viernes, 7 de diciembre de 2018

EL ENCANTADOR DE SERPIENTES (LA MANO NEGRA) I


   Tras resultar herido en una rodilla durante un tiroteo, mientras atracaba junto a la banda de los Malton la sucursal del Salin Bank de Michigan Street en Indianápolis, Joe Barlow consigue subir, con ayuda de C. Morton en la parte trasera del Jeep, que a toda velocidad conduce Patrick Malton en dirección a su centro de operaciones a las afueras de Toledo, al norte de Ohio, en el condado de Lucas. La herida sangra abundantemente hasta que Frank, el segundo y más perverso y sanguinario de los Malton, consigue aplicarle un torniquete en el muslo. Mientras tanto, Malcolm Reuters comprueba que la cuantía del botín, no alcanza ni de lejos las expectativas del plan previsto y por ello a la llegada del grupo a la guarida se establece una fuerte discusión entre los líderes de la banda, Patrick y Frank. Tras varias horas de tensa espera llega el Dr. A. Orson que, con su destreza habitual, consigue extraer el proyectil de la maltrecha rodilla de Joe, le aplica un vendaje compresivo y le prescribe los analgésicos y antibióticos pertinentes.
   
   Unos días después y ya bastante recuperado, aunque con una ostensible cojera, Barlow se plantea abandonar la peligrosa vida que desde hace años lleva junto a los Malton, que por otro lado, a pesar de su fidelidad sin límites, no le dan un trato demasiado digno. Finalmente decide marchar muy lejos. Un pariente le habló hace años de Cachemira, una exótica región de La India, antiguamente conocida como "el paraíso en la  tierra" donde podría iniciar una nueva andadura, alejado de sus mentores y sobre todo sin el desasosiego de poder ser capturado en cualquier momento y ver como cae sobre él el peso de la ley por sus múltiples violaciones de la misma. Reúne todo el dinero disponible tras vender sus escasas propiedades y liquidar sus cuentas con los Malton, que eso sí, le consiguen la documentación falsa necesaria para sortear los numerosos controles que a buen seguro tendrá que pasar en su largo viaje transcontinental.

   Pasadas unas semanas, Joe Barlow llega por fin a Nueva Delhi, ha necesitado varias escalas en distintas ciudades del mundo y ahora le queda un largo trayecto en un tren de tercera hasta su ciudad de destino, Srinagar, en el Valle de Cachemira (Vale of Kashmir) perteneciente a Jammu y Cachemira, el estado más septentrional de La India. Exhausto por el largo viaje se instala en un hotel de la ciudad, no es nada lujoso pero la habitación parece suficientemente amplia y confortable como para proporcionarle el descanso que de forma imperiosa necesita. Barlow siempre ha sido un virtuoso de la flauta y ante las escasas expectativas de encontrar un trabajo estable, acepta la oferta del encargado de un tugurio a las afueras de la ciudad para ejercer como encantador de serpientes. En pocas semanas el local consigue mejorar su reputación en la ciudad y Barlow empieza a ser un reclamo interesante para los turistas, ante el regocijo de Wiswanathan Singh, el dueño.

   En la sede central de ACE, en Los Angeles, Francesco Corleone ultima con su equipo los preparativos para viajar a Shanghai, con el objetivo de cerrar una importante operación financiera con una empresa de telecomunicaciones ubicada en esa ciudad, que está atascada desde hace semanas. Al día siguiente su jet privado despega del Aeropuerto Internacional de Los Angeles (LAX) y unas horas después aterriza en el Aeropuerto de Shanghai Pudong. Tras unas horas de descanso en el más lujoso hotel de la ciudad, se reúne con el consejo de administración de TCS y con más brevedad de la prevista se consigue un acuerdo muy ventajoso para ambas partes. De vuelta al hotel recrimina a su delegado en Shanghai, Emil Lawton, su falta de habilidad en las negociaciones previas. Como compensación Lawton ofrece a su jefe un atractivo viaje de fin de semana al Valle de Cachemira, previamente ha dispuesto todas las medidas de seguridad necesarias, sabedor de que se trata de una región de alto riesgo. Entre los sitios a visitar está la ciudad de Srinagar, muy cerca del Parque Nacional de Dachigam, uno de los pocos sitios del mundo donde se puede admirar en libertad tigres y leopardos, entre otros animales exóticos, y practicar uno de los deportes favoritos del magnate, el trekking. Es viernes por la tarde y la excursión al parque está prevista para el sábado, así que Francesco pide a su secretaria que le acompañe a dar una vuelta por la ciudad. Según la guía que Lawton le ha facilitado, la ciudad ofrece una rica gastronomía local y Corleone no es muy amante de la cocina internacional de los hoteles de este lado del mundo. Justo antes de entrar en el restaurante elegido, Lucy, la secretaria, se percata de la algarabía proveniente de una calle cercana, donde más de un centenar de personas se arremolinan alrededor de un elegante encantador de serpientes, que con una melodía extraída de su flauta, consigue que una espectacular cobra, asome por la abertura del saco e increíblemente, repte en el vacío, desafiando las leyes de la gravedad. El público asistente rompe en una fuerte ovación y Francesco,  emocionado por el número circense, espera a que se disperse la muchedumbre y aborda al artista mientras éste recoge sus bártulos, ante el gesto de complicidad de su secretaria, que minutos antes había cruzado una mirada lasciva con el "encantador". En un perfecto inglés que sorprende a Corleone, se identifica como Theo Schwann y explica que es norteamericano de origen pero que lleva en India más de diez años. Intrigado por la historia, Francesco invita a Theo a cenar y este acepta argumentando que no puede declinar el agasajo de tan ilustres visitantes.

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