viernes, 3 de abril de 2020

TIEMPO DE RECOGIMIENTO- EL RÉQUIEM DE MOZART


 


"Esta obra, de reducidas dimensiones, dadas la amplitud y variedad de asuntos musicales dignos de tenerse en cuenta para conocer a fondo el interés histórico y estético de la materia, está destinada a desarrollar el temario presentado por el Ministerio de Educación y Ciencia, con lo cual los estudiantes podrán formarse una clara idea de la evolución musical a través de los siglos...y de ciertas formas que, en diversos aspectos sociales, la Humanidad ha presentado desde tiempos antiguos hasta nuestros días, tan llenos de novedades evolutivas. Por tal motivo se han incluido algunos aspectos históricos para ampliar o completar los del cuestionario".

Con las licencias necesarias
Compañía Bibliográfica Española, S. A.
Madrid, ESPAÑA, 1975
ISBN 84-326-0312-1975


   Tenía apenas ocho años cuando escuché por primera vez una pieza de música clásica, fue La Primavera, una de las cuatro partes del concierto del gran músico italiano A. Vivaldi Las Cuatro Estaciones. Sin duda fue un buen principio. Mis padres no eran muy dados a la música en general, había muchas otras cosas que atender con una familia "numerosa de honor", que así se llamaba entonces.

   Al llegar al instituto, en la asignatura de Música, sí era frecuente que la profesora nos pusiera audiciones de los clásicos en un vetusto tocadiscos de la época, con aquel ruido típico de los discos de vinilo, discos que tenían un encanto especial que se perdió décadas más tarde con la aparición de los discos compactos, recuerdo también los magnetófonos que daban una calidad sonora bastante buena y al tiempo aparecieron los reproductores de cintas de cassete, aquellas que cuando se enganchaban en el cabezal del aparato, costaba dios y ayuda volver a desenrollar, a veces había que cortar la cinta y pegar los dos extremos con celo, labor de chinos las más de las veces. Si lo hacías con mimo, el resultado era genial. 

  Arriba he puesto una foto del libro de música que utilizábamos como guía en Primero de BUP, lo conservo como si fuera "oro en paño" y lo he desempolvado para la ocasión. ¡Qué gratos recuerdos me trae! Cuando la profesora puso el disco de Mozart, con el Réquiem, la clase quedó en silencio, sólo se oía la música "celestial" de esta obra esplendorosa del maestro de Salzburgo, luego vienés.

    Años más tarde tuve la oportunidad de escucharlo en directo en la fastuosa Catedral de la Capital, con orquesta y coro del Conservatorio local. A través de la Asociación Pro-Música lo volví a ver y escuchar en el Teatro Romea, experiencia fantástica donde las haya. Más recientemente tuve la inolvidable experiencia de verlo, también en directo e "in situ" en el Palacio Belvedere de Viena. Una de mejores experiencias musicales sin duda, sólo comparable al macroconcierto heavy que vi con mi hija Zola en Rivas Vaciamadrid hace 8 años, cuando casi amaneciendo, tras 12 horas de festival, apareció en escena el grupo Avantasia, se despidieron 90 minutos después con una canción interpretada a capella por todos los miembros de la banda, con un invitado especial, el vocalista de Helloween.

   El Réquiem de Mozart y el tema de Avantasia, tan desiguales, pero al mismo tiempo tan conmovedores. VIVA LA MÚSICA.

   A mi gran amigo Juan M. Él y yo sabemos el porqué de esta humilde dedicatoria.








RÉQUIEM DE MOZART


                 
                                        Memorial Pau Casals



                         Gran Teatre del Liceu Barcelona




Requiem de Mozart - Concert organisé dans le cadre des Journées des Arts et de la Culture dans l'Enseignement Supérieur, avec le soutien financier de la Fondation Université Jean Monnet et de la Mission culturelle de l'UJM


Un clásico embriagador y luminoso

   Una obra envuelta de misterio, capaz de embriagarnos con su luminoso lirismo, que con sus contrapuntos y fugas nos adentra en la inevitabilidad de la muerte. Una pieza de una extrema belleza que es un clásico de todos los tiempos.

   La obra no está exenta de detalles que amplían su leyenda. El encargo se realizó de forma anónima por un aristócrata que quería apropiarse de la misma. Mozart, enfermo, se obsesionó con ella, al considerar que se trataba de su propio réquiem. No pudo finalizarlo y tuvo que ser principalmente su alumno F. X. Süssmayr, quien lo concluyera siguiendo esbozos e instrucciones de un moribundo Mozart.

Ficha artística
Director musical: Josep Pons
Piano: Ignasi Cambra
Orquesta Sinfónica y Coro del Gran Teatre del Liceu
Directora del Coro: Conxita Garcia
Reparto:
-         Elena Copons, soprano
-         Gemma Coma-Alabert, mezzosoprano
-         David Alegret, tenor
-         José Antonio López, barítono










Programa
Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburg,1756 - Viena, 1791)
Música para un funeral masónico (Maurerische Trauermusik), KV 477 (479a)
Concierto para piano num. 23 en La major, KV 488
Allegro-Adagio-Allegro assai
Ignasi Cambra, piano

PAUSA

Réquiem en Re menor, KV 626 (Versión Sussmeyer)

I. Introitus.  Requiem
II. Kyrie
III. Secuentia - Dies irae-Tuba mirum-Rex tremendae-  Recordare-Confutatis-Lacrimosa
IV. Offertorium: -  Domine Jesu-Hostias
V. Sanctus
VI. Benedictus
VII. Agnus Dei
VIII. Communio: -Lux aeterna


   La Misa de Réquiem en re menor, K. 626, es una misa de Wolfgang Amadeus Mozart, basada en los textos latinos para el réquiem, es decir, el acto litúrgico católico celebrado tras el fallecimiento de una persona.

  Se trata de la decimonovena y última misa escrita por Mozart, que murió en 1791, antes de terminarla. El compositor Franz Xaver Süssmayr (no Salieri, como mostró la película Amadeus de Miloš Forman) la finalizó, y el propio autor, ya enfermo, le dio numerosas indicaciones para hacerlo. A pesar de que no pudo ser terminada en su totalidad por el maestro austríaco, es considerada como la obra más transcendental de Mozart.


                            Mozart Vs Salieri

                                 Fragmento de la gran película de Milos Froman: AMADEUS.



Historia

Retrato póstumo de Wolfgang Amadeus Mozart (Barbara Krafft, 1819)


   Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozarta​ (Salzburgo, 27 de enero de 1756-Viena, 5 de diciembre de 1791), más conocido como Wolfgang Amadeus Mozart o simplemente Mozart, fue un compositor y pianista del antiguo Arzobispado de Salzburgo (anteriormente parte del Sacro Imperio Romano Germánico, actualmente parte de Austria), maestro del Clasicismo, considerado como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia.   La obra de Mozart abarca todos los géneros musicales de su época e incluye más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, de concierto, de cámara, operística y coral, logrando una popularidad y difusión internacional.

   En su niñez más temprana en Salzburgo, Mozart mostró una capacidad prodigiosa en el dominio de instrumentos de teclado y del violín. Con tan solo cinco años ya componía obras musicales y sus interpretaciones eran del aprecio de la aristocracia y realeza europea. A los diecisiete años fue contratado como músico en la corte de Salzburgo, pero su inquietud le llevó a viajar en busca de una mejor posición, siempre componiendo de forma prolífica. Durante su visita a Viena en 1781, tras ser despedido de su puesto en la corte, decidió instalarse en esta ciudad, donde alcanzó la fama que mantuvo el resto de su vida, a pesar de pasar por situaciones financieras difíciles. En sus años finales, compuso muchas de sus sinfonías, conciertos y óperas más conocidas, así como su Réquiem. Las circunstancias de su temprana muerte han sido objeto de numerosas especulaciones y elevadas a la categoría de mito.

   Según críticos de música como Nicholas Till, Mozart siempre aprendía vorazmente de otros músicos y desarrolló un esplendor y una madurez de estilo que abarcó desde la luz y la elegancia, a la oscuridad y la pasión —“todo bien fundado por una visión de la humanidad «redimida por el arte, perdonada y reconciliada con la naturaleza y lo absoluto”—.​ Su influencia en toda la música occidental posterior es profunda; Ludwig van Beethoven escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart, de quien Joseph Haydn escribió que «la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años».​




  En junio de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos; tocó el Concierto para piano n.º 27 (KV 595).

   Días antes, en su hogar, se presentó un desconocido, vestido de negro, que rehusó identificarse y encargó a Mozart la composición de un réquiem. El desconocido le dio un adelanto y quedaron en que regresaría en un mes. Pero el compositor fue llamado desde Praga para escribir la ópera La clemencia de Tito, para festejar la coronación de Leopoldo II.

   Cuando subía con su esposa al carruaje que los llevaría a esa ciudad, el desconocido se presentó otra vez, y preguntó por su encargo. Esto sobrecogió al compositor. Más tarde, se supo que aquel sombrío personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. El viudo deseaba que Mozart compusiese la misa de réquiem para los funerales de su mujer, pero quería hacer creer a los demás que la obra era suya, y por eso permanecía en el anonimato.

   Según la leyenda, Mozart, obsesionado con la idea de la muerte desde la de su padre, debilitado por la fatiga y la enfermedad, muy sensible a lo sobrenatural por una supuesta vinculación con la francmasonería en esa época de su vida e impresionado por el aspecto del enviado, terminó por creer que este era un mensajero del destino y que el réquiem que iba a componer sería para su propio funeral.

   Una de las principales influencias de esta obra puede hallarse en el Réquiem, de Michael Haydn, compuesto en 1771 para la muerte del arzobispo de Salzburgo, S. C. Schrattenbach.

   Aunque al parecer se interpretaron extractos del Réquiem en una misa en memoria de Mozart celebrada el 10 de diciembre de 1791, el estreno de la obra completa se produjo en Viena el 2 de enero de 1793, en un concierto a beneficio de la viuda del músico austríaco, Constanze Weber. Se interpretó de nuevo el 14 de diciembre de 1793, durante la misa que conmemoraba la muerte de la esposa del conde Walsegg y bajo la dirección del propio conde.

   Después de esta interpretación, el conde Walsegg realizó una reducción para quinteto de cuerda, pero la obra no volvió a interpretarse bajo su patrocinio.

   Al morir el compositor el 5 de diciembre de 1791, dejó el Requiem inconcluso. Su mujer, por expreso deseo de Mozart, buscó un compositor que acabase la obra, Franz Xaver Süssmayr, su discípulo. Se piensa que Süssmayr fue sobornado por Constanze para que no revelase su participación en la composición del Requiem, ya que la obra había sido presentada al público como íntegra de Mozart, y el éxito cosechado en su estreno podría ser empañado si se descubría la verdad.

   Actualmente se sabe que Mozart completó íntegramente únicamente el Introito. El Kyrie y la Sequentia fueron en gran parte compuestos por Mozart, aunque los finalizó Süssmayr. El Ofertorio, también comenzado por Mozart, fue completado por su alumno. Los dos siguientes movimientos fueron compuestos en su totalidad por Süssmayr.

   El Réquiem en re menor KV 626, la última obra de Wolfgang Amadeus Mozart, fue compuesto para orquesta sinfónica, coro y voces solistas (soprano, contralto, tenor y bajo).

   Los instrumentos para los que se compuso el Réquiem responden al esquema típico de una orquesta sinfónica de finales del siglo XVIII, pero algo más reducida. Su duración es de aproximadamente 50 minutos, aunque puede variar dependiendo de la interpretación. En la obra intervienen:

   Violines primeros (unos 10 intérpretes)-Violines segundos (unos 8 intérpretes)-Violas (unos 6 intérpretes)-Violonchelos (unos 4 intérpretes)-Contrabajos (unos 2 intérpretes)-Corno di bassetto (unos 2 intérpretes)-Fagotes (2 intérpretes)-Trompetas (2 intérpretes)-Trombones (3 intérpretes)-Timbal (1 intérprete)-Órgano.

Partes del Réquiem

   El Réquiem de Mozart está dividido en ocho bloques. Algunos de ellos, a su vez, se subdividen en otras partes más pequeñas. Cada una de las partes de la obra tienen un final y, dependiendo de la interpretación y del director, la pausa entre una y otra tendrá una mayor o menor duración. Cada una de las partes tiene unos intérpretes, coro, coro+soprano, etcétera.

   Las partes en las que se divide son:

I.                 IntroitusRequiem Aeternam (coro y soprano)

II.             Kyrie Eleison (coro)

III.       Secuentia; - Dies irae (coro)- Tuba mirum (soprano, contralto, barítono y tenor)- Rex tremendae (coro)-  Recordare-Confutatis Maledictis (coro)-Lacrimosa Dies Illa (coro).

IV.        Offertorium: - Domine Jesu (coro, soprano, contralto, barítono y tenor) - Hostias (parte de coro, solista y orquesta (violonchelo, bajo y órgano).

    V.      Sanctus (coro)

    VI.    Benedictus (coro, soprano, contralto, barítono y tenor).

    VII.   Agnus Dei (coro)

   VIII.  Communio: -Lux aeterna (coro). Repetición de fragmentos del                Introito y el Kyrie.


Texto: El texto original de la misa de réquiem, escrito en latín, se atribuye al franciscano italiano Tomás de Celano (1250).



                        Réquiem de Mozart subtitulado



            Mozart - Réquiem, por Herbert von Karajan (Subtitulado Latín - Español)


                       Amadeus • Rondo Alla Turca • Wolfgang Amadeus Mozart

            Amadeus (1984) Official Trailer - F. Murray Abraham, Mozart Drama Movie HD


                                            Amadeus Best Scene



                                              MOZART RIDICULIZA A SALIERI



                                                         
                                Amadeus Mozart's death


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