viernes, 19 de marzo de 2021

PERSONA INTELIGENTE VS PERSONA LISTA

 

  PERSONA INTELIGENTE VS PERSONA LISTA



Así, aunque de forma global no podamos decir que predomine una sobre la otra, está claro que la conjunción de ambas (ser listo y ser inteligente a la vez) es la condición perfecta para alcanzar el éxito. Como claro ejemplo tenemos a un genio como Einstein, una persona lista e inteligente.


   Un sujeto inteligente tiene una visión más a largo plazo que el sujeto listo, que está interesado en los resultados a corto plazo. ... Una persona con talento para algo es alguien inteligente; mientras que ser listo es una capacidad que se educa, y en la que el esfuerzo juega un papel decisivo.


Que se lo digan a tantos políticos que nos malgobiernan. Los peores son los que siendo poco dotados intelectualmente, además tienen rasgos psicopáticos...¡y, hay tantos! Uno de ellos ha dejado la presidencia de EEUU recientemente, otro, su "primo" el aún presidente de Corea del norte. La lista es larga.

Donald Trump y Kim Jong-un, Dios los cría y ellos...

Otros aúnan dos características también muy peligrosas, una inteligencia superior y una maldad o Psicopatía a prueba de fronteras, físicas y virtuales.


Vladímir Putin es un tipo peligroso capaz de descuartizarlo si lo mira de mala manera, o de estrangularlo si le lleva la contraria. Es del KGB… no es cualquier cosa… O sea, que puede ser verdad porque suele hacerlo con sus enemigos internos; así que a uno de afuera, ¿Qué le haría?

   

Teorías de la inteligencia


   La diferencia entre ser listo o inteligente se aprecia sobre todo en la consecución de objetivos. Mientras que los sujetos inteligentes analizan y segmentan la información para llegar al resultado correcto, los listos son más decididos y muy eficaces a la hora de realizar cualquier actividad. Por tanto, ser listo es generalmente sinónimo de tardar menos tiempo y mostrar más habilidad a la hora de resolver un problema común que ser inteligente. Pero hay que tener en cuenta que la persona lista no tendrá las mismas capacidades que una inteligente para resolver cuestiones de mayor dificultad, que sólo podrán ser resueltas por personas con un elevado cociente intelectual.

   Otra gran diferencia entre ser listo o ser inteligente reside en la visión temporal. Un sujeto inteligente tiene una visión más a largo plazo que el sujeto listo, que está interesado en los resultados a corto plazo.

   Y quizá la diferencia más importante es que un individuo puede cambiar lo listo que es, dependiendo de las situaciones de la vida o la educación. Es decir, esta capacidad puede mejorarse y expandirse. En cambio, la inteligencia no es algo modificable. Estudios recientes revelan que la inteligencia puede disminuir o aumentar en la adolescencia, pero no tiene relación con el esfuerzo de una persona por cambiarlo, ya que el rendimiento de algunas personas aumenta, mientras en otras disminuye, sin seguir un patrón establecido.

Qué es más importante, ¿el talento o el esfuerzo? ¿Es mejor ser listo o ser inteligente?

   Cada cualidad favorece la mejor resolución de situaciones distintas. Es mejor ser inteligente para resolver cuestiones de gran complejidad, mientras que es mejor ser listo para resolver con mayor astucia, pillería, e incluso velocidad, cuestiones de la vida cotidiana.

Piaget (1975). Sus objetivos consistían en descubrir y explicar los mecanismos y la dinámica que da origen al desarrollo de la inteligencia humana.

    La Sociedad Española de Excelencia Académica está en contacto con los grupos de altas capacidades intelectuales y con las agrupaciones de estudiantes sobresalientes como La Facultad invisible para ponerlos en valor y conocer de primera mano la mejor forma de ayudarles a destacar profesionalmente.

   La capacidad intelectual, como cualquier otra característica humana, tiene un fuerte componente innato. Podríamos asimilarlo a las capacidades físicas. Obviamente tanto las capacidades intelectuales como físicas se pueden practicar para intentar sacar el máximo rendimiento dentro de los límites de lo que la «naturaleza» nos ha otorgado a cada uno de nosotros. Hay estudios recientes que sugieren que ciertas actividades como el aprendizaje de nuevos idiomas o el aprendizaje de tocar un instrumento musical podrían provocar modificaciones en nuestro cerebro que amplían su capacidad intelectual. Aunque a ciencia cierta el componente innato sigue sosteniéndose como el principal en las capacidades intelectuales de una persona.

   Una persona puede, con esfuerzo, estudiando y leyendo mucho, llegar a tener muchos más conocimientos que otra persona inteligente, pero sin esa capacidad de sacrificio para estudiar y formarse lo mejor posible. Lo que parece claro es que la inteligencia natural o innata se aprovecha más y mejor si se invierte mejor el tiempo, adquiriendo conocimientos significativos para afrontar los distintos retos que ofrece la existencia y el devenir humanos.

   Hay personas que son altamente intuitivas y eso no entra en el marco de ser listo o inteligente exclusivamente, es una capacidad relacionada pero claramente distinta.


LA INTELIGENCIA

    La inteligencia es una capacidad mental muy general que implica habilidad para razonar, planificar, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y aprender de la experiencia.

    No supone el mero aprendizaje de un texto, una habilidad académica específica, o resolver test de forma habilidosa. Más bien refleja una capacidad amplia y profunda para la comprensión del entorno, para ser capaz de capturar el significado de las cosas y darles un sentido, o para ingeniárselas a la hora de saber qué hacer en una situación difícil.

  La inteligencia, así definida, puede ser medida, y los test de inteligencia la miden correctamente. Si bien existen distintos tipos de test de inteligencia, todos ellos miden la misma inteligencia.



Cociente Intelectual

   La inteligencia se mide con el cociente intelectual, que se definió en su origen como el cociente entre la edad mental y la edad cronológica del individuo. La mayoría de las personas tienen una edad mental que se corresponde con su edad cronológica, por eso el CI de la mayoría está alrededor de 100.

  Con un Cociente Intelectual inferior a 70 se habla de discapacidad intelectual, y por encima de 130 se habla de superdotación intelectual. En algunos casos a partir de CI superior o igual a 120 se habla de alta capacidad, y por debajo de 80 se habla de baja capacidad. 

   La inteligencia es uno de los rasgos más valorados por nuestra sociedad, junto con la belleza o la salud. Este constructo suele verse como un rasgo que se tiene o no se tiene, por lo que es frecuente hablar de si alguien es inteligente o no lo es. La realidad es que la inteligencia está llena de matices.

  A lo largo de las décadas ha existido un gran debate sobre qué tipos de inteligencia existen. ¿Qué ocurre con el chico que no es capaz de aprobar un examen de matemáticas, pero, en cambio, es capaz de escribir piezas musicales de infinita belleza? ¿Qué pasa con el chico al que no se le dan bien los idiomas, pero es un genio de la programación? Gran parte de este debate se ha centrado en sí existía una inteligencia unitaria o distintos tipos de inteligencia.

¿Hay distintos tests de inteligencia para distintos tipos de inteligencia?

  Lo cierto es que la inteligencia es un constructo abstracto, por lo que ha provocado grandes discusiones entre los distintos expertos. Los psicólogos se han interesado durante mucho tiempo por este concepto y hoy en día existen distintos tipos de test de inteligencia. Algunos de ellos miden lo que se conoce como “Factor G” o inteligencia unitaria y otros miden los distintos tipos de inteligencia de los que nos vamos a ocupar aquí. Por ejemplo, la inteligencia lógico-matemática o inteligencia lingüística.


Los 12 tipos de inteligencia

   Desde que se estudia este constructo, varias teorías han intentado explicar qué es la inteligencia. Desde la inteligencia cristalizada y fluida de Raymond Cattell, la teoría bifactorial de Spearman o las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Son muchas las aportaciones que los distintos investigadores y profesionales de la psicología nos han dejado para ayudarnos a entender cómo funciona la inteligencia humana.


Howard Gardner (Estados Unidos, 1943) es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples. Por esta teoría y por sus implicaciones en la mejora global de la educación le otorgaron el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2011.

   Esta última teoría, la de las inteligencias múltiples, fue propuesta por Howard Gardner en 1983 en su libro: Frames of Mind: the theory of multiple intelligences. Ha sido muy influyente a la hora de nombrar algunas de las inteligencias más reconocidas y ha contribuido notablemente a romper con el paradigma de la inteligencia unitaria. Plantea un modelo donde la inteligencia no es vista como algo unitario que agrupa diferentes capacidades específicas con distinto nivel de generalidad, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas y semi-independientes.

   La teoría de Gardner ha sido ampliamente criticada por la psicología tradicional por su falta de evidencia empírica y su dependencia de un juicio subjetivo.

Pero, ¿qué tipos de inteligencia existen?

1. Inteligencia lingüística: Como su nombre indica, es la habilidad de dominar el lenguaje. Pero este tipo de inteligencia no solamente incluye el lenguaje oral, sino también la escritura o la gestualidad, por lo que tiene mucho que ver con el proceso comunicativo. Las personas que tienen una alta inteligencia lingüística tienen una sensibilidad especial para el significado de las palabras, el orden de las mismas, los sonidos, los ritmos, la métrica, etc. (por ejemplo, los escritores o los poetas).

2. Inteligencia lógico-matemática: Es la capacidad de conceptualizar las relaciones lógicas entre las acciones o símbolos (por ejemplo, un matemático o científico). Dicho de otra forma, es la habilidad para razonar de manera deductiva y lógica y la habilidad de resolver problemas matemáticos.            

  El psicólogo Jean Piaget, cuando realizó sus estudios, pensó que estaba trabajando sobre una amplia gama de inteligencias, pero en realidad estaba estudiando la inteligencia lógico-matemática. La rapidez para solucionar problemas matemáticos es el indicador más habitual para determinar cuánta inteligencia lógico-matemática posee un individuo.

3. Inteligencia (viso)espacial: Se define como la capacidad humana poder observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas y, además, es la habilidad para manipular o crear imágenes mentales para poder resolver problemas. Este tipo de inteligencia se compone de distintas habilidades: imaginación dinámica, manipulación de las imágenes, habilidades gráficas artísticas o razonamiento espacial, entre otras. La gente con alta inteligencia espacial es muy buena haciendo puzzles o dibujando. Los escultores, arquitectos, pintores o pilotos son ejemplos de individuos con alta habilidad espacial.

4. Inteligencia musical: Mientras algunas personas son muy buenas realizando esculturas o pintando, otras tienen una capacidad enorme para elaborar piezas musicales, pues reconocen y componen tonos y ritmos musicales con gran talento. Estas personas aventajadas en el aspecto musical tienen una inteligencia musical alta, lo que les permite tocar instrumentos y leer o componer piezas musicales con facilidad. 

  Es por tanto la capacidad de percibir, discriminar, transformar y expresar las formas musicales, así como para ser sensible al ritmo, el tono y el timbre. Está presente en compositores, directores de orquesta, críticos musicales, músicos, oyentes sensibles, entre otros.

   Los datos procedentes de diversas culturas hablan de la universalidad de la noción musical. Incuso los estudios sobre el desarrollo infantil sugieren que existe una habilidad computacional en la primera infancia hasta que el aprendizaje de notación musical proporciona más tarde, cuando es aprendido, un sistema simbólico lúcido y accesible.

Aspectos biológicos: Ciertas áreas del cerebro desempeñan papeles importantes en la percepción y la producción musical. Estas, situadas por lo general en el hemisferio derecho, no están localizadas con claridad como sucede con el lenguaje. En determinadas lesiones cerebrales, existe evidencia de "amusia" (pérdida de habilidad musical). La Inteligencia Musical no es exclusiva de algunos privilegiados ...

Capacidades implicadas: Capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos. Crear y analizar música.

  

5. Inteligencia corporal y cinestésica: Es la habilidad de utilizar el propio cuerpo, es decir, la coordinación de los movimientos corporales. Este tipo de inteligencia hace visible una gran conexión entre la mente (y las emociones) y el movimiento, y, además de los bailarines, suelen poseerla actores o deportistas. ¿Has visto jugar alguna vez a Leo Messi? Seguramente no pueda tocar una pieza de Beethoven o hacer una caricatura de Luis Suárez, pero, con el balón en los pies, es capaz de hacer cosas que no están al alcance de nadie más.

6. Inteligencia intrapersonal: Hay individuos que poseen una notable habilidad de entenderse a sí mismos, sus pensamientos y emociones y regular su propio comportamiento, porque son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre éstos. Aunque la inteligencia intrapersonal comprende el autoconocimiento y la autoapreciación, también incluye el entendimiento de la condición humana. Los psicólogos, filósofos o los escritores, generalmente tienen una alta capacidad en este tipo de inteligencia. Además, este tipo de individuos suelen gozar de un mayor bienestar emocional y psicológico.

7. Inteligencia interpersonal: Hay ciertos individuos que tienen una habilidad única a la hora de llevarse bien o relacionarse con otras personas. Son individuos que emplean su inteligencia interpersonal cuando interactúan con los demás de manera eficiente, pues son capaces de entender, empatizar y comunicarse apropiadamente. La inteligencia interpersonal es la habilidad de discernir las emociones y las intenciones de los demás y permite interpretar las palabras y gestos, o los objetivos y metas de otras personas. Los políticos, profesores o actores son aventajados en este tipo de inteligencia.

8. Inteligencia emocional: Es uno de los recientes y grandes paradigmas de la inteligencia. A pesar de que el concepto de inteligencia emocional fue empleado por primera vez por los psicólogos americanos Peter Salovey y John Mayer en el año 1990, fue Goleman quien, gracias a su best-seller Inteligencia Emocional (1995), hizo famoso este constructo.


   El Coeficiente de Inteligencia (CI) ¿determina nuestro destino? Mucho menos de lo que pensamos. En este fascinante y persuasivo libro, Daniel Goleman sostiene que nuestra visión de la inteligencia humana es estrecha, pues soslaya un amplio abanico de capacidades esenciales para la vida. Soslaya lo que él llama inteligencia emocional.

   Apoyándose en la más moderna investigación sobre el cerebro y la conducta, el autor explica por  qué personas con un elevado coeficiente intelectual fracasan en sus empresas vitales, mientras que otras con un CI más modesto triunfan clamorosamente. La inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba actividades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. Ellas configuran rasgos de carácter com la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena y creativa adaptación social.

   El déficit de inteligencia emocional  repercute en mil aspectos de la vida cotidiana, desde problemas matrimoniales hasta trastornos de salud. (La ansiedad crónica, por ejemplo, constituye un factor de riesgo tan relevante como el fumar un cigarrillo tras otro). El descuido de la inteligencia emocional puede arruinar muchas carreras y, en el caso de niños y adolescentes, conducir a la depresión, trastornos alimentarios, agresividad o delincuencia.

   Ahora bien, todos podemos fomentar y robustece nuestra inteligencia emocional, y Goleman nos proporciona una amplia y detallada guía para conseguirlo. Basándose en la forma en que los niños aprenden a modelar sus circuitos cerebrales. El autor nos enseña también un programa pedagógico para el desarrollo integral del ser humano. El futuro no está escrito en ninguna parte; la inteligencia emocional no es un parámetro fijado desde el momento del nacimiento: cabe desarrollarla, cuidarla y fomentarla.
  
   Inteligencia emocional se ha convertido, desde su aparición en Estados Unidos, en un best-seller mundial. Ofrece una nueva visión de la excelencia, y supone un importantísimo hito para un enfoque mucho má amplio de la intigencia humana.

   Daniel Goleman, psicólogo y redactor científico del New York Times, ha sido profesor en Harvard y editor de Psychology today. ha escrito entre otros libros, Vital Lies, Simle Trusths; The Meditativ Mmind; y Los caminos de la Meditación.

  La inteligencia emocional comprende tanto la inteligencia intrapersonal como la inteligencia interpersonal, y está compuesta por cinco elementos: autoconciencia emocional, autocontrol emocional, automotivación, empatía y habilidades sociales. Son muchas las investigaciones que afirman que la inteligencia emocional aporta muchos beneficios: minimiza los efectos del estrés y lo previene, mejora el bienestar emocional, mejora las relaciones interpersonales, mejora el rendimiento laboral…


El árbol confundido - Cuentos de Inteligencia Emocional


9. Inteligencia naturalista: Se refiere a la sensibilidad que muestran algunas personas hacia el mundo natural, pues es la habilidad de distinguir, ordenar, clasificar, comprender y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. En el pasado, este tipo de inteligencia era sumamente importante para la supervivencia. Los biólogos, campesinos, botánicos o cazadores dominan este tipo de inteligencia.


10. Inteligencia existencial: Mientras algunos individuos viven el día sin dedicarle mucho tiempo al motivo de las cosas, las personas con alta inteligencia existencial tienden a meditar sobre su existencia. Este tipo de pensamientos pueden incluir el sentido de la vida y la muerte. La inteligencia existencial es conocida como la novena inteligencia múltiple en la teoría de Howard Gardner, y éste la define como: “la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos y respecto a los rasgos existenciales de la condición humana, como es el significado de la vida y de la muerte, el destino final del mundo físico y psicológico en profundas experiencias como el amor a otra persona”.

  La búsqueda de sentido, el autoconocimiento, poseer una propia escala de valores morales, el gozo estético o el sentido de misterio son algunas de las manifestaciones de este tipo de inteligencia, que puede cultivarse con la práctica de la meditación, la contemplación o el ejercicio de filosofar y dialogar.

   Mientras algunos autores hablan de este tipo de inteligencia como la inteligencia espiritual, otros, en cambio, afirman que son dos tipos de inteligencia distintas, pues la inteligencia existencial va mucho más allá del comportamiento espiritualmente positivo y sano, más allá de ser una buena persona.

11. Inteligencia creativa: Hay personas que están hechas para trabajar en un puesto de trabajo que requiere un trabajo mecánico y monótono y que se adaptan sin problemas a entornos laborales de este tipo. Pero, en cambio, hay personas que parece que su mente vuela, que siempre están un paso por delante de los demás y que están constantemente innovando. Estas personas poseen una alta inteligencia creativa.

   Pero, ¿qué caracteriza a las personas con alta inteligencia creativa? La fluidez, es decir, la capacidad para producir muchas ideas; la flexibilidad, para para ver y abordar las situaciones de formas diferentes; y la originalidad, para fabricar respuestas poco habituales o novedosas.

12. Inteligencia colaborativa: Recientemente ha aparecido un nuevo concepto de inteligencia en el entorno organizacional, es la inteligencia colaborativa. Se podría definir como la capacidad de elegir la mejor opción para alcanzar una determinada meta trabajando en conjunto, y está basada en la idea del trabajo en equipo, tan necesario para las empresas de hoy en día.

   De hecho, el trabajo en equipo es una de las competencias que más valoran los reclutadores, y es por eso que, ante esta nueva necesidad a la hora de encontrar trabajo, están apareciendo muchos másters o cursos especializados en este tipo de inteligencia.


EL HOMBRE QUE CONOCÍA EL INFINITO (2016) Primer Tráiler Oficial Subtitulado

La película es un biopic sobre el matemático indio Srinivasa Ramanujan, cuyas teorías fueron revolucionarias. Nace en Madras (India) en la pobreza, pero logra ser admitido en la Universidad de Cambridge durante la Primera Guerra Mundial, por lo que tendrá que dejar atrás a su familia y a su prometida para viajar a Reino Unido y cumplir su sueño. Allí se convertirá en un pionero en el campo de las teorías matemáticas gracias a la ayuda de su excéntrico profesor, G.H. Hardy, pero también tendrá que hacer frente a los prejuicios y el racismo.

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La Facultad Invisible: la Universidad que quieren los Premios Nacionales

  La Universidad pública es uno de los principales pilares de nuestro estado de bienestar. No sólo se encarga de generar y transmitir conocimiento, pues también garantiza la libertad intelectual y construye ese modelo social justo, igualitario y sostenible al que todos debemos aspirar. Lamentablemente, desde hace décadas, la Universidad española adolece de evidentes deficiencias que le están impidiendo cumplir tales objetivos. La falta de financiación, las constantes reformas educativas y los numerosos problemas estructurales han puesto en serio peligro la calidad de la investigación y la docencia, el acceso universal a la misma y su competitividad a nivel internacional.

   Para combatir estas dificultades nació en septiembre de 2014 La Facultad Invisible, una asociación sin ánimo de lucro ni filiaciones políticas dedicada a la mejora del sistema educativo universitario español y formada por más de 170 miembros de las distintas ramas del saber académico, la mayoría Premios Nacionales. La Facultad es un laboratorio de ideas, un espacio de debate y reflexión cuya misión es colaborar activamente en la regeneración de nuestra Universidad e impulsar su excelencia.

Tres son los objetivos principales:

   1. diagnosticar los principales problemas que afectan a nuestras universidades.

   2. proponer soluciones realistas a dichos problemas.

   3. trabajar para que sean adoptadas por las instituciones pertinentes mediante el diálogo y la colaboración.

   El núcleo fundacional de La Facultad Invisible está formado por personas que han sido galardonadas con el Premio Nacional de Excelencia Académica que concede el Ministerio de Educación. Muchos miembros siguen ligados a la universidad como docentes e investigadores, tanto en España como en el extranjero y otros han desarrollado su carrera profesional en el sector privado o dirigen empresas propias, pero todos están preocupados por el devenir de la Universidad pública. La Facultad reúne, por tanto, a un equipo heterogéneo y multidisciplinar, con conocimientos y experiencias diversas que permiten abordar los problemas educativos desde una perspectiva global. 

  La asociación nació con vocación plural, de ahí que sus puertas estén abiertas constantemente a cualquier persona interesada en hacer de la universidad española una institución más eficiente, prestigiosa y comprometida con los procesos de transformación social. Desde ella se apuesta por una Universidad de todos y para todos, que permita sustentar nuestro éxito como sociedad del conocimiento; una Universidad española excelente, cuya investigación y docencia se sitúen al mismo nivel que las de nuestros vecinos europeos; una Universidad comprometida y solidaria, cuya actividad revierta en la población, regenere la vida pública e intelectual de nuestro país y retome su función de liderazgo en la transformación social.

   El equipo de analistas de la Facultad Invisible ha llevado a cabo un estudio de la situación del sistema universitario español para, basándose en bibliografía especializada, la opinión y experiencia de los miembros de las asociación y varias encuestas, servir de guía a la hora de establecer las prioridades de la misma. En el llamado Decálogo se ha intentado compendiar, sintetizar y desbrozar los principales problemas que aquejan a la Universidad pública de nuestro país.

   El Decálogo, a pesar de su nombre, no ha nacido con vocación de ser tallado en piedra. Es discutible, maleable, opinable y, sobre todo, mejorable. 


1. Configurar planes de estudio enfocados al largo plazo, que fomenten el espíritu crítico y atiendan a las necesidades sociales más allá de las demandas del mercado.

   El diseño de los planes de estudio responde en exceso a la demanda del mercado en detrimento de un enfoque humanista. Se hace necesario afianzar o recuperar las asignaturas que se ven hoy en peligro por no responder, precisamente, a la persecución inmediata de los intereses mercantilistas del sector privado. Aunque más difíciles de cuantificar, los aportes de una formación integral y con vocación de conocimientos transversales son esenciales para el mantenimiento de una sociedad democrática avanzada y cada vez más justa. 

  Formación pedagógica inicial y continuada del profesorado. Seguimiento de la calidad de la enseñanza y reconocimiento apropiado de su valor entre los méritos curriculares de los docentes. La lupa se ha puesto siempre en su actividad investigadora y de gestión, pero no en la docente. Asimismo, y a pesar de que ésta constituye el alma misma de la Universidad, la docencia se minusvalora en la evaluación de los méritos curriculares, considerándose, además, como premio la rebaja de la carga docente conforme se avanza en la escala universitaria.


2. Corregir el diseño de la carrera académica a fin de mitigar su actual inestabilidad.

   La Universidad adolece de una excesiva precariedad laboral en los estadios iniciales de la carrera académica que desincentiva, entre otras consecuencias, el acceso y acercamiento a la docencia de los estudiantes más brillantes y mejor cualificados. La inestabilidad laboral se acentúa, además, mediante la concurrencia de dispares figuras contractuales y la inexistencia, a estas alturas inadmisible, de un calendario fijo y claro de convocatorias públicas. Tras finalizar el posgrado, el alumno que desee seguir la carrera académica tiene delante de sí un panorama incierto repleto de fechas cambiantes y no puede disfrutar de una mínima seguridad de cara a su futuro inmediato. Se hace necesario, por ende, que las distintas administraciones (Ministerio de Educación, Gobiernos autonómicos y Universidades, principalmente) se coordinen para establecer un calendario integral y estable de convocatorias, tanto de becas predoctorales como posdoctorales.


3. Selección, y posterior retención con incentivos, del personal docente e investigador más cualificado, tanto nacional como extranjero.

   El español es un sistema de formación docente e investigadora con excesivas deficiencias. Si el futurible docente consigue una beca predoctoral y realizar en su marco el doctorado, primer nivel en el acceso a la Academia, se encontrará con que después de realizar aquél (generalmente tras 3 o 4 años) las perspectivas de seguridad se desvanecen. Al no existir un sistema de incentivos mínimamente diseñado y coordinado, el dinero y los medios empleados en la formación de los doctorandos puede (y tiende a) ser aprovechado finalmente por terceros países o por el sector privado. El sistema público no se ve así retribuido con el resultado final de su esfuerzo en la formación de los docentes e investigadores.


4. Incremento de la partida presupuestaria destinada a educación para dotar de medios suficientes a una investigación y docencia de calidad, así como para financiar un sistema de becas garante de la igualdad de oportunidades.

   Los recortes presupuestarios en educación se han centrado también en el sistema universitario español, que ha visto menoscabado su autonomía financiera y el margen de disponibilidad que le permitía avanzar en investigación y calidad docente. La escasez de medios para cumplir adecuadamente las labores investigadoras (equipamientos tecnológicos, instalaciones, etc.), así como las deficiencias en la cobertura de becas y la precariedad económica de los nuevos docentes, ha repercutido negativamente en la calidad global de la Universidad pública. De ahí que se haga necesario llegar a un acuerdo global entre las administraciones para fijar un mínimo de financiación que no esté al albur de los ciclos económicos o de las cambiantes voluntades políticas. Comunidades autónomas como Extremadura, por ejemplo, han establecido por ley (Ley 8/2014, de 1 de octubre) marcos de financiación pública estables para sus respectivas universidades.


5. Reforma de la burocracia hacia un modelo más eficiente –que evite el derroche de tiempo y recursos– con un calendario estable de plazos en convocatorias y tramitaciones.

Este problema afecta principalmente al Personal Investigador en Formación y a las primeras escalas del Personal Docente, en la medida en que las diferentes convocatorias de investigación, estancias o financiación exigen una cantidad desorbitada de trámites y documentación. Ésta a veces es solicitada, además, aun obrando ya en poder de la propia administración, lo cual incumple las previsiones legales que regulan el procedimiento administrativo. La ausencia de personal técnico de apoyo y la imprevisibilidad de los plazos administrativos, muchas veces excesivamente perentorios, se unen a las deficiencias señaladas para afianzar una burocracia excesiva que resta tiempo (y energías) a las labores docentes e investigadoras.


6. Transferencia efectiva de los resultados científicos y mayor colaboración con otras entidades, como las ONG y los centros extranjeros.

   La colaboración de las universidades públicas con otros organismos es insuficiente y debería potenciarse, sobre todo con ONGs, fundaciones y otros centros universitarios extranjeros o de relieve internacional. Los modelos de colaboración con las empresas, generalmente a través de excesivamente opacas fundaciones universitarias, deberían revisarse para evitar que las políticas universitarias se subordinen por completo a los intereses privados y dependan de su potencialidad económica.


7. Mayor divulgación de la actividad científica española para concienciar a la sociedad de su relevancia a nivel mundial.

El impacto de la investigación realizada en España es asimétrico en función de las distintas áreas de conocimiento. El nivel de exigencia para la consecución de sexenios es en ocasiones insuficiente para mejorar la relevancia de la investigación española. Sería conveniente, asimismo, la creación de convocatorias públicas y competitivas de ayudas que financien la publicación en revistas internacionales de calidad de los trabajos realizados, así como su exposición y defensa en los foros de prestigio adecuados.


8. Reconocimiento de la misión social como la tercera función de la Universidad junto a docencia e investigación.

Una de las funciones básicas de la Universidad, como apuntábamos al inicio, es la de contribuir al bienestar general de una sociedad democrática avanzada, como pretende ser la española. Sin embargo, apenas existen foros ni medios a través de los cuales los resultados de investigación puedan ser transferidos de forma efectiva a la sociedad civil y otros organismos, diferentes a la Universidad. Asimismo, es notable la ausencia de un espacio televisivo o radiofónico, en los entes públicos, que dé difusión y resonancia a la actividad investigadora que se realiza en nuestro sistema público universitario.


9. Refuerzo de la autonomía universitaria, en especial a la hora de contratar, estabilizar y despedir al personal docente e investigador.

   La universidad pública española está perdiendo su autonomía constitucionalmente garantizada (art. 27 de la Constitución) y que se compone, esencialmente, de tres elementos: potestad de autonormación, elaboración y aprobación de planes de estudio y de investigación y, por último, libertad de selección del personal docente e investigador. Se precisa un marco jurídico más claro y estable que refuerce y blinde la autonomía universitaria y haga cumplir así el mandato constitucional.


10. Proyectos de la asociación  

  La Facultad Invisible, desde su nacimiento, ha liderado diversos proyectos y programas tendentes a coadyuvar en la consecución plena de los objetivos iniciales propuestos.  El I Premio de Jóvenes Divulgadores surgió como iniciativa de LFI, la asociación Celera y la Fundación Rafael del Pino. Se enmarcó en la Semana de la Ciencia de Madrid 2017 con el objetivo principal de acercar la ciencia a la sociedad. Para ello se invitó a jóvenes investigadores de todas las disciplinas de España a mostrar sus resultados de una forma atractiva, rigurosa y divulgativa.

   Los miembros de La Facultad Invisible se prestan para ayudar a los estudiantes a encontrar su camino en el mundo académico y profesional. Por eso se ofrece desde la asociación un Q&A de orientación preuniversitaria, universitaria y postuniversitaria en formato de Tweets.



   El sistema público de becas en España es insuficiente, actúa con retraso y, desde luego, no logra responder a las necesidades reales de los universitarios de nuestro país. El proyecto de Ayudas Ciudadanas tiene como objetivo apoyar económicamente a alumnos que lo necesitan y merecen, fomentando con ello un imprescindible debate sobre este grave problema estructural. A través de una campaña de financiación solidaria por medio de crowdfunding, el programa subvenciona a diez estudiantes cuya trayectoria excelente pueda verse comprometida debido a una sensible circunstancia económica.

Mentoring-Asesoramiento a universitarios

   En La Facultad Invisible creemos firmemente que el éxito de la sociedad del mañana depende de la educación del hoy. Por eso nos preocupan tanto algunos datos de los últimos informes educativos. No es buena señal que un 35% de la población con estudios superiores desempeñe un trabajo subcualificado o que un 32% de los alumnos españoles de las últimas promociones haya abandonado o cambiado de carrera. Entre los muchos factores que explican estas cifras se encuentra, sin duda, la desorientación de los jóvenes a la hora de elegir estudios o de planificar sus futuros profesionales. Ayudar a estos universitarios a encauzar su itinerario académico-laboral debería ser una prioridad de nuestra Universidad para asegurar que los estudiantes saquen el máximo rendimiento posible a su formación, de ahí el actual programa de mentoring que ofrece la asociación para todos aquellos estudiantes que necesiten orientación.

Denuncia de la situación de los Premios Nacionales

   A pesar de que la excelencia académica y universitaria suele aparecer en todos los rimbombantes documentos de los Ministerios y de los poderes públicos, lo cierto y verdad es que la dejadez sobre la materia que muestran nuestros gobernantes y representantes roza el escarnio. El continuo retraso que aquejan las convocatorias de Premios Nacionales, así como la ausencia de voluntad política para celebrar las respectivas ceremonias de entrega, dan buena cuenta de la falta de consideración para quienes, obteniendo las mejores calificaciones en sus carreras, están llamados a ser parte de una nueva Universidad pública y miembros destacados de la sociedad del mañana. La Facultad Invisible nació, precisamente, tras constatar muchos de sus impulsores la negligencia del Ministerio de Educación en torno a los Premios Nacionales, cuya última convocatoria ha sido resuelta por medio de una escueta carta de felicitación y donde ni siquiera se espera ya la celebración de una ceremonia, como venía siendo habitual hasta hace unos años.



   Qué estudiar y dónde, cómo conseguir una beca o qué opciones profesionales ofrece una titulación son sólo tres de las preguntas que habitualmente se plantean estudiantes de todas las edades y niveles educativos en nuestro país.

   Los integrantes de La Facultad Invisible, en nuestra mayoría jóvenes titulados distinguidos con el Premio Nacional a la Excelencia Académica, también nos las hemos planteado. Puede incluso que algunos nos las estemos planteando ahora. Y creemos que compartir nuestra experiencia puede ser útil tanto a estudiantes como a profesores, orientadores y demás profesionales de la educación. Por ello hemos puesto en marcha #askLFI.



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