sábado, 22 de diciembre de 2018

AUNQUE NO TE PUEDA VER (VA POR TI, JJC)


   Nos hicieron creer que el "gran amor" sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.
    
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.


Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable.
    
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio, y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. 

Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados.
    
Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.
    
Cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
    
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.

(JOHN LENNON)




Al amanecer
la luz se posa en tu mirada
tu piel atrapa
la quietud de la mañana
todo es silencio
mis dedos siguen el dictado
de tus curvas de vértigo
tus pechos al fin desnudos
piden una suave caricia
esbozas una tierna sonrisa
Y me dices: Buenos días.

(PETRUS RYPFF)




Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!
(Pablo Neruda)
poemas del alma.



Dejo de escribir frente a tu voz
y a ella me dirijo
y al sólido plantel de tu mirada
y a tus ojos, a ellos
que a más de sol
vergel a mis venas le procuran.
Plácido y feliz, en ellos vierto 
mi inútil sangre de soldado
y a ellos en grito fiel
mi paz y mi sentido.
Y siempre solo
de sol y de ventura
a tus palmas me dirijo
a ellas, de solaz y luces me refiero.
A ellas, de caricias llenas
y...te quiero.
(Calvin Chestnut)


ES PARA TI

Acuna, mi pensamiento,
una suerte de remanso
que en tu regazo aflora.
Vivida, solaz, guerrera de mis besos
bella cumbre de mis derrotas hecha.
Abrazos por doquier, de ti, por ti
suspiran los poros de esta piel
mi piel, abierta en cráteres por ti.
Espacios infinitos, en tus ojos
que ocupan nuestra tierra, mi tierra
alumbrando sus frutos para ti.
Quiero explotar en el eco de tu cama
beber de tu sudor que se derrama
posar en ti, bella soflama, mis fluidos
que te admiran y te aman.
Preso al acabar, dejado
y por tu alma, arado
verso al acabar, niño
de tu feliz penumbra cobijado.
(Calvin Chestnut)


Cambio palabras en el corredor
oscuro de mi mente
plagios de momentos claros
que también lo fueron.
Un lugar de la esquina socorrida
a ver pasar con mi mano abierta
¡Cuantas inscripciones en el mural de la vida
aún sangrando!
Sin tregua, el morral me pesa demasiado
avanzo con la carga de mi pena
sin saber qué sonrisas y lamentos
diferencian el paso al peregrino.
Recuerdo nubarrones intermedios
en las pausas descarnadas de mi vida
que pasaban simulando renaceres
que jamás se aposentaron cariñosos.
Ahora la pena embadurna mi piel
de escalofríos
y me asustan las lágrimas pendientes
pues no quiero que resbalen 
del arrullo que los besa
mis amores regalados por la vida.
(Calvin Chestnut)





















1 comentario:

Thomas Verdhell dijo...

Bonitas palabras sobre la libertad y el amor