jueves, 30 de septiembre de 2021

TIEMPO DE AMAR


TIEMPO DE AMAR




    En una isla vivían en armonía el Amor, la tristeza, y todos los demás sentimientos. Un día en uno de esos que la naturaleza parece estar de malas, el amor se despertó aterrorizado sintiendo que su isla estaba siendo inundada.

   Pero se olvidó rápido del miedo y cuidó de que todos los sentimientos se salvaran. Todos corrieron y tomaron sus barcos y corrieron, y subieron a una montaña bien alta, donde podrían ver la isla siendo inundada, pero sin que corriesen peligro.

  Sólo el amor no se apresuró, el amor nunca se apresura. Él quería quedarse un poquito más en su isla, pero cuando se estaba casi ahogando se acordó de que no debía morir. Entonces corrió en dirección a los barcos que habían partido y gritó auxilio.

   La Riqueza, oyendo el grito del amor, respondió que no podría llevarlo ya que todo el oro y la plata que cargaba podrían provocar que su barco se hundiera si se demoraba más tiempo. Pasó entonces la Vanidad que también dijo que no podría ayudarlo porque debido a que el amor se había ensuciado ayudando a los otros, ella podría ensuciarse también, cosa que no podría soportar. Por detrás de la Vanidad venía la Tristeza que se sentía tan profunda que no quería estar acompañada por nadie. Pasó también la Alegría, pero tan alegre estaba que no oyó la súplica del amor.

   Sin esperanza el Amor se sentó sobre la última piedra que todavía se veía sobre la superficie del agua y comenzó a menguar. Su llanto fue tan triste que llamó la atención de un anciano que pasaba con su barco. El viejo tomó al Amor en sus brazos y lo llevó hacia la montaña más alta, junto con los otros sentimientos. Una vez recuperado, el amor preguntó a la Sabiduría quién era el viejito que le había ayudado.... a lo que ésta respondió: - "El Tiempo". El Amor cuestionó: - "¿Por qué solo el Tiempo pudo traerme aquí?". La Sabiduría entonces respondió: "Porque sólo el Tiempo tiene la capacidad de ayudar al Amor a llegar a los lugares más difíciles".


   Había una vez dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación. Cuando de pronto, el hielo se rompió y uno de los niños cayó al agua. El otro niño viendo que su amigo se ahogaba debajo del hielo, cogió una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y salvar así a su amigo.

   Cuando llegaron los bomberos y vieron lo ocurrido se preguntaron:

  -¿Cómo lo hizo? El hielo es muy grueso, ¡es imposible que lo haya podido quebrar con esa piedra y con sus manos tan pequeñas!

    En ese instante apareció un anciano y dijo: -"Yo sé cómo lo hizo"...

    - "¿Cómo?". Preguntaron al anciano, y él contestó:

    -  "No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo".





Querer es poder, y si no puedes, pide ayuda, con voluntad y un punto de apoyo se puede conseguir casi todo.

Petrus Rypff


Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación. (Proverbio árabe) 

Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos. (Proverbio chino) 

Nuestro deseo desprecia y abandona lo que tenemos para correr detrás de lo que no tenemos. (Michel de Montaigne)

“Ahora que estamos tan lejos, ya no te hablo con las palabras que solo han servido para no entendernos”. (Julio Cortázar)

Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas. (Blaise Pascal)





   La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y

desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto

mutuo 

(E.Galeano)


   Muchas veces una persona desvalida agradece más un gesto

amable y algo de conversación que una limosna

(Petrus Rypff)

 


   Muchas veces hay que romper amarras y enfrentarse a la tempestad, el éxito no está garantizado pero permanecer esclavizado es un castigo demasiado grande.

(Petrus Rypff)


   Soy tan natural que los pájaros en la noche radiante se posan en mi pelo, seguros y sin anhelo, pues los árboles sólo alimentan al sol, su vuelo.

   ¡Oh Dios que me alumbre la luna, que me cubra la serpiente y que la tienda...de campaña sea sólo un símbolo! Pues mi vida, mi vida sólo está cubierta de mí.

(Calvin Chestnut)


 



Whitesnake // Is this Love (Subtitulado al español)



Scorpions Still Loving You (Subtitulos en Español)

"Si volviéramos a empezar todo de nuevo trataría de cambiar las cosas que mataron nuestro amor.... Esto no puede terminar por que aún te sigo amando".


miércoles, 29 de septiembre de 2021

La Mente Dormida: ASERTIVIDAD SÍ, PATERNALISMO Y PERSUASIÓN, CLARAM...

La Mente Dormida: ASERTIVIDAD SÍ, PATERNALISMO Y PERSUASIÓN, CLARAM...: ASERTIVIDAD SÍ, PATERNALISMO Y PERSUASIÓN,  CLARAMENTE NO KAROL G - 200 Copas (Official Video) PORQUE NO   ¡Porque no! Porque aún no ha naci...

ASERTIVIDAD SÍ, PATERNALISMO Y PERSUASIÓN, CLARAMENTE NO

ASERTIVIDAD SÍ, PATERNALISMO Y PERSUASIÓN, CLARAMENTE NO



KAROL G - 200 Copas (Official Video)


PORQUE NO 

  • ¡Porque no!
  • Porque aún no ha nacido la crisis que pueda con nosotros
  • Porque, como el mimbre, antes partimos que doblamos
  • Porque el cielo no caerá sobre nuestras cabezas
  • Porque pueden matar al soñador, pero nunca al sueño
  • Porque nos caemos para levantarnos
  • Porque bailaremos bajo la lluvia
  • Porque somos salmones nadando a contracorriente
  • Porque mientras nos queden reinas en el tablero, no hay temor al jaque mate
  • Porque si las flechas ocultan el sol, pelearemos en la sombra
  • Porque con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero
  • Porque nada sabe mejor que la primera copa tras exámenes
  • Porque mi vida es una partida del Monopoly, y aunque no tenga dinero y me joda seguiré pasando por tu calle una y otra vez
  • Porque saldremos de nuestra Jungla de Cristal
  • Porque encontraremos la tarta de queso y el gin-tonic perfectos
  • Porque nunca nos podrán robar el mes de abril
  • Porque podremos estar parados, pero jamás quietos
  • Porque quedan muchas maletas por hacer y muchos lazos de vestidos por deshacer
  • Porque los días de sol están a la vuelta de la esquina
  • Porque me niego a cantar cara al sol
  • Porque nuestros hijos no son una propiedad y el Pin Parental es abominable
  • Porque la educación y la sanidad concertadas son un lastre
  • Porque los extremos se tocan y el radicalismo de un lado y otro sobran
  • Porque a la política se llega a servir, no a enriquecerse ni a servirse
  • Porque en las instituciones democráticas no hay que poner cojones sino neuronas, no queremos machos alfa ni marca paquetes.
  • Porque sigue habiendo machismo y los delitos de odio van en aumento, aunque haya falsos denunciantes que contribuyen a un ambiente muy enrarecido y execrable
  • Porque la xenofobia, la homofobia y el terrorismo de estado y de grupos criminales deben ser desterrados, y los partidos que lo fomentan, apartados, por la ley, por los votos o por ambos
  • Porque no nos gustan las pensiones vitalicias, ni las puertas giratorias, ni la inmunidad de los políticos. 
  • Porque no nos gustan las fronteras y todos los humanos somos ciudadanos del mundo, con los mismos derechos y los mismos deberes y la discriminación…no cabe
  • Porque ya está bien de atribuir al color negro una connotación negativa y peyorativa: la oveja negra, el garbanzo negro... La blancura superior de la ropa es buena, pero el negro es elegante y... ¡"Adelgaza"!
  • Porque nos gusta la libertad y esta no debe coartarse en pos de la absoluta seguridad
  • Porque los psicópatas delincuentes también llegan lejos en política y esto es preocupante, muy preocupante
  • Porque el “Y tú más” no es la fórmula, el oponente también puede tener razón y la cerrazón ideológica es un obstáculo que no nos podemos permitir
  • Porque desgraciadamente, el sentido común es el menos común de los sentidos…y a mí me da tanta pena…
  • Porque como dijo Unamuno, "venceréis, ¡pero no convenceréis!", el ¡muera la inteligencia! que vociferó el ultra y cerril de turno, Millán Astray, no podía tener mejor respuesta
  • Porque, como los violinistas del Titanic tocaremos y bailaremos hasta que el agua nos llegue al cuello.
  • Porque no hay jefes idiotas, sino copas de menos




Los Rodríguez - Copa Rota (12 de noviembre de 2011)

BARRAS de Bar, VERTEDEROS de Amor... © Los Rodríguez - Copa Rota

Canción: Copa rota. Artista: Los Rodriguez. Álbum: Copa rota
Compositor: Benito De Jesús



Días de Vino y Rosas (1962) - Completa en español

Días de vino y rosas es una extraordinaria película donde su director, Blake Edwards, nos brindaría con uno de los dramas más desgarradores que podemos ver dentro de la historia del cine.
Joe Clay (magistral interpretación de Jack Lemmon), jefe de relaciones públicas de una empresa de San Francisco, conoce durante una fiesta a la bella Kirsten Arnesen. La muchacha se muestra cautelosa al principio, debido a la afición de Joe a la bebida, pero después sucumbe ante su simpatía y se casa con él.

"Largos no son los días de vino y rosas
 de un nebuloso sueño surge nuestro sendero
 y se pierde en otro sueño"

Lee Remick recita el poema en la película de Blake Edwards Días de vino y rosas




Soy un borracho - Días de Vino y Rosas

Joe tiene un momento de claridad, un rayo de luz. Se mira en el espejo y por vez primera en muchos años se queda horrorizado, ese es quizá el momento más duro de la rehabilitación de estas personas: el reconocimiento, el verse reflejados de verdad, pero lo cierto es que quieren huir de ese horror de ese momento desagradable que les ha trastornado e inician así la rehabilitación.

Excelente pelicula.. Obra maestra. El fondo de la cuestión .. aunque sea la historia tratando el alcoholismo se puede aplicar a muchos aspectos de la vida... Los que dependen de los padres... los que dependen de internet... dependen  y sólo dependen de sustancias o personas con tal de tener una vida fácil, falsa,  egoísta o cómoda.   

PETRUS RYPFF


El paternalismo como abuso del principio de beneficencia

 El paternalismo es la desautorización intencionada de las preferencias o acciones conocidas de una persona, donde la persona que las desautoriza justifica su acción con el propósito de beneficiar o evitar el daño a la persona cuya voluntad está desautorizando.

   Para los defensores de los derechos derivados de la autonomía de los pacientes, las obligaciones del médico hacia el paciente de revelar la información de búsqueda del consentimiento, de confidencialidad y de respeto a la intimidad, se establecen primariamente por el principio de respeto a la autonomía. En contraste, otros autores, consideran tales obligaciones en la beneficencia obligatoria profesional.

   La beneficencia ofrece la meta primaria y la razón fundamental de la medicina y la atención sanitaria, mientras que el respeto a la autonomía (y la no maleficencia y la justicia) fijan los límites morales a las acciones profesionales tras la búsqueda de esa meta.

   Kant denunció al estado paternalista por restringir benevolentemente las libertades de los sujetos. A Kant le preocupaba un gobierno que cancela la libertad. Nunca consideró la posibilidad de que un modelo paternal de intervención benevolente, aquel que compare al estado con un padre protector, un padre que cuida de un menor incompetente, pudiera ser considerado paternalista. Sin embargo, sucedió lo que nunca supuso. La intervención en la vida de una persona dependiente, esencialmente no autónoma, llegó a ser y sigue siendo el modelo más ampliamente aceptado de paternalismo justificado.

   Como se decía antes, el paternalismo es la desautorización intencionada de las preferencias o acciones conocidas de una persona, donde la persona que las desautoriza justifica su acción con el propósito de beneficiar o evitar el daño a la persona cuya voluntad está desautorizando.

Problemas morales del paternalismo médico:

   Cuando los pacientes (sean del tipo que sean) eligen cursos perjudiciales, algunos profesionales sanitarios respetan la autonomía no interfiriendo más allá de intentos de persuasión, mientras que otros actúan beneficentemente protegiéndoles contra las consecuencias potencialmente perjudiciales de sus propias decisiones.

   En un artículo clásico, Henderson argumentaba que "los mejores médicos" emplean como guía primaria de referencia lo siguiente: "en lo que sea posible, no hagas daño. Puedes causar daño por el proceso que curiosamente se llama decir la verdad. Puedes hacer daño mintiendo...Pero intenta producir el menor perjuicio posible, no sólo en tratamientos con medicamentos, o con el bisturí, sino también con el tratamiento de las palabras".

   El paternalismo interviene e interfiere sobre decisiones informadas, voluntarias y autónomas, violando principalmente su derecho a la autonomía. Debe remarcarse que no es el ejemplo a seguir en la práctica médica. Las decisiones del paciente deben ser inviolables, siempre y cuando se cumpla con los requerimientos de ser informado y autónomo.




PATERNALISMO Y AUTONOMÍA

El paternalismo del médico no se sujeta a justificación alguna

 

 Las medidas coercitivas del médico hacia su paciente para preservar su salud, por su bien, no son adecuadas; se debe respetar el derecho y la libertad de cada persona a decidir sobre su propio proyecto de vida. La tensión entre el terapeuta y su paciente corre el riesgo de derivar o bien en un exceso de paternalismo frente a la autonomía del segundo, o por el contrario, en un exceso de la libertad individual que pudiera serle pernicioso.

 El surgimiento de la bioética en los años 70' puso fin a la justificación moral del paternalismo tanto en la relación entre profesionales de la salud y pacientes como en las relaciones del Estado y sus intervenciones en salud pública sobre el conjunto de la población. 


 

   En mi práctica clínica diaria utilizo la entrevista motivacional como herramienta, básicamente se basa en una actitud empática (no simpática) y de escucha activa, siendo el paciente el que elige, en principio, el problema propio que debe y quiere abordar y tratar e intento que, él y su familia sean partícipes protagonistas y activos en su proceso de cambio de actitudes inapropiadas hacia otras más "saludables". Las actitudes persuasivas y paternalistas no tienen cabida, por respeto a su autonomía, sobre todo, y además porque si las utilizamos, el sujeto, la mayor parte de las veces, se va a enrocar en su posicionamiento malsano y el avance será mínimo o lo que es peor,  inexistente. El enfermo mental no es inferior a nadie y el médico o el terapeuta no deben situarse nunca en un escalón superior desde donde dirigir su vida.

   El paternalismo es execrable, así que, aunque sea "por el bien del paciente", o del amigo-compañero "descarriado", evitémoslo. Es mi opinión y así la manifiesto, aunque tengo claro que ésta, no es "vinculante" y pudiera estar equivocado.

PETRUS RYPFF



Los Secretos - Quiero beber hasta perder el control

Actuación en directo: Madrid, 21/12/92

Esta versión tiene una historia detrás, y es que este fue uno de los días más felices de la vida de Enrique. Según he leído, por aquella época había conocido a su novia, Almudena Navarro. Se habían instalado en un piso sin amueblar que tenía alquilado la hermana de Enrique, en el que incluso dormían en un colchón en el suelo del salón y no tenían calefacción, pero a ellos les daba igual con tal de poder dormir juntos. Ese día, con la noción del tiempo perdida, a Enrique se le olvidó que tenían este concierto (bastante importante, actuaban más grupos y fue un concierto por las víctimas del terrorismo) y los Secretos tuvieron que organizar una búsqueda por Madrid para encontrar a Enrique, ya que se temía bastante por alguna recaída en sus acostumbradas depresiones. Según cuentan, se vistió corriendo, cogió su guitarra acústica, y nos fue a ofrecer una de las mejores versiones que existen de esta canción. Eterno Enrique Urquijo.

PETRUS RYPFF



martes, 28 de septiembre de 2021

La Mente Dormida: ¿CENAMOS?. EL CLUB 21 (REEDICIÓN)

La Mente Dormida: ¿CENAMOS?. EL CLUB 21 (REEDICIÓN):   ¿CENAMOS?    La música ambiental en directo daba buena fe de la exquisitez del restaurante. El constante trajín de camareros impolutamente...

¿CENAMOS?. EL CLUB 21 (REEDICIÓN)

 


¿CENAMOS?


   La música ambiental en directo daba buena fe de la exquisitez del restaurante. El constante trajín de camareros impolutamente uniformados era el resultado de atender las peticiones especialmente exigentes de los clientes esa noche.    En las mesas, decenas de parejas mantenían una romántica velada, vestidos con una indumentaria acorde para la ocasión. Otras mesas eran ocupadas por altos directivos que celebraban con carísimas botellas de champán francés algún éxito reciente en su compañía.

   Pero había una mesa apartada junto a un gran ventanal con vistas a la noche de la ciudad, donde una bellísima mujer, con un elegante vestido azul aguardaba sola y absorta a que llegase su acompañante. Su rostro conjugaba la tristeza y la esperanza, tristeza por el retraso de su “compañero”, que se demoraba más de media hora, y esperanza de pensar que no se le hubiese olvidado la cita especial de ese día.

   Y esa mujer era Amy y esa mesa era su mesa, la de los dos, en la que Jürgen le pidió salir hace años con las estrellas de testigo y en la que cada año renovaban su promesa de amor. Sí, hoy también es 23 de septiembre, pero ella sabe que su espera es inútil.

   Y mientras los minutos siguen pasando, Amy pide al camarero una consumición, que agota despacio, dejando la marca de sus labios con cada sorbo, apretándolos con fuerza contra el delicado cristal. Entonces se pone en marcha el complejo mecanismo de su imaginación, condicionado por todo el dolor que ha padecido durante los últimos meses, y es cuando por fin le ve entrar por la puerta con un ramo de rosas blancas en una mano y el maletín en la otra, rumiando la idea de la causa de su retraso.

   Y ella levanta la mirada y recorre con Jürgen el camino desde la puerta hasta la mesa en la que sigue esperando, pero ya sin tristeza porque piensa que la tardanza se debía a alguna causa justificada, y sonríe y se iluminan sus ojos.

   Pero cuando por fin él se encuentra a unos pocos metros de ella, ve como su figura se desvanece como la niebla hasta desaparecer. Amy mira a su alrededor buscándole desesperadamente, pero sólo encuentra las miradas de pena y compasión de las personas de las mesas más próximas. Es en ese momento en el que recupera la lucidez y se da de bruces con la realidad. Una inmensa tristeza le inunda, le colapsa la mente y comienzan a salir lágrimas de puro dolor, que no puede controlar, que no quiere controlar.

   Y sabe que le va a entrar otra crisis, pero no quiere sacar las pastillas del bolso porque piensa que lo único que hacen es postergar e incrementar el sufrimiento al que un día se tendrá que enfrentar para que cese definitivamente. Pero aún no está preparada para ese encuentro y su corazón se resiente con el aumento de ansiedad y le provoca un desmayo mientras intenta alcanzar la puerta de salida.

   Y totalmente inconsciente la trasladan en ambulancia hasta el hospital de la capital, en el que permanecerá los próximos días sedada y en observación, recibiendo ayuda psicológica. En ese mismo hospital en el que ya no pudieron hacer nada por Jürgen, el mismo en el que se despidieron definitivamente hace ya casi ocho años.


Maná - En el muelle de San Blas

 Ella despidió a su amor, él partió en un barco en el muelle de san Blas. Él juró que volvería y empapada en llanto ella juró que esperaría…Llevaba el mismo vestido por si él volviera, no se fuera a equivocar.


EL CLUB 21





  Terminé de vestirme y me miré al espejo. El vestido rojo me quedaba ceñido al cuerpo y el amplio escote de la espalda le daba un look muy sexy... calcé unas altas sandalias y sonreí complacida.

  Después de tantas semanas de estrés y depresión necesitaba alejarme un poco del silencio de mi apartamento y de la rutina de la oficina. Iría a dar una vuelta y tomar una copa en un bonito lugar. Recordé a Pierre y lo mal que se había portado conmigo. Luego de dejarme sin una explicación, se había dedicado a difamarme y alejarme de mis amistades. Con nostalgia recordé aquellas reuniones llenas de camaradería y alegría. Seguro que había hecho circular las fotos y videos que nos habíamos tomado en nuestros días de locura y pasión. Era un granuja que no merecía ni mi amor ni mi sufrimiento. Ninguno  de mis amigos me había dicho nada y se habían limitado a alejarse de mí cortésmente. Ninguno de ellos  merecía tampoco mi amistad, pero no podía evitar sentirme triste y desilusionada. En fin, suspiré, y cogiendo mi abrigo negro del armario salí la calle, que me recibió llena de entusiasmo y movimiento. La gente iba y venía presurosa, subían a los coches, entraban en los restaurantes y cines.

   Empecé a caminar entre los  transeúntes como dejándome llevar por la corriente. Poco a poco y sin darme cuenta me fui internando en un laberinto de callecitas angostas,  algo oscuras y de  construcciones bastante  desvencijadas. No me acordaba haber pasado por allí, o de repente sí lo había hecho pero ya  lo había olvidado. Caminé largo rato entre  esos viejos edificios de luces quejumbrosas y fachadas destartaladas, y cuando empezaba a sentirme algo abrumada de tanta soledad,  al volver por una esquina me topé con  una ancha fachada, de estilo belle époque  y  ostentoso cartel  iluminado -Club 21-, leí. El lugar se veía muy elegante, con sus vidrieras  art decó y su bella puerta de madera tallada tenía  una apariencia alegre y festiva, justo lo que estaba buscando para pasar un buen rato. ¿Pero, qué hacía un local así en aquel  lugar tan lúgubre y olvidado? Bueno quizás es un club privado o algo así, me dije empujando la puerta.

  Dentro el ambiente era agradable y muy animado, una orquesta tocaba lánguidos blues y muchas parejas bailaban lentamente al son de la música. –No está nada mal-, pensé, me acerqué a la barra y pedí un combinado. El barman puso delante de mí una copa con una mezcla ambarina coronada con una aceituna. Bebí lentamente perdida en mis pensamientos, cuando de pronto una voz varonil me sobresaltó, -¿bailamos?-, me di la vuelta y me topé con un rostro moreno con un hermoso par de ojos verdes que le hacían juego. - Encantada–, contesté, y nos mezclamos con las otras parejas, dejándonos seducir por la  melodía dulzona. Me dejé llevar por aquellos  brazos fuertes y aquella mirada que empezaba a hacerme sentir cosquillas en el estómago. Sin darme cuenta nos habíamos ido apartando de la pista de baile y nos encontrábamos en un lugar más apartado, fue entonces cuando sentí sus labios rozar los míos. Luego nos miramos y nos fundimos en un apasionado beso. Sentía su cuerpo musculoso pegado al mío y su cálido aliento embriagándome, entonces murmuré: -¿Por qué no nos sentamos un momentito?-. Él, galantemente, accedió y me llevó de la mano a una mesita con una lamparita de lo más coqueta. Rompiendo el hielo nos pusimos a conversar y me contó su tragedia: Hacía poco tiempo había perdido a su novia de una manera tonta y desde entonces daba vueltas todas las noches por aquel lugar con la esperanza de volver a verla. Me conmovió su voz apagada y el leve temblor de sus manos. Yo le conté mi desagradable experiencia con Pierre, el hombre que había destrozado mi corazón y mi confianza. Luego decidimos brindar por encontrar de nuevo la felicidad.


    
   El tiempo pasó rápidamente entre la charla y los brindis y cuando me di cuenta era ya medianoche. -Uh, mañana tengo que ir a trabajar-, le comenté y me dispuse a partir. Él se despidió de mí en la puerta, excusándose por no acompañarme.    

   - Es que no puedo salir de aquí -, me dijo bromeando y dándome el último beso de la noche. Con esa sensación cálida en mis labios y el corazón alborotado salí del edificio y me encontré de nuevo en esa sucesión de callecitas oscuras y apretadas. Debía buscar la avenida para tomar un taxi, caminando perdida en mis divagaciones,  me tropecé con un señor mayor que salía de uno de los portales, - lo siento señorita, venía usted muy distraída -, me dijo. Le sonreí y le pregunté cómo encontrar la avenida principal. -Dos calles hacia abajo y gire a la derecha -, me contestó, -Pero,  ¿Qué hace una mujer linda como usted por aquí? - Bueno es que me perdí y luego encontré el Club 21 y se me ocurrió tomar una copa allí -. -¿El Club 21? - me contestó. - Pero si ese lugar hace años que ya no existe. Éste era un barrio elegante, de gente fina, ya sabe usted, bueno, fíjese que hubo una tragedia allí, mataron a una linda chica, cosa de celos, creo. El asunto es que el lugar se desprestigió y cayó en desgracia -. Lo escuchaba  anonadada y sin decir más, le di las gracias y me fui a buscar mi taxi.
  
   Esa noche soñé con aquellos ojos seductores y esos besos robados. Al día siguiente, en la oficina, estuve bastante distraída y nada más dieron las 6 salí casi corriendo. La historia de aquel transeúnte se mezclaba en mi cabeza, con mi experiencia en aquel bar restaurante y así que, sin pensarlo dos veces, me dirigí de nuevo a aquel embrollo de callecitas y empecé a buscar ávidamente el  dichoso lugar. Después de dar varias vueltas durante un largo rato, me di de bruces con un destartalado local, con los cristales rotos y la puerta atravesada por unas toscas tablas. “Clausurado”, rezaba  un polvoriento cartel  entre los tablones. Sin saber qué decir ni pensar di media vuelta y volví a buscar un taxi.



                                              Los Secretos - Ojos De Gata



Maná - Mariposa Traicionera (Video Oficial)



LOS OTROS (Tráiler español)

Año: 2001
Director: Alejandro Amenábar
Actores: Nicole Kidman, Fionnula Flanagan, Christopher Eccleston, Alakina Mann

Sinopsis:

   Isla de Jersey, 1945. La Segunda Guerra Mundial ha terminado, pero el marido de Grace (Nicole Kidman) no vuelve. Sola en un aislado caserón victoriano de la isla de Jersey, educa a sus hijos dentro de rígidas normas religiosas. Los niños sufren una extraña enfermedad: no pueden recibir directamente la luz del día. Los tres nuevos sirvientes que se incorporan a la vida familiar deben aprender una regla vital: la casa estará siempre en penumbra, y nunca se abrirá una puerta si no se ha cerrado la anterior. Pero el estricto orden que Grace ha impuesto se verá desafiado por circunstancias que escapan a su control.

lunes, 27 de septiembre de 2021

MOJARSE EN OTOÑO...PELIGRO

 


MOJARSE EN OTOÑO...PELIGRO



Has entrado al otoño

me dijiste, y me sentí temblar

hoja encendida que se aferra a su tallo

que se obstina

que es párpado amarillo

y luz de vela

danza de vida y muerte

claridad suspendida

en el eterno instante del presente.

(Claribel Alegría)


   He "capturado" del cara-libro una reflexión muy interesante de un brillante escritor del pueblo, al que tengo como amigo en esta red social. La expongo aquí junto a la no menos brillante respuesta de alguien que se presenta como Alianza MM.


DIEZ MIL LECTORES

Manuel Moyano

   El día en que me di cuenta de la escasa importancia –al menos, estadística– de la literatura, fue cuando recogí a Juan Manuel de Prada en El Altet. Por aquellas fechas acababa de publicar su magistral “Las máscaras del héroe” y, para mí, era un semidiós. Así me lo pareció cuando lo vi avanzar por el pasillo con toda su anatomía. Para mi sorpresa, ninguna de las personas que venían en su vuelo, ni las que estaban en el aeropuerto, le dedicó una sola mirada. Prada me dijo que en España no había más de diez mil verdaderos lectores. Pensé que dramatizaba. Hoy no estoy tan seguro. 

Novela coral y crónica literaria de toda una época, Las máscaras del héroe es un retrato de la bohemia madrileña de principios del siglo xx. Sus protagonistas son los fracasados de la literatura, aquellos que empeñaron su vida por su vocación hasta llegar a morir vacíos de tinta o de sangre. ...


Alianza MM

   Me encantaría entender lo de admirar a un escritor "al margen de sus ideas", pero es que no lo acabo de pillar del todo, vamos a ver, hay escritores cuyo universo personal no entra a valorar demasiado la realidad sociopolítica de este, de alguna manera se definen como escapistas del mismo, no es poco, pero a veces puedo compartirlo, es una componenda que, aunque forzada, tiene un algo de dignidad. Paren el mundo que yo me bajo, se decía en mayo del 68.

   Pero es que hay otros que defienden ideas en sus escritos que son claramente ilógicas y/o egocéntricas, por muy brillantemente que lo hagan. ¿Cómo se valora ese brillo al margen de lo que defienden? No negar el brillo es de justicia, pero sin margen de debate frente al contenido, ¿Qué le queda a la crítica literaria?

   Pues eso, venderán muchos o pocos libros, pero como generadores de pensamiento y cultura hay gente hoy por hoy reaccionaria, todo lo que no sea una neoplatónica adoración a las élites (donde están ellos, claro) marca el advenimiento del apocalipsis.

   ¿Cómo no valorar eso? ¿Qué queda al resto, a los que no estamos en la élite? ¡Pues con su pan se lo coman! 

Manuel Moyano

   Sí, sin embargo, el Prada de “Las máscaras del héroe” sólo transmitía literatura, y de la buena. Aún no había adoptado las maneras que lo caracterizan hoy...


Y también brillante me parece el siguiente artículo, también de Manuel, pero esta vez el apellido es Medrano



No mojarse / Manuel Medrano

http://manuelmedrano.wordpress.com

    Es bonito flotar, la sensación de ingravidez y seguridad, de paz. Pero en el agua, o en gravedad cero. En otros casos, no sé si es igual de honrado.

  Si se cobra por mojarse, tampoco es gran mérito, salvo para los patronos o la tropa. Los debates, a veces carajeras, en el Congreso de los Diputados o el Senado, en las cámaras autonómicas o en los ayuntamientos, son de oficio y contienen grandes dosis de teatralidad, y a veces enmascaran la inacción legislativa o ejecutiva eficaz. Porque leyes y normas, en España hay para dar y tomar, y acuerdos y contra-acuerdos también, pero por eso son bastante ineficaces con demasiada frecuencia.

   En el mundo profesional y funcionarial, lo de mojarse ya es otra cosa, porque a veces puede dar réditos pero, con frecuencia, te cuesta recibir un palo. Así que cuando el personal tiene cierto perfil público a causa de su trabajo, se cura en salud y sigue las recomendaciones y conveniencias. Vamos, como el diálogo entre el coronel Poge y el soldado Bufón en “La chaqueta metálica” de Stanley Kubrick:

  • Coronel: - ¿No quieres a tu país?
  • Soldado Bufón: - Sí, señor.
  • Coronel: - Entonces sigue la corriente. ¿Por qué no arrimas el hombro como los demás para la gran victoria?
  • Soldado Bufón: - Sí, señor.
  • Coronel: - Hijo, lo único que le pido a mis marines es que obedezcan mis órdenes como si fuera la palabra de Dios.


   Y así, pues Paz y Amor. Aunque también podemos traer otras citas interesantes y discordes con el espíritu del discurso del coronel Poge, como la de “La poesía es un arma cargada de futuro” de Gabriel Celaya

“Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”.



LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO. Gabriel Celaya.

   O, si prefieren algo más antiguo y, quizá, aún más rotundo, ahí tienen la cita de Apocalipsis 3:15 que dice: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.

  ¿Hay que tomar partido? Yo creo que sí, hasta mancharse y pronto, porque el tiempo huye y las situaciones se empantanan para, a continuación, iniciar una putrefacción cada vez más pestilente.

  Estas breves reflexiones van de actitudes vitales globales pero no olvidan el aspecto cultural en concreto. Así, los primeros que tienen que educar y transmitir elementos de conocimiento, necesarios para ser compartidos y quizá criticados, son las instituciones públicas. Para muestra de lo que quiero decir, un ejemplo real: dos jóvenes historiadoras acuden a la visita guiada a La Aljafería y, para su estupor, se encuentran con que las explicaciones (cito) “han eliminado casi por completo el discurso histórico… sustituyéndolo por un discurso casi exclusivo de arte”. En todo el recorrido, sólo se nombra una vez a la Corona de Aragón. A partir de ahora, renombraremos a la institución que allí reside como Cortes Artísticas de Aragón. ¿No queda precioso? Bueno, al menos ni moja ni salpica. No es ni frío ni caliente, y sigue la corriente.

EL CORDÓN DEL ZAPATO. Charles Bukowski.

Una mujer, una rueda pinchada, una

enfermedad, un deseo; temores ante ti,

temores que puedes estudiar

como las piezas de un tablero de ajedrez...

no son las cosas importantes las que

llevan a un hombre al manicomio. 

Estate preparado para la muerte o para

el asesinato, el incesto, el robo, el incendio, la inundación.

No, es la serie continua de pequeñas tragedias

lo que lleva a un hombre al manicomio...

no es la muerte de su amor

sino el cordón de su zapato 

que se rompe cuando tiene prisa.


El horror de la vida es ese enjambre de trivialidades

lo que puede matar más deprisa que el cáncer

y siempre están ahí:

la matrícula del automóvil o los impuestos

o la licencia para conducir vencida

o los contratos o los despidos,

hacerlo tú o que te lo hagan, o el estreñimiento

o las multas por exceso de velocidad,

polillas o grillos o ratitas o termitas o

cucarachas o moscas y la tela metálica que se ha roto,

o pasarse, o no llegar,

o el lavamanos tapado o la casera borracha,

al presidente no le importa y el gobernador está loco.


El interruptor de la luz roto, 

o el colchón como un puerco espín,

105 dólares por la puesta a punto,

 el carburador y la bomba de gasolina en Sears Roebuck,

y el recibo del teléfono que sube y la Bolsa que baja

y la cadena del baño que se ha roto

y la instalación de la luz que se ha quemado,

la luz de la entrada, la luz del frente, la luz de atrás, la luz del interior; 

está más oscuro que el infierno y es el doble de caro.

y además siempre hay ladillas y uñas que se encarnan

y gente que insiste que son amigos tuyos;

siempre hay eso y cosas peores:

grifos que gotean, Cristo y la Navidad,

el salami azul, 9 días de lluvia,

50 centavos de aguacates y embutido de hígado morado.


O meterse de camarera en Norm's con turno doble,

o de vaciador de orinales,

o de lavacoches o de pinche de cocina

o de ladrón de bolsos de ancianas

que las deja gritando en la acera con un brazo roto a la edad de 80 años.


De pronto 2 luces rojas en tu espejo retrovisor

y sangre en la ropa interior;

dolor de muelas y 979 dólares por un puente

o 300 dólares por una muela de oro,

y China y Rusia y Estados Unidos y

pelo largo y pelo corto y nada de pelo y barba y sin rostro,

y muchos papeles de liar pero ninguna hierba excepto tal vez la del jardín.


Con cada cordón de zapato que se rompe

de entre cien cordones de zapato que se rompen,

un hombre o una mujer o una cosa 

va a parar al manicomio.


Así que ten cuidado al agacharte.



EL OTOÑO HA LLEGADO

   Fiel a su cita anual, hace unos días, llegó el otoño meteorológico; el otro, el de la mediocridad, el del ocaso, el del crepúsculo, el del declive de la Humanidad, hace tiempo que nos visita y no hay atisbos de que quiera marcharse. El cambio climático, y según dicen algunos, la pandemia coronavírica, amén de otros acontecimientos perniciosos para todos, vinieron para quedarse.

  Dicen otros que la clase política, al menos los “ilustrados” que conforman la élite, tanto gobernantes como oposición, son un reflejo de la sociedad que los sustenta, "para eso vamos a votar cada cuatro años". Triste democracia la que emana de tanta podredumbre. La sociedad, los de abajo estamos crispados, atados de pies y manos, sólo nos permiten quejarnos, pero mejor con la boca pequeña, por aquello de que "en boca cerrada no entran moscas". Como nadie corta nada, salvo el bienestar común y los derechos de todos, no se puede aplicar aquel refrán que decía: Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar.

   No me gustan las sentencias ejemplarizantes, creo en la ley sin que desde la judicatura se ejerza lo que dicen algunos que sería conveniente, el ojo por ojo, diente por diente, la pena de muerte o la cadena perpetua. Sé que hay muchas personas de buen corazón, trabajadores incansables que luchan por la justicia social, el reparto equitativo de la riqueza, la protección de los desfavorecidos, la persecución de comportamientos corruptos o perversos, pero ¿qué ocurre con la masa que pasa de todo, que no se implica, que no quiere saber nada del bien y el sentido común, que sólo reclaman aquello de "qué hay de lo mío"?

   Asistimos a un escenario de desesperanza, de aceptación sin ambages del cotarro pergeñado por los de arriba, del cambalache urdido para que nada cambie. Últimamente hay masas enfervorecidas por el mensaje de líderes populistas, me da igual del signo que sean, de un extremo u otro, masas que se limitan a expresar su descontento por las crisis facticias, es decir, provocadas a propósito para obtener el conformismo y el beneplácito de todo hijo de vecino. Nos culpan como si fuéramos tontos de remate de haber provocado esas crisis, por querer vivir por encima de nuestras posibilidades, como si no fuera tan lícito como loable buscar el progreso personal, mejorar nuestro coto privado. Arengar a las masas con proclamas populistas es fácil, máxime cuando hay en las alturas invisibles sembradores del odio y divulgadores del miedo, miedo a lo que podría avecinarse si no seguimos sus directrices.

   ¿De verdad es tan difícil dejarse guiar por el sentido común y evitar la confrontación dialéctica irrespetuosa?, ¿Son los insultos, amenazas y descalificaciones las únicas herramientas disponibles?



   Ayer, primer día del otoño, recibí una llamada tan inesperada como inquietante, anónima. La voz del otro lado del teléfono me advertía de unos peligros que no atisbo en mi horizonte, me decía que me apartara de mi camino durante un tiempo. Y todo por mi bien, parecía cariñosa por momentos e inquisidora en otros. Algo perplejo me negué a obedecer sus consignas y me advirtió de los riesgos que asumía por mi empecinamiento temerario. 

   Antes de acostarme puse rápidamente mi lavadora en marcha, otra vez; quiero mantener a salvo mi colada, las prendas que la componen siguen siendo fundamentales en mi vida. ELA, como siempre, me hizo un guiño y me dijo: Adelante con los faroles, yo y otros muchos te haremos de escudo, de cielo protector. He dormido bien y emprendo un nuevo día con la ilusión de siempre.

Petrus Rypff


   Han pasado cinco días y no tengo todavía noticias, ni de mi "confidente" ni de los peligros que "raudamente" se avecinaban; la lavadora, por si fuera menester, está siempre preparada, apenas consume en stand-by.


Otoño de nubarrones

Otoño de nubarrones

otoño de noches frías

otoño de golondrinas  que se alejan, ya no pían

otoño de cortas tardes

que de los parques nos privan,

otoño que de hojas secas

nos alfombras los caminos,

en los jardines no hay niños

las terrazas se vacían

los amores de verano

ven marchar sus alegrías,

el verano seca el alma

es estío, desertifica,

pero tú,  otoño,  nos traes,

sin querer, melancolía.

(Petrus Rypff)




Balada de otoño, Joan Manuel Serrat