lunes, 8 de febrero de 2021

PSICÓPATA (PARTE II)

 

Psicopatía: Un vistazo al lado oscuro de la mente humana


    Actualmente es común ver como el tema de la psicopatía, es ampliamente utilizado en la industria del entretenimiento. Teniendo mucha aceptación por parte del público general. Psicópata americano, el silencio de los inocentes, la naranja mecánica, el resplandor, el perfume, entre muchas otras. Se han vuelto auténticos clásicos del cine y películas de culto. En todas ellas podemos ver de cerca distintos aspectos de la psicopatía. Mientras que en los cómics y videojuegos también se pueden encontrar muchos personajes con rasgos de este tipo. Esta relativa popularidad del tema ha creado una especie de aura mitológica respecto a la psicopatía.

  Vemos retratados a los psicópatas como persona frías, crueles, incapaces de sentir empatía u otras emociones. Como una especie de cazadores en una esquina esperando a su próxima presa. Sin embargo, hay algunas cosas que son ciertas y otras que no respecto a este estereotipo. Vamos a conocer un poco más acerca de este trastorno para poder separar los mitos de la realidad.


    Puede definirse a la psicopatía como un trastorno de la personalidad en el que la persona que lo padece desarrolla un comportamiento antisocial. Este no causa ninguna alteración en las capacidades intelectuales del individuo, sino que se limita a perturbar las conductas sociales. A las personas diagnosticadas de este trastorno se les conoce como “psicópatas”, y es más común que se manifieste en hombres que en mujeres. Una persona calificada como psicópata puede llevar una vida completamente normal, que eventualmente puede salir de lo cotidiano para cometer actos delictivos, violentos o crueles como agresiones y asesinatos; de los que, pese a conocer perfectamente que están mal, no experimentan el menor grado de culpa.

    Otra forma de verla es como un trastorno que produce insensibilidad afectiva, causando que el individuo sufra de una carencia severa de empatía y remordimientos. Lo que por lo general viene en compañía de un comportamiento violento y falta de autocontrol. Esto nos da como resultado una persona con predisposición para delinquir.

   El psicópata conoce a fondo el enorme valor manipulador de las palabras, hasta dónde puede llegar la sugestión con las palabras: las coloca en el momento en que tendrá mayor peso y las omite cuando el silencio castiga más. El discurso de la complementaria está plagado de "me dijo", "la otra vez me contó", "pero él dice". El psicópata habla, pero muchas veces no informa: ¿cómo puede ser que la complementaria no sepa que hace el psicópata? Algunas se pasan años, décadas viviendo con el psicópata pero no tienen una idea clara de cuál es el trabajo, de dónde viene el dinero y, menos que menos, en qué se gasta. ¿Qué hace su marido? Dice que trabaja en tal lado, dice que hace tal cosa… o no saben en absoluto cuánto gana, de pronto se encuentran que existe una cuenta bancaria en tal banco pero de casualidad, o abren por azar el correo o investigan directamente el correo electrónico y se enteran de un varias de actividades que no sabían en absoluto. El psicópata oculta a pesar de la curiosidad tremenda de la mujer; curiosidad a la que ningún neurótico puede escapar. El neurótico se entrega a la curiosidad de la mujer y la mujer sabe todo del neurótico hasta lo que el neurótico no sabe, pero con el psicópata no puede.

Agrego aquí un cuento de Marco Denevi que trata, precisamente, del valor sugestivo de las palabras:

Crimen perfecto, por Marco Denevi

   La señora Smithson, de Londres (estas historias siempre ocurren entre ingleses) resolvió matar a su marido, no por nada sino porque estaba harta de él después de cincuenta años de matrimonio. Se lo dijo:

-Thaddeus, voy a matarte.

-Bromeas, Euphemia -se rió el infeliz.

-¿Cuándo he bromeado yo?

-Nunca, es verdad.

-¿Por qué habría de bromear ahora y justamente en un asunto tan serio?

-¿Y cómo me matarás? - siguió riendo Thaddeus Smithson.

-Todavía no lo sé. Quizá poniéndote todos los días una pequeña dosis de arsénico en la comida. Quizás aflojando una pieza en el motor del automóvil. O te haré rodar por la escalera, aprovecharé cuando estés dormido para aplastarte el cráneo con un candelabro de plata, conectaré a la bañera un cable de electricidad. Ya veremos.

   El señor Smithson comprendió que su mujer no bromeaba. Perdió el sueño y el apetito. Enfermó del corazón, del sistema nervioso y de la cabeza. Seis meses después falleció. Euphemia Smithson, que era una mujer piadosa, le agradeció a Dios haberla librado de ser una asesina.

 

Causas de la psicopatía


   Actualmente no se tiene claro cuáles son las causas principales que dan origen a la psicopatía. La genética juega un papel clave, ya que existen factores genéticos que podrían desencadenar este trastorno o similares. De igual forma, el ambiente donde se desarrolle el individuo determinara si desarrollara tendencias psicopáticas o no. Uno de los factores claves que se ve con mucha frecuencia en muchos casos es la falta del cariño paterno durante su niñezel maltrato y el abuso infantil, suelen ser de los principales desencadenantes. También el descuido de los progenitores en la educación moral y la inculcación de valores. Ya que, estos comportamientos pueden comenzar a ser evidentes en la etapa escolar.

   No sería correcto decir que toda mala conducta manifestada por un niño es una señal de psicopatía. Pero si es un deber de todos los padres vigilar el comportamiento de los más pequeños. Bien sea en la casa o en la escuela con sus compañeros, esto con la finalidad de poder identificar el trastorno a tiempo e intervenir de ser necesario. El maltrato a los animales por parte de los infantes puede contribuir al desarrollo de personalidades antisociales.

  Es importante saber que, tanto la psicopatía como otros trastornos de la personalidad, pueden tener su origen en algunas alteraciones cerebrales. Como malformaciones, lesiones o enfermedades, principalmente en el lóbulo frontal. Por otro lado, se ha demostrado que la estancia en las cárceles puede agravar estos comportamientos.


 


¿Cuáles son sus síntomas? (Cómo identificar a un psicópata)

 

   Hay un grupo de características con las que se puede identificar a los psicópatas, la mayoría de estas son conductuales. Como ser individuos fríos y calculadores que no sienten ningún tipo de remordimiento por sus actos criminales. Los principales síntomas de este trastorno son:

·       Ausencia de la empatía: Los psicópatas carecen de empatía, por lo que les es imposible sentir lo que sienten quienes los rodean, aunque sí pueden entenderlos. Por lo que, si llegasen a ver a una persona llorando por la pérdida de un familiar o ser querido, podrían manifestar algún grado de compasión. Pero no sería compasión real, sino que lo haría para obtener cierto favor o por mera cortesía. 

·      Habilidad para manipular: Los psicópatas son hábiles para lograr que otras personas hagan justo lo que ellos quieren. Son muy inteligentes para reconocer cual es punto correcto que deben tocar para manipular a terceros, haciéndolos creer que lo que hacen es lo mejor para ambas partes. Además, no muestran ningún tipo de remordimiento por utilizar a las personas a su antojo y luego desecharlas o por herir sus sentimientos. 

·       Conducta irresponsable: Las conductas agresivas y la incapacidad de reconocer errores son señales evidentes del comportamiento de una persona que presenta psicopatía. Llegando muchas veces a volverse violentos cuando alguien los acusa de cualquier cosa. Logrando muchas veces que quien los acusa reflexionar sobre lo que dijo e incluso llegar a sentirse culpable a pesar de estar en lo correcto. 

·          Narcisismo: La mayoría de los psicópatas presentan conductas extravagantes. Casi en la totalidad de los casos, se consideran en su propia opinión más inteligentes, más poderosos y más valiosos que el resto de las personas que los rodean. En cierta forma es como que si consideraran que ellos son el centro del universo y todo gira a su alrededor. 

·       Mentiras a un grado patológico: Las mentiras son el pan de cada día de un psicópata, ya que es su arma principal para lograr sus objetivos. En muchas ocasiones mienten a pesar de que no sea completamente necesario, haciendo que sus vidas sean una compleja red de engaños y mentiras. 

·        Encanto superficial: Las personas que presentan psicopatía tienen personalidades muy agradables. Son valientes, divertidos, extrovertidos y decididos, cualidades que son muy llamativas, y que causan la admiración de las personas en su entorno social.

·       Ausencia de remordimientos: No importa el grado de sus acciones, ni cuánto daño puedan haberles causado a sus semejantes, un psicópata jamás sentirá ningún tipo de remordimiento ni sentimiento de culpa por sus actos. 

·       Facilidad para aburrirse: La mayoría de las personas diagnosticadas con psicopatía requieren de fuertes estímulos, pues no les cuesta nada aburrirse de lo cotidiano. Razón por la que sufren de una especie de adicción por la adrenalina y a las emociones fuertes. 

·       Historial de acoso a los más débiles: Los individuos con este trastorno disfrutan de mostrar su poder sobre los más débiles, así que con frecuencia acosan o maltratan a los más débiles. Bien sean sus subordinados, niños, mujeres, ancianos o animales; harán uso de todas sus habilidades para demostrar que son superiores. Por lo que los antecedentes de acoso escolar son frecuentes. 

·       Deseos de poder y control: El mayor anhelo de todo psicópata es el poder. Poder estar por encima de todos y que todo sea hecho a su manera.



El Cabo del Miedo - Tráiler

 Él cometió un crimen, una violación, es el único culpable. Clásico de gente narcisista, violenta, déspota, vanidosa, un imbécil en toda la extension de la palabra. El psicópata cree merecer lo mejor sin tener ningún mérito o éxito, no soporta las críticas. Y no le importa lo que sientan los demás, no siente culpa, ni se interesa en casi nadie. 

Características según Cleckley 

   Desde la perspectiva del Dr. Hervey Cleckey hay otro grupo de características clínicas con las que se puede identificar la psicopatía. Estos se encuentran descritos en su libro “The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality”, donde especifica que estas personalidades están ligadas a:

Un alto grado de inteligencia y encanto superficial.

Ausencia de toda clase de pensamientos no racionales o delirios.

Poca fiabilidad.

Carencia de manifestaciones psiconeuróticas o nerviosismos.

Escasa sinceridad.

Comportamientos antisociales que no parecen tener ningún motivo.

Ausencia de remordimiento y sentimiento de vergüenza.

Egocentrismo a un nivel patológico.

Falta de empatía.

Problemas para aprender de sus errores y de sus experiencias.

Relaciones afectivas pobres.

Ausencia de intuición.

Insensibilidad con quienes le rodean.

Frecuentes amenazas de suicidio (En muchos casos suicidios consumados)

Comportamientos desagradable y extravagante cuando se encuentra bajo los efectos del alcohol, en ocasiones sin estarlo también.

Dificultad para guiarse por un plan de vida.


Características según Hare

   El Dr. Robert Hare también estudio detalladamente la psicología criminal y los rasgos más destacados de la personalidad psicopática. Enumerándolas en una lista de veinte características a la cual llamo “Psychopathy Checklist (PCL)”. Este tuvo como base el trabajo de Cleckley, y describe los siguientes síntomas:

Gran encanto superficial y vocabulario extenso.

Mucha autoestima, al punto de la exageración.

Facilidad para aburrirse, por lo que requieren estímulos constantemente.

Manipulación y comportamiento malicioso.

Ausencia del sentimiento de culpa o remordimiento.

Poca afectividad y emociones superficiales.

Ausencia de empatía, acompañada de insensibilidad y crueldad.

Estilo de vida parasitario.

Problemas para controlar su conducta.

Tendencia a la promiscuidad.

Antecedentes de predisposición a los engaños.

Problemas conductuales en la niñez.

Escases de metas o planes a largo plazo.

Impulsividad.

Actitud irresponsable y despreocupada.

Puede que tenga muchos matrimonios, pero todos de corta duración.

Historial de delincuencia juvenil.

Imposibilidad para reconocer la responsabilidad sobre sus actos.

Antecedentes de encarcelamientos y revocación de la libertad condicional.

Habilidad para realizar actos criminales.

    Según las estimaciones de Hare, aproximadamente un 1% de la población entraría dentro de la clasificación de psicópatas. Aunque estas estimaciones podrían subir hasta un 6%. Lo que es muy cercano a los niveles de prevalencia entre 0,2 y 3,3% expresados en el DSM-V. 

¿Cómo se diagnostica la psicopatía? 

   La psicopatía no es un trastorno fácil de diagnosticar. Esta varía en cada caso y presenta muchos síntomas que son comunes a otros trastornos mentales, como el trastorno de límite de personalidad o locura transitoria.  También es frecuente ver que muchos criminales optan por fingir los síntomas con la finalidad de alcanzar algún tipo de ventaja penal.

   Para poder realizar un diagnóstico correcto, un médico debe valerse de observar atentamente el comportamiento del paciente. Hablar con el individuo es indispensable para conocer su verdadero estado mental. Además de algunos análisis suplementarios para conocer el estado de salud general que tiene el paciente. 

¿Hay algún tratamiento para la psicopatía?

   Es muy raro que un psicópata acuda a los servicios de Salud Mental porque su conciencia de patología es nula, el problema lo tiene la sociedad que no le entiende ni reconoce su supremacía. Cuando un psicópata acude a consulta es porque lo obligan desde un juzgado o porque quiere obtener algún beneficio de un sistema que detesta pero que puede exonerarle de su responsabilidad criminal si se hace pasar por un enfermo mental. El psicópata es un gran simulador y suele informarse de la clínica de los verdaderos enfermos para hacerse pasar por uno de ellos. El psicópata no es un enfermo, es una mala persona que no tiene intención, en general, de “rehabilitarse”.

“¿Rehabilitarme yo? ¡No por favor!, si los que formáis parte de la sociedad sois los que tenéis problemas, sometidos a unas normas absurdas que ponen los gobernantes que os explotan, y utilizan a las autoridades policiales y a los jueces para controlarlo todo. Yo estoy perfectamente, me envidiáis y por eso vais a por mí. Atajo de apesebrados…”

    Lo anterior es parte del testimonio de un sujeto que accedió a venir a la consulta porque para librarse de ir a prisión por un delito grave cometido dos años antes, pretendía que le hiciera un informe en el que figurara un trastorno psicótico como juicio diagnóstico, de esa manera conseguiría un ingreso temporal en un centro psiquiátrico e impediría que le echaran el guante. Al explicarle que no podía hacer el informe que pedía entró en un ataque de furia, se levantó del asiento y, sin mediar provocación, empezó a tirar al suelo cuantos objetos había sobre la mesa, intentó abalanzarse sobre mí, a saber, con qué intención, conseguí esquivarle y justo en ese momento, entró en la consulta el equipo de seguridad del hospital, alertado por la enfermera que desde fuera había escuchado el revuelo generado por Generoso, que así se llamaba el sujeto, ¡Qué paradoja! Lo sacaron de la consulta, no sin que antes profiriera hacia mí una sarta de insultos y amenazas, entre ellas que me esperaría en la puerta del hospital para cortarme el cuello. Redacté en el sistema informático la consecuente denuncia contra Generoso, denuncia que, se supone, llegaría ipso facto a los responsables de la asesoría jurídica del hospital. Ignoro lo que ocurrió a nivel legal, lo cierto es que salí al final de mi jornada por una puerta accesoria, no por miedo, sino por precaución. Un compañero me dijo que vio al sujeto en cuestión apostado cerca de la puerta principal, con cara de pocos amigos. Unos meses después supe que Generoso había ingresado en prisión por agredir al alcalde del pueblo al no concederle una ayuda económica municipal que había solicitado hacía tiempo. Se trata de un psicópata de manual, en este caso, poco inteligente, a diferencia de lo que se supone a los trastornados, que no enfermos, afectados por un Tr. Antisocial de la Personalidad.

   Tratar la psicopatía no es una tarea fácil, el tratamiento es difícil y complejo, y lo que se busca con él es reinsertar al individuo de nuevo a la sociedad. Se emplean sesiones de preparación para que el paciente comprenda cual es el ámbito efectivo y desarrolle la empatía. Junto a estas sesiones también se recurre al entrenamiento de las virtudes emocionales para mejorar sus relaciones interpersonales.

   Conseguir que una persona calificada como psicópata deje de romper las normas tanto legales como sociales es muy difícil para cualquier especialista. Esto porque no es común que el psicópata colabore para su reinserción, ni le interesa su curación. No ha faltado la búsqueda de un tratamiento farmacológico, pero lamentablemente aún no se ha conseguido ninguna.

Petrus Rypff


 ¿Se puede prevenir la psicopatía?

   La psicopatía es un trastorno que una vez se ha desarrollado en el individuo es difícil de tratar. Razón por la que lo mejor que puede hacerse es prevenirla desde la niñez, que es cuando se manifiestan los primeros síntomas. Para lograr esto se pueden tomar las siguientes medidas: 

-         Observar si el infante engaña o trata de engañar a otros niños. Cada vez que esto ocurra se debe desmentir al niño y demostrarles lo malo que es ese tipo de comportamientos.

-         Se debe enseñar con el ejemplo, los niños aprenden de sus progenitores. Siempre se debe mantener un comportamiento adecuado, respetuoso y apegado a las normas, de modo que el niño conozca cual es la actitud correcta que debe tener.

-         No se debe permitir que los niños recurran a la venganza, esta jamás debe parecer una opción para ellos.

-         Si por algún motivo el infante lastima a otra persona se le debe explicar lo malo de esa actitud y hacer que se disculpe con la persona que agredió.

-         En caso de que las actitudes se sigan repitiendo a pesar de las correcciones de los padres, es posible que se requiera el apoyo de un especialista para tratar de prevenir la aparición de un trastorno mental grave. 

Tipos de psicopatía

   Uno de los trastornos más enigmáticos que se tiene en el campo de la psiquiatría es la psicopatía. Debido a los fallos en el procesamiento de los sentimientos que dan como resultado personas sin moral, capaces de hacer toda clase de delitos. La complejidad de esto hace un desafío tratar de comprenderla y clasificarla. Sin embargo, hay tres formas en que se puede categorizar a los psicópatas.

  Psicopatía primaria: En esta categoría encontramos a los individuos “psicológicamente dañados”. Pues son los que tienen serios problemas para controlar sus impulsos desde edades tempranas. Sin importar los esfuerzos que realicen los padres, estos pacientes no logran corregir sus actitudes. Dando como resultado la imagen del criminal psicópata capaz de hacer cualquier clase de crímenes.

     Psicopatía desestabilizada: Este grupo de personas pueden gozar de una vida relativamente normal. Pero sufren de algún trastorno que les conduce a desarrollar episodios de conducta violenta o antisociales.

    Psicopatía secundaria: Son similares a los primarios, pues son igualmente impulsivos, violentos y no suelen socializar. Sin embargo, este grupo se diferencia del resto por las emociones. Aunque en un repentino ataque de impulsividad pueden cometer delitos, luego experimentan remordimiento y estrés. A pesar de que se pueden sentir disconformes con su vida y sienten deseos de dejar atrás su comportamiento, no pueden dejarlo.

¿Cuál es la diferencia entre un psicópata y un sociópata?

   Aunque son muy parecidos y es fácil confundirlo, su diferencia principal radica en su origen. La psicopatía es un trastorno que en la mayoría de los casos está relacionada con la predisposición genética. Mientras que la sociópata es producida enteramente por el entorno en donde se desarrolla el individuo y la educación recibida.

¿Cuál es más peligroso?

   Si bien ambos trastornos tienen muchas cosas en común, hay un factor clave que vuelve a uno más peligroso que otro. Los sociópatas pueden experimentar cierto grado de empatía por sus familiares y amigos, mientras que los psicópatas no la sienten por nadie, lo que los hace un poco más peligrosos para la sociedad. Aun así, ambos son muy peligrosos para la sociedad y deben ser tratados.


Los mejores psicópatas del cine


   De Norman Bates, pasando por Jack Torrance, Joker o Hannibal Lecter. Estos son los psicópatas más destacados del cine.

   El modesto Norman Bates podría asustarnos y el hambriento Hannibal Lecter nos pondría los pelos de punta. Sin embargo, según los expertos, los psicópatas no tienen por qué ser violentos y estos dos ejemplos del cine, es posible que no se ajusten al término psicópata en absoluto. Y es que la psicopatía, es una combinación variable de frialdad y violencia. Los psicópatas más extremos matan sin remordimiento, mutilando a las víctimas como el que se cepilla los dientes o baja a tirar la basura. Sin embargo, otras veces el trastorno es más encubierto, y no encontramos necesariamente la violencia en su comportamiento.

   El psicólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison Joseph Newman sostiene que  la etiqueta de "psicópata" se aplica con demasiada ligereza y sin una comprensión suficiente de los elementos clave. Como resultado, el término a menudo se aplica a delincuentes comunes y delincuentes sexuales cuyo comportamiento puede reflejar principalmente factores sociales u otros problemas emocionales que son más susceptibles de tratamiento que la psicopatía. Tratar de alterar los estereotipos sobre este sector de la sociedad es complicado.

   ¿Es posible que directivos de empresas, médicos, abogados, políticos y científicos sean psicópatas? La respuesta podría ser "sí" si usamos una definición que califica como psicópatas a personas que son inteligentes y muy carismáticas, pero que muestran una incapacidad crónica para sentir culpa, remordimiento o ansiedad por cualquiera de sus acciones. Si añadimos que aprovechan el uso de la violencia y la intimidación para controlar a los demás y satisfacer sus necesidades, la lista se ampliaría, ¿verdad?

   "La psicopatía parece existir en todo el mundo y probablemente haya existido a lo largo de la historia", dice Newman. Según el experto, hasta el 1% de la población general podría describirse como psicópata. Exploremos hoy los más conocidos psicópatas del cine, incapaces todos ellos de tener miedo u otras emociones, lo que a su vez los hace indiferentes a los sentimientos de los demás.

Joker (Batman)


Batman 1989 -Joker: "¿Has bailado con el demonio a la luz de la luna?"


   La balanza se inclina con Jack Nicholson y Heath Ledger como mejores intérpretes de Joker. Este "agente del caos" saborea cualquier acción que deshaga el orden. En el caso de Nicholson (Batman, 1989), el protagonista era un payaso maniático, pero en el de Ledger ('El caballero oscuro, 2008)era un terrorista aterrador e impredecible, más oscuro y terrorífico. Su comportamiento violento y perturbador lo convierten en uno de los psicópatas cinematográficos más memorables. 


Hannibal Lecter (El silencio de los corderos)


EL SILENCIO DE LOS CORDEROS - Tráiler

  El doctor Lecter (interpretado por Anthony Hopkins) es un genio loco con predilección por la carne humana y por el cerebro, una especie de paradoja desconcertante que ayuda a no pasar desapercibido en la mente de cualquiera que se cruce en su camino. Ser un asesino en serie ya es suficientemente psicopático, pero Lecter añade el canibalismo en su currículum. Es un personaje tan peligroso como memorable. "Clarisse, ¿los corderos han dejado de gritar?"... 


Max Cady (El cabo del miedo)



El cabo del miedo | M. Scorsese | 1991

   Maximilian Cady o Max Cady, fue encarnado de forma fascinante por Robert de Niro. En esta película de suspense, el psicópata sale de prisión tras cumplir 14 años con el único objetivo de matar al abogado que lo defendió en el juicio (interpretado por Nick Nolte). La película se estrenó en 1991.


Mickey Knox y Mallory Knox (Asesinos natos)

Asesinos Natos/Natural Born Killers - Mejor escena

   Aunque esta pareja de asesinos no existió en la realidad, su historia sí está inspirada en la de Charles Starkweather y Caril Ann Fugate, pareja que cometió 11 asesinatos allá por la década de 1950. En el caso de Mickey y Mallory adoran la violencia y provienen de hogares con infancias y adolescencias traumáticas. Su unión, en la que matar es su forma de vivir, llama la atención de los medios y, la película, criticada por su excesiva violencia gráfica, resume su historia desde la perspectiva de la prensa sensacionalista. 


Patrick Bateman (American Psycho)



American Psycho - Trailer HD Español​ (2000)


   En American Psycho (2000), Bateman es interpretado de forma excelsa por Christian Bale. Bale interpreta a Pat Bateman, un ejecutivo neoyorquino que descubre sentir pasión por la sangre, lo que lo convierte en un terrorífico asesino en serie del que nadie sospecha. Es un "psicópata adorable", con su aspecto atractivo y su gran sentido de la moda. En la versión literaria, Bateman es infinitamente más sanguinario.


 Unhinged (Salvaje)


Russell Crowe es SALVAJE - TRAILER OFICIAL

   El ganador del Oscar Russel Crowe protagoniza SALVAJE, un thriller psicológico en el que un inocente percance del día a día se convertirá rápidamente en pesadilla cuando una mujer toca el claxon en el momento equivocado… al tipo equivocado. “Ira al volante” es una expresión que se queda corta para describir lo que el desconocido va a hacerle a ella y a todo el mundo que conoce.

"A pesar de su gran primera escena y de la espectacular manera de originarse el conflicto, el director no le deja respirar a su obra (...) y decide poner la directa y convertirse «sólo» en un imparable «thriller» 


Norman Bates (Psicosis)



"Psicosis" de Alfred Hitchcock - Tráiler


   Probablemente el personaje que mejor describa el término psicópata de toda esta lista. Norman Bates de la película "Psicosis" de Alfred Hitchcock (interpretado por Anthony Perkins) es un personaje con un lugar destacado. No hay dudas sobre la cordura de Bates, que guarda el cadáver de su madre como recuerdo y se viste con su ropa en escenas tan memorables que te harán pensarte dos veces darte una ducha justo después.


Sr. Rubio (Reservoir Dogs)



Escena de la tortura a un policía en la película Reservoir Dogs (1992), una obra maestra de Quentin Tarantino.


   Michael Madsen encarna al Sr. Rubio en Reservoir Dogs, película con la que Quentin Tarantino debutó como director. En ella, el Sr. Rubio escupe frases como "¿Vas a ladrar todo el día, pequeño perrito, o vas a morder?" Si has visto la película y escuchadi la canción "Stuck in the Middle" de Stealers Wheel, jamás olvidarás la escena en la que suena con el Sr. Rubio portando una cuchilla de afeitar en mano.


 Don Lope de Aguirre (Aguirre, la cólera de Dios)

Aguirre, la cólera de Dios - Tráiler

   Klaus Kinski encarna a Don Lope de Aguirre, un aventurero que se pone al mando de una expedición española durante el siglo XVI en búsqueda de la legendaria tierra de El Dorado que se convierte en un periplo de locura y obsesión.


Anton Chigurh (No es país para viejos)



No Es País Para Viejos: Tráiler En Español


    Javier Bardem y la encarnación de su personaje Anton Chigurh también merecen mención especial en esta selección de psicópatas del cine. Anton vive su vida en torno a un código personal que escapa de la integración en la sociedad. Con su interpretación, Bardem ganó un Premio de la Academia, transmitiéndonos miedo y tensión cada vez que su personaje aparecía en la pantalla. Su carácter retorcido e intrigante marcan cada momento de la inolvidable e inquietante cinta de los hermanos Cohen.


Catherine Tramell (Instinto Básico)



Tráiler de Instinto Básico (1992) con Michael Douglas.

   Interpretada por Sharon Stone, Catherine Tramell es una escritora y asesina en serie con grandes dotes de manipulación. Al ser investigada tras el asesinato de una estrella del rock, su propio novio, Tramell acaba seduciendo al mismo policía que la investiga, evidenciando su gran control de la situación a pesar de ser sospechosa. Esta asesina en serie es una de las villanas favoritas de todos los tiempos por su maestría en el arte de la seducción en conjunción con su inteligencia y su famoso "cruce de piernas". 


John Doe (Seven)


SEVEN (Tráiler español)


   Kevin Spacey es John Doe, el principal antagonista de la película Seven. El plan de John Doe se basa, según cree él mismo, en una misión de Dios para llevar al extremo en los propios pecadores cada uno de los siete pecados capitales. Como Doe cree que está en una misión de Dios, ¿sabe él realmente que está loco?


Alex DeLarge (La naranja Mecánica)



La naranja mecánica tráiler en castellano


   Después de los asesinatos, las violaciones y la ingestión de leche con sus... añadidos, Alex DeLarge finalmente es encarcelado y posteriormente sometido a experimentos diseñados para eliminar su naturaleza violenta. Los experimentos funcionan, más o menos bien... sin embargo, después de que nuestro protagonista (interpretado por Malcolm McDowell) intenta suicidarse, el proceso se invierte, devolviendo a Alex a su sanguinario y psicópata ser.


Alex Forrest (Atracción fatal)



Atracción fatal - Tráiler en castellano

   Interpretada por Glenn Close, Alex Forrest tiene una breve aventura con un hombre casado y acaba obsesionándose con él. Pero su obsesión tiene límites muy lejanos; entre otras cosas, secuestra al hijo de este protagonizando escenas aterradoras con tiernos conejitos incluidos.

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