domingo, 17 de noviembre de 2019

MURPHY Y SUS LEYES



2° Corolario a la Segunda Ley de Chisholm.






Sobre encontrar algo



  La ley de Murphy es algo más que pesimismo sin fundamento y memoria selectiva. Dice que, si algo puede salir mal, saldrá mal. Este Murphy era el ingeniero aeroespacial Edward Aloysius Murphy y formuló su ley en 1949 después de descubrir que estaban mal conectados todos los electrodos de un arnés para medir los efectos de la aceleración y desaceleración en pilotos.  Edward trabajaba para la Fuerza Aérea y era el encargado de los sistemas de seguridad de proyectos tan importantes como el Apolo o el helicóptero Apache. Es innegable que tanto esta ley como las que siguieron, con sus corolarios, principios y máximas, tienen su principal explicación en la memoria selectiva y en nuestros sesgos, como la inclinación a la negatividad, que nos hace temer y recordar más los casos negativos que los positivos o neutros, y el sesgo de confirmación, que nos lleva a hacer caso sólo a los ejemplos que ratifican nuestras creencias.


Ley de Murphy (base científica)

  Algunas de estas leyes tienen algo más de fundamento del que puede parecer. A veces incluso cuentan con investigaciones y pruebas que las respaldan.

1. Si algo puede salir mal, saldrá mal
   Como recuerdan en Ask a Mathematician, “nada dura para siempre, así que en algún momento todas las piezas de una máquina se romperán”. A lo que podríamos añadir que cuanto más tiempo y trabajo comporte una tarea, más fácil será que en algún momento surja algún contratiempo. Es decir, aunque no todo saldrá mal siempre, ni mucho menos, esta primera ley de Murphy se cumplirá a menudo, a condición de que le demos tiempo suficiente.  Esta frase, que denota una actitud pesimista y resignada ante el devenir de acontecimientos futuros, puede aplicarse a todo tipo de situaciones, desde las más banales de la vida cotidiana hasta otras más trascendentes. Por cierto, al parecer (este punto no está claro), el enunciado original dice que “si hay dos o más maneras de hacer algo y una de ellas puede resultar en una catástrofe, alguien se decidirá por ésta".

2. La tostada siempre cae en el lado de la mantequilla
   En 1997 Robert Matthews publicó un artículo en Scientific American en el que recogió pruebas que confirmaban algunas de las leyes de Murphy. Una de ellas: la de la tostada. Según Matthews, la altura de la mesa es determinante en este caso, ya que la rebanada de pan, untada o no, “no tiene tiempo para dar una vuelta completa y volver a caer bocarriba al llegar al suelo”. Hay que recordar que no lanzamos las tostadas al aire como si fueran una moneda, sino que simplemente se nos caen mientras intentamos, sin éxito, desayunar.

   Matthews, que es físico y matemático, ya había publicado un estudio demostrando esta teoría en 1995. Su trabajo fue premiado con un Ignobel, la parodia de los Nobel cuyo objetivo es recompensar las investigaciones que primero hacen reír y luego hacen pensar. Por cierto, la primera ley de Murphy no se llevó este premio hasta 2003.


3. La información más importante de cualquier mapa está en el doblez o en el borde
   A veces nos vemos obligados a recurrir a planos y guías en papel, como si estuviéramos en la Edad Media, o en 1998. A menudo nos da la impresión que la información importante de nuestra ruta o destino se pierde en un doblez o en el borde del mapa, obligándonos a tener que ir pasando páginas adelante y atrás para orientarnos.

   No es sólo una impresión. Si miramos el ejemplo extraído de Why do buses come in threes, veremos que un borde de un plano de apenas un centímetro supone el 28% del área total. Si ampliamos el borde a dos centímetros, hay un 47% de posibilidades de que el punto que buscamos esté justo ahí. Por este motivo las buenas guías de carretera y planos de ciudades duplican al menos el 30% de la información de cada página.

4. Los pares de calcetines siempre van de dos en dos antes de entrar a la lavadora y de uno en uno al salir de ella
   Esta ley viene explicada por la teoría de probabilidades y combinatoria, según el ya citado artículo de Matthews. Con independencia de qué ocurre con estas prendas en la lavadora (un misterio que está más allá de las humildes pretensiones de este artículo), “la pérdida aleatoria de calcetines siempre es más probable que cree el número máximo posible de calcetines impares”.

   Si perdemos sólo un calcetín, ya tendremos uno suelto. Como ya no nos pondremos ese calcetín suelto, el próximo que perderemos al hacer la colada será otro que tenga pareja, por lo que ya tendremos dos calcetines desparejados.
Mi porcentaje de calcetines desparejados es bastante menor y además, los pocos que hay los emparejo dos a dos por similitud y...todos contentos... Hasta los calcetines me lo agradecen, jaja. Si alguno se queda solo, no pasa nada, salvo que proteste demasiado, en ese caso va directo al cubo de la basura correspondiente. A eso lo llamo yo asertividad y ecologismo (Petrus Rypff)


   Y si perdemos más de uno a la vez, lo más fácil es que sean de pares diferentes, como explica el estadístico Victor Niederhoffer en Daily Speculations. "Si tienes 20 calcetines -10 pares diferentes-, después de perder el primer calcetín, las posibilidades de que el segundo deshaga otro par son de 18 sobre 19, frente a 1 sobre 19 de que sea un calcetín del mismo par". Es decir, si no compramos pares nuevos para reponerlos, corremos el riesgo de acabar con un cajón lleno de calcetines impares.

5. La otra cola siempre es más rápida
   Si nos da la impresión de estar en la cola más lenta es porque 1) la cola más lenta es por lo general la que tiene más gente y, en consecuencia, es la cola en la que es más fácil que estemos y 2) si sólo escogemos una cola y hay, por ejemplo, cuatro, hay un 75% de posibilidades de que al menos una de las otras colas sea más rápida que la nuestra. Por tanto, la mayor parte de las veces habrá al menos otra cola que sea más rápida.

   Lo mismo se aplica al tráfico, como se explica en Principia Marsupia. En este caso hay que añadir que pasamos más tiempo en el carril lento precisamente porque es el más lento y además pasamos más tiempo siendo adelantados que adelantando.

6. Llevar un paraguas cuando hay previsión de lluvia hace menos probable que llueva
   Aunque no hay relación causal entre un hecho y otro (sería un ejemplo de correlación ilusoria), Matthews explica los motivos por los que es muy habitual que acabemos acarreando el paraguas sin necesitarlo. Este autor explica lo siguiente:
   Aunque las predicciones de lluvia son cada vez más acertadas, hay que tener en cuenta que, si vivimos en un sitio con pocas precipitaciones, la mayoría de las veces se acierta a la hora de decir que NO lloverá. No nos importa tanto si va a llover a lo largo del día como si va a llover durante el tiempo que estemos en la calle. "Las probabilidades de que llueva en la hora, más o menos, que estés paseando son por lo general muy bajas en casi todo el mundo".

   Si tenemos en cuenta ambos factores, es muy probable acabar paseando el paraguas inútilmente porque "incluso las previsiones en apariencia precisas de las que disponemos actualmente no son lo suficientemente buenas para predecir de forma fiable los eventos menos frecuentes".

7. No importa cuántas veces se demuestre una mentira, siempre quedará un porcentaje de personas que creerá que es verdad
   Se trata de una de las muchas versiones de una popular frase de Mark Twain, que dijo que una mentira puede dar media vuelta al mundo mientras la verdad aún se está poniendo los zapatos. Hay muchos motivos que dan la razón, al menos en parte, a esta ley de Murphy. De entrada, los rumores exitosos juegan con nuestras emociones y ansiedades, como hacen leyendas urbanas clásicas como "la chica de la curva". También se dirigen a nuestras inclinaciones y sesgos: a muchos nos pareció graciosísimo que Esperanza Aguirre creyera que Saramago era Sara Mago, por ejemplo, y convertimos el chiste en anécdota porque deseábamos que fuera verdad.

   Además, a medida que los rumores se difunden, les damos aún más credibilidad, simplemente por el hecho de que los oímos más. Esto nos lleva a difundirlos, por lo que entramos en un círculo vicioso. Los medios juegan un papel importante en este punto: un estudio del año pasado recogía que muchos medios de comunicación dedican más tiempo y trabajo a propagar rumores falsos que a verificarlos y desmentirlos.

   Eso sí, las noticias falsas se resisten a los desmentidos. Vimos un ejemplo hace unos meses cuando volvimos a publicar la historia de Ricky Martin y la mermelada: aún encontramos comentarios en foros y webs que aseguraban que el episodio había ocurrido realmente, pero que nunca se emitió y las grabaciones se destruyeron, siguiendo la retorcida lógica habitual de las teorías de la conspiración. ¿Cómo probar que jamás existió algo que nadie vio y que luego fue destruido?

8. Siempre encuentras las cosas en el último sitio en el que miraste
   La razón es que no seguimos buscando después de encontrarlas. “Aquí estaban las llaves, en el tercer sitio en el que busqué. Luego he mirado en el cajón y debajo de la cama, pero ahí no las he visto”.

   Por otro lado, si encontramos algo en el primer sitio donde buscamos, no se puede decir que esté perdido, por mucho drama que le pongamos al asunto. Se pueden admitir excepciones. Por ejemplo, si ese primer sitio es una oficina de objetos perdidos. 

“Si algo puede salir mal, probablemente saldrá mal”. Todos hemos hecho referencia a la ley de Murphy en algún momento de nuestra vida, pero ¿quién fue Murphy y por qué era tan pesimista?


 1er Corolario a la Segunda Ley de Chisholm.

Origen de la ley de Murphy

   Aunque existen diferentes versiones de cómo surgió la famosa ley, la más extendida cuenta que todo comenzó en 1949 con un plan llamado MX100 destinado a probar la fuerza G que una persona era capaz de resistir en una frenada muy brusca. Las pruebas usaban un cohete sobre rieles con una serie de frenos en un extremo.

   Aunque para realizar este tipo de experimentos se usaban muñecos parecidos a los que se siguen usando hoy en día en las pruebas de seguridad de vehículos, John Paul Stapp, capitán a cargo de aquélla prueba, se ofreció como reemplazo del muñeco en el experimento de la desaceleración. La conclusión fue que las sensaciones descritas por el capitán no cuadraban con las medidas que arrojaba el instrumental que estaban utilizando.

   Edward Murphy sugiere entonces colocar otros sensores en el arnés del capitán para poder medir la fuerza ejercida sobre ellos y le encomendó la tarea a su asistente. Este último no colocó bien los sensores y la prueba no dio ningún tipo de resultado. Al comprobar las causas del fallo, Murphy se percató de que los cables estaban colocados al revés y tras echar la bronca a su asistente dijo algo parecido a: ”Si esa persona tiene una forma de cometer un error, lo hará”. Sus compañeros de trabajo comenzaron a hablar sobre el incidente y a referirse a este episodio como "Ley de Murphy". Con el tiempo evolucionó a algo más general como: “si puede ocurrir, ocurrirá”.

   Tiempo después la frase salió a la luz durante una conferencia de prensa en la que se le preguntaba Stapp por qué nadie resultó herido durante las pruebas. Fue cuando él explicó que fue porque se tuvo en cuenta la ley de Murphy y explicó en qué consistía.

La ley de Murphy en el amor
 Cuando perdemos a la persona que amamos o no somos correspondidos o simplemente cuando el amor no llega a nuestra vida, solemos pensar: "¿Existe una razón para que algo que parece tan natural sea tan complicado?" Y de repente nos damos cuenta de que la culpa no es toda nuestra, sino ¡de la maldita Ley de Murphy!

 Víctima de la Ley de Murphy ¿Quién no ha oído hablar de la Ley de Murphy? O peor aún, ¿quién no ha sufrido esas leyes en sus propias carnes? Si la vida de por sí es complicada, cuando surge el amor (o no) todo puede ir a peor. No todas las relaciones son un desastre, pero si vas acumulando fracaso tras fracaso y no levantas cabeza y te preguntas si es posible semejante mala suerte, aquí podrás encontrar algunos de los motivos por los que el amor, a veces, puede llegar a ser tan decepcionante:

-       Si algo puede salir mal, saldrá mal.
-       Vaya lo que vaya mal, tu pareja ya se lo imaginaba.
-       Nada es tan malo nunca como para que no pueda empeorar.
-       Después de que las cosas hayan ido de mal en peor, el ciclo se repetirá.
-       Siempre es más fácil encontrar pareja cuando ya se tiene una.
-  El día que te deje tu novia, todas las mujeres con las que intentes desahogarte tendrán su mismo nombre.
-     Si esa chica que te vuelve loca es preciosa, amable, inteligente, divertida, soltera y tiene dinero, es hetero.
-    Cuando más necesites que te amen, más amarás a la persona equivocada.
-    El día que hayas superado el hecho de que tu ex novia te dejará, te llamará alegando que necesita saber de ti.
-       Si dedicas a una relación el tiempo suficiente, la estropearás.
-      Si dos personas siempre están de acuerdo en todo, es que una de ellas no hace falta para nada.
-    El secreto del éxito es la sinceridad. En cuanto aprendas a fingirla, lo habrás conseguido.
-       La probabilidad de que te abandone tu amor idolatrado, es directamente proporcional a lo maravillosa que la consideres.

En conclusión: No te tomes tan en serio el amor, al fin y al cabo, las probabilidades de éxito permanente son demasiado remotas. Y, a pesar de todo lo que has leído, jamás pierdas la esperanza y sonríe, mañana puede ser peor.

El espíritu de la ley

Todo lo que puede suceder, sucede.

   Sin importar la composición exacta y el origen de la frase, su espíritu conlleva el principio de diseño defensivo: el anticipar los errores que el usuario final probablemente cometerá. Los sensores de fuerza G de Murphy fallaron porque existían dos formas diferentes de conectarlos; una de ellas resultaría en lecturas correctas mientras que la otra resultaría en ausencia de lecturas. El usuario final —en este caso, el asistente de Murphy— escogió la forma errónea.

   En la mayor parte de la tecnología bien diseñada para el uso por el consumidor común y corriente, las conexiones incorrectas se hacen difíciles. Por ejemplo, el disco de 3,5 pulgadas usado en muchos ordenadores personales no cabría fácilmente en la disquetera a menos que esté orientado correctamente. En contraste, el disco de 5,25 pulgadas podía ser insertado en una variedad de orientaciones que podían dañar el disco o la disquetera. Los discos compactos permiten una orientación incorrecta —el disco puede ser insertado al revés—. Un diseñador defensivo reconoce el hecho de que el disco puede ser insertado de manera errónea y por lo tanto alguien eventualmente lo hará.

   La ley de Murphy se ha esparcido rápidamente a otras culturas técnicas relacionadas con la ingeniería aeroespacial, especialmente en computación. Rápidamente sus variantes pasaron a la imaginación popular, mutando a su vez. Generalmente el espíritu de la ley capta la tendencia general a enfatizar las cosas negativas que ocurren en la vida; en este sentido, la ley es habitualmente formulada en su variante «Si algo puede salir mal, saldrá mal» de Larry Niven y su ley de Finagle.


Enfatización de lo negativo

   Un ejemplo frecuentemente citado de esta tendencia a enfatizar lo negativo, es que, cada vez que una rebanada de pan untada de mantequilla cae al suelo, la gente tiende a recordar más vívidamente las veces en que cayó con el lado de la mantequilla hacia el suelo, puesto que si cayera con la mantequilla hacia arriba tendría menos consecuencias. Por lo tanto, uno tiene la impresión de que el pan siempre cae con la mantequilla hacia abajo, sin importar la verdadera probabilidad de cada ocurrencia.

 Leyes como la de Murphy son una expresión directa de tales perversidades en el orden del universo. Existe una demostración física para el hecho de que efectivamente la tostada tiene mayor probabilidad de caer del lado de la mantequilla, pero es debido a otros factores. El factor principal es la altura de la mesa, por la que la tostada tiene 'tiempo' de darse media vuelta, no por el peso de la mantequilla como errónea e intuitivamente se supone, sino por la rotación propia a las condiciones iniciales de la caída, pero no hay altura suficiente para dar más de media vuelta. Robert Matthews, investigador de la Aston University, en Birmingham, recibió en 1996 el Premio Ig Nobel de física por un estudio sobre un derivado de la ley de Murphy, es decir, por la demostración del caso de la tostada con base en las constantes fundamentales.

   Se han producido variaciones diversas de la ley y sus corolarios, muchas de ellas con apariencia de metaleyes de alguna clase. Por ejemplo, el modelo del pan con mantequilla podría formularse así: «La probabilidad de que una rebanada de pan untada de mantequilla caiga con el lado de la mantequilla hacia abajo, es proporcional al precio de la alfombra».

   Otro ejemplo de analogía ocurre cuando se está haciendo una larga cola para pagar en el supermercado, tu fila no avanza, ves de repente que la otra fila está más corta y avanza mucho más rápido, decides pasarte a esta, y tu fila inicial comienza avanzar y en la que decidiste pasar, comienza a tener demora para pagar. Un claro ejemplo.

   La película Interstellar utiliza este concepto para su desarrollo inicial, incluso uno de los personajes se llama Murph.


LEY DE MURPHY Y OTRAS

  LEY DE WHISTLER:   Nunca se sabe quien tiene razón, pero siempre se sabe quien manda.


  LEYES DE SPENCER SOBRE LOS DATOS

  1. Cualquiera puede tomar una decisión si se le proporcionan datos suficientes.
  2. Un buen gerente puede tomar una decisión sin datos suficientes.
  3. Un gerente perfecto puede trabajar en la más completa ignorancia.

  

   LEY DE DREW SOBRE LAS PRACTICAS PROFESIONALES: El cliente que paga menos es el             que más se queja.


    LEY DE COHN:  En cualquier burocracia, el trabajo de oficina aumentará a medida que usted pase cada vez más tiempo redactando informes sobre lo poco que hace. La estabilidad se alcanzará sólo cuando usted se pase todo el tiempo redactando informes sobre lo que, en absoluto, está haciendo.

    

    LEY DE KUSHER:  Las probabilidades de que alguien haga algo son inversamente proporcionales al número de personas que pueden hacerlo en su lugar.


    PRINCIPIO DE PFEIFER:  Nunca tome una decisión si puede lograr que la tome                                               otro en su lugar.

  Corolario: Nadie lleva un registro de las decisiones que usted pudo haber tomado, pero se evitaron. Todo el mundo lleva un registro de las que tomó y resultaron un desastre.

    LEY DE McDONALD:  Es difícil que le cambien de departamento cuando, en realidad, sobra.


  LEY DE LA DISPERSION PROBABLE:  Cualquier cosa que choque contra el ventilador no se distribuirá uniformemente.

    

    PRINCIPIO DE LUPOSCHAINSKI DE "DESE PRISA Y ESPERE".

  1. Si llega pronto, lo suspenderán.
  2. Si se esfuerza demasiado por llegar a tiempo, tendrá que esperar.
  3. Si llega con retraso, será demasiado tarde.

    AXIOMA DE GOURD:    Una reunión es una situación en la que se levantan actas y se pierden horas.

    LEY DE LAS REUNIONES DE NEGOCIOS:  Si hay dos maneras de pronunciar el nombre de una persona, usted lo pronunciará de la que no es.

    

   LEY DE WELLINGTON SOBRE LA AUTORIDAD: La crema sube a la superficie. La         mierda, también.

   

   PRINCIPIO DE PETER:  En cualquier jerarquía, todo empleado tiende a         incrementar su nivel de incompetencia.

   Corolario:

  • Con el tiempo, todos los puestos tienden a que los ocupe un empleado incompetente.
  • El trabajo lo realiza un empleado que todavía no ha alcanzado el nivel ideal de incompetencia.

    TEOREMA DE PETER:  Incompetencia + Incompetencia = Incompetencia.

    PLACEBO DE PETER:   Un gramo de imagen equivale a un kilo de rendimiento.

    

    AXIOMA DE VAIL:  En cualquier empresa humana, el trabajo busca el nivel jerárquico inferior.

   

    LEY DE IMHOFF:  La organización de cualquier burocracia se parece mucho a un tanque séptico. Los trozos más grandes, siempre suben a la superficie.





Sobre el trabajo




PRIMERA LEY DE LOS ARTISTAS FREELANCE
       -      Los encargos urgentísimos, pero muy bien pagados, sólo llegan           cuando usted ha aceptado un encargo urgentísimo, pero mal pagado.

SEGUNDA LEY DE LOS ARTISTAS FREELANCE
       -      Tendrá que entregar el mismo día todos los trabajos urgentísimos.

TERCERA LEY DE LOS ARTISTAS FREELANCE.
     -    El trabajo urgentísimo con el que pasó la noche trabajando, no lo necesitan hasta pasado mañana.


    

LAS DIEZ REGLAS DE SPARK PARA EL DIRECTOR DE PROYECTOS.


  1. Esfuércese por tener siempre un aspecto tremendamente importante.
  2. Intente que le vean con gente importante.
  3. Hable con autoridad, pero sólo de hechos evidentes y comprobados.
  4. No entre en discusiones. Pero, si le acorralan, haga una pregunta intranscendente y eche el cuerpo hacia atrás con una sonrisa satisfecha. Cuando su oponente intente entender que es lo que pasa, aproveche para cambiar de tema.
  5. Escuche absorto como los demás discuten el problema. Ataque a un asunto trivial y apabulle a los otros.
  6. Si un subordinado le hace una pregunta inoportuna, mírele como si se hubiera vuelto loco. Cuando mire al suelo, diríjale a él la misma pregunta con otras palabras.
  7. Consiga un encargo importante, pero no se convierta en el centro de atención.
  8. Cuando salga de la oficina, camine con rapidez. Esto reduce al mínimo las posibilidades de preguntas de los subordinados y superiores.
  9. Mantenga cerrada siempre la puerta de su despacho. Esto hará que sus visitantes se pongan a la defensiva o piensen que usted está en una reunión importante.
  10. De siempre verbalmente todas las órdenes, que no queden pruebas escritas.

    PRIMERA LEY DE PARKINSON.

     - Cualquier trabajo se expande hasta agotar el tiempo destinado a que se         haga. El incremento de la importancia de lo que hay que hacer es                       directamente proporcional al tiempo que se tarda en hacerlo.

   SEGUNDA LEY DE PARKINSON

   -  Los gastos aumentan hasta cubrir los ingresos.

   TERCERA LEY DE PARKINSON.

   -  Expansión implica complejidad y la complejidad deterioro.

   CUARTA LEY DE PARKINSON

  -  El número de personas que integran un grupo de trabajo tiende a                      aumentar  independientemente del trabajo que haya que realizar.

   QUINTA LEY DE PARKINSON.

  - Si existe una manera de retrasar una decisión importante, una burocracia         eficaz, pública o privada, la encontrará.

    AXIOMAS DE PARKINSON.

  1. Un funcionario quiere multiplicar el número de sus subordinados, no el de sus rivales.
  2. Los funcionarios se ayudan a la hora de hacer el trabajo.

las leyes de murphie para las vacaciones..




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