domingo, 26 de enero de 2020

MERCEDES SOSA - LA VOZ DE AMÉRICA LATINA






                                ALFONSINA Y EL MAR - MERCEDES SOSA (1969)




Ariel Ramírez y Mercedes Sosa una dupla que transformó la música popular argentina con el disco Mujeres Argentinas, que será recreado en un tributo en el festival Cultura Campo
Ariel Ramírez y Mercedes Sosa una dupla que transformó la música popular argentina


   Hace cincuenta años, la edición del disco Mujeres Argentinas fue una revolución para el ambiente de la música popular argentina. El pianista Ariel Ramírez, el historiador Félix Luna y la cantora Mercedes Sosa crearon una obra vanguardista que se anticipó a su tiempo. El álbum sucesor de obras como La Misa Criolla, Navidad Nuestra y Los Caudillos era una pieza conceptual de ocho canciones, que recreaba la historia de mujeres reales y de ficción como la Gringa Chaqueña, Juana Azurduy, Manuela Pedraza, Rosario Vera, Dorotea la cautiva, Alfonsina Storni, Guadalupe Cuenca y la China del Alto.

                                     
Jaime Torres, Mercedes Sosa, Ariel Ramírez y Felix Luna, referentes de la música popular argentina a fines de los sesenta
Jaime Torres, Mercedes Sosa, Ariel Ramírez y Félix Luna, referentes de la música popular argentina a fines de los sesenta

   "Mujeres Argentinas se adelantó a su época musicalmente y a su contexto histórico. El sonido que hoy aceptamos con naturalidad fue toda una novedad. La fusión de instrumentos de origen europeo con instrumentos que devuelven la atmósfera de nuestra América, mezclado con el sonido del órgano y clavecín, fue para aquel momento de una visión moderna", cuenta Facundo Ramírez, pianista, arreglador y heredero de la música de su padre.


   El disco se presentó en el Teatro Alvear durante cinco meses, a sala llena. Para Mercedes Sosa, fue un momento canónico de su carrera gracias a la eternización de sus versiones de "Alfonsina y el mar" y "Juana Azurduy" que se convirtieron en clásicos de la música folclórica. " Mujeres Argentinas es una obra que logró ser popular cuando curiosamente sus canciones son muy complejas y con una voz vanguardista como la de Mercedes", agrega Ramírez.

   Para esta oportunidad, el pianista y director musical se ha apoyado en un cuarteto integrado por Rodolfo Ruiz (charango), Leonardo Andersen (guitarra), Lucas Rosenwaser (bajo) y Ulises Lescano (percusión), voces que le dan su propio carácter a la obra. "Es muy diferente la experiencia de hacer esta obra con cuatro solistas porque afortunadamente cada una tiene un mundo propio en su voz y enriquece este material", señala.

   Charo Bogarín, integrante de Tonolec, parece alineada a la voz de Mercedes Sosa. Recientemente acaba de editar un disco en homenaje a su figura. Esta nueva participación completa un círculo cósmico con ese trabajo. En vivo recrea los temas "Gringa chaqueña" y "Alfosina y el mar". "Me emocionó conocer a Facundo Ramírez, porque a través de él estamos recibiendo el legado de su padre y de esta gran obra que habla de mujeres fuertes y poderosas. Por otra parte, hay que destacar la visión vanguardista de Ariel Ramírez y Félix Luna que, en 1969, le dieron este lugar de importancia a la mujer en nuestra sociedad, anunciando los tiempos que se iban a venir. Mujeres Argentinas viene a ser la voz de muchas mujeres que no tienen voz y que representa a muchas mujeres que hoy siguen luchando día a día", dice la cantante.

                       Mercedes Sosa - Gringa Chaqueña


  Carolina Peleritti, que canta "Las cartas de Guadalupe" y "Manuela, la tucumana", cuenta que todavía tiene el disco de vinilo original de Mujeres Argentinas: "Es casi un sueño participar de este homenaje con otras mujeres argentinas, y una emoción poder abordar la historia contada por estas mujeres revolucionarias. Cuando uno tiene la posibilidad de profundizar, leer y escuchar la instrumentación, te das cuenta que es una obra sublime. Será muy emocionante".

   Paula Maffía, de cuna rockera y una de las referentes de la escena indie actual, dice que cantar "Rosarito Vera, maestra" y "En casa de Mariquita", es un regalo. "Si bien ponerme en las botas del folklore no es frecuente para mí, lo tomo como un desafío muy interesante. La dimensión de esta enorme épica de Ariel Ramírez encarnada en la generosa voz de Mercedes Sosa no creo que se vea en absoluto disminuida hoy. Las batallas conquistadas, agregan a estas grandes mujeres la dimensión de nosotras y de quienes vendrán, el motor del cambio ya no está vinculado a heroínas patrióticas (y para el caso cada vez menos a la patria, que proviene de la palabra latina para pater, padre). El disco, como tuve la suerte de hablarlo con Facundo, a mi parecer, aparte de ser una pieza exquisita y delicada, contiene mucho humor, y por otro lado creo que para la época era de una modernidad asombrosa. La voz de Mercedes es un capítulo aparte, está en el pico de su poder vocal", reflexiona.
  

  La Bruja Salguero, una de las puntales del proyecto con Facundo Ramírez, abordará "Dorotea, la cautiva" y "Juana Azurduy", y reconoce que Mujeres Argentinas es un disco feminista: "Fue muy importante que Mercedes lo haya grabado porque quizás no hubiera tenido la misma repercusión sin ella. Fue por ella que la interpretó y que se convirtió en un ícono de la cultura nacional, que se adelantaba a la lucha concreta por la igualdad de la mujer. Compartir esta versión con Charo, Carolina y Paula, que son grandes guerreras de la música popular, es de alguna manera trabajar con esta obra por esa misma igualdad".

                                       

                                    La Bruja Salguero - Zamba para no morir

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MERCEDES SOSA - BIOGRAFÍA

Haydée Mercedes Sosa (San Miguel de Tucumán, Tucumán, 9 de julio de 1935-Buenos Aires, 4 de octubre de 2009) fue una cantante de música folclórica argentina, considerada la mayor exponente del folklore argentino. Se la conoció como La Voz de América Latina.

   Fundadora del Movimiento del Nuevo Cancionero y una de las exponentes de la Nueva canción latinoamericana. Incursionó en otros géneros como el tango, el rock y el pop. Se definía a sí misma como «cantora» antes que «cantante», siendo una distinción fundamental de la nueva canción latinoamericana de la que ella fue una de las iniciadoras: «Cantante es el que puede y cantor el que debe» (Facundo Cabral).

   Ese ideal fue expresado por Mercedes Sosa en los títulos de sus álbumes como Canciones con fundamento y Yo no canto por cantar. Entre las interpretaciones con que se ha destacado en el cancionero latinoamericano se encuentran «Al Jardín de la República», «Canción con todos», «Alfonsina y el mar», «Como la cigarra», «Zamba para no morir», «Solo le pido a Dios», «La maza», «Todo cambia», «Duerme negrito», «Calle angosta».

                                  Mercedes Sosa - La Maza

   Entre sus discos se destacaron Canciones con fundamento (1965), Yo no canto por cantar (1966), Mujeres argentinas (1969), Homenaje a Violeta Parra (1971), Cantata sudamericana (1972), Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui (1977), Mercedes Sosa en Argentina (1982), Alta fidelidad (1997), su interpretación de la Misa criolla (2000) y Cantora (2009), su último trabajo, lanzado poco antes de su muerte, es un álbum doble donde interpreta 34 canciones a dúo con destacados cantantes iberoamericanos, y cierra con el Himno nacional argentino.

                                 Canción del derrumbe indio - Mercedes Sosa


   Cabe destacar que el 9 de julio, el día de su cumpleaños, es el Día de la Independencia de la Argentina y que el texto que declaró independiente al país se firmó también en Tucumán. Descendiente de calchaquíes, franceses y españoles, su padre era un obrero de la industria azucarera que trabajaba en el ingenio Guzmán, mientras que su madre trabajaba de lavandera para familias acomodadas.

   Originariamente sus padres habían acordado nombrarla Marta Mercedes, pero en el registro civil, su padre lo cambió por Haydeé Mercedes. Pese a ello, su madre, su familia y sus seres cercanos nunca utilizaron el nombre legal y siguieron llamándola Marta.

   Mi mamá dice que mi papá se olvidó mi nombre adrede cuando me fue a inscribir al Registro Civil. Y me puso Haydeé Mercedes en vez de Marta Mercedes. Mi mamá quería que de primer nombre yo me llamara Marta. Así sin hache: Marta. Claro, como es lógico, en mi casa mandaba mi papá, pero claro, como es lógico, siempre se terminaba haciendo lo que quería mi mamá. Y entonces todos desde que me recuerdo me vienen llamando Marta. Soy la Marta, y me gusta mucho más ser la Marta que Mercedes Sosa. Esto nadie lo cree, pero es así... Al final, puertas adentro las cosas son como las madres quieren, y puertas afuera son como la gente manda.
  
"En mi casa definitivamente soy la Marta. Para la gente definitivamente soy la Negra".

   Ella misma cuenta cómo empezó a cantar un día de octubre de 1950: “Yo andaba por mis 15 años. Mi papá y mi mamá, que eran muy peronistas, aprovecharon un tren gratis a Buenos Aires para celebrar el 17 de octubre [Día de la Lealtad Peronista]. Yo quedé cuidada por mis hermanos, más suelta… En la escuela faltó la profesora de canto y la directora me dijo que íbamos a cantar el Himno nacional y que yo tenía que ponerme adelante y cantar bien fuerte, para que todos me siguieran. Sentí vergüenza, pero canté: ahí debuté. Ese día también faltó la profesora de labores y con mis compañeras fuimos a LV12, donde había un concurso. Mis compañeras me empujaron para que cantara. Por temor a que se enterara mi papá me llamé Gladys Osorio. Canté Triste estoy, de Margarita Palacios. Cuando terminé, el dueño de la radio me dijo: «El concurso concluyó y lo ganaste vos». Y seguí cantando en la radio. Hasta que un día mi papá me descubre y me llama y me dice palabras que escucho ahora: «¿Le parece bonito eso de andar metiéndose en la radio? ¿Eso es lo que hace una señorita criada para ser decente? Gladys Osorio, venga, acérquese… ¿Tengo que felicitarla? Míreme a los ojos ¡Que me mire a los ojos le digo!”.

   A partir de entonces se dedicó al canto, aunque siempre sentía un enorme pánico escénico cuando cantaba en público. En esa primera época, Mercedes tenía como referentes musicales a Margarita Palacios y a Antonio Tormo (el cantante que masificó la música folclórica en la Argentina a principios los años cincuenta). Sus actuaciones se repartían entre actos partidarios del peronismo, el circo de los Hermanos Medina, y la radio, donde cantaba boleros en el conjunto de los Hermanos Herrera, dirigido por Tito Cava.


Mendoza

   En 1957 se radicó en Mendoza a raíz de su matrimonio con el músico Oscar Matus, con quien tuvo un hijo, Fabián Matus.Matus y Mercedes establecieron una sociedad artística con el poeta y locutor Armando Tejada Gómez que resultaría de gran trascendencia artística y cultural. Mendoza resultaría uno de los tres lugares entrañables de Mercedes Sosa, junto a Tucumán y Buenos Aires. Allí nació su hijo y se formó artísticamente. En su última voluntad pidió que sus cenizas se esparcieran en esos tres lugares. En Mendoza, el lugar elegido fueron los canales de riego de Guaymallén, el mismo lugar donde se arrojaron las cenizas del poeta Armando Tejada Gómez, quien ocupó un lugar decisivo en el arte de Mercedes. Junto a esos tres lugares, Mercedes Sosa también destacaba su afecto especial por Montevideo, donde fue tratada por primera vez como una gran cantante, en una serie de actuaciones que realizó en Radio El Espectador y en Canal 12:13.

“En Tucumán están mis raíces, en Mendoza está mi felicidad, en Montevideo está mi primer reconocimiento como artista”.

   Mercedes Sosa comenzó a cantar en una época, en la que el tango de Buenos Aires, que era la música popular por excelencia, estaba siendo alcanzado en popularidad por la música de raíz folklórica, característica de las provincias, en un fenómeno que es conocido como el boom del folklore, producido de la mano de la industrialización del país y la migración de millones de personas del campo a las ciudades y de las provincias hacia Buenos Aires. Este proceso conllevaba transformaciones étnicas y culturales en la población que diferían de las que produjera la inmigración mayoritariamente europea que se produjo entre 1850 y 1930.

   En 1959, Mercedes Sosa lanzó su primer álbum, La voz de la zafra (la zafra es la cosecha de caña de azúcar, principal producción de Tucumán), grabado el año anterior y producido por RCA. El álbum fue grabado debido a la insistencia de Ben Molar, un músico polifacético vinculado a la música popular de Buenos Aires, quien reconoció el talento de la cantante tucumana y convenció a los directivos del sello RCA para realizar el disco, que sin embargo careció de difusión. El disco está integrado por ocho canciones de Matus-Tejada Gómez. La canción «Nocturna» tiene una significación especial para Mercedes Sosa porque se trata de la canción que simbolizó el amor a primera vista con Oscar Matus (“Tú, junto al amor que nos separa, llenas mi dulce guitarra de oscura distancia... llevas mi voz en tu voz, triste y suave”). El mismo álbum fue luego reeditado bajo el título de Canta Mercedes Sosa. El álbum anticipaba una línea estético-cultural que sería expresamente formulada al año siguiente con el lanzamiento del Movimiento del Nuevo Cancionero, y que sería sintetizada con el título de su segundo álbum, Canciones con fundamento (1965), segundo disco del sello independiente El Grillo que intentaba consolidar Matus, compuesto ―al igual que el primero―, sobre la base de las canciones de Matus-Tejada Gómez.



  Oscar Matus, Armando Tejada Gómez y Mercedes Sosa formaron un decisivo trío artístico, que llevó a crear el Movimiento del Nuevo Cancionero en 1963, en el marco del llamado boom del folclore.

                      Mercedes Sosa - Todo Cambia



Movimiento del Nuevo Cancionero

   El 11 de febrero de 1963, desde el Círculo de Periodistas de Mendoza, lanzó el Movimiento del Nuevo Cancionero, junto a su esposo (Oscar Matus), Armando Tejada Gómez, Tito Francia y otros artistas, que se manifestaría internacionalmente como el Movimiento de la Nueva Canción. Mercedes Sosa se mantendría fiel a lo largo de toda su carrera a los principios artísticos expuestos en el manifiesto fundacional del movimiento:

   "El Nuevo Cancionero se propone buscar en la riqueza creadora de los autores e intérpretes argentinos, la integración de la música popular en la diversidad de las expresiones regionales del país. Quiere aplicar la conciencia nacional del pueblo, mediante nuevas y mejores obras que lo expresen. Busca y promueve la participación de la música típica popular y popular nativa en las demás artes populares: el cine, la danza, el teatro, etc., en una misma inquietud creadora que contenga el pueblo, su circunstancia histórica y su paisaje. En este sentido, adhiere a la inquietud del Nuevo Cine, como también a todo intento de renovación que intente testimoniar y expresar por el arte nuestra apasionante realidad sin concesiones ni deformaciones.

  Rechaza a todo regionalismo cerrado y busca expresar al país todo en la amplia gama de sus formas musicales. Se propone depurar de convencionalismos y tabúes tradicionalistas a ultranza, el patrimonio musical tanto de origen folklórico como típico popular. Alentará la necesidad de crear permanentemente formas y procedimientos interpretativos, así como obras de genuina identidad con el país de hoy, que enriquezcan la sensibilidad y la cultura de nuestro pueblo.

   Desechará, rechazará y denunciará al público, mediante el análisis esclarecido en cada caso, toda producción burda y subalterna que, con finalidad mercantil, intente encarecer tanto la inteligencia como la moral de nuestro pueblo.

   El Nuevo Cancionero acoge en sus principios a todos los artistas identificados con sus anhelos de valorar, profundizar, crear y desarrollar el arte popular y en ese sentido buscará la comunicación, el diálogo y el intercambio con todos los artistas y movimientos similares del resto de América. Apoyará y estimulará el espíritu crítico en peñas, y organizaciones culturales dedicadas a la difusión de nuestro acervo, para que el culto por lo nuestro deje de ser una mera distracción y se canalice en una comprensión seria y respetuosa de nuestro pasado y nuestro presente, mediante el estudio y el diálogo formativo de nuestras juventudes.


   El Nuevo Cancionero luchará por convertir la presente adhesión del pueblo argentino hacia su canto nacional, en un valor cultural inalienable. Afirma que el arte, como la vida, debe estar en permanente transformación y por eso, busca integrar el cancionero popular al desarrollo creador del pueblo todo para acompañarlo en su destino, expresando sus sueños, sus alegrías, sus luchas y sus esperanzas.

                                                                                Manifiesto Fundacional del Nuevo Cancionero.
                                                               Mendoza, 11 de febrero de 1963

                                      Mercedes Sosa - Sólo Le Pido A Dios


   Mercedes Sosa guiará toda su vida artística por los principios del Nuevo Cancionero, venciendo a menudo arraigados prejuicios artísticos, culturales e ideológicos. De allí proviene la selección rigurosa de sus canciones para que tuvieran un fundamento y un fuerte vínculo con lo popular, la apertura constante a jóvenes autores y formas musicales, el intenso diálogo con el rock nacional, el tango y el pop, así como la dimensión latinoamericana de su arte.

La revelación en Cosquín 1965

   En 1965 su esposo la abandonó, dejándola sola con su hijo en una situación económica y emocional muy comprometida, que la afectaría de por vida.

 “Yo no dejé ese matrimonio. Él me dejó. Me abandonó con Fabián, con mi chiquito [...] Una chica tucumana se casa para toda la vida. Eso me destruyó”.
                                                                                  Mercedes Sosa

   Mercedes Sosa se trasladó a Buenos Aires, una ciudad a la que amó y que terminaría considerando suya («para mí, aquí es Buenos Aires»).
   Allí grabó el segundo disco Canciones con fundamento, que al igual que su primer álbum, pasó inadvertido, pero que en el futuro se volvería el disco exponente del Nuevo Cancionero. Ese mismo año (1965), poco antes de cumplir 30 años, Mercedes Sosa alcanzó la consagración popular de manera impensada. Se desarrollaba la quinta edición del Festival Folklórico de Cosquín, que se había convertido en el centro del boom del folklore en Argentina, cuando el músico Jorge Cafrune, por iniciativa propia y en contra de los deseos de los organizadores, hizo subir al escenario a Mercedes Sosa, de entre el público donde se encontraba, presentándola con las siguientes palabras:

Yo me voy a atrever, porque es un atrevimiento lo que voy a hacer 

ahora, y me voy a recibir un tirón de orejas por la Comisión, pero que

 le vamos a hacer ―siempre he sido así, galopeador contra el viento―. 

Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido 

oportunidad de darlo y que como les digo, aunque se arme bronca, les 

voy a dejar con ustedes a una tucumana: Mercedes Sosa”. 
                          
                                                 Jorge Cafrune, Cosquín, enero de 1965.


                                   Resultado de imagen de jorge cafrune 

                                  No soy de aqui ni soy de alla - Jorge Cafrune


                             Jorge Cafrune - Coplas del Payador Perseguido

   

   Mercedes subió al escenario y cantó Canción del derrumbe indio de Fernando Figueredo Iramain, acompañada sólo por su bombo.Contrastando con la discriminación política, social y étnica a la que fue sometida por las autoridades, el público estalló en aplausos y vivas aún antes de que finalizara la canción, convirtiéndola en la sorpresa del festival:

“Yo estaba en el ’65, cuando subió Mercedes Sosa a este escenario, invitada por Jorge Cafrune. Me acuerdo que Mahárbiz decía: «¿Quién es esa mina con esa pinta de sirvienta? ¿Qué hace acá?» Y Mercedes se abrió paso, y encima con “Canción del derrumbe indio”, que ―con ingenuidad o no― es un canto sobre la conquista española”.
                                                                             Marcelo Simón

                      
      Mercedes Sosa junto a Félix Luna (de pie) y Ariel Ramírez (al piano), con quienes realizó álbumes destacados como la Misa Criolla (1965), Mujeres argentinas (1969), y Cantata sudamericana (1972).

   Yo siempre tuve problemas con la comisión, no sé por qué... En ese

 tiempo porque era comunista, sigo siéndolo, pero por entonces era

 mala palabra. Canté con una cajita, nomás. Tuve un éxito muy 

grande, y ahí ya me contrató la Philips para grabar. Fue una actuación 

muy importante en mi carrera. Es más, fue la definitiva”.
                                                                         
                                                                                          Mercedes Sosa


Al cumplirse el aniversario número 54 de su participación en Cosquín, el 31 de enero de 2019 Google homenajeó a Mercedes Sosa con un doodle con su figura.

   El éxito de Cosquín le significó de inmediato un ofrecimiento del sello PolyGram para grabar un álbum ―su tercero― que salió en 1966 con el título de Yo no canto por cantar, con el que alcanzó una fama que nunca la abandonaría. El disco tiene en su portada un retrato de Carlos Alonso ―pintor mendocino adherente al Nuevo Cancionero― e incluye las bellas canciones «Zamba para no morir» (“Romperá la tarde mi voz...”, de Hamlet Lima Quintana) y «Zamba azul» (“Como un limpio amanecer era tu pollera azul...”, de Armando Tejada Gómez y Tito Francia). Por esa época lanzó con su voz la obra de los compositores tucumanos Pato Gentilini, el Chivo Valladares y Pepe Núñez, inmortalizando canciones como «Tristeza» de los Hermanos Núñez.

                       Mercedes Sosa - Zamba para olvidar


                                      

                                      Mercedes Sosa - Zamba para no morir


   En 1967 hizo una exitosa gira por los Estados Unidos y Europa. En 1968 lanza Con sabor a Mercedes Sosa con «La añera» (“Cuando se abandona el pago... tira el caballo pa’lante y el alma tira pa’trás”) de Arsenio Aguirre y Atahualpa Yupanqui, y «Al jardín de la República» (“Desde el norte traigo en el alma”) de Virgilio Carmona, un tema dedicado a Tucumán su provincia natal, con el que siempre se la identificaría.

                                  
                   Otra versión de Alfonsina y el mar


   En 1970 incluyó en su disco El grito de la tierra el tema «Canción con todos» de Armando Tejada Gómez y César Isella, que ha sido considerado el himno no oficial de América Latina. En el mismo álbum se incluyen otras dos canciones de gran importancia en su repertorio como «Duerme negrito» (recopilación de Atahualpa Yupanqui) y «La pomeña» (de Gustavo Leguizamón y Manuel J. Castilla). Sobre el cambio de década publicó tres discos conceptuales en colaboración con el compositor Ariel Ramírez y el letrista Félix Luna: Mujeres argentinas (1969), Navidad con Mercedes Sosa (1970) y Cantata sudamericana (1971), incluyendo en el primero la zamba «Alfonsina y el mar» y «Juana Azurduy».

             Mercedes Sosa - Duerme Negrito (recopilada por Atahualpa Yupanqui)


                                    Atahualpa Yupanqui - Milonga del Solitario



La cantautora chilena Violeta Parra (1917-1967), inspiración del canto de Mercedes Sosa.
Gracias a la vida

                           Violeta Parra "Gracias a la vida"


                               Mercedes Sosa - Unicornio
                             

                             Silvio Rodríguez - Ojalá


Portada original del segundo álbum de Mercedes Sosa, Canciones con fundamento (1965), publicado por el sello independiente El Grillo.



                            Mercedes Sosa - Luna Tucumana ft. Ariel Ramírez




                      Mercedes Sosa - 10 Grandes Éxitos





                         Las mejores canciones de Mercedes Sosa - Documental



             GRACIAS A LA VIDA - Con letra (Mercedes Sosa) - canción de Violeta Parra










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