lunes, 10 de junio de 2019

¡¡¡TERAPIAS ALTERNATIVAS!!!






Muere la joven que dijo "la quimio es veneno, me trataré con dieta vegana"

 

  "He visto a amigos que reciben quimioterapia y se ven afectados de por vida. Es horrible. Estás envenenando tu cuerpo"

     La británica descartó la quimioterapia contra su cáncer de mama pese a tener opciones de curación.

  
   
   El riesgo de las pseudoterapias para atajar enfermedades como el cáncer ha vuelto a ponerse sobre la mesa con la muerte de Katie Britton-Jordan, una británica que rechazó tratarse con quimioterapia de su cáncer de mama para entregarse a diferentes técnicas sin aval científico.

     A través de su página creada en Facebook, Britton-Jordan y su marido fueron narrando el día a día en su lucha desde que le fue detectado su cáncer, un tipo triple negativo que le diagnosticaron en periodo de lactancia de su hija. Se trata, según explicaba, de una de las variantes más agresivas de este tipo de tumor, como le hicieron saber los médicos, pero la británica consideraba que la quimioterapia envenenaba su cuerpo y prefirió apostar por una dieta basada en frutas y verduras, suplementos con algas marinas, cápsulas de pimienta negra y especialmente, tratamientos alternativos.

                                                                 

   Así lo fue explicando en su página, donde colgaba fotos de su estancia en el centro mexicano Hospital Médico del Noroeste para tratamiento alternativo del cáncer.
    Allí podía verse con los pies sumergidos en sales del Mar Muerto, saunas a 100 grados, cámaras de oxígeno, terapia láser, terapia magnética (llamada par biomagnético) o con células dendríticas. Las fotos van acompañadas de numerosos sueros o compuestos colgados en el palo del suero con mensajes de ánimo o cariño pintados a mano por el personal del centro.

   Para costear estos tratamientos, Britton-Jordan abrió una página de microdonaciones y buscó la manera de recaudar la mayor cantidad de fondos posibles, llegando a sumar casi 20.000 libras. En otra actualización, incluso, admitió que le habían comentado los responsables del centro asistencial que necesitaba 3 tratamientos extras que suponían un 'desembolso imprevisto' de 10.500 libras.
    Pese a los esfuerzos económicos en terapias alternativas, que le hacían debilitarse cada vez más y que propiciaron que en unos meses su tumor doblara su tamaño inicial, el pasado mes de mayo el marido de Katie anunció su fallecimiento en la página de Facebook. "Me rompe el corazón escribir esto, pero el sábado 25 de mayo, Katie, con la misma gracia y fuerza que ella misma manejó a través de la vida, pasó pacíficamente a la siguiente". La propia Katie nunca había mostrado signos de arrepentimiento de su decisión, ya que afirmó que "si recibiera quimioterapia, creo que estaría casi en la cama. He visto a amigos que reciben quimioterapia y se ven afectados de por vida. Es horrible. Están envenenando su cuerpo".
     Las redes recuerdan la necesidad de recurrir a la ciencia. El caso de esta mujer de 40 años ha vuelto a encender las redes sociales, donde los detractores de las pseudoterapias han recordado una vez más que confiar en estos tratamientos es un engaño, además de económico, moral. Una de las críticas ha venido de Lucía, pediatra, que ha recordado que "ninguna dieta cura el cáncer. Ninguna. Distingamos entre prevención y curación, por favor. Que una mujer joven muera por esta desinformación es un fracaso de todos".

  También el usuario Darth Listillo ha lanzado un mensaje en Twitter donde además de recoger toda la historia de Katie, explica que su intención no es reírse de ella o de su elección, sino que "critico las pseudoterapias que lo único que hacen es dejarte seco económicamente mientras mueres. Katie pudo haberse tratado y tal vez lograr sobrevivir al maldito cáncer. Pero optó por usar la mentira en vez de la ciencia". Y aprovecha para recordar el caso de Carolina, una joven de Málaga con un tipo raro de cáncer que pedía incluso que experimentaran con ella en busca de una curación que le permitiera seguir disfrutando de la vida y que finalmente no llegó. "Por eso, huid de las pseudoterapias, de la homeopatía, de todo aquel que quiere curarte con dietas detox o medicina natural. Lo único que quiere es tu dinero. Nada más", asegura.

   Hace unos días me reenviaron un vídeo en el que aparece una ex-farmaceutica catalana dando una "conferencia" en la que hablaba de la Industria Farmaceutica y su mala praxis, como que se había cansado de dispensar medicamentos que son venenos para la salud de las personas. Su discurso es infumable, lo aguanté durante no más de diez minutos



   Esto es lo que contesté a la persona que envió el vídeo al grupo, apoyando a otro miembro del mismo que comentaba que sólo había aguantado 3 minutos de visionado y le instaba a que no mandara contenidos que sólo aportan desinformación y confusión:

 "Estoy de acuerdo con Zutano en el daño que pueden hacer personas tan cínicas y demagógicas. Respeto todas las posturas, cosa que esta exfarmaceútica no hace. Su discurso me parece demencial, yo la he aguantado 10 minutos. No defiendo a la industria farmacéutica que, en ocasiones comercia  en el macro-negocio de la sanidad, creo en la investigación científica que aporta medicamentos buenos y vacunas que han salvado muchas vidas en todo el mundo. Si no fuera por la industria farmacéutica la gente se seguiría muriendo de viruela, tifus, tuberculosis, lepra y SIDA, la mortalidad de algunos cánceres seguiría siendo altísima. La meningitis causó muchos estragos hace no tantas décadas. Soy consciente de que la sanidad pública oficial es mejorable y hay muchos garbanzos negros pero defiendo a sus profesionales, en las medicinas alternativas hay "gente buena" pero proliferan muchos charlatanes demagogos y desinformados que, con todos los respetos, habría que poner a buen recaudo.

Los peligros de las terapias alternativas

   Elegir una terapia alternativa para tratar una enfermedad grave puede retrasar el inicio del tratamiento eficaz y disminuir las probabilidades de supervivencia



   Las terapias denominadas "alternativas" o "complementarias" cada vez tienen más adeptos que buscan una opción distinta a la medicina occidental tradicional. Aunque algunas pueden ser útiles para aliviar algunos síntomas leves, hay que tener en cuenta que no se han demostrado eficaces para el tratamiento de enfermedades agudas ni graves y que, además, no están exentas de efectos secundarios. En este artículo se describe qué se considera una terapia alternativa o complementaria y qué peligro puede suponer para la salud. 

¿Terapias alternativas o complementarias?
   Dentro de las denominadas terapias alternativas, hay una gran cantidad de técnicas y procedimientos que cada vez más tiene más adeptos. Muchas veces se utilizan los calificativos "alternativas" y "complementarias" de manera intercambiable, sin embargo, son dos conceptos por completo diferentes según su forma de uso. Si se emplea una práctica no convencional junto con la medicina convencional, se la considera complementaria y, si esta se utiliza en lugar de la tradicional, se le llama alternativa. La mayoría de usuarios combinan los métodos no convencionales como una ayuda a la medicina occidental.

   El National Center for Complementary and Integrative Health de EE.UU. cifra en más del 30% de los adultos y cerca del 12% de los niños los que usan este tipo de terapias desarrolladas fuera de la medicina tradicional occidental o convencional. Uno de los objetivos de este organismo gubernamental que pertenece a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) es aportar evidencia sobre los enfoques de salud alternativos, para determinar qué ayuda y por qué, qué no funciona y qué es seguro. A grandes rasgos, los clasifica en tres grandes grupos:
·    Sistemas integrales, que abarcan la medicina ayurvédica, medicina tradicional china, homeopatía y naturopatía.
·      Las terapias naturales, que incluyen una gran variedad de productos como plantas, vitaminas, minerales y probióticos, a menudo vendidos como suplementos dietéticos.
·      Prácticas de mente y cuerpo, que incorporan un grupo diverso de procedimientos o técnicas administrados o enseñados por un practicante o maestro entrenado, como el yoga, la quiropráctica, la osteopatía o la meditación. En este grupo también están las técnicas de relajación, el tai chi, el qi gong, el reiki, la hipnoterapia y distintas terapias de movimiento, como el método de Feldenkrais, la integración estructural de Rolfing y la integración psicofísica de Trager.
Riesgos de las terapias complementarias y alternativas
   Las terapias alternativas, incluso las basadas en el uso de plantas, pueden provocar efectos secundarios indeseables
   
   Hay que partir de la premisa de que todos los tratamientos, incluso los convencionales, pueden tener riesgos. Sin embargo, cuando se trata de terapias sin ninguna prueba científica de su eficacia, como en el caso de las terapias complementarias o alternativas, el peligro se incrementa de manera exponencial.

   Este tipo de terapias -hasta las que se basan en el uso de plantas, productos naturales o suplementos "dietéticos"- no está exento de efectos secundarios e interacciones si se combinan con fármacos convencionales.
   Ante una enfermedad, sobre todo si reviste gravedad para la vida de la persona, como un cáncer, también está el peligro que supone oponerse o posponer un tratamiento que se ha demostrado eficaz científicamente y crear una falsa sensación de seguridad. Un reciente estudio publicado en JAMA Oncology señala que cuanto mayor número de terapias complementarias utilizan las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama, más probabilidad hay de que rechacen la quimioterapia. Y también apunta que cuando más se alarga el inicio de este tratamiento, las posibilidades de curación disminuyen.

  Otro aspecto que no hay que olvidar es que algunos terapeutas alternativos proponen abandonar la medicina tradicional con la promesa de que su procedimiento o técnica es más eficaz para tratar la enfermedad en cuestión.
¡Cuidado con las terapias alternativas para tratar el cáncer!
   Desde la Asociación Española contra el Cáncer advierten que hay que ser muy cuidadoso con las terapias alternativas y complementarias. Aconsejan que es fundamental informarse bien de los datos científicos sobre la eficacia del tratamiento y del riesgo que implica. Y es que, aunque existe una cantidad considerable de información científica que señala que algunos métodos complementarios podrían ayudar a controlar algunos síntomas del cáncer y los efectos secundarios derivados de la quimioterapia, los estudios científicos son limitados. Tampoco hay datos fehacientes que muestren que algún método alternativo consiga curar o frenar el cáncer e, incluso, prevenirlo.

   Por ello es vital no reemplazar el tratamiento médico convencional ni retrasarlo y, en el caso de que se esté tomando algún tipo de producto o se prevé utilizar, se consulte siempre con el médico o el especialista de referencia. También insisten en la necesidad de ser muy escrupuloso al escoger al profesional encargado de aplicar la técnica elegida.

Terapias Complementarias y Alternativas: Riesgos para los pacientes con cáncer




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