miércoles, 31 de julio de 2019

La Mente Dormida: LOS OJOS, TUS OJOS

La Mente Dormida: LOS OJOS, TUS OJOS: verdes los tienen las Náyades, verdes los tuvo Minerva, y verdes son las pupilas de las huríes del Profeta .    Si hemos de creer ...

LOS OJOS, TUS OJOS



verdes los tienen las Náyades,
verdes los tuvo Minerva,
y verdes son las pupilas
de las huríes del Profeta
.

   Si hemos de creer a Bécquer --y los poetas no mienten--, habremos de incluir a Melibea entre los seres celestiales con quienes comparte el color verde de sus ojos. En la preciosa Rima, arriba citada, los ojos verdes son propios de las Náyades, las ninfas protectoras de la naturaleza verde y fértil, bosques, prados y ríos; son propios de las Huríes, seres celestiales, doncellas eternamente jóvenes y vírgenes, prometidas en el Corán a los buenos tras su muerte.



   Tus ojos, como los míos, como los de todos, no tienen memoria, las imágenes se guardan en otro sitio, pero, cuando te miras al espejo, saben que has llorado, porque reflejan la tristeza de momentos que has pasado, aunque no recuerdes el motivo. Diles que les hace falta creerse lo fuerte que eres, que lo que han sufrido ya es pasado, que tu fortaleza te va a permitir ganar la batalla importante, la que está por venir, de la que saldrás vencedora. Diles que si se han quebrado tiempo atrás en las noches de vigilia, por lo que otros te han hecho pasar, ya están restablecidos, yo lo veo, sólo falta que tú te lo creas. Hoy brillan como lo hace la luna en la noche clara, como brilla la mirada de un niño inocente, como la manzana recién recolectada y, el mérito es sólo tuyo, porque ahora estás bien, no te han tumbado.

   Ahora tu paso es firme y vas a conseguir lo que te propongas, aunque no sea fácil, aunque tengas que sortear obstáculos que a buen seguro encontrarás en el camino, nadie lo tiene fácil, pero el coraje que has atesorado a lo largo de la ruta recorrida va a hacer que avances más rápido de lo que nunca imaginaste. Ela, aunque no te conoce, te va a ayudar desde su atalaya, intuye tu valor y sabe lo que has pasado.

   Tus ojos sienten ahora, lo observan todo, te avisan y te salvan, te empujan y te invitan y tú sigues sus instrucciones, en silencio, porque ellos mandan. Pero tienes que creértelo. Tus ojos han aprendido a sonreír y ahora mandan ellos, se enteran de todo cuando amas. Ahora bien, tú tienes que avisarles que hay más cosas por ver, aún queda camino y amores por encontrar, que estén atentos, no vaya a ser que te indiquen el camino equivocado y tú procura no olvidar algo tan simple como importante: tus ojos son todo lo que está bien.
 A E.de T.

                                Art Garfunkel - Bright Eyes - Subtitulado en español

martes, 30 de julio de 2019

La Mente Dormida: LA REALIDAD SILENCIADA

La Mente Dormida: LA REALIDAD SILENCIADA:          Maltrato a los Hombres: Una realidad silenciada por Monserrat Satorra    Un estudio realizado en Madrid sobre la violencia...

LA REALIDAD SILENCIADA


         Maltrato a los Hombres: Una realidad silenciada por Monserrat Satorra


   Un estudio realizado en Madrid sobre la violencia de género revela un incremento en la violencia doméstica contra los hombres.

   “En España, según las leyes nacionales el término violencia de género se utiliza exclusivamente para la atención a mujeres víctimas de maltrato por parte de un hombre, al revés es considerado un caso de violencia doméstica, lo que supone legalmente una pena inferior”, cita un reportaje escrito por Europa Press.

   En los últimos cinco años la violencia contra los hombres se ha posicionado en algunos medios de comunicación. Según expertos, las razones más frecuentes por las que los hombres no denuncian son: Falta de apoyo jurídico, falta de organizaciones que defiendan sus intereses, falta de reconocimiento por parte de la Administración de que existe el problema (baraja cifras de denuncias falsas por parte de las mujeres de un 0.01 %, lo que es sospechosamente falso, amén de esconder las cifras de hombres que resultan muertos o gravemente heridos a menos de las parejas o exparejas), problemas de credibilidad, falta de apoyo familiar y social, cultura social que ridiculiza a los hombres que sufren violencia.

  Es innegable que venimos de una sociedad patriarcal que ha discriminado a la mujer en todas sus funciones y aspiraciones, ha estado supeditada durante muchos años al hombre en lo referido  a la distribución de roles en el ámbito familiar, el acceso al trabajo y a puestos relevantes en cualquier tipo de organización, las remuneraciones salariales, el acceso a la formación e incluso en la convivencia a nivel doméstico y social.

   La violencia de género es una lacra en la que la mujer ha sido tremendamente perjudicada durante demasiados años, pero quiero reflejar aquí que no es la única víctima de este complejo problema. Los avances para que no haya ninguna víctima más, exigen el compromiso de todos. La la Ley Orgánica 1/2004 de medidas de protección integral contra la violencia de género me parece muy bien, y creo firmemente apropiado que haya una discriminación positiva hacia la mujer porque son muchas las víctimas mortales que se registran cada año, amén de las que quedan traumatizadas de por vida por el maltrato psicológico y físico que sufren en la convivencia de pareja o en relaciones esporádicas, por parte de cafres irredentos que deben someterse a las medidas punitivas que en cada caso merezcan y dicten los órganos jurídicos correspondientes. 

   Pero, ¿qué ocurre con los hombres que son falsamente denunciados por maltrato o violencia de género, o los varones que sufren maltrato psicológico a lo largo de su relación? ¿Adónde pueden acudir a denunciar o a solicitar ayuda? ¿Cómo, cuándo y quién resarce al varón maltratado o falsamente denunciado? ¿Por qué actualmente desde las instituciones o colectivos ultrafeministas se manipulan o esconden las cifras oficiales de falsas denuncias por violencia de género, así como las estadísticas de los varones que acaban quitándose la vida por el hecho de salir  escandalosamente perjudicados tras una separación o divorcio?

   Las cifras que desde la oficialidad se manejan de falsas denuncias por maltrato o violencia de género hablan de un pírrico 0.01 por ciento, lo que sirve para justificar la inacción o considerar que no supone ningún problema.



ALERTA DIGITAL
5/3/2016

Maltrato a los hombres, ¿una realidad silenciosa?



MÁS CRIMENES QUE EN 2014

   En el año 2015 el número de mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas fue de 57 frente a los 54 registrados en 2014 y 2013 y a los 52 que dejó 2012, cuando se registró la cifra más baja de feminicidios en España desde que comenzaron a recogerse estos datos, en 2003. En el mismo año la cifra de hombres muertos a manos de sus mujeres fue de 12, pero eso oficialmente es violencia doméstica, no de género.

1º- 05/ENE/15 CALATAYUD (ZARAGOZA) mujer mata a su marido invidente

   La arrestada había denunciado la desaparición de su esposo de 69 años, diciendo que había huido con 2000 €, finalmente  confirmó ser la autora de la muerte de su marido y determinó dónde se encontraba el cuerpo, en una tumba excavada en su propia casa.



2º 11/MAR/15 SEVILLA mujer mata a su marido y se suicida 
   Mata a su marido y a su perro y después se suicida en su casa de El Cuervo, en Sevilla.


3º 30/MAR/15 mujer mata a su marido y a sus dos hijos en GIBRALTAR estando de vacaciones (vivían en Málaga)

   Se incluye  en el listado aún habiendo sido cometidos los crímenes en el extranjero, porque la familia tenía su residencia en Málaga y sólo llevaban unos días en Gibraltar.  El crimen de Gibraltar fue cometido por la madre, según los expertos. Los informes forenses aseguran que el padre intentó proteger a los niños.  La mujer sufría una depresión postparto con episodios psicóticos. La madre mató a sus dos hijas y a su compañero antes de cortarse las venas. Los informes forenses aseguran que el padre del bebé intentó protegerles y presentaba heridas defensivas.


4º 7/JUL/15 Manzanares (Ciudad Real)  Muere un hombre apuñalado en Manzanares por su pareja, que está detenida. 



5º 21JUL15 Rincón de la Victoria (MÁLAGA)
Detenida una mujer de 83 años en Rincón de la Victoria acusada de matar a su marido con una muleta.


6º 30/JUL/15 Monzón (HUESCA)

   Una mujer mata a su pareja en Monzón tras clavarle un cuchillo en la pierna:
   La Policía detiene a una mujer en Monzón por la muerte de su compañero sentimental. Prisión para la mujer acusada del presunto homicidio de su compañero en Huesca. El hombre, de nacionalidad paquistaní, fue hallado muerto el pasado jueves, todo apunta a que la mujer le alcanzó una arteria con un cuchillo durante una discusión.


7º- 26/JUN/15 LEÓN

   Detenida por apuñalar a su ex marido tras una discusión. El hombre fue localizado en un parque de León con una herida en el costado. Él mismo alertó a la Policía de que se la había producido su ex pareja. La víctima falleció poco después en el hospital de la ciudad.

8º- JUL/2015  BILBAO

   Muerto a cuchilladas un hombre de 59 años en Bilbao. El fallecido vivía con su mujer, de origen colombiano, que se encuentra desaparecida y es la principal sospechosa del homicidio.

9º 20/SEP/15  FUENLABRADA (MADRID)

   Una mujer asesina a su marido en Fuenlabrada. Ha salido con un cuchillo en la mano a por su marido, que estaba fuera del domicilio, y le ha agredido en plena calle. Para cuando llegaron los servicios de emergencia, ya nada se podía hacer por la vida del hombre.


10º- 25/OCT/15   MANRESA (BARCELONA)

   Las investigaciones de las muertes de Manresa apuntan a que la mujer mató al hombre y luego se suicidó. Amigos del fallecido han señalado que la víctima quería dejar a su novia.


11º- 24/NOV/15   SEVILLA

Una mujer mata a su marido de un martillazo y luego se ahorca. http://www.elmundo.es/andalucia/2015/11/25/565563f4ca4741ac288b45a4.html



12º- 14/DIC/15   BILBAO

Detenida una mujer por matar a puñaladas a su marido en Bilbao. http://www.elcorreo.com/bizkaia/201512/14/detenida-mujer-matar-marido-20151214173428.html







El autor analiza la desigualdad que, a su juicio, provoca la legislación hacia los hombres o las mujeres lesbianas maltratadas


    La concienciación social sobre la lacra que supone la violencia de género es imprescindible, y afortunadamente así lo han entendido todos los agentes sociales y políticos, que en los últimos años han dedicado un gran esfuerzo en dar a conocer y luchar contra este auténtico terrorismo doméstico.
  Afortunadamente los medios de comunicación colaboran muy activamente en esta labor de concienciación social.
      En nuestro país, según la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género vigente, son calificados como de violencia de género los casos de violencia física o psicológica que impactan negativamente sobre la identidad, el bienestar social, físico o psicológico de las mujeres, siempre que estos actos provengan de un hombre que ha sido o es su pareja sentimental.
     Lamentablemente, dichos casos se llevan la vida de más de 60 mujeres en España cada año y esa realidad nos está impidiendo mirar más allá, a otras situaciones que no por ser menos visibles o comentadas dejan de estar ahí. Y es que esta tipificación se aplica en exclusiva a mujeres víctimas de maltrato por parte de un hombre, mientras que cuando el hombre es la víctima en un caso similar se considera violencia doméstica, lo que de entrada supone legalmente una pena inferior.
   Según los datos del Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y de la violencia doméstica correspondiente a 2013 y publicado en noviembre del pasado año por el Grupo de Expertos del Observatorio contra la violencia doméstica y de género del Consejo General del Poder Judicial, el número de mujeres muertas ese año a manos de su pareja o ex pareja fue de 54, mientras que la cifra de hombres muertos a manos de sus parejas o ex parejas fue de 6.
   La frialdad de las cifras no ha de servir para que sigamos obviando el artículo 14 de la Constitución que establece la igualdad de todos los españoles ante la ley, "sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". La necesidad de una protección efectiva de las mujeres maltratadas, que elimine este problema de nuestra sociedad y que ayude a concienciar a la ciudadanía en la lucha contra estos delitos, no debe justificar la desprotección de los hombres víctimas de casos parecidos. No se trata de desproteger a las mujeres sino de conseguir el mismo grado de protección para otras personas sometidas a circunstancias parecidas.
   No obstante, nos encontramos con diferencias de trato evidentes en cuanto a la atención a este tipo de casos en otros ámbitos, como demuestra el hecho de que exista un medio específico como es el servicio telefónico 016 de información y de asesoramiento jurídico dedicado a la violencia de género, donde se atiende en exclusiva a mujeres. ¿Por qué no aprovechar un servicio ya organizado y que da resultados magníficos para atender también a hombres maltratados, o a mujeres lesbianas maltratadas que al no ser víctimas de hombres no son protegidas por la Ley de Violencia de Género?
   Estas desigualdades se introducen en la citada Ley Orgánica 01/2004 y se han mantenido incluso tras la aprobación de la Ley orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Las medidas planteadas por la ley de 2004 creaban desigualdades en aras de solucionar un problema que se hacía cada vez más patente. Más de 10 años después éste sigue existiendo y la legislación sólo ha servido para silenciar una realidad que no por ser menos significativa estadísticamente deja de afectar también a personas.
   ¿Seremos capaces los españoles de darnos un gobierno que mire con otros ojos esta cuestión? Ahora es el momento de plantear cambios y, en este sentido, se hace cada vez más necesario crear un concepto de violencia familiar, o si se quiere violencia de género, pero que englobe todos los tipos de maltrato que se dan en el ámbito doméstico, sin establecer distinciones basadas en el género o la orientación sexual de las víctimas.

domingo, 28 de julio de 2019

La Mente Dormida: ANDRÉS Y SUS DUDAS I

La Mente Dormida: ANDRÉS Y SUS DUDAS I:                                                            Toc Toc - Trailer español    Andrés es un joven de 24 años, está soltero, ...

ANDRÉS Y SUS DUDAS I


                                                          Toc Toc - Trailer español


   Andrés es un joven de 24 años, está soltero, actualmente sin pareja y desde hace dos años trabaja sin sueldo en la granja avícola familiar, le dan semanalmente algo de dinero para sus gastos personales. Nació y se crió en la casa ubicada en el centro de la citada granja. Le fue bastante bien en la escuela con calificaciones de notable alto. Después tuvo varios trabajos como operario agrícola fuera del entorno familiar que compaginó con la realización de varios ciclos formativos relacionados con la agricultura y ganadería.

   Vivió un año con una chica que conoció en el instituto pero las cosas entre la joven pareja no fueron bien desde el inicio de la convivencia, principalmente por el carácter inseguro y poco detallista de Andrés. Tras la ruptura volvió a la casa familiar. Los dos últimos años ha trabajado echando una mano a su padre, con rendimientos poco satisfactorios. Cuando tenía 15 años su madre se suicidó en el curso de una prolongada depresión. Según el médico de la familia, ella sufría de trastorno bipolar. En el momento que ocurrió el hecho Andrés no mostró problemas aparentes en aceptar la muerte de su madre, probablemente porque entre ellos la relación no era muy estrecha, el chico nunca pudo contar con ella cuando pasaba por una mala situación personal habida cuenta de que ella tenía muchos periodos en los que no atendía nada que no fuera su propio  dolor moral. Tiene un hermano y una hermana que viven en la misma casa. Al año su padre se casó nuevamente y su esposa fue bien aceptada por los hijos, sin duda aportó optimismo y dinamismo a la familia que, hasta su aparición, parecía estar dominada por la paz de los cementerios.

   Por iniciativa de Lucía, su madrastra, Andrés fue remitido por el médico de familia al servicio de Psiquiatría del Hospital General de la capital, debido a su extrema lentitud e indecisión. Su condición había empeorado los últimos cuatro años. Se había encariñado con él al considerarlo el más débil de los hermanos. Durante este tiempo había estado atormentado con ideas de que podría haber hecho algo malo sin pensar o que podría haber perjudicado a otras personas. Sentía la necesidad de controlar su comportamiento para estar seguro de que no había causado daño a nadie. 

   La primera vez que notó este problema fue cuando estaba estudiando en la Universidad Politécnica. Vivía allí y permanentemente tenía el pensamiento, cuando lavaba la ropa, de que podría haber mezclado la ropa suya con la de otros compañeros. También temía haber usado dinero que le habían prestado o que le había sacado a otros estudiantes, aunque en realidad nunca pedía prestado y siempre se aseguraba de pagar todo lo que debía. Se sentía con la obligación de controlar permanentemente si había cerrado la puerta de su apartamento o apagado la luz y los artefactos eléctricos. De lo contrario pensaba que alguien podría verse afectado o que podía causar algún daño. Al final pasaba tanto tiempo controlando las cosas, que tenía poco tiempo para estudiar y dejó la universidad sin aprobar nada. 

   Al regresar a su casa la necesidad de controlar todo se agravó sobremanera. Casi no podía conducir porque si se cruzaba el vehículo con personas o animales en la carretera, debía pararse para comprobar si estaban lastimadas. No podía salir a cazar con su padre porque, después de cada disparo de su escopeta, se tenía que asegurar de que nadie a su derecha, izquierda o incluso detrás, hubiera resultado herido. Lo hacía aún sabiendo que esto no era posible. Su capacidad de trabajo disminuyó porque tenía que pensar minuciosamente en cada tarea antes de poder hacerla. Y debía controlar cada una; después de terminarla. Se le veía parado, inmóvil, con la mirada hacia abajo,  absorbido en sus pensamientos. Durante las conversaciones triviales hablaba muy poco porque se trababa en medio de las palabras. Cuando decía algo debía reconsiderarlo y controlarlo antes de continuar. 

   Trató de sobreponerse a la necesidad de controlar todo pero no lo logró. Gradualmente perdió la confianza en sí mismo, se sintió sin ganas de nada y fatigado, perdió toda iniciativa y pasaba mucho tiempo acostado en su habitación. No sentía la sensación de que estaba siendo controlado o influenciado desde afuera, y nunca tuvo alucinaciones.

   El primer día de consulta en la Unidad de Psiquiatría, Andrés se mostró reservado y algo distante con movimientos duros y desgarbados. Estaba vestido de manera correcta. Hablaba muy lento y respondía a las preguntas después de largas pausas. Se le veía un tanto deprimido y su autoestima era baja. La comunicación no tenía colorido emocional, pero aparte de eso su conversación no parecía perturbada. No se sospecharon síntomas psicóticos y no mostró formas de llamar la atención ni trató de sacar partido de la entrevista. Al final de la segunda entrevista tuvo cierta dificultad para retirarse y luchaba contra la compulsión de verificar si no se estaba llevando algo que no le perteneciera.

  Los síntomas de Andrés responden a los criterios para trastorno obsesivo-compulsivo con obsesiones y compulsiones de larga data, que se manifiestan de forma repetitiva y desagradable, y causan angustia e interferencia con el funcionamiento social e individual. Acepta que estos síntomas se originan en su propia mente, y que son ideas excesivas y sin razón. Al comienzo trató de superarlas sin éxito, y por último había desistido. Las compulsiones parecen ser predominantes, lo que puede especificarse por el cuarto carácter del código de la CIE-10: F42.1. Trastorno obsesivo compulsivo, predominantemente con actos compulsivos.

   El trastorno está acompañado por estado de ánimo depresivo, cansancio, falta de iniciativa, falta de confianza en sí mismo, y disminución de la autoestima, lentitud e hipersomnia, coincidiendo con un episodio depresivo leve (F32.0). La concurrencia de un episodio depresivo con un trastorno obsesivo-compulsivo no es poco frecuente. Un episodio depresivo moderado o severo puede estar acompañado por obsesión y compulsión como parte de ese trastorno, y si así fuera, el diagnóstico de episodio depresivo sería  predominante. Por otro lado, un trastorno obsesivo-compulsivo severo y discapacitante puede llevar a una reacción depresiva, coincidiendo con los criterios de episodio depresivo como diagnóstico subsidiario. En este caso, el TOC estaría antes, y el síndrome depresivo sería claramente secundario con respecto al primero. Por lo tanto el diagnóstico en el caso de Andrés es: F42.8:  Trastorno obsesivo -compulsivo, con predominio de actos compulsivos con diagnóstico subsidiario de F32.0: Episodio depresivo leve.

   En cualquier caso las etiquetas diagnósticas, importantes para establecer un pronóstico y el tratamiento a seguir, son irrelevantes de cara al paciente y su familia, por varios motivos: Porque contribuyen a la estigmatización y porque lo importante es que el paciente tome conciencia de que hay un problema en su vida que, una vez identificado, se puede tratar, se puede controlar y se puede minimizar sus consecuencias, eso sí, él es el principal responsable de los cambios a realizar: las resistencias a modificar los hábitos poco saludables, hacer que desaparezcan los prejuicios que alimentan sus inseguridades y también el rechazo a la socialización debido a malas experiencias pasadas.

     Si entiende, porque se le explica convenientemente, el camino a seguir y en el que le vamos a acompañar durante el tiempo necesario y no más allá, seguramente aceptará de buen grado, tomar una medicación si es necesaria o seguir un abordaje psicoterapéutico, o las dos cosas, que suele ser lo más conveniente. 

   Si lo percibe como una imposición que le ponemos desde la superioridad de una consulta, obtendremos rechazo, adherencia nula a las indicaciones médicas y psicológicas y en la mayoría de las veces abandonos que contribuirán a la cronificación del proceso de enfermedad.

                                           Mejor Imposible


sábado, 27 de julio de 2019

La Mente Dormida: ¿NOS OBSESIONA EL TIEMPO? I

La Mente Dormida: ¿NOS OBSESIONA EL TIEMPO? I:                         Jarabe De Palo - Tiempo La obsesión por aprovechar el tiempo     En la sociedad actual en la que vivimos...

¿NOS OBSESIONA EL TIEMPO? I


                       Jarabe De Palo - Tiempo




   En la sociedad actual en la que vivimos nos obsesiona el tiempo. Nos obsesiona aprovecharlo al máximo, que el tiempo sea siempre "productivo". Nos damos el permiso de las vacaciones estivales, pero llega septiembre y volvemos a las andadas de inmediato. La propia sociedad y las personas de nuestro alrededor nos hacen sentir inútiles o poco valiosos si no tenemos la agenda apretada.



   Al final tenemos tantas cosas que hacer y las hacemos tan deprisa que no podemos paladearlas y se nos escapan, se escurren entre los dedos y perdemos su esencia, aquella que nos puede enseñar cosas. No nos paramos a sentir, ni siquiera a pensar de una manera productiva, la acción nos atrapa.
   Todo ello, desde una perspectiva psicológica tiene consecuencias:
·               Los pensamientos obsesivos o las rumiaciones son más frecuentes, nuestro organismo está hiperactivado y es menos probable pensar con serenidad.

·                          La percepción del paso del tiempo es mucho más acelerada, sentimos que el tiempo pasa más rápido y tenemos la sensación de no haberlo vivido con intensidad. Esto nos puede general vacío e insatisfacción.

·              No tomamos contacto con nuestras emociones y nuestro cuerpo, la atención está en otra cosa, por ello es más difícil identificar lo que nos conviene o no desde una perspectiva emocional, lo que nos agrada, nos gusta, nos aporta, frente a lo que no. Es más difícil que podamos identificar sucesos emocionalmente relevantes. Y esto puede derivar en decisiones precipitadas y erróneas para nosotros y de igual manera, vacío e insatisfacción, ya que los estados emocionales pasan desapercibidos.
    
·                          Los estados emocionales pasan desapercibidos, pero nuestro organismo sigue sintiendo aunque sea de manera no consciente y este conjunto de emociones no expresadas, no resueltas, no vividas, se acumulan provocando un exceso de tensión, ansiedad y estrés.
   
·                        Desperdiciamos mil instantes meditativos en los aconteceres cotidianos que nos puedan ayudar a desconectar, relajarnos, estar en el presente. simplemente, disfrutar del café de la mañana, del camino al trabajo, de una sensación fresca en la cara al salir a la calle, de la sonrisa de alguien...

·                 Todo esto nos agota y acudimos a desconectarnos con actividades que quizá nos desenchufan pero no nos aportan: exceso de televisión, de redes sociales, de móvil...

¿Qué podemos hacer para no ser esclavos del tiempo?


1.       No te satures de tareas. en tu tiempo libre escoge dos o tres cosas por hacer, intenta dejar tiempo suficiente para esas actividades y poderlas hacer con calma.
2.       De las obligaciones o actividades que debes cumplir intenta buscar algo que te agrade, que te haga sentir bien y focaliza tu atención en lo positivo de esas cosas.
3.            Deja tiempo sin planificar, para descansar o dejarte llevar.
4.         Busca dos o tres cosas al día para ser muy consciente y vivir plenamente el presente: la ducha diaria, el camino a casa, el desayuno, el ratito de estar ayudando en los deberes a tus hijos...
5.            Intenta disfrutar del proceso más que del resultado.
6.         Recuerda que las mejores cosas de la vida no son cosas.

¡Que se pare el mundo que me bajo! 
   ¡Nunca es tarde para aprender y, lo que son las cosas de la vida, hoy he aprendido algo nuevo! Me alegro porque estaba equivocado. ¡Qué gran invento es internet! En lo que a mí respecta, ha venido a suplir a don MMM que cuando yo era un crío, me enseñó muchas cosas, a él le debo, por ejemplo, haber leído las aventuras y desventuras del «ingenioso hidalgo» de don Miguel de Cervantes, «El Quijote», cuando apenas si tenía 7 u 8 años y vestía pantalones cortos. Resulta que, desde hace años, tenía el convencimiento de que la máxima «¡Que se pare el mundo, que yo me bajo!» tenía su «copyright» en el movimiento estudiantil, inconformista y revolucionario que convulsionó el mundo y sirvió para romper con algunos estereotipos de una sociedad burguesa, rancia y decadente, y que tuvo su origen en la Universidad de la Sorbona parisina, durante el famoso mayo francés del 68, ¡y resulta que no!. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena!.  
    Hace un tiempo, no mucho, descubrí que el padre de la «criatura» -expresión- es el gran Groucho Marx, el mismo que dijo lo de «Nunca pertenecería a un club en el que admitiese a gente como yo» o lo que figura, como epitafio, en su lápida mortuoria: «Disculpen que no me levante», aunque hay quien asegura que no está enterrado en ningún cementerio sino que sus cenizas se esparcieron por Central Park, en Nueva York. Recordemos también aquella frase lapidaria suya: “Si no te gustan mis principios, tengo otros”. Hay quien, incluso, atribuye la «frasecica» de marras a Mafalda, lo que dudo porque «el papá» de la niña «inconformista y progre», Quino, era argentino y la filosofía de los argentinos es menos socarrona. Me inclino más por Groucho. En el mayo francés también se «decretó» el «estado de felicidad permanente», aunque el tiempo se ha encargado de demostrar que eso es una utopía. En aquella revuelta, los estudiantes abogaban por el «prohibido prohibir», porque -decían- «la libertad comienza por una prohibición». 
   Esta máxima, la de - Que se pare el mundo, que me bajo-, viene a decir que estamos hasta los «pelendengues» de cómo se gestiona una determinada situación y que no comulgamos con las alternativas que nos ofrecen quienes deben solucionar un desaguisado, de ahí que nos gustaría el imposible de bajarnos de un mundo en constante movimiento para poner en orden algunas cosas, sobre todo ideas, ya que, por nuestras convicciones -seguramente más simples que el mecanismo de un botijo-, consideramos que esas alternativas no se corresponden con lo que contemplamos como idóneo, aunque eso no quiere decir que estemos en posesión de la verdad absoluta, sino todo lo contrario, porque cada uno somos de un padre y una madre y vemos las cosas desde distintas perspectivas, porque, como dijo don Ramón de Campoamor, «en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira». 
   Al final me he «liao», ¿verdad?, por lo que voy a ver si remato esta historia de la mejor manera posible, no vaya a ser que mi amigo Juan Francisco, «Cartrile», me llame para quejarse, una vez más y con razón, de que no se entera de «na» de lo que escribo, mientras él tiene la «considerasión» de perder unos minutillos leyéndome.
   Pues mira, Juan Francisco, esta historia viene a «colasión» de que el personal «parese» estar más perdío que un pulpo en un garaje y más «colgao» que un abrigo en verano, puesto que confunde con una facilidad pasmosa lo que deben ser prioridades, por mucho que figuren en unos papeles, también conocidos como programas electorales. 

   Reconozco que no soy de los que se lee los programas con los que los partidos se presentan a las elecciones, sean del color que sean -los partidos, no los papeles-, pero sí que soy de los que se patea la calle cada día y, por ende, soy de los que ve los problemas y necesidades que tiene la gente. Problemas para los que los ciudadanos demandan soluciones con las que -bajo mi más que discutible punto de vista- se conseguiría una sociedad más habitable, más «vivible», pero que, sin embargo, se quiera o no, se desangra viendo como su patrimonio cultural se va por ese sumidero que se lo traga todo y que se llama desidia/dejadez. Me consta, porque lo he visto, que nuestros gobernantes pasean por las calles, pero en el bolsillo no llevan «una libretica» para apuntar las carencias/anomalías que, a buen seguro, ven, por lo que, cuando llegan a casa, se les han «olvidao». Así es que, ¡qué se pare el mundo, que yo me bajo!. ¿Lo comprendes ahora, Juan Francisco!

"Una Décima de Segundo"
Un momento en una agenda,
una décima de segundo más
vuela,
va saltando de hoja en hoja,
mil millones de instantes de que hablar…

Y es que no hay nada mejor que remover
el tiempo con el café…”
Antonio Vega

                                        Antonio Vega - Una Décima De Segundo