jueves, 12 de septiembre de 2019

¿DUELO DE TITANES? NO POR FAVOR




   Un servidor, tan utópico como Tomás Moro, pero de otra forma, piensa que la política es el arte de gobernar para todos. A ella se llega para servir, no para servirse, debe ser algo vocacional, que se viva por dentro y procurar que la situación de los gobernados mejore, con iniciativas productivas, no  realizadas de cara a la galería ni desde la soberbia ni la prepotencia. 

  La humildad es la más grande de las "virtudes" y la generosidad y el sacrificio personal en pos del bien común, deben ser las herramientas.

  Habría que hacer cambios importantes en el ordenamiento de la política de nuestro país: cambiar el sistema electoral, mandar al ostracismo la caduca ley D'Hont; hacer listas abiertas en las opciones electorales; que realmente haya independencia en los poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial); mandar al carajo la Disciplina de voto, que las leyes se aprueben porque son adecuadas para todos, no porque son proposiciones hechas por la cúpula, a veces ocurrencias de un cuasi demente presidente o gabinete gubernamental. Se debería vigilar que el sector público sea fuerte pero también eficiente para que los avispados de turno no puedan poner en cuestión su funcionamiento y opten por disminuir sus competencias y deriven los dineros públicos a la iniciativa privada o a centros concertados. Cada Euro debe ser bien empleado en la Educación, la Sanidad y los Servicios Sociales y la maquinaria que gestiona ese gasto público debe estar siempre engrasada para evitar el despilfarro. Las competencias deben estar bien definidas, para evitar las duplicidades.

   Las autonomías, bien gestionadas, pueden funcionar muy bien y acercan al ciudadano los servicios, la centralización de la gestión no es buena porque desatiende las necesidades particulares de las regiones (Comunidades autónomas).

   Las herramientas que entre todos hemos conseguido y construido en esta ya no tan joven democracia son aceptables, su utilización hasta ahora, en mi opinión, deja mucho que desear. Luchemos por hacer que funcionen y pongámonos las pilas de una puñetera vez. 

   A continuación expongo lo que he respondido en una red social a un buen ramillete de opiniones descalificadoras de simpatizantes de P. Iglesias ante  unas freses del candidato socialista a la presidencia del gobierno: 

   Pues mire usted por dónde, no estoy de acuerdo con los comentarios de muchos votantes de UP acerca de P.Sánchez. Opino que por una vez la izquierda debería unirse, UP debería realizar un acto de generosidad y dejar al margen su ambición de ocupar sillones, apoyar la candidatura del PSOE y después exigir que cumpla con un programa de Izquierdas, y si no lo hace bien P. Sánchez no apoyar sus propuestas. 

   Ir otra vez a elecciones va a disparar la abstención y eso será muy perjudicial para todos, sobre todo para la Izquierda. Es sabido que la derecha, aunque sea perniciosa, corrupta y hasta demoníaca, sí sabe cerrar filas y siempre se ha beneficiado de unos bajos índices de participación en todos los procesos electorales. ¿Es eso lo que queremos? 

   Las diferencias programáticas pueden ser grandes pero los progresistas de este país queremos que se haga una política que beneficie a todos, no que cada partido o coalición busque intereses sectarios.

   Es verdad que hay mucho por hacer, que la crisis, lejos de haberse superado, está dejando muchas víctimas por el camino, que las diferencias de clase son cada vez mayores, que la privatización de los servicios públicos es nefasta y la situación empeorará si la derecha vuelve a gobernar, que el sucesor del inepto Rajoy es peor todavía y sería capaz de llegar a acuerdos con el abyecto "Santi", el neonazi y con el dubitativo muñeco naranja y eso perjudicaría a todos. Por favor, pónganse de acuerdo y evitemos la repetición de las elecciones. 

   Un servidor sería el primero en votar en blanco por el hastío de verles a ustedes enrocarse en posturas tan obstusas e irreconciliables.

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