domingo, 9 de junio de 2019

RUSIA






RUSIA

           Introducción
         1. El surgimiento del zarismo (siglo XVI)
         2. Los Romanov (siglos XVII a XIX)
         3. El nacimiento de la Unión Soviética (1917-1924)
         4. La era Stalin (1927-1945)
         5. La Guerra Fría (1949-1985)
         6. Gorbachov y la perestroika (1985-1990)
         7. La era Yeltsin y la caída de la Unión Soviética (1991-1998)
         8. La era Putin (1999-actualidad)

   Introducción
     Si viajas a Rusia te encontrarás con multitud de palacios, jardines, museos o  monumentos dedicados a diferentes personajes de la historia rusa: príncipes como Iván el Terrible, dinastías como la de los Romanov, zares como Pedro el Grande o mandatarios más recientes como Lenin, Stalin, Gorbachov, Yeltsin o Putin.
   Para entender y poner en orden a cada uno de estos personajes, hay que tener en mente la cronología histórica del país con los hechos más relevantes acontecidos durante los últimos siglos. Dobles de muchos de estos personajes te los encontrarás en las zonas turísticas más concurridas y a cambio de una propina, podrás hacerte fotos con Lenin, Stalin o el mismísimo Putin.
   El Día Nacional de Rusia se celebra el 12 de junio, lo que vendría a ser el Día de la Independencia de Rusia, que tuvo lugar el 12 de junio de 1990. Es una fiesta joven y las principales ciudades rusas gozan de gran animación con conciertos por la calle, competiciones deportivas, inauguración de exposiciones y también muchos fuegos artificiales.

  1.   El surgimiento del zarismo (siglo XVI)
                                        Iván IV el Terrible, su historia real
                     

   El Príncipe Iván IV (1547-1584), más conocido como Iván el Terrible, conquista a los tártaros y a los kanatos de Kazán y Astracán y establece el zarismo en Rusia. Iván es el primero en llevar el título de zar y es considerado como uno de los creadores del Estado ruso.

   Sus mayores aportaciones a su país fueron la conquista de Siberia, la creación de un nuevo código legal, la centralización del poder en la capital y grandes reformas internas, como la reforma del ejército y la revisión del código legal.

   Se casó al menos siete veces, pero su matrimonio más importante fue el primero, con Anastasia Románovna Zajárina en 1547. Su reinado duró casi cuarenta años, el más largo de los zares rusos. También se le conocía como Juan IV de Rusia.

   2. Los Romanov (siglos XVII a XIX)
                          


1613-1645. Es elegido zar Miguel Romanov, finalizando un largo periodo de inestabilidad e intervenciones foráneas. Esta dinastía gobernará en Rusia hasta la revolución de 1917.

1682-1725. Pedro el Grande (medía 2 metros y 4 centímetros de altura), de la dinastía de los Romanov, gobierna Rusia hasta 1725. Introduce importantes reformas reorganizando el ejército y la marina. En 1721 Rusia se queda con los territorios de Estonia y Letonia después de décadas de guerra con Suecia.

1772-1814. Rusia conquista Crimea, Ucrania, Georgia y lo que más tarde se llamaría Bielorrusia, Moldavia así como partes de Polonia.
1798-1815. Rusia participa en la coalición europea contra la Francia de Napoleón y lo derrota en la invasión napoleónica de Rusia de 1812. La falta de comida y el clima extremadamente frío de Rusia contribuyen a la victoria. Este episodio de la historia rusa se refleja de manera extraordinaria en la obra de Tolstoy Guerra y paz.

1904-1905. La expansión rusa en Manchuria conduce a la guerra con el Japón y a la primera revolución rusa de 1905, que obligó al zar Nicolás II a conceder la primera constitución de Rusia y establecer un parlamento, la Duma.

1914. La rivalidad entre Rusia y Austria en los Balcanes contribuye al estallido de la Primera Guerra Mundial, en la que Rusia lucha junto a Gran Bretaña y Francia.

3. El nacimiento de la Unión Soviética (1917-1924)


                            
1917. La Revolución rusa supone el derrocamiento del régimen zarista y la instauración preparada de otro, leninista, que llevó a la creación de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia. El zar Nicolás II se vio obligado a abdicar y el antiguo régimen fue sustituido por un gobierno provisional durante la primera revolución de febrero de 1917. En la segunda revolución, en octubre, el Gobierno Provisional fue eliminado y reemplazado con un gobierno bolchevique (comunista).

1918. Los bolcheviques asesinan al zar Nicolás II y a toda su familia en Ekaterimburgo.

1922. Se constituye oficialmente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que en 1924 acaba siendo reconocida por Gran Bretaña, Francia e Italia.

1924. Muere Lenin. Su cuerpo es embalsamado. En la actualidad todavía puede visitarse en un Mausoleo en plena Plaza Roja.

   4. La era Stalin (1927-1945)
                                 


1927. Yósif Stalin llega al poder. Su Gobierno durará hasta su muerte en 1953.

1928-1929. Se aprueba el primer Plan Quinquenal. Comienza la colectivización y la industrialización.

1933-1934. EEUU reconoce a la URSS. La Unión Soviética entra en la Liga de Naciones.

1939-1940. Guerra entre Rusia y Finlandia que finaliza con la anexión de los estados bálticos.

1941. Los alemanes atacan la URSS durante la II Guerra Mundial que finaliza en 1943 con la rendición alemana en la batalla de Stalingrado (hoy Volgogrado), la más sangrienta de la historia de la humanidad con más de 2 millones de muertos.

1945. Las tropas soviéticas toman Viena y Berlín.

                            Apocalipsis Stalin Cap 1 El demonio

                                        Apocalipsis Stalin Cap 2 Rojo


                                      Apocalipsis Stalin Cap 3 El amo del mundo
 

   5. La Guerra Fría (1949-1985)
1949. La URSS prueba la bomba atómica.

1953. Krushov es nombrado secretario general en el Kremlin tras la muerte de Stalin.

1955. Conferencia cumbre en Ginebra con EEUU, Gran Bretaña, Francia y URSS. Se crea el Pacto de Varsovia.

1957. Lanzamiento del primer satélite Sputnik.

1959-1960. Krushov visita EEUU y pronuncia un discurso en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

                     



1961. En agosto Yuri Gagarin se convierte en el primer hombre en hacer un viaje al espacio. En octubre se construye el Muro de Berlín.

1962. Crisis de los misiles en Cuba como consecuencia del descubrimiento por parte de Estados Unidos de bases de misiles nucleares soviéticos en territorio cubano.

1963. “Teléfono rojo” entre EEUU y la URSS, enlace de comunicación directa entre ambos países, que sigue vigente en la actualidad. EEUU, la URSS y Gran Bretaña firman el tratado sobre prohibición de pruebas nucleares.

1964. Krushov es expulsado del Kremlin y Breznev se convierte en el primer secretario.

1970. Tratado de No Proliferación Nuclear.

1980. JJ.OO. en Moscú. 64 países boicotean los Juegos Olímpicos en protesta por la invasión soviética de Afganistán.

  6. Gorbachov y la perestroika (1985-1990)
                                    
1985. Gorbachov se convierte en secretario general del PCUS; se inicia el programa antialcoholismo (“ley seca”); Gorbachov hace un llamamiento a la reforma económica (perestroika).

1986. Accidente en la central nuclear de Chernóbil en Ucrania.

1988. Disturbios anticomunistas en las repúblicas bálticas. Inicio de la retirada soviética de Afganistán. Discurso de Gorbachov en la ONU anunciando importantes reducciones en las fuerzas militares soviéticas.

1989. En marzo de producen las primeras elecciones; los partidarios de Yeltsin y de Sakharov consiguen una gran mayoría de escaños en el Congreso. En noviembre cae el Muro de Berlín.

1990. Se concede el Premio Nobel de la paz a Mijaíl Gorbachov. Lituania se convierte en la primera república soviética en declarar la independencia. El I Congreso de los Diputados del Pueblo de la URSS aprueba la “Declaración sobre la Soberanía Estatal de Rusia”. Boris Yeltsin se convierte en el primer presidente ruso democráticamente elegido.


   7. La era Yeltsin y la caída de la Unión Soviética (1991-1998)
1991. Intento de golpe de Estado en Moscú. Gorbachov renuncia a su cargo de jefe del PCUS; Yeltsin se gana los aplausos internacionales al promoverse a sí mismo como un demócrata y por desafiar el intento de golpe de Estado de agosto de 1991 llevado a cabo por los comunistas de línea dura en el gobierno soviético. En diciembre, los presidentes de Bielorrusia, Rusia y Ucrania firman el Tratado para abolir la URSS y constituir la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Gorbachov hace pública su renuncia y la URSS deja de existir.

1992. El gobierno liberaliza los precios, la medida más importante en el paso de una economía soviética centralizada a una economía de mercado. El rublo se desploma; los precios se disparan; empieza la crisis económica.


                  
1993. Crisis constitucional que se inicia con el decreto del presidente Boris Yeltsin de disolución del Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia y el Sóviet Supremo de Rusia.

1994. Referéndum para ratificar la nueva Constitución rusa, la cual amplía los poderes del presidente. En diciembre, tropas rusas invaden Chechenia.

1996. Yeltsin es reelegido para un segundo mandato presidencial. Firma del acuerdo de paz en Chechenia. Las tropas rusas empiezan a retirarse de Chechenia.

1997. Yeltsin y Clinton se reúnen en Helsinki para discutir la ampliación de la OTAN. Se firma el  “Acta Fundacional sobre las Relaciones Mutuas, la Cooperación y la Seguridad entre la OTAN y la Federación Rusa”.

1998. Estalla la crisis financiera rusa.

   8. La era Putin (1999-actualidad)
                    

1999. Yeltsin dimite y declara que Vladimir Putin es su candidato preferido para sucederle en la presidencia de la Federación Rusa.
2000. Vladimir Putin es elegido Presidente de la Federación Rusa. Putin introduce siete distritos federales como nuevo sistema de gobernanza territorial. En agosto se produce el accidente del submarino ruso Kursk durante unas maniobras en el Mar de Barents y mueren 118 marinos.

2008. Dmitry Medvédev es elegido presidente de la Federación Rusa, mientras que Putin pasa a ser primer ministro. En agosto se produce el conflicto armado con Georgia motivado por las repúblicas secesionistas de Osetia del Sur y Abjasia. En septiembre la crisis financiera golpea a Rusia. Los precios del petróleo caen abruptamente lo que hace que la renta nacional disminuya de manera considerable.

2012. Putin gana las elecciones presidenciales. Los opositores salen a la calle de varias ciudades para protestar y cientos de ellos son arrestados.

2014. Conflicto con Ucrania. Las fuerzas rusas invaden Crimea, que luego votará en referéndum unirse a la Federación Rusa. En diciembre el rublo comienza a caer de manera rápida perdiendo la mitad de su valor en unos pocos meses.



HISTORIA DE RUSIA- LA URSS 


El príncipe bisexual que asesinó a Rasputín y desató la Revolución Rusa
   

   Tal y como dijo Fiodor Ivanovich Tiuchev “Rusia no puede ser comprendida con la razón”. Rusia es una experiencia única que debe vivirse y sentirse en primera persona. Sin embargo, para comprender verdaderamente la esencia de este gran país, es necesario también conocer los antecedentes que han marcado su presente. Sólo a través de la historia, es realmente posible llegar a conocer una nación, de forma auténtica y sin prejuicios. Nación de maravillosas tierras, de grandes pensadores, escritores, pintores y compositores que la han ido tejiendo y configurando, hasta llegar a nuestros días.

                                   RUSIA (El Imperio de los Zares)

Los grandes príncipes y los zares

   La historia Rusia comienza con la llegada de distintos pueblos a partir del siglo II, que posteriormente, derivarían en rusos, bielorrusos y ucranianos. El primer estado propiamente dicho fue la Rus de Kiev, el entonces centro político de Rusia hacia el año 862, comenzando así, la fusión de la cultura eslava y bizantina que se prolongaría durante los siete siglos posteriores. En el año 988 se adopta la religión cristiana tras bautizarse por su propia voluntad el Gran Príncipe de Kiev llamado Vladimir, quien era el jefe de las tierras rusas de entonces.

   A partir del siglo XII la Rus de Kiev se dividió en varios principados sin ningún jefe único.  Eran familiares, pero competirían por el control para finalmente terminar bajo el dominio mongol, hecho más conocido como la “invasión tártara”. A partir del siglo XIV, el principado de Moscú comienza a hacerse con el poder (prueba de ello es la victoria en la batalla Kulikovo contra los tártaros en el 1380) y en el siglo XVI se pone fin a la invasión con Iván IV “el Terrible”, quien pone el punto y final a la larga tarea de la unificación de las tierras y se convierte en el primer Zar, instaurando el primer cuerpo representativo feudal. La primera dinastía de los zares se llamaba Rurik que se cortó en el 1598 al no haber ningún heredero directo. 

   Entre el 1598 y el 1610 Rusia vive el período turbulento donde los autoproclamados, falsos y usurpadores tratan de gobernar el país. A esto se suma que los siempre poderosos terratenientes llamados boyardos (una especie de oligarquía) tienen sus intereses propios y tratan de colocar en el poder a quien más los respetaría. Los boyardos dejaron entrar al Kremlin de Moscú al gupo de Polonia y estos últimos tratan de gobernar el país hasta el 1612. Las milicias populares expulsaron a los polacos del Kremlin y los nobles y la iglesia deciden elegir al nuevo zar y dar el inicio de una nueva dinastía  con el apellido Romanov. El primero de ellos fue Miguel Romanov quien tenía tan solo 16 años.

   A finales del siglo XVII, con la llegada del celebérrimo Zar Pedro I “el Grande” nieto de Miguel Romanov, comienza una nueva etapa a través de la fundación del Imperio Ruso en 1721. Trasladó la capital a la actual San Petersburgo y fue el responsable de llevar la cultura occidental a tierras eslavas, así como de llevar a cabo ciertas reformas que darían poder y relevancia a Rusia en Europa, esfuerzo que posteriormente continuaría Catalina “la Grande”. Tras ganar la guerra Rusia al imperio Sueco se consiguió el acceso al mar báltico lo que permitió desde entonces tener acceso a todos los países europeos rápida y libremente.

   Pero a pesar de su acercamiento paulatino a Europa y de que se fueran tomando medidas aparentemente liberales como la abolición del feudalismo en 1861, las condiciones del pueblo seguían siendo desfavorables, hecho que provocaba una tensión cada vez mayor que, sumado a la escasez de alimento y a la culminación de su desastrosa situación tras la llegada de la Primera Guerra Mundial, daría lugar a la Revolución Rusa.

  La Primera Guerra Mundial costó a Rusia imperial varios millones de víctimas y pérdidas territoriales: Finlandia, parte de Polonia, Estonia, Letonia y  Lituania. Surgieron como estados independientes siendo antes parte del Imperio de la Rusia monárquica.
  
   Paralelamente dentro de Rusia en febrero del 1917 se produce la abdicación del monarca Nicolas II y la toma del poder por un gobierno provisional compuesto por varios grupos de burgueses, fue la  Revolución de febrero. Al caer la monarquía, regresan a Rusia los intelectuales exiliados como Lenin y Trotsky para preparar y llevar a cabo otra Revolución que quitaría al gobierno provisional y que lo sucedió en octubre del 1917.

   La Revolución rusa de octubre se convierte en la Guerra Civil que enfrenta a muchos grupos de políticas alternativas a la monarquía. Las fuerzas principales eran los blancos dirigido por los oficiales del abdicado Nicolas II contra los rojos encabezados por Vladimir Lenin y León Trotsky que convocan a los soldados, campesinos y obreros. La Guerra Civil rusa la ganó el ejército rojo y en ella murieron varios millones de personas de ambos lados. Durante la Guerra Civil rusa fusilaron al último de los zares, Nicolas II y toda su familia y se colocaron los bolcheviques (el nombre de la fracción del partido comunista que finalmente gana a otras) con Lenin a la cabeza en  1922, creando así, la Unión Soviética. Un Estado socialista dirigido por el Partido Comunista que abolía la propiedad privada e instauraba un modelo de economía planificada.
   
   Lo que antes de la revolución era el territorio de Rusia con el monarca a la cabeza, el nuevo gobierno del sistema comunista lo convierte en un gigantesco país conformado por 15 repúblicas, dándoles la autonomía y el derecho de la libre salida de la Unión. Este derecho dio  lugar en el año 1991 a la desintegración de la Unión Soviética y conversión en 15 estados independientes. Muchos de ellos nunca existieron como tales hasta  1991.

   Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin sube al poder (en contra de los deseos de Lenin, quien prefería a Trotsky) comenzando una época marcada por un gobierno dictatorial. Buen ejemplo de ello son los tristemente célebres Gulags y el Holodomor, una hambruna provocada por la exportación de trigo al extranjero con el fin de intercambiarlo con occidente a cambio de tecnología industrial. Se produce la industrialización masiva planificada a través de los “planes quinquenales”, basados en la “teoría de las fuerzas productivas”. La URSS en los años 1930 dio un salto en su economía nunca visto en Rusia antes, pero al mismo tiempo las represiones de Stalin ocasionaron millones de muertos. 


   La ideología del nuevo sistema político en el país era atea y se emprendió una fuerte propaganda antirreligiosa. Para ser partidario u ocupar cualquier puesto más o menos importante había que declararse ateo. Además se produce la expropiación de la mayoría de los templos cristianos, dejando a la iglesia sobre un 20 % de lo que ésta tenía antes. 

   En los años 1930 se produjo la colectivización de todas las tierras y los medios de producción. A lo largo del sistema comunista que duró desde el 1922 hasta 1991 fueron destruidos sobre el 30 % de templos, pero no las de mayor importancia histórica, y otros muchos pasaron a ser utilizados con otros fines laicos. Sin embargo, a pesar de unas condiciones muy difíciles, la iglesia como institución nunca desapareció y sobrevivió heroicamente dejando entre las filas del clero a los más fieles a su vocación. La religión nunca fue prohibida en la Unión Soviética y los sacerdotes tenían su carné como cualquier obrero o funcionario, pero ejercerla no era nada común ni fácil. En el año 1987, en la URSS se encontraba el 12,5 % de los templos activos respecto a la Rusia monárquica.

   La huella imborrable para la historia de Rusia fue la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la victoria de los Aliados supuso la de la Unión Soviética. La actuación de la URSS fue clave, ya que el ejército alemán nazi perdió el 90 % de sus bajas durante toda la guerra en el territorio ruso. El precio que pagó  la URSS fue muy alto, veinticinco millones de víctimas, el 60 %  civiles, que murieron en su propia tierra defendiéndola y el 40 % militares. En comparación EE. UU. perdió solamente 300 000 mil personas, todos militares. Los Estados Unidos de América fue el país que más se enriqueció al final de la Segunda Guerra Mundial y la URSS quedó en la ruina al dedicar todo lo que tenía  en la resistencia al ejército nazi.

   Según las decisiones concordadas en las conferencias de Yalta (1943) y Potsdam (1945), firmadas por los líderes de EE.UU., Inglaterra y la Unión Soviética, los representantes de los Aliados, el territorio de Alemania iba a ser dividido entre estos 3 países y como Berlín quedaba en la parte de la URSS, la ciudad alemana, también decidieron dividirla entre los países referidos. De esta forma los tres ganadores de la Segunda Guerra Mundial firmaron donde y quién controlaría en adelante el territorio del agresor alemán. Después este acuerdo internacional dio paso al levantamiento del famoso muro de Berlín en 1961, que erige la Unión Soviética para marcar el territorio que le correspondía. 
   
    Terminada la Segunda Guerra Mundial se produce una ruptura entre la URSS y el mundo occidental-capitalista (liderado por Estados Unidos) dando lugar a la Guerra Fría. Guerra que se caracterizó por el enfrentamiento económico, político, social e incluso tecnológico, tal y como fue por ejemplo, la famosa “carrera espacial”, por ver quién conseguía los primeros logros más allá de la superficie terrestre. Carrera en la que la URSS ganó una gran ventaja al poner al primer hombre, Yuri Gagarin, en el espacio en 1961.

  La Unión Soviética, a pesar de presentarse como una superpotencia mundial y haber pasado un período de gran crecimiento y esplendor económico, en 1980 se encontraba estancada y tuvo que moderar y actualizar su sistema político, tarea que emprendió Mijail Gorbachov. Resumiendo las políticas de Gorbachov se puede decir que fue un buen intento pero con mal resultado. Al empezar a democratizarse el sistema comunista, en la cúpula política se produjo la división entre los que se opusieron a las reformas (el partido comunista) y los liberales, que tenían como líder a Boris Yeltsin, entonces jefe de una de las 15 repúblicas de la URSS, la república Rusa. El 12 de junio de 1990, la República Rusa, matriz de la URSS, declaró su soberanía y la superioridad de sus leyes sobre las leyes de la Unión. Este hecho dio  inicio a la desintegración de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Cómo se produjo la disolución de la URSS

  En agosto 1991 los conservadores apartaron del poder a Gorbachev, deteniéndolo, para frenar la falta de control sobre la Unión. Al mismo tiempo Boris Yeltsin, jefe de la República Rusa, actuó en contra de los conservadores, quienes sustituyeron a Gorbachov. Cuando Gorbachev, jefe de la Unión, regresa en unos días a Moscú, ya no tiene ni autoridad ni respeto porque Boris Yeltsin parecía mucho más decidido. Por  iniciativa de Boris Yeltsin el 8 de diciembre se reunieron los representantes de tres de las 15 repúblicas de la URRS: la República ucraniana, la bielorrusa y la rusa. A puerta cerrada, a  espaldas del jefe de la URSS, Gorbachov, sin consultar con los representantes de las otras 12 repúblicas, declararon "el fin de la URSS como sujeto político y su disolución". De tal forma Mijaíl Gorbachov quedó sin estado y las demás repúblicas no tuvieron más remedio que seguir el camino marcado por las tres repúblicas referidas.

                      Los Últimos días de la URSS 


   Boris Yeltsin se quedó con la parte más grande y rica de la URSS que era la República Rusa, hoy llamada la Federación Rusa o simplemente Rusia. Rusia, desde entonces encabezada por Boris Yeltsin, pasó bruscamente a romper el sistema comunista y al capitalismo sin ninguna transición. La mayoría de las empresas y los bienes que eran 100 % estatales pasaron rápidamente a las manos privadas, lo que produjo una rápida aparición de la clase oligarca de nuevos ricos que influía sobremanera en el gobierno de Yeltsin. La mayoría de la población, los que no participaron en el reparto de lo que era estatal, ahora privatizado, quedó en un estado de pobreza no visto  desde la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en lo referido a lo económico, la falta de orden público y la justicia. La población del país empezó a reducirse por una bajada drástica de la tasa de natalidad. En casi todos los organismos gubernamentales de Rusia aparecieron consultores que procedían de EE. UU. 

   En 1999 Yeltsin nombró a Vladimir Putin como primer ministro y dimitió en el 2000. Putin gana las elecciones presidenciales desde el año 2000 hasta el 2018, cada vez obteniendo más votos. Empezando poco a poco, Vladimir Putin devolvió la estabilidad, seguridad, crecimiento económico y el orgullo nacional. Intentó encontrar la manera de que las grandes riquezas que ya se encontraban en manos de la oligarquía también favorecieran, en parte, al resto de la población, parece claro que no está teniendo mucho éxito. Aunque queda mucho por hacer, en la actualidad Rusia ha dado un gran salto comparando la situación del país con la de los años 90. Un país que, tras todos los vaivenes sufridos a lo largo de su historia, trata de encontrar un equilibrio y una continuidad cultural y artística, para no perder así, la genuina esencia que lo define.


Los perversos altavoces de Putin 

   La desinformación ha sido siempre una poderosa arma utilizada en tiempos de guerra por todos los contendientes. En tiempos de paz los regímenes autoritarios la manejan a placer. El control estricto de los medios de comunicación no les resulta suficiente. No les basta con censurar aquellas informaciones que consideran perjudiciales. Necesitan crear un estado de opinión favorable al poder o contrario a quien se considera enemigo o adversario, y la desinformación es un instrumento imprescindible.

   Vladimir Putin, el exfuncionario del KGB soviético, lanecesita desesperadamente y la usa con maestría. Por ejemplo, para alzarse en defensor de una Rusia milenaria y tradicional, respetuosa de unos valores que él dice defender, necesita poner a los rusos ante un espejo deformado en el que Europa aparece como algo peor que Sodoma y Gomorra. Para obviar los catastróficos efectos económicos de la anexión de Crimea  y de la presencia de tropas rusas en Ucrania necesita negar la existencia de dichas fuerzas. Y así en otras muchas cosas.

   Internet y las redes sociales son además un instrumento extraordinariamente eficaz para la difusión de rumores y a Putin no le faltan medios económicos para financiar todo tipo de altavoces manipuladores de la realidad. Mientras, la UE tiene que hacer enormes esfuerzos para crear una unidad que contrarreste los infundios que vienen de Moscú. Esta es la diferencia entre una autocracia y una democracia, por muy imperfecta que sea.




                        Multitudinarias protestas contra vladimir Putin en Moscú








                                          





No hay comentarios: