por el tema de la maldad desde el punto de vista psiquiátrico, psicopatológico o psicológico. 

    El doctor Stone sostiene que su interés por el tema del mal empezó con los nombres de muchos criminales atroces que fueron encerrados de por vida o ejecutados. En la escala del Dr. Stone, el destripador de Yorkshire condenado en 1981 por el asesinato de 13 mujeres estaría en el nivel 17 entre los “pervertidos sexuales asesinos en serie múltiples con asesinatos o tortura, pero donde la tortura sistemática no es un elemento primario”. Billy el Niño, un adolescente fuera de la ley que mató entre 9 y 21 hombres lo clasifica en el nivel 6: “asesinos impetuosos, fogosos, sin marcadas características psicopáticas”. La escala comienza con el Nivel 1: aquellos que matan en defensa propia y no muestran tendencias psicópatas. Nivel 2: amantes celosos que matan por celos, inmadurez y egocentrismo y que no son psicópatas (son una gran parte de las muertes por violencia de género).      

   En el nivel más alto, el 22, incluye a los “psicópatas lunáticos con capacidad de raciocinio que realizaron asesinatos con tortura extrema incluyendo raptos, dolo, violaciones, violencia, mutilación, sadismo y canibalismo. Con trastornos emocionales: egocéntricos, narcisistas, malévolos, pervertidos, celosos, cuya primera intención de asesinato fuera la tortura además de escoger víctimas al azar”. En resumen, unos tremendos engendros mentales.

    En esta escala nuestros malos ocuparían niveles modestos: la parricida de Santomera que mató a dos de sus tres hijos asfixiándolos con el cable del cargador del móvil entre otras cosas por vengarse del esposo estaría en el nivel 8 entre “gente no psicópata, con ira, que mata cuando su ira es encendida”. El joven de la catana que mata a golpes de espada a su padre, madre y hermana con premeditación y alevosía estaría en el nivel 7 con  “los altamente narcisistas no distintivamente gente psicópata que mata gente cercana a ellos”. 

   Del nivel 10 al 22 son ya francamente psicópatas adornados en los últimos niveles con el sadismo más cruel. Nosotros los psiquiatras sabemos que los crímenes más repulsivos y atroces se los reparten entre los narcisistas malignos y los psicópatas sádicos. 

   Fue el psicoanalista y psicólogo social Erich Fromm el primero en acuñar el término Narcisismo maligno en 1964 describiéndola como una enfermedad mental grave que representa la quintaesencia del mal y a la que consideró como la patología más grave y la raíz de la destrucción más feroz e inhumana.

   Posteriormente Otto Kernberg ha centrado más el tema al afirmar que la personalidad antisocial era fundamentalmente narcisista y amoral. Kernberg propuso por primera vez el narcisismo maligno como un diagnóstico psiquiátrico en 1984. Lo describe como un síndrome caracterizado por un trastorno de personalidad narcisista con características antisociales, rasgos paranoides y agresividad egosintónica. Es la forma más grave de las personalidades narcisistas y se halla colocado entre la personalidad narcisista y la personalidad antisocial o psicopática, que es la forma más grave de patología del carácter y está constituida por estructuras narcisistas y una destrucción total del superyo (ausencia de valores, de empatía, de capacidad de amar y con predominio de la agresión sobre el amor). 

    En definitiva está claro que existe maldad en muchos Trastornos de Personalidad (Límite, Narcisista, Antisocial) Hay un mal individual, como señala M. Scott Peck : “ los gatillos los aprietan los individuos. Las órdenes las dan y las ejecutan los individuos. En última instancia, todo acto humano es finalmente el resultado de una elección individual”.


El Efecto Lucifer y el experimento de la prisión de Stanford


El Efecto LUCIFER, entender el SISTEMA del MAL: Entrevista a Philip Zimbardo / Experimento Stanford

   Philip Zimbardo es psicólogo Norteamericano y profesor emérito en la Stanford University. Es autor del Best-Seller "The Lucifer Effect: Understanding How Good People Turn Evil" (El Efecto Lucifer: Comprendiendo cómo Gente Buena se Transforma en Mala), entre otras obras. Sus investigaciones buscan entender la naturaleza humana de la maldad. Su trabajo más reconocido es el Stanford Prison Study (El experimento de la prisión de Stanford) dónde muestra cómo personas buenas bajo determinado ambiente deforman su identidad y valores morales.

    Sus estudios comprobaron que el comportamiento depende del entorno, similar a como ocurre con la salud, y el entorno lo crea el sistema que es dónde está el poder. Pero, somos nosotros quienes debemos decidir si el entorno es o no acorde a nuestra identidad, a lo que queremos, pensamos y sentimos, ya que el sistema ejerce ocultamente su poder a través de nosotros, y sin nosotros, no hay sistema. 




EL EFECTO LUCIFER (Documental de Psicología) - ¿Cómo fue el Experimento de la CÁRCEL de STANFORD?

   “El efecto Lucifer” es un término acuñado por el psicólogo norteamericano Philip Zimbardo que consiste en el fenómeno por el cual personas con un grado medio-alto en la escala moral realizan actos poco éticos, malévolos o deplorables bajo la influencia de determinados contextos materiales y socioculturales. Acorde al autor, la maldad consiste en obrar deliberadamente para dañar, humillar, deshumanizar o destruir a personas inocentes, o en hacer uso de la propia autoridad y poder sintético en aras de alentar que uno o varios terceros actúen así en nuestro nombre. ¿Cómo pudo haberse salido tanto de control el experimento de la cárcel de Stanford? ¿cuál es la explicación más elocuente ante tales acontecimientos? 

 Línea temporal: 

00:00-02:27 - Introducción

02:27-12:10 - El experimento de la cárcel de Stanford

12:10-20:41 - La desindividuación

20:41-23:32 - La indefensión aprendida

23:32-27:57 - Validez científica 

27:57-30:46 - Casos reales 

30:46-34:46 - Conclusión



TODOS PODEMOS SER MALOS. EL EFECTO LUCIFER | Antonio de Vicente

La diferencia entre el psicópata y una víctima con reacciones contra los psicópatas radica en que los primeros dañan por placer y los segundos por dolor. 

  Todos, en algún momento de nuestras vidas, podemos dejar aflorar un lado oscuro, o  esquivarlo.



The Lucifer Effect - Philip Zimbardo - 2009

Zimbardo nos presenta su libro El Efecto Lucifer: Entendiendo como la gente buena se vuelve mala. De igual manera, habla de la posibilidad que tiene una persona buena de volverse mala y viceversa.


Entrevista Philip Zimbardo - La Ciudad de las Ideas. Parte 2



TED Phil Zimbardo La Psicología de la Maldad.



Milgram Experiment (Español)

El experimento de Milgram fue una serie de experimentos de psicología social llevada a cabo por Stanley Milgram, psicólogo en la Universidad de Yale, y descrita en un artículo publicado en 1963 en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology bajo el título «Behavioral Study of Obedience» («Estudio del comportamiento de la obediencia») y resumida en 1974 en su libro Obedience to authority. An experimental view (Obediencia a la autoridad. La perspectiva experimental). El fin de la prueba era medir la disposición de un participante para obedecer las órdenes de una autoridad aun cuando estas pudieran entrar en conflicto con su conciencia personal.

El investigador (V) persuade al participante (L) para que dé lo que éste cree son descargas eléctricas dolorosas a otro sujeto (S), el cual es un actor que simula recibirlas. Muchos participantes continuaron dando descargas a pesar de las súplicas del actor para que no lo hiciesen.
Los experimentos comenzaron en julio de 1961, tres meses después de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte en Jerusalén por crímenes contra la humanidad durante el régimen nazi en Alemania. Milgram ideó estos experimentos para responder a la pregunta: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el Holocausto solo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?

Milgram resumiría el experimento en su artículo Los peligros de la obediencia en 1974 escribiendo:

Los aspectos legales y filosóficos de la obediencia son de enorme importancia, pero dicen muy poco sobre cómo la mayoría de la gente se comporta en situaciones concretas. Monté un simple experimento en la Universidad de Yale para probar cuánto dolor infligiría un ciudadano corriente a otra persona simplemente porque se lo pedían para un experimento científico. La férrea autoridad se impuso a los fuertes imperativos morales de los sujetos (participantes) de lastimar a otros y, con los gritos de las víctimas sonando en los oídos de los sujetos (participantes), la autoridad subyugaba con mayor frecuencia. La extrema buena voluntad de los adultos de aceptar casi cualquier requerimiento ordenado por la autoridad constituye el principal descubrimiento del estudio.

Stanley Milgram. The Perils of Obedience (Los peligros de la obediencia. 1974)

Trata de la influencia que ejercen las autoridades sobre nosotros. Nos muestran que ni siquiera cuestionamos la autoridad, por injusta y cruel que sea. El científico ni siquiera era un científico, sino un actor, pero como tenía aspecto de científico nadie lo cuestionó. Nadie lo puso en duda y estuvieron ''maltratando'' a un hombre que, afortunadamente, era otro actor. Llegó un punto en que el actor fingía haber sufrido daños graves y ni siquiera respondía, y hubo quien lo sometió a descargas de más de 400w. La ignorancia crea monstruos.

(Petrus Rypff)



"LA ESCALA DE LA MALDAD"
La escala de la maldad fue presentada por el Dr. Michael Stone. 
  Esta escala se compone por 22 casillas o categorías, dónde tu y yo (personas normales) entraríamos en el nivel 1, y solamente si se asesina en defensa propia. 
 El narcisismo y psicopatía comienzan en el nivel 7, y se extienden hasta el nivel 22, lugar de asesinos, violadores, mutiladores.

Los 22 niveles de maldad según la escala de Michael Stone

Una herramienta que permite ubicar a los criminales en uno de los 22 niveles de maldad



Michael Stone es un  psiquiatría forense de la Universidad de Columbia que ha dedicado la mayor parte de su vida a estudiar y analizar en detalle comportamientos de todo tipo de asesinos. Gracias a toda esa investigación, pudo elaborar la escala de la maldad.


Stone dirigió el programa Most Evil (en España, Perfil de un psicópata) en el canal Discovery Max, donde expone dicha clasificación que él denomina “escala de maldad”. En los distintos capítulos del programa se muestra la vida y crímenes de varios asesinos, sobre los cuales se realiza una investigación y se explica cada caso en detalle, teniendo en cuenta todos los factores que hayan podido influir, predisponer y explicar el porqué de su conducta, para poder clasificarlo posteriormente en dicha escala.

Most Evil: elaborando una escala de maldad


Una herramienta para valorar el grado de psicopatía

   La escala de la maldad fue creada minuciosamente atendiendo a muchos tipos de factores: ambientales, neurológicos y genéticos. El objetivo era desglosar cada caso en unidades pequeñas, como si de moléculas se tratase, para así tener la mayor precisión posible y determinar la razón por la que una persona puede llegar a cometer algo tan atroz como un asesinato.

   En la escala de la maldad se plantean preguntas que ayudan al profesional a conocer las particularidades de cada caso. Por ejemplo, exploran si el sujeto tuvo una infancia traumática, sus motivaciones para cometer asesinatos, por qué tienen preferencias por unas víctimas u otras... Un punto clave en esta escala de maldad es, valga la redundancia, la maldad y el sadismo propiamente dicho plasmado en el crimen, es decir, la meditación de éste, el método de muerte que se utilizó, etc. Por tanto, se utilizan juicios de valor, de moralidad, de ética y otros para clasificar a los sujetos en un punto en concreto dentro de esta escala.

Analizando la mente y el cerebro del asesino

   Stone nos permite adentrarnos profundamente en la mente del asesino, examinando cómo funciona el cerebro de las personas que cometen delitos de sangre, así como sus sentimientos hacia la víctima en función del grado de maldad en el que se encuentren a partir de su escala de maldad.

 En algunas ocasiones se complementa la información con pruebas de escáner cerebral, haciendo visualizar a la persona diferentes fotografías y palabras desagradables emocionalmente, o bien de lo contrario, es decir, imágenes que evocan sentimientos positivos como el amor.

Los 22 niveles de maldad

   La escala en cuestión es una jerarquía que asciende progresivamente desde el nivel 1 hasta el 22, siendo mínima o nula maldad (nivel 1) a máxima (nivel 22). Después de esta introducción, vamos a conocer el modelo de la escala y sus distintos niveles.

Nivel 1: mataron exclusivamente en legítima defensa, no muestran ningún tipo de tendencia psicopática.

Nivel 2: crímenes pasionales cometidos por amantes celosos. Pueden resultar inmaduros y/o egocéntricos pero no son psicópatas.

Nivel 3: compañeros, socios o amantes entusiastas de peligrosos homicidas. Tienen personalidad impulsiva y aberrante con rasgos antisociales.

Nivel 4: matan en autodefensa, pero provocaron en gran medida que sucediera la agresión hacia ellos.

Nivel 5: individuos traumatizados psicológicamente que están desesperados y asesinan a familiares que abusaron sexualmente de ellos. Pueden incluirse drogodependientes que el motivo de su asesinato es para conseguir dinero o droga, pero no poseen características psicopáticas significativas. Tienen cierto remordimiento por los actos cometidos.

Nivel 6: actúan impulsivamente, “en caliente”. No tienen características psicopáticas marcadas.

Nivel 7: individuos altamente narcisistas, no distinguibles de personas con algún tipo de trastorno psicótico, matan a gente de su entorno principalmente por celos o pasión.

Nivel 8: personas no psicópatas pero con altos niveles de furia reprimida, llegan a matar cuando algún evento la desencadena o enciende.

Nivel 9: amantes celosos despechados con características psicopáticas.

Nivel 10: asesinos que mataron a gente que se interponía en su camino o testigos que pudieran delatarle. Tienen personalidad egocéntrica pero no psicopática claramente distinguible.

Nivel 11: lo mismo que el nivel diez pero esta vez con personalidad psicopática notable.

Nivel 12: psicópatas ansiosos de poder que asesinaron cuando se sintieron acorralados.

Nivel 13: psicópatas repletos de furia, los cuales perdieron el control de ésta.

Nivel 14: conspiradores psicópatas despiadadamente egocéntricos, desean obtener un beneficio de alguien.

Nivel 15: psicópatas multihomicidas que en un día de estallido de furia (spree killing) matan a tantas personas se crucen por delante suyo a sangre fría.

Nivel 16: psicópatas que cometen varios o múltiples actos criminales, no se conforman con asesinar una vez y pueden incluir actos viciosos.

Nivel 17: asesinos seriales sexualmente perversos y torturadores-asesinos, aunque su finalidad principal es la violación pues el homicidio posterior es con el propósito de que la víctima no lo denuncie.

Nivel 18: homicidas que suelen torturar previamente a sus víctimas, aunque su principal motivación es el asesinato.

Nivel 19: psicópatas inclinados hacia el terrorismo, la subyugación, violación e intimidación.

Nivel 20: torturadores y asesinos psicóticos en quienes la tortura es la principal motivación.

Nivel 21: psicópatas interesados en extremo en la tortura, pero de quienes no se sabe a ciencia cierta si han cometido homicidios.

Nivel 22: torturadores extremos y asesinos psicopáticos, los cuales la tortura es la principal motivación. Sus crímenes involucran tortura sexual prolongada, seguida por el asesinato de sus víctimas.
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LA JAURÍA HUMANA- Tráiler

Título original: The Chase. Año: 1966

Dirección: Arthur Penn - Guion: Lillian Hellman. Novela: Horton Foote
Música: John Barry - Fotografía: Joseph LaShelle

Reparto: Marlon Brando, Robert Redford, Angie Dickinson, Jane Fonda, Miriam Hopkins, E.G. Marshall, Robert Duvall, James Fox, Martha Hyer, Janice Rule, Richard Bradford, Jocelyn Brando, Katherine Walsh, Diana Hyland, Henry Hull, Clifton James

Género: Drama | Vida rural (Norteamérica). Racismo. Drama sureño. Melodrama. Grupos

Sinopsis: Un hombre (Robert Redford) que se ha escapado de la cárcel vuelve a su pueblo, pero sus vecinos, gentes absolutamente degradadas, emprenden contra él una auténtica cacería como si se tratara de una diversión más. Sólo el sheriff (Marlon Brando), un hombre integro y cabal, tratará de evitar su linchamiento. (FILMAFFINITY)




Perros de Paja
Título original: Straw Dogs
Año: 1971
Dirección: Sam Peckinpah
Guion: David Zelag Goodman, Sam Peckinpah. Novela: Gordon M. Williams
Música: Jerry Fielding - Fotografía. John Coquillon
Reparto: Dustin Hoffman, Susan George, David Warner, Peter Vaughan, T.P. McKenna, Del Henney, Sally Thomsett, Peter Arne, Colin Welland, Donald Webster, Jim Norton, Ken Hutchison, Len Jones
Género: Drama. Thriller | Vida rural. Venganza. Película de culto

Sinopsis: El astrofísico americano David Sumner (Hoffman) se traslada a vivir al pueblo de su mujer, en Gran Bretaña. Es un hombre reservado y tímido que vive absorto en sus investigaciones y procura evitar cualquier disputa. Sin embargo, la violencia de ciertos individuos del pueblo llega a tal extremo que Sumner, situado entre la espada y la pared, reacciona con las mismas armas que sus agresores para defender a su mujer y su hogar... Obra clave en la filmografía de Peckinpah, "Perros de paja" es un estudio sobre la violencia del ser humano basado en la novela "The Siege of Trencher's Farm", de Gordon M. Williams. (FILMAFFINITY)

Una película vibrante. Cómo la amargura, frustración y mediocridad puede sacar lo peor del ser humano. 



No Es País Para Viejos: Tráiler en español 

Dirección: Ethan Coen y Joel Coen.
País: USA. Año: 2007.
Género: Drama, thriller.
Interpretación: Tommy Lee Jones (sheriff Bell), Javier Bardem (Anton Chigurh), Josh Brolin (Llewelyn Moss), Woody Harrelson (Carson Wells), Garrett Dillahunt (agente Wendell), Kelly Macdonald (Carla Jean Moss), Tess Harper (Loretta Bell).
Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela homónima de Cormac McCarthy.
Música: Carter Burwell. Fotografía: Roger Deakins.

SINOPSIS: La historia da comienzo cuando Llewelyn Moss encuentra una camioneta rodeada por varios hombres muertos. En la parte trasera hay un cargamento de heroína y dos millones de dólares. Cuando Moss coge el dinero, provoca una reacción en cadena de violencia, que la ley, representada por el desilusionado sheriff Bell, no consigue detener. Moss intenta huir de sus perseguidores, especialmente del misterioso cerebro de la operación.



LA FRONTERA - El Limite (1989)



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