jueves, 26 de marzo de 2020

UNA PRIMAVERA DIFERENTE




       Cuándo empieza la primavera 2018?
Como ocurre en el inicio de todas las estaciones, el comienzo de la primavera varía en función del año y el lugar. Normalmente la primavera comienza entre el 20 y 21 de marzo en el hemisferio norte, y entre el 20 y 21 de diciembre en el hemisferio sur.
Poco a poco según nos acercamos a la primavera, los días suelen ser más cálidos y disfrutamos de más horas de sol. La nueva estación comienza con el equinoccio de primavera.












UNA PRIMAVERA DIFERENTE

   Nadie se esperaba esta primavera tan rara que nos tiene a todos estupefactos. Un bichito que “nació” el pasado invierno en una ciudad remota de China que nadie o casi nadie conocía, está poniendo en jaque, esperemos que no sea un jaque mate, a toda la humanidad. 

   Dicen que no queda apenas ningún país terráqueo libre de ese mal causado por el que se ha convenido en llamar COVID-19. Los telediarios dedican a la crisis coronavírica casi todo su tiempo, y no es para menos porque la magnitud que está tomando el asunto es altamente preocupante, principalmente por los efectos devastadores que está causando en la salud de las personas, especialmente los más mayores e inmunodeprimidos o con enfermedades, pulmonares y no pulmonares, crónicas. Está castigando también a muchos sanitarios (en todos sus estamentos), especialmente los que prestan sus servicios en Puertas de Urgencias y en las Unidades de Cuidados Intensivos, que empiezan a saturarse de enfermos. Su dedicación y esmero no son suficientes, por el momento, para enfrentarse al “bichito”; se está ensayando muchos tratamientos, unos tan conocidos como los corticoides e inmunosupresores clásicos, otros recientemente aportados a la farmacopea o que están aún en fase de experimentación.

   Lo peor es cuando en los enfermos, incluso algunos muy jóvenes, se desarrollan la tormenta macrofágica inducida por el coronavirus, que provoca un proceso inflamatorio brutal que ataca a los alveolos pulmonares y otras partes de la anatomía. Dicen algunos expertos que los latinos somos especialmente vulnerables, por motivos genéticos, a esas reacciones inflamatorias, y por ello la pandemia se está cebando con italianos, primero y españoles más recientemente, causando cifras de finados que ya superan a los fallecidos en China.

   A la propagación de la pandemia ha contribuido muy mucho la falta de medidas de protección (mascarillas, guantes y otros materiales fungibles), pero es que los respiradores también empiezan a escasear en casi todos los hospitales de nuestro país. El confinamiento masivo, cada vez más duro, puede salvar a muchas personas, si se hace bien. La respuesta de la sociedad, salvo excepciones, está siendo ejemplar, no hay más que ver, leer y escuchar lo que comparte la gente de a pie. Es verdad que hay muchos bulos en la red que los responsables que “vigilan” internet deberían empezar a bloquear y perseguir, especialmente cuando la finalidad de esos “fakes” es lucrativa o derrotista, por no decir apocalíptica, que de todo tiene que haber en la “viña del Señor”.

   Para terminar esta introducción quiero rendir un sencillo y humilde homenaje a todos los médicos, personal facultativo y no facultativo que desde primera línea están combatiendo contra el virus, aún a riesgo de sus vidas y con jornadas interminables de trabajo. También hay fuera de los hospitales y Centros de Salud muchas personas que se están “pringando”, me refiero a voluntarios y trabajadores de residencias de mayores, a las fuerzas del orden, bomberos, protección civil, trabajadores de empresas de transporte de todo tipo, al personal que atiende las farmacias, supermercados, estancos, comercios, etcétera. GRACIAS, SOIS MARAVILLOSOS.

    No toca ahora hablar de las también devastadoras consecuencias que la pandemia está causando en la economía, la macro, muy importante, aunque la que a un servidor le preocupa más es la micro, la de las personas humildes, que además de quedarse sin trabajo, sufren el pánico, la inseguridad, el aburrimiento y hasta la desesperación que el confinamiento les provoca, Y sobre todo el bombardeo de noticias alarmantes que transmiten los medios de comunicación cuando ponen voz a lo que dicen las autoridades sanitarias y gubernamentales.

   Ahora quiero ponerme más positivo y voy a intentar hacer otro canto de esperanza, en esta ocasión dedicado a la Primavera, que aunque ha llegado ya cronológicamente, está siendo más fría y desapacible que el extinto invierno. Voy a hablar de la alegre primavera, la que permite ver fenómenos de la naturaleza tan espectaculares como la floración de los árboles, el verdear do los prados, las montañas y los valles, la huerta y las zonas de secano. La primavera también hace salir de sus “escondites” a muchas especies de animales, ya sea de sus nidos, madrigueras, o de otro tipo de refugios; y con esa salida llenan de colorido y fantásticos cantos el hábitat que les rodea.
  
    Como decía Gustavo Adolfo Bécquer, aunque su intención no era precisamente alegre ni optimista cuando escribió el conocido poema:

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!


                                                        
                          PACO IBÁÑEZ: VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS

                                                     ----------------------------


   Son muchos los compositores que han dedicado obras a la exaltación de la estación primaveral.  He elegido a dos de ellos, Vivaldi y Stravinski. El primero puso música a La Primavera en una de sus obras maestras: Las cuatro estaciones. El segundo compuso la magnífica Consagración de la Primavera.



VIVALDI

                                            Vivaldi.jpg

Antonio Lucio Vivaldi1​ (Venecia, República de Venecia 4 de marzo de 1678-Viena, Archiducado de Austria, 28 de julio de 1741- 64 años)​ fue un compositor, violinista, impresario de ópera, profesor y sacerdote católico veneciano del barroco. Era apodado Il prete rosso («El cura rojo») por ser sacerdote y pelirrojo. Su maestría se refleja en haber cimentado el género del concierto, el más importante de su época. Compuso unas 770 obras, entre las cuales se cuentan más de 400 conciertos y cerca de 46 óperas. Es especialmente conocido, a nivel popular, por ser el autor de la serie de conciertos para violín y orquesta Las cuatro estaciones.


   Las cuatro estaciones es un grupo de cuatro conciertos para violín y orquesta (cada uno está dedicado a una estación: La primavera, El verano, El otoño y El invierno) del compositor italiano Antonio Vivaldi.

Antonio Vivaldi (grabado de François Morellon de La Cave)
                                         
   Compuestos alrededor del año 1721, fueron publicados en 1725 en Ámsterdam, junto con otros ocho conciertos para violín. El propio Vivaldi afirmó, en la dedicatoria al conde Morzin, que habían sido compuestas con anterioridad: los diversos manuscritos encontrados presentan algunas diferencias que confirman lo declarado por el autor.

   Las cuatro estaciones es la obra más conocida de Vivaldi. Inusual para la época, Vivaldi publicó los conciertos con unos poemas de acompañamiento (posiblemente escritos por el propio Vivaldi) que describían qué quería representar en relación a cada una de las estaciones. Proporciona uno de los ejemplos más tempranos y detallados de lo que después se llamaría música programática o descriptiva, música con un elemento narrativo. Por ejemplo, el «Invierno» está pintado a menudo con tonos oscuros y tétricos: por el contrario, el «Verano» evoca la opresión del calor, reproduciendo incluso una tormenta de verano en el último movimiento.

   Vivaldi se esforzó en relacionar su música con los textos de los poemas, traduciendo los versos poéticos directamente en música. En la sección media del concierto Primavera, cuando las ovejas duermen, su perro ladrando queda marcado por la sección de viola. De la misma manera se evocan otros acontecimientos naturales.

   Vivaldi divide cada concierto en tres movimientos, rápido-lento-rápido, y de la misma manera cada soneto se parte en tres secciones. Dos de estos movimientos, el primero y el tercero, están en tiempo de Allegro o Presto, mientras que el segundo está caracterizado por un tempo de Adagio o Largo, según un esquema que Vivaldi ha adoptado en la mayor parte de sus conciertos. El conjunto para todas las partituras son: violín solista, cuarteto de cuerdas (violín primo y segundo, viola, violonchelo) y bajo continuo (clavecín u órgano).

Concerto n.º 1 en mi mayor, Op. 8, RV 269, «La primavera»
I. Allegro (en mi mayor)
II. Largo e pianissimo sempre (en do sostenido menor)
III. Allegro pastorale (en mi mayor)

Portada de Cimento dell'Armonia e dell'Invenzione de Vivaldi que incluye Las cuatro estaciones
                                      
 Sonetos y alusiones

   Hay cierto debate sobre si los cuatro conciertos fueron escritos para acompañar a los cuatro sonetos o si fue al revés.​ Aunque no se sabe quién escribió estos sonetos, hay una hipótesis que sostiene que Vivaldi mismo los escribió, considerando que cada soneto está dividido en tres secciones, claramente correspondientes a un movimiento en el concierto. Cualquiera que fuese quien escribió los sonetos, Las cuatro estaciones pueden calificarse de música programática, música instrumental que pretende evocar algo extra-musical​ y una forma artística que Vivaldi pretendía demostrar que era suficientemente sofisticada para ser tomada en serio. ​

   Además de estos sonetos, Vivaldi proporcionó instrucciones como «El perro que ladra» (en el segundo movimiento de «La primavera»), «Languidez causada por el calor» (en el primer movimiento del «Verano»), y «los borrachos se han quedado dormidos» (en el segundo movimiento del «Otoño»). Las cuatro estaciones se usaron en la película de 1981 Las cuatro estaciones junto con otros conciertos para flauta de Vivaldi.

Texto de los sonetos

Soneto
Italiano
Español
Primavera
Giunt' è la Primavera e festosetti
La Salutan gl' Augei con lieto canto,
E i fonti allo Spirar de' Zeffiretti
Con dolce mormorio Scorrono intanto:
Vengon' coprendo l' aer di nero amanto
E Lampi, e tuoni ad annuntiarla eletti
Indi tacendo questi, gl' Augelletti;
Tornan' di nuovo al lor canoro incanto:
Largo
E quindi sul fiorito ameno prato
Al caro mormorio di fronde e piante
Dorme 'l Caprar col fido can' à lato.
Allegro
Di pastoral Zampogna al suon festante
Danzan Ninfe e Pastor nel tetto amato
Di primavera all' apparir brillante
.
Llegó la primavera y festejándolo
La saludan los pájaros con alegre canto,
Y las fuentes con el soplo de los cefirillos
Con dulce murmullo discurren entretanto:
Vienen cubriendo el aire con negro manto
Y rayos, y truenos, elegidos para anunciarla.
Callando así estos, los pajarillos;
Vuelven otra vez a su canoro encanto.

Largo
Y así, sobre el florido y ameno prado,
Al caro murmurar de bosques y plantas
Duerme el cabrero con el fiel can al lado.
Allegro
De la pastoral zanfoña al son festejante
Danzan ninfas y pastores en el techo amado
A la brillante llegada de la primavera.

                Vivaldi - Primavera (Las cuatro estaciones) Itzhak Perlman




                         Vivaldi: Four Seasons/Quattro Stagioni - Janine Jansen - Internationaal Kamermuziek Festival




STRAVINSKI

                                    Igor Stravinsky LOC 32392u.jpg 

Nombre de nacimiento: Ígor Fiódorovich Stravinski
Nacimiento: 17 de junio de 1882 Lomonósov (Imperio ruso) Fallecimiento: 6 de abril de 1971 Nueva York (Estados Unidos)
Causa de la muerte:  Insuficiencia cardíaca. Lugar de sepultura: San Michele Cemetery.
Residencia: París, Biarritz, Niza, Nueva York, West Hollywood, San Petersburgo, Morges, Suiza y Roma
Religión: Iglesia ortodoxa
Familia: Padre: Fiódor Stravinski, Cónyuge: Yekaterina Nosenko (1906-1939) y Vera de Bosset (1940-1971)
Educado en la Universidad Estatal de San Petersburgo (Derecho; desde 1901). Alumno de Nikolái Rimski-Kórsakov.
Información profesional: Compositor, director de orquesta, pianista.
Géneros: Ópera, sinfonía, música de cámara y música académica del siglo XX .
Instrumento: Piano
Obras notables:
-          La consagración de la primavera
-          Petrushka
-          El pájaro de fuego

Miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Real Academia de Música de Suecia.
Distinciones: Comendador de la Orden de Santiago de la Espada, Medalla de Oro de la Royal Philharmonic Society (1954).
-          Premio Musical Léonie Sonning (1959)
-         Premio Grammy a la mejor composición de música clásica contemporánea (1961 y 1962), al mejor álbum de música clásica (1961), a la mejor interpretación de orquesta (1962 y 1967) y a la carrera artística (1986, 1986 y 1987)
-          Premio Wihuri Sibelius (1963)
-          Premio del Salón de la Fama de los Grammy (1999)

                                                           Í
                                                                         Igor Stravinski en 1903

   Ígor Fiódorovich Stravinski (Lomonosov-Oranienbaum, 17 de junio de 1882-Nueva York, 6 de abril de 1971) fue un compositor y director de orquesta ruso, fue uno de los músicos más importantes y trascendentes del siglo XX. Su larga vida —murió cuando iba a cumplir los 89 años— le permitió conocer gran variedad de corrientes musicales. Resultan justificadas sus protestas contra quienes lo tildaban como un músico del porvenir: «Es algo absurdo. No vivo en el pasado ni en el futuro. Estoy en el presente». En su presente compuso una gran cantidad de obras clásicas abordando varios estilos como el primitivismo, el neoclasicismo y el serialismo, pero es conocido mundialmente sobre todo por tres obras de uno de sus períodos iniciales —el llamado «período ruso»—: El pájaro de fuego (L'Oiseau de feu, 1910), Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (Le sacre du printemps, 1913). Para muchos, estos ballets clásicos, atrevidos e innovadores, prácticamente reinventaron el género. Stravinski también escribió para diversos tipos de conjuntos en un amplio espectro de formas clásicas, desde óperas y sinfonías a pequeñas piezas para piano y obras para grupos de jazz.

   Stravinski también alcanzó fama como pianista y director, frecuentemente de sus propias composiciones. Fue también escritor; con la ayuda de Alexis Roland-Manuel, Stravinski compiló un trabajo teórico titulado Poetics of Music (Poética musical), en el cual dijo una famosa frase: «La música es incapaz de expresar nada por sí misma».​ Robert Craft tuvo varias entrevistas con el compositor, las cuales fueron publicadas como Conversations with Stravinsky.

   Esencialmente un ruso cosmopolita, Stravinski fue uno de los compositores y artistas más influyentes de la música del siglo XX, tanto en Occidente como en su tierra natal. Fue considerado por la revista Time como una de las personalidades más influyentes del siglo XX.

Biografía

   Stravinski nació el 17 de junio de 1882 en Oranienbaum (hoy Lomonósov), Rusia. Creció al cuidado de su padre y hermana mayor, siendo su primera infancia, una mezcla de experiencias que revelaban poco al artista cosmopolita que llegaría a ser. Stravinski inició los estudios de Derecho, que tiempo después cambiaría por la composición. En 1902, a los 20 años de edad, Stravinski se convirtió en alumno de Nikolái Rimski-Kórsakov, probablemente el compositor ruso más importante de su tiempo. Una de sus obras de estudiante, Feu d'artifice (fuegos artificiales en francés), impresionó a Serguéi Diáguilev, que encargó a Stravinski varias orquestaciones y luego un ballet completo, El pájaro de fuego.

Sergei Diaghilev 01.jpg
Serguéi Pávlovich Diáguilevde, conocido también como Serge, fue un empresario ruso fundador de los Ballets Rusos, una compañía de la que surgirían muchos bailarines y coreógrafos famosos. Murió en Venecia, el 19 de agosto de 1929, a su lado fue inhumado su amigo Igor en 1971 por expreso deseo del compositor.
                                             

   Stravinski dejó Rusia por primera vez en 1910, para asistir en París al estreno de su ballet El pájaro de fuego por los Ballets Rusos. Durante su estancia en dicha ciudad, compuso dos obras más para los Ballets Rusos: Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (1913). Los ballets revelan el desarrollo estilístico del compositor: desde El pájaro de fuego, cuyo estilo muestra la poderosa influencia de Rimski-Kórsakov, a Petrushka con su fuerte énfasis bitonal, para llegar finalmente a la salvaje disonancia polifónica de La consagración de la primavera. Como Stravinski mencionó acerca de sus estrenos, su intención era «mandar todo al demonio» (y lo logró: el estreno de La consagración de la primavera en 1913 fue probablemente el más famoso escándalo en la historia de la música, con luchas a puñetazos entre los miembros del público y la necesidad de vigilancia policial durante el segundo acto).

   Stravinski desplegó un deseo inagotable por leer y explorar el arte y la literatura en su vida. Este deseo se manifestó en algunas de sus colaboraciones en París. No solo fue el compositor principal para Serguéi Diáguilev de los Ballets Rusos, sino también colaboró con Pablo Picasso (Pulcinella, 1920), Jean Cocteau (Oedipus Rex, 1927) y George Balanchine (Apollon Musagete, 1928).

   Relativamente pequeño de estatura y no convencionalmente atractivo, Stravinski no era fotogénico, como muchas fotos demuestran. Todavía era joven cuando, el 23 de enero de 1906, se casó con su prima Yekaterina Nosenko, a quien conocía desde pequeño. Su matrimonio duró 33 años, pero el verdadero amor de su vida y, después, su compañera hasta la muerte, fue su segunda esposa, Vera de Bosset (1888-1982). Aunque fue un notorio galanteador (se rumoreó que tuvo encuentros con personalidades influyentes como Coco Chanel), Stravinski también fue un hombre familiar que consagró cantidades considerables de su tiempo y dinero a sus hijos. Uno de sus hijos, Sviatoslav Soulima-Stravinski, también fue compositor, pero poco conocido, dada la comparación con su padre.

Vera Stravinsky by Serge Sudeikine.jpg
Vera Artúrovna de Bosset (1888 – 1982) fue largo tiempo amante y finalmente segunda esposa del compositor ruso Ígor Stravinski, quien se casó con ella en 1940 después de la muerte de su primera esposa, Yekaterina Nosenko. Casada varias veces, según la tradición rusa tomaba los apellidos de sus maridos: Schilling, Sudéikina y Stravínskaya.
En 1921, cuando era una bailarina y la esposa del pintor y diseñador escénico Serguéi Sudeikin, Vera conoció a Stravinski, que había estado casado con su prima Yekaterina Nosenko desde 1906. Los dos comenzaron un affaire que la llevó a abandonar a su esposo, pero Stravinski llevó una doble vida, pasando la mayor parte de su tiempo con su primera familia y el resto con Vera. Yekaterina pronto supo de la relación y la aceptó como inevitable y permanente. Sólo después de la muerte de Yekaterina en 1939, Stravinski y Vera se casaron en Nueva York mientras huían de Francia para escapar de la Segunda Guerra Mundial.
                                

   Cuando Stravinski conoció a Vera a inicios de los años 20, ella estaba casada con el pintor y diseñador de escenarios Serguéi Sudeikin. Como pronto empezaron a tener encuentros amorosos, Vera dejó a su marido al cabo de un tiempo. Desde ese momento y hasta la muerte de Yekaterina (1939) Stravinski llevó una vida doble, invirtiendo parte de su tiempo con su primera familia y el resto con Vera. Yekaterina advirtió la relación y la aceptó como inevitable y permanente. Después de su muerte, Stravinski y Vera se casaron en Nueva York, adonde habían viajado desde Francia para escapar de la Segunda Guerra Mundial en 1940.

   El patrocinio nunca estuvo lejos. En los comienzos de la década de 1920 Leopold Stokowski pudo darle un apoyo regular a Stravinski como su benefactor anónimo. El compositor también pudo atraer encargos: la mayoría de sus trabajos desde El pájaro de fuego en adelante, fueron escritos para ocasiones específicas y se pagaron generosamente.

   Stravinski demostrando su aptitud para «jugar» al rol de «hombre de mundo», adquirió un instinto perspicaz para las cuestiones de negocio lo que le permitió aparecer relajado y cómodo en muchas de las ciudades mayores del mundo. En París, Venecia, Berlín, Londres y Nueva York era recibido con los mayores respetos como un exitoso pianista y director. La mayoría de las personas que lo conocieron a través de conversaciones personales y de sus actuaciones lo recuerda como cortés, atento y preocupado de los demás. Por ejemplo, Otto Klemperer, quien conocía bien a Arnold Schoenberg, dijo que él siempre encontró a Stravinski mucho más cooperativo y fácil de tratar. Al mismo tiempo él tenía un menosprecio por las «clases sociales inferiores»: Robert Craft se avergonzaba por su hábito de golpear un vaso insistentemente con un tenedor y exigir ruidosamente la atención en los restaurantes.

   Eventualmente, el futuro musical de Stravinski fue noticia por Serguéi Diáguilev, el director de los Ballets Rusos en París. Encargó a Stravinski para escribir un ballet para su teatro, por lo que este viaja a París en 1911. Ese ballet terminó siendo el famoso L'Oiseau de feu (El pájaro de fuego). Sin embargo, debido a la Primera Guerra Mundial, se trasladó a la neutral Suiza en 1914. Volvió a París en 1920 para escribir más ballets así como muchos otros trabajos. Posteriormente viaja a Estados Unidos en 1939, donde se nacionalizó ciudadano en 1945. Continuó viviendo en Estados Unidos hasta su muerte en 1971. Stravinski se había adaptado a la vida en Francia, pero el trasladarse a América, a la edad de 58 años, era una perspectiva muy diferente. Durante un tiempo conservó el deseo de traer a sus amigos y contactos rusos, pero al poco tiempo comprendió que esto no sostendría su vida intelectual y profesional en EE. UU. Cuando planeó escribir una ópera con W. H. Auden, la necesidad de adquirir más familiaridad con el mundo angloparlante coincidió con el encuentro con el director y musicólogo Robert Craft, quien vivió con Stravinski hasta su muerte, actuando como intérprete, cronista, director auxiliar y factotum para una infinidad de tareas musicales y sociales.

   El gusto de Stravinski por la literatura fue amplio y refleja su deseo constante de nuevos descubrimientos. Los textos y las fuentes literarias para su trabajo empezaron con un período de interés en el folclore ruso, que progresaron a los autores clásicos y a la liturgia Latina. A esto le siguió el contemporáneo francés André Gide (en Persephone), llegando finalmente a la literatura inglesa: Auden, Eliot, y versos medievales ingleses. Al final de su vida estaba incluso utilizando las escrituras hebreas en Abraham e Isaac.

   Murió en Nueva York el 6 de abril de 1971 a la edad de 88 años y fue enterrado en Venecia en el cementerio de la isla de San Michele. Su tumba está cerca de la de su antiguo colaborador Diáguilev. La vida de Stravinski abarcó la mayor parte del siglo XX, incluyendo muchos estilos de música clásica moderna, influenciando a muchos compositores durante su vida y después de su muerte. Una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en Hollywood Boulevard 6340, está colocada a su nombre.

Tumba de Stravinski en San Michele, Venecia, sector ortodoxo.
         
La consagración de la primavera
                                      
Parte de los diseños de Nicholas Roerich para la producción de 1913 de La consagración de la primavera.


  La consagración de la primavera (en francés, Le Sacre du printemps) es un ballet y obra de concierto orquestal del compositor ruso Ígor Stravinski. Fue escrito para la temporada 1913 en París de la compañía Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev; la coreografía original fue creada por Vaslav Nijinsky, con escenografía y vestuario de Nicholas Roerich. Cuando fue estrenado, en el Teatro de los Campos Elíseos el 29 de mayo de 1913, el carácter vanguardista de la música y la coreografía causó sensación y un casi disturbio en la audiencia. Aunque se diseñó como una obra para el escenario, con pasajes específicos acompañando los personajes y la acción, la música alcanzó igual o incluso mayor reconocimiento como una pieza de concierto, y es ampliamente considerada como una de las obras musicales más influyentes del siglo XX.

   Stravinsky era un joven, prácticamente desconocido compositor cuando Diáguilev lo reclutó para crear trabajos para los Ballets Rusos. La consagración fue el tercer proyecto de este tipo, después del aclamado El pájaro de fuego (1910) y Petrushka (1910).

   El concepto detrás de La consagración de la primavera, desarrollado por Roerich desde la idea de esquema de Stravinsky, es sugerido por su subtítulo, «Imágenes de la Rusia pagana en dos partes»; en el escenario, después de varios rituales primitivos que celebran la llegada de la primavera, una joven es elegida como víctima sacrificial y baila hasta morir. Después de una recepción crítica mixta para su funcionamiento original y una breve gira en Londres, el ballet no se realizó de nuevo hasta la década de 1920, cuando una versión con coreografía de Léonide Massine reemplazó la original de Nijinsky. El trabajo de Massine fue el precursor de muchas producciones innovadoras dirigidas por los principales maestros de ballet del mundo, que le dieron al trabajo aceptación mundial. En la década de 1980, la coreografía original de Nijinsky, creída durante mucho tiempo perdida, fue reconstruida por el Joffrey Ballet en Los Ángeles.

   La partitura de Stravinsky contiene muchas características novedosas para la época, incluyendo experimentos en la tonalidad, métrica, ritmo, acentuación y disonancia. Los analistas han notado en la partitura una base significativa en la música folclórica rusa, una relación que Stravinsky tendía a negar. La música ha influenciado a muchos de los principales compositores del siglo XX, y es una de las obras más grabadas en el repertorio clásico.




Stravinsky: Le sacre du printemps / The Rite of Spring - Jaap van Zweden - Full concert in HD



                                            Igor Stravinsky - The Rite of Spring (1913)




                                  Le Sacre du printemps / The Rite of Spring - Ballets Russes





                                  Fantasía: La consagración de la primavera (Igor Stravinsky)

No hay comentarios: