miércoles, 30 de diciembre de 2020

BELEROFONTE Y PEGASO (MITOLOGÍA GRIEGA)

 


   La mitología griega es todo un torrente de buenas historias y leyendas y quizá una de las más famosas sea la de Pegaso, el famoso caballo alado de impresionante color blanco, hijo de Poseidón, dios griego del mar, y de Medusa, la Gorgona.


BELEROFONTE (BELLEROPHON)


Yóbates, Belerofonte, Pegaso y Atenea representados en una pintura de 1829,
obra de Aleksandr Andréyevich Ivánov.

   Belerofonte fue un héroe en la mitología griega, hijo de Glauco, rey de Corinto, y de Eurínome y nieto de Sísifo. Era conocido por domar y montar a Pegaso, conquistar al aterrador monstruo, la Quimera, y derrotar a las Amazonas en la batalla.

   Su historia sirve de lección para la humanidad, ya que cuenta cómo el orgullo puede borrar el éxito de uno y, en cambio, servir de legado. Aunque Bellerophon fue honrado una vez por los dioses y pudo conquistar el mundo con su ayuda, se volvió egoísta y engreído, lo que finalmente lo llevó a su caída.

Familia

   Poseidón y Eurínome fueron los padres de Belerofonte. Sin embargo, el marido de Eurinome, Glaucus, lo crió porque creía que era su propio hijo de sangre. Después de domar a Pegaso y conquistar a sus enemigos, Bellerophon finalmente se estableció y se casó con Philonoe. Estaba contento con ella y con el nacimiento de sus hijos. Tuvo dos hijos, Hipólito e Isandros, y dos hijas, Deidameia y Laodameia. Durante su reinado como rey, fue amado y honrado por su pueblo.

  Desafortunadamente, sin embargo, la nueva vida de Bellerophon no fue tan satisfactoria como sus experiencias pasadas. Decidió que visitaría a los dioses para pedir una nueva búsqueda y cabalgó a Pegaso hasta el Monte Olimpo.

    Zeus estaba descontento con esto y envió una mosca para picar a Pegaso, arrojando a Belerofonte de su espalda. Sobrevivió a la caída, pero quedó inválido permanentemente. Como castigo, pasó el resto de su vida vagando y buscando ayuda, pero nadie quiso ayudarle porque había ofendido a los dioses. Murió solo, pero se desconoce la causa exacta, ya que no había nadie presente para registrarlo.

    Belerofonte era representado como un hombre joven y fuerte. Por lo general, se le ve con Pegaso, ya sea alimentando al caballo o montándolo. En cada imagen de él, parece estar en forma y ser atractivo. Su apariencia da una sensación de poder y control. Se ve como un héroe, especialmente en las fotos de él conquistando a sus enemigos.

   Los mitos que rodean a este héroe de la mitología griega contienen misiones dignas de un héroe. Con los dioses de su lado, parecía que no había nada que no pudiera conquistar.

   El padre de Bellerophon le inculcó el interés por los caballos desde muy temprano, por lo que no es de extrañar que el mito de Bellerophon comenzara con su búsqueda de Pegaso, el conocido caballo alado de la mitología griega. Después de varios intentos de domar el caballo, Belerofonte recurrió a Poseidus, un famoso vidente de Corinto, en busca de consejo. Instruyó al héroe para que pasara la noche en el templo de Atenea. Mientras estaba allí, Bellerophon soñó con una diosa que le dio una brida mágica y dorada. Se despertó y se encontró sosteniendo la brida exacta de sus sueños. Sabiamente ofreció un sacrificio tanto a Poseidón como a Atenea e inmediatamente se dirigió a la pradera donde Pegaso estaba pastando. Sin embargo, no pudo domar el caballo. Sin embargo, fue persistente, y con la brida mágica en la mano, finalmente triunfó. Cabalgó a Pegaso hasta el Rey Pittheaus para mostrarle que había logrado lo imposible. Como recompensa, se le ofreció la mano de la hija del rey Pittheaus, Aethra, en matrimonio. Sin embargo, la tragedia ocurrió antes de la boda. Los detalles varían según la fuente, pero Bellerophon mató accidentalmente a un hombre, posiblemente a un hermano o a un tirano, y fue castigado con la expulsión de su hogar.

   Después de ser desterrado de su tierra natal, Bellerophon montó a Pegaso hasta el Rey Proetus. Pidió ser perdonado de su crimen. El rey estuvo de acuerdo, y le permitió quedarse con él. La esposa del Rey Proteus, Stheneboea, se sintió atraída por el joven héroe e intentó seducirlo. Pero Bellerophon era un hombre honorable y rechazó sus insinuaciones. Esto no le sentó bien a Steneboea, así que decidió vengarse acusándolo de intentar seducirla, lo que enfureció a su marido.

   El rey Proetus quería deshacerse de Bellerophon, pero como era muy querido por el público, acusarle de cualquier cosa negativa sería muy probable que se produjera una reacción violenta. Era una ofensa a los dioses hacer daño a un huésped, así que sus opciones eran limitadas. Se le ocurrió un plan para enviar a Bellerophon al padre de su esposa, el rey Iobates. Para conseguir que Bellerophon se fuera, el Rey Proetus le dio una carta que dijo que necesitaba ser entregada urgentemente.

  Bellerophon llevó a Pegaso a la casa de Iobates. Fue recibido calurosamente, y rápidamente se sintió como en casa. Entregó la carta, en la que se informaba al rey Iobates de los avances no deseados del hombre sobre su hija. El rey Iobates ahora se encontraba tan molesto como el rey Proetus, y se enfrentaba exactamente al mismo problema. No podía hacer daño a Bellerophon, porque sería castigado por los dioses. Pero el Rey Iobates ideó su propio plan.

   Decidió pedirle a Belerofonte que aceptara una serie de misiones. El rey Iobates creía que estas misiones eran tan peligrosas que pronto se encontraría sin un huésped en su casa, y aun así sería digno de los dioses. Pero la facilidad con la que Bellerophon parecía conquistar lo imposible le devolvió la ilusión. Era un arquero hábil, y con la ayuda de Pegaso, pudo ganar todas las batallas en las que participó. También tenía el apoyo de los dioses de su lado. 

   Su primera misión fue matar a un monstruo conocido como Quimera, una criatura híbrida que respira fuego. La mayoría de las representaciones artísticas de la Quimera muestran un animal que se asemeja a un león, con la cabeza de una cabra sobresaliendo de su lomo y una cola que termina con la cabeza de una serpiente. Bellerophon fue capaz de derrotar al monstruo disparándole desde una distancia segura mientras cabalgaba en Pegasus.

   Después de derrotar al monstruo, fue enviado a enfrentarse a una tribu cercana, que por casualidad era enemiga del rey Iobates. El héroe derrotó fácilmente a la tribu y fue enviado a enfrentarse a las Amazonas. De nuevo, salió victorioso. El rey Iobates estaba cada vez más inquieto y volvió a su propio ejército contra Bellerophon, que mató a todos menos a un soldado.

Belerofonte - El jinete de Pegaso

  Esto finalmente mostró al rey Iobates la verdad: con los dioses de su lado, Bellerophon podía conquistar cualquier cosa. El rey se disculpó con el héroe y le dio la mitad de su reino. También le dio a su hija, Philonoe, en matrimonio.

   El destino de Steneboea no está claro. En algunas versiones, Bellerophon busca venganza y se ofrece a llevarla a dar un paseo en Pegasus. Una vez en el aire, él la empuja y ella cae hasta la muerte. En otras versiones, las palabras llegan a Steneboea, que Bellerophon se ha casado con su hermana. Teme ser atrapada en su mentira y se quita la vida.

Belerofonte fue un valiente y astuto héroe griego cuyo coraje le permitió acabar con la feroz Quimera y derrotar en batalla a las fuertes Amazonas. Sin embargo, su orgullo acabó con su gloriosa vida. 


   Su verdadero padre era el dios Poseidón. La reina Eurínome jamás reveló la verdad, por lo que el niño fue criado por Glauco como si fuese su propio hijo. Su verdadero nombre era Iponoo, pero adoptó el de Belerofonte luego de haber matado a un noble llamado Bélero, de donde se deriva precisamente el nombre, el cual significa “asesino de Bélero”. Otra versión dice que Bélero era nada más y nada menos que su hermano, al cual mató accidentalmente en una partida de caza.

  Tras el trágico hecho, Belerofonte se vio obligado a expatriarse y se presentó en Tirinto, poniéndose al servicio del rey Preto, quien lo recibió con amabilidad. La reina Estenobea quedó fascinada con el joven y en una ocasión en la que lo encontró solo, quiso seducirlo. Pero el héroe, por respeto a su anfitrión, la rechazó y ella, despechada, lo acusó ante el rey de intentar violarla.

   El rey Pretos, creyó a su mujer y sientiéndose ofendido, quiso matarlo, pero los huéspedes eran sagrados, por lo tanto lo envió a la corte de su suegro Iobates, rey de Licia, con una carta. Iobates lo recibió hospitalariamente, pero al leer la carta de su yerno se horrorizó. Preto le pedía que matara al mensajero pues había intentado abusar de Estenobea. Para cumplir con esa petición, el viejo rey envió a Belerofonte a matar a la Quimera, un monstruo que azotaba la región. El héroe aceptó y consiguió eliminarla gracias a la ayuda de su caballo alado Pegaso, que la diosa Atenea le había confiado.

   Al regresar a Licia, el rey Iobates le reveló que Estenobea era la culpable de aquella misión suicida de la que había salido triunfante. Belerofonte quiso hacerla pagar por ello y fue a por ella, fingiendo amarla para llevársela consigo. Mientras ambos volaban sobre el lomo de Pegaso y cerca del mar, Belerofonte, furioso, la empujó y cayó sobre las rocas de la costa.

   Orgulloso de su coraje, se enfrentó contra las poderosas amazonas, y tras vencerlas, su orgullo fue tal que se comparó con los dioses y quiso llegar al Monte Olimpo montado sobre su fiel Pegaso. Claro que el dios Zeus ya estaba al tanto de este héroe megalómano y para castigarlo envió un insignificante mosquito. El insecto clavó su aguijón sobre Pegaso, el cual se desesperó, haciendo que Belerofonte perdiera el equilibrio y cayera al vacío.

   Una versión dice que el cuerpo de Belerofonte quedó destrozado tras la caída; otra, asegura que sobrevivió, pero en pésimo estado y acabó vagando por la Tierra, sólo y enfermo, añorando su glorioso pasado. Pegaso, por su parte, se remontó hacia el cielo y pasó a formar parte de una constelación.

Simbología

   Bellerophon tiene dos símbolos asociados con él y sus misiones. La primera, y más común, es una foto de él en la parte posterior de Pegaso. La segunda es una foto de él derrotando al monstruo Chimera. Utilizó una lanza para matar al monstruo, y esto siempre está representado en la imagen. Según la mitología griega, la lanza tenía poderes mágicos, que sin duda le ayudaron en su búsqueda junto con el apoyo de los dioses. Debido a que era el hijo de Poseidón, a veces se le asocia con el agua también.

La leyenda de Pegaso

   Lo conocemos como el hermoso caballo alado que podía volar por los cielos y permanecer en la tierra. Era el caballo predilecto de Zeus. Se dice de su origen que fue creado a partir de la sangre derramada en el océano, proveniente de la cabeza cercenada de Medusa por Perseo. Es representado de color blanco o negro y posee dos alas grandes que le permiten volar y cuando está en los aires mueve sus patas como si en realidad galopara por la tierra.

   Tras su nacimiento, Pegaso fue al Olimpo para colocarse a disposición del dios Zeus, otorgándole el rayo con el que se le representa. Era un fiel corcel para el mismo dios y por ello se ganó el respeto de los otros dioses. Tiempo después fue descrito en la historia del héroe Belerofonte, quien dio muerte a la temida Quimera.

 

El héroe griego Belerofonte montado sobre el caballo alado Pegaso se enfrenta a la quimera

   La mitología griega es todo un torrente de buenas historias y leyendas y quizá una de las más famosas sea la de Pegaso, el famoso caballo alado de impresionante color blanco, hijo de Poseidón, dios griego del mar, y de Medusa, la Gorgona.

   Se dice que nació en las fuentes del océano y por eso recibió su nombre, que viene de la palabra griega phgh (pagé), cuyo significado es manantial. Acerca de su nacimiento se han dicho muchas cosas a lo largo de la historia, donde se asegura que nació en la Tierra, habiendo sido fecundado por la sangre derramada por Medusa, cuando ésta fue asesinada por Perseo.

   Una de las versiones más extendidas acerca del nacimiento del caballo Pegaso es que nació del cuello de Medusa cuando Perseo le cortó el cuello muy cerca del mar, donde su sangre, al contacto con el agua, hizo que naciese su hermano, el gigante Crisaor.

    Pegaso ha sido representado en infinidad de ocasiones y no solamente le conocemos por los libros de historia, hemos tenido la oportunidad de ver recreaciones de este fantástico ser en películas, series e incluso cómics.

    Una de las características de Pegaso es que podía volar y que podía hacer manar el agua allá por donde pisase y que era completamente indomable. Estas características no pasaron desapercibidas para Belerofonte, el hijo del rey Glauco de Corintio, quien durante mucho tiempo lo deseó y organizó expediciones para capturarlo.


 

Pegaso podía volar y era completamente indomable.

 

   Dado que Belerofonte se esforzó muchísimo para intentar hacerse con él, la diosa Atenea le proporcionó una brida de oro para poder domarlo, cosa que hizo y pronto se convirtieron en uña y carne, consiguiendo matar a un enemigo tan importante y peligroso como la Quimera, otro de los personajes mitológicos más importantes.

   Pasado el tiempo, Belerofonte fue creciendo en fama y quiso convertirse en un dios para así poder llegar con Pegaso hasta el Olimpo de los dioses, algo que no gustó a Zeus, quien envió a un insecto para picar a Pegaso. Cuando lo hizo, Pegaso se agitó violentamente, tirando a Belerofonte al suelo, dejándolo impedido y el corcel pudo escapar de él.

   Finalmente, Zeus nombra a Pegaso portador del rayo y el trueno, dos de los símbolos más importantes de su poder, pero además le ordenó ser el encargado de conducir el carro de Aurora y también le convirtió en una constelación compuesta por cuatro estrellas brillantes, algo que podemos ver hoy en día en el cielo.





El MITO de PEGASO: EL CABALLO ALADO | MITOLOGÍA GRIEGA



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