lunes, 19 de julio de 2021

JAIME GIL DE BIEDMA, POETA Y COMPAÑERO DE VIAJE DE SÍ MISMO

 

GIL DE BIEDMA


 

Jaime Gil de Biedma y Alba (Barcelona, 13 de noviembre de

 1929-Barcelona, 8 de enero de 1990) ​ fue un escritor español,

 considerado uno de los poetas más importantes de la segunda

 mitad del siglo XX y de la Generación del 50.




































 No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde

–como todos los jóvenes, yo vine

a llevarme la vida por delante.


Dejar huella quería

y marcharme entre aplausos

–envejecer, morir, eran tan solo

las dimensiones del teatro.


Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.


Jaime Gil de Biedma

(Poemas póstumos, 1968)


¡Aterradora! Y eso que yo me enteré de ella muy tarde y me quedé pasmado con su lucidez. ¿Cómo Jaime casi con 30 años por delante, supo ver el final y además seguir viviendo? Desde entonces he leído a Jaime, uno de los más lúcidos y eximios poetas del siglo XX.

(Petrus Rypff)

Biografía

   Nacido en el seno de una familia de la alta burguesía castellana: hijo de Luis Gil de Biedma y Becerril y de María Luisa Alba (1897-1989). Su padre se trasladó a Barcelona para trabajar en la Compañía de Tabacos de Filipinas.

   Gil de Biedma estudió Derecho en Barcelona y en la Universidad de Salamanca, institución esta última donde obtuvo su licenciatura en dicha materia. Su poesía evoluciona desde los primeros poemas intimistas, como Las afueras, al compromiso social de Compañeros de viaje. Al mismo tiempo es una poesía que evita constantemente el surrealismo y busca la contemporaneidad y la racionalidad a toda costa a través de un lenguaje coloquial, si bien desnudo de toda referencia innecesaria.

   Verdadero exponente de lo que se suele denominar una doble vida, Biedma desarrolla actividades empresariales (su padre lo introdujo en el negocio tabaquero familiar) y al mismo tiempo coquetea intelectualmente con el marxismo y su vida interior queda por completo marcada por la homosexualidad, circunstancia que, en el seno de su profundo pesimismo, lo va a llevar a vivir al límite toda una serie de experiencias íntimas autodestructivas.

   Si bien hasta entonces había sido un gran lector de poesía francesa, en particular de Charles Baudelaire, en 1953 se trasladó a vivir a Oxford para mejorar su inglés y poder presentarse a las oposiciones como diplomático, pero en Oxford se topó con la poesía anglosajona del momento, hecho que ejercería la influencia más determinante en su obra posterior. A partir de 1955 trabaja en la empresa de tabacos en Filipinas, donde ya trabajaba su padre. Accedió a trabajar allí porque no consiguió pasar las oposiciones a diplomático y tampoco logró dar clase como profesor universitario, ya que se sabía que era homosexual. En la Compañía de Tabacos llegó a ser secretario general y Manila se convirtió en su segunda ciudad. Su vida y su trabajo en Filipinas se reflejan en sus poemas y en su diario, pues trabajó en Tabacos toda su vida. ​ En 1959 publica la referida Compañeros de viaje, que juntamente con Moralidades (1966) integra la parte más social de su poesía, con piezas llenas de denuncia política en las que evoca la hipocresía burguesa, la miseria que presidía el sistema capitalista, la opresión del pueblo por la España franquista y la discriminación de la mujer.

   En 1965 solicita ingresar en el PSUC, pero el ingreso le es denegado por su condición de homosexual. ​ Aun así, continuó su relación con los círculos cercanos a los movimientos comunistas. Ese mismo año aparece A favor de Venus, una colección de poemas de amor impregnados de erotismo, y en 1968, por último, publica Poemas póstumos. A partir de entonces Biedma publicará diversos poemas en revistas literarias. En 1968 fue incluido en la Antología de la nueva poesía española.

   En 1974, Biedma padeció una crisis que le lleva a dejar la vida literaria y se recluye en un férreo nihilismo. El determinismo de una sociedad incapaz de cambiar su historia y el conformismo y desencanto que impregna el mundo intelectual de izquierdas después de la transición a la democracia lo abocaron a la desesperación. Fracasaron sus esfuerzos por sobrevivir a la apatía del conformismo burgués del que no conseguía escapar, él mismo escribió que era "señorito de nacimiento" y que se arrepentía "de los palos que no le habían dado", y notó que su voluntad de escritor había desaparecido: «No me ocurre más aquello de apostarme entero en cada poema que me ponía a escribir». Ese mismo año, en 1974, se publicó Diario de un artista seriamente enfermo, unas memorias; y un año más tarde, en 1975, Las personas del verbo, su obra poética completa, con estas obras su fama comenzó a despegar. En 1980 también fue publicada una obra titulada El pie de la letra, una obra que recoge sus ensayos y que refleja su amplitud intelectual.

   En 1985 se le diagnostica sida, enfermedad que le causó la muerte en enero de 1990. Murió al lado de su pareja, el actor Josep Madern; sus amigos y hermanas estuvieron cuidándole hasta sus últimos días. Sus restos fueron incinerados y enterrados en el panteón familiar de Nava de la Asunción (Segovia). En Nava de la Asunción vivió el poeta largas temporadas (incluyendo toda la Guerra Civil), escribió parte de sus diarios y algunos de sus poemas, entre los que destaca Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma.​ Poema iniciático con el que inventa una nueva máscara narrativa, que no es más que la máscara del muerto.

 

Los diarios de Jaime Gil de Biedma

Instituto Cervantes Manchester

En 2020 se cumplieron 30 años de la muerte de Jaime Gil de Biedma, poeta esencial de la Generación de los 50 española, quien además fue también un gran diarista, ámbito de la producción literaria del Gil de Biedma aún por explotar desde el punto de vista de la investigación académica. Precisamente esto es lo que se propuso el investigador de la Universidad de Leeds y profesor de español, Álvaro González Montero, quien nos ofrecerá en esta conferencia una semblanza del atormentado poeta a través de sus diarios. Se centrará en aspectos fundamentales de su vida como son la vida del expatriado (Gil de Biedma vivió en Filipinas, Reino Unido, etc.) y su relación con el colonialismo; y la enfermedad, que sufrió por la tuberculosis primero, y más tarde por el SIDA que finalmente le causó la muerte.

En este evento, Álvaro intercambiará ideas en diálogo con un invitado de excepción, Andreu Jaume, uno de los mayores especialistas en la Generación literaria de los 50, crítico literario y editor, que recientemente ha editado y prologado Jaime Gil de Biedma. Diarios 1956-1985 (Lumen, Barcelona, 2015). 


Poesía

   Miembro destacado de la llamada Escuela de Barcelona, se relacionó con los componentes de esta: Joan Ferraté, Gabriel Ferrater, Jaime Salinas Bonmatí, Carlos Barral, José Agustín Goytisolo y el novelista Juan Marsé. Junto a Ángel González, Claudio Rodríguez y José Ángel Valente, todos estos autores formaron la así llamada «Generación del 50». Gil de Biedma dijo en varias ocasiones que los grupos literarios no eran más que promociones editoriales. En su obra recurrió al coloquialismo (con él mismo y con los lectores) y a la ironía para destacar asuntos sociales y existenciales y, aun cuando no es muy extensa (siempre prefirió la calidad a la cantidad), se ha considerado como una de las más interesantes e influyentes de su generación. La lectura de Eliot Weinberger , Stephen Spender, W. H. Auden y en general de los poetas en lengua inglesa fue determinante para Gil de Biedma, él admiraba esta escuela poética que con el uso del monólogo dramático encontró la veta artística que sentó las bases de la poesía del siglo XX. De esa manera renunció al simbolismo francés que era donde se sustentaba la mayor parte de la poesía de la Generación del 27. Además, también escribió algunos ensayos literarios donde demuestra ser dueño de una prosa muy precisa y de unos conocimientos literarios superiores a la crítica de entonces; estos ensayos están recogidos en El pie de la letra. Jaime dejó de escribir poesía porque según decía "lo normal es no escribir, lo normal es leer", de esta manera se convirtió en lo que podríamos llamar un bartleby (por el personaje de Melville) que prefirió dejar la escritura. Sin embargo, otros sostienen que su mundo poético estaba acabado y que antes que repetirse lo abandonó.

   Una de las facetas menos estudiadas del poeta es la conversación, él siempre defendió que debía realizarse con una finalidad estética. En el libro prologado y editado por el profesor Javier Pérez Escohotado (El Aleph, 2002) y reeditado en Austral (2015) bajo el título Gil de Biedma. Conversaciones se recogen algunos de estos coloquios. Aquí puede apreciarse la capacidad conversacional del poeta, la nitidez de sus ideas y la utilización precisa que hacía de la lengua española. Los lectores también podemos acudir a sus diarios para acercarnos a la figura del poeta y a su manera de pensar sobre asuntos diversos, especialmente de filosofía.

   Gil de Biedma escribió muchísimas cartas a lo largo de su vida, o bien manuscritas por él o dictadas a su secretaria. En la lectura de su correspondencia podemos asistir a su desarrollo literario y a su visión del mundo. Son cartas dirigidas en la mayoría de los casos a sus amigos poetas, como Carlos Barral, Joan Ferraté, Gabriel Ferrater, Ángel González, Gustavo Durán, Jaime Salinas, Juan Gil Albert, Luis Cernuda y a otros. La selección cronológica de éstas la llevó a cabo el editor Andreu Jaume en el libro El argumento de la obra, editado por Lumen en 2010.

   Desde 1991 en Segovia y desde 2003 en Nava de la Asunción se entregan unos premios de poesía dedicados a su memoria (Premios de Poesía Jaime Gil de Biedma).

 

Imprescindibles - Gil de Biedma: Retrato de un poeta

El documental "Jaime Gil de Biedma. Retrato de un poeta" compone un fresco de él y su entorno, abundando en las circunstancias, los lugares y la gente que le conoció para acabar ofreciendo una profunda y variada perspectiva. Nunca le gustó que le enclavaran en ninguna corriente poética, pero la "poesía de la experiencia" de Jaime Gil de Biedma se considera como una de las más interesantes de la Generación del 50 y su figura ha sido elevada a mito de la poesía española de la posguerra.

Su obra poética no es muy extensa pero destaca sobre la de sus contemporáneos porque no se limitó a utilizar la poesía para expresar una rebeldía política, sino que profundizó en el uso de la palabra como material estético y en la consideración del poema como experiencia.

Dos décadas después de su muerte, su familia y amigos recuerdan la figura del poeta en un documental dirigido por Inés García-Albi.

1. Animal Magic - Laurie Johnson

2. My Life - Andrew McCrorie-Shand

3. Precious Days (a 60) - Peter Anthony Falkner

4. Little Sad Smile - James Ross McNair, Daniel Jacob Teper

5. Gentle Reverie (a 60) - Barnaby John Robson



Obras

Versos a Carlos Barral (edición del autor, Orense, 1952)

Según sentencia del tiempo (1953).

Compañeros de viaje (Barcelona: Joaquín Horta, 1959).

En favor de Venus (1965)

Moralidades (1966)

Poemas póstumos (1968)

Colección particular (Seix Barral, 1969)

Diario del artista seriamente enfermo (1974), memoria.

Las personas del verbo (Seix Barral, 1975; 2º edición: 1982)

El pie de la letra: Ensayos 1955-1979 (Crítica, Barcelona, 1980)

Antología poética (Alianza, 1981)

Jaime Gil de Biedma. Conversaciones (El Aleph, 2002) Edición y prólogo de Javier Pérez Escohotado

El argumento de la obra. Correspondencia (Lumen, 2010)

Diarios 1956-1985 (Lumen, 2015)

Jaime Gil de Biedma. Conversaciones (Austral, 2015) Reedición y prólogo de Javier Pérez Escohotado

Películas

   La biografía del poeta escrita por Miguel Dalmau Soler fue adaptada al cine por el director Sigfrid Monleón en 2009 en la película española El cónsul de Sodoma. En ella Jordi Mollà interpreta a Gil de Biedma.


El Cónsul de Sodoma

Fragmento de la película El Cónsul de Sodoma de Sigfrid Monleón. 2010


Jordi Mollà. La polémica beneficia a 'El cónsul de Sodoma' 

El actor catalán interpreta al poeta Jaime Gil de Biedma en 'El cónsul de Sodoma', una película que se estrenó el 8 de enero de 2010, coproducida por TVE


   En 2015 se realizó el documental titulado Veinticinco años después de la muerte de Jaime Gil de Biedma para conmemorar el aniversario de su fallecimiento. Está dirigido por Luis Ordóñez y producido por Yolanda Ochando y se centra no en su biografía sino en su universo poético. Para ello, se recurre a los testimonios de amigos, poetas y teóricos como Félix de Azúa, Manuel Cruz, Miguel Albero, Vicente Molina Foix, Luis Antonio de Villena, Àlex Susanna, Álvaro García, Pep Munné, Carmen Balcells, Luis García Montero, Benjamín Prado, Andreu Jaume, Malcolm Otero Barral, Luis Alberto de Cuenca y Pablo Sycet.

 

Los 11 mejores poemas de Jaime Gil de Biedma, el poeta del sexo y la mala conciencia de clase

Juan Marsé le recuerda en su último verano, enfermo de sida, llorando en el jardín y cantando “La bien pagá”. Un poeta imprescindible que se fue hace 30 años.

Lorena G. Maldonado. 8 enero, 2020

JAIME GIL DE BIEDMA:  LITERATURA, POESÍA, POLÍTICA Y SEXO

    Hace 30 años que Jaime Gil de Biedma se fue de aquí abajo, de esta fiesta larga y a ratos pesada llena de cuerpos jovencísimos y bellos en los que quedarse a vivir un par de noches. El escritor Juan Marsé -su amigo del alma- le recuerda siempre en su último verano, enfermo de sida en el jardín, cantando La bien pagá con lágrimas en los ojos: a su sobrina -quien después se encargaría de hacer sobrevivir su legado- le había dicho que tenía una enfermedad tropical.


La bien pagá - Las cosas del querer

Preciosa  Canción , magníficamente  interpretada  por Manuel Bandera.

PETRUS RYPFF


   Gil de Biedma sabía de las cosas importantes: el sexo y la política. La belleza y la incorrección social. La elegancia y el hastío. La literatura y los silencios. A los siete años sus padres le escuchaban con sorpresa partirse de risa leyendo El Quijote, como un crío sabio y loco que comprendía la naturaleza del ser humano con terrible precocidad: "Este niño no es normal", decían. Algo más tarde sería la gran comidilla de su Nava de la Asunción natal. Cuchicheo, cuchicheo a su paso. El país entero murmurando.

   Por sus junteras, por su homosexualidad, por su olfato inconfundible para el deseo, por su capacidad para enamorarse de forma incombustible. Unos y otros. Unos y otros: y la insatisfacción, de fondo, siempre sobrevolando. Gil de Biedma era una botella de anís chinchón seco, un sótano en Barcelona, un colchón sucio, unos muslos abiertos. En su poesía nos enseña que en la perfidia no hay vuelta atrás: nos ofrece un cigarro, nos invita a acomodarnos. En su poesía nos inyecta la idea de que la vida puede y aún debe ser un rosario de esas "noches memorables", de "rara comunión".

   Un poeta rabiosamente feminista en A una dama muy joven, separada -"porque estamos en España / porque son uno y lo mismo / los memos de tus amantes / el bestia de tu marido"-, un poeta cruel en Loca -"y al dormir / te apretarás contra mí / como una perra enferma"-, un poeta concupiscente en Pandémica y celeste; un poeta apeterpanado y agónico en No volveré a ser joven y culpable en Contra Jaime Gil de Biedma. Y,  muy especialmente, un poeta burgués que cargaba los pudores de no poder pertenecer a la izquierda purísima y sufriente que él amaba -"señoritos de nacimiento / por mala conciencia escritores / de poesía social"-. 

Después de la muerte de Jaime Gil de Biedma

   Documental sobre la figura y la poesía de Gil de Biedma (1929-1990), el poeta más influyente de la poesía española. Escrito y dirigido por Luis Ordóñez. Intervienen Félix de Azúa, Luis García Montero, Andreu Jaume, Benjamín Prado, Luis A. de Villena, Pablo Sycet, Manuel Cruz, Luis Gil de Biedma, Àlex Susanna, Carmen Balcells, Ernesto Escapa, Malcolm Otero Barral, Álvaro García, Luis Alberto de Cuenca, Pep Munné, Vicente Molina Foix, Miguel Albero y Javier Rodríguez Marcos.

Aquí sus mejores poemas. 

1. Peeping Tom

Ojos de solitario, muchachito atónito

que sorprendí mirándonos

en aquel pinarcillo, junto a la Facultad de Letras,

hace más de once años,

 

al ir a separarme,

todavía atontado de saliva y de arena,

después de revolcarnos los dos medio vestidos,

felices como bestias.

 

Te recuerdo, es curioso

con qué reconcentrada intensidad de símbolo,

va unido a aquella historia,

mi primera experiencia de amor correspondido.

 

A veces me pregunto qué habrá sido de ti.

Y si ahora en tus noches junto a un cuerpo

vuelve la vieja escena

y todavía espías nuestros besos.

 

Así vuelve a mí desde el pasado,

como un grito inconexo,

la imagen de tus ojos. Expresión

de mi propio deseo.

 

2. Pandémica y celeste

Imagínate ahora que tú y yo

muy tarde ya en la noche

hablemos hombre a hombre, finalmente.

Imagínatelo,

en una de esas noches memorables

de rara comunión, con la botella

medio vacía, los ceniceros sucios,

y después de agotado el tema de la vida.

Que te voy a enseñar un corazón,

un corazón infiel,

desnudo de cintura para abajo,

hipócrita lector -mon semblable, -mon frère!

 

Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo

quien me tira del cuerpo a otros cuerpos

a ser posiblemente jóvenes:

yo persigo también el dulce amor,

el tierno amor para dormir al lado

y que alegre mi cama al despertarse,

cercano como un pájaro.

¡Si yo no puedo desnudarme nunca,

si jamás he podido entrar en unos brazos

sin sentir -aunque sea nada más que un momento-

igual deslumbramiento que a los veinte años!

 

Para saber de amor, para aprenderle,

haber estado solo es necesario.

Y es necesario en cuatrocientas noches

-con cuatrocientos cuerpos diferentes-

haber hecho el amor. Que sus misterios,

como dijo el poeta, son del alma,

pero un cuerpo es el libro en que se leen.

 

Y por eso me alegro de haberme revolcado

sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,

mientras buscaba ese tendón del hombro.

Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones...

Aquella carretera de montaña

y los bien empleados abrazos furtivos

y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,

pegados a la tapia, cegados por las luces.

O aquel atardecer cerca del río

desnudos y riéndonos, de yedra coronados.

O aquel portal en Roma -en vía del Balbuino.

Y recuerdos de caras y ciudades

apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,

de escaleras sin luz, de camarotes,

de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,

y de infinitas casetas de baños,

de fosos de un castillo.

Recuerdos de vosotras, sobre todo,

oh noches en hoteles de una noche,

definitivas noches en pensiones sórdidas,

en cuartos recién fríos,

noches que devolvéis a vuestros huéspedes

un olvidado sabor a sí mismos!

La historia en cuerpo y alma, como una imagen rota,

de la langueur goutée  a ce mal d'être deux

Sin despreciar

-alegres como fiesta entre semana-

las experiencias de promiscuidad.

 

Aunque sepa que nada me valdrían

trabajos de amor disperso

si no existiese el verdadero amor.

Mi amor,

íntegra imagen de mi vida,

sol de las noches mismas que le robo.

 

Su juventud, la mía,

-música de mi fondo-

sonríe aún en la imprecisa gracia

de cada cuerpo joven,

en cada encuentro anónimo,

iluminándolo. Dándole un alma.

Y no hay muslos hermosos

que no me hagan pensar en sus hermosos muslos

cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.

 

Ni pasión de una noche de dormida

que pueda compararla

con la pasión que da el conocimiento,

los años de experiencia

de nuestro amor.

Porque en amor también

es importante el tiempo,

y dulce, de algún modo,

verificar con mano melancólica

su perceptible paso por un cuerpo

-mientras que basta un gesto familiar

en los labios,

o la ligera palpitación de un miembro,

para hacerme sentir la maravilla

de aquella gracia antigua,

fugaz como un reflejo.

 

Sobre su piel borrosa,

cuando pasen más años y al final estemos,

quiero aplastar los labios invocando

la imagen de su cuerpo

y de todos los cuerpos que una vez amé

aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.

Para pedir la fuerza de poder vivir

sin belleza, sin fuerza y sin deseo,

mientras seguimos juntos

hasta morir en paz, los dos,

como dicen que mueren los que han amado mucho.

 

3. Loca

La noche, que es siempre ambigua,

te enfurece -color

de ginebra mala, son

tus ojos unas bichas.

 

Yo sé que vas a romper

en insultos y en lágrimas

histéricas. En la cama,

luego, te calmaré

 

con besos que me da pena

dártelos. Y al dormir

te apretarás contra mí

como una perra enferma.

 

4. No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes, yo vine

a llevarme la vida por delante.

 

Dejar huella quería

y marcharme entre aplausos

-envejecer, morir, eran tan sólo

las dimensiones del teatro.

 

Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.

 

5. Noches del mes de junio

Alguna vez recuerdo

ciertas noches de junio de aquel año,

casi borrosas, de mi adolescencia

(era en mil novecientos me parece

cuarenta y nueve)

porque en ese mes

sentía siempre una inquietud, una angustia pequeña

lo mismo que el calor que empezaba,

nada más

que la especial sonoridad del aire

y una disposición vagamente afectiva.

 

Eran las noches incurables

y la calentura.

Las altas horas de estudiante solo

y el libro intempestivo

junto al balcón abierto de par en par (la calle

recién regada desaparecía

abajo, entre el follaje iluminado)

sin un alma que llevar a la boca.

 

Cuántas veces me acuerdo

de vosotras, lejanas

noches del mes de junio, cuántas veces

me saltaron las lágrimas, las lágrimas

por ser más que un hombre, cuánto quise

morir

o soñé con venderme al diablo,

que nunca me escuchó.

Pero también

la vida nos sujeta porque precisamente

no es como la esperábamos.

 

6. Resolución

Resolución de ser feliz

por encima de todo, contra todos

y contra mí, de nuevo

-por encima de todo, ser feliz-

vuelvo a tomar esa resolución.

Pero más que el propósito de enmienda

dura el dolor del corazón.

 

Gil de Biedma: poeta del alma

Jaime Gil de Biedma fue un hombre atrevido, bohemio, soñador, sensible, vividor y vivo, así lo describen los que lo conocieron en vida. Para muchos poetas e intelectuales fue una referencia en la España sombría del franquismo. En este reportaje varios escritores, nos ayudan a comprender su universo y la transcendencia de su poesía.

Intervienen Luis García Montero (poeta), Alejandro Martínez (cantautor), Eugenio Maqueda (escritor y profesor de la Universidad de Málaga) y José Manuel Caballero Bonald (poeta).

[Programa de Canal Sur Televisión) 12/06/2010


7. Noche triste de octubre

Definitivamente

parece confirmarse que este invierno

que viene, será duro.

Adelantaron

las lluvias, y el Gobierno,

reunido en consejo de ministros,

no se sabe si estudia a estas horas

el subsidio de paro

o el derecho al despido,

o si sencillamente, aislado en un océano,

se limita a esperar que la tormenta pase

y llegue el día, el día en que, por fin,

las cosas dejen de venir mal dadas.

 

En la noche de octubre,

mientras leo entre líneas el periódico,

me he parado a escuchar el latido

del silencio en mi cuarto, las conversaciones

de los vecinos acostándose,

todos esos rumores

que recobran de pronto una vida

y un significado propio, misterioso.

 

Y he pensado en los miles de seres humanos,

hombres y mujeres que, en este mismo instante,

con el primer escalofrío,

han vuelto a preguntarse por sus preocupaciones,

por su fatiga anticipada,

por su ansiedad para este invierno,

mientras que afuera llueve.

 

Por todo el litoral de Cataluña llueve

con verdadera crueldad, con humo y nubes bajas,

ennegreciendo muros,

goteando fábricas, filtrándose

en los talleres mal iluminados.

Y el agua arrastra hacia la mar semillas

incipientes, mezcladas en el barro,

árboles, zapatos cojos, utensilios

abandonados y revuelto todo

con las primeras Letras protestadas.

 

8. En el nombre de hoy

Para ti, que no te nombro,

amor mío -y ahora en serio-,

para ti, sol de los días

y noches, maravilloso

gran premio de mi vida,

de toda la vida, ¿qué puedo

decir, ni qué quieres que escriba

a la puerta de estos versos?

Finalmente a los amigos

compañeros de viaje

y sobre todos ellos

a vosotros, Carlos, Ángel,

Alfonso y Pepe, Gabriel

y Gabriel, Pepe (Caballero)

y a mi sobrino Miguel,

Joseagustín y Blas de Otero,

a vosotros pecadores

como yo, que me avergüenzo

de los palos que no me han dado

señoritos de nacimiento

por mala conciencia escritores

de poesía social,

dedico también un recuerdo,

y a la afición en general.

 

9. Contra Jaime Gil de Biedma

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,

dejar atrás un sótano más negro

que mi reputación -y ya es decir-,

poner visillos blancos

y tomar criada,

renunciar a la vida de bohemio,

si vienes luego tú, pelmazo,

embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,

zángano de colmena, inútil, cacaseno,

con tus manos lavadas,

a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

 

Te acompañan las barras de los bares

últimos de la noche, los chulos, las floristas,

las calles muertas de la madrugada

y los ascensores de luz amarilla

cuando llegas, borracho,

y te paras a verte en el espejo

la cara destruida,

con ojos todavía violentos

que no quieres cerrar. Y si te increpo,

te ríes, me recuerdas el pasado

y dices que envejezco.

 

Podría recordarte que ya no tienes gracia.

Que tu estilo casual y que tu desenfado

resultan truculentos

cuando se tienen más de treinta años,

y que tu encantadora

sonrisa de muchacho soñoliento

-seguro de gustar- es un resto penoso,

un intento patético.

Mientras que tú me miras con tus ojos

de verdadero huérfano, y me lloras

y me prometes ya no hacerlo.

 

Si no fueses tan puta!

Y si yo no supiese, hace ya tiempo,

que tú eres fuerte cuando yo soy débil

y que eres débil cuando me enfurezco...

De tus regresos guardo una impresión confusa

de pánico, de pena y descontento,

y la desesperanza

y la impaciencia y el resentimiento

de volver a sufrir, otra vez más,

la humillación imperdonable

de la excesiva intimidad.

 

A duras penas te llevaré a la cama,

como quien va al infierno

para dormir contigo.

Muriendo a cada paso de impotencia,

tropezando con muebles

a tientas, cruzaremos el piso

torpemente abrazados, vacilando

de alcohol y de sollozos reprimidos.

Oh, innoble servidumbre de amar seres humanos,

y la más innoble

que es amarse a sí mismo!

 

10. A una dama muy joven, separada

En un año que has estado

casada, pechos hermosos,

amargas encontraste

las flores del matrimonio.

 

Y una buena mañana

la dulce libertad

elegiste impaciente,

como un escolar.

 

Hoy vestida de corsario

en los bares se te ve

con seis amantes por banda

-Isabel, niña Isabel-,

 

sobre un taburete erguida,

radiante, despeinada

por un viento sólo tuyo,

presidiendo la farra.

 

De quién, al fin de una noche,

no te habrás enamorado

por quererte enamorar!

Y todo me lo han contado.

 

¿No has aprendido, inocente,

que en tercera persona

los bellos sentimientos

son historias peligrosas?

 

Que la sinceridad

con que te has entregado

no la comprenden ellos,

niña Isabel. Ten cuidado.

 

Porque estamos en España.

Porque son uno y lo mismo

los memos de tus amantes,

el bestia de tu marido.

 

11. Canción de aniversario

Porque son ya seis años desde entonces,

porque no hay en la tierra, todavía,

nada que sea tan dulce como una habitación

para dos, si es tuya y mía;

porque hasta el tiempo, ese pariente pobre

que conoció mejores días,

parece hoy partidario de la felicidad,

cantemos, alegría!

 

Y luego levantémonos más tarde,

como domingo. Que la mañana plena

se nos vaya en hacer otra vez el amor,

pero mejor: de otra manera

que la noche no puede imaginarse,

mientras el cuarto se nos puebla

de sol y vecindad tranquila, igual que el tiempo,

y de historia serena.

 

El eco de los días de placer,

el deseo, la música acordada

dentro del corazón, y que yo he puesto apenas

en mis poemas, por romántica;

todo el perfume, todo el pasado infiel,

lo que fue dulce y da nostalgia,

¿no ves cómo se sume en la realidad que entonces

soñabas y soñaba?

 

La realidad -no demasiado hermosa-

con sus inconvenientes de ser dos,

sus vergonzosas noches de amor sin deseo

y de deseo sin amor,

que ni en seis siglos de dormir a solas

las pagaríamos. Y con

sus transiciones vagas, de la traición al tedio,

del tedio a la traición.

 

La vida no es un sueño, tú ya sabes

que tenemos tendencia a olvidarlo.

Pero un poco de sueño, no más, un si es no es

por esta vez, callándonos

el resto de la historia, y un instante

-mientras que tú y yo nos deseamos

feliz y larga vida en común-, estoy seguro

que no puede hacer daño.



VALS DE ANIVERSARIO - JAIME GIL DE BIEDMA

Música: Nocturnes, Op. 9: No. 2 in E-Flat Major. Andante - Arthur Rubinstein

Nada hay tan dulce como una habitación 

para dos, cuando ya no nos queremos demasiado,  

fuera de la ciudad, en un hotel tranquilo,  

y parejas dudosas y algún niño con ganglios,

si no es esta ligera sensación  

de irrealidad. Algo como el verano  

en casa de mis padres, hace tiempo,  

como viajes en tren por la noche. Te llamo

para decir que no te digo nada  

que tú ya no conozcas, o si acaso  

para besarte vagamente  

los mismos labios.


Has dejado el balcón.   

Ha oscurecido el cuarto  

mientras que nos miramos tiernamente, 

incómodos de no sentir el peso de tres años.


Todo es igual, parece   

que no fue ayer. Y este sabor nostálgico,  

que los silencios ponen en la boca,  

posiblemente induce a equivocarnos

en nuestros sentimientos. Pero no  

sin alguna reserva, porque por debajo  

algo tira más fuerte y es (para decirlo  

quizá de un modo menos inexacto)  

difícil recordar que nos queremos,  

si no es con cierta imprecisión, y el sábado,  

que es hoy, queda tan cerca  

de ayer a última hora y de pasado

mañana 

por la mañana...



Vals de Aniversario, de Jaime Gil de Biedma

David Jasso pone su magnífica voz al servicio de un poema de Gil de Biedma y la música de Sibelius.
  


Pablo López - Tu Enemigo


"Si supieran que soy el hombre más rico del mundo así.... Viviendo de tus abrazos". Desde España un saludo a todos los amigos colombianos y sudamericanos, en general, que sufren la opresión de regímenes dictatoriales, de uno u otro signo. 

Fuerza, valentía, apoyo, ¡NO AL RACISMO, NO A LA HOMOFOBIA NO A LA INTOLERANCIA! ¡SÍ A LA SOLIDARIDAD!

No te pregunto para que has venido, mejor te pregunto ¿Cómo has llegado? ¿Lo has pasado mal en el viaje?
Puede que seas el hijo de algún hijo de un esclavo.

Ven y háblale de frente a tu enemigo,
Culpable del amor, trabajo y tierra,
Culpable de vivir en el camino,
Por tu guerra.
¡Ay, si estos idiotas supieran
que yo soy el hombre más rico del mundo así,
viviendo de tus abrazos.
Olvidaron, que el hombre no es más que un hombre,
Que tus manos son mi bandera,
Que tengo de frontera una canción...


No importa de donde vengamos, todos somos seres humanos. Parece un mensaje ñoño, ¿Y qué? Pero, esta canción demuestra que no sólo de Reggaeton vive el hombre. En estos tiempos, hay que promover la paz más que nunca, saludos desde España, saludos desde el Mundo.

 Pido desde aquí respeto al diferente. ¡Cómo me gustaría que acabara la intolerancia! que se viera al otro desde un prisma sin retorcidos tamices, sin prejuicios, sin juzgarlo por su condición, ya sea por su etnia, su clase social, su orientación sexual, su opción religiosa, su ideología política...

   Sólo haría una salvedad, a los intolerantes, que desgraciadamente van en aumento, por motivos de distinta índole, sí hay que devolverles con su misma moneda, para ellos, mi desprecio más absoluto, a no ser que muestren propósito de enmienda, pero, visto lo visto…eso me parece tan difícil.

(PETRUS RYPFF)



La Muralla (Texto de Nicolás Guillén) - Quilapayún



1 comentario:

PEPE CHAWEN dijo...

COMO SIEMPRE MUY BUENO Y DOCUMENTEDO.
ENHORABUENA