martes, 20 de agosto de 2019

LA VIDA EN PINK




Pink Floyd


  
Biografía

    Grupo británico de pop rock, integrado originalmente por Syd Barret (Cambridge, Reino Unido, 1946), Nick Mason (Birmingham, id., 1945), Roger Waters (Cambridge, Reino Unido, 1944) y Richard Wright (Londres, 1945). El grupo pasó por dos etapas bien definidas, la primera con Roger Waters y Syd Barret como líderes creativos (papel que asumió el guitarrista David Gilmour cuando aquél fue expulsado por sus problemas con las drogas), y la segunda tras la marcha de Roger Waters.

   Principales herederos y continuadores de una línea que se hallaba ya en el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles, su estilo musical psicodélico y las espectaculares puestas en escena de sus conciertos les confirieron una personalidad propia dentro del mundo de la música popular, hasta el punto de ser considerados como los padres de un nuevo género que se denominó rock sinfónico; desde QueenDavid Bowie o Yes hasta Guns N' RosesChris Martin y Faith No More, los grupos e intérpretes coetáneos y posteriores que recibieron su influencia serían innumerables.

   Su popularidad mundial se empezó a gestar con la publicación, en 1973, del disco Dark side of the moon. En 1980 publicaron el que se convirtió en el disco más reputado del grupo, The Wall, del que tres años más tarde se extraería el filme animado del mismo título, protagonizado por Bob Geldof.

  En 1983, y coincidiendo con el abandono de Waters, cuyo excesivo protagonismo había enrarecido la convivencia en el seno del grupo, éste se disolvió. Cuatro años más tarde, Mason, Wright y Gilmour se reunieron de nuevo, lo que originó un proceso judicial entablado por Waters sobre la propiedad del nombre original. Resuelto el caso a favor de David Gilmour y compañía, el grupo Pink Floyd regresó al mundo de la música con un disco que se convirtió en un éxito inmediato, A momentary lapse of reason (1987).
   
   Sus ventas sobrepasan los 300 millones de álbumes vendidos en todo el mundo, 97,5 millones de ellos solamente en los Estados Unidos.

   Una de las bandas más importantes e innovadoras de Inglaterra fue este grupo de Cambridge, arquitecto principal de las texturas sónicas más imaginativas y atmosféricas encontradas en la psicodelia británica y el space rock. El germen de Pink Floyd procede de una banda de R&B llamada Sigma 6 (rebautizada posteriormente como T-Set y The Abdas) en la que se encontraban Roger Waters (nacido el 6 de septiembre en 1943 en Great Bookham, Surrey, Inglaterra), Bob Close, Nick Mason (nacido el 27 de enero de 1944 en Edgbaston, Birmingham) y Rick Wright (nacido el 28 de julio de 1943 en Hacth End, Middlesex), un grupo de compañeros que estudiaban arquitectura en la Regent Street Polytechnic.

   Con la llegada al conjunto de Syd Barrett (nacido el 6 de enero de 1946 en Cambridge), un antiguo amigo del colegio de Waters, se hicieron llamar Pink Floyd en homenaje a dos músicos de blues, Pink Anderson y Floyd Council. La formación definitiva del nuevo grupo fue Syd Barrett a la guitarra y voz, Roger Waters al bajo, Rick Wright a los teclados y Nick Mason a la batería.

   Tras experimentar tanto en directo como en estudio sus propuestas psicodélicas en los clubes londinenses, firmaron un contrato discográfico con la compañía EMI en 1967, en donde publicaron “Arnold Layne” (cara b “Candy And a Currant Bun”), su primer single que les proporcionó bastante éxito ya que consiguieron llegar al puesto número 20 en listas británicas.

 Mucho más triunfal (número 6) fue “See Emily Play”(cara b “Scarecrow”), el sencillo que precedió a su obra maestra en disco grande producida por Norman Smith, “The Piper At The Gates Of Dawn” (1967). En este LP predominó el trabajo de su líder absoluto, Syd Barrett, iluminado gustoso de los viajes interestelares que impregnó de extrañas, surrealistas y alucinógenas melodías sonoras que auguraban un futuro ilimitado a Barrett como compositor con temas como Lucifer Sam o “The Gnome”. Tristemente no sucedió así. La sumisión extrema del compositor al LSD provocó que su capacidad mental mermara con el paso del tiempo hasta convertirse en un vegetal mientras se encontraba en plena actuación. Este lamentable estado provocó que sus compañeros tuvieran que prescindir de su presencia en escena, confinando sus habilidades a la composición. Su deteriorio psíquico le impidió continuar en la banda y en 1968 Syd Barrett tuvo que abandonar el grupo siendo sustituido por el guitarrista Dave Gilmour (nacido el 6 de marzo de 1946 en Cambridge). Con posterioridad Barrett grabó dos importantes discos en solitario titulados “The Madcap Laughs” (1970) y “Barrett” (1970).

   Tras la marcha de Barrett, el papel predominante del grupo quedó en manos de Roger Waters.

   A Saucerful Of Secrets (1968) mostró una cierta continuidad sonora y temática con el disco anterior, pero sin el talento de Barret (del que incluían el tema “Jugband Blues”) resultó un trabajo de menor empaque a pesar de piezas como “Let There Be More Light”, “Set The Controls For The Heart Of The Sun” o “Remember a Day”.

  “Ummagumma” (1969), doble LP que combinó temas en estudio y en directo, la banda sonora “More” (1969) y el aprovechable “Atom Heart Mother” (1970) fueron cimentando la fama del grupo y el sonido denominado space rock o cosmic rock.

   El excelente LP Meddle” (1971), con temas como “Echoes” o “One Of These Days”, y la banda sonora de la película “El Valle” de Barbet Schroeder “Obscured By Clouds” (1972) fueron el preludio de Dark Side Of The Moon (1973) el disco más comercial hasta la época de los Pink Floyd que rompió de forma histórica las listas de ventas tanto europeas como americanas. En esta obra maestra encontramos piezas tan importantes como “Money”, “Time” o “Use And Them”.

  Su siguiente trabajo fue dedicado a su antiguo compañero Syd Barrett, Wish You Were Here” (1975). El disco fue otro gran éxito, no comparable a su predecesor a nivel comercial, pero de similar valía en el plano artístico gracias a temas como “Shine On You Crazy Diamond”.

  “Animals” (1977), álbum que afianzó el prestigio de la banda, y la ópera-rock The Wall” (1979), título mítico en su carrera con canciones como Comfortably Numb” o “Another Brick In The Wall” que vendió millones de copias, fueron los últimos trabajos publicados en el periodo de mayor esplendor de su larga trayectoria.

  Además de sus extraordinarios resultados comerciales, Pink Floyd gozaban de un espléndido reconocimiento por sus multitudinarios conciertos, con innovadoras actuaciones en directo que causaron furor en la época debido a su cuidada puesta en escena y sentido de la ambientación. El paso del tiempo provocó tensiones internas en la banda que se acrecentó con el cambio de decenio. El liderazgo de Roger Waters empezó a resquebrajarse ante la creciente enemistad entre Waters y sus compañeros de grupo, en especial David Gilmour y Nick Mason, quienes decidieron abandonar la banda tras el relativo fracaso de su último LP, “The Final Cut” (1983).

    Las tirantes relaciones empeoraron cuando el grupo volvió a reunirse en 1986 tras la publicación de varios discos en solitario de David Gilmour y Roger Waters. Esta reunión se produjo sin la presencia de Waters, lo que provocó un publicitado pleito que finalmente terminó perdiendo el bajista.

   Ese mismo año publicaron “A Momentary Lapse Of Reason” (1987), el primer disco de los Pink Floyd sin su carismático líder que consiguió ventas muy aceptables pero que carecía del enfoque globlal aportado por la figura de Waters.

   Los directos “Delicate Sound Of Thunder” (1988) y “Pulse” (1995), junto al disco en estudio “The Division Bell” (1994), continuaron la buena racha comercial del grupo a pesar de que estos nuevos trabajos palidecen ante sus momentos más inspirados.

   Roger Waters por su parte, tras la marcha de Pink Floyd, editó los estimables “The Pros And Cons Of Hitch Hiking” (1984), “Radio K.A.O.S.” (1987), “Amused To Death” (1997) y el directo “In the Flesh” (2000).

   El recluido Syd Barrett murió en Cambridge a los 60 años de edad el 7 de julio del año 2006. Fue incinerado. El 15 de septiembre del año 2008 Rick Wright falleció a los 65 años de edad a causa de un cáncer.

   En el año 2014 apareció un nuevo álbum en estudio: “The Endless River” (2014). Un año después David Gilmour publicó en solitario “Rattle That Lock” (2015) y se estrenó en cine el documental “Roger Waters The Wall”.

    En el 2016 se utilizó la canción de Pink Floyd, “Interstellar Overdrive”, en la banda sonora de la película “Doctor Strange” (2016). Roger Waters editó en el año 2017 el disco en solitario “Is This The Life We Really Want?”.

El Estilo PINK FLOYD


 Pink Floyd es conocido principalmente por el estilo espacial de sus composiciones y por sus elaborados álbumes conceptuales de mediados de los años 1970, pero lo cierto es que comenzaron como una banda mucho más convencional.
   Sus primeros años, dirigidos por Syd Barrett, estaban teñidos de la psicodelia imperante en aquel momento (finales de los años 60), aunque comenzaba a mostrar algunas trazas de los que se acabaría convirtiendo en el rock espacial característico de la formación. El consumo masivo de drogas como el LSD por parte de Barrett provocó que sus composiciones oscilaran entre las clásicas melodías de pop como «Astronomy Domine» y la experimentación de temas más largos como «Interstellar Overdrive», hasta el límite de que The Piper at the Gates of Dawn fue considerado como uno de los mejores álbumes psicodélicos jamás publicados. Las letras de este trabajo, divertidas y humorísticas y a veces emulando viajes espaciales como metáforas del sentimiento psicodélico, contrastan con el sonido envolvente del teclado de Wright y con las melancólicas líneas de guitarra de Barrett, dando un sonido general a menudo caótico y confuso.
    Con la publicación de A Saucerful of Secrets en 1968, el estilo de la banda dio un giro debido a la salida de Barrett de ella y a la entrada de David Gilmour. Definido como un álbum de transición, en él se mezclan las canciones psicodélicas semejantes a las firmadas por Barrett y piezas más experimentales, con influencias de la música clásica y que ayudaron a marcar el posterior sonido de Pink Floyd. En este álbum aparece la última canción compuesta por Barrett, «Jugband Blues». Los discos Music from the Film MoreUmmagumma y Atom Heart Mother siguieron explorando los sonidos del rock espacial que llevarían a su máxima expresión con posteriores trabajos.
   Atom Heart Mother es quizás el álbum más experimental de la discografía de Pink Floyd y uno de los más inaccesibles. La pieza homónima orquestal ocupa toda una cara del disco con sus más de 23 minutos de duración, mientras que «Alan Psychedelic Breakfast» reproduce los sonidos de un hombre preparándose el desayuno intercalados entre fragmentos instrumentales. Con Meddle, Pink Floyd comenzó a enfocar su propio sonido de manera directa. En él, la banda dejó de lado la orquesta de «Atom Heart Mother» y se sumergió en piezas largas y elaboradas, como «Echoes» o «One of These Days», firmando una de las mejores obras de su carrera y la mejor desde The Piper at the Gates of Dawn.


Concierto de Pink Floyd en 1973, poco después de la publicación de The Dark Side of the Moon. Obsérvese el grupo de coristas a la izquierda de la imagen, cuyo sonido es una parte fundamental de los álbumes más exitosos de la banda.

   The Dark Side of the Moon se convirtió en el álbum más vendido de la banda y uno de los más vendidos de la historia de la música. El nuevo cambio de estilo de la banda se hace patente de nuevo en este álbum, con canciones como «Money» o «Time» y con la aparición de coristas femeninas y del sonido del saxofón de la mano de Dick Parry.    Las texturas sonoras exploradas en este disco y las cuidadas atmósferas definieron el sonido clásico de Pink Floyd, con una mezcla de blues rockjazz fusiónrock psicodélico y art rock.
   La continuación de The Dark Side también fue todo un éxito en ventas y se convirtió en otro clásico del grupo. Wish You Were Here, con unas canciones dedicadas a Syd Barrett y otras dirigidas contra la industrialización de la música, contiene el tema «Shine on You Crazy Diamond», uno de los más conocidos de la banda y el más largo, que con sus casi 26 minutos tuvo que ser dividido en dos pistas, una al comienzo y otra al final del álbum. Esta canción está enteramente dedicada a Barrett, y termina con las notas de «See Emily Play», uno de los primeros sencillos del grupo compuesto por Syd. Otra de las canciones más famosas de Pink Floyd es la acústica «Wish You Were Here», también dedicada a Barrett y que constituye una de las piezas con más lirismo de la banda. El liderazgo de Waters se comenzó a imponer en la grabación de este álbum, y acabaría por ponerse ampliamente de manifiesto en los álbumes siguientes, especialmente en The Wall y The Final Cut.
   Animals es uno de los álbumes más oscuros de la época dorada de la banda, en el que Waters trata a la especie humana como cerdos, perros y ovejas, en una metáfora de la sociedad actual basada en el libro Rebelión en la granja. En este trabajo, la guitarra de Gilmour toma el papel protagonista, mientras que las aportaciones de Wright se reducen ampliamente, y las canciones son mucho más largas de lo habitual, ya que todas superan los diez minutos excepto «Pigs on the Wing», que viene separada en dos partes de minuto y medio cada una.

   Con The Wall, la supremacía de Waters en el control compositivo de Pink Floyd se hizo claramente patente. Con todo, es uno de los discos más famosos de la discografía de la banda y uno de los más vendidos de la historia, aunque no superó a The Dark Side en cifras. El disco es una ópera rock basada en una estrella de rock que se aísla del mundo a base de consumir drogas, construyendo un muro a su alrededor. Aunque Waters lo haya negado varias veces, el álbum parece una autobiografía suya, puesto que el protagonista, llamado «Pink», guarda varias similitudes con él. El disco está compuesto básicamente por canciones cortas de uno, dos ó tres minutos aproximadamente, unidas con piezas más largas como «Comfortably Numb» o «Hey You». La canción «Another Brick in the Wall» se alzó rápidamente como la canción más representativa del disco y una de las más conocidas del grupo, con un característico coro de niños cantando la línea «We don't need no education». Esta frase luego sería criticada y caricaturizada por artistas como Elvis Costello, en su disco Mighty Like a Rose. En The Wall es también famoso el solo de guitarra final de «Comfortably Numb», compuesto por Gilmour y, para muchos, uno de los mejores de la historia. The Final Cut, un álbum inicialmente pensado como un recopilatorio de los temas que no habían entrado en The Wall (y que incluso se iba a llamar Spare Bricks, «Ladrillos sobrantes»), fue definido como una mezcla entre los estilos de Animals y The Wall, y fue dedicado a la memoria del padre de Waters, muerto en combate en la Segunda Guerra Mundial. La temática de este álbum gira en torno a la Guerra de las Malvinas, y su composición —exclusivamente a cargo de Roger Waters— le otorga una supremacía absoluta al concepto lírico, dejando en un segundo plano al concepto musical. Según Allmusic, «solo puede ser comparado a The Pros and Cons of Hitch Hiking» (primer álbum en solitario de Roger Waters), debido a que la música «se empleó como textura, no como música».

   Con la marcha de Waters en 1985, el estilo del grupo dio un giro considerable, retornando al viejo estilo en el que se le otorgaba más importancia al cuidado de las atmósferas, con texturas de teclado y el sonido inconfundible de la guitarra de Gilmour, pero se echó en falta la habilidad de Waters como letrista. Esto se materializó en A Momentary Lapse of Reason, un álbum bien acogido por el público y compuesto casi enteramente por Gilmour, quien dejó más espacio al resto de miembros en el siguiente disco, The Division Bell. Este álbum acentuó el regreso a los tiempos anteriores a The Dark Side of the Moon, pues se pueden apreciar largas notas en el teclado y los efectos de eco que posee el sonido de la guitarra. Líricamente, el trabajo parece tener referencias implícitas a Waters y a la historia de The Wall, aunque predomina el tema de la caída del muro de Berlín. 
DISCOGRAFÍA

 

Álbumes de estudio

The Piper at the Gates of Dawn (1967)

A Saucerful of Secrets (1968)

Music from the Film More (1969)

Ummagumma (1969)

Atom Heart Mother (1970)

Meddle (1971)

Obscured by Clouds (1972)

The Dark Side of the Moon (1973)

Wish You Were Here (1975)

Animals (1977)

The Wall (1979)

The Final Cut (1983)

A Momentary Lapse of Reason (1987)

The Division Bell (1994)

The Endless River (2014)

Pink Floyd – The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

   Una de las piezas básicas de la psicodelia británica es “The Piper At The Gates of Dawn”, primer disco de Pink Floyd y obra magna de su principal responsable, el iluminado lisérgico Syd Barrett, que a base de potenciar su intrincada imaginería galáctica y surrealista con buenas cargas de LSD consigue roturar en campos sónicos nunca explorados con anterioridad a la publicación de este álbum, ubicando el rock en esferas espaciales con la creación del denominado space-rock.

   Envolventes trabajos de guitarra, incisivas líneas de bajo, atmosféricos y etéreos teclados, hipnóticos e insólitos efectos de estudio y textos de escenarios estelares, oníricos, infantiles, ácidos… Todo ello compacta un LP en el que la psicodelia alcanza su máximo apogeo sin despreciar la melodía pop (con construcciones vocales similares al estilo Who de “Sell Out”) en canciones como “Lucifer Sam”, “Matilda Mother” o “The Gnome”. La excepcional “Astronomy Domine” y el largo instrumental space rock “Interstellar Overdrive” define a la perfección el sonido particular de los Pink Floyd liderados por ese genio llamado Syd Barrett.

                     Astronomy Domine - Pink Floyd 


                                            Matilda Mother - Pink Floyd
Pink Floyd – A Saucerful Of Secrets (1968)



   Tras sorprender a medio mundo con “The Piper At The Gates of Dawn”, el grupo británico Pink Floyd publicó su segundo LP bajo dos importantes premisas: el derrumbe psicológico de su primer líder Syd Barrett y la entrada del guitarrista David Gilmour. Ambos compartieron trabajo en las diferentes piezas del álbum, aunque Barrett en mucha menor medida por su lamentable estado psíquico.

   La combinación hipnótica entre un poderoso bajo, los cimbales y el órgano es el inicio del estupendo tema de Roger Waters “Let There Be More Light”, corte que continúa en el desarrollo del space rock de naturaleza psicodélica y comunicación pseudomística que fascina no solamente por la cósmica interactuación instrumental, sino también por la susurrante y misteriosa factura vocal en armonía de Waters y Wright, contrapuestos con la pujanza de Gilmour.

   “Remember A Day” es una de las cumbres del álbum. Compuesta por Rick Wright en la época del “Piper…”, cuenta con una sideral, lacrimógena guitarra de Barrett y un melancólico piano del propio Wright, quien centra su relato en el poso memorativo de la niñez. Excelente tema.

   “Set The Controls For The Heart Of The Sun” exhibe el poderío, la densidad de texturas que Waters puede desarrollar en su escritura, mesmerizante a nivel vocal (de nuevo utilizando el susurro como vía de transmisión casi espiritual), mística en su esencia lírica, fascinante en su reiteración mantra… Maravillosa pieza continuada por “Corporal Clegg”, un admirable tema antibélico acometido con gran sarcasmo. La sátira está adornada por ardientes guitarras, un festivo kazoo, armonías sulfuradas con co-participación vocal de Gilmour y Barrett.

   “A Saucerful Of Secrets” es un largo collage instrumental compuesto de cuatro segmentos: Something Else, Syncopated Pandemonium, Storm Signal y Celestial Voices. Puede provocar diferentes efectos: o dormitar profundamente al oyente o que éste quede fascinado ante la escucha de sus heterogéneas disposiciones atmosféricas y experimentales. La verdad es que las emociones y sensaciones ofertadas en el paisaje sónico de la pieza cuenta con tránsitos de calado impresionable, en especial  “Syncopated Pandemonium”, con el letárgico golpeo de Nick Mason ante la quimera espacial de sus colegas.

   “See-Saw” es un reposado tema con ritmo casi de vals que vuelve a recuperar el mundo de la infancia, descansando en una bella imaginería y un tempo ensoñador y adormilado que contrasta con el instrumental anterior.

   “Jugband Blues” es la canción que cierra este infravalorado álbum y el último tema de Barrett para Pink Floyd. Estremecedor miramiento a su propia enfermedad y destino personal en una pieza en la que Pink Floyd, con Mason tocando el kazoo, estuvieron acompañados por varios miembros del Ejército de Salvación en la sección de metal.

                                          Pink Floyd - A Saucerful Of Secrets


Pink Floyd – Ummagumma – 1969: Reedición



   Se reedita “Ummagumma” (1969), un irregular trabajo de rock progresivo, experimental y psicodélico de Pink Floyd que en origen fue editado en Harvest como doble LP con sonidos en directo y en estudio. Producido por Norman Smith, la parte en estudio incluye la canción “Grantchester Meadows”, tema bucólico-lisérgico compuesto y cantado por Roger Waters.

                                                Pink Floyd, Ummagumma 

Pink Floyd – Meddle (1971)

   Un título importante en la trayectoria de Pink Floyd. Estamos ante un álbum de intensa densidad atmosférica, texturas foscas, voz laxa y relajante, desarrollos progresivos, fases altamente melódicas y ritmos calmos como los encontrados en la bucólica “A Pillow Of Winds” o en “Fearless”, hermosa canción finalizada con la afición del Liverpool entonando el “You’ll never walk alone”.

   La hipnótica “One Of These Days” es el punto de partida, un gran instrumental con pirotecnia guitarrera y una destacada labor en el bajo. En “San Tropez” mezclan ciertos aires cabareteros con elementos jazz, mientras que la curiosa “Seamus” es un blues de relleno con protagonismo perruno. El disco se cierra con la épica “Echoes”, fascinante travesía sónica de más de 23 minutos de duración en donde dan rienda suelta a sus ansias experimentales con multitud de efectos sonoros y complejidad en su estructura. Una extensa pieza de enorme significación en la carrera de esta influyente banda británica.

                                          One Of These Days

                               A Pillow Of Winds


                                                                     Fearless
Pink Floyd – Dark side of the moon (1973)


   Uno de los mejores trabajos de esta gran banda, para muchos el mejor de toda su carrera. Después de haber tenido que abandonar a su antiguo líder, Syd Barrett, por sus problemas con las drogas, el resto del grupo (con David Gilmour sustituyendo a Barrett en la guitarra) prosiguió con su carrera con gran éxito, sacando discos tan interesantes como “Atom heart mother” o “Meddle”. Puede ser que no fueran tan buenos como el genial “The piper at the gates of dawn” (de su época psicodélica con Barrett al frente del grupo), pero demostraron que Pink Floyd podía seguir sobreviviendo sin Barrett.

   “The dark side of the moon” fue un Lp muy arriesgado. Muchos se preguntaron porque un grupo con unos trabajos tan elogiados como los mencionados anteriormente, que seguían cosechando grandes éxitos y creando un estilo propio, cambiaron súbitamente de estilo. Si durante el resto de su carrera hubieran seguido componiendo discos como los anteriores, sin cambiar apenas de estilo, Pink Floyd ya ocuparía un lugar privilegiado en la historia del rock. Pero no fue así. Decidieron experimentar con nuevos estilos y lo consiguieron con éxito. Este álbum es el primer fruto de este cambio de estilo. Un trabajo más exitoso aún que los anteriores (23 millones de ejemplares vendidos) y realmente mítico.

   El disco comienza con una bien ejecutada introducción que después se empalma directamente con “Breathe”, una sencilla pero muy efectiva pieza. Le sigue, “On the run”, un tema instrumental, posiblemente el más prescindible de todo el disco, pero que encaja muy bien. A continuación se empiezan a oír unos enigmáticos relojes: son la introducción para el tema “Time” uno de los más celebres del álbum y de Pink Floyd, con un espléndido solo de batería al principio del tema, ejecutado a la perfección por Nick Mason, y con un David Gilmour en plena forma en la guitarra.

  La siguiente canción, “The great gig in the sky”, compuesta por el teclista Wright, es una hermosa balada, posiblemente la mejor composición que ha hecho Wright en toda su carrera.

   A ésta le sigue la canción más famosa y pegadiza del Lp, “Money”, una auténtica obra maestra de Roger Waters y una de las mejores canciones que ha dado Pink Floyd, menos compleja que otras, pero más alegre y rítmica. Después de la descarga de adrenalina en “Money”, aparece una composición muy relajante y moderada, “Us and them”, otra pieza fundamental del disco.

    “Any colour you like” es otra pieza instrumental que, como “On the run”, es algo prescindible pero encaja a la perfección dentro del conjunto. Y para acabar el álbum, dos canciones más de Waters, “Brain damage” y “Eclipse” (que por un tiempo iba a ser el título del disco), que suponen el final perfecto para este gran trabajo.

   Éste es, junto a “The wall”, el disco más famoso de Pink Floyd. Sin embargo éste suele gustar más por varias razones: es más sencillo pero tampoco en exceso; aquí todos los componentes escriben canciones (aunque Waters compone tres en solitario y escribe las letras) mientras que en “The Wall” es Waters el líder absoluto.

  Razones no faltan para oir este soberbio disco, imprescindible para cualquier fan de Pink Floyd que se precie.

                                      Pink Floyd - Dark Side Of The Moon


                         Pink Floyd - "Us And Them"


Pink Floyd – Wish you were here (1975)




 Tras el multimillonario “Dark Side of The Moon”, Pink Floyd retrotrayeron la mirada a su primer líder, Syd Barrett, para dedicarle desde su privilegiado estatus estelar este nuevo trabajo, un gran disco de rock progresivo de extensos y hechizantes temas rock con ligero soporte blues y opulentas texturas sónicas, expandidas con lacrimosas guitarras, etéreos teclados, flemáticos ritmos, atmosféricos sintetizadores, emotivas letras traspasadas con sensibilidad…


   El homenaje a su antiguo compañero con las magistrales y cautivadores suites halladas en las dos partes de “Shine your crazy diamond” y la hermosa melodía acústica de “Wish you were here” junto a una visión ácida de la industria discográfica encontrada en las dos canciones de menor impacto del Lp, como son la afligida “Welcome to the machine” (recargada con sintetizadores y efectos para identificar la maquinaria criticada, el tema brilla por la pesarosa forma de interpretar el texto) o la sarcástica y bluesy “Have a cigar”, la pieza más floja del disco que está cantada por Roy Harper, son las materias desarrolladas por la banda británica, que consolidaron con este álbum su patronazgo en el rock sinfónico.

                                       Pink Floyd - Wish You Were Here


                   Pink Floyd - Welcome to the Machine


                        Shine On You Crazy Diamond 


Pink Floyd – The Wall (1979) 



  Enorme, soberbio, excesivo, pretencioso, genial, enigmático, desfasado… no hay adjetivos para calificar este disco, una de las más famosas “óperas rock” que se ha hecho.

     Si miramos las letras fríamente, es la biografía de un músico de rock en plena decadencia, que se aísla del mundo con las drogas y construyendo un mundo alrededor, aunque se le pueden dar mil significados.

    Para empezar cabe destacar que este disco pertenece sobre todo al bajista, letrista (y por aquel entonces, también cantante) del grupo, Roger Waters, ya que el resto no aportó canciones (excepto el guitarrista David Gilmour, que colaboró con tres). Desde el emblemático, “The dark side of the moon”, Waters se fue imponiendo progresivamente al resto del grupo hasta ser el líder único e indiscutible.

   Parece ser que la idea del álbum le vino durante la gira del disco “Animals”, en la que tocaban en grandes estadios adorados como dioses. En uno de esos conciertos, un frenético fan le interrumpió chillando cuando Waters iba a tocar una canción, por lo que enfurruñado, escupió a dicho fan a la cara. Este hecho fue el desencadenante definitivo de este disco, que aunque Waters niega sus tintes autobiográficos, muchos se niegan a creerlo por las muchas similitudes que guarda en ciertos momentos con su vida.

   El primer vinilo (recordemos que es un doble álbum) abre fuego con la genial “In the flesh?”, una de las canciones más conseguidas (que vuelve a aparecer en el otro disco, sin el signo de interrogación, y con algunos pequeños cambios sobretodo en la parte central de la canción). El toque de Gilmour en la guitarra aquí se puede apreciar en la balada “The thin ice”, y la genial “Mother”, de letra realmente curiosa (aunque en realidad todas lo son).

   “Another brick in the wall, part 1” resulta eficiente, pero peca de excesiva duración en la parte final. Uno de los mejores momentos del disco es el enigmático helicóptero que se oye en “The happiest days of our lives”, que sirve de introducción a la famosísima “Another brick in the wall, part 2” (las dos canciones son una crítica al sistema educativo), que es sin duda la canción más famosa del disco y que vendió innumerables singles. Pese a que no es la mejor canción de Pink Floyd, el momento en que los niños empiezan a cantar (al final de la canción), se ha convertido en uno de los momentos más famosos de la historia del rock.

   El segundo disco empieza con otra gran canción, “Hey you”, en la que Waters nos demuestra que pese a no tener una voz demasiado apropiada como para ser vocalista (a diferencia de Gilmour), nos muestra un sentimiento de rabia y desgarro que éste a lo mejor no podría dar.

   Es también memorable el toque de guitarra española, al final de “Is the anybody out there?”, por no hablar de la excelente balada a piano “Nobody home”.

  Sin embargo, si tuviéramos que elegir la mejor canción del disco, “Comfortably numb” se lleva todos los puntos, siendo considerada por muchos como la mejor canción de Pink Floyd (el solo final de guitarra es realmente demoledor), y con razón.

   Tambien son muy recomendables “Run like hell” (en la que Gilmour nos demuestra que pese a no ser el líder, el puesto a la guitarra no se lo quitará nadie), “Waiting for the worms”, y “The trial” (que pese a que no será del agrado de muchos, sirve a Waters para demostrarnos su capacidad vocal, interpretando al juez, el acusado, el profesor, la madre y la mujer), cuyo final (los gritos de todo el público pidiendo que tiren el muro) resulta memorable.

   En resumen, una gran obra maestra (la última de Pink Floyd) altamente recomendable.

                                  The Wall - Pink Floyd Extended part helicopter


           pink floyd - in the flesh (subtitulada en español)


  PINK FLOYD - HEY YOU Subtítulos Español & Inglés


                 Pink Floyd - Another Brick In The Wall (HQ)


          pink floyd- Another Brick In The Wall (Part 2) 


                      Pink Floyd Comfortably Numb

 

Pink Floyd – A Momentary Lapse Of Reason (1987) 



   Año 1987. Este bodrio fue el primer disco grabado por Pink Floyd sin Roger Waters, quien decidió dejar la formación tras la flojera aséptica de “The Final Cut”, su primer trabajo de los años 80. Su segundo, “A Momentary Lapse Of Reason”, es un álbum nocivo para cualquier seguidor de la banda psicodélica y progresiva británica. Sintetizadores de feria con presupuesto recortado, cortes tediosos pop-rock de inicua radiofórmula mal estructurados, fláccidas voces de relleno sin emoción. Pink Floyd tocaron fondo en este olvidable álbum.

                                         Signs Of Life - Pink Floyd 

                                             Learning To Fly - Pink Floyd 


                                     
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A MONDY

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