domingo, 12 de septiembre de 2021

LA AEN (ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE NEUROPSIQUIATRÍA) MARCA EL MEJOR CAMINO

 

LA AEN (ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE NEUROPSIQUIATRÍA) MARCA EL MEJOR CAMINO



   Hoy, como otros domingos, he madrugado y me he levantado con el cuerpo golfo. Lo digo porque estoy convencido de que esta entrada va a generar algo de polémica y me van a llover críticas, espero que constructivas, por pronunciarme abiertamente a favor de la AEN, debido a que esta asociación, a nivel nacional y regional (Amusm Aen Murcia) defiende postulados demasiado progresistas para un buen número de colegas, digamos "conservadores", que prefieren que las cosas permanezcan inmutables, que predomine el modelo biologicista, centrado más en los Hospitales de referencia que en la Red Comunitaria de Centros de Salud Mental, ETACs, Centros de Día y otros recursos asistenciales y preventivo-rehabilitadores (Me estoy refiriendo a las Asociaciones de Familiares y Enfermos Mentales y a las Asociaciones en Primera Persona, de más reciente creación, que aglutinan únicamente a personas afectadas por enfermedades mentales, que tienen, afortunadamente, cada vez más pujanza en sus reivindicaciones y en su lucha contra el estigma).

  En la directiva de la AMUSM AEN hay grandes profesionales, capitaneados por mi estimada Marifé L.S., actualmente al frente de la gerencia del área de Salud Mental del Servicio Murciano de Salud. También están en la junta directiva personas de contrastada valía humana y profesional (saludo desde aquí a mis amigos Concha D.S., J. Manuel L.N., María H.J,  José M.S., Juan G.S., Mª Luisa T.B., y a Isabel L.M.de E.)

   He recogido en esta entrada varios artículos, muy interesantes, que aparecen en la página de la Amusm Aen Murcia, y entre ellos he colado el manifiesto de la Asociación Nacional (AEN), en defensa del amenazado modelo de atención de Trieste (Italia) del que muchos hablan maravillas y cuyo mayor inconveniente, según las autoridades de la zona donde está ubicado, es el alto coste económico. Todos sabemos que en los tiempos que corren predominan los criterios economicistas sobre la calidad de los servicios públicos, ¡Qué pena!

Petrus Rypff  


El modelo de puertas abiertas en Psiquiatría, fundamental para romper estigmas


El Hospital de Inca instauró hace meses un sistema de puertas abiertas con la finalidad de normalizar el ingreso hospitalario del paciente con enfermedad mental

ConSalud.es - 09.02.2016  

   La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cuatro personas tendrá algún trastorno mental a lo largo de su vida. Sin embargo, Pablo Tobajas, Coordinador de Hospitalización del Hospital de Inca de Palma de Mallorca señala que “las personas con enfermedades mentales no son especialmente bienvenidos en hospitales o en la comunidad en general”. En este sentido, un modelo de puertas abiertas de la Unidad de agudos, “conseguiría favorecer y progresar en la normalización del ingreso hospitalario del paciente con enfermedad mental”, asegura este especialista.

   Muchas veces, se compara la Unidad de Psiquiatría en el hospital con una prisión, algo que suele vincularse con el acto de cierre de la puerta”, comenta Tobajas. Para acabar con esta percepción, el Hospital de Inca instauró hace meses un modelo de puertas abiertas en Psiquiatría, basado en un modelo asistencial con la Unidad de Hospitalización Breve, cuyo objetivo principal es evitar el estigma que sufren los pacientes psiquiátricos que requieren un ingreso hospitalario.

   “Es importante abrir líneas de trabajo asistenciales que puedan evitar algunos de los impactos psicológicos negativos en los pacientes, la desconfianza y la separación de la normalidad”, comenta Tobajas. Por ello, para evitar la estigmatización de estos pacientes y humanizar la asistencia sanitaria, la compañía Janssen ha promovido la I edición del Open Doors Experience, una reunión dirigida a los profesionales de la salud mental y a los facultativos de Psiquiatría.

   Para los expertos, generar un buen clima que pueda catalizar una buena relación paciente-personal es fundamental. Según Tobajas, coordinador de la I edición de Open Doors Experience, “la asistencia de los pacientes es fundamental y hay que avanzar para disminuir su malestar y la tensión que produce el quedar internado en un espacio cerrado”.

   La percepción social de la enfermedad mental está sesgada por el desconocimiento y la desinformación e influye en el aislamiento de las personas que la padecen. “La estigmatización es casi siempre inconsciente, basada en erróneas concepciones sociales, arraigadas en la percepción colectiva”.

   Open Doors Experience ha servido para recordar la importancia del enfermero en la atención de los pacientes con trastorno mental, ya que “facilita un mayor control al identificar a los pacientes que requieren mayor nivel de supervisión”. Además, Tobajas insiste en que, a la hora de tomar acciones, “se deben establecer soluciones que disminuyan el impacto de carga de trabajo sobre enfermería sin que éstas eviten el contacto estrecho y pasar tiempo con los pacientes”.







VIENTOS ADVERSOS EN TRIESTE




La transformación y el desmontaje del manicomio en Trieste

   Trieste es una ciudad de vientos. Periódica e intempestivamente, la célebre Bora se abate sobre las calles y obliga a los transeúntes a mantenerse en casa o a circular agarrados a gruesas cuerdas que el Ayuntamiento instala para sujetarse.

   Pues bien, hace unos días se ha informado oficialmente a la AEN que la Bora sopla huracanada contra los servicios de salud mental, no sólo de Trieste sino de toda la región de Friuli Venecia Giulia. El modelo de atención que allí milagrosamente se sostiene desde hace más de cincuenta años, heredero de la inspiración y el tesón revolucionario de Franco y Franca Basaglia, amenaza con ser desmantelado.

   Al parecer no se trata de un golpe frontal, sino de un paso añadido, quizá más intenso que los anteriores, en esa estrategia tenue con que ahora se desquicia y aniquila una forma trabajo. Hoy puede tratarse de una selección de profesionales, curiosamente perfilada en contra del modelo local, mañana una reducción de recursos malamente justificada y pasado se convoca un oportuno concurso de traslado que rompe los equipos y atrae a personal desmotivado. Son tácticas que conocemos aquí de primera mano y a las que ya nos hemos habituado, tanto que observamos perplejos, pero de momento inermes, cómo la mancha de aceite de la psiquiatría más conservadora, académica, ignorante y autoritaria se extiende por todos los rincones de la patria.

   Un procedimiento conocido, por consiguiente, que se aplica actualmente sobre Trieste y que ha movido a pedir ayuda a la AEN, entre otros organismos, por boca de sus más conocidos representantes: Rotelli, Mezzina, Dell’Acqua, etc.

   El ejemplo de Trieste, cuyos servicios comunitarios han recibido un reconocimiento universal, vive hoy momentos delicados. Una psiquiatría tan vulgar como la dominante en la actualidad no podía seguir tolerando pasivamente que un centro de referencia mundial demostrara abiertamente que hay otra forma de trabajar que no encaja en su breviario. Por eso vuelven a intentarlo. Se trata de borrar ese incómodo testimonio, por bien de la buena conciencia y la comodidad de sus gentes, simpatizantes y afiliados. En el siglo XIX, los psiquiatras críticos se quejaban de la escasa atención que se prestaba a los establecimientos de Gheel, abiertos e integrados en la sociedad, mientras que hoy nos quejamos de que Trieste quiera ser borrado del mapa de la salud mental y se nos prive de ese espejo donde todos nos miramos: unos para intentar seguir su camino y otros para derrocarlo.

   En Trieste nació y se mantuvo uno de los hallazgos más valiosos de la asistencia psiquiátrica: su centro de salud mental. Un centro abierto las veinticuatro horas, de libre acceso, sin cita previa, con atención en tiempo real, provisto de camas para descanso y breves estancias, inclinado al tratamiento en la comunidad y con la comunidad, sin violencia ni tratamientos involuntarios, respetuoso de los derechos humanos y atento antes a las necesidades globales de las personas que a tratar simplemente enfermedades. Duele ver que ese foco de luz, que ha inspirado a tantos de nosotros en su aventura particular, pueda verse apagado.

   Por todo ello, tras escuchar a los trabajadores y artífices del modelo, nos oponemos a la intentona y declaramos, desde la Junta Directiva de la AEN, nuestro apoyo y solidaridad a los compañeros italianos que intentan evitar por todos los medios que la pseudociencia de la evidencia imponga su estrechez de miras y su estúpida verdad.

   El capitalismo neoliberal ya no soporta esa llama incandescente de la Italia de izquierdas, nacida del eurocomunismo y la integración social.

   Desde aquí solicitamos, a quien corresponda, que no es otro que el Gobierno regional, a que detengan ese mezquino atentado.

Junta Directiva AEN-PSM. 8 de junio de 2021

---------------------------------------------


Más parecidas a hogares y menos a hospitales:

cómo mejorar las residencias de mayores en

España

La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales propone un nuevo modelo que prime la atención a la tercera edad en los domicilios y que dinamice los centros de ancianos

Varios ancianos en una de las salas de la residencia de mayores de Carballo, el 19 de junio en A Coruña.M. DYLAN / EUROPA PRESS

EMILIO SÁNCHEZ HIDALGO. Madrid - 21 JUN 2021

  El modelo de residencias de mayores en España no siempre ha funcionado como ahora. Ha ido cambiando en las últimas décadas. “Hace años había asilos que se llamaban ‘para abuelos desamparados’, después pasamos a las macrorresidencias de 500 plazas de la época del desarrollismo. En los ochenta había residencias tipo hotel con encanto y ahora hemos ido hacia grandes centros que parecen hospitalarios”, resume Gustavo García, coordinador de Estudios de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. Este colectivo de expertos en la materia propone un nuevo sistema que sustituya al actual. La característica principal de este modelo es que favorece que los mayores puedan vivir en sus casas más tiempo, que parte de la atención que reciben en las residencias se pueda trasladar a sus hogares. Y una vez que el traslado a una residencia resulte inevitable, que los centros sean más parecidos al lugar donde vivían.


 Una empleada ayuda a una señora mayor a sentarse en la Residencia de ancianos Santa María de Montecarmelo en Madrid.


Candelas Leal y su madre, una mujer que sacó a su madre de la residencia y la cuida en casa. 

Mamá se queda en casa: crisis de reputación en las residencias de ancianos

   La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales quiere que “no sea la persona quien se tenga que adaptar a la vida colectiva en una institución, sino que sea el centro o el servicio el que se adapte a las expectativas de cada persona”, según indica en el informe Un nuevo modelo residencial para personas en situación de dependencia: residencia, su casa, que ha presentado este lunes. Este colectivo considera que el modelo actual es “excesivamente institucionalizador, masificado y con poco margen para el desarrollo del proyecto vital que cada persona decida”. Los datos oficiales del Imserso, que son previos a la pandemia, señalaban que había 389.000 plazas en residencias de mayores. “Son demasiadas. Hay una parte de los residentes [cuya cifra total se desconoce] que podrían seguir en sus casas si se les atendiese convenientemente”, añade Gustavo García, coautor del documento. Esta propuesta llega tras el desastre que vivieron las residencias durante la pandemia: hasta junio de 2020 fallecieron 19.861 personas, una debacle que ha azuzado el debate sobre este sistema.

   Este grupo de expertos pide que haya más “flexibilidad” y “compatibilidad” entre los recursos dedicados a los mayores (ayuda a domicilio, teleasistencia, centros de día o residencias). “Ahora si te conceden la ayuda a domicilio, tienes que estar en tu casa. Y si cuentas con plaza en una residencia, normalmente, sólo puede ser eso. Se puede combinar, pero es difícil y cuesta mucho cambiar de recurso en función de tus necesidades”, continúa García. ¿Y cómo puede ayudar una residencia a las personas que no estén internas? “Ampliando y complementando los servicios domiciliarios”, explica el documento. “Deberían ofrecer servicios a personas que viven cerca, como estancias diurnas, comedores y servicios de rehabilitación con instalaciones específicas y profesionales. Pero también puede ser un centro de servicios a domicilio, desplazando a él a sus profesionales (fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, trabajadores sociales…), o llevando servicios materiales de comida o lavandería a domicilio o transporte adaptado”.

   Para que esta idea sea posible, las residencias deberían emplazarse en lugares accesibles y no en polígonos, como es el caso de muchos centros. Tanto si las personas pueden compatibilizar la ayuda a domicilio con la residencia como si su situación exige que sean ingresadas, “tienen todo el derecho a seguir disfrutando de la vecindad, en el entorno donde tienen sus referencias. Resulta cruel que tengan que desarraigarse y perder sus referencias en su edad más adulta”, indica el informe.

   En opinión de Gustavo García, vamos a un modelo cada vez más “hospitalario”, en vez de “residencial”: “Hay empresas que han visto un hueco en la pandemia para ir a un modelo centrado en los cuidados médicos”. Esta asociación denuncia que muchos residentes mayores pagan por duplicado la sanidad: a la seguridad social y a la residencia en la que se alojan. “No decimos que no haya enfermeras para administrar medicación o fisioterapeutas, pero la mayor parte de la prestación la tiene que prestar la sanidad pública a la que tienen derecho. Esos profesionales se pueden desplazar a las residencias cuando sea necesario, como lo hacen con los domicilios”. García insiste en que “las residencias no pueden ser centros médicos”. “Nadie quiere vivir en un hospital. Frente a eso, nosotros proponemos que las personas mayores no vivan en centros repletos de médicos y con personal en bata, sino en lugares donde desarrollar sus vidas con dignidad”, comenta.

Un hombre lee un periódico en el parque Caramuel, en el barrio de Puerta del Ángel de Madrid, el 3 de junio. OLMO CALVO

   Cuando habla de dignidad se refiere, por ejemplo, a que el ocio no se reduzca a actividades infantiles repetitivas como rellenar fichas de colores, sino que puedan desarrollar sus aficiones como adultos. Otro aspecto clave en esta línea en la propuesta de la asociación son los núcleos de convivencia: la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales plantea que los mayores vivan en espacios similares a viviendas, con habitaciones individuales (reclaman al menos un 75% de habitaciones de este tipo) y espacios comunes, en grupos de, como máximo, 15 personas. “Son las personas residentes quienes se tienen que apropiar y ordenar el espacio de sus unidades de convivencia. Su mobiliario y decoración tienen que responder a características hogareñas (por ejemplo, que los residentes puedan llevar sus propios muebles). La adscripción a cada unidad tiene que ser, en lo posible, de carácter voluntario, por afinidad. No se debe estructurar por grados de dependencia o por el nivel de deterioro o comportamiento. Sería inhumano”, continúa la propuesta de la asociación. Otras ideas para que las residencias sean más hogareñas son eliminar restricciones horarias injustificadas, permitir que los residentes puedan cocinar para sí mismos en esos núcleos de convivencia (con cocina propia) o “democratizar” el acceso a las cocinas de la residencia, facilitar las visitas de familiares y que los usuarios puedan cocinar para ellos, que incluso un familiar de visita se pueda alojar en el centro temporalmente...

Reforzar las plantillas

   ara poder desarrollar esta propuesta, sería necesario un mayor gasto público en residencias. La asociación no quiere cuantificarlo para “no condicionar el debate político sobre el tema”, pero sí advierte de que habría que hacer un esfuerzo. Para empezar, habría que ampliar las plantillas, pasando de la ratio acordada en 2008 (0,47 trabajadores por residente) a 0,5 por usuario, con el objetivo de llegar a 0,6 en cinco años. Algunas comunidades ya se acercan a este objetivo, ya que sus normativas propias fijan una ratio de 0,55.

   La asociación también pide una mejora de salarios de los empleados. Los perfiles que habría que reforzar en este nuevo modelo son los del personal auxiliar de enfermería y, especialmente, el de los gerocultores (los trabajadores que siguen el día a día de la residencia). “En el sector de cuidados, la estabilidad laboral es algo más que un derecho laboral, es un requisito de calidad en la atención, por la importancia de los vínculos que se establecen entre trabajadores y residentes. Una excesiva rotación, sin causa justificada, podría considerarse una forma de maltrato institucional”, añade la propuesta.

   Además, la asociación también plantea la reducción del uso de sujeciones, desarrollar un registro de personas condenadas por abuso de personas mayores para evitar que trabajen en los centros o flexibilizar el requisito de edad para ser persona usuaria de un centro residencial (de manera que familiares con discapacidad u otras necesidades también puedan acceder a los núcleos de convivencia).

¿Es posible la transición a este modelo? 

   “Son grandes cambios y van a ser difíciles, pero se pueden hacer”, contesta García. Destaca que muchas de estas ideas ya se están aplicando en centros de toda España “y están funcionando”. Este experto cree que el Gobierno y las comunidades autónomas, de las que depende principalmente el desarrollo final de la propuesta, les harán caso. “No en todo. No espero que las 17 autonomías y el Imserso asuman todas las ideas, pero creo que vamos a marcar dirección. Muchas de estas medidas ya están en marcha. Las nuevas generaciones de mayores vamos en esa dirección: no nos conformamos con horarios de colegio, pedimos otra cosa. Queremos ser más autónomos”, dice. Este lunes por la tarde la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales se reúne con el Imserso para explicarle esta propuesta.

Ancianos de dos residencias madrileñas disfrutan de una salida grupal a principios de mayo al Zoo Aquarium de Madrid. LUCA PIERGIOVANNI / EFE

   El objetivo final, y de momento “utópico”, del nuevo planteamiento sería que “todos los mayores” puedan vivir en sus domicilios. “Quizás, en un futuro no muy lejano, cuando se hable de un nuevo modelo residencial, ya no se hable de centros sino de servicios en el propio domicilio. Sería el desenlace lógico de esta trayectoria que va desde modelos institucionalizadores (asistenciales, hospitalarios, masificados…) hacia centros de carácter hogareño y de atención personalizada”, finaliza la propuesta.

   Gustavo García cree que el debate sobre el nuevo modelo residencial se dará “pronto”. Hay algunos obstáculos para su aplicación que se aprecian en un vistazo a los datos que recoge la asociación: solo el 4,3% de los mayores de 65 años cuentan con una plaza en una residencia en España y el porcentaje se reduce al 2,68% entre plazas públicas, faltan 70.000 plazas en residencias para alcanzar el mínimo que marca la Organización Mundial de la Salud y sólo en cinco autonomías se alcanza la ratio de cinco plazas en residencias por cada 100 mayores de 65 años —Cantabria, Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha y Castilla y León—. Y todo ello en un país cada día más envejecido: “Los recursos para los mayores no evolucionan al mismo ritmo que envejece la pirámide demográfica”, explica García.

   A finales de abril de 2021, el Gobierno aprobó medidas en la dirección que apunta la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales: a propuesta del Ministerio de Derechos Sociales, se dio luz verde a una inversión de 730,8 millones de los fondos europeos a repartir entre las comunidades para impulsar un nuevo sistema de cuidados. La mayor parte de estos fondos tienen por objetivo, según explicó el Ejecutivo, “atender prioritariamente a las personas mayores o dependientes en sus domicilios, y, cuando eso ya no sea posible, prestar esa atención en residencias más pequeñas y con personal más estable”. La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, dijo entonces que el modelo residencial actual “no está atendiendo adecuadamente ni a las necesidades de personas mayores y dependientes y tampoco a sus deseos”, ya que la mayoría prefiere ser atendida en sus casas mientras sea posible.


¿España necesita una ley de salud mental? Siete claves de los profesionales ahora que el tema ha vuelto al Congreso

Tras recibir una primera versión de la normativa que el grupo parlamentario pretende llevar al Congreso, muy parecida a la que decayó en 2019, valoran que queda mucho trabajo por delante para que el texto responda a sus peticiones

— La pandemia arrasa la salud mental de los menores: crecen un 50% las urgencias pediátricas por problemas psiquiátricos

Imagen de uno de los proyectos de Apropa Cultura para una cultura "libre de estigma" 

Elena Cabrera. 6 de junio de 2021. elDiario.es

   Unidas Podemos vuelve a intentar construir una ley de salud mental, después de que en 2019, sobre la campana de la anterior legislatura, fracasara en el Parlamento por falta de apoyos. En esta ocasión, el grupo parlamentario ha preferido abrir la puerta a las aportaciones del sector y de otras formaciones políticas antes de dar el paso para registrarla en el Congreso. Esencialmente es la misma ley de hace dos años pero incorpora a la propuesta los nuevos retos que se han evidenciado con la pandemia.


La número dos del tenis mundial, Naomi Osaka, deja Roland Garros por salud mental: "Me da ansiedad hablar con los medios"

"Hola a todo el mundo. Espero que estéis bien. Estoy escribiendo esto para decir que no voy a dar ninguna rueda de prensa durante Roland Garros. Siento muy a menudo que la gente no concede mucha importancia a la salud mental de los atletas y esto se hace visible cada vez que veo una rueda de prensa o asisto a una. A menudo nos sentamos y hay preguntas que nos han hecho múltiples veces anteriormente o nos hacen algunas que nos hacen dudar de nosotras mismas y simplemente no quiero someterme a gente que me genera dudas. He visto muchos vídeos de atletas viniéndose abajo después de una derrota en una rueda de prensa y sé que ustedes también. Creo que toda esa situación de presionar a una persona cuando está baja de ánimo y no entiendo el razonamiento de fondo. No hacer ruedas de prensa no es algo personal en mi caso contra el torneo y hay varios periodistas que me han entrevistado desde que era joven y tengo una relación amistosa con la mayoría de ellos. Sin embargo, si las organizaciones piensan que pueden seguir diciendo: 'haz la rueda de prensa o serás sancionada' y continúan ignorando la salud mental de los atletas como una parte central de esta cooperación, simplemente tendré que reírme. En cualquier caso, solo espero que la cantidad por la que me sancionen vaya directamente a organizaciones caritativas que trabajen con la salud mental. Besos", decía en su comunicado la tenista japonesa.

   En marzo, el diputado de Más País Íñigo Errejón llevó al hemiciclo, y de ahí a la conversación pública, las carencias del sistema de salud mental: la falta de profesionales y el estigma social. Dos flaquezas que necesitan ser corregidas con políticas públicas que hasta ahora se articulan con una Estrategia de Salud Mental que lleva diez años caducada. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le contestó al diputado que el Ministerio de Sanidad está trabajando en un nuevo plan estratégico, el cual vendrá acompañado de 2,5 millones de euros en los Presupuestos Generales para darlo a conocer y luchar, precisamente, contra esa estigmatización. Está por ver cuál es la reacción del PSOE ante la propuesta de su socio de Gobierno y si considera que es una legislación necesaria a pesar de la Estrategia. Por otro lado, muchas de las organizaciones profesionales y de pacientes aún no lo han recibido y otras, como la Sociedad Española de Psiquiatría y la Confederación Salud Mental, prefieren no valorarla hasta haberla estudiado en profundidad.

   La primera pregunta es si España necesita una ley de salud mental. En el momento de presentarse la propuesta de 2019, la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) recomendó evitar la generación de legislaciones específicas, "en línea con las recomendaciones del Comité de Personas con Discapacidad y la Relatora Especial" de la ONU ya que, "en cierta manera, la mejor Ley de Salud Mental sería la Ley de Presupuestos". Consultados sobre este nuevo proyecto, están más abiertos debido al carácter "amplio" de la ley y el proceso consultivo que ha abierto Unidas Podemos antes de registrarla, lo que da "margen de trabajo", según su presidente, Mikel Munárriz. "Vamos a hablar de la ley de salud mental pero vamos a ir haciendo cosas mientras", añade, pues hay otras leyes y una transversalidad en las que se pueden avanzar. La AEN tiene una serie de propuestas que en su mayoría encajan con el espíritu del proyecto: abordar la salud mental en el marco de "una sociedad más cohesionada", reforzando la parte comunitaria: formado equipos multidisciplinares y vinculados al territorio y permitiendo la participación de la ciudadanía en el diseño de estos. La propuesta de ley recoge la participación activa de las personas afectadas por problemas de salud mental en la organización de los servicios. Para Munárriz es importante también y lo que propone es que "personas que han vivido con problemas de salud mental se incorporen como agentes de apoyo mutuo, facilitadores y gestores de grupos de autoayuda", para poder enriquecer y apoyar "a partir de su experiencia".

Coerciones e internamiento involuntario

   La AEN recalca que es preciso ahondar en un enfoque de derechos humanos, señalando específicamente la erradicación de la coerción. Precisamente la ONU está solicitando este punto al Consejo de Europa para que retire del Protocolo Adicional al Convenio de Oviedo ya que este permite a los 47 Estados miembro aplicar medidas coercitivas, incluido el tratamiento forzoso y el internamiento involuntario en instituciones psiquiátricas. La anterior Estrategia 2009-2013 no se opone a las medidas coercitivas y de contención sino que intenta armonizar un código de buenas prácticas.

    La Confederación Salud Mental, plataforma que agrupa a más de 300 asociaciones y 47.000 socios, también lleva años solicitando al Comité de Bioética que se oponga al protocolo de ingresos involuntarios ya que entra en contradicción con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. En 2016, el Comité de Bioética de España admitía que el uso de contenciones en España es más frecuente que en los países de nuestro entorno y, sin prohibirlas, recomendaba que se usaran sólo cuando sean imprescindibles. El Comité de Bioética europeo está discutiendo, pero todavía no ha aprobado, un documento final con su recomendación.

   En la ley que propone UP la redacción no es clara. Las sujeciones mecánicas o las coerciones farmacológicas o de otro tipo no se prohíben tajantemente pero se pide a los centros que implementen "los cambios pertinentes en el funcionamiento" para "posibilitar la regulación" y "tender a la eliminación de la contención mecánica" y sí que las descarta para el internamiento voluntario. Respecto al internamiento involuntario, sí se opone, "salvo los supuestos restringidos y tasados en que lo determine una ley orgánica y siempre previa autorización judicial".

   Lo que sí propone la ley es un registro en el que consten todas las contenciones mecánicas realizadas, algo que llevan tiempo pidiendo las organizaciones profesionales. Munárriz admite que "la fraseología es confusa pero no debemos entrar a valorarlo ahora porque son artículos que deben mejorarse más" ya que uno de los problemas de este borrador de ley es que "no entra en los detalles". En cualquier caso, la AEN y la Confederación de Salud Mental, así como otras organizaciones, están totalmente en contra de las contenciones y los ingresos involuntarios. "Pase lo que pase con esta ley, lo importante es que España no ratifique el Protocolo Adicional al Convenio de Oviedo", señala Munárriz ya que, hasta ahora, "el Estado español no ha dicho que esté en contra de este protocolo" que es el que permite los internamientos involuntarios, "hasta que no llegue la votación de ministros no estaremos seguros de cuál es la postura de España".

Incremento de ratios

   Hay consenso en la sociedad sobre que el principal problema de la salud mental es el acceso a ella, lo cual se traduce en largos tiempos de espera, debido a la escasez de profesionales. Esto provoca una fuerte desigualdad entre quienes pueden pagarse la atención privada y los que pasan meses conviviendo con sus trastornos esperando una cita. Este proyecto de ley propone aumentar las ratios, en un plazo de cuatro años, con un mínimo de 18 psiquiatras por 100.000 habitantes (actualmente hay 10), 18 psicólogos y psicólogas (actualmente hay 6) y 23 enfermeros y enfermeras especialistas (actualmente hay 7,5). Esta propuesta equivaldría a la media europea pero, al menos en el caso de la enfermería, a la Asociación Nacional de Enfermeras de Salud Mental (AEESME), le parece "escasa e insuficiente", indica su secretario, Carlos Aguilera, ya que la referencia europea es de 2014 y "transcurridos estos siete años, a los que hay que sumar los retos de la pandemia, la cifra se queda al límite", por lo que proponen que sean al menos 30 enfermeros por cada 100.000 habitantes. Por otro lado, la AEESME está a favor de "hacer énfasis en la dimensión positiva" de la salud mental, "dentro de un contexto de bienestar y habilidad para adaptarse" de la población. En ese marco, la consideración de los cuidados enfermeros especializados en salud mental es "esencial", aunque le pide a la ley que facilite la coordinación entre el sistema de Atención Primaria y el especializado, con el objetivo de "frenar la medicalización y la psicologización de la vida cotidiana", para lo cual ayudaría el refuerzo de la enfermería.

   La Asociación Española de Neuropsiquiatría, potenciando su visión multidisciplinar, apunta que la salud mental "no es solo una cosa de médicos y psicólogos sino que hace falta de todo", por lo que habría que fijar ratios para otras profesiones o al menos considerar su valor y su aportación al sistema.


Esperas interminables

   Esta ley no fijaría unas garantías de tiempo de atención, para establecer un máximo de acceso a las prestaciones y los servicios de salud mental, sino que insta al Consejo Interterritorial de Salud a que lo haga, para acordarlos conjuntamente con las comunidades autónomas y fijarlos en un real decreto.


Riesgo laboral

   El proyecto propone modificar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 para incorporar la protección de la salud mental en el deber de prevención del empresario. Lo hace ante la "evidencia empírica de que las situaciones de desempleo y precariedad laboral son factores que incrementan el riesgo de padecer problemas de salud mental". Una de esas novedades respecto a la anterior propuesta, relativo a cómo la sociedad ha reaccionado ante la pandemia, llega a partir de la experiencia del trabajo a distancia. La modificación a la ley de Riesgos Laborales que se propone señala específicamente que el empresario debe garantizar la protección de la salud mental de las personas trabajadoras y en concreto, entre otros factores, "la efectividad del derecho a la desconexión digital".


Prevención del suicidio

   La ley propone tres acciones relativas a la prevención del suicidio: formación (no sólo para profesionales sanitarios sino también para bomberos, policías, docentes y periodistas), la creación de un protocolo consensuado con el Consejo Interterritorial de Salud y un registro de datos a nivel estatal para estudiar con mayor detalle la epidemiología del suicidio. Las organizaciones coinciden en que es un tema al que se debe poner atención y destinar recursos, en especial en la población adolescente. El suicidio es la segunda o tercera causa de muerte entre los menores de 21 años y la tercera en la adolescencia, una situación que "probablemente va a empeorar", según Azucena Díez, la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil.


Flaqueza en la investigación

   El Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam) dependiente del Instituto de Salud Carlos III forma parte del consejo asesor de la Estrategia de Salud Mental. Su director científico, Eduard Vieta, ha leído el borrador y ha quedado impresionado por "su pobreza". "La parte de investigación es patética", afirma, sobre los dos artículos que componen el capítulo dedicado a la investigación, así como un apunte en el capítulo dedicado a las personas afectadas por la crisis de la COVID-19. "La ley habla mucho de derechos humanos, lo cual es obvio, pero habla cero de ciencia. Nunca se habla de enfermedad mental sino de problemas mentales", añade, recalcando también que sólo hay una cita a un estudio científico y que ni siquiera está centrado en España.

   "La parte de la investigación habla de regulación de derechos e ignora todas las oportunidades que podría haber ahí", dice Vieta. El primer artículo del capítulo dedicado a la investigación y la promoción de la salud mental alude a que hay que actualizar y hacer públicos anualmente "los datos epidemiológicos" pero el director de Cibersam precisa que "meter datos del sistema de salud es gestión, no epidemiología".

   "Estoy cien por cien de acuerdo con lo que dice la ley pero es que son cosas que doy por supuesto", incide. "Sería una oportunidad para que la innovación participe con aquellos que se dedican a tratar, y eso es algo que sí podría estar aquí. Además, me parece llamativo que no se hable de investigación en biociencia, ni fórmulas concretas para una coordinación con las autonomías que solucione los problemas existentes", añade. Una de sus propuestas sería la de garantizar la defensa del paciente para que tenga derecho a los tratamientos más eficaces, "a pesar de que sean caros, como ocurre en oncología".

Camino por delante

   "No sé si es que acaso son cuestiones para una ley de ciencia en lugar de una ley de salud mental pero este es un papel que ya nace mal. Es un error pasar un borrador que tiene muchos problemas, hay que traer un documento más trabajado. ¿Cómo vas a construir un buen edificio si pones unos cimientos con aluminosis?", se pregunta Eduard Vieta.

   En lo que concierne a la formación, el borrador de ley recoge que la formación de los profesionales debe tener un enfoque de derechos humanos, pero la Asociación Española de Neuropsiquiatría propondrá algo más específico: que la formación esté totalmente desligada de la industria farmacéutica.

"Esta ola no la debemos dejar pasar", concluye Mikel Munárriz. "Parece que va a haber un impulso de los servicios públicos, de los cuidados de las personas, de la atención a las situaciones de debilidad que ha evidenciado la pandemia, por lo que hay que estar ahí con la salud mental para que no se quede atrás".



Día Mundial Salud Mental 2020: Mikel Munárriz Ferris. 10 oct 2020. Presidente de la AEN

   Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, y ante las circunstancias actuales de la pandemia del COVID-19,  desde el Comité de Salud Mental de la Comunidad Valenciana hemos preparado un total de 11 píldoras informativas para abordar el tema de la Salud Mental (SM) y Bienestar Emocional desde diferentes puntos de vista. 

   El video se centra en el Bienestar emocional desde el punto de vista de los Contextos Profesionales en Situación de Crisis Sanitaria, en este caso desde la perspectiva de las entidades públicas.

   El vídeo cuenta con la presencia de:  D.Mikel Munarriz Ferris. Psiquiatra. Coordinador de la Oficina Autonómica de Salud Mental de la Generalitat Valenciana. Consellería de Sanidad.  Actualmente presidente de la AEN.

Puntos a destacar:

-  Concepto de Bienestar  Emocional (BE) y relación con la Salud Mental(SM).

-  Actividades y acciones desde los Servicios de Salud Mental para obtener el BE.

-  Perspectiva colectiva del término BE.



SUPERTRAMP * FOOL'S OVERTURE * - (OBERTURA DE LOS LOCOS) Subtítulos en Español. 26 feb 2021

Esta canción de 1977, me dejó atónito por su belleza y originalidad.

Desde 1975 hasta 1983 fui un seguidor incondicional de Supertramp, estaba enamorado de su música, en aquella época sentía grandes emociones con aquel grupo hasta que se escindió con la salida de Roger Hodgson. Posteriormente a 1983 seguí al grupo, aunque con un cierto distanciamiento pues creí que había un declive en los sonidos representativos de la banda, continuaba comprando sus discos y disfrutando en menor medida de las canciones que más me llamaban la atención. Las imágenes no tienen el sentido original que Supertramp quería dar al tema musical, pero me parecieron que podían encajar con otra interpretación del texto.

Petrus Rypff

This song from 1977, I was stunned by its beauty and originality.

From 1975 to 1983 I was an unconditional follower of Supertramp, I was in love with their music, at that time I felt my great emotions with that group until it split with the departure of Roger Hodgson. After 1983 I followed the group, although with a certain distance because I believed that there was a decline in the representative sounds of the band, although buying their records and enjoying to a lesser extent the songs that most caught my attention. The images do not have the original meaning that Supertramp wanted to give to the musical theme, but they seemed to me that they could fit with another interpretation of the text.



No hay comentarios: