martes, 8 de junio de 2021

NI BESOS NI ABRAZOS, LA ODIOSA MASCARILLA Y LA DISTANCIA SOCIAL

 

NI BESOS NI ABRAZOS, LA ODIOSA MASCARILLA Y LA    DISTANCIA SOCIAL



Ismael Serrano - Ahora Que Te Encuentro (20 Años - Hoy Es Siempre) Directo


Ahora que la vida nos arranca nuestra manta

Y perdido e hipocondríaco, ya no duermo de un tirón

Ahora que la noche es un rumor de risa ajena

Que se aleja por la calle y nos congela el corazón

Ahora que respiro y resulta más difícil

Sacar bajo nuestra piel las astillas del recuerdo

Ahora que me pierdo las auroras de Madrid

Y no suenan en las radios las canciones que te debo

Ahora que te miras por más tiempo en los espejos

Ahora que necesitamos excusas para emborracharnos

Ahora que la brisa no enmaraña nuestro pelo

Ahora que ya no marcamos tantos goles con la mano

Ahora que discuto a gritos con el telediario

Que reconozco en mi enojo las manías de mi padre

Ahora que en los bares ya no crecen crisantemos

Que regreso de muy lejos y no deshago el equipaje

Ahora traes la lluvia y, aunque ya no tenga edad

Me desvisto en la tormenta, grito tu nombre en la calle

Ahora que te encuentro todo se vuelve verdad

Se derrumban los palacios y traes verde a sus solares

Haces que este otoño ilumine mis mañanas

Y haga callar al reloj del vientre del cocodrilo

Traes un corazón para cada hombre de hojalata

Ahora cambias mis razones y me vistes de domingo

Ahora que he aprendido a desaprender las reglas

Y que todo temporal nos regala una enseñanza

Y a decir que te amo con 140 letras

O a encerrar en un gin tonic todas nuestras esperanzas

Ahora que las noches sin tu luz me han enseñado

Que toda felicidad deja algún damnificado

Que, en las caracolas, el mar nombra tu recuerdo

Que revuelvo mis cajones para encontrar tu retrato

Ahora traes la lluvia y, aunque ya no tenga edad

Me desvisto en la tormenta, grito tu nombre en la calle

Ahora que te encuentro todo se vuelve verdad

Se derrumban los palacios y traes verde a sus solares

Haces que este otoño ilumine mis mañanas

Y haga callar al reloj del vientre del cocodrilo

Traes un corazón para cada hombre de hojalata

Ahora cambias mis razones y me vistes de domingo

    

 Vaya por delante que no cuestiono las medidas preventivas impuestas por las autoridades sanitarias para evitar el contagio y sí que critico abiertamente las actitudes defendidas por los negacionistas de la COVID y sus consecuencias sobre la salud de todos.

   Sólo es mi intención reflexionar sobre las consecuencias en la Salud Mental de niños y no tan niños, por el largo tiempo que llevamos ya aislados, por los toques de queda, confinamiento, forzoso o voluntario, cierres perimetrales, prohibición de reuniones entre no convivientes, obligatoriedad del uso de la mascarilla, renuncia a las actividades de ocio, diurno o nocturno.

   En este caso el fin justifica los medios, pero, ¿Quién pagará los platos rotos? Entre todos la mataron (a la salud mental) y ella sola...










   Hay numerosos estudios que avalan la idea de que la pandemia de la COVID nos pasará una factura importante, de hecho, ya lo está haciendo. El no poder besarnos, ni siquiera abrazarnos, como medida preventiva de un posible contagio; la tan recomendada distancia social, nos hace bajar las defensas (inmunológicas y emocionales), provoca barreras casi infranqueables y provoca incluso cambios hormonales, por ejemplo en los niveles de oxitocina, la hormona que, además de regular las contracciones durante el parto y junto con la prolactina interviene en la lactancia materna, es también muy importante en el cerebro, al regular la afectividad, el amor y, por qué no decirlo el deseo sexual y el desencadenamiento del  orgasmo. Es sabido que el contacto físico, saludos, abrazos, besos…aumenta la síntesis y secreción de la citada hormona y su liberación al torrente sanguíneo desde el hipotálamo y la neurohipófisis. Algunas hipótesis hablan de la influencia de la carencia de oxitocina en el desarrollo del autismo, junto con otros muchos factores.

   Por otro lado, se ha comprobado que los niños más pequeños están teniendo problemas al no ver la cara completa de otros niños, profesares y personal no docente en colegios y guarderías, familiares no convivientes, especialmente los abuelos, vecinos, viandantes, etc. Aunque se les explique detenidamente, introyectan la imagen de la mascarilla como una parte más de la fisonomía, un componente más de la cara de las otras personas. Este hecho podría contribuir al desarrollo en el niño, de un apego insano, ansioso o incluso desorganizado, lo que, para la maduración de su cerebro en desarrollo, tremendamente influenciable por agentes externos del entorno, le ocasiona muchos problemas, y por ello le hace desarrollar conductas de rechazo, ansiedad social, dificultades en la socialización, incluso agresividad con otros niños, a los que ven como extraños, aunque formen parte de su entorno escolar más cercano. Cuando siempre se les ha educado en la necesidad de relacionarse con amigos y compañeros, ahora, para evitar situaciones de riesgo, les insistimos hasta la saciedad, a veces sin explicarles los motivos de manera que lo entiendan y lo asimilen, en que no deben tocar nada ni a nadie, no pueden compartir utensilios ni juguetes, deben evitar que se le acerquen las otras personas, generándoles la duda o la desconfianza que les hace ver al otro como alguien potencialmente peligroso para su integridad física.




Un sabio se paró delante de un nutrido grupo de personas, contó un chiste y todos se rieron. Al cabo de un rato contó el mismo chiste y casi nadie se rió, contó el chiste una y otra vez hasta que nadie se reía...Y dijo...si no puedes reírte varias veces de una misma cosa, ¿Por qué lloras por lo mismo una y otra vez?



Adónde irán los besos - Víctor Manuel

Cuando conoces todos los recovecos de la composición musical y además eres un espíritu sensible y enamorado. Entonces aparece un ser como Víctor Manuel para regalarnos esta obra de arte.


  Cuando pasamos un mal trago y se lo contamos a alguien de confianza, de alguna manera, esperamos que extienda sus brazos y nos estreche contra su cuerpo en un acto en el que sentimos un profundo alivio, suspiramos y nuestro pecho se hincha de paz; deseamos que ese momento se prolongue en el tiempo lo más posible, creemos que en ese refugio que se nos ha creado no puede pasarnos nada malo.

   En un reciente estudio se ha demostrado, una vez más, que los abrazos pueden tener un impacto medible en el estado de ánimo y el estrés después de un conflicto social; aumentan los sentimientos positivos y reducen los negativos en días en los que experimentamos problemas en nuestras relaciones, ante pérdidas o ante un mal día en el trabajo. Qué pena que actualmente, con la crisis del coronavirus, las recomendaciones sean contrarias al abrazo, y cualquier tipo de contacto físico.



 Cuando escuches chismes  sobre ti vuela alto, cuando te critiquen sin razón porque quieren hacerte daño, vuela más alto aún. Recuerda, los reptiles no alcanzan las alturas...sólo pueden arrastrarse.

                                                                                                                                                                 

                         

                  Con los Judas no se pelea, ellos se ahorcan solos.





De las personas falsas yo sólo quiero una cosa: Distancia



Definitivamente es así.

Una flecha sólo puede ser lanzada desplazándola primero hacia atrás, cuando sientas que la vida te lleva hacia atrás con dificultades, significa que te va a lanzar hacia momentos increíbles, tan sólo enfócate y apunta bien.



Imagenes de Risa -

No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final



   "Un comportamiento muy simple y directo como es abrazar podría ser una forma efectiva de apoyar tanto a hombres como a mujeres que están experimentando conflictos en sus relaciones"
 (Michael Murphy, investigador del Laboratorio para el Estudio del Estrés, Inmunidad y Enfermedad de la Universidad Carnegie Mellon)

   Murphy y sus colegas entrevistaron a 404 adultos por teléfono todas las noches durante dos semanas, se les preguntó sobre su estado de ánimo, si habían experimentado un conflicto y si habían recibido un abrazo ese día; previamente, cada persona se sometió a un examen físico y completó un cuestionario sobre su entorno social.  Se comprobó que los días que habían tenido conflictos y no habían recibido un abrazo aumentaban los sentimientos y los pensamientos negativos, denominador común que aparecía independientemente del género, la edad, la raza o el estado civil de los sujetos.
  Curiosamente, el estudio también plantea una paradoja: por un lado, queda demostrado que las personas que perciben apoyo y afecto administran mejor el estrés, pero, en otros estudios se demuestra que el exceso de apoyo puede ser contraproducente.   "Ésto pude deberse a que las personas que dan afecto crucen ciertas líneas relacionadas con dar consejos no solicitados o, directamente, intentar resolver los problemas que deben gestionar los afectados; este tipo de comportamientos puede hacer sentir incompetentes, sin intención, a los que reciben apoyo"
   Es mejor limitarnos a abrazar porque como Murphy declara, "la investigación sugiere que el contacto físico puede provocar cambios fisiológicos beneficiosos, como reducciones en la actividad cerebral y cardíaca relacionada con el estrés y la liberación de la hormona oxitocina, que mejora el estado de ánimo".
   A pesar de que los resultados actuales no son definitivos y que hay que tener en cuenta que hay gente a la que no le gusta que la abracen, Murphy asegura que proporcionar un abrazo es una razón convincente para llegar, literalmente, a los seres queridos que están pasando por un mal momento.
  Ya sabéis, abrazad y dejad que os abracen, creednos, todo parecerá más fácil. ¡Qué pena que en la situación actual, las "autoridades sanitarias, y las otras" desaconsejen esta práctica, por nuestro bien y para evitar la propagación del dichoso "coronavirus". Ojalá que pronto se acabe con este enemigo público número uno y volvamos a los abrazos compartidos y de paso podamos "tender(nos) al sol".

Víctor Manuel - Quiero abrazarte tanto 
Videoclip de la canción original. 1970
¡Qué belleza caramba! Escuchándola en junio de 2021 ¿Quién la escucha en plena cuarentena?

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