viernes, 11 de enero de 2019

AVANCEMOS JUNTOS (INVITACIÓN AL OPTIMISMO)


   
   
   A lo largo y ancho de este blog, el lector puede encontrar cosas muy variopintas, como poemas, generalmente poco poéticos, cargados de fina (a veces pretendidamente grosera) ironía, también hay comentarios políticos a modo de "saetas o aldabonazos" contra la clase política en general y especialmente contra los partidos mayoritarios que,  desde hace ya demasiado tiempo, se suceden en el poder y se reparten el pastel sin que les importe un carajo lo que pueda ocurrir a los ciudadanos de a pié.

   En los últimos tiempos al (m)arco electoral se ha añadido, primero por la izquierda y más recientemente por la derecha dos opciones que no han mejorado el panorama, están impregnados de un populismo barato con tintes fascistas poco halagüeños, que no hacen más que crispar aún más el ambiente. Cuando uno se asoma a las terrazas de la calle, a la caja tonta o a las emisoras de radio sólo escucha posiciones desaforadamente enfrentadas que defienden lo suyo, como ráfagas hirientes hacia el otro, reproducen el “y tu más” de sus señorías en los “parlamentos”, ya sean las cortes generales, las asambleas regionales (con perdón de los diputats del honorable Parlament de Catalunya, ejemplo de convivencia donde los haya, verdad senyores de la CUP y ER) o los plenos de los ayuntamientos.  

   También hay casos clínicos reales contados de forma literaria, relatos de situaciones de la vida cotidiana, anécdotas personales (a veces muy personales), comentarios sobre temas relacionados con el mundo del arte, la música, la literatura, proverbios propios y ajenos, etc.

   La situación económica del país aparentemente está mejorando, en lo que se refiere a las cifras de la macroeconomía.  A los políticos que nos malgobiernan se les llena la boca cuando hablan de datos y cifras que según ellos invitan al optimismo, pero no nos explican a costa de qué se producen esos pírricos avances, que en realidad sólo ven ellos, porque cuando uno tantea el ambiente de la calle, sólo ve indignación, sufrimiento y hartazón. Cada vez es más palpable la desafección de la ciudadanía hacia los políticos, hecho que se están ganando a pulso por su ineptitud, desfachatez, comportamientos corruptos y actitudes chulescas y egoístas.

   Mientras tanto la oposición se limita a infundir el pesimismo y criticar las "medidas correctoras" que aplica el gobierno de turno, ya no se acuerdan de lo rematadamente mal que lo hicieron ellos. 

   ¿De dónde tiene que venir la solución? Desde luego que ésta no va a ser fácil, porque la situación generada por unos y por otros es casi desesperada. Muchos, entre los que me incluyo, piensan que el embrollo ha sido generado a propósito. Hace años ya lo apuntó atinadamente el lingüista Noam Chomsky, la estrategia es crear un problema y después ofrecer soluciones. Un servidor opina que la solución no va a venir de los políticos sino de la gente de la calle, los ciudadanos sin adscripción a ninguna fuerza política existente. Hará falta unión, mucha voluntad, paciencia e ingenio porque está claro que no nos lo van a poner fácil.

   Resumiendo, este blog intenta reflejar lo que un humilde servidor percibe y siente en su “deambular” diario por este mundo que a todos nos ha tocado vivir en estos años difíciles. En general la gente comenta que “la vida está mu mala y achuchá” pero, uno no puede evitar ser optimista (aunque no esté exento de “dolorosos picotazos” de mosquitos y a veces viudas negras), por algo me defino como “utópico posibilista”, “pacifista beligerante” y por qué no decirlo “adolescente con experiencia”.


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