jueves, 21 de noviembre de 2019

LEER EN TIEMPO DE ELECCIONES












   Ese momento cuando terminas un libro que te ha cautivado, que te ha mantenido absorto, que te ha permitido mantenerte ajeno a una realidad que detestas, especialmente cuando en televisión, pongas el canal que pongas, sólo hay publicidad electoral o debates políticos en los que los "líderes de las sectas", perdón, de partidos políticos, ¿en qué estaría yo pensando?, que concurren a unas elecciones que casi nunca resuelven nada, que sólo sirven para que las formaciones políticas mantengan los sillones desde los que dirigir un cotarro que casi nadie se cree ya. Los líderes, decía, que sólo saben dedicarse a enchufar el ventilador que mueva la mierda del oponente, sin realizar ningún tipo de autocrítica o comentario de la suya. ¿No se dan cuenta que la técnica del "Y tú más" ya no funciona?

 Lo peor es que si hay uno que no lo hace, lo de mover la mierda, al menos mientras dura el debate, es porque antes de entrar al plató televisivo, sin que nadie se dé cuenta, se ha despojado de la piel de lobo que suele abrigarle en tiempo entre elecciones, y se ha puesto la del inocente cordero para hablar, muy bien por cierto, del respeto y el acatamiento que se debe a la constitución vigente, aunque no soslaya la necesidad de reformarla o incluso arrojarla al baúl de los recuerdos, por desfasada, en tiempos venideros.

  No es de extrañar, ante tanto dislate, que aparezcan nuevas formaciones antidemocráticas, de ultraderecha o de ultraizquierda, que reclaman su trozo de pastel, aunque sean antisistema, que a nadie le amarga un dulce, con métodos, por qué no decirlo, neofascistas. Y tampoco extraña, aunque epate, que arranquen del electorado cifras escalofriantes de votos, provenientes de muchas personas indignadas, que están hartas de sufrir las consecuencias de políticas ineficientes, cuando no corruptas, que no conducen a ningún sitio bueno salvo al deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de ciudadanos.

   Lo que sí resulta extraño es que una comunidad autónoma uniprovincial del sudeste español, haya pasado de un relieve, a vista de pájaro, ocre, predesértico e inhóspito, a tener un colorido verde, como tristemente hermoso, debido a la decisión de una gran parte de sus habitantes de dar una hostia al sistema democrático preexistente. Mirando desde arriba choca que el verde de Murcia sea una isla ante el color rojo del resto de provincias de la mitad sur de la península, con perdón de los amigos portugueses, que juegan en otra liga.

  Vuelvo a lo que decía al principio: "Ese momento cuando terminas de leer un libro, miras a tu alrededor, y te das cuenta de que todos están ocupados con sus vidas. Es como si a nadie le importara que acabas de sufrir un trauma emocional, por culpa de un libro.



Las mariposas acuden a tu estómago no sólo cuando te enamoras, también cuando lees un buen libro.

(PETRUS RYPFF)


1. “Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos”. Sir Francis Bacon.

2. “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres". Heinrich Heine. 

3. “Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía”. John Fitzgerald Kennedy. 

4. “Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran". André Gide. 

5. “Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”. Mario Vargas Llosa. 

6. “Carecer de libros propios es el colmo de la miseria". Benjamin Franklin. 

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