miércoles, 31 de julio de 2019

LOS OJOS, TUS OJOS



verdes los tienen las Náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las huríes del Profeta
.

   Si hemos de creer a Bécquer --y los poetas no mienten--, habremos de incluir a Melibea entre los seres celestiales con quienes comparte el color verde de sus ojos. En la preciosa Rima, arriba citada, los ojos verdes son propios de las Náyades, las ninfas protectoras de la naturaleza verde y fértil, bosques, prados y ríos; son propios de las Huríes, seres celestiales, doncellas eternamente jóvenes y vírgenes, prometidas en el Corán a los buenos tras su muerte.



   Tus ojos, como los míos, como los de todos, no tienen memoria, las imágenes se guardan en otro sitio, pero, cuando te miras al espejo, saben que has llorado, porque reflejan la tristeza de momentos que has pasado, aunque no recuerdes el motivo. Diles que les hace falta creerse lo fuerte que eres, que lo que han sufrido ya es pasado, que tu fortaleza te va a permitir ganar la batalla importante, la que está por venir, de la que saldrás vencedora. Diles que si se han quebrado tiempo atrás en las noches de vigilia, por lo que otros te han hecho pasar, ya están restablecidos, yo lo veo, sólo falta que tú te lo creas. Hoy brillan como lo hace la luna en la noche clara, como brilla la mirada de un niño inocente, como la manzana recién recolectada y, el mérito es sólo tuyo, porque ahora estás bien, no te han tumbado.

   Ahora tu paso es firme y vas a conseguir lo que te propongas, aunque no sea fácil, aunque tengas que sortear obstáculos que a buen seguro encontrarás en el camino, nadie lo tiene fácil, pero el coraje que has atesorado a lo largo de la ruta recorrida va a hacer que avances más rápido de lo que nunca imaginaste. Ela, aunque no te conoce, te va a ayudar desde su atalaya, intuye tu valor y sabe lo que has pasado.

   Tus ojos sienten ahora, lo observan todo, te avisan y te salvan, te empujan y te invitan y tú sigues sus instrucciones, en silencio, porque ellos mandan. Pero tienes que creértelo. Tus ojos han aprendido a sonreír y ahora mandan ellos, se enteran de todo cuando amas. Ahora bien, tú tienes que avisarles que hay más cosas por ver, aún queda camino y amores por encontrar, que estén atentos, no vaya a ser que te indiquen el camino equivocado y tú procura no olvidar algo tan simple como importante: tus ojos son todo lo que está bien.
 A E.de T.

                                Art Garfunkel - Bright Eyes - Subtitulado en español

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy ha sido un día duro y lleno de verdad. Ke alegría llegar a casa y encontrar este texto y esta canción tan conmovedor. Mil gracias por ser así. Ojalá me deleites 1001 días más como ese cuento que nunca tiene fin.

Anónimo dijo...

Tengo ojos pero a veces me niego a ver. Tengo la necesidad de correr un tupido velo porque no acepto el mal, no acepto que lo que ven mis ojos sea parte de mi, del universo,... Es tan jodido ser un puto mortal... Con lo que ello supone, envidias, egoísmo, todo lo que yo no soy. Un saludo y gracias.