sábado, 23 de noviembre de 2019

CUENTOS Y FILOSOFÍAS ORIENTALES. EL BUDISMO




Resultado de imagen de FILOSOFIAS ORIENTALES IMAGENES


La Ventana del Hospital

   Dos hombres, seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación en el hospital. A uno de ellos se le permitía estar sentado una hora todas las tardes para que los pulmones drenaran sus fluidos. Su cama daba a la única ventana de la habitación.

  El otro hombre tenía que estar tumbado todo el tiempo. Los dos se hablaban mucho. De sus mujeres y familiares, de sus casas, trabajos, el servicio militar, dónde habían estado de vacaciones. Y todas las tardes el hombre que se podía sentar frente a la ventana, se pasaba el tiempo describiendo a su compañero lo que veía por la ventana. Éste, solamente vivía para esos momentos donde su mundo se expandía por toda la actividad y color del mundo exterior.

   La ventana daba a un parque con un bonito lago. Patos y cisnes jugaban en el agua mientras los niños capitaneaban sus barcos teledirigidos. Jóvenes amantes andaban cogidos de la mano entre flores de cada color del arco iris. Grandes y ancestrales árboles embellecían el paisaje, y una fina línea del cielo sobre la ciudad se podía ver en la lejanía.

  Mientras el hombre de la ventana describía todo esto con exquisito detalle, el hombre al otro lado de la habitación cerraba sus ojos e imaginaba la pictórica escena.

  Una cálida tarde el hombre de la ventana describió un desfile en la calle. Aunque el otro hombre no podía oír la banda de música, se la imaginaba conforme el otro le iba narrando todo con pelos y señales. Los días y las semanas pasaron.

   Una mañana, la enfermera entró para encontrase el cuerpo sin vida del hombre al lado de la ventana, que había muerto tranquilamente mientras dormía. Se puso muy triste y llamó al médico para que se llevaran el cuerpo. Tan pronto como consideró apropiado, el otro hombre preguntó si se podía trasladar al lado de la ventana. La enfermera aceptó gustosamente, y después de asegurarse de que el hombre estaba cómodo, le dejó solo.

   Lentamente y dolorosamente, se apoyó sobre un codo para echar su primer vistazo fuera de la ventana. Finalmente tendría la posibilidad de verlo todo con sus propios ojos.

   Se retorció lentamente para mirar fuera de la ventana que estaba al lado de la cama. Daba a un enorme muro blanco. El hombre preguntó a la enfermera qué había pretendido el difunto compañero contándole aquel maravilloso mundo exterior.
   Y ella dijo: – Quizás sólo quería animarle.


En Busca de la Aguja Perdida
   
   Una tarde, en un pueblo pequeño donde todos se conocían, un grupo de jóvenes vio a una anciana llamda Rabiya buscando desesperadamente algo en el jardín frente a su choza. Todos se acercaron a la pobre anciana para ver si le podían ayudar.

-Rabiya, ¿Qué le pasa? ¿Qué ha perdido? ¿Le podemos ayudar? -le preguntaron.

– Perdí mi aguja de oro- contestó la anciana con tono triste.

Al oírla, los jóvenes se pusieron a buscar, pero de repente uno de los jóvenes dijo:

-Rabiya, el jardín es muy extenso y por contra, la aguja es muy pequeña; además pronto anochecerá, ¿Puedes decirnos más o menos por donde se le cayó y así poder centrarnos en esa zona?

   La anciana levantó la mirada, señaló hacia su casa y le contesto: -Sí tienes razón. La aguja se me cayó allí, dentro de casa.

   Esto enfadó al grupo de jóvenes- Rabiya, ¿te has vuelto loca? Si la aguja se te cayó dentro de casa, ¿Por qué andamos buscándola aquí afuera?

   Entonces Rabiya sonrió y les dijo- Es que aquí afuera hay luz, cosa que dentro de la casa no hay.

   El joven que no entendía nada y pensaba que la anciana definitivamente había perdido la cabeza dijo: -Pero aun teniendo luz, si estamos buscando donde no has perdido la aguja, ¿Cómo pretendes encontrarla? ¿No es mejor llevar una lámpara al interior de la casa y buscarla allí, donde la ha perdido?

   La anciana volvió a sonreír y contestó: -sois tan inteligentes para ciertas cosas…. ¿por qué no empleáis esa inteligencia?

   Y continuó diciendo: -Sois tan inteligentes para las cosas pequeñas ¿cuándo vais a emplear esa inteligencia para vosotros mismos, para vuestra vida interior? Miles de veces os he visto a todos vosotros buscando desesperadamente afuera. Buscando aquello que se os ha perdido en vuestro interior. ¿Por qué buscáis la felicidad alrededor vuestro? ¿Acaso la habéis perdido allí, o realmente, la habéis perdido en vuestro interior?

   Esto es lo que nos suele pasar habitualmente en nuestras vidas, estamos tan inmersos en buscar fuera de nosotros que nos olvidamos que la esencia del bienestar está dentro de nosotros y nada más. Nuestra felicidad o bienestar auténtico no pueden estar en el exterior, ni en dependencia de las circunstancias, de otras personas o las relaciones que mantenemos. Este bienestar auténtico para que sea real, ha de estar por encima de todo esto. Solo se puede mantener y ser equilibrado si permanece dentro de nosotros.


El Problema
   Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio. Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo. El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger quién tendría ese honor. - “Voy a presentarles un problema- dijo. - Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo.

   Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre éste un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: - “Este es el problema”.

   Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían, los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor… ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados.

    Después de algunos minutos, un alumno se levantó, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación, lo retiró del banco y lo puso en el suelo.

-Usted es el nuevo guardián - le dijo el gran maestro, y explicó:
-Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.

-Puede tratarse de un vaso de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: afrontarlos. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo”.


Afilar el Hacha
   En cierta ocasión, un joven llegó a un campo de leñadores con el propósito de obtener trabajo. Habló con el responsable y éste, al ver el aspecto y la fortaleza de aquel joven, lo aceptó sin pensárselo y le dijo que podía empezar al día siguiente.

   Durante su primer día en la montaña trabajó duramente y cortó muchos árboles. El segundo día trabajó tanto como el primero, pero su producción fue escasamente la mitad del primer día. El tercer día se propuso mejorar su producción. Desde el primer momento golpeaba el hacha con toda su furia contra los árboles. Aun así, los resultados fueron nulos.

   Cuando el leñador jefe se dio cuenta del escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó: -¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha? 
El joven respondió: -Realmente, no he tenido tiempo… He estado demasiado ocupado cortando árboles.


Los Dos Esclavos
   Una vez el sultán iba cabalgando por las calles de Estambul, rodeado de cortesanos y soldados. Todos los habitantes de la ciudad habían salido de sus casas para verle. Al pasar, todo el mundo le hacía una reverencia. Todos menos un derviche harapiento.

   El sultán detuvo la procesión e hizo que trajeran al derviche ante él. Exigió saber por qué no se había inclinado como los demás.

   El derviche contestó: – Que toda esa gente se incline ante ti significa que todos ellos anhelan lo que tú tienes, dinero, poder, posición social. Gracias a Dios esas cosas ya no significan nada para mí. Así pues, ¿por qué habría de inclinarme ante ti, si soy dueño de dos esclavos que para ti son tus señores?

   La muchedumbre contuvo la respiración y el sultán se puso blanco de cólera.

– ¿Qué quieres decir con eso?! yo soy sultán indiscutible de todas estas tierras, todo está bajo mis dominios y todos responden ante mí! – gritó.

– Mis dos esclavos, que para ti son los señores que dominan tu vida, son la ira y la codicia.

   Dándose cuenta de que lo que había escuchado era cierto, el sultán se inclinó ante el derviche.


La Tristeza y la Furia

   En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…

  En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.   Había una vez un estanque maravilloso. Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente. Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron en el estanque. La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida, sin saber por qué, se bañó rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua. Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró. Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza… Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

   Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

   Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

   Cuentan que, desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad…, está escondida la tristeza.


Todos Tenemos Grietas

   Un hombre cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; en cambio cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

   Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección, y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

  Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguatero: -Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

   El aguatero le dijo compasivamente: -Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino- Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores a lo largo del trayecto. Sin embargo, se sintió apenada porque solo quedaba dentro suyo, la mitad del agua que debía llevar.
   El aguatero le dijo entonces: -¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a lo largo camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores. Si no fueras exactamente como eres, con todos tus defectos, no habría sido posible crear esta belleza.”

   Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas y en nuestra educación y experiencia las pulimos. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener hermosos resultados.

Diferencia Entre Querer y Amar

-Te amo – dijo el principito…

-Yo también te quiero –dijo la rosa.

-No es lo mismo –respondió él…“Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes”.

   “Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados”.

    “Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aun cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aun cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento”.

   Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.

   Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, sólo se da en el conocimiento. Sólo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es sólo para momentos de alegría.

   Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

   Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
   Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-Ya entendí – dijo la rosa.
- No lo entiendas, vívelo -dijo el principito.


Un Camino Embarrado
   Tanzan Y Ekido iban un día por un camino embarrado. Caía una fuerte lluvia. Al llegar a un recodo, se encontraron a una joven encantadora con kimono y faja de seda, que no podía atravesar el lodazal.

-Vamos, muchacha- dijo Tanzan enseguida, y alzándola en brazos la pasó.

   Ekido no volvió a hablar hasta la noche, cuando llegaron a alojarse en un templo. Entonces no pudo contenerse más. -Nosotros los monjes, no debemos acercarnos a las mujeres- le dijo a Tanzan, -especialmente a las jóvenes y bonitas. Es peligroso. ¿Por qué hizo usted eso?

-Yo dejé a la chica allá atrás- dijo Tanzan. -¿Usted todavía la está cargando?.

   Muchas veces resulta difícil distinguir entre un problema real y uno mental. El problema real es aquel que, a ojos de mil personas, todos ellos coincidirían que efectivamente nos encontramos ante un problema, como es el caso de una enfermedad terminal. En el otro caso probablemente, muchas de esas mil personas no lo considerarían como tal, pero a ojos de uno, puede llegar a ser un infierno difícil de superar.

   Debemos aprender a diferenciar lo que tus ojos ven de lo que tu mente quiere que veas y recuerdes. No permitas que un dolor, no te deje ver las alegrías que, día a día, la vida te vuelve a regalar.


Vivir el Presente
   Un hombre se acercó a un sabio anciano y le dijo: -Me han dicho que tú eres sabio…. Por favor, dime qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas.

   El anciano le contestó: -Cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.

-Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio- le contestó el hombre, sorprendido.

-Yo no lo creo así- le replicó el anciano. -Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar. El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.

                         -------------------------------------------------

Resultado de imagen de FILOSOFIAS ORIENTALES IMAGENES
La categoría de «filosofía oriental» o «filosofía asiática» es un producto de la academia occidental del siglo XIX y no existía en Asia Oriental ni en la India. Esto se debe a que en Asia no existe una sola tradición filosófica unificada con una sola raíz, ​ sino varias tradiciones autóctonas que a veces han estado en contacto.

Filosofía oriental

   La filosofía oriental o filosofía asiática incluye las diversas filosofías de Asia del Sur y Asia Oriental, incluida la filosofía china, la filosofía hindú, la filosofía budista (dominante en el Tíbet, Bhután, Sri Lanka y el Sudeste Asiático), la filosofía coreana y la filosofía japonesa.   

   Por no alargar mucho esta entrada, porque abarcar todas las filosofías orientales sería demasiado complejo para una aproximación al tema, muy interesante, por cierto, quiero centrarme en la que considero más representativa, sin desdeñar, por supuesto, la relevancia e importancia de las demás.

Filosofía budista
  
  La universidad budista Nalanda fue un importante centro de aprendizaje en la India desde el Siglo V d. C hasta el Siglo XIII.

 La filosofía budista comienza con el pensamiento de Gautama Buda (entre los siglos VI y IV a.C.) y se conserva en los primeros textos budistas. En general se refiere a las investigaciones filosóficas que se desarrollaron entre varias escuelas budistas en la India y luego se extendieron por toda Asia a través de la ruta de la seda. El pensamiento budista es transregional y transcultural. Es la tradición filosófica dominante en el Tíbet, el Himalaya y en países del sudeste asiático como Sri Lanka y Birmania.

   La principal preocupación del budismo es la soteriología, definida como la libertad desde la dukkha (inquietud). Debido a que la ignorancia sobre la verdadera naturaleza se considera una de las raíces del sufrimiento, los pensadores budistas se preocuparon por cuestiones filosóficas relacionadas con la epistemología y el uso de la razón. Los conceptos budistas clave incluyen las Cuatro Nobles Verdades, Anatta (no-yo) - una crítica de una identidad personal fija, la transitoriedad de todas las cosas, y un cierto escepticismo acerca de las preguntas metafísicas. Los pensadores budistas en India y posteriormente en Asia Oriental han cubierto temas tan variados como fenomenología, ética, ontología, epistemología, lógica y filosofía del tiempo.

   Más tarde, las tradiciones filosóficas budistas desarrollaron psicologías fenomenológicas complejas denominadas Abhidharma. Los filósofos Mahayana como Nagarjuna y Vasubandhu desarrollaron las teorías de shuniata (la vacuidad de todos los fenómenos) y «vijñapti-matra» (solo apariencia), una forma de fenomenología o idealismo trascendental. La escuela de Dignāga o pramāa budista promovió una forma compleja de epistemología y lógica. A través del trabajo de Dharmakirti, esta tradición de lógica budista se ha convertido en el principal sistema epistemológico utilizado en la filosofía y el debate de budismo tibetano.

   Después de la desaparición del budismo de la India, estas tradiciones filosóficas continuaron desarrollándose en el budismo tibetano, el budismo de Asia oriental y las tradiciones budistas Theravada. En el Tíbet, la tradición india continuó desarrollándose bajo pensadores como Sakya Pandita, Tsongkhapa y Ju Mipham. En China, nuevos desarrollos fueron dirigidos por pensadores como Xuangzang, autor de nuevos trabajos sobre Yogacara; Zhiyi, quien fundó la escuela Tiantai y desarrolló una nueva teoría de Madhyamaka y Guifeng Zongmi, que escribió sobre Huayan y Zen.

Resultado de imagen de FILOSOFIAS ORIENTALES IMAGENES


Filosofía moderna India

   En respuesta al colonialismo y su contacto con la filosofía occidental, los indios del siglo XIX desarrollaron nuevas formas de pensamiento que ahora se denominan Neo-Vedanta y el modernismo hindú. Sus ideas se centraron en la universalidad de la filosofía india (particularmente Vedanta) y la unidad de diferentes religiones. Fue durante este período que los modernistas hindúes presentaron un único «hinduismo» idealizado y unido, y ejemplificado por la filosofía de Advaita Vedanta. También fueron influenciados por las ideas occidentales.

   El primero de estos movimientos fue el del Brahmo Samaj de Ram Mohan Roy (1772-1833). Swami Vivekananda (1863-1902) fue muy influyente en el desarrollo de los movimientos de reforma hindú y en llevar el hinduismo a Occidente. A través del trabajo de indios como Vivekananda y occidentales como los defensores de la sociedad teosófica, el pensamiento hindú moderno también influyó en la cultura occidental.

  El pensamiento político del nacionalismo hindú es también otra corriente importante en el pensamiento indio moderno. Filósofos como Mahatma Gandhi, Rabindranath Tagore, Aurobindo, Krishna Chandra Bhattacharya y Sarvepalli Radhakrishnan han tenido un gran impacto en la filosofía india moderna.

   El jainismo también ha tenido sus intérpretes y defensores modernos, como Virchand Gandhi, Champat Rai Jain y Shrimad Rajchandra (conocido como guía espiritual de Mahatma Gandhi).

Modernismo Budista

   El período moderno vio el surgimiento de movimientos llamado «modernismo budista» bajo influencias occidentales y el desarrollo de un budismo occidental con influencias de la psicología moderna y la filosofía occidental. El modernismo budista se refiere a «formas de budismo que surgieron de un compromiso con las fuerzas culturales e intelectuales dominantes de la modernidad». Exponentes importantes del modernismo budista incluyen Anagarika Dharmapala (1864-1933) y el converso estadounidense Henry Steel Olcott, los modernistas chinos Taixu (1890-1947) y Yin Shun (1906-2005), el profesor de Zen DT Suzuki y el escritor tibetano Gendün Chöphel (1903-1951).

   Las fuerzas que influyeron en modernistas como Dhammapala y Yin Shun incluyeron los valores de la Ilustración y la ciencia occidental. En la India, un movimiento neo-budista fue fundado por el influyente líder Dalit B. R. Ambedkar en la década de 1950 que hizo hincapié en la reforma social y política.100

   El modernismo budista incluye varios movimientos como el budismo humanista, el budismo secular, el movimiento vipassana y el budismo comprometido. El budismo humanista chino o «budismo para la vida humana», que debía liberarse de las creencias sobrenaturales, también ha sido una forma influyente del budismo moderno en Asia, particularmente en Taiwan.

                -----------------------------------------------------

APUNTES SOBRE EL BUDISMO
Autor Erich Fromm
Traductor Dr. Alejandro Córdova C.

I. Mientras que el significado y la meta del judaísmo, el cristianismo y el islam son relativamente bien conocidos por los lectores de Occidente, las grandes religiones orientales y en particular el budismo, son poco conocidos y lo que es peor, lo que se conoce es su forma corrompida, la cual es totalmente opuesta a lo que realmente es el pensamiento budista.

II. En qué consiste este cuadro distorsionado.

1. Que el budismo es una enseñanza y práctica para llevar la vida a un fin, excepto por el suicidio.
2. Que su espíritu es de extremo escepticismo, nihilismo, ascetismo y negación de la alegría.
3. Que su enseñanza básica de la vida como sufrimiento es la expresión de un escape de la vida.
4. Que Buda es un Dios cuyos mandamientos deber ser aceptados sin cuestionarlos.
5. Que la enseñanza sobre el renacimiento es el centro del pensamiento budista.
6. Que el budismo se opone al pensamiento racional.
7. Todos los elementos anteriores o parte de ellos constituyen el budismo.

lll. En contraste con estas distorsiones debemos tener en mente algunas ideas generales:

1. El budismo fue un sistema de pensamiento radical, opuesto a la enseñanza religiosa hindú dominante en su época. Por esta razón fue perseguido durante generaciones por el sacerdocio reinante acusándolo de ateísmo y de ser un enemigo de la religión y por lo tanto peligroso.

2. El budismo era en verdad ateo; rechazaba el concepto de un dios y la idea de que el hombre debería someterse a un líder y obedecerlo. Constantemente enfatizó la autonomía del hombre y el deber de hacer sus propias decisiones y responsabilizarse completamente de ellas. Buda no es un Dios sino un gran maestro, que no trata de imponerse sino de convencer.

3. El budismo es un sistema completamente racional, que no demanda un sacrificio ni del intelecto ni de la razón, sino que propone iniciar con el análisis de la experiencia humana como la base de la enseñanza.

4. El budismo es un sistema filosófico y antropológico, basado en la observación racional. Para los observadores occidentales esto constituye un obstáculo, el comprender que existe una religión sin Dios. ¿Puede el ateísmo ser una religión? ¿Se encuentra la religión necesariamente ligada a la creencia en un ser superior? Más aun, el pensamiento budista es mucho más radical que el de la vasta mayoría de hoy, a quienes resulta difícil comprender su radicalismo y prefieren creer que es un sistema irracional muy inferior a nuestra racionalidad.

5. El único elemento irracional en el budismo es la creencia en el renacimiento, cuya idea es que en tanto el ser humano desea existir o vivir, volverá a renacer y que esto sólo terminará con la cesación de toda sed de existencia, cuando el nirvana es realizado. Sin embargo, hay que señalar que la idea de renacimiento y la cesación de éste por la cesación de la avidez, fue la forma en que el buda expresó su oposición al concepto hindú de trasmigración del alma, un concepto que significaba que la rueda de las transformaciones no terminaba nunca.

   La negación del budismo toma la forma de que la trasmigración puede detenerse si la avidez termina. Viviendo en una cultura en la que la creencia en la trasmigración de las almas era parte importante del sentido común, no podría simplemente negar este sentido común diciendo lo impensable: “después de la muerte no hay nada”. El hizo algo que con frecuencia ha sucedido en la historia, expresar la negación por una revisión de la vieja teoría. Se debe reconocer que mientras el renacimiento es todavía un dogma válido para la ortodoxia budista, actualmente se considera un aspecto históricamente condicionado, que no tienenada que ver con la enseñanza central del budismo.

IV. Cual es lo central en las enseñanzas de Buda.
 Ella es expuesta en la Cuatro Nobles Verdades:

1. Existir significa sufrimiento.
2. El sufrimiento es resultado de la avidez.
3. La avidez puede ser vencida o erradicada.
4. La forma de vencer la avidez es seguir el Óctuple Noble Sendero: recta comprensión, recto pensamiento, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención, recta concentración.

   Es fácil reconocer que el fin o la meta del budismo – la liberación del sufrimiento – se logra a través de cierta práctica de vida; en otras palabras, no son un dogma sino la práctica de vida lo que constituye el factor esencial en la liberación budista. Sin embargo, ha causado muchas dificultades comprender que significa sufrimiento y la liberación de él. La palabra sufrimiento denota algo como dolor, pena, infelicidad, etc., ciertos afectos y emociones que son experimentados ocasionalmente, por circunstancias extraordinarias tales como enfermedades, la muerte de un ser querido, estar en prisión; incluso se asume que este sufrimiento es consciente.

   Lo que sufrimiento y liberación significa en las enseñanzas budistas es algo bastante diferente: ello puede ser expresado de la siguiente manera: si una persona esta predominantemente motivada por la avidez, la avaricia, si él o ella está impulsada por la codicia o deseos intensos de más placer (en nuestro lenguaje si su modo dominante de existencia es el de tener), él necesariamente será infeliz. Él será impulsado por una cada vez más intensa avidez, nunca se sentirá satisfecho, será un esclavo de sus deseos. Pero sin embargo él puede deshacerse – aunque solo hasta cierto grado – de su avidez, si él puede vencer no solamente su avidez sino también su odio y la ignorancia o engaño, él obtendrá bienestar, paz y libertad. Hay un tipo de práctica de vida que le ayuda a lograr este estado de bienestar.

   En contraste con la errónea comprensión del budismo, la meta de este es el bienestar (tal y como éste fue la meta de Aristóteles y Santo Tomás) paz y alegría o regocijo, pero no placer en el sentido hedonista radical. Incluso el Nirvana debe ser comprendido en este sentido.

   Tanto el Dr. Suzuki, una autoridad en Budismo Zen (Budismo Mahayana) como Nyanaponika Mahathera, una de las más grandes autoridades del Budismo clásico han enfatizado en sus conferencias y escritos, este punto, el carácter de regocijo y alegría del Nirvana, como lo muestra un famoso dibujo zen, un regocijo en que todos los seres vivientes – humanos y animales – toman parte,  Como un antiguo comentario budista dice : “ Nirvana, su característica es la paz; su función es no morir; o su función es consolar; se manifiesta como sin signos ( sin signos de o marcas de avidez, odio y engaño o ignorancia) o se manifiesta en no-diversificación. (citado por Nyanaponika Mahathera en su artículo Anata y Nibbana).

   Ahora es el momento de tener una mirada más cercana al concepto central del budismo, los errores de la avidez, la ignorancia o engaño y el odio. Estos no son considerados pecados (el carácter antiautoritario del budismo excluye el concepto de pecado). La avidez y el odio deben ser vencidos con el objeto de obtener el bienestar, algo que comparte con el judaísmo y el cristianismo. Lo que es nuevo en el budismo es la idea de que la liberación del engaño o ignorancia es tan importante como las otras dos metas; o para ponerlo en forma más adecuada, sin liberación de la ignorancia o engaño ni la avidez ni el engaño pueden ser vencidos.

   ¿Qué significa liberación de la ignorancia o engaño? Por ignorancia las enseñanzas budistas no se refieren a una rara y extraordinaria autodecepción. Por el contrario, se asume que la mayoría de nosotros vive en la ignorancia: que tenemos una visión distorsionada, un cuadro falso de nosotros mismos, y de los otros. Que nuestro sentido común sobre la imagen del mundo y de nosotros mismos es “común sin sentido.” Que nosotros reprimimos el insight sobre la realidad (tanto dentro como fuera de nosotros) y tomamos como expresión de la verdad una visión ficticia de la misma y por tanto actuamos erróneamente.

   Para el budismo la penetración de la engañosa apariencia de los fenómenos y el reconocimiento de la realidad es un factor central en el intento de lograr el bienestar, y eso es la liberación del sufrimiento con la decepción de sí mismo (junto con la avidez y el odio) que crea.

   La ética budista está íntegramente basada en datos empíricos. Este factor caracteriza al budismo como un sistema que está lleno de un espíritu científico, y no hay sistema religioso que pueda compararse con él en este aspecto. Esto es particularmente notorio con respecto a la psicología. El conocer la verdad acerca de la realidad interna de uno, así como ir en contra de vivir con racionalizaciones acerca de uno mismo y los motivos de uno mismo, lleva al budismo, especialmente al camino de la atención plena, cerca del psicoanálisis, del inconsciente, sin el factor distorsionante de identificar el inconsciente con el instinto sexual. La meditación budista es esencialmente autoanálisis sin la presencia de la teoría instintiva freudiana. Como Douglas H. Burns, un psicoanalista inglés con profundo conocimiento del budismo, escribe: “Así la realización del Nirvana requiere la máxima meta del psicoanálisis, una completa exposición del subconsciente, la remoción total de la represión, la racionalización y todo otro mecanismo de defensa”.  Cuando hice esa misma sugerencia a Nyanaponika Mahathera hace varios años en conversaciones que tuve con él, estuvo de acuerdo.

   El Buda y los maestros budistas fueron también muy sabios al reconocer el hecho de que la total liberación de la avidez, el odio y el engaño es extremadamente difícil de lograr; además el no estar interesados en los problemas sociales, ellos no tenían la visión de una sociedad radicalmente diferente, como si la tenían los profetas y Jesús.

   Como consecuencia de ésto, ellos no insistieron que solamente hay una meta valiosa que alcanzar, sino que formularon dos metas; la meta radical de alcanzar el Nirvana, y la meta limitada de adquirir el bienestar a través de la óptima, aunque no total, liberación de la avidez, el odio y la ignorancia. Nada podría mostrar con mayor claridad que el budismo no es un sistema nihilista, pesimista y falto de alegría que este concepto más amplio de la meta del budismo. Si uno descarta los elementos dogmáticos históricamente condicionados, tales como el de renacimiento, me parece que el budismo es el sistema racional más radical que puede liberar al hombre del malestar producido por el modo de existencia orientado al tener y conducirlo a un modo de existencia de bienestar, el modo de existencia orientado al ser. Claro está que también el judaísmo y el cristianismo, si uno descarta el concepto históricamente condicionado de Dios, podría tener la misma función; pero con mayor dificultad por que el sistema total está más impregnado por el espíritu de la autoridad y por muchos rituales particulares y mitos, mientras que el budismo habla en el lenguaje universal de los seres humanos, y de la vida.

   En el budismo el énfasis en la estructura de ser en oposición a la de tener es mucho más explícita que en el judaísmo o en el cristianismo. Sin embargo, para poder reconocer esto, se debe corregir la distorsionada visión que sobre el budismo tiene la mayoría incluso, muchas personas con altos niveles de educación.

 El budismo con frecuencia se considera una enseñanza para la vida ascética y que está en contra del disfrute de la vida; dirigido a terminar con la vida excepto por el suicidio; que Buda es una especie de Dios cuyos mandamientos deseen obedecerse; que el dogma del renacimiento y como puede ser prevenido es lo esencial del budismo; que el budismo es opuesto al pensamiento racional.

Aunque es cierto que el budismo a través de sus dos mil quinientos años ha sido distorsionado en su práctica a tal grado que los elementos antes mencionados se pueden encontrar en varias ramas corruptas del budismo. Pero también es cierto que las enseñanzas originales del budismo están en completa contradicción con tales ideas.

   El budismo es difícil de comprender principalmente porque es una “religión atea”. Debido a que las religiones occidentales están todas centradas alrededor del concepto de Dios (como lo fue también el hinduismo), una “religión sin Dios” es para la cultura occidental una paradoja sin sentido. La “lógica” demanda que, si un sistema es una religión, debe tener algún tipo de ser superior; si no cumple con este requisito entonces no es religión.

   ¿Es el budismo simplemente una filosofía? Esto tampoco puede ser sostenido, porque su propósito es obtener el bienestar de todos los seres y para ello ofrece un sistema de reglas y prácticas cuyo objetivo es ayudar al hombre y a la mujer a obtener un estado de bienestar, alegría y paz. El que el budismo sea una “religión atea” produce en la mente del occidental un aspecto de irrealidad.

   La dificultad para comprender el budismo se ve aumentada por el lecho de que casi no se toma en cuenta el carácter radical y revolucionario de sus enseñanzas. El budismo fue un movimiento revolucionario (en el sentido intelectual no en el político) dirigido contra el hinduismo, sus creencias y su poderosa casta sacerdotal. Por estas razones el budismo fue perseguido por la burocracia hinduista como ateo, materialista y perturbador, y en verdad tales acusaciones eran acertadas y de hecho no son muy diferentes de las que se lanzaron en contra de un movimiento revolucionario como era el cristianismo primitivo.

   El budismo fue estrictamente antiautoritario; el Buda fue un gran maestro, cuyas enseñanzas deberían ser estudiadas si uno está convencido de su valía; no debería ser aceptadas como mandamientos.

   Por estas razones el budismo no conoce el concepto de pecado, el cual sólo tiene sentido cuando se acepta una autoridad suprema; sólo reconoce el concepto de error como causa del “sufrimiento” (dukkha).

   El budismo es un sistema para el logro del bienestar, un sistema que no se basa en especulaciones metafísicas. Se basa en el estudio de las condiciones de la existencia humana y como ésta puede superarse, es esencialmente un estudio antropológico psicológico de la existencia humana, que usa los resultados de este estudio como fundamento para la ética no autoritaria, no basada en la tradición, la revelación o el mandamiento divinos.

   Al tratar de explicar las dificultades para comprender el budismo, hay que ir un poco más adelante. Sus enseñanzas son considerablemente mucho más radicales que cualquier pensador de hoy en día; eliminar a Dios, hacer al individuo completamente responsable de sus acciones, privarlo de todas sus ilusiones, trascender toda alianza de clases y naciones en nombre de la verdad, sólo unos cuantos de los pensadores más radicales actuales se puede decir que han alcanzado tal grado de radicalismo.

   El único elemento dogmático en el budismo es la creencia en el renacimiento. Esto significa que mientras que en los seres humanos persista el deseo por vivir, ellos volverán a renacer y que esto terminará cuando se extinga este deseo de existencia, cuando el Nibbana (en sánscrito Nirvana) se alcanza.

   Sin embargo, debe considerarse que la idea budista de renacimiento y su cesación por la extinción del deseo fue la forma en que el Buda expresó su oposición al concepto hindú de trasmigración de las almas, un concepto que significa que la rueda de trasformación de estas nunca se detiene o termina.

    Buda vivía en una cultura en que la creencia en la trasmigración de las almas era parte del sentido común, por lo tanto, no podía negar ésta simplemente declarando algo impensable: “Después de la muerte nada hay”. Buda expresó, como ha pasado con frecuencia en la historia, la negación por la revisión de la vieja teoría. Sin embargo, debe señalarse que mientras que la idea de renacimiento aún es un dogma válido para el budismo ortodoxo, en realidad es una pieza de lastre históricamente condicionada que no forma parte de la enseñanza central del budismo.

   Me atrevo a decir lo anterior porque la importancia de las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuplo Camino para la recta conducta no requiere que se asuma la idea de renacimiento; ellos conservan su vedad sin importar la validez del dogma.

   ¿Cuáles son las enseñanzas centrales del budismo? Ellas se encuentran contenidas en las Cuatro Nobles Verdades.
a)-   Existir significa sufrir.
b)-   El sufrimiento es el resultado del deseo.
c)-   El deseo pude ser suprimido.
d)- El camino para suprimir el deseo incluye ocho pasos: recto entendimiento; recto pensamiento; recta forma de hablar; recta forma de actuar; rectos medios de vida; recto esfuerzo, recta atención; recta concentración.

   Si reflexionamos en lo anteriormente expuesto es fácil darse cuenta que el fin del budismo, la liberación del sufrimiento, sólo se puede obtener a través de cierta práctica de vida; en otras palabras, no es un dogma sino una práctica de vida lo que constituye el factor esencial de la liberación propuesta por el budismo. Lo que en el budismo significa sufrimiento y liberación es bastante diferente. Ello pude expresarse de la manera siguiente: si una persona está predominantemente motivada por la ambición, la avaricia, si él o ella será impulsado por un constante aumento de la ambición y nunca estará satisfecho, será esclavos de sus deseos. Sin embargo, él o ella se pueden liberar, en cierto grado, de su ambición, si pueden superar no solamente la ambición sino también el odio y las ilusiones, obtendrán bienestar, paz y libertad. Una cierta forma de vida ayudará a obtener este estado de bienestar. En el budismo sufrimiento significa “malestar”.  La meta del budismo es el bienestar, (como lo fue también el de Aristóteles y Tomás de Aquino) la paz y la alegría y no el placer en el sentido del hedonismo radical como erróneamente se supone. Incluso el Nirvana debe comprenderse en este sentido. Es un estado de gozo, de paz y de liberación.

Resultado de imagen de FILOSOFIAS ORIENTALES IMAGENES

   Uno de los antiguos comentarios budistas señala: “El Nibbana es paz como una de sus características; su función es no morir; o su función es confortar; se manifiesta como ausencia de signos o marcas de codicia, odio e alusión, o se manifiesta como no diversificación.

   Ahora veamos de cerca un concepto central en el budismo, el de pecado o mejor dicho los errores de la codicia, la ilusión y el odio.

   Que es necesario superar la codicia y el odio es un hecho que el budismo comparte con el judaísmo y el cristianismo. Lo que es nuevo en el budismo es la idea de que liberarse de la ignorancia es tan importante como los otros dos objetivos o metas; o para ponerlo en forma más precisa; sin la liberación de la ignorancia, la codicia y el odio no pueden superarse.

  ¿Qué significa liberarse de las ilusiones? Por ilusión el budismo se refiere a un raro y excepcional estado de auto-decepción. Por el contrario, el budismo asume que la mayoría de nosotros vive inmerso en las ilusiones; que tenemos un cuadro distorsionado e irreal de nosotros mismos y de los demás. La imagen común que tenemos del mundo y de nosotros mismos es esencialmente “sin sentido común”.

   Suprimimos el insight de la realidad dentro de nosotros mismos y fuera de nosotros y tomamos como expresión de la verdad un cuadro ficticio. Notros actuamos de acuerdo con este cuadro ilusorio y por lo tanto actuamos erróneamente. Para el budismo la penetración de la apariencia engañosa del fenómeno y el reconocimiento de la realidad es un factor central en el proceso de conseguir un estado de bienestar,que es la liberación del sufrimiento que la auto-decepción crea (junto a la codicia y el odio) crea.

Imagen relacionada


   El espíritu objetivamente libre de ilusiones tiene su principal campo de aplicación en el conocimiento de sí mismo y de los otros. El cómo es la verdad acerca de nuestra verdad interna como opuesto al vivir con racionalizaciones acerca de uno mismo y nuestros motivos, acerca del budismo, especialmente el camino del cultivo de la atención plena, al psicoanálisis de lo inconsciente sea el elemento distorsión de identificar el inconsciente con la pulsión o el instinto sexual. La meditación budista es esencialmente autoanálisis sin la presencia de la teoría freudiana del instinto pulsión.

   Buda y los maestros budistas fueron muy sabios para reconocer el hecho de que la liberación total de la codicia y las ilusiones es sumamente difícil de obtener; además al no estar interesados en los problemas focales, ellos no tenían la visión de una sociedad radicalmente diferente, como los profetas si la tenían. Como consecuencia de lo anterior, ellos no insistieron en que sólo existe una meta valiosa a alcanzar, sino que formularon dos tipos de metas: la radical de obtener el Nibbana y la meta limitada tendente a obtener el bienestar a través de la liberación óptima no total de la avidez, el odio y la ilusión. Nada puede mostrar con mayor claridad que el budismo no es un sistema nihilista, ni pesimista, y que rechaza la alegría, que este amplio concepto de la meta u objetivo del budismo. Esta meta es para los seres humanos el logro más alto y posible de madurez interior y llegar a lo que ellos pueden ser.

Resultado de imagen de FILOSOFIAS ORIENTALES IMAGENES
La filosofía oriental se encuentra integrada por las diferentes corrientes filosóficas y religiosas que se originaron en Asia del sur y Asia oriental. Es una filosofía que se propagó a partir de las invasiones ejecutadas por Alejandro Magno, dado que en la era helenística, se unieron elementos de la cultura griega y la oriental.

   Si se descartan algunos elementos dogmáticos que no son más que accidentes históricos, yo creo que el budismo es el sistema más racional que puede liberar al hombre de una buena cantidad de sufrimiento innecesario producto del modo de existencia orientado al tener y ayudarlo a desarrollar una existencia centrada en el ser. También hay que aclarar que el judaísmo y el cristianismo si se descarta el concepto de Dios, históricamente condicionado, podrían tener la misma función, pero con mayor dificultad porque todo el sistema está impregnado por el espíritu de la autoridad y por muchos rituales particulares y mitos, mientras que el budismo habla en el lenguaje universal del ser humano y la vida.

   La meta del budismo es la transformación del carácter a través del insight y de la práctica metódica y constante. El Budismo Zen no tiene como meta esencial la transformación del carácter sino una súbita experiencia que emerge e irrumpe a través de las percepciones de conceptos e ideas y produce una experiencia “pre-perceptual” similar a la que se obtienen por medio de algunas drogas o la concentración prolongada en un objeto. A pesar de que su raíz común es el budismo su desarrollo ha sido en direcciones diferentes. Esto no es accidental si nosotros consideramos que en Japón el Zen fue una religión de la clase guerrera. El budismo clásico fue casi completamente cubierto en su desarrollo histórico por una impenetrable maleza de superstición e irracionalidad que es difícil saber cuál fue su forma original.
(Erich Fromm)





No hay comentarios: