domingo, 8 de noviembre de 2020

EL CONTRACTUALISMO: DE HOBBES A MONTESQUIEU

 

 


 Antes de entrar en materia, en la exposición que he reconstruido sobre el Contractualismo, me parece muy oportuno colgar aquí el video de la entrevista realizada a la filósofa Adela Cortina que da toda una lección de ética y aclara muchas dudas acerca de lo que argumentan ciertos políticos, que, con sus proclamas xenófobas, misóginas, homófobas e intolerantes, consiguen sembrar el odio en sus adeptos. La deriva de estas políticas ultras está conduciendo a la sociedad actual a una polarización peligrosísima, una confrontación de ideas que a un servidor le parece deleznable. Hay que respetar a todas las personas, pero no podemos tolerar sus pensamientos y sus opiniones, si estas son radicalmente antidemocráticas. 

(Petrus Rypff)

Versión Completa. ¿Para qué sirve la ética? Adela Cortina, filósofa


Jarcha Libertad sin ira con letra



Para la libertad - Miguel Hernandez - Joan Manuel Serrat


Las Tres Heridas de Miguel Hernández

EL CONTRACTUALISMO: DE HOBBES A MONTESQUIEU


Imagen de Paul K 

El Contractualismo: El Contrato Social, Hobbes, Locke, Rousseau


Se pueden plantear, en general, dos posiciones en torno la naturaleza del estado y su relación con el individuo:

Teorías naturalistas

   El Estado sería algo natural y en cierto sentido previo al individuo. Desde este punto de vista, el individuo sólo tiene sentido dentro del Estado y para el Estado, por lo que los derechos individuales estarían subordinados a los colectivos.

   Dentro de este grupo podríamos comprender a autores como Platón o Aristóteles. En general, las doctrinas naturalistas suelen comparar el Estado con un organismo, defendiendo el origen natural del mismo. Esta idea se basaba normalmente en los siguientes argumentos:

1.      El ser humano aislado no puede sobrevivir, pues es incapaz de satisfacer por sí solo sus necesidades vitales. Necesita asociarse con otros.

2.       El ser humano es por naturaleza social.

3.     La finalidad del Estado no es solamente la supervivencia sino también el vivir bien (en sentido moral) de los individuos.

   Los ciudadanos deben ceder completamente su libertad al estado, quien ha de tener el exclusivo poder en el uso de la fuerza, ya que de lo contrario viviríamos en un estado de guerra permanente de todos contra todos.

   En los albores del Renacimiento, el filósofo italiano Nicolás Maquiavelo expuso en su principal obra, El príncipe (1513), la teoría de que el gobernante no debe regir sus actos por normas morales o procedentes del derecho natural, sino que debe reconocer como única guía el bien del Estado.

   Por su parte, Jean Bodin propugnó que el Estado debía asumir la soberanía absoluta (summa potestas) sobre el pueblo.   

 Teorías contractualistas

   Contra el concepto de razón de Estado argüido por los anteriores fueron formuladas las teorías contractualísticas de Althusius, según las cuales la soberanía descansa en el pueblo, y el iusnaturalismo de Hugo Grocio, que definió la injusticia como aquello que parece contrario a la comunidad de los seres sensitivos.

   Samuel von Pufendorf, quien aplicó al derecho el método deductivo de las ciencias matemáticas, adquirió valor el concepto de respeto recíproco.

   El individuo es anterior al Estado, surgiendo este último como consecuencia de un acuerdo o convención (el contrato) entre los primeros. Desde esta perspectiva, el Estado sólo tiene sentido a partir de los intereses de los individuos, por lo que los derechos colectivos no pueden ser prioritarios sobre los individuales.

   Con sus teorías, los contractualistas pretenden llevar a cabo una racionalización del estado y un análisis crítico sobre el poder y su legitimidad. El Estado no tendría un origen natural o divino, por lo que la obediencia no sería algo natural ni necesario. El estado debería entenderse, desde esta interpretación, como un acuerdo o contrato entre las personas que conforman una sociedad.

   El Estado de naturaleza es previo a la vida en sociedad. El estado se concibe de forma ideal como un contrato en el que los miembros de una sociedad acordarían un intercambio y un modelo de organización política. Sólo habremos de ceder la libertad individual a un estado que realmente emana y representa fielmente a la voluntad popular.

   El estado debe intervenir de forma limitada allí donde hay conflictos, para defender derechos individuales como la libertad y la propiedad privada.


Thomas Hobbes



Retrato de Thomas Hobbes por Wright. Londres, Galería Nacional de Retratos.

(Westport, cerca de Malmesbury, 5 de abril de 1588 – Derbyshire, 4 de diciembre de 1679) fue un filósofo inglés considerado uno de los fundadores de la filosofía política moderna. Su obra más conocida es el Leviatán (1651), donde sentó las bases de la teoría contractualista, de gran influencia en el desarrollo de la filosofía política occidental.  Además del ámbito filosófico, trabajó en otros campos del conocimiento como la historia, la ética, la teología, la geometría o la física.




  Considerado el teórico por excelencia del absolutismo político, en su pensamiento aparecen conceptos fundamentales del liberalismo, tales como el derecho del individuo, la igualdad natural de las personas, el carácter convencional del Estado (que conllevará a la posterior distinción entre este y sociedad civil), la legitimidad representativa y popular del poder político (al poder ser este revocado de no garantizar la protección de sus subordinados), etc. Su concepción del ser humano como igualmente dependiente de las leyes de la materia y el movimiento (materialismo) sigue gozando de gran influencia, así como la noción de la cooperación humana basada en el interés personal.

Tumba de Thomas Hobbes (5 de abril de 1588 – 4 de diciembre de 1679) en la iglesia de San Juan Bautista, Derbyshire Heritage, Inglaterra.

La inscripción en latin de su lápida dice: "Aquí están enterrados los huesos de Thomas hobbes de Malmesbury, servidor de los dos condes de Devonshire, padre e hijo. Un hombre renombrado y bien conocido en su tierra y en el extranjero por lo duro de su aprendizaje.  Murió en el año de nuestro señor 1679 en el cuarto día del mes de diciembre a los 91 años...". Sus últimas palabras fueron: "¡Amigos, voy a dar un gran salto en la eternidad!".




John Locke


John Locke - Retrato por Godfrey Kneller (1697)

   (Wrington, Somerset, 29 de agosto de 1632-Essex, 28 de octubre de 1704) fue un filósofo y médico inglés, considerado como uno de los más influyentes pensadores del empirismo inglés y conocido como el «Padre del Liberalismo Clásico». Fue uno de los primeros empiristas británicos. Influido por las ideas de Francis Bacon, realizó una importante contribución a la teoría del contrato social. Su trabajo afectó en gran medida el desarrollo de la epistemología y la filosofía política. Sus escritos influyeron en Voltaire y Rousseau, pensadores de la Ilustración francesa, así como los revolucionarios estadounidenses. Sus contribuciones al republicanismo clásico y la teoría liberal se reflejan en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y la Declaración de Derechos de 1689.

   La teoría de la mente de Locke es frecuentemente citada como el origen de las concepciones modernas de la identidad y del yo, que figuran prominentemente en las obras de filósofos posteriores como Hume, Rousseau y Kant. Locke fue el primero en definir el yo como una continuidad de la conciencia. Postuló que, al nacer, la mente era una pizarra o tabula rasa en blanco. Al contrario de la cartesiana —basada en conceptos preexistentes—, sostuvo que nacemos sin ideas innatas, y que, en cambio, el conocimiento solamente se determina por la experiencia derivada de la percepción sensorial.​



Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau (painted portrait)

   (Ginebra, 28 de junio de 1712 - Ermenonville, 2 de julio de 1778) fue un polímata suizo francófono. Fue a la vez escritor, pedagogo, filósofo, músico, botánico y naturalista, y aunque fue definido como un ilustrado, presentó profundas contradicciones que lo separaron de los principales representantes de la Ilustración, ganándose por ejemplo la feroz inquina de Voltaire y siendo considerado uno de los primeros escritores del prerromanticismo.

   Sus ideas imprimieron un giro copernicano a la pedagogía centrándola en la evolución natural del niño y en materias directas y prácticas, y sus ideas políticas influyeron en gran medida en la Revolución francesa y en el desarrollo de las teorías republicanas, aunque también se le considera equívocamente uno de los precursores del totalitarismo del siglo XX, aunque lo que promovió fue que todos los seres humanos nacemos iguales y confirió la soberanía al pueblo, con lo que cuestionó el principio mismo de la monarquía y por eso fue uno de los pilares que dieron origen a la Comuna de París.

   Fue crítico con el pensamiento político y filosófico desarrollado por Hobbes y Locke. Para él, los sistemas políticos basados ​​en la interdependencia económica y el interés propio conducen a la desigualdad, el egoísmo y, en última instancia, a la sociedad burguesa (un término que fue uno de los primeros en utilizar). Incorporó a la filosofía política conceptos incipientes como el de voluntad general (que Kant transformaría en su imperativo categórico) y alienación. Su herencia de pensador radical y revolucionario está probablemente mejor expresada en sus dos frases más célebres, una contenida en El contrato social, «El hombre nace libre, pero en todos lados está encadenado», la otra, presente en su Emilio, o De la educación, «El hombre es bueno por naturaleza».

   Rousseau se hizo amigo de Denis Diderot en 1742, y más tarde escribiría sobre los problemas románticos de Diderot en sus Confesiones. Durante el período de la Revolución Francesa, Rousseau fue el más popular de los filósofos entre los miembros jacobinos. Fue enterrado como héroe nacional en el Panteón de París junto con Voltaire, en 1794, 16 años después de su muerte.

   

Montesquieu

Montequieu, cuyo nombre real es Charles Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu, de origen francés, nació el 10 de febrero de 1689, caracterizado por ser un filósofo y destacado jurista, precursor del iluminismo, creador de obras basadas en la ilustración como carácter cultural e intelectual.

Montesquieu, retrato

   Fue uno de los primeros filósofos ilustrados. Representa el liberalismo aristocrático del momento. Defiende que la sociedad y el Derecho no tienen su origen en el contrato social (como sugieren Hobbes, Locke y Rousseau) sino en la naturaleza propia del hombre y las circunstancias que lo rodean (climáticas y geográficas).  Además, según él, cualquier forma de gobierno debe ser moderada por diferentes contrapesos, siendo fundamental la separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). Esta separación según Montesquieu debe corresponderse con el equilibrio entre tres fuerzas sociales y políticas: rey, pueblo y aristocracia.










No hay comentarios: