lunes, 9 de septiembre de 2019

DOS MIL AÑOS DESPUES

  
    
                              ¿Qué es y cómo funciona el Estado Islámico?


PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL ISLAM 

 "Los griegos han sido vencidos". Así comienza el sura XXX del Corán, que llama griegos indistintamente a los griegos de Alejandro Magno, al Imperio Romano de occidente y oriente y a los griegos del Bajo Imperio.

  En el siglo VII, dos grandes imperios, el bizantino y el sasánida dirimían sus diferencias en Siria y Mesopotamia, mientras que la Europa occidental cristiana estaba gobernada no solamente por reyes bárbaros, sino por tal ignorancia y oscuridad cultural, que la mayoría de los eclesiásticos apenas sabían el suficiente latín para poder decir misa sin excesivos gazapos. Entretenidos en sus guerras externas y sus querellas internas, ni el mundo cristiano ni el zoroástrico advirtieron el poderoso movimiento surgido a su alrededor, que comenzó por aglutinar las tribus dispersas de la estepa y el desierto de la península arábiga, de nómadas y agricultores paganos, para convertirlas en un ejército adorador de Dios que un día se alzó a la voz del Profeta para someter al mundo infiel.

   Veinte siglos después de que Ismael errara por el desierto, Mahoma, su descendiente directo, había exhortado desde la Meca a hombres y mujeres a la reforma moral y a someterse a la voluntad de Dios.

    En el año 634, Khalid y sus huestes derrotaron al ejército bizantino del emperador Heraclio. Un año más tarde, caía Damasco; y otro año más tarde fue Antioquía la que pasó a formar parte del Islam. Poco después, en Persia, Egipto y Jerusalén ondeó la bandera musulmana. En el año 707, los árabes llegaron al Indo, en el 708 se hallaban a orillas del Atlántico. Carlos Martel los detuvo en Poitiers en el año 732, cuando ya la Península Ibérica era musulmana. En 1187 Saladino retomó Jerusalén y, finalmente, el 29 de mayo de 1453, Constantinopla se rindió al Imperio Otomano.

  Pero la conquista musulmana del mundo cristiano no significó una ruptura intelectual en Siria, Egipto, Persia o Mesopotamia. La escuela de Alejandría continuó funcionando, aunque, a partir del siglo X, fue trasladando paulatinamente sus recursos al norte de Siria; en cuanto a la escuela de Gondisapor, creada al sur de Persia por aquellos herejes nestorianos expulsados de Edesa, tenía aún una importante misión que cumplir. La tradición de la ciencia y filosofía griegas se mantuvo viva en muchos lugares y durante muchos siglos, pero, hacia el siglo XI, se transmitían más en sirio que en su griego original.


   En Mesopotamia hubo una importante escuela tradicional de enseñanzas judías y otra persa que incorporaba elementos importantes de los saberes hindúes. Antes del siglo VIII, antes del primer gobierno musulmán, no era obligatorio traducir del griego al sirio y más tarde al árabe, puesto que ciencias y filosofía seguían en manos de griegos, persas y judíos. Además, la lengua árabe aún no había adquirido capacidad suficiente para poder expresar los conocimientos científicos y filosóficos de los vencidos. Fueron los califas Abasíes quienes, a partir del siglo VIII, impulsaron la traducción al árabe de lo que hasta entonces se expresaba en griego y sirio, haciendo de aquella lengua el vehículo adecuado para transmitir los conocimientos de la época.

   Con la ayuda de traductores tan prestigiosos como Hunyan ibn Ishaq (808 a 873), la renovada y enriquecida lengua árabe fue capaz de asumir y transmitir toda la cultura griega. Estudios familiares como la Retórica, la Poesía, el teatro y la historia fueron abandonados para abordar con entusiasmo la filosofía aristotélica, platónica y neoplatónica, así como la Medicina; las ciencias exactas, las Matemáticas y la Astronomía; las ciencias ocultas, la Astrología, la Alquimia y la Magia. El motivo de tal impulso fue probablemente que los califas comprendieron la necesidad de saber Medicina para poder controlar las enfermedades, y las ciencias exactas y ocultas para dominar la naturaleza. Al menos para intentarlo.

   La filosofía islámica se inició en el siglo IX con pensadores como Al-Kindi (796 a 874), que recomendó el reconocimiento de  la verdad, fuese cual fuese su procedencia. El resultado de tal pensamiento fue, no sólo la continuidad de la tradición helenística sino su posterior desarrollo en manos musulmanas. Ibn Abi Usarybi’a, historiador médico, tradujo el juramento hipocrático al árabe, añadiendo el nombre de Dios al de Asklepios.

   También en el siglo IX, el califato Abasí, que había hecho un mercado único de las tierras del Mediterráneo y  las del Océano Índico, reunió en un conocimiento internacional y único las tradiciones de Grecia, Persia y la India. Muchas de las ciencias fueron plenamente aceptadas por el mundo islámico, pero otras, como la Medicina, hubieron de pasar por el tamiz de sus estudiosos. Numerosos médicos se opusieron a la invasión de la Astrología y la Alquimia en el terreno de la Medicina y, en cuanto a la Filosofía, Aristóteles y Platón, aún sin cristianizar, plantearon un reto para las enseñanzas del Islam; el mismo desafío que supondrían más adelante para las de la Iglesia cristiana.

   Pero, al igual que el Cristianismo aportaría en el Siglo XIII a Alberto Magno y a Tomás de Aquino para liquidar el conflicto, el Islam tuvo sus filósofos, especialmente Al-Farabi, para explicar que la filosofía griega y la religión islámica no eran contradictorias. Una forma de conciliarlas fue entender que la filosofía pura no está al alcance de todo el mundo, lo que la convirtió en una actividad de élite, cultivada especialmente por algunos médicos que con tal motivo fueron, en ocasiones, considerados sospechosos.
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                            Imán musulmán, expone la postura del Islam ante los homosexuales.

                                                 ¿Es EL ISLAM una religión de PAZ?

                                   Estado Islámico lanza amenaza a España a través de un video

  


El imán de Al Azhar aprueba que se golpee a la mujer pero ‘sin romperle ningún hueso’

               Ahmed el Tayeb
   El Imán de Al Azhar durante una entrevista (Memri TV / Youtube) Redacción, Barcelona 

   El imán de Al Azhar, Ahmed el Tayeb, ha realizado unas polémicas declaraciones en un programa de televisión que ha conducido durante el mes sagrado del Ramadán. El líder religioso egipcio ha afirmado que una esposa puede ser golpeada siempre y cuando ningún hueso resulte roto. “El remedio que el Corán ofreció es golpear de un modo simbólico con el propósito de reformar pero sin causar daño, perjuicio o dolor”, comentó el imán ante sus telespectadores.

   El líder de la institución más prestigiosa del islam suní ha basado sus declaraciones en unas aleyas de la sura de las mujeres del Corán que dicen lo siguiente: “Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otros”. Y más tarde prosigue: “Aquellas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas”.

   Según El Tayeb, el hombre tiene “unas normas y límites” a la hora de pegar a una mujer: “No debe romperle un hueso, ni provocarle daños en un órgano o miembro de su cuerpo ni pegarle con la mano en la cara ni hacerle heridas ni causarle perjuicio psicológico. El objetivo es golpearle de una manera simbólica con el Swak [un pequeño palo de madera que se usaba antiguamente para limpiar los dientes] o el cepillo de nuestro tiempo”. 

   De este modo el máximo responsable de Al Azhar, con sede en el Cairo, ha vuelto a salpicar con sus declaraciones a la institución, que ha recibido críticas por el currículo escolar de la red de centros educativos que administra en Egipto. No obstante, la postura del imán aceptando la violencia contra la mujer como un medio para someterla a la voluntad del hombre es compartida por otros religiosos musulmanes.

                                         Mujeres del Estado Islámico, ´la prisión o la muerte´


¿Estado Islámico, Daesh o ISIS? ¿Qué diferencias hay?

 ¿Estado Islámico, Daesh o ISIS? ¿Qué diferencias


   El Estado Islámico está en boca de todos. Cada uno denomina de forma distinta al grupo yihadista:  Estado Islámico, DAESH o ISIS para referirse a lo mismo. La elección de uno u otro nombre no es casual, dado que cada término tiene sus connotaciones. ¿Qué significa cada uno?

Estado Islámico
   Es así como se autodenomina el grupo y por eso muchos evitan su utilización. Hace unos meses, algunos gobiernos hicieron un llamamiento a los medios de comunicación para que dejasen de utilizar el término Estado Islámico porque, argumentaban, ni se trata de un Estado ni es islámico. El Gobierno francés, por ejemplo, dejó de utilizarlo para no legitimar la reivindicación del grupo de no ser una organización terrorista, sino un Estado.
"No recomiendo usar el término Estado Islámico porque desdibuja las líneas entre islam, musulmanes e islamistas", argumentó en septiembre de 2014 el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius.


¿Estado Islámico, Daesh o ISIS? ¿Qué diferencias

          Un miembro del Estado Islámico en la ciudad de Raqqa.


   También el Gobierno de España ha dejado de utilizar la autodenominación del grupo terrorista como “Estado Islámico” porque eso conllevaría, en opinión del Ejecutivo, "legimitar" su existencia y sus acciones como un país que rige la vida de sus ciudadanos. El secretario de Estado de Seguridad, pidió públicamente "llamar a las cosas por su nombre", ya que el objetivo de que se autodenominen 'Estado Islámico' para que los demás les llamen así es el de "legitimar su organización como la única del territorio, la hegemónica y todopoderosa, separándose así del resto de formaciones terroristas".

   Un grupo de imanes británicos sugirieron al primer ministro británico, David Cameron, el uso de “Estado no islámico”, pero esta idea no ha cuajado pese a que también la apoyó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

DAESH

   Los países que han dejado de llamar Estado Islámico al grupo ahora lo denominan Daesh, acrónimo árabe de al-Dawla al-Islamiya al-Iraq al-Sham (Estado Islámico de Irak y el Levante). Los terroristas detestan esta denominación porque, en árabe, el sonido de esa palabra es parecido a "algo que aplastar o pisotear”. Dependiendo de cómo se conjugue, esta palabra también puede significar "intolerante" o "el que siembra la discordia”.
   Tal es el odio de los miembros del grupo a esta palabra que se dice que en los territorios que controlan se han producido ejecuciones a ciudadanos sólo por haberlo utilizado. Han amenazado, además, con cortar la lengua a quien les llame así. "Ellos lo perciben como un desafío a su legitimidad: un rechazo a sus aspiraciones de definir la práctica islámica para ser 'un Estado para todos los musulmanes' y -crucialmente- como una negativa a reconocerlos y tratarlos como tal", explica el analista de terrorismo internacional Evan Kohlmann.

                     https://big.assets.huffingtonpost.com/infografiaisis.jpg


   El embajador británico en Irak, Simon Collis, dijo que aquellos que hablan árabe utilizan el nombre Da'ish con una mezcla de ridículo y hostilidad. The Guardian subraya que los detractores de este término argumentan que no especifica el crucial componente islámico y los medios de comunicación anglosajones evitan utilizar el término DAESH en artículos informativos por su intención propagandística, dado que su uso lo han recomendado bastantes Gobiernos.

ISIS
   Tanto ISIS como ISIL son la traducción al inglés del acrónimo árabe 'Islamic State of Irak and the Levant' (ISIL) o el más habitual 'Islamic State of Irak and Syria' (ISIS). Es la más utilizada por la prensa anglosajona y la denominación más extendida en el mundo. La única diferencia con la denominación “Estado Islámico” es que añade la coletilla “de Irak y el Levante”, que el grupo pidió eliminar el año pasado.





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