domingo, 14 de abril de 2019

K.COBAIN ¿Y SI ÉL NO LO HIZO?


   
   
   Pocos personajes del panorama musical de la segunda mitad del siglo XX han generado tanta controversia como Kurt Cobain. Su carrera con el mítico grupo Nirvana fue ciertamente corta, sólo grabaron tres discos de estudio, el mejor de ellos fue sin duda Nevermind, considerado por la crítica especializada como una aportación crucial a la historia del Rock. Parece claro que no era un virtuoso de la guitarra, su voz rota no resulta muy estética, pero sus magistrales composiciones, su aura que oscila entre lo místico y lo inaccesible y su físico indudablemente atractivo daban una fuerza increíble a sus actuaciones en directo y escuchar sus discos provoca a veces un efecto embriagador, sin necesidad de tener acceso a ninguna de las sustancias de abuso que tanto él como otros genios de la música consumían con demasiada frecuencia.
    
    Dejo para más adelante los resultados del estudio que desde hace algún tiempo estoy haciendo sobre la psicopatología y personalidad de Cobain y otro ramillete de músicos geniales que murieron de forma violenta, por suicidio o sobredosis de sustancias psicoactivas, en edades muy tempranas. Sólo puedo adelantar que un número estadísticamente significativo de ellos vivieron sus últimos días a la edad de 27 años y este hecho puede tener distintas explicaciones, desde lo esotérico y cabalístico hasta lo estrictamente científico.                          

   En abril de 2014 apareció en el diario El País un estupendo artículo de Iñigo López Palacios, justo 20 años después de la trágica muerte de mi admirado músico de Aberdeen-Seattle, Washington, Kurt Donald Cobain:


Agente del Dpto. de Policía de Seattle mostrando el arma con la que "supuestamente" se quitó la vida Kurt Cobain.
  
Su cadáver fue encontrado el 8 de abril de 1994 en una habitación de su mansión a orillas del lago Washington. La autopsia reveló que se había disparado en la cabeza tras inyectarse una dosis de heroína. No fue posible precisar la fecha. A efectos legales fue el día 5. Tenía 27 años. Los allegados pasan de puntillas por esta efeméride macabra. Nada de Dave Grohl y Chris Novoselic, sus compañeros de grupo. Su viuda, Courtney Love, asegura que prefiere celebrar el cumpleaños que su muerte y habla de proyectos: un biopic, un documental y, agárrense, un musical en Broadway.

Kurt Cobain con sus compañeros de Nirvana, Dave Grohl y Chris Novoselic, en 1991

   Este último es sólo una posibilidad; la película, un proyecto; el documental está en marcha. “Tenemos la esperanza de que será el The Wall de esta generación: una mezcla de animación e imagen real que permitirá experimentar a Kurt como nunca antes, es ambicioso”, declaraba su director. Lo más parecido a una celebración es la inclusión de Nirvana en el Rock'n'roll hall of Fame, en la ceremonia anual, que se celebra el 10 de abril, serán admitidos junto a Peter Gabriel, Cat Stevens, Kiss, Hall & Oates, Linda Rondstadt, E Street Band, y dos managers: Andrew Loog Oldham (Rolling Stones) y Brian Epstein (Beatles).

    Sí, Cobain ha sido fagocitado por esa industria que decía odiar. Porque lo importante de Nirvana no fue tanto su éxito como su declaración de guerra a lo que llamaban 'música corporativa'. Contraponían valores como honestidad al puro negocio. Pretendían que el rock fuera tomado por grupos de inadaptados con guitarras y durante un tiempo pareció que lo habían logrado. El 21 de septiembre de 1991, Nirvana, un semidesconocido trío de Seattle publicaba Nevermind, su segundo disco, primero en una multinacional. El vídeo del sencillo Smells like teen spirit, se estrenó en 120 minutes, programa de música underground de la cadena MTV que llevaba años emitiéndose de madrugada. Tiene tanto éxito que pasa a rotación diurna. Allí explotó. Nevermind vende tres millones de copias en tres meses. Hoy lleva más de 10.

 K. Cobain durante un concierto

   A la industria discográfica le pilló desprevenida. ¿Quién iba a esperar que lo que el público quería eran grupos que mezclaban hard rock y punk, salidos de una ciudad olvidada del noroeste de Estados Unidos? Una invasión zombie hubiera sido más verosímil. La estrella en 1991 era el canadiense Bryan Adams, su balada Everything I do (I do it for you) batió en Reino Unido un récord de 1955 al pasar 16 semanas en el número uno. Era la banda sonora de Robin Hood, protagonizada por el actor de moda, Kevin Costner. En España reinaban Mecano y Julio Iglesias. Y las ondas estaban copadas por Phil Collins, Rod Stewart o Chris Rea.

  Nirvana cambió ese panorama en el que lo alternativo, ocupaba un nicho diminuto. Contó con la ayuda de MTV que descubre que ese nicho tiene futuro e inventa un espacio Alternative nation en prime time. Alternativo es todo lo que tiene cabida en ese programa. Su sonido, algo que llevaba fraguándose años en las catacumbas, se bautiza como grunge. Cobain se casa en febrero de 1992 con Courtney Love en Hawai.
      
 En 140 días habían dado casi 90 conciertos en tres continentes. Fue su último tour en salas, llegaban los estadios. “En los próximos meses oirás hablar de muchas nuevas bandas: The Melvins, Mudhoney, Hole o Sonic Youth, que son los padrinos de todo esto. Bandas honestas”, decía Dave Grohl, el batería de Nirvana. Acertaba. Hasta más o menos 1996, decenas de grupos se colaron por la brecha: Soundgarden, Smashing Pumpkins o Pearl Jam. Y también Pavement, Offspring... Pero en ese éxito estaba la semilla del diablo.

  Paradoja: la situación era en apariencia inmejorable y ahí radicaba su fracaso. La radio pertenecía al grunge, se multiplicaban los fichajes de bandas indies, las ventas de discos se habían disparado. Era el triunfo de la Generación X, entelequia creada por el escritor Douglas Coupland en su novela homónima. Un libro que dio cobertura intelectual al movimiento y una identidad a sus seguidores. La Generación X son hijos del baby boom de los sesenta incapaces de integrarse en la sociedad de su padres. Sufrían de “envidia demográfica”, a saber: 'Envidia de la riqueza y el bienestar de los miembros de la generación de los años cuarenta en virtud de su afortunado nacimiento'. Mientras, Nirvana editaba en diciembre de 1992 Incesticide, una recopilación de rarezas intencionadamente áspera. En el interior escribieron: “Tengo una petición para nuestros fans: Si odias a los homosexuales, a las personas diferentes o a las mujeres, haznos un favor: Que te jodan, no vengas a nuestros conciertos. No compres nuestros discos”.
   
   Se sentían invadidos. 'La impotencia comercial del indie había sido el factor que había unido la escena y había evitado que fuera el nido de víboras mercenarias que eran las majors. Como era un mundo tan pequeño, la cooperación y la honestidad eran necesarias. Gran parte de eso se derrumbó cuando el cielo y no el sótano fue el límite', escribía el periodista Michael Azerrad. Nirvana ya había reaccionado con rabia al triunfo de Pearl Jam, les acusaban de farsantes y oportunistas. Cobain se sentía responsable de haber pervertido con su éxito el movimiento. Su adicción a la heroína empeoró. Decía usarla para paliar los dolores que sufría, una irritación en el estómago que ningún médico fue capaz de diagnosticar y escoliosis. Cuando quiso dejarlo, tras el nacimiento de su hija Frances Bean, no pudo.

Foto familiar en la Navidad de 1992

   Las presiones aumentaban. Odiaba las giras y su tercer disco In útero, de 1993 se consideró demasiado crudo y le hicieron retocarlo. Cobain era ambicioso, pero no lo suficiente como para cerrar los ojos y dejarse llevar. Estaba desbordado. Entre 1993 y 1994 ocupaba más páginas de sucesos que de música. Hubo un intento de suicidio en Roma. A su vuelta a EE UU ingresó en una clínica de desintoxicación de la que escapó el 30 de marzo de 1994. Se le pierde el rastro hasta el 8 de abril.


J. R. LÓPEZ      "KURT COBAIN
(EL CONFIDENCIAL)

05/04/2019  
   
La leyenda de Kurt Cobain no se apaga. Todo lo contrario. Hoy, que se cumplen 25 años de su muerte, el líder de Nirvana se convierte en trending topic y las principales emisoras de radio mundiales recuperan algunas de sus más emblemáticas canciones.

   Detrás deja una historia legendaria, una relación controvertida con la actriz y cantante Courtney Love, quien siempre se quedará con la duda de saber si es nieta de Marlon Brando (su abuela, la escritora Paula Fox, tuvo un affaire con el actor de “Un tranvía llamado deseo”), y una única hija, Frances Bean.


   
   La joven tenía un solo año cuando falleció su padre, a quien, como resulta obvio, no tuvo oportunidad de conocer, pero le dejó un legado que, si lo gestiona bien, le permitirá vivir sin sobresaltos para siempre. Se calcula que recibe unos 100.000 euros mensuales por derechos de autor, pero, además, recibió unos 17 millones de dólares de herencia.


FRANCES CON SU TÍA Y ABUELA PATERNAS (REUTERS)

   
   Estas excelentes condiciones financieras no impidieron que cayera en los mismos infiernos que su progenitor y tuvo problemas con el alcohol y las drogas, y admitió públicamente que cuando alcanzó la sobriedad, dio por superada esta circunstancia.
   Nos remontamos a febrero del año pasado, cuando escribió un larguísimo mensaje de redención, del que reproducimos el extracto más significativo: "La forma en la que tratamos nuestros cuerpos está estrictamente relacionada con la forma que tratamos nuestras almas.       Así que voy a aprovechar hoy para celebrar mi vibrante salud, la abundancia de gratitud, consciencia, miedo, pérdida, sabiduría y la gran cantidad de otras emociones desordenadas y crudas que siento constantemente".


  
   Esta artista visual, que declaró en un podcast sentirse culpable por haber heredado un patrimonio de alguien a quien no conocía y que sería equiparable a una deuda que nunca logrará saldar, ha llevado ya una vida muy intensa. Divorciada de Isaiah Silva, cantante y guitarrista del grupo The Eeries, posteriormente mantuvo una relación con Matthew Cook, vocalista de The Ceremonies. 


El pasado 5 de abril 2019 se cumplieron 25 años de la muerte de Kurt Cobain, líder de Nirvana y padre de Frances Bean Cobain. Al momento de suicidarse, Cobain dejó a su hija la gran mayoría de su fortuna, quien en ese entonces no alcanzaba a tener dos años. Por lo que desde que ella tiene conciencia, ha tenido lo que según Frances es: “un gran préstamo que no puede devolver“.


Hablando con el conocido Ru Paul en su podcastFrances habló sobre cómo ha sido manejar el legado económico de Kurt Cobain. Dijo que en un principio no fue bien asesorada sobre las decisiones que ella hacía con ese dinero, pero que ha aprendido. “He asumido una verdadera responsabilidad por cada una de las cosas, reconociendo que no tengo por qué gastar para poder vivir bien“.
Sin embargo, no ocultó su tristeza al recordar de dónde viene ese dinero: “Se siente como tener el dinero de alguien que nunca conocí y que además, nunca me gané“.



4 de abril de 2019  
25 años sin Kurt Cobain, un músico asediado por la depresión, el éxito y las drogas


Kurt Cobain no pudo superar los dolores de su pasado y cuando se hizo conocido la fama lo abrumó aún más.


   
"Si después de conseguir todo lo que querías, aún así te sientes tan miserable que quieres pegarte un tiro, hazlo". Pragmático como siempre, Johnny Ramone opinaba así sobre la muerte de Kurt Cobain en una entrevista con la radio holandesa Toazted. Aunque la simplificación del guitarrista de los Ramones es extrema, no deja de expresar lo inexplicable que resultó para el mundo entero la noticia del suicidio del líder de Nirvana. El músico había terminado con su vida el 5 de abril de 1994 y su cadáver fue hallado tres días después.
   Para ese momento, y de manera unánime después de la separación de Guns N' Roses en 1993, Nirvana era la banda de rock más importante del planeta. Formados en Seattle, eran la cara más visible del grunge, ese género multiforme que revitalizó el punk a fuerza de combinarlo con el rock clásico de Neil Young y la enjundia del heavy metal. De todas las bandas de la movida (Pearl Jam, Soundgarden, Alice In Chains, entre otros) nadie lo hacía como ellos: un trío que en vivo sonaba con una energía descomunal y que cuando se desenchufaban podían desnudar sus canciones hasta dejar visible la belleza de sus melodías.
   Al frente del trío que completaban Dave Grohl en batería y Krist Novoselic en bajo, se encontraba Kurt Cobain, un líder esquivo que se había vuelto un ícono de masas. Entre su belleza irresistible para MTV, su garganta irrompible, su talento para componer hits efervescentes y los demonios internos de una infancia dura que se hacían cada vez más visibles, reunía todo lo que se necesitaba para ser una estrella de alcance mundial. Pero la fama fue su peor enemiga.
  
 Después de haber dado el salto definitivo con Nevermind (1991) y su corte de difusión "Smells Like Teen Spirit" -el gran himno de la generación x-, Cobain se vio en la cima del mundo, y sintió un vacío tan grande que sólo encontró como salida entrar en un espiral ascendente hacia la autodestrucción. Entre la gira presentación del disco, su matrimonio con Courntey Love (líder de Hole) y el nacimiento de su hija Frances, 1992 fue un año clave para el cantante. Como dijo Johnny Ramone: lo tenía todo. Pero la depresión que sufría desde niño, y que él achacaba al divorcio de sus padres, jamás se fue y el consumo de heroína y alcohol la aumentó de manera exponencial. Su conducta se volvió errática tanto arriba como abajo del escenario y poco a poco se fue aislando, tanto de sus compañeros de banda como de su familia.

   Aunque al año siguiente Cobain no dejó de trabajar, las cosas no mejorarían para él. Ni la salida de In Útero en septiembre ni la grabación del MTV Unplugged en noviembre (se editaría  un año después) lograron enfocarlo. Su relación con Courtney Love se volvió cada vez más conflictiva y la exposición a la que los sometió la prensa se volvía insostenible para ellos. El mundo exterior, sin embargo lo veía a él como un referente generacional y a Nirvana como la banda llamada a ser la más grande de la década. La presión fue en aumento y su psique colapsó. El indicador más grande del colapso se había activado en julio, cuando su esposa tuvo que inyectarle naloxona para reanimarlo tras una sobredosis de heroína antes de dar un concierto en Nueva York.
  Si la gira de Nevermind había sido problemática, la de In Utero lo sería aún peor. En medio de su tour por Europa, Courtney Love volvió a encontrar a su marido inconsciente en su habitación de hotel y todos los conciertos siguientes fueron cancelados. Más heroína, más alcohol y más drogas recetadas llevaron a que el músico por fin aceptara ser internado para rehabilitarse a fines de marzo de 1994. Sin embargo, se escaparía apenas una semana después de iniciado el tratamiento y volvería a Seattle. Una semana más tarde fue hallado sin vida en su casa, tenía 27 años.
 "Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock'n'Roll", escribió Cobain en la carta que dejó a modo de despedida. "Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del público, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. No les puedo engañar, a ninguno de ustedes. Simplemente no sería justo ni para ustedes ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar".
   En el mismo texto, más adelante, haría también referencia a su familia: "¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y autodestructiva como en lo que me convertí yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general.. Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente. Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recuerden que es mejor quemarse que apagarse lentamente".
   Conocida la noticia que generó conmoción en todo el mundo, la muerte de Kurt Cobain marcó el fin de una época. Sus canciones fueron tanto una catarsis momentánea para él como una marca indeleble en una generación que se identificó con ellas. Y aunque desde entonces el rock ya no sería igual, la rueda de la cultura de masas no para nunca: apenas tres días después, el 11 de abril de 1994, Oasis editaba "Supersonic", el single que marcó el despegue de los hermanos Gallager y que puso al britpop en el centro de la escena que durante los años anteriores había ocupado el grunge.
   A 25 años de su muerte, Kurt Cobain sigue siendo una figura clave para la historia del rock. El dolor, la liberación y sus tensiones internas se escuchan en los pliegues de su voz arenosa cada vez que suenan sus canciones. Su suicidio, en tanto, aún funciona como una alarma. La exposición y la presión que sufren las estrellas globales cuando se las enaltece y se hace de sus vidas privadas un show mediático pueden tener consecuencias catastróficas, y es algo de lo que la cultura pop y el mundo del espectáculo todavía deben aprender.
   Otro Ramone, Joey, fue consultado también por la muerte de Kurt Cobain apenas un mes después del hecho. "El suicidio no resuelve nada", le dijo al Ruso Verea en una entrevista para Much Music. "Todos tenemos nuestros demonios y tenemos que luchar contra ellos, de eso se trata la vida. Pero es una lástima. Lo que que pasó con Cobain es una gran pérdida para los más chicos". Pasaron 25 años y esta pérdida todavía se siente.


En un excelente artículo de Mariano Muniesa, titulado 25 años de la muerte de Kurt Cobain, publicado recientemente en la revista LA HEAVY se puede leer:
   Talento incomprendido, víctima de la industria del rock, notable miembro del “club de los 27, icono de toda una generación y tal vez el último gran revolucionario del rock. Se cumple un cuarto de siglo desde que acabase con su vida. Hacia el mediodía del 8 de abril de 1994, el cantante y guitarrista de Nirvana, fue encontrado muerto en su casa en Seattle, Washington. El análisis forense realizado tras el descubrimiento del cadáver determinó que se había suicidado tres días antes, entre el cuatro y el cinco de abril y el informe policial confirmó la tesis, mencionando que en el lugar de los hechos se había encontrado la escopeta con la que probablemente se disparó en la cabeza y una nota de suicidio.
   
   Visto con la perspectiva del tiempo, las circunstancias que rodearon la muerte de Cobain, al margen de teorías conspirativas, explican en parte su trágico final. Era una persona muy frágil psicológica y emocionalmente, tuvo una infancia difícil y una muy conflictiva relación con sus padres, relación que todos los que le conocían señalaban como el origen de su tendencia a la depresión y fuertes dolores de estómago como una somatización que le persiguió toda su vida, motivo por el cual empezó a consumir analgésicos opiáceos de forma muchas veces descontrolada, de ahí pasó a la morfina y posteriormente a la heroína. Su adicción a las drogas estuvo a punto de destruirle por completo en el verano de 1992, y a pesar de que se desintoxicó al menos en dos ocasiones, se dice que su incapacidad para sobrellevar toda la presión creada en torno al grupo le llevaba una y otra vez a las drogas para tratar de escapar de esa presión insoportable que se manifestaba a través de los dolores estomacales insufribles mencionados. Su tormentosa relación con Courtney Love, que se deterioró hasta el punto de que en sus últimos meses de vida sus abogados estaban discutiendo los detalles de un posible divorcio, incrementó su depresión y las discusiones con el manáger del grupo y con sus compañeros Krist Novoselic y Dave Grohl por lo extenuante que le resultaba estar tres o cuatro meses seguidos de gira, le pusieron en una posición límite.

   Tras serle diagnosticada una bronquitis y laringitis severas, voló de Munich a Roma para recibir tratamiento médico el 2 de marzo de 1994, allí fue ingresado de urgencias al día siguiente en estado  inconsciente, tras haber ingerido una cuantiosa cantidad de analgésicos y otras sustancias, entre ellas rohypnol, un potente hipnótico, que le provocaron una gravísima intoxicación que puso en serio peligro su vida.

   Courtney Love manifestó a un periodista de la revista Rolling Stone que el de Roma fue el primer intento serio de Kurt Cobain de suicidarse, ingirió alrededor de 50 pastillas de Rohypnol.  Sin embargo, el Dr O. Galletta, el médico que le atendió en Roma, en declaraciones a la prensa rechazó la hipótesis del suicidio y negó rotundamente que se extrajeran del estómago de Cobain 50 pastillas de rohypnol.

   Cancelada la gira de conciertos prevista, tras el alta médica, Kurt viajó a Estados Unidos con su esposa y varios amigos personales, le convencieron de que ingresara una vez más en un centro de desintoxicación y rehabilitación, hecho que se realizó el 30 de marzo en el Exodus Recuperation Center de Los Ángeles. Los amigos que le acompañaron afirmaron tras su muerte que cuando ingresó en el centro no había indicios de que Cobain estuviera en un estado mental negativo o suicida. Pasó el día hablando con psicólogos sobre su adicción a las drogas y sus problemas personales y jugando felizmente con su hija Frances.
   
   La noche siguiente salió a fumar un cigarrillo y trepó por una cerca de algo más de 2 metros de altura para salir de las instalaciones del centro, tomó un taxi al aeropuerto de Los Ángeles y voló a Seattle. El 2 y 3 de abril, Cobain fue visto en numerosos lugares de la ciudad, pero ni su mujer ni sus amigos más cercanos sabían nada de él, lo que motivó que Courtney contratara a un investigador privado, Tom Grant, para dar con el paradero de su marido. Tom Grant posteriormente sería uno de los que tratarían de implicar a Courtney Love en el asesinato de Kurt Cobain.

    A partir del 4 de abril nadie volvió a verle, el 8 de abril un electricista llamado Gary Smith que había ido a la casa de Cobain en Seattle para instalar un nuevo sistema de seguridad, encontró allí su cuerpo sin vida.




¿SUICIDIO O ASESINATO?
   
   Aunque ningún tribunal abrió ningún tipo de diligencias ni admitió a trámite demanda alguna, durante varios años las especulaciones acerca de si Kurt Cobain pudo ser asesinado hicieron correr ríos de tinta por todo el mundo y dieron lugar a libros, documentales, películas y toda suerte de teorías conspirativas. El principal defensor de la tesis del asesinato fue el referido investigador Tom Grant que señaló a Courtey como la responsable de su muerte, basándose fundamentalmente en las evidencias que descubrió de la intención de Cobain de divorciarse de su esposa, y como afectaba eso a su testamento, no en vano en las semanas previas había manifestado a la abogada de Courtney su voluntad de excluirla de él, puesto que estaban a punto de divorciarse.

Otros datos a favor de la hipótesis del asesinato son:

-  El cineasta Nick Broomfield grabó a varias personas del entorno del matrimonio, incluida una niñera que dejaron serias dudas sobre lo acontecido, también entrevistó a Eldon “El dulce” Hoke, líder de The Mentors, quién afirmó que Courtney le había ofrecido 50,000 dólares por matar a Cobain, posteriomente aunque Hoke afirmó que sabía quién lo había hecho, no mencionó ningún nombre y no ofreció pruebas que respaldasen su afirmación. Cuando después "El Dulce” murió accidentalmente, se volvieron a despertar las especulaciones.

-  En los registros de la investigación, no se hallaron huellas dactilares recuperables de la escopeta que Kurt supuestamente usó para poner fin a su vida o en los proyectiles que se habían cargado en ella. Dado que Kurt no llevaba guantes, y el arma yacía en su cuerpo sin vida, con la mano izquierda alrededor, esas huellas deberían haber estado presentes en varios lugares de la habitación. Por otro lado, se descubrió que el arma en cuestión estaba cargada con tres proyectiles. Aunque  esto es sólo circunstancial, si Cobain hubiera comprado el arma inmediatamente antes de su muerte para suicidarse, era extraño que la cargara con tres proyectiles en lugar de solamente uno.


El resultado de la autopsia certificó que la cantidad de heroína y valium que se encontró en su organismo probablemente le habría dejado incapaz de apretar el gatillo de una escopeta.


-    En la nota de suicidio hablaba de abandonar Nirvana, no de suicidarse. La mayoría de expertos grafólogos y psicólogos que analizaron la nota concluyeron que las últimas cuatro líneas finales del texto fueron escritas por otra persona después de la muerte de Cobain.


Diez frases de Kurt Cobain

 El cantante y guitarrista sorprendió con sus pensamientos. Muchas veces lo compartió con la prensa.
1- “Las drogas destruyen tu memoria y tu propio respeto. No son buenas pero no pienso ir ahora predicando contra ellas”.
2- "Prefiero ser odiado por lo que soy que amado por lo que no soy".
3- “Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma mucha gente al verme sonreír lloraría conmigo”.
4- “Nadie muere virgen... La vida nos jode a todos”.
5- “Bajo el efecto de las drogas no te importa nada, sólo quieres aislarte del mundo y conseguir una paz interior que no se consigue en estado normal”.
6- "Soñar todo el tiempo con la persona que quieres ser es desperdiciar la persona que ya eres".
8- "Necesito volver a sentirme algo drogado para sentir el entusiasmo que sentía de niño".
7- "Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de todos por ser iguales".
9- "Cuando era chico soñaba con ser lo que hago ahora, y ahora que cumplí mi sueño me doy cuenta que no es tan fácil ni tan fantástico como pensaba".
10- “Las estrellas están ahí sólo debes mirarlas”.












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