miércoles, 17 de junio de 2020

LA NUEVA NORMALIDAD





LA NUEVA NORMALIDAD

Un empleado del Muxseo de Galería Borghese en Roma, uno de los que fue reabierto esta semana en la capital italiana.

https://www.youtube.com/watch?v=R1Uyhk3MT10

Funambulista - A un Par de Metros de Ti (Lyric Video)



   A lo largo y ancho de este blog, el lector puede encontrar cosas muy variopintas, como poemas, generalmente poco poéticos, cargados de fina (a veces pretendidamente grosera) ironía, "aldabonazos" contra la clase política en general y especialmente contra los partidos mayoritarios que, desde hace ya demasiado tiempo, se suceden en el poder y se reparten el pastel sin que les importe un carajo lo que pueda ocurrir a los ciudadanos de a pie. También hay casos clínicos reales, anécdotas personales, comentarios sobre temas relacionados con el mundo del arte, la música, la mitología, la educación, la psicología y psiquiatría, la literatura, etc. Hoy toca hablar de política, aunque sea muy sucintamente.


   La situación del país para muchos es crítica debido a la pandemia provocada por la COVID-19. Hay quien se atreve a decir que la polarización de la sociedad se parece a la de los años 35 y 36 del siglo pasado y que estamos abocados a otro conflicto bélico. El que escribe no es tan pesimista pero el cotarro está jodido. La derecha se dedica a criminalizar cualquier acción del gobierno de coalición PSOE-UP, que es cierto que está teniendo muchos vaivenes en el manejo de la crisis sanitaria y de la crisis económica consecuente.

La terraza de un bar en Girona, Cataluña, España, que reabrió bajo las normas de la


   Se haría necesaria una apuesta de todas las fuerzas políticas para buscar soluciones, pero, mucho me temo que los mimbres que se atisban, tanto en las instituciones políticas como en los medios de comunicación, no dejan mucho espacio a la esperanza. VOX y PP azuzan constantemente a su electorado buscando el voto partidista particular, sin importarles un bledo si eso consigue otros resultados más allá de la crispación y el desánimo, amén del ruido de sables que provocan en las Fuerzas Armadas, descontentas con algunos movimientos de la coalición en el poder.

    El gobierno maneja como puede la situación, parece improvisar cada día las medidas que adopta ante cada problema sobrevenido, la parte podemita emite a veces comunicados que buscan la provocación, planteando soluciones de todo punto irrealizables que cabrean al personal, incluso a muchos de sus socios socialistas. El presidente, con sus ínfulas de narcisismo redomado no consigue convencer a casi nadie, a pesar de su moderación en el discurso y su aparente intención de gobernar para todos. Está tan constreñido por la necesidad de apoyarse en los independentistas y radicales de izquierda para sacar adelante cualquier medida que se plantea, que se le ve envejecer por momentos. Los juegos malabares rara vez dan buenos resultados a medio y largo plazo. Las ayudas desde la Unión Europea pueden ser un bálsamo, pero no van a salir gratis ni van a llegar tan rápidamente como necesitaríamos.

Un confesor espera a los fieles en la Catedral de Barcelona, en España.


   La vuelta a la “Nueva Normalidad” es muy difícil de articular, por la precaria situación económica y porque la derecha no va a dejar de poner palos en las ruedas, su intención es provocar la caída del gobierno a través de generar descontento y miedo. El mal menor sería que tuvieran que adelantarse las elecciones, otras elecciones, “manda huevos”.

Muchos belgas salieron a caminar por la calle Neuve - Nieuwstraat en el centro de Bruselas


   ¡Ay, si Albert Rivera y Pedro Sánchez se hubieran puesto de acuerdo tras los primeros comicios del pasado año…! Tenían entre ambas formaciones, PSOE y C’s, mayoría absoluta, pero, el protagonismo de los citados personajes, sus personalidades narcisistas y su falta de criterio, bloquearon aquella oportunidad.

   Un servidor opina que la solución no va a venir de los políticos sino de la gente de la calle, los ciudadanos sin adscripción a ninguna fuerza política existente. Hará falta unión, mucha voluntad, paciencia e ingenio porque está claro que no nos lo van a poner fácil.

Bailarinas del Ballet du Rhin en un ensayo en Mulhouse, al este de Francia.
    


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