miércoles, 20 de enero de 2021

GEORGE GROSZ, ENTRE EL DADAÍSMO Y "LA NUEVA OBJETIVIDAD"

 


GEORGE GROSZ



Brahms: Ein deutsches Requiem ∙ hr-Sinfonieorchester ∙ MDR-Rundfunkchor






     George Grosz, de nombre real Georg Ehrenfried Groß (Berlín, 26 de julio de 1893 - Berlín Oeste, 6 de julio de 1959) fue un pintor alemán de la época expresionista. Fue un miembro prominente del movimiento Dada de Berlín y de la Nueva Objetividad durante su etapa en la República de Weimar, antes de emigrar a los Estados Unidos en 1933. Su estilo de hecho evolucionó del dadaísmo a la nueva objetividad, corriente de la cual fue uno de los principales maestros.

   Entre 1909 y 1912 estudió en la Academia de Dresde, y entre 1912 y 1917 en la Academia de Artes y Oficios de Berlín (Kunstgewerbeschule), en la que fue alumno de Emil Orlík, con la intención de convertirse en dibujante de historietas. Pero también se dedicó en esa época a copiar obras de maestros clásicos, en especial las de Rubens que se encontraban en la Pinacoteca de Dresde, a la vez que realizaba unos dibujos muy personales para periódicos y revistas satíricas, utilizando para ello la caricatura.

   En 1913 se trasladó a París, ciudad en la que entró en contacto con las vanguardias, el cubismo y el futurismo. En esa ciudad pudo también admirar de cerca la obra de Goya, Toulouse Lautrec y Honoré Daumier. En estos años se desarrolló una importante evolución en su estilo pictórico, con una progresiva simplificación de las formas, en la que se notaba una gran influencia del cubismo y el futurismo, pero también del expresionismo, muy presente entre los jóvenes artistas alemanes de la época.

   En 1914, al estallar la Primera Guerra Mundial, Grosz se alista en el Ejército Imperial Alemán, en un regimiento de granaderos. Sin embargo, ya en 1916 se le licencia, según se dijo entonces por motivos de salud física, quizás una sinusitis crónica, aunque es posible que el verdadero motivo de su licenciamiento fuera un shock psicológico del que tuvo que recuperarse en un Hospital Militar.

   De vuelta a la pintura, entre 1915 y 1917, la simplificación gráfica de su obra se agudizó, para permitirle expresar el horror de la guerra y el desplome moral que siguió a la derrota prusiana. Ese fue el estilo que tuvo la producción de Grosz en los años siguientes, caracterizados por su adhesión al movimiento dadá (alrededor de 1920). En esa época produjo su serie de dibujos conocida como Ecce Homo. 

   Fuertemente impresionado por la Revolución rusa, también adoptará durante ese periodo políticas revolucionarias. En los últimos meses de 1918 se unió a la Liga Espartaquista, ​ que posteriormente se renombraría Partido Comunista de Alemania (KPD). Es detenido por su participación en el Levantamiento Espartaquista que lideraban Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht. A partir de ese momento, sería procesado en diversas ocasiones por incitación al odio de clases, ofensa al pudor, vilipendio a la religión y otras razones. Por ejemplo, en 1921, George Grosz es acusado de injurias a las fuerzas armadas, y condenado a una multa de 300 marcos. Además se destruirá el conjunto Gott mit uns (Dios con nosotros), obra satírica sobre la sociedad alemana.

   En 1922 Grosz viajó a la Rusia soviética junto a la escritora Martin Andersen Nexø, donde tuvo la oportunidad de conocer a personalidades como Grigory Zinoviev, Anatoly Lunacharsky, y Vladimir Lenin, ​ No obstante, lo que vio durante esta estancia de seis meses no le impresionó especialmente. ​ Grosz dejó el KPD en 1923, aunque sus posiciones políticas no sufrieron grandes cambios. ​

   Su producción artística de esa época se basaba en unos cimientos cubistas y futuristas mezclados con fuentes artísticas áulicas del pasado e iconografías populares.  Así, evolucionó desde dibujos caricaturescos hacia visiones urbanas apocalípticas y violentas con una politización bastante clara, con lo que se integró en el ala izquierda del movimiento que se denominó "Neue Sachlichkeit" (Nueva Objetividad), inaugurado con una exposición en y precisiones particulares, formando una estructura a la vez exaltada y visionaria. Sus dibujos, muchos de los cuales están realizados con tinta o acuarela han contribuido notablemente a la imagen que muchas personas tienen de la Alemania de los años 1920.

   Furibundo antinazi, Grosz dejó Alemania poco antes de que Hitler llegara al poder. En 1932, cuando el nazismo está en auge en Alemania, la obra de Grosz pasa a ser interpretada un modelo del arte degenerado, y Grosz recibe el inquietante título, por parte de algún ideólogo nazi, de "bolchevique cultural número uno". En junio de ese año aceptó una invitación para impartir clases durante el semestre de verano en la Art Students League de Nueva York. ​ Unos meses después, en octubre, Grosz regresó a Alemania, pero el 12 de enero de 1933 él y su familia emigraron a los Estados Unidos, ​ justo unos días antes de que Adolf Hitler accediera al poder. Trabaja entonces como profesor en Nueva York y en 1938 obtiene la nacionalidad estadounidense.

    La producción del periodo americano, sin embargo, es menos incisiva, a pesar de su regreso, en clave surrealista a su anterior grafismo violento y despiadado. De hecho, durante su etapa norteamericana Grosz decidió hacer una clara ruptura con su pasado, y cambió su estilo y temática. ​ 



La Segunda Guerra Mundial le hizo volver a sentir el pesimismo anterior, manifestado especialmente en alguno de sus óleos, como The Survivor (1944).




George Grosz - “Suicidio” (1916, óleo sobre lienzo, 100 x 77 cm, Tate Gallery, Londres)

  Las obras del pintor expresionista George Grosz son generalmente muy desagradables. A los veintiún años el ejército alemán le reclutó como voluntario forzoso para luchar en el Primera Guerra Mundial. La experiencia fue tan traumática que, cuando consiguió que le diesen la baja por motivos médicos, unos meses más tarde, se pasó el resto de su carrera artística pintando imágenes antibelicistas. Los personajes de sus cuadros siempre son los mismos: militares, borrachos, prostitutas, ricachones, mutilados de guerra y miembros de la iglesia. Son obras mordaces, una sátira cruel y salvaje de las consecuencias de la guerra y la corrupción de la sociedad.

   Este cuadro nocturno está teñido de rojo, el color de la sangre. Un hombre sospechoso se escapa por la derecha, los perros vagan por las calles de la ciudad y una prostituta deforme y pintarrajeada entretiene a un señor vestido con traje. Al fondo, vemos la iglesia con su cementerio lleno de tumbas. Tendrán que ir haciendo hueco para dos hombres desesperados que se han suicidado en la calle. El primero colgándose de una farola. El segundo, cuyo rostro es ya casi una calavera, disparándose con un revólver. A su lado, vemos un círculo misterioso con un rostro sonriente, ¿su espíritu, quizás? Intenso y desesperanzador.

Un muerto, un ahorcado y un amargado por la indiferencia de la mujer arpía”.

Problema de exhibicionismo, como todos los ahorcados, que mueren en priapismo. Se ha producido un enfrentamiento entre dos, uno el que se afana en sobrevivir, otro el que se inhibe y se deja matar.

Agresividad manifiesta (el ahorcado y los enfrentados).

·       En primer plano la muerte y el espíritu del muerto que se reencarna en un perro-chacal.

·       Segundo plano: sigue la muerte (en el ahorcado un segundo perro que corre tras la vida que mantiene el segundo individuo del duelo).

·       Tercer plano: Un restaurante donde se come bien y una iglesia donde se alimenta el espíritu.

     En el mismo plano, pero entrándose o participando del segundo plano, aparece Eros, el placer, y Tánatos, la muerte, representada en la tercera edad, es decir, en el viejo que mira el trasero de Eros.

(PETRUS RYPFF)


George Grosz - “El poeta Max Herrmann Neisse” (1927, óleo sobre lienzo, 59 x 74 cm, MOMA, Nueva York)

   Por lo general, los pintores expresionistas alemanes distorsionaban bastante los rasgos de las personas que retrataban, haciéndolas mucho más feas de lo que realmente eran. En este caso, el pintor George Grosz, que era un experto en afear al personal, se muestra bastante clemente con su amigo, el poeta y dramaturgo alemán Max Herrmann Neisse


   De hecho, incluso da la sensación de que ha tratado de disimular las desproporciones físicas del escritor, que padecía de enanismo. Grosz ya le había retratado un par de años atrás, de cuerpo entero, sentado en esta misma butaca floreada que estaba en el estudio del artista, pero en un escenario mucho más despejado y frío (Stadtische Kunsthalle, Mannheim). Este segundo retrato ya no es tan distante, vemos al escritor mucho más relajado, sumido en sus pensamientos, disfrutando de una copita de licor en el estudio de su amigo, como si en vez de estar posando estuviese solo de visita. ¿No es increíble lo que se puede conseguir cambiando solo el decorado? Los dos pertenecían a ese grupo de intelectuales reivindicativos y peleones que el régimen nazi, cuyo poder iba in crescendo, odiaba a muerte y que con el tiempo pasarían a engrosar la famosa lista de “artistas degenerados”. A Max Herrmann Neisse le retrataron muchos más artistas de su época. Sus manos enormes, su mirada inteligente e introspectiva, su calva perfecta, las gafitas redondas y sus rasgos tan marcados eran una perita en dulce para los pintores de la Nueva Objetividad, esa corriente del expresionismo alemán que se desarrolló en el periodo de entreguerras.


Georg Grosz - “Metropolis” (1916-1917, óleo sobre lienzo, 100 x 102 cm, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid)

  Los primeros adjetivos que se nos vienen a la cabeza al contemplar esta metrópolis pintada por Georg Grosz son “caótica” y “amenazante”. Está claro que esa noche de tonalidades rojizas no puede traer nada bueno, y tampoco la muchedumbre anónima que se camina a toda velocidad, ajenos unos a los otros. En el centro del cuadro, vemos el edificio del Hotel Atlantic, rematado en una de sus esquinas por una cúpula bulbosa. Esa esquina es el centro de una enorme X formada por dos calles por las que se mueven de forma frenética un montón de personas y algunos vehículos. Algunas de estas figuras son medio transparentes, como si fuesen el recuerdo de alguien que pasó por ahí en el pasado. Otras figuras se superponen de forma confusa. Es como si Grosz estuviese representando el fluir de esas calles a lo largo del tiempo: la gente que pasó hace un rato, la que pasa ahora y la que pasará más adelante. Hay personas de todo tipo: policías, ricachones, abogados, campesinos, prostitutas… En la calle de la izquierda, podemos ver incluso tres carrozas fúnebres tiradas por caballos (la más grande de ellas guiada por un esqueleto). La vida y la muerte se entremezclan en esta ciudad que nunca duerme. 

   ¿Pero qué nos quiere decir el artista con esta obra? Si os fijáis, está pintada en plena Primera Guerra Mundial, igual que otro cuadro que vimos hace no mucho de Grosz: Suicidio. El artista fue llamado a filas dos veces, y las dos veces acabó en un hospital aquejado de un colapso nervioso. Esta ciudad terrorífica que vemos en el cuadro es la plasmación de una sociedad enferma, corrupta, aislada y egoísta, la principal causante de la guerra que asolaba Europa.



"El hombre enfermo de amor, Kunstsammlung Nordr". George Grosz - 100 x 78 cm - 1916 


  Todo el dibujo muestra una gran melancolía. Existe el simbolismo de un ancla, que podría significar un anclaje en el tiempo, pasión y pensamientos de muerte. No ve salida para esta situación de sufrimiento (la salida se encuentra a su espalda). 

  • Además, en esta representación pictórica, se podría apreciar una "indefinición"sexual o conflictividad sexual (amaneramiento y manos femeninas). Indecisión por la vida o por la muerte. Se queda con la vida.
  • Personalidad narcisista. Además se aprecia indiferencia, lucha interior, aislamiento e inmadurez. Los objetos que le rodean remiten a la muerte. 
  • Horror al vacío, trastorno de la personalidad (narcisismo). Atormentado por su afecto patológico, descuido y desinterés. Ajeno a su entorno, nostálgico y defecto narcisista con objeto "pasado". Además de la elegancia personal, se aprecian signos de feminismo. Homosexualidad. 

PETRUS RYPFF



Antonín Dvořák - Requiem


DESPEDIDA A UN AMIGO QUE SE FUE

¡Alcánzame! la certidumbre de mi amor
no es boda ceremonial;
es emoción continua ante tu celestial presencia,
ante tus ojos posados en mis formas que te reclaman.

Me fío de tus olores, de tus ojos de colores
y de tus manos al calor de mis sabores.
Seremos vida en nosotros cada día
y seremos luz a nuestros ojos,
frente al canto y los gemidos.

¡Avisadme de vuestra alegría!
Amigos, enamoraos sin miedo,
que el tiempo premiará vuestro amor
y mi felicidad será vuelo
ante vuestro gentil gesto seguro!

Gélido y rígido, duro cuál desastre repetido.
Mundo impávido rodeando mi vida ansiosa de querer,
¡rescátame, oh inteligencia de vida trabajada!
Soy un superviviente y lo seré,
aún asido a un hilo grabado con la palabra libertad;
ella me llevará a sus cantos brillantes
guiará mis pasos por la vida.

Soy libre y feliz y estoy ansioso por vivir
con la escoba de las brujas a mi vera
y la luz de un Dios que seguro susurra mi camino.
¡Adiós amigo serás la vida,
camino y rueda en autopistas plagadas de horizontes!


Triste final el que el odio recoge.
La humildad se fabrica en la inteligencia,
el orgullo la vuelve vacía, como el egoísmo y sus precipicios.
Somos lo que marcamos,
los demás sienten nuestros signos,
sus sonrisas harán más brillantes nuestros pasos.
Alegría en los rostros provocada, vida es a nosotros regalada.

Gracias, Calvin Chestnut.



Mecano - Naturaleza muerta



Mecano - "Eungenio" Salvador Dalí


EL DADAÍSMO Y SALVADOR DALÍ


EL DADAISMO - SALVADOR DALI - 1916

Destrucción del arte; movimiento de ruptura caracterizado por lo absurdo y falta de compromiso con la realidad.

GENERALIDADES

   Fue creado en el Cabaret Voltaire en Zúrich (Suiza) con Hugo Ball como fundador, cuando una serie de artistas de distintas nacionalidades se encontraron como refugiados en esa ciudad durante la Primera Guerra Mundial.


   Salvador Dalí fue un pintor, escultor, grabador, escenógrafo y escritor español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo.

EL DADAISMO: Contra la belleza eterna, los principios, las leyes, la lógica, conceptos abstractos, niega la razón y el sentido, crea gestos, escándalos, provocación, no hay reglas fijas ni eternas. Libertad del individuo, espontaneidad, lo actual y lo aleatorio, la contradicción.

EL SI ES NO Y EL NO ES SI: Difícil de encontrar su lógica, se inclina hacia lo dudoso, la muerte, lo fantasioso y la negación, rebeldía y destrucción. Creación de antiarte, cuestiona todo (arte, literatura, dadaísmo), rechazo absoluto de toda tradición.

OBRAS:

  • Jirafa ardiendo
  • La tentación de San Antonio
  • La metamorfosis de Narciso
  • El hombre invisible

OTROS EXPONENTES DEL DADAÍSMO: KURT SCHWITTERS - MARCEL DUCHAMP - GEORGE GROSZ.


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