viernes, 27 de marzo de 2020

EL EFECTO MOZART




efecto-Mozart

El “efecto Mozart” es una creencia que se basa en que la música de este compositor clásico provoca una serie de beneficios que estimulan la inteligencia de los bebés, incluso cuando se encuentran todavía en el vientre de su madre, mediante unos auriculares, haciendo aumentar su coeficiente intelectual.


El efecto Mozart para tu bebé: ¿realidad o mito?

22 DE MARZO DE 2017 -  BY HOLA.COM

   Según el Centro Neurobiológico del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California, con la música de Mozart se llega a tener ciertas mejorías temporales en algunas capacidades, sobre todo, en todo lo respecto al razonamiento. Pero, ¿esto es una realidad o un mito?


Cómo se asoció el “efecto Mozart” con la música para bebés

   El conocido efecto Mozart surgió en el año 1993, a raíz de una investigación científica dirigida por la psicóloga Frances Rauscher en la Universidad de California Irvine. En este estudio, se invitó a varios estudiantes escuchar música clásica de Mozart durante quince minutos, antes de hacer unas pruebas de razonamiento. Tras dichas pruebas, se comprobó que los resultados eran mejores de los habituales y los estudiantes habían podido relajarse antes de hacer el examen.

   Aun así, muchos medios se hicieron eco de que escuchar música clásica de Mozart aportaba muchos beneficios para la salud mental y física. Incluso llegaron a alegar, que la música clásica en los bebés, más concretamente de este compositor, les hacía mejorar su coeficiente intelectual. Estas afirmaciones sorprendieron a Rauscher, ya que el estudio se hizo con estudiantes universitarios, no con bebés.

   La revista Pediatrics, por su parte, ponía en duda si el resultado beneficioso del estudio era por escuchar música de Mozart o por escuchar música relajante y clásica en general.


  Un equipo de investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad de Viena realizó otros estudios adicionales para verificar la existencia real del efecto Mozart, pero no halló ninguna prueba evidente.

   Lo que sí se puede afirmar es que muchas personas y empresas se han enriquecido con el efecto Mozart como una base fundamental de la música para bebés, sobre todo, como aporte de beneficio en su desarrollo mental y físico, incluso estando dentro del vientre de su madre.

   Pero, ¿por qué los adultos realizaban ciertas tareas más eficazmente después de escuchar música clásica? Simplemente, porque las vías que activan el cerebro para escuchar música y para razonar son las mismas. La estimulación mediante el primer método ayuda a que el razonamiento espacial sea más rápido y amplio. Cabe destacar que este beneficio dura muy poco tiempo y, al cabo de unos minutos, vuelve a la normalidad.

                   Wolfgang Amadeus Mozart: Clarinet Concerto in A major, K.622

La música para bebés es beneficiosa, incluso sin el “efecto Mozart”

Efecto terapeutico musica mozart

   Hacer que los bebés escuchen música clásica, incluso estando en el vientre de su madre, siempre será muy positivo para su desarrollo posterior. La música, en general, permite que el niño se relaje. Es por ello que las matronas aconsejan a las mujeres embarazadas que pongan música clásica para bebés en su vientre mediante unos auriculares, sobre todo cuando esté relajada en el sofá, después de cenar y ya entrada la noche. Este es el momento del día en que la madre está más tranquila y esto se transmite al bebé, por lo que es el instante en que más se pueden notar sus pataditas.

   La percepción de la música clásica hará que el bebé se relaje y se sienta a gusto, aun cuando es su momento de estiramiento. Si el bebé ya ha nacido, ponerle música antes de irse a dormir es fantástico para su relajación y para coger mejor el sueño, asimismo le ayudará a descansar bien durante toda la noche.

   Un consejo, si deseas que tu hijo sea más inteligente: háblale, pasea con él, cántale, abrázale, léele cuentos y acaríciale. Todos estos gestos permiten que un niño sea mucho más inteligente. Piensa que Mozart no tenía un CD para escuchar…

                                      Requiem de Mozart subtitulado

Efecto Mozart (Música clasica para bebés) - Larga Duracion - Para ...






EL EFECTO MOZART: ¿REALMENTE LA MÚSICA CLÁSICA HACE QUE TU BEBÉ SEA MÁS INTELIGENTE


¿QUÉ ES EL EFECTO MOZART?

   El fenómeno del efecto Mozart se sugirió por primera vez en un estudio científico publicado en 1993 en la respetada revista Science.  Mostró que los adolescentes que escucharon la sonata de Mozart para dos pianos en re mayor de 1781 se desempeñaron mejor en las pruebas de razonamiento que los adolescentes que escucharon otra cosa o que habían estado en una sala silenciosa.

                           Mozart - Sonata for Two Pianos in D, K. 448 [complete]

   Por otra parte, el mismo estudio (que no examinó el efecto Mozart en bebés) también determinó que los estudiantes universitarios que escucharon una sonata de Mozart por unos minutos antes de presentar una prueba (la cual media sus habilidades de relación espacial), obtuvieron mejores resultados que aquellos que hicieron la prueba después de escuchar a otro músico o que no escucharon música. 

   Este estudio incluyó sólo a 36 estudiantes… Pero dichos resultados lograron que guarderías en los Estados Unidos comenzaran a tocar música clásica para los niños.  Incluso, hace algunos años, la actriz estadounidense Helena Bonham Carter dijo que escuchar a Mozart y otra música clásica durante el embarazo hizo que sus hijos sean “increíblemente inteligentes”. Desde entonces, ha habido debate sobre si el efecto realmente existe.



EL EFECTO MOZART ES UN MITO


                    


 El estudio original no es el único que se ha hecho sobre el Efecto Mozart. Y los resultados varían.

 Un informe publicado en la revista científica Pediatrics, menciona que no es claro si el estudio original de 1993 detectó un efecto Mozart o un potencial beneficio de la música en general. Por otra parte, un estudio en adultos con convulsiones descubrió que las composiciones de Mozart, más que otros compositores clásicos, parecían reducir la frecuencia de las crisis.

   Mientras que, en una prueba más condenatoria, un equipo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Viena, analizó todos los estudios desde 1993 que buscaron reproducir el efecto Mozart y no encontraron pruebas de la existencia del fenómeno. En total, observaron a 3.000 personas en 40 estudios realizados en todo el mundo. Jakob Pietschnig, que dirigió el estudio, afirmó que “aquellos que escucharon música, Mozart, Bach, Pearl Jam, entre otros, obtuvieron mejores resultados que el grupo que estuvo en silencio. Sin embargo, ya sabíamos que las personas tienen un mejor desempeño si tienen un estímulo”.  “Recomiendo que todos escuchen a Mozart, pero no va a mejorar las habilidades cognitivas como esperan algunas personas”, añadió.

¿La verdad?

   Un estudio publicado en Nature en 1999, realizado por Christopher Chabris, psicólogo, en el cual combinó los resultados de 16 estudios sobre el efecto Mozart, encontró un aumento de sólo un punto y medio en el coeficiente intelectual y ninguna mejora en la capacidad espacial, limitada únicamente a una tarea de plegado de papel.

EL BENEFICIO DE LA MÚSICA PARA LOS NIÑOS

                              

    Aunque la música clásica no hace a los niños más inteligentes, si presenta beneficios en sus cerebros. La música parece preparar nuestros cerebros para ciertos tipos de pensamiento.

   Después de escuchar música clásica, los adultos pueden hacer ciertas tareas más rápidamente, como armar un rompecabezas. Las zonas de nuestro cerebro que se activan al escuchar música clásica son similares a las que usamos para el razonamiento espacial. Por ello, cuando escuchamos música clásica, las rutas espaciales están “activadas” y listas para ser usadas. Esto hace que sea mucho más fácil resolver un rompecabezas rápidamente, pero el efecto solo dura poco tiempo. Nuestras habilidades mejoradas se desvanecen aproximadamente una hora después de que hayamos dejado de escuchar música.

¿POR QUÉ LOS NIÑOS DEBEN ESCUCHAR MÚSICA CLÁSICA?


   La música que la mayoría de las personas llama “clásica”, obras de compositores como Bach, Beethoven o Mozart, es diferente de la música como el rock y el merengue. La música clásica tiene una estructura musical más compleja.

    Los investigadores opinan que la complejidad de la música clásica es lo que prepara al cerebro para solucionar problemas espaciales de manera más rápida. Así que escuchar música clásica podría tener diferentes efectos en el cerebro que escuchar otros tipos de música.

  Esto no significa que otros tipos de músicas no sean buenos. Escuchar cualquier tipo de música ayuda a activar ciertas zonas de nuestro cerebro y también puede tener efectos positivos en nuestro estado de ánimo, lo cual puede ayudarnos a aprender más fácilmente.


CONCLUSIÓN

  El Efecto Mozart no existe. No es posible hacer a los niños más inteligentes solo escuchando a Mozart. Pero sí es posible ayudarles a desarrollarse mejor. Cuando se trata de ayudar al cerebro de un niño a desarrollarse óptimamente, la música es nuestra mejor herramienta. Ya sea que se escuche o se aprenda, la música afecta al cerebro infantil y al desarrollo emocional del pequeño.

  Recordemos que no se trata de «hacer a niños más inteligentes». Nuestro cerebro está hecho para ser musical, y con la música alimentamos este cerebro para que llegue a su máximo potencial, en cualquiera de sus 9 tipos de inteligencia.

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