domingo, 5 de abril de 2020

EL PENSADOR EN TIEMPOS DIFÍCILES (I)




El pensador de Rodin en Murcia - YouTube

El Pensador de Rodin

En febrero de 2012 hubo una exposición en las calles de Murcia de la gran obra de Rodin, junto con otras esculturas del autor menos conocidas. La encontré de forma sorpresiva cuando caminaba por la ciudad, porque no había leído ni oído ninguna información del gran evento. Mi estupefacción fue grande, el goce, mayúsculo.




PENSADOR
1.  Persona que piensa.
2. Adjetivo/nombre masculino y femenino.    
   Persona que piensa y reflexiona con profundidad y eficacia sobre problemas de distintos ámbitos (una persona pensadora no dejará de conocer los males que nos amenazan), sin llegar a construir un sistema filosófico. Ej. "el crítico y pensador Eugenio D’Ors continuó ocupándose del arte de vanguardia después de la guerra civil".

3. m. y f. Persona que se dedica a estudios muy elevados y profundiza mucho en ellos.

PENSAR

         1. Formar [una persona] ideas y representaciones de la realidad en su mente, relacionando unas con otras. Ej. "pensar un plan detenidamente; cuando es noche cerrada se dispone a pensar; ese trabajo exige pensar mucho; pienso si será normal cómo está actuando"
    
    2. Considerar un asunto con atención y detenimiento, especialmente para estudiarlo, comprenderlo bien, formarse una opinión sobre ello o tomar una decisión. Ej. "piensa adónde vas a ir; estuvo pensando en sus amigos; pensar sobre un tema; pensar un asunto entre dos"

SINÓNIMOS DE PENSAR: Razonar, discurrir, cavilar, meditar, estudiar, reflexionar, recapacitar, concentrarse, creer, entender, opinar, considerar, concebir, juzgar, sospechar, suponer, presentir, calcular, proyectar, planear, inventar, idear, imaginar.

  Un servidor no pretende, ni mucho menos, compararse con ninguno de los pensadores que a continuación voy a exponer, sólo quiero hacerme eco de algunos pensamientos que he ido escribiendo a lo largo de los últimos años en este blog, que no es más que mi kit de supervivencia:


     - "La vida no es una competición, si para avanzar tienes que derribar a otros a base de codazos, a la larga no te va a merecer la pena".

  - "No te quedes anclado en los contratiempos, si caes, levántate rápido y sigue tu camino".

   - "Formar parte de la manada da seguridad, somos seres sociales y eso nos enriquece, pero si la manada nos enmudece y nos impide tener iniciativas "por nuestro bien", es mejor rebelarse y caminar solo".

   - "Intenta aprender de buenos maestros, su sabiduría alumbrará tu mente, pero sigue tu propio método, los patrones de otros te llevarán por el camino equivocado".

 - "A menudo una persona desvalida agradece más un gesto amable y algo de conversación que una limosna".

 - "Muchas veces hay que romper amarras y enfrentarse a la tempestad, el éxito no está garantizado, pero permanecer esclavizado es un castigo demasiado grande".

 - "Cerrar los ojos a una realidad cruel e injusta nos evita dolor, pero no podemos permanecer ajenos eternamente a lo que acontece a nuestro alrededor. Quizás no esté en nuestra mano cambiar el mundo, pero muchas miradas y pequeñas acciones sí pueden contribuir a mejorar el panorama, y si cunde el ejemplo...".

  - "De las malas experiencias pasadas se aprende y ese aprendizaje te curte y te ayuda a enfrentar las dificultades futuras".

  - "Querer es poder, y si no puedes, pide ayuda, con voluntad y un punto de apoyo se puede conseguir casi todo".

   - "La indefensión aprendida nos bloquea, genera desasosiego, duda y conformismo. El paso a la acción se hace necesario, camina, aunque no sepas muy bien hacia dónde".


Pensamiento filosófico: es una forma de pensamiento crítico, especulativo, racional, no empírico, que busca respuestas científicas sobre las causas primeras y razones últimas de la existencia, que es objeto de estudio de la filosofía.



SÓCRATES

Sócrates

SÓCRATES: "La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia"

Sócrates: «Sólo sé que no sé nada».

   Esta paradoja atribuida a Sócrates (470-399 a. C.) no está para nada claro que fuera proferida por él. En la Apología, un texto platónico, hay algún indicio en el comienzo del discurso de Sócrates donde podría encontrarse una versión muy débil: «Al retirarme de allí razonaba a solas que yo era más sabio que aquel hombre. Es probable que ni uno ni otro sepamos nada que tenga valor, pero este hombre cree saber; pero este hombre cree saber algo y no lo sabe, en cambio yo, así como en efecto, no sé, tampoco creo saber». Pero unas páginas más allá afirma con orgullo que sí sabe cosas, aunque reconoce no saber otras: «Pero sí sé que es malo y vergonzoso cometer injusticia y desobedecer al que es mejor, sea dios u hombre. En comparación con los males que sé que son males, jamás temeré ni evitaré lo que no sé si es incluso un bien». No es poco saber para alguien de quien se dice que sabe que no sabe nada.
  La paradoja, como tal, no es ni más ni menos interesante que otras, como la del mentiroso, por ejemplo («todos los cretenses son mentirosos, dijo el cretense»). Lo interesante de la idea de Sócrates es que pone bajo los focos la importancia del conocimiento de la ignorancia. Preocupados por el conocimiento, no nos percatamos de la importancia que tiene la ignorancia. No es lo malo la ignorancia, sino la ignorancia de la ignorancia, la metaceguera ante cosas que tendríamos que saber. Mucho peor aún es la ignorancia voluntaria, la que mueve a los ojos a mirar hacia otra parte. Y peor aún la ignorancia producida, la que nace de las estructuras sociales como pantallas para no ver los daños que se causan alrededor. (Fernando Broncano, filósofo)

                           Sócrates

ARISTÓTELES


El secreto de Aristóteles | Noticias Diario de Burgos


Aristóteles hace una afirmación general: el fin último de todos los hombres es lograr la felicidad. Y dedica todo un libro, su «Ética a Nicómaco», a ese tema.
Como todos los grandes filósofos, Aristóteles también se planteó las grandes preguntas, esas cuyas respuestas han originado el devenir de la historia de la filosofía: ¿qué es el ser?, ¿y el ser humano?, ¿existe Dios?, ¿dónde está la felicidad? o ¿qué hay más allá de la muerte?Enrico Berti, una de las autoridades mundiales en Aristóteles, reunió estas preguntas en el libro Preguntas de la filosofía antigua.
 ¿Qué es el ser?
  El ser por accidente, una forma de contingencia y un tipo de ser que se puede perder sin dejar de ser la misma cosa, sin dañar la esencia.«El ser se dice en muchos sentidos», afirma Aristóteles en el libro I de la Física. Aristóteles discrepa de la respetada opinión de Parménides, quien consideraba que «el ser solo se decía en sentido absoluto» y enumera, al menos, cuatro acepciones del verbo:
  • El ser en sí, lo que tienen los seres de estable, la naturaleza o rasgos que hacen de algo lo que es y no otra cosa.
  • El ser como verdadero, cuando el verbo califica un enunciado como verdadero.
  • El ser en potencia y en acto, cuya diferencia es una de las aportaciones más genuinas de Aristóteles. Deriva del concepto de no-ser más que del de ser. Según esta habría una modalidad de no-ser absoluta, según la cual algo ni es ni puede llegar a ser otra cosa. Una piedra es una piedra y ni es ni puede llegar a ser un árbol. La piedra es un ser en acto. Sin embargo, existe un modo de no-ser (árbol en este caso) que es relativo, pues mediante un cambio o movimiento puede llegar a ser. Una semilla no es un árbol, pero sí puede llegar a serlo. Se trataría de un no-ser relativo y de un ser en potencia.


PLATÓN

                                                         
BIOGRAFÍAS CORTAS ® Platón : Político y escritor griego

                                                 Político y escritor griego (427-347 a.C.)

Filósofo griego, Platón fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles. Fue, además, el fundador de la escuela filosófica La Academia de Atenas. 

  • Platón nació en Atenas, Grecia, y fue hijo de Ariston y Perictione, ambos de orígenes nobles atenienses. Vivió toda su vida en Atenas, aunque viajó a Sicilia y al sur de Italia en varias ocasiones. Poco se sabe de sus primeros años, pero se le dio la mejor educación que Atenas tuvo para ofrecer a las familias nobles. Dedicó su talento a la política y a la escritura de tragedias (obras que terminan con la muerte y la tristeza) y otras formas de poesía.
  • El filósofo Sócrates alteraría el curso de su vida. El poder que los métodos y argumentos de Sócrates tenían sobre las mentes de los jóvenes de Atenas se apoderó de Platón tan firmemente que se convirtió en uno de sus principales discípulosA la muerte de Sócrates, en el 399 a.C., Platón quedaría muy afectado, y comenzaría a viajar mucho por Grecia, Italia y Egipto. Viajes en los cuales se vio muy influido también por los seguidores de Pitágoras. Aunque Platón no era matemático, estuvo siempre al tanto de las investigaciones de estos, utilizándolas en sus propios trabajos.
  • En el año 380 a.C. Platón fundaría su Academia, antepasada suprema de la universidad moderna, un centro influyente de investigación y aprendizaje que atrajo a muchos hombres de todas partes con habilidades sobresalientes. En la Academia de Platón los estudiantes se centraban en preguntas importantes como, “¿Qué es el yo?” y “¿Qué es la naturaleza humana?” Y Aristóteles fue uno de sus alumnos estrella.
  • Platón creía que hay verdades inmutables sobre todas las cosas, por ejemplo, hay muchas razas de caballos, pero hay cosas definidas que definen la “equidad” sobre todos ellos. También creía que el trabajo de un filósofo es abrir los ojos de las personas a la verdad y ayudarlas a luchar por ser buenas y justas o que existía un mundo invisible donde existían modelos perfectos de todas las cosas en la Tierra. Platón creía que los hombres y las mujeres tenían los mismos poderes intelectuales, y fue uno de los primeros en enseñar que las mujeres debían recibir la misma educación que los hombres.
   


Cada 28 de enero se celebra el día de Santo Tomás de Aquino, patrón de estudiantes y profesores.
Cada 28 de enero se celebra el día de Santo Tomás de Aquino, patrón de estudiantes y profesores.



Hablar de Tomás de Aquino es hacerlo de uno de los grandes pensadores de la historia. Teólogo y doctor de la iglesia católica, su filosofía fue una de las más influyentes que han existido, principalmente por lograr aglutinar el pensamiento de Aristóteles con la religión cristiana.

   Elaboró la influyente doctrina filosófica del “tomismo” que tomaba las ideas platónicas que había adoptado el cristianismo anteriormente y las fundió con las tesis de Aristóteles, dando lugar a un pensamiento que marcaría el futuro de la historia. Su labor habría de ser el primer paso para la independencia de la razón, paso decisivo que terminaría por enterrar la filosofía medieval antes de anunciar la moderna.


                                                                     

El cuaderno secreto de Descartes | Biblioteca Buridán | El Viejo Topo
      René Descartes: «Pienso, luego existo».

   Descartes (1596-1650) es considerado por muchos uno de los padres del racionalismo moderno, esto es, uno de los filósofos que más han contribuido a la rehabilitación del pensamiento y la razón humana. Si bien la idea de que la razón humana es capaz de alcanzar la «verdad» no es nueva –pensemos en Platón–, lo que sí es novedoso es la revisión crítica sobre el método de dar con ella a través de la razón. Este método lo conocemos como método cartesiano. ¿Y qué es eso del método cartesiano? En pocas palabras, se trata de crear un método, camino o guía a través del cual la razón humana es capaz de hallar ciertas verdades de las que sea imposible dudar y que, por tanto, podemos tomar como fundamentales y esenciales. Descartes toma esas verdades esenciales como los cimientos del nuevo edificio del conocimiento humano. Si seguimos el método cartesiano de modo riguroso, lo primero a lo que nos vemos obligados es a dudar absolutamente de todo. Descartes plantea la hipótesis de que, además, tal vez existe un «genio maligno» que, por alguna extraña razón, nos confunda y engañe no solo sobre todo lo que nos rodea, sino también sobre todo aquello que pensamos y damos como cierto y evidente.
   Es posible que ese genio maligno nos fuerce a vivir una vida de engaño e ilusión. Y podría ser así… Pensemos en la película Matrix… ¿Quién sabe? A pesar de eso, Descartes descubre algo muy interesante que se le revela como la primera y fundamental verdad de la que no es posible dudar bajo ningún concepto, ni siquiera existiendo ese genio maligno. Esa primera verdad dice lo siguiente: incluso existiendo la posibilidad de dudar absolutamente de todo, y a pesar de que existiera ese genio maligno que nos engañara sin piedad, de lo que no podemos dudar es de que nosotros ¡pensamos! Si pensamos, entonces necesariamente tiene que haber alguien que sea sustento o soporte de dicho pensamiento; alguien o algo en el que se genere ese pensamiento. Ese alguien, por definición, es alguien que de modo indudable ¡existe!
   Descartes llega a la conclusión de que, si pensamos –sea lo que sea, aunque sea falso–, tiene que haber alguien o algo que lo piense. Ese alguien soy YO; un yo que, si piensa, necesariamente debe existir… ¡Pienso, luego existo! (Xavier Gimeno, doctor en filosofía)
                                                                         
Montaigne, uno de los grandes humanistas de su época, ha pasado a la historia por la invención de un nuevo género literario: el ensayo.

  Michel de Montaigne, el padre del ensayo

Es uno de los referentes humanísticos del viejo continente. Un ejemplo peculiar del pensador que parece no pasar nunca de moda. Sus ya míticos Ensayos –que siguen vendiéndose por miles aún hoy– apenas han perdido vigencia, y es que las reflexiones que en ellos nos brindó Michel de Montaigne (1533-1592) resisten perfectamente el paso del tiempo, a pesar de que nuestro mundo, en principio, parece tener poco que ver con el del intelectual francés.


   Montaigne ha pasado a la historia como escritor principalmente, pero es mucho más que eso. Fue un filósofo, un moralista, un político y un humanista. Fue muchas cosas, pero siempre con la modestia de quien no se consideraba mejor que nadie. 





HIghsmithylamoral

Frase filosófica Unamuno



frase-filosófica-churchill
                      Winston Churchill (político, estadista e historiador británico. 1874-1965)







La frase de Kant (1724-1804) aparece en su obra
La frase de Kant (1724-1804) aparece en su obra «Crítica de la razón práctica», publicada en el año 1788.Para Immanuel Kant, la filosofía engloba la relación de todos los acontecimientos con los fines esenciales a los que tiende la razón humana. Por eso, una vez que la descubrió, se entregó a ella por entero, sin condiciones: la estudió, la analizó, la criticó, la escribió, la divulgó…
Mary Shelley fue la autora de una de las primeras novelas de ciencia ficción:
Mary Shelley fue la autora de una de las primeras novelas de ciencia ficción: "Frankenstein o el moderno prometeo", libro que le daría la fama para la historia.
Mary Shelley, la autora de Frankenstein, tenía un pensamiento filosófico, amén de que sea considerada o no una filósofa. En su obra completa aparece un pensamiento profundo fácilmente detectable en una doble lectura. Una mirada inquieta puede llevar a descubrir en sus textos varias evidencias: una crítica a la sociedad de su época, al modelo político, a la revolución industrial y a la revolución científica imperante; y también (obviamente, siendo hija de Mary Wollstonecraft) al patriarcado del momento.





ORTEGA Y GASSET

                                               José Ortega y Gasset - Wikipedia, la enciclopedia libre

ORTEGA Y GASSET: "Camina lento, no te apresures, que a donde tienes que llegar, es a ti mismo".

José Ortega y Gasset - Wikipedia, la enciclopedia libre

José Ortega y Gasset (Madrid, 9 de mayo de 1883-Madrid, 18 de octubre de 1955) fue un filósofo y ensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital e histórica, situado en el movimiento del novecentismo.


Unamuno, Marañón y Ortega y Gasset | Cultura | EL PAÍS

Unamuno, Marañón y Ortega y Gasset

Para Ortega (1883-1955), las circunstancias («las cosas mudas que están en nuestro próximo derredor») son el cordón umbilical que nos vincula al resto del universo, el punto de partida inevitable en nuestra travesía vital y filosófica. Pero son un punto de partida peculiar, porque nunca alcanzamos a desprendernos de ellas. Cuanto haga el hombre deberá hacerlo en vista de sus circunstancias, que pasan a ser así el medio en el que él inevitablemente se desenvuelve. La realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona».


10 citas de filósofos para entender qué es la filosofía
  
   El tercer jueves de noviembre se celebra cada año el Día Mundial de la Filosofía.  Al establecer este día, la UNESCO quiso subrayar el valor perdurable de la filosofía para el desarrollo del pensamiento humano, para cada cultura y para cada individuo. Muchos de los que no piensan en ella ningún otro día del año, hoy quizá se paren unos minutos a saber qué les puede ofrecer y para qué sirve la filosofía, si es que tiene que servir para algo. Y los que pensamos en ella y vivimos con ella a diario celebraremos que puede y debe formar de la vida cotidiana de la gente.

1. Victoria Camps, filósofa española, catedrática emérita de Filosofía moral y política de la Universidad Autónoma de Barcelona (1941)

“El papel de la filosofía y de los filósofos en la sociedad de hoy es ayudar a hacer preguntas, plantear correctamente los problemas, dar razones de las decisiones que hay que tomar. En pocas palabras, ayudar a pensar”.

2. Darío Sztajnszrajber, filósofo argentino (1968)

“La filosofía como amor al saber es más amor que saber. O en todo caso es un amor que rompe todo contrato, acuerdo, ley. Todas figuras de un orden que se presenta como natural, normalizando una realidad que por infinita no puede tener centro, ni alambradas conceptuales, ni administración. No se puede administrar el deseo, o deja de ser deseo para ser aquello que creemos que es deseo y por ello suponemos que tiene resolución. Pero la filosofía no resuelve problemas, los crea. No formula preguntas para encontrar sus respuestas, sino que parte de las respuestas instituidas para desmontarlas con su batería de preguntas. En especial con su pregunta predilecta: ¿por qué? La pregunta infantil, la pregunta sin sentido. La pregunta por el porqué del porqué del porqué, y así al infinito para resquebrajar la idea de un orden de lo real, para resquebrajar”.

3. Emilio Lledó, profesor de Filosofía español (1927)

“La filosofía fue fruto de una curiosidad de los seres humanos al tomar conciencia de que podían pensar el mundo y decirlo; al darse cuenta de que las palabras significaban cosas, ideas, sentimientos, deseos; una forma de amor por interpretar lo que vivíamos, por entender la historia, que consistía en ver y dar testimonio de lo visto (…). Y eran las preguntas más que las respuestas las que se deslizaban por el surco del tiempo (…) La filosofía hoy es siempre la misma: la iluminación que la sabiduría, la inteligencia y la ética, o sea, los ideales del hombre decente, del hombre real, sean capaces de llevar a cabo (…). La filosofía fue desde sus comienzos un apego, una tendencia, una amistad, por entender, por sentir. Una apertura hacia el futuro de la vida”.

4. Adela Cortina, filósofa española, catedrática de Ética de la     Universidad de Valencia y directora de la Fundación Étnor (1947)

“La filosofía es una necesidad. Toda sociedad que quiera ser culta y construir su vida de forma razonable debe recurrir a esta rama del conocimiento cuya tarea es saber cuáles son sus fundamentos y hacia dónde se encamina”.

5. Fina Birulés, filósofa española, profesora de Filosofía en la Universidad de Barcelona (1956)

“Hay quien ha dicho que la filosofía es el arte de formar, inventar, de fabricar conceptos; los conceptos son centros de vibraciones de nuestra red discursiva y la tarea de quien se dedica al pensamiento es tratar de despertar un concepto dormido, representarlo de nuevo en un escenario inédito. Pensar es salir del círculo trazado, interesarnos por lo no dicho, atrevernos a ir más allá y, con ello, descubrimos una de las formas de movernos libremente en el mundo. De nuestra capacidad de pensar, de valorar afirmativa o negativamente lo que ocurre, de especular sobre lo desconocido o lo incognoscible, dependen, en última instancia, los principios a partir de los cuales juzgamos o actuamos”.

“A la pregunta ¿para qué sirve el pensamiento filosófico? no cabe ya contestar con aquello de que su grandeza radica en el hecho de que no sirve para nada, porque esto sería una muestra de coquetería o directamente de mala fe. Quizás tratar de responder reflexivamente nos obliga a interrogarnos sobre el concepto de ‘utilidad’, su lugar en nuestras redes conceptuales y su estatuto de criterio único de valoración en nuestro mundo”.

6. Michael J. Sandel, filósofo estadounidense, premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2018 (1953)

“Me dejé seducir por la filosofía y todavía no me he recuperado (…). Lo que me atrajo de la filosofía no fue su abstracción, sino su carácter ineludible y la luz que arroja sobre nuestra vida cotidiana. Entendida de esta manera, la filosofía pertenece no solo al aula, sino a la plaza pública, donde los ciudadanos deliberan sobre el bien común. Dondequiera que viajo siento un gran interés por el debate público sobre cuestiones importantes, preguntas sobre la justicia, la igualdad y la desigualdad, sobre la historia y la memoria, sobre lo que significa ser ciudadano”.

7. Marina Garcés, filósofa española, profesora de la Universitat Oberta de Cataluña (1973), en Filosofía inacabada.

“La filosofía es la manía de algunos, que sin embargo necesariamente incumbe a todos (…). No es nada si se la aísla. No está encerrada en sus obras ni encapsulada en la oferta académica ni en el conjunto de profesiones que supuestamente se ocupan de la filosofía. Es una práctica de vida que desplaza los límites de lo que es visible y pensable en cada tiempo y para cada contexto histórico y social, a partir de la pregunta por una verdad que debe ser buscada con el pensamiento. No es una actividad gratuita u ociosa. Es un exceso, sí, y en este sentido un lujo, pero su exceso tiene que ver con un vacío y con un deseo: el de la imposibilidad de colmar de sentido y de orientación la existencia humana. De esa imposibilidad de unidad y de inmediatez emerge el deseo de una verdad que oriente a la vida, de un saber que a la vez sea capaz de proponer un modo de vida”.

“La filosofía incumbe a todos. No es nada si se la aísla. No está encerrada en sus obras ni encapsulada en la oferta académica ni en el conjunto de profesiones que supuestamente se ocupan de la ella. Es una práctica de vida”.

8. Javier Gomá, filósofo español y director de la Fundación Juan March (1965)

“La ‘filosofía mundana’ es la que es capaz de decir algo al corazón de la persona que vive de una manera consciente, alguien con sensibilidad hacia el mundo, hacia el problema de nacer, morir, envejecer… Si no, no es Filosofía, sino Historia de la Filosofía, que es lo que encontramos bajo esa etiqueta en las facultades, en las librerías… y que está muy bien, pero no es Filosofía. Si tú pactas con la Filosofía, pactas con la emoción inherente en un Platón que se deja llevar por el Eros; en Descartes, cuya gran obra es una especie de cuento autobiográfico, o en Nietzsche o Heidegger, cuya emoción en Ser y Tiempo se siente en cada párrafo”.

9. Amelia Valcárcel, filósofa española, catedrática de Filosofía Moral y Política en la UNED, Universidad Nacional de Educación a Distancia (1950)

“La filosofía se produce siempre. Buena o mala. Es urgente ponerse a la altura de los tiempos puesto que ella misma no es otra cosa que el tiempo captado por el pensamiento (…). Aire y espacio para hablar: filosofar no es tarea de todos, pero es sin embargo un producto que se hace en común. Tiene que estar presente. La filosofía es gimnasia. Y danza. Necesita mucha práctica (…). El objetivo de la filosofía es algo más modesto que el objetivo clásico de comprenderlo todo. Podría ser entender la mayor parte de la realidad para hacerla accesible a la mayor cantidad de gente. Sin mentir”.

10. José Luis Pardo, filósofo español, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid (1954)

“La sociedad siempre es vieja, la filosofía siempre es joven, me dijo el profesor Michel Serres hace unos cuantos años. Yo creo que sigue siendo así. Nuestra sociedad está cada vez más cansada, más envejecida ideológicamente, menos esperanzada, pero la filosofía está como nueva. (…) Si, con todo, la filosofía está más tranquila que otros en esta situación es porque nunca sirvió para ganar dinero, que es lo que hoy nos preocupa principalmente. Pero, aunque haya gobiernos miopes, épocas miserables y hasta países entregados a la mezquindad creo que la filosofía saldrá de esta, como ha salido de otras peores”.
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NIETZSCHE


El filósofo alemán Friedrich Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900 (Friedrich Nietzsche, hacia 1900. Cubierta de
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche nació en 1844 y murió en 1900 (Friedrich Nietzsche, hacia 1900. Cubierta de «Lo que Nietzsche dijo realmente», de Robert C. Solomon. C.C. Dominio Público).





UN FENÓMENO CULTURAL



   Más popular que ningún otro filósofo de los últimos siglos, Nietzsche es una de las personalidades más influyentes de la historia. Su pensamiento traspasó el ámbito de la filosofía para filtrarse en la música, la literatura, el cine, la política y prácticamente en cualquier otro ámbito. Lo novedoso de su propuesta, unido a su nihilismo y sus frases lapidarias, han llamado la atención de buena parte del mundo desde hace dos siglos y hoy sus ideas siguen de plena actualidad.



   Friedrich Nietzsche es uno de los filósofos más populares de la historia. Su pensamiento, que cargó contra la supuesta naturaleza racional del hombre –desafiando dos mil años de filosofía–, y sus obras, con un lenguaje y estilo muy novedosos, le otorgaron un puesto de honor en el mundo de las ideas.

   Uno de los principales fundamentos de la filosofía de Nietzsche es la negación de que el ser humano es un ser racional. Para él, por el contrario, es la irracionalidad su característica principal, de ahí que desprecie a casi todos los filósofos anteriores.

«La cultura occidental está viciada desde su origen. Su error, el más pertinaz y peligroso de todos, consiste en instaurar la racionalidad a toda costa».
(El ocaso de los ídolos)


   Cuando Nietzsche critica el racionalismo, ataca también sus consecuencias, como, en este caso, la ciencia. No la idea del conocimiento en sí, sino aquello que representa: la debilidad. El hombre necesita saber, investigar, conocer, etc. porque es un ser débil. No es capaz de aceptar el caos de la realidad. No es capaz de vivir sin certezas. Primero, usó a los dioses para explicar aquello que no conocía, y después, usó a la ciencia para dar un sentido racional a lo que le rodea. En ambos casos, se equivoca.

Uno de los fundamentos de la filosofía de Nietzsche es la negación de que el ser humano es un ser racional. Para él es la irracionalidad su característica principal.

«La ciencia ha sido hasta ahora un proceso de eliminar la confusión absoluta de las cosas mediante hipótesis que lo explican todo; un proceso originado en la repugnancia del intelecto por el caos».
(La voluntad de poder)


   Nietzsche era contrario a la mayoría de los filósofos anteriores, pero tenía un punto clave de la historia en el que posar su odio: Sócrates. Desde él en adelante, se había desarrollado esa idea de que el ser humano es un ser racional, manteniéndose la misma durante milenios. Una idea que Nietzsche atacará siempre con saña.

«No puede negarse que el error más grave, que jamás fue cometido, ha sido un error dogmático: la invención del espíritu puro y del bien en sí de Platón».
(Más allá del bien y del mal)


   Probablemente uno de los sectores más criticados por Nietzsche es el de la religión, y fue la cristiana la que más sufrió sus ataques. Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) no son más que elementos falsos y manipuladores, fruto de una filosofía débil que trata, mediante dichos principios, de frenar y debilitar al fuerte, con quien de otro modo no puede competir.

Nietzsche proclamó que Dios había muerto y que los dogmas morales del cristianismo (pacifismo, tolerancia, amor fraterno, etc.) son falsos, fruto de una filosofía débil.

«Todos los conceptos de la Iglesia se hallan reconocidos como lo que son, como la más maligna superchería que existe, realizada con la finalidad de desvalorizar la naturaleza, los valores naturales; el sacerdote mismo se halla reconocido como lo que es, como la especie más peligrosa de parásito, como la auténtica araña venenosa de la vida…».
(El anticristo)


Las ideas, supuestamente morales, son vilipendiadas por Nietzsche, que tratará de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación.

«¿Queréis que el hombre bueno, sea modesto, diligente, bienintencionado y moderado? A mí se me antoja el esclavo ideal».
(La voluntad de poder)


   Gran parte del trabajo de Nietzsche se basa en demostrar que la mayoría de los principios que defiende la ética anterior a él son falsos. Nada más que meras palabras que están completamente alejadas de la realidad. Detrás de todo supuesto principio moral existe una idea vil. La moral tradicional ha de ser destruida para poder crear una nueva.
Nietzsche trata de forjar una nueva visión del hombre en la que primen la fuerza y la determinación.
«El triunfo de un ideal moral se logra por los mismos medios inmorales que cualquier triunfo: la violencia, la mentira, la difamación y la injusticia».
(La voluntad de poder)


«La religión ha degradado el concepto del hombre; su consecuencia es la noción de que todo lo bueno, grande y verdadero es de naturaleza suprahumana y sólo se alcanza por obra de la gracia (…) El cristianismo es una doctrina que predica la obediencia».
(La voluntad de poder)

   Esta cita une ambos conceptos: por un lado, la maldad intrínseca del cristianismo y su ideal moral; por otro, la negación de lo que esa misma entiende que es grande y virtuoso (clemencia, caridad, altruismo, pacifismo). El cristianismo y su código es un freno para el hombre, que le impide llegar a su máximo potencial.

   Egoísmo es una palabra maldita aún hoy. Parece que nada peor puede hacer una persona que ser egoísta. Nietzsche califica de necio tales pensamientos. El hombre es naturalmente egoísta, y está bien que lo sea. Es su vida de la que ha de hacerse responsable, no pedir a los demás que vivan para él. Es él mismo quien ha de solucionar sus problemas y alcanzar sus sueños, sin lloriquear. Todo lo que nace de la naturaleza del hombre es bueno, y nada de lo que defiende el código impuesto podrá cambiar la realidad. Nietzsche odia el altruismo, la obligación moral de que uno sólo es bueno si renuncia a su propia vida para vivir para los demás. Un invento de los débiles para poder vivir a costa de los fuertes y brillantes.
   Para Nietzsche, el hombre es naturalmente egoísta y está bien que lo sea. Debe hacerse responsable de su vida, no pedir a los demás que vivan para él.

«¡Cómo pudo enseñarse a despreciar los instintos primordiales de la vida e inventarse un alma, un espíritu, para ultrajar el cuerpo! ¡Cómo puede enseñarse a concebir la premisa de la vida, la sexualidad, como algo impuro! ¡Cómo puede buscarse en la más profunda necesidad vital, en el egoísmo estricto, el principio del mal y, a la inversa, exaltarse el síntoma típico de decadencia, de contradicción de los instintos –el altruismo y el amor al prójimo (alterismo)–, como el valor superior!».
(Ecce homo)

   Según Nietzsche, el hombre actual, con su moral decadente y débil, ha de ser superado. ¿Cuál es la meta? Convertirse en Superhombre. Un ser con una moral nueva, poderosa. El Superhombre determinará sus propios valores y vivirá de acuerdo a la realidad de su naturaleza. El Superhombre tendrá virtudes como la fortaleza, la determinación, la pasión y la crueldad. No dará cuenta de sus actos a nada ni a nadie, porque será un líder que decidirá el qué, cómo y cuándo de todo aquello que ocurra en su vida.
«El hombre es una cuerda tendida entre la bestia y el superhombre, una cuerda sobre un abismo».
(Así habló Zaratustra)


   Para el filósofo alemán, la llegada del Superhombre será la muerte de la religión. Una vez que la humanidad comprenda que ellos son los que deciden su código de valores, que no han de responder ante ningún Dios y que no han de respetar el código moral con que los débiles tratan de dominarlos, todo cambiará. Y no habrá piedad para ellos. El Superhombre no muestra clemencia, que no es más que un vicio convertido en virtud por los débiles.

«Os diré lo que es el superhombre. Es el sentido de la tierra. ¡Yo os conjuro, hermanos míos, a que permanezcáis fieles al sentido de la tierra y no prestéis fe a los que os hablan de esperanzas ultraterrenas! Son destiladores de veneno. Son despreciadores de la vida; llevan dentro de sí el germen de la muerte y están envenenados. La Tierra está cansada de ellos; ¡muéranse pues de una vez!».
(Así habló Zaratustra)
                                               



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