miércoles, 5 de febrero de 2020

BOLSONARO, ENGREÍDO Y FASCISTA





BOLSONARO, ENGREÍDO Y FASCISTA

   Militar brasileño retirado. Nacido en  Glicério, São Paulo el 21 de marzo de 1955.

Bolsonaro con sus padres en la Academia Militar das Agulhas Negras, 1979

Bolsonaro en 1986

   Cumplía su séptimo mandato en la Cámara de Diputados de Brasil, elegido por el Partido Progresista (PP), cuando en las elecciones generales de 2014, fue el diputado federal más votado en el estado de Río de Janeiro con apoyo del 6 % del electorado fluminense.

   En 2017, fue considerado por el instituto FSB como el parlamentario más influyente en las redes sociales.  En enero de 2018, anunció su filiación al Partido Social Liberal (PSL), el noveno partido político de su carrera desde que fue elegido concejal en 1989.

Bolsonaro en 1990, cuando era concejal.

   Actual presidente de Brasil, cargo que asumió el 1 de enero de 2019. El “señor” Jair Messias Bolsonaro, presume de ser de centro-derecha. Se hizo famoso por sus posiciones nacionalistas y conservadoras, por la defensa de la dictadura militar de 1964 (llegó a declarar en 1999 que ésta debía haber ido más lejos y «haber asesinado a 30.000 personas, empezando por el Congreso así como por el presidente Fernando Henrique Cardoso»); Es famoso también por sus críticas a la izquierda, por haber considerado la tortura como una práctica anticomunista legítima, por sus posiciones contrarias a los derechos LGBTI y por varias otras declaraciones controvertidas durante la campaña electoral de Brasil, las cuales le valieron cerca de 30 peticiones de casación y tres condenas judiciales. Sus posiciones políticas generalmente son clasificadas como alineadas a los discursos de extrema derecha. En su discurso combina la preconización de la violencia política con la aplicación de políticas económicas de austeridad y liberalismo. Me recuerda no sé por qué a algún político español de un partido que tiene la bandera del aguilucho como “enseña nacional”.

Bolsonaro, durante una sesión ordinaria del plenario del Senado.
                         

   Son innumerables las declaraciones y acciones que dejan meridianamente claro que es misógino, homófobo, xenófobo y maltratador, además de hacer de la tortura una práctica habitual desde su posición de “excelso” presidente del país carioca. ¿Una persona así puede ser considerada demócrata?

Manifestación contra el candidato a la presidencia Jair Bolsonaro en Porto Alegre, Brasil. 29 de septiembre de 2018.

Machista y Misógino
   Ha mantenido un contencioso legal bochornoso con la diputada Maria do Rosário. En el pleno de la Cámara de Diputados, Bolsonaro afirmó que no «violaría» a la diputada Maria do Rosário porque ella «no lo merece». Repitió una ofensa que ya había proferido contra la parlamentaria en 2003. La invectiva tuvo lugar después de que la diputada sostuviera que la dictadura militar fue una «vergüenza absoluta» para Brasil. En virtud de las ofensas contra la diputada, Bolsonaro fue condenado en primera instancia por daños morales. En junio de 2016, el Supremo Tribunal Federal (STF), al analizar la denuncia de la Procuraduría General de la República y la queja de la propia diputada Maria do Rosário, decidió abrir dos acciones penales contra el diputado Bolsonaro. En su decisión por cuatro votos contra uno, el STF entendió que además de incitar la práctica de la violación, Bolsonaro ofendió el honor de la colega. Como resultado el diputado fue imputado por la supuesta práctica de apología del crimen y por injuria. La denuncia contra Bolsonaro por apología del crimen fue presentada en diciembre de 2014 por Ela Wiecko (viceprocuradora general de la República), y en caso de ser condenado, podría ser castigado con una pena de 3 a 6 meses de prisión, más multa.

   En febrero de 2015, en una entrevista a un diario brasileño, el diputado afirmó no creer justo que mujeres y hombres reciban el mismo salario porque las mujeres se quedan embarazadas, alegando que el derecho al permiso por maternidad perjudica la productividad del empresario. En abril de 2017, en un discurso en Río de Janeiro, Bolsonaro hizo una mención sobre su hija Laura, de seis años, al decir: "Tengo cinco hijos, fueron cuatro hombres, ahí en el quinto me dio una debilidad y vino una mujer".

Homofobia
   A lo largo de su carrera política, Bolsonaro, en reiteradas ocasiones se ha manifestado contra la diversidad sexual, llegando a decir que nunca podría amar a un hijo homosexual. En 2002, por ejemplo, llegó a afirmar: «Si veo a dos hombres besándose en la calle, los voy a golpear».

   En una entrevista para la revista Playboy, en junio de 2011, Bolsonaro afirmó que «sería incapaz de amar a un hijo homosexual» y que prefería que un hijo suyo «muera en un accidente antes de que aparezca con un hombre con bigote por ahí». El parlamentario también afirmó que si una pareja homosexual fuera a vivir a su lado esto iba a devaluar su casa. 

   Bolsonaro condena públicamente la homosexualidad​, que considera una enfermedad y una aberración de la naturaleza y se opone a la aplicación de leyes que otorguen derechos a las personas LGTBI, como el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción de hijos por parejas homosexuales, además de la inscripción de transexuales en el registro civil.

   En julio del mismo año, durante una entrevista para lectores de la revista Época, Bolsonaro dijo que «si luchar para impedir la distribución del "kit gay", conjunto de directrices apoyadas por la UNESCO y elaboradas por el Ministerio de Derechos Humanos, en asociación con entidades no gubernamentales, que pretendía promover la ciudadanía y los derechos humanos de la comunidad LGTBI, en las escuelas de enseñanza primaria y secundaria públicas con la intención de estimular la homosexualidad, en verdadera afrenta a la familia, es ser prejuicioso, entonces soy prejuicioso, con mucho orgullo»

   En una entrevista concedida a un periódico en 2011, el diputado federal asoció la homosexualidad a la pedofilia al afirmar que «muchos de los niños que serán adoptados por parejas gais van a ser abusados por esas parejas homosexuales». Además, alegó que Brasil no necesita una legislación específica contra la homofobia porque «la mayoría de los homosexuales son asesinados por sus respectivos cafetones, en horarios en que el ciudadano de bien ya está durmiendo». 

   En otro periódico, en noviembre de 2010, Bolsonaro defendió la violencia física hacia hijos homosexuales como forma de cambiar la preferencia sexual: “Si mi hijo empieza a quedarse así, medio gay, yo, con la correa cambiaría su comportamiento".

   No quiero alargar mucho esta entrada, sólo quiero manifestar desde aquí que no me gustaría tener en mi país un presidente así, pero mucho me temo que hay un partido con un candidato con un perfil muy parecido. Ahí lo dejo.

                                              Víctor Jara "A desalambrar"





                                       Yo canto a la diferencia - Violeta Parra



                                                           Nada más -- Atahualpa Yupanqui


                                                Caetano Veloso - Pecado


                                         Caetano Veloso - é proibido proibir

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