lunes, 3 de junio de 2019

LUGARES ABANDONADOS EN ESPAÑA I



Los 26 lugares abandonados más espectaculares de España
Laura Fernández
29 marzo, 2019
                             
                                                Sanatorio de Cesuras.

    Hemos encontrado 26 lugares abandonados en España que nos sobrecogen por su estampa y por su historia. Los hay de todos los colores y repartidos por toda la geografía: un barco fantasma, un castillo, una fábrica de armas, pueblos enteros, la residencia del dictador, una estación de tren… En fin, será mejor que lo veáis vosotros. ¿Conoces alguno más?
1.  El Barco Fantasma de Fuerteventura


      



        A la tripulación la rescataron con un helicóptero. Con el S.S. América no hubo nada que hacer, quebrado por la mitad. Un temporal brutal azotó el día 15 de enero de 1994 frente a la costa canaria. Su historia se encalló para siempre. El barco ya se había convertido en uno de los transatlánticos más lujosos de la United States Lines y bautizado por Eleanor Roosevelt, primera dama de USA en 1939. Estaba llamado a competir con el Titanic, cuyo final también conocemos.
   El SS América pasó a ser el U.S.S. Westpoint como barco de guerra durante la II Guerra Mundial. En el 1993, se quiso volver a convertirlo en un hotel de lujo frente a las costas de Bangkok, con el nombre de American Star. No llegó a su destino. Hoy en día quedan algunos restos invisibles en la playa de Garcey, municipio de Pájara. En Puerto del Rosario, capital de Fuerteventura hay un bar (8€ el menú) decorado con piezas del barco fantasma. Se llama “El Naufragio”.


2.  El Castillo del Infierno de la colonia Güell

     



     
                 


   Esta es la Torre Salvana, una fortaleza del s. X que se conoce como el Castillo del Infierno. Un nombre nada halagüeño que hace referencia a los fenómenos paranormales que algunas han afirmado presenciar.
   Se ha posicionado como uno de los lugares de culto del misterio para los de la ciudad condal. El otro, el Hospital del Tórax de Terrassa. En cualquier caso, se trata de un lugar emblemático, al inicio de una visita obligada para todos los vecinos de Barcelona. Se encuentra a la entrada de la famosa Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló.

      

3.  Belchite, ya no te rondan los zagales










   Las ruinas de Belchite son parte del patrimonio histórico español. En dos semanas se segó la vida a 5.000 personas, agosto del 1937, durante la Guerra Civil. Pese a que no está acondicionada la visita sin guía, visitan el lugar más de 10.000 personas al año. En 1964 los últimos vecinos del Belchite destruido abandonaron las ruinas y se mudaron a Belchite Nuevo. Desde entonces, han quedado como escenario de múltiples películas y documentales. “Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondan los zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres”, reza un cantar popular. Belchite se encuentra a 50 km de Zaragoza.


4.  El viejo aserradero de Ekai



         

    


                

          El Irati S.A. fue la empresa fundadora del aserradero de Ekai, hoy abandonado. Desde aquí se procesaban las maderas que cargarían luego el tren Irati, un centro dinamizador de la economía industrial navarra del s. XX. Cerró en 1990 y hoy el Gobierno de Navarra trabaja sobre un plan operativo para acondicionar la zona Aoiz-Lumbier al turismo: una red de museos, espacios culturales, centro de interpretación de arqueología industrial de la zona y recuperación del barrio del aserradero. Por ahora, sobre el papel. Ekai/Ecay se encuentra muy cerca de Aoiz, en Lónguida.


5.  Una antigua Fábrica de Armas









   Que en Orbaizeta hubiera una fábrica de armas no sorprende a nadie que conozca la historia de la zona. Se mantuvo en activo 10 años, del 1874 al 1884, pero intensamente. Se trata de una zona de conflicto, de frontera con Francia y cerca de los preciosos recursos naturales de la Selva de Irati. Esto es lo que escribió un agente francés en 1835: “Situado a dos leguas del Bidasoa, cerca de la Selva de Irati, tan renombrada por la abundancia y excelencia de sus maderas de construcción, y rodeada de numerosas fábricas que fabrican el mejor hierro conocido, que se vende a muy bajo precio”.
   
   En el Valle de Aezkoa ya hay constancia de una antigua e importante herrería en el s. XV. La Fábrica produjo cañones, munición y hierro de alabada calidad hasta la implantación de los Altos Hornos, a finales del XIX. Se estima que vivieron más de 150 familias en este emplazamiento de Irati, gracias a la capacidad productiva del lugar. Aunque en estado de ruina, está declarado Bien de Interés Cultural desde 2007. 



6.  Fuerte de San Cristóbal: la mayor fuga de presos de España


      





   El 22 de mayo de 1938 huyeron del Fuerte de San Cristóbal 795 presos republicanos. Seguimos en Navarra, en el escenario de la mayor fuga de presos de la Historia de España. Cayeron 221 en el intento. Había 2.497 reclusos en la antigua fortaleza. Todavía hoy algunos supervivientes dan testimonio del olor de los que probaron la libertad en Francia y el de la pólvora en los cuerpos esclavos de los caídos.
   Son 615.000 m de historia reciente. Se levantó en el siglo XIX y pasó a la historia en el XX. Oficialmente, el nombre es Fuerte de Alfonso XII, pero nadie se refiere a él así. Se concibió como una construcción estratégica para defender Pamplona tras la última Guerra Carlista. Su historia de cárcel terminó en 1945. El lugar se encuentra en el monte de Ezkaba, Artica.



7.  De balneario a preventorio antitubercoloso






   Aigües es el nombre oficial del municipio de Alicante en que se encuentra el Preventorio, un ex lujoso y reconvertido hotel balneario que se alimentaba por las aguas termales desde la sierra Cabezón de Oro. Se levantó en el s. XIX, cuando los españoles adinerados iban “a baños”, aunque se reconvirtió en un centro de aislamiento antituberculoso en el XX. Desde su abandono a mediados de siglo pasado, han crecido las leyendas en torno al preventorio, especialmente por las investigaciones esotéricas que se han realizado. En Aigües todavía hay fuentes termales, como la de la Cogolla, que superan los 37ºC.



8.  El Canto de Pico, residencia de Franco








    Tiene el aspecto de un escenario de película. El ambiente, apartado de la vida de Torrelodones, es tétrico. Y su pasado de angustia y personalidades todavía retumba: el histórico Antonio Maura murió aquí, bajando las escaleras. Durante la Guerra Civil, Canto del Pico fue tomado por los republicanos. Una situación envidiable: rodeado de naturaleza y a 1.022 m de altura dominando Torrelodones. Fue cuartel de Indalecio Prieto, quien dirigió la Batalla de Brunete.
   Ironías de la historia, el conde de Las Almenas, José María del Palacio y Abárzuza, propietario, regaló finca y palacio a Franco, que lo tomó como su refugio personal con cada aviso de atentado. Una valorada colección artística se perdió por el abandono y los incendios, ante la pasividad de los propietarios, descendientes del dictador, y la empresa británica que la adquirió en 1999 para un negocio que nunca se inició. Pasó de Monumento Histórico Artístico a Bien de Interés Cultural, una rebaja de categoría de la Comunidad de Madrid.




9.  El socialismo utópico de la Colonia de Sta. Eulalia







              



   La Colonia de Santa Eulalia ha pasado a la historia por enmarcarse dentro de lo que se llamó el “socialismo utópico“, una suerte de comunidad organizada equitativa y democráticamente. Llegó a ser casi autosuficiente. El impulso creador le llegó de Antonio de Padua Saavedra, conde de Alcudia y Gestalgar, influido por el socialismo utópico de las colonias industriales desarrollado en Cataluña. En 1887 se declaró “Colonia Agrícola de Primera Clase con el fin del cultivo, recolección y elaboración de productos agrícolas”. 
   Un teatro, un economato, una fábrica de harinas, otra de alcohol, administración de correos, jardines, almacenes, escuela, estación de ferrocarril, un casino, el palacio de los condes. En la mansión, todavía se distinguen las dependencias: el salón, el despacho, la biblioteca, las 12 habitaciones y el patio central. La Colonia de Santa Eulalia se encuentra entre Sax y Villena, en Alicante.





10.   “Queda inaugurado este pantano… y abandonado este pueblo”


         


        




   El pueblo de Escó es la historia de una expropiación en la década de los sesenta. El objetivo fue construir el embalse de Yesa, entre Navarra y Aragón. Sin embargo, Escó está en Zaragoza, comarca de Jacetania, en el límite fronterizo con el Reyno. Catalogado como pueblo abandonado, Escó contaba hasta 2010 con cuatro habitantes: Félix Guallar y sus tres hijos, pastores. Félix falleció en 2010. Algunas sequías severas, como la de 2005, mostraron lo que fueron las mejores tierras de labor del pueblo. Para la construcción del embalse también se ordenó abandonar los pueblos vecinos de Ruesta y Tiermas.




11.   La historia de Castilla, abandonada




                    
  
  

   Lo que ha crecido en el claustro del Monasterio de San Pedro de Arlanza es un árbol de 16 m de altura y 100 años de edad. Pero el monasterio tiene más edad: 1100 años. Se mantuvo a pleno rendimiento desde el s. X hasta 1835, con la desamortización de Mendizábal. Fernán González, gentilhombre que llena la tradición oral de los cantares de gesta, lo mandó construir. Se dice de Fernán González que fue fundador de Castilla y que sus restos, junto con los de sus esposa Sancha, reposan bajo esta tierra. El Monasterio se encuentra en Hortigüela, en Burgos. 



12.   Próxima estación: fantasma



           






   Una estación de tren abandonada tiene un no sé qué de interés extra. A pesar del silencio y la quietud, uno se imagina a los pasajeros hablando en el andén, o despidiéndose, al relojero y al limpiador de botas, al maquinista y, en fin, toda una escena de emociones de cualquier aeropuerto. De hecho, la estación de Canfranc unía España con Francia, atravesando los Pirineos.
   Se inauguró en 1928, con la presencia del rey Alfonso XIII, pocos años antes de exiliarse. Un tren descarriló en 1970 y provocó el derrumbe del puente de L’Estanguet, lo que aisló la estación del tráfico internacional. En 2007 se iniciaron los acuerdos y labores para reconvertir la estación en un hotel de lujo, aunque sigue paralizado el proyecto. La estación de Canfranc se encuentra en Huesca, en un paraje excepcional.

13.   Un pueblo silencioso


  

    Corbera d’Ebre (Tarragona) es una fotografía de cómo quedó el pueblo tras la guerra. De cuánto sufrió su población. Corbera d’Ebre fue un pueblo pequeño, agrícola, monótono. De julio a noviembre de 1938, en el frente de la Batalla del Ebro, se perforaron fachadas y destruyeron calles con bombas.
    Bajo la Muntera, la loma sobre la que se asentaba, las familias formaron un pueblo nuevo. Del pueblo abandonado de Corbera d’Ebre hoy destaca tanto el silencio como la vieja iglesia de Sant Pere, del s. XVIII. Es un símbolo de la paz. Hay una escultura con forma de bota militar “para que nadie la vuelva a calzar”, como indicó el artista, Joan Brossa. En 1992 se declaró Bien de Interés Cultural.





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