sábado, 28 de marzo de 2020

NIÑOS Y COVID - 19 - NOS ESTÁN DANDO SOPAS CON HONDA



  Los niños lloran por el mundo que les vamos a dejar y porque su mirada se pierde en un pozo oscuro sin apenas un haz de luz y por ello, se sienten obligados a sobrevivir todos los días y a ver el mundo de diferente modo después de observar como su familia se pierde en el montón de la indiferencia, la desidia y el conformismo. ¿La belleza de todo esto? Es que no la tiene. Aquí vives cada día como si fuera el último, sin pensar que nos deparará el mañana.

 Por otro lado, los viejos lloran por la soledad que les salpica de ruido y la desesperanza propiciada por el abandono. Abandono que nos priva de la posibilidad de admirar su sabiduría y aprovechar su experiencia, y todo porque van a su ritmo…sólo un poco más lentos, más sordos y más ciegos. Lentitud, sordera y ceguera que es sólo física, no emocional ni intelectiva.

  Los demás intentamos vivir con la única belleza que nos queda de esta sombría situación, la belleza del saber apreciar la vida, sin importar lo material, el conocimiento que se tenga o incluso la creencia que defiendas.

(PETRUS RYPFF)


La guerra entre hermanos que nos ha trasladado a nuestra infancia

NIÑOS Y COVID - 19

Es curioso...

Nuria Serena 27/03/2020,

   Es curioso… Así comienza un texto que nos ha llegado a través de las redes sociales del neuropsicólogo Álvaro Bilbao que habla de cómo está siendo el comportamiento de los niños durante estos días de confinamiento. Como afirma Montessori, los menores tienen una capacidad de adaptación que ningún adulto posee, y nos están dando una auténtica lección de vida a los mayores.

infografia maria montessori #métodomontessori #montessori EDUCALDIA: Las Escuelas Montessori, breve introducción al método montessori


   Así, en la medida en que nosotros estamos bien, nuestros hijos estarán bien. Educamos con y desde la mirada. Como decía Robert Fulghum, “no te preocupes porque tus hijos no te escuchan; te observan todo el día”.

    Te invitamos a leer esta reflexión de Álvaro Bilbao que te llevará a admirar, más si cabe, a tus hijos, que son también pequeños héroes en estas circunstancias que nos han tocado vivir.



   Es curioso que, mientras los adultos se amontonaban en las tiendas para hacer acopio de papel higiénico y alimentos antes de que comenzase la cuarentena, ningún niño fue a la tienda de chucherías para dejarla sin existencias por miedo de que no hubiera suficientes chuches para todos los niños.

   Es curioso que, mientras algunos adultos se saltan la cuarentena para tomar el aire o hacer jogging, los niños, que necesitan mucho más el movimiento, no se hayan escapado de casa a saltar, correr o tomar el parque con sus juegos y algarabías.

   Es curioso que mientras los adultos pasamos el día colgados del móvil o el ordenador, como tú ahora, los más pequeños de la casa se entretienen haciendo cabañas, dibujando, hablando entre ellos o jugando con su imaginación.

   Es curioso que estén haciendo deberes cuando se lo pedimos, ayudándonos en casa sin que se lo pidamos o celebrando cumples sin amigos, y sigan regalándonos cada día sus mejores sonrisas mientras sobrellevan la frustración.

El fatídico de una atrevida con su madre

   Es curioso que cuando comenzó el estado de alarma muchos pensaron que el mayor problema serían los niños recluidos en sus casas y que ahora nos estén dando a los adultos una lección de civismo, calma y paciencia.

  Es curioso que hasta ahora no nos hayamos dado cuenta de que los niños son seres maravillosos, resistentes, resilientes, colaborativos, solidarios, imaginativos, pacientes, afectuosos y que todavía les tratemos muchas veces con amenazas, gritos o con castigos. Ellos no piden mucho. Se conforman con poco. Sólo necesitan que los adultos seamos capaces de entenderlos, de hablarles con respeto y de dedicarles un poco de nuestro tiempo para demostrarnos lo maravillosos que son, curiosamente, en muchos casos, más respetuosos, pacientes, solidarios y resilientes que los propios adultos.

   Sólo espero que, cuando esto pase y volvamos a nuestras vidas normales, tengamos un poco más de tiempo para hablarles y explicarles en lugar de mandarles y apresurarles, porque así les estaremos mostrando no sólo el respeto que se merecen por ser niños sino también el que se han ganado con esta gran lección que nos están dando a todos los adultos.

Rocío Ramos-Paul te dice la manera de que tus hijos abandonen la pereza en plena cuarentena

Por Álvaro Bilbao, Neuropsicólogo, autor de "El cerebro del niño explicado a los padres”.


‘Quédate en casa’, cómo la imaginación de la policía ayuda a los niños en esta crisis

Las iniciativas policiales para hacer reír a los niños durante el confinamiento surgen en toda España.

POLICÍA LOCAL DE MÁLAGA
NACHO SÁNCHEZ
Málaga 28 MAR 2020

‘Quédate en casa’ con Playmobil o cómo la imaginación de la policía ayuda a los niños en esta crisis.

 El ‘juego del coronavirus’ para que los niños se laven las manos. Es un hábito sencillo, pero conseguir que los menores le dediquen el tiempo suficiente puede ser un auténtico reto. Que los niños se laven las manos. Que lo hagan bien. Y que lo hagan con frecuencia. Este es el mensaje directo que los expertos llevan mandando desde hace varias semanas. Y es que este simple acto con agua y jabón es una de las mejores formas de prevenir el contagio del coronavirus. Una enfermedad, el Covid-19, que se propaga con mucha facilidad y que ha dejado inmersa a España, y otras decenas de países, en una de sus peores crisis sanitarias.

Hacer que los niños entiendan esta necesidad, lo que puede suponer un reto cuando son pequeños, ha hecho que resurjan videos de experimentos didácticos para que vean los efectos del jabón con la suciedad o que profesionales hagan videos ilustrativos en forma de juego para que les sea más fácil de entender su importancia.
   Mantener a los niños activos durante la cuarentena: “Es clave que los padres y madres sean ejemplo”.


   Junto a una piscina vacía y bajo decenas de balcones repletos, un agente de Policía Nacional extiende los brazos, cierra el puño, levanta el pulgar hacia arriba, sube los hombros y Chuchuwa, wa, wa, Chuchuwa, wa, wa. Ante las caras de asombro y diversión generalizada, el policía bailaba esta famosa canción infantil hace unos días en una urbanización de Almería. La música sonaba desde el megáfono y numerosas familias seguían, entre risas, sus movimientos. El momento rompió la rutina de la cuarentena. Y, de una u otra manera, es una situación que se ha repetido en diferentes puntos de España gracias a las iniciativas personales de miembros de diferentes cuerpos de seguridad. “Aunque parezca una chorrada y quepa preguntarse por qué un policía hace casi la función de un payaso, es algo súper importante. Supone un bálsamo en tiempos difíciles, permite recuperar la alegría. Y tiene muchas más consecuencias positivas de lo que parece”, explica la psicóloga Diana Vasermanas.

   Más de un mando policial se ha echado las manos a la cabeza estos días viendo a sus agentes protagonizar vídeos virales. Obviamente, su función no es esa, pero en el contexto actual en pleno estado de alarma, ayuda. “Estos días hay mucho sentimiento de solidaridad, de apoyo, de ayudar en lo que se puede. Y algunas patrullas han ido adaptando las necesidades que detectan con iniciativas personales”, cuentan fuentes policiales, que aclaran que no existe ninguna orden o recomendación para desarrollar estos juegos infantiles. Eso sí, reconocen que socialmente están siendo muy bien recibidos. “También viene bien romper ciertas rutinas en días en los que las calles están tan solitarias”, insisten. Más aún entre los niños, que han pasado de un mundo predecible y seguro, a uno donde todo se ha ido al garete y en el que hasta sus propios padres se sienten inseguros.

   Otro de los vídeos que más ha sido compartido -hasta por la propia hija de Donald Trump, Ivanka- es el de cinco policías locales de Algaida (Mallorca) que animaron con una canción popular todas las calles del municipio el pasado sábado. Los vecinos escuchaban llegar las sirenas y, cuando se asomaban al balcón, los vehículos venían adornados con globos. “Venimos a cantar”, decían a los vecinos y, guitarra en mano, se lanzaban a cantar “En Joan Petit quan balla” junto a una coreografía y bajo aplausos generalizados. “Los agentes también son un colectivo estresado y necesitan su alegría”, cuenta Varsemanas, que cree que este tipo de acciones “ayuda a formar nuevos vínculos y generar confianza en una institución de autoridad como es la policial”. Los policías cantaron 45 veces la canción. Pero los aplausos que recibieron, como los dedicados a los sanitarios cada tarde, les levantaron también el ánimo a ellos.

   También ha sido muy celebrada la iniciativa de la Policía Local de Montcada (Barcelona) donde los agentes están felicitando el cumpleaños a todos los niños de hasta ocho años mientras dure el confinamiento. Una idea que busca que ese día tan señalado, que esta vez deberán celebrar en casa y sin sus amigos, puedan también sentirse especiales. “Es una forma de animar, generar ilusión y crear unidad. En esos momentos de esfuerzo colectivo, de encierro en casa, a los niños les viene muy bien el refuerzo positivo, saber que no están solos”, añade por su parte la psicóloga sanitaria Bárbara Zapico. La música, los bailes y la diversión también ayuda a romper barreras, a que los peques sientan que los policías también son personas cercanas. Y, según las especialistas, eso les ayuda también a acatar la norma de quedarse en casa en un contexto que muchos no terminan de comprender.

   La Policía Local de Málaga ha publicado también un vídeo que ayuda a niñas y niños a recordar la importancia de quedarse en casa. Lo hacen gracias a las figuras de Playmobil de dos menores, Julia y Jaime. Con ellas han montado tiendas vacías, un campo de fútbol en silencio, un parque infantil clausurado. Luego, arranca una voz en off entre escenas familiares como las que estos días se pueden ver en cualquier hogar. “Queridos amigos, tenéis que quedaros en casa unos días, porque si salís vais a poner malita a toda vuestra familia. Portaos bien y estad tranquilos. La policía cuida de nuestras calles. ¡Gracias!” dice la voz de una niña, Valentina. En la provincia malagueña otros cuerpos, como Protección Civil, también hacen de las suyas. Como en la pequeña localidad de El Burgo, donde los voluntarios animaron al pueblo bailando Hola Don Pepito con la idea de “sacar una sonrisa a esos pequeños que no entienden por qué no pueden ir a jugar al parque”, decían en su cuenta de Twitter. Sus compañeros de Yuncos, en Toledo, también animaban al vecindario desde una plaza.


    Y la felicidad no llega sólo desde el balcón. Las expertas creen que también lo hace cuando los niños ven las imágenes en el móvil de sus padres, como contrapunto a los telediarios llenos de malas noticias. Por eso hay que celebrar otro de los vídeos que también ha corrido como la pólvora, protagonizado por un agente de la Policía Local de Noreña (Asturias) que lee una carta de Pikachu a los niños: “Pika pi pika, pika ki pika pika pi”, dice el agente, que luego la traduce para los adultos: Viene a decir algo así como que “están haciéndolo muy bien, que sigan portándose bien, que son campeones y que no se preocupen que esto va a pasar rápido y va a salir todo bien. Y si lo dice Pikachu, será verdad”. Hagámosle caso. “Y que los policías no dejen de hacer estas cosas. Como profesional y como madre se lo agradezco mucho”, concluye Vasermanas.

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