martes, 8 de enero de 2019

EL CAMBIO QUE NOS VIENE

     Con la llegada de VOX he vuelto a oír de nuevo pronunciamientos tan peregrinos como los de una señora que hablaba desde el ala dura del PP hace 4 años, amén del infumable argumentario del ínclito S. Abascal que ha encantado a los desencantados y enfadados seguidores del "emergente" partido del aguilucho y la cruz gamada, aunque no la luzcan a las claras por vergüenza torera (nunca mejor dicho): 

    "El aborto, "va de retro, Satanás", un embrión es una persona desde el momento de la fecundación, es más, la masturbación, aparte de ser pecado, debería ser considerada un delito, es una de las causas de que haya una tasa de natalidad tan baja en España". "Se hace necesario endurecer  una Ley de Seguridad ciudadana que reinstaure la paz en las calles, que asegure el cumplimiento de las ordenanzas, como Dios manda... ¿Por qué hay que permitir que unos desocupados tomen la calle y chuleen a las Fuerzas del Orden? Hasta ahí podríamos llegar". "¿Y los desahucios? que no se hubieran metido en hipotecas que no iban a poder pagar, es que los pobres tienen que saber que tener una casa en propiedad no es para ellos". "Lo peor son los sindicatos, menos mal que ya los pusimos en su sitio, con la reforma laboral, gracias a Dios, nuestros valerosos empresarios pueden trabajar en paz y generar riqueza para el país", "que los trabajadores tienen dificultades para llegar a fin de mes..., pues es lo que le ha tocado siempre a los pobres, que monten ellos una empresa, que no es tan fácil abrirse camino".





    Esta es la escuela y, en general, la educación que defendía el ministro Wert, la que fabrique hombres y mujeres de bien, que respeten las normas de urbanidad, sean productivos al sistema, no se planteen la necesidad de hacer cambios (porque todo iba muy bien hasta que los socialistas, con Zapatero a la cabeza y ahora el traidor de Pedro Sánchez se empeñaron en estropearlo), que vayan a misa todos los domingos y fiestas de guardar. Eso sí hay que ser caritativo con el prójimo, la limosna es algo con lo que hay que cumplir, los pobres también tienen derecho a vivir. Las palabras solidaridad, derechos civiles, estado del bienestar, eso son entelequias inventadas por un régimen socialista ya superado. 




























































1 comentario:

Thomas Verdhell dijo...

Me limitaré a seguir el curso activista y reivindicativo. Me acogeré a la justicia, desigualdad y honradez conmigo e invitaré a mis allegados a hacerlo conmigo y estos a su vez con sus allegados hasta derribar el chiringuito de la opresión y el magnicidio al que estamos sometidos. Rebelemosnos pues