martes, 18 de febrero de 2020

VOY CRUZANDO EL RÍO





                                Espaldas mojadas - Tam Tam Go! (Videoclip, 1990)


EMOCIONES


   Cuando ya crees que has vivido todo y has tenido buenas y malas experiencias, te replanteas si has hecho bien las cosas, en qué has podido fallar, si tenías que haber sido más asertivo y no sé cuantas contingencias más. Te dicen que mirar al pasado te deprime porque casi siempre afloran los recuerdos negativos. Yo siempre me he resistido a ese pensamiento porque, ante todo, soy positivo, hace tiempo que me defino como utópico posibilista, sé que el tiempo pone a cada uno en su sitio y mi lema es "Pa qué las prisas". Aunque estoy de acuerdo con el aforismo "Cualquier tiempo pasado fue...peor", a veces esto no es así, hay experiencias que no hay que borrar de la memoria.

    Cuando te sientes en paz contigo mismo la mirada atrás no es mala en sí misma. Aunque hayas salido mal parado de una historia, prefiero pensar: "Que me quiten lo bailao". Mirar fotos bonitas de esa historia fallida no tiene que ser negativo por fuerza, te retrotrae a momentos sublimes, sin que ello signifique que te has quedado anclado en el pasado o que no has superado la pérdida, al contrario, alimenta tu espíritu libre, te ayuda a pasar página y a estar abierto a otras posibilidades. Disfrutas de lo que haces, lees, te ríes con los amigos,  tienes la suerte de trabajar en algo que te entusiasma, plasmas en páginas en blanco tus experiencias, reflexiones y ocurrencias, la gente te lee y te dice que no lo haces mal, viajas con buenos amigos, y a veces solo. 

   Que no pasa nada si haces cosas solo y viajar solo tiene muchas ventajas, caminar solo por una ciudad desconocida es una pasada, conoces gente nueva, te metes a saco en sus vidas si eres amable y respetuoso, ellos te lo cuentan todo, están deseando que alguien, aunque sea un desconocido de otro país, les oiga, se desahogan y a la vez se retroalimentan de ti y tú de ellos, es un intercambio cultural, aunque la experiencia va mucho más allá, te emocionas con ellos, te diviertes con ellos, puedes incluso llorar con ellos, y unos minutos después reanudas el camino, como si no hubiera pasado nada, pero ¡vaya si ha pasado!. Me pasa algo parecido cuando escribo, "dejo sangre en el papel y todo lo que escribo al día siguiente rompería si no fuera, porque creo en ti (¿verdad Manuel?), a pesar de todo, tú me haces vivir, me haces escribir dejando el rastro de mi alma en cada frase, y cada verso es, un girón de piel, soy un corazón tendido al sol", Gracias Víctor M.



   Como decía al principio, cuando ya crees que lo has vivido todo y has tenido buenas y malas experiencias, puede ocurrir que aparezca algo o alguien nuevo que te cambia totalmente el panorama, y así ocurre algunas veces. No entiendo la actitud de muchas personas que tras una ruptura se enrocan y se cierran a nuevas posibilidades que puedan surgir y esgrimen el argumento: "Yo ya paso de hombres (o de mujeres), todos son iguales, van a lo que van, la historia se ha repetido y me han hecho tanto daño que no podría pasar otra vez por lo mismo". 

   Opino que toda generalización es injusta, si metes a todos (o todas) en el mismo saco, te estás cerrando a la posibilidad de encontrar la oportunidad de tu vida, la oportunidad de volver a ser feliz. Y no todo el mundo es malo, nuestro cristal oscuro nos impide ver la bondad de la gente, tenemos prejuicios de todo punto injustos y puede ocurrir que nuestra frustración se proyecte al exterior y distorsione nuestra percepción del mundo real. El que hayas salido de un camino pedregoso o un desierto inhóspito no significa que no puedas llegar a otro camino maravilloso, atractivo y enriquecedor que te devuelva la alegría y las ganas de vivir, y la experiencia acumulada te aporta buenos criterios de selección para no permitir que se te meta otra piedra en el zapato. Sé que el riesgo de volver a fracasar está ahí, es cierto, puede ser que lo que encuentres sea un espejismo, un oasis pasajero que te deslumbra y sólo te sirve para calmar la sed acumulada en el tránsito por el desierto cruzado previamente. Siempre hay que contar con esa posibilidad, pero, lo que no puede ser es que te quedes inerte esperando que llegue un final desolador o te quedes en tierra de nadie para los restos.

 Más vale equivocarse mil veces que no intentar salir del ostracismo, de una "calma" aparente que no te aporta nada. Las emociones son la salsa de la vida y "si la mayonesa se corta", se añade los ingredientes necesarios y la batidora milagrosa le devolverá su textura y ese sabor tan deseado como necesario. 

   Porque mientras nos queden reinas en el tablero, no hay temor al jaque mate. Porque si las flechas ocultan el sol, pelearemos en la sombra. Porque con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero.  Porque mi vida es una partida del Monopoly: aunque no tenga dinero y me joda, seguiré pasando por tu calle una y otra vez. Porque encontraremos la tarta de la abuela y el gin tónic perfectos. Porque nunca nos podrán robar el mes de abril. Porque podremos estar parados, pero jamás quietos. Porque quedan muchas maletas por hacer y muchos lazos de vestidos por deshacer. Porque los días de sol están a la vuelta de la esquina. Porque, como los violinistas del Titanic, tocaremos y bailaremos hasta que el agua nos llegue al cuello.

Estoy convencido de que el azar, el azahar, o su reina, 

ELA, la vieja sirena, me echarán, como siempre, un 

cable. ¿Te apuestas algo?


                



                        





                  




                        

  





                     


















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