lunes, 8 de junio de 2020

RECUERDA - COQUETEO DE HITCHCOCK CON EL PSICOANÁLISIS



Recuerda

RECUERDA
Título original: Spellbound

Año: 1945   Duración: 111 min. País: Estados Unidos
Dirección: Alfred Hitchcock
Guion: Ben Hecht (Novela: Francis Beeding, pseudónimo de John Palmer y Hilary St. George Saunders)
Música: Miklós Rózsa
Fotografía: George Barnes (B&W)
Reparto: Ingrid Bergman, Gregory Peck, Michael Chekhov, Leo G. Carroll, Rhonda Fleming, John Emery, Norman Lloyd, Bill Goodwin, Steven Geray, Donald Curtis, Wallace Ford, Art Baker, Regis Toomey, Paul Harvey.
Productora: Selznick International Pictures
Género: Intriga. Romance | Medicina

                               Recuerda (1945) Película - PLAY Cine 

Sinopsis: En el centro psiquiátrico donde trabaja la psicoanalista Constance Petersen (Ingrid Bergman), el Dr. Murchison (Leo G. Carroll) anuncia su retiro de la dirección, en cuyo reemplazo llegará el eminente Dr. y escritor Anthony Edwardes, a quien, justamente, Constance admira muchísimo aunque no le conoce... pero, el mismo día en que el joven y apuesto director (Gregory Peck) es presentado ante los directivos, la psicoanalista comenzará a observar signos de un oculto trauma en el nuevo personaje que, enseguida sabremos, también sufre de una grave amnesia. (FILMAFFINITY)

                  Recuerda (Spellbound) Alfred Hitchcock, 1945 [Español 1080p] - YouTube
Gran interpretación de Ingrid Bergman. Aparición del psicoanálisis en la pantalla. La psiquiatra se enamora del presunto asesino. Su actuación se asemeja más a la de un detective que a la de un médico. El amor consigue romper cualquier barrera psicopatológica. La interpretación de un sueño diseñado por Dalí nos da la solución del caso.


Premios: 1945: Oscar: Mejor música. Nominada a Película, Director, Secundario, Fotografía, F/X.

Críticas: "Su imaginería a veces es recargada (...) y las secuencias oníricas diseñadas por Dalí son exactamente lo que esperas: pero hay momentos, especialmente hacia el final, en los que imágenes e ideas funcionan en conjunto.

                        RECUERDA, Alfred Hitchcock - Trailer



La doctora Petersen y el suspense interior

   La película que Alfred Hitchcok dirigió en 1945 ha venido a ser, con el tiempo, un clásico poco menos que intocable y una referencia fundamental en su filmografía y en la historia del cine. Pero las desventuras de varios psiquiatras envueltos en misteriosos acontecimientos e intrigas policiacas revelan hoy unos defectos inocultables, al tiempo que ponen de manifiesto la enorme importancia concedida al psicoanálisis en la trama, llegando a condicionar los métodos de un cineasta al que tópicamente se conoce como el “mago del suspense”.

               Recuerda (Alfred Hitchcock, 1945) - Otros Cines Europa

   A la hora de escribir sobre Recuerda, adaptación de la delirante novela de John Palmer y Hilary St. George Sanders, La casa del doctor Edwardes, parece obligado alabar su factura, los muchos alardes y efectos que Hitchcock puso en escena –incluidos los decorados de la famosa secuencia del sueño, encargados a Salvador Dalí aunque mutilados después por el productor-, el siempre acertado uso del suspense para atrapar la atención del espectador o las valiosas actuaciones  de Ingrid Bergman y Gregory Peck. Es decir, repetir lo que se ha dicho tantas veces, desde que críticos como François Truffeaut elevaron a la categoría de autor a quien hasta entonces sólo gozaba del favor de la taquilla. Sobre Hitchcock se han venido asentando una serie de lugares comunes que han convertido al artífice de obras maestras como “La ventana indiscreta” (1954) o “Los pájaros” (1963) en una figura incuestionable.

                       Cine portable: Recuerda, un clásico de Alfred Hitchcock (con ayuda ...
 CINE PORTABLE: RECUERDA, UN CLÁSICO DE ALFRED HITCHCOCK (CON AYUDA DE DALÍ)


    Con Recuerda, Hitchcock no pretendía contar una historia, como en otras ocasiones, de hecho, la trama es trivial, casi intrascendente, exenta de ritmo, de la vivacidad y de la capacidad de sorpresa que casi siempre acompañan a las producciones del director de “Rebeca”, “Psicosis” o la ya mencionada “La ventana indiscreta”, sino que quería abordar expresamente el primer film centrado en el psicoanálisis, todo un compendio en celuloide de las teorías freudianas, lo que hace de Recuerda una de las películas más directamente relacionadas con el campo de la psicología.


COQUETEO CON EL PSICOANÁLISIS, PRECURSOR DE LA EDAD DORADA

Dr. Albert Solá, autor de HOLLYWOOD, CINE Y PSIQUIATRÍA


   En la película Recuerda queda explícita la prohibición de que una terapeuta femenina pueda enamorarse de su paciente. Se considera que esta profesión la ejerce mejor el sexo masculino, ya que la mujer siempre antepone su vida afectiva al espíritu científico que debe tener el profesional.

   Recuerda está extraída de una novela de los años cuarenta. En un momento de la película, el Dr. Bruloff (Michael Checkhov), el analista que formó a Constance Peterson (Ingrid Bergman), dice "Las mujeres son las mejores psicoanalistas hasta que se enamoran; entonces son los mejores enfermos". Sin embargo, en el caso de Recuerda se equivoca por completo. La mujer es absolutamente mediocre hasta que se enamora. Entonces se convierte en una excelente analista, en detective y, por supuesto, en una estupenda compañera. La doctora Peterson forma parte de la pandilla de psicoanalistas de una clínica llamada Green Manors, apareciendo de entrada como una mujer pacata que oculta su belleza bajo una amplia bata, fuma con boquilla, lleva gafas y un peinado desastroso. Para aumentar el énfasis sobre su falta de feminidad, su primer paciente es una espectacular y hermosa mujer (Rhonda Fleming) que expresa su actividad sexual atrayendo de entrada a los hombres para luego agredirlos físicamente. Bergman se comporta de una forma virtuosa, nada que ver con la conducta de Fleming, y la sesión que mantiene con ella termina cuando la paciente arroja un libro a la cabeza de la psicoanalista y aparecen de repente los cuidadores. Un psiquiatra de la clínica regaña a la Dra. Peterson por ser tan fría, como analista y como mujer. Él está interesado en tener una aventura amorosa con ella, quien ignora sus apetencias sexuales, así como las críticas sobre su actividad profesional. Sin embargo, de repente aparece un amnésico Gregory Peck y a partir de ese momento ella empieza a mostrar grandes habilidades en infinidad de roles.

   La Dra. Peterson se enamora enseguida del personaje de Gregory Peck, a pesar de que éste se manifiesta de inmediato como un individuo altamente trastornado. Sospechoso de asesinato, es incapaz de recordar si mató o no al Dr. Edwards, el nuevo director de la clínica, personalidad que él tomó como la suya propia. Llena de dudas por estas incertidumbres, Bergman acude con su enamorado a consultar al Dr. Bruloff, el cual presenta momentos de gran ira con una actuación apayasada que pone de manifiesto una personalidad un tanto compleja. Amonesta a la terapeuta por haber sucumbido emocionalmente ante su paciente y la reprime por su irracional por su irracional creencia de que Peck es inocente, todo ello con un aire de gran autoritarismo. A lo que la Dra. Peterson responde con gran convicción: "Usted sólo conoce la ciencia, Usted conoce su mente, pero no su corazón", a lo que añade después: "El corazón puede ver con mayor claridad...No puedo sentir este dolor por alguien que es un malvado". el Dr. Bruloff contesta: "Está hablando como una criatura".

   Las escenas entre Ingrid Bergman y Michael Cheklhov contienen las primeras discusiones sobre contratransferencia del cine americano. sin embargo, por necesidades de Hitchcock, se imponía la confrontación entre el instinto amoroso habitual de la mujer y la formación profesional de un terapeuta experto. Constance Peterson sólo podía triunfar cambiando su formación psicoanalítica por la respuesta emocional de una mujer enamorada, llegando a afirmarlo así ella misma.

   De esta forma, el film confirma la opinión creciente de los años de la posguerra apoyando de modo implícito el determinismo biológico. El film afirma que las mujeres no son efectivas como psicoanalistas, a no ser que actúen como mujeres, al tiempo que sugiere que los éxitos de una mujer, implica sentimentalmente, son muy superiores a los de un psicoanalista masculino, e incluso a los de un hombre detective.

 Recuerda también contiene varios tópicos sobre los tipos de psiquiatras que aparecen en el cine: además del psiquiatra como amante y el psiquiatra como detective, introduce el psiquiatra como asesino en el papel del Dr. Murchinson (Leo G. Carroll), el malo de la película. También contemplamos la sorprendente cura catártica cuando Gregory Peck recupera su memoria y supera un trauma infantil después de soñar que baja esquiando una montaña nevada. Recuerda es notable por la aparición de una serie de sueños freudianos que arranca de la obra maestra del surrealismo Un perro andaluz de Luis Buñuel, contando ambas películas con la colaboración de Salvador Dalí.

   Además de contar con la colaboración de un experto psiquiatra, los créditos de la película terminan con una cita de William Shakespeare: “La culpa…no está en las estrellas, sino en nosotros mismos” y a continuación sigue: “Esta historia está fundada en el psicoanálisis, el método mediante el cual la ciencia moderna trata los problemas emocionales de la gente sana. El analista sólo busca inducir al paciente a hablar sobre sus problemas ocultos, y así abrir las puertas cerradas de su mente. Una vez que los complejos que le alteraban salen a la luz y son interpretados, la enfermedad y la confusión desaparecen… y los demonios de la sinrazón son expulsados del alma humana”. Esta fascinante afirmación está llena de contradicciones y ambigüedades. 

   Mientras que al principio se afirma que el psicoanálisis es una ciencia, posteriormente se asocia en la misma frase con la medicina y la religión. Y a pesar de la amplia afirmación de su prólogo, Recuerda no entra en la práctica del psicoanálisis, quedándose tan sólo con la cura a través de la catarsis. De hecho, la enfermedad mental de Gregory Peck muestra a través de la película a un hombre con poca capacidad afectiva y que presenta crisis de pánico. La “curación por la palabra”, sugerida en el prólogo, aparece de forma breve y además “los demonios de la sinrazón” que atormentan a nuestro personaje son exorcizados por un detective antes que por un psicoanalista.



                             Recuerda - A. Hitchkock (completa)

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